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Boletín Nº 150 del viernes 29 de junio de 2012

OTRAS DISPOSICIONES

UNIVERSIDAD DE OVIEDO

Programa Específico de desarrollo del Convenio Marco de Colaboración entre la Universidad de Oviedo (España) y el Centro Universitario de la Ciénaga (Universidad de Guadalajara, México).

Reunidos

De una parte, el Sr. D. Vicente Gotor Santamaría, Rector Magnífico de la Universidad de Oviedo, en virtud del Decreto 36/2008, de 30 de abril, de la Consejería de Educación y Ciencia del Principado de Asturias, por el que se dispone su nombramiento, y con las atribuciones que le confiere la letra l) del artículo 60 de los Estatutos de la Universidad de Oviedo aprobados por Decreto 12/2010, de 3 de febrero, del Principado de Asturias, con domicilio en c/ San Francisco, n.º 3, 33003 Oviedo (Asturias).

De otra, el Sr. D. Marco Antonio Cortes Guardado, Rector General de la Universidad de Guadalajara (Jalisco, México), con domicilio institucional en la avenida Juárez, n.º 975, planta alta, Guadalajara, Jalisco, México.

Intervienen

Las partes, actuando en el ejercicio de sus respectivos cargos y en la representación que ostentan, reconociéndose la capacidad legal necesaria para suscribir el presente programa específico.

Manifiestan

I

Que la Universidad de Oviedo es una institución de derecho público, con personalidad y capacidad jurídica plenas y patrimonio propio, que asume y desarrolla sus funciones como servicio público de la educación superior y de investigación científica y técnica en régimen de autonomía, de acuerdo con lo establecido en el artículo 27.10 de la Constitución del Reino de España.

II

Que la Universidad de Guadalajara es un organismo público descentralizado del Gobierno del Estado, con autonomía, personalidad jurídica y patrimonio propios, conforme a lo dispuesto en el artículo 1.º de su Ley Orgánica promulgada por el Ejecutivo local el día 15 de enero de 1994, en ejecución del decreto número 15,319 del H. Congreso del Estado de Jalisco y tiene como fines formar y actualizar los técnicos, bachilleres, técnicos profesionales, profesionistas, graduados y demás recursos humanos que requiera el desarrollo socioeconómico del Estado, organizar, realizar, fomentar y difundir la investigación científica, tecnológica y humanística, rescatar, conservar, acrecentar y difundir la cultura y coadyuvar con las autoridades educativas competentes en la orientación y promoción de la educación media superior y superior, así como el desarrollo de la ciencia y la tecnología conforme a lo dispuesto en el artículo 5.º

III

Que con fecha 4 de noviembre de 1983 ambas Instituciones suscribieron un Convenio Marco de Colaboración académica, científica y cultural a fin de promover la cooperación recíproca en los campos de la enseñanza, la investigación científica y la cultura.

IV

Que este Convenio recoge en su cláusula segunda que las acciones de cooperación se establecerán mediante Programas Específicos suscritos por ambas partes de acuerdo con sus directrices docentes y de investigación.

V

Que ambas partes acuerdan desarrollar el Convenio Marco de Colaboración entre ambas instituciones a través de un programa específico de cooperación que tenga por objeto la puesta en funcionamiento de un Centro de Cooperación y Desarrollo Territorial en el Centro Universitario de La Ciénega de la Universidad de Guadalajara (México), en respuesta a la solicitud cursada por ésta a la Universidad de Oviedo. Este centro tendrá la misma naturaleza, fines y funciones que el Centro de Cooperación y Desarrollo Territorial de la Universidad de Oviedo, en adelante CeCodet.

Este Programa Específico de Cooperación también tendrá por objeto sentar las bases para la constitución de una red de cooperación entre otros centros que, por acuerdo con la Universidad de Oviedo, hayan sido creados utilizando el nombre del CeCodet y con la naturaleza, fines y funciones del CeCodet de la Universidad de Oviedo.

Cláusulas

Primera.

El objeto de este Programa Específico consta de dos fases:

— Una primera fase, en la que tendrá lugar la puesta en funcionamiento del Centro de Cooperación y Desarrollo Territorial en el Centro Universitario de La Ciénega de la Universidad de Guadalajara, con el apoyo y asesoramiento del CeCodet de la Universidad de Oviedo.

— Una segunda fase, en la que será creada una Red Iberoamericana de Centros de Cooperación y Desarrollo Territorial, “RiCodet”, entre los distintos centros creados en virtud del correspondiente convenio o programa específico con la Universidad de Oviedo, con el fin de formalizar la cooperación de todas las partes firmantes, y fijar los términos y condiciones en los que tendrá lugar.

Segunda.

Atendiendo a la petición que la Universidad de Guadalajara hace a la Universidad de Oviedo y respondiendo al primero de los objetivos del presente programa, consistente en la creación y puesta en marcha de un Centro de Cooperación y Desarrollo Territorial, con la naturaleza, fines y funciones del CeCodet de la Universidad de Oviedo, en el Centro Universitario de La Ciénega, cada parte se compromete a lo siguiente:

De un lado, la Universidad de Guadalajara (México):

A) Podrá utilizar el nombre “CeCodet” en los términos autorizados explícitamente por la Universidad de Oviedo y en los términos establecidos en el presente programa específico, siendo el nombre a utilizar el de “CeCodet-CuCiénega de la Universidad de Guadalajara”.

B) El citado centro de la Universidad de Guadalajara se compromete a mantener la filosofía expresada en el “Manifiesto de Oviedo” “Universitas et civitas”, que se adjunta a este acuerdo como anexo I, y constituirse formalmente como un Centro de Recursos para el Desarrollo Territorial (CRDT), que responda a las finalidades, funciones, a la estructura y a la deontología del CeCodet de la Universidad de Oviedo (anexo II). La Universidad de Guadalajara le dará el estatuto que en ella corresponda a esta clase de centros o institutos.

C) La Universidad de Guadalajara se compromete a financiar las acciones que solicite a la Universidad de Oviedo para la realización de este programa específico.

De otro lado, la Universidad de Oviedo se compromete a:

A) Ceder la utilización del nombre CeCodet a la Universidad de Guadalajara para su centro de La Ciénega durante el plazo designado y en las condiciones estipuladas.

B) Ofrecer asistencia técnica a la Universidad de Guadalajara para la creación y la puesta en marcha el centro “CeCodet-CuCiénega de la Universidad de Guadalajara” y a integrar al mismo en la futura Red Iberoamericana de Centros de Cooperación y Desarrollo Territorial, “RiCodet”.

C) Actuar como centro piloto, configurando un plan anual de trabajo para este centro que será aprobado previamente por la comisión de enlace o seguimiento establecida al efecto.

D) Asesorar en la implementación de la estructura del centro.

E) Formar cuadros de directivos, para ello miembros del CeCodet de la Universidad de Oviedo formarán a los órganos directivos del centro “CeCodet-CuCiénega” de la Universidad de Guadalajara. A su vez la Universidad de Guadalajara podrá participar en proyectos de formación que el CeCodet de la Universidad de Oviedo desarrolle, o en la plataforma de cooperación denominada Universidad Itinerante de la Mar (UIM).

F) La Universidad de Oviedo podrá retirar en cualquier momento el derecho al uso del nombre CeCodet, así como su apoyo si se verifica por cualquier medio que el “CeCodet-CuCiénaga de la Universidad de Guadalajara lleva a cabo actuaciones que sean contrarias a la naturaleza, funciones o fines del CeCodet de la Universidad de Oviedo, incumpliendo la filosofía recogida en el Manifiesto de Oviedo y contenida en el anexo I o cualquiera de los contenidos recogidos en el anexo II de este Programa Específico. Para ello dará traslado a la Universidad de Guadalajara por escrito de las actuaciones irregulares detectadas para que ésta alegue lo que estime oportuno en el plazo que se le otorgue.

Tercera.

A efectos de lo señalado en las cláusulas anteriores se creará una Comisión de Enlace o Seguimiento que estará formada por dos representantes de cada una de las partes firmantes del acuerdo que a continuación se nombran:

Por la Universidad de Oviedo: Dr. Fermín Rodríguez Gutiérrez, Director del CeCodet de la Universidad de Oviedo y D. Alberto Hidalgo Tuñón, Director de la división de formación del CeCodet.

Por la Universidad de Guadalajara: D. Raúl Medina Centeno, rector del Centro Universitario de La Ciénega la Universidad de Guadalajara y D. Eduardo Hernández González, Jefe del Departamento de Política y Sociedad.

Con el fin de cumplir lo acordado en la cláusula anterior, la Comisión de enlace canalizará las peticiones que haya y resolverá de mutuo acuerdo las dudas y controversias que pudieran surgir con motivo del desarrollo del Programa Específico. En el caso de que las discrepancias persistieran, serían sometidas a la decisión inapelable de un único árbitro, elegido de común acuerdo.

Cuarta.

Como segunda fase, una vez creados el centro “CeCodet-CuCiénega de la Universidad de Guadalajara”, y con la finalidad de extender la colaboración existente entre las partes, se creará una red de cooperación entre los diversos centros: CeCodet de la Universidad de Oviedo, “CeCodet-CuCuciénega de la Universidad de Guadalajara”, y los que en el futuro se vayan integrando.

Esta red se denominará Red Iberoamericana de Centros de Cooperación y Desarrollo Territorial, RiCodet. La misma responderá a los mismos fines y funciones y su objetivo principal será lograr la mayor eficacia posible en la cooperación entre los centros integrantes para la implementación del desarrollo territorial. La RiCodet será presidida por el centro matriz, esto es, el CeCodet de la Universidad de Oviedo.

Será condición indispensable que todos los centros creados con el nombre, naturaleza, fines y funciones del CeCodet de la Universidad de Oviedo pasen a formar parte de esta red de cooperación.

Quinta.

Con el fin de cumplir con el objetivo de la red, previsto en la cláusula anterior, y, en particular, dentro de lo que vendría a constituir la formalización de una colaboración general y permanente, ambas partes se comprometen a realizar acciones en las áreas de investigación, formación, cooperación y difusión tales como:

a) Desarrollo de proyectos de investigación aplicada a problemas locales como insumo para la intervención y la difusión de los resultados mediante publicaciones conjuntas.

b) Formación de recursos humanos: diseñar y organizar cursos, conferencias, simposios, programas de formación y actualización, entre otros, que sean de interés y que reporten un beneficio académico, científico y cultural entre ambas partes, y, especialmente, la participación en los Másteres que desarrolle el CeCodet de la Universidad de Oviedo o en la Universidad Itinerante de la Mar (UIM).

c) Asesoría técnica para el diseño e implementación de programas de desarrollo local y territorial.

d) Ofrecer servicios profesionales en beneficio de los ciudadanos del municipio.

e) Intercambio de publicaciones y otros materiales de interés común, tales como información científica, libros y folletos.

f) Desarrollar programas de servicio social y prácticas profesionales de los estudiantes del Centro Universitario de la Ciénega.

g) Las demás que se puedan acordar para la ejecución de la acción específica.

Sexta.

En la consecución de los objetivos fijados en este programa específico ambas partes se comprometen a desarrollar la cooperación, en los siguientes términos:

a) Las partes acuerdan que los programas de trabajo que se deriven de este programa específico, serán elevados a la categoría de acciones específicas de colaboración, una vez firmados por sus representantes institucionales, considerándose anexos al convenio marco existente.

b) Las acciones específicas describirán, con toda precisión y según corresponda, las actividades a desarrollar, la responsabilidad de cada una de las partes, el presupuesto para cada actividad, definición de fuentes de financiamiento, personal involucrado, instalaciones y equipo a utilizar, calendario de trabajo, así como todo lo necesario para determinar con exactitud los fines y alcances de cada una de dichas acciones específicas.

c) Las partes acuerdan que a través de la acción específica correspondiente, se harán las previsiones oportunas respecto a la propiedad de los derechos de autor, de los materiales que elaboren como resultado de las actividades conjuntas que desarrollen, así como lo correspondiente a los derechos de propiedad industrial que pudieran llegar a derivarse de los trabajos de investigación.

d) Las partes designarán a miembros de su personal como responsables del seguimiento de la acción específica.

Séptima.—Plazo de vigencia, prórrogas y formas de extinción.

Este Programa Específico tiene carácter administrativo y entrará en vigor a partir de la firma del mismo por los rectores de ambas Universidades, y tendrá una vigencia de cuatro años a partir de dicha fecha, pudiendo prorrogarse por períodos sucesivos, de igual duración al inicial, mediante acuerdo expreso de las partes firmantes, que deberá producirse antes del vencimiento del plazo inicial.

La presente Acción Específica podrá resolverse en virtud de las siguientes causas:

— Finalización del período estipulado para su vigencia.

— Por denuncia de las partes, que deberá ser comunicada con un preaviso de tres meses.

— Incumplimiento por alguna de las partes de cualquiera de las cláusulas establecidas en el mismo.

El presente Programa Específico se firma en dos ejemplares del mismo tenor y efecto, quedando uno para cada una de las partes.

Ver anuncio en PDF para consultar la tabla

En Oviedo, a 13 de febrero de 2012.—El Rector.—Cód. 2012-11281.

Anexo I

CONCLUSIONES OFICIALES DEL III ENCUENTRO INTERNACIONAL EUREXCTER

El papel de las Universidades en la activación de procesos de desarrollo territorial

Oviedo, Asturias (España), 14 y 15 de enero de 2000.

El Director del III Encuentro internacional Eurexcter “El papel de las universidades en la activación de procesos de desarrollo territorial”, presenta, de acuerdo con el método propuesto al plenario por el presidente del III Encuentro, el siguiente documento de conclusiones oficiales, que dirigido a los asistentes a la Conferencia 2000 de Hannover sobre ciudades sostenibles y una vez vistas las aportaciones que su difusión provoque, será presentado a la Cumbre de jefes de estado europeos de Lisboa de junio de 2000 “hacia una sociedad de la innovación y del conocimiento”.

EL MANIFIESTO DE OVIEDO

UNIVERSITAS ET CIVITAS

Los asistentes al III Encuentro internacional Eurexcter, celebrado en Oviedo, Asturias (España), en un número de 225 personas pertenecientes a 11 países; adscritos y representando a 37 universidades y a 14 ciudades, a 25 organismos de investigación, desarrollo y formación y a 20 organizaciones sociales, convocados por la Escuela Eurexcter en España para tratar y conferir acerca del Papel de las universidades en la activación de procesos de desarrollo territorial, después del trabajo efectuado en talleres y sesiones plenarias, de común acuerdo manifiestan que:

1. Se constata la tendencia general hacia la territorialización de la universidad.

La universidad debe comprender y enfocarse hacia la sociedad en la que vive y al territorio al que sirve en sus diferentes escalas. Ello es la respuesta a una demanda social del siglo y una manera de seguir manteniendo su papel en la sociedad global y que aspira a ser del conocimiento.

2. El compromiso local es ejemplar en los casos de algunas universidades y debe ser generalizado y fijado en pactos por el conocimiento entre la universidad y la ciudad.

Existen casos de buenas prácticas de compromiso de las universidades con el territorio local y regional. Va creándose en y a partir de algunas de ellas un corpus teórico y un archivo de casos ejemplares para la intervención en el desarrollo territorial. Los resultados de los equipos, centros y universidades que “cruzan la frontera” para cooperar con y en los territorios locales, se muestran eficaces y marcan el territorio a seguir para muchas otras.

La universidad no es el único agente de desarrollo local, pero debe aprender a interactuar con las instituciones locales y las empresas, aportando, además de formación e investigación, métodos, procedimientos y herramientas para analizar prospectivamente las necesidades del entorno local, para anticipar escenarios, y cooperar en la gestión del proyecto de futuro del territorio. A cambio, debe acostumbrarse a conjugar términos poco usuales en las instituciones públicas tales como riesgo, responsabilidad, competencia, control, desburocratización; en otro sentido los agentes sociales locales y regionales deben aceptar su presencia en todas las fases del proceso de desarrollo, tal como se deriva de su compromiso local, garantizado en pactos por el conocimiento entre la universidad y la ciudad.

3. Se debe conservar la rica diversidad de la universidad orientándola hacia su función crítica.

La universidad es un ente viejo, diverso, complejo y de esencia crítica; entendiendo por ello su aspiración a producir conocimiento práctico, aquel que sea útil a la gente, y eficaz para ayudar a controlar el cambio de un territorio de acuerdo con un interés general y sostenible en el tiempo.

Las universidades europeas son instituciones centenarias que han estado siempre vinculadas a la producción y reproducción del conocimiento. A lo lardo de los siglos han modificado su naturaleza adaptándose a los cambios estructurales y funcionales de las “sociedades huésped” que las crearon y les dieron cobijo. En las dos últimas centurias han venido asumiendo dos funciones básicas que constituyen su “núcleo más duro”: la enseñanza y la investigación. Ya a principios del s. XX, sin embargo, muchas universidades fueron ampliando su oferta educativa a sectores de edad distintos de la juventud y a colectivos y clases sociales menos favorecidos. Esta “extensión universitaria” tomó, al principio, una forma no reglada y fue actividad pionera de algunos universitarios progresistas. En las últimas décadas del segundo milenio el número y variedad de las universidades ha crecido espectacularmente; si por una parte se han ido convirtiendo cada vez más en un motor del desarrollo local y regional hasta tal punto que en algunas ciudades la universidad constituye el eje de la actividad productiva; por otra son constantes y generalizadas las demandas sociales (especialmente de las instituciones y entidades locales) hacia la intervención de la universidad en la adición de valor a los proyectos de desarrollo No obstante, esta tercera función no ha alcanzado todavía un reconocimiento institucional pleno en la denominada sociedad de la información, ni ha alcanzado tampoco una integración suficiente con las otras dos funciones básicas.

4. Consideramos que la tercera función de la universidad debe llamarse y concebirse como cooperación al desarrollo territorial.

Hoy surgen nuevas demandas que ayudan a perfilar la que genéricamente se viene denominando tercera función, o función de servicio o cooperación, términos todavía imprecisos. La reflexión teórica sobre los mecanismos del desarrollo, el contraste de casos prácticos, el diálogo con los actores de experiencias ejemplares, permiten concretar esta función de manera mucho más precisa denominándola función de “cooperación al desarrollo territorial”, entendiendo el desarrollo territorial como campo de trabajo y disciplina académica con entidad propia.

Esta función deber ser reconocida y valorada internamente por el sistema universitario, dado que se trata de una función más, en igualdad de condiciones que las dos anteriores, para una universidad crítica y que aspira a mantener su papel en la sociedad del conocimiento. En este sentido, se demanda una revisión o la consideración de nuevos parámetros de evaluación de la labor global universitaria de forma más ajustada a las nuevas funciones y al impacto social de las mismas, expresado en términos de calidad y teniendo en cuenta que los indicadores de calidad no tienen una validez generalizada y que cada universidad y territorio deberán establecer sus objetivos de evaluación en función del proyecto de futuro por el que trabajan.

5. La función de cooperación al desarrollo territorial o tercera función de las universidades debe ejecutarse a través de instrumentos específicos creados ad hoc.

Las experiencias relatadas por las distintas universidades en el encuentro pusieron de manifiesto la eficacia de los institutos universitarios para el desarrollo territorial. Centros de recursos interdisciplinares que siguen la lógica de proyecto, que mantienen relaciones contractuales con sus contrapartes/clientes, que funcionan como “antenas” para observar y recoger buenas prácticas del exterior, archivarlas y difundirlas eficazmente dentro de los sistemas locales; centros que son capaces de fomentar procesos de participación, de explorar escenarios de futuro, y que integran el proceso de formación-acción de nuevos profesionales en el campo del desarrollo territorial, como disciplina que surge con entidad propia y ante una demanda cada vez más numerosa, que debe ser satisfecha en términos de profesionalidad y calidad.

Para la función formación, históricamente las universidades crearon las facultades. Para añadir la función investigación, los departamentos. Y para la función cooperación al desarrollo territorial se necesitan nuevos instrumentos: los centros o institutos de cooperación al desarrollo territorial, hoy por hoy muy poco abundantes, pero que pueden ser las herramientas con las que llenar de contenido esta tercera función, hasta ahora muy limitada por la utilización de las estructuras tradicionales de la universidad. Estos centros permitirían conectar mejor los nodos que definen el triángulo del sistema local.

6. La utilidad social del conocimiento y su difusión en el sistema local necesita de la multiplicación de centros de transferencia temática.

En la universidad crítica y en sus dos funciones tradicionales: investigación y formación, se plantea la necesidad de hacer útiles los conocimientos sectoriales. La transferencia de conocimientos y experiencias debe hacerse multiplicando los centros de cooperación sectoriales o los institutos temáticos. Ya sea en forma de centros tecnológicos orientados hacia el mundo empresarial, que incentiven el carácter emprendedor de los estudiantes, que faciliten las prácticas en las empresas, que integren las redes de pequeñas empresas con la universidad, que fomenten la cooperación entre instituciones (club de innovación, de calidad, de negocios), que favorezcan la contratación de empresarios como profesores asociados y aseguren la colaboración con las empresas en proyectos de investigación aplicada, innovación y difusión tecnológica. O adopten la forma de institutos sectoriales para ampliar y afinar los campos de trabajo de los equipos de investigación temática y solaparlos con los intereses de los diversos actores sociales, ya sea la investigación para implementar políticas temporales, difundir métodos modernos de gestión de proyectos y mejora de la calidad del territorio.

La lentitud de la universidad determina su alejamiento y aislamiento del sistema productivo. La universidad genera escaso capital intangible. De ahí su dificultar para obtener recursos fuera de la subvención nominativa y los precios públicos cobrados a sus usuarios. La captación de recursos a través de relaciones contractuales sigue siendo testimonial y orientada hacia institutos especializados, los cuales conectan e integran el ciclo del conocimiento sin apenas distinción entre los grandes principios de la organización de la investigación (la excelencia científica, la demanda social y la decisión política).

7. Se detectan una serie de campos en los que ahora mismo ya se está poniendo a prueba la relación universidad-ciudad, apareciendo desafíos ante los cuales deberán encontrarse procedimientos que garanticen una respuesta eficaz

Las universidades de principios del siglo XXI deben responder urgentemente a una serie de desafíos que están cambiando el territorio en el que se sustentan. Para poder sobrevivir deberán adaptarse a los nuevos cambios que han entrado en escena. Algunos cambios relevantes para diagnosticar las tendencias son:

— La globalización económica ha venido a intensificar la competición entre todos los territorios. Para potenciar su desarrollo endógeno las ciudades y territorios tienen cada vez más interés en poseer universidades de excelencia.

— Las innovaciones tecnológicas, en particular las que afectan al mundo de la información y la comunicación, están modificando las propias relaciones productivas Trabajo virtual, tecnópolis, terciarización creciente, incremento de las posibilidades de la enseñanza a distancia, bibliotecas virtuales, Internet, etc. Cada vez que una nueva tecnología entra en el mercado, los apocalípticos amenazan con la ruptura del vínculo social. Ello no se producirá, si la universidad utiliza las nuevas tecnologías para transformar la información en conocimiento y sabe adaptarlas a las necesidades concretas de la comunidad en que se asienta.

— La aspiración, cada vez más generalizada a fortalecer la vida local de acuerdo con parámetros de calidad con especial atención a la organización de los tiempos de la ciudad para la conciliación de la vida familiar y de trabajo, y para la participación y implicación de los actores locales en la mejora de la calidad de los servicios públicos.

— La reconversión de las sociedades industriales que provoca el agotamiento de las profesiones tradicionales y obliga a buscar nuevos yacimientos de empleo. Se detecta una evolución en el concepto tradicional de trabajo hacia una interpretación más amplia, y un nuevo concepto de actividad.

— Los cambios demográficos han venido a trastocar las pirámides de edad en las poblaciones europeas. Es preciso considerar la nueva demanda de formación en términos de calidad, atendiendo a las necesidades de formación de adultos que concluyen precozmente su vida laboral o demandan reciclaje de sus conocimientos o nuevos horizontes formativos Las universidades deben considerar el flujo de emigrantes jóvenes que traen a las localidades nuevas culturas y demandas sociales y deberán incorporar a sus actividades formativas y de investigación las preocupaciones ciudadanas acerca de la solidaridad intergeneracional.

8. Consideramos que la relación de la universidad con el territorio se efectúa utilizando como referencia el concepto cívitas.

Territorio no es equivalente a espacio. El concepto territorio incorpora una dimensión política ciudadana, expresándose como cívitas (el lugar de la libertad, la seguridad y la autonomía de los ciudadanos). La cantidad de territorio que cabe en un espacio es variable, y su desarrollo es cualitativo y cuantitativo y en buena parte depende de la acción excelente de sus actores. La unidad territorial de desarrollo es la local, es decir, que las determinaciones globales se concretan en un aquí y ahora que constituye el territorio de lo cotidiano, y en el cual se expresa la relación universidad-ciudad.

9. Valoramos como una de las aportaciones esenciales de la universidad al desarrollo territorial el incremento del capital social local.

El territorio de la civitas es el comprendido dentro del triángulo cuyos vértices forman el nodo de la producción, el de la socialización, y el del conocimiento. Cada uno agrupa a los actores del territorio local.

El capital social de un territorio local es el conjunto de relaciones entre los tres nodos del sistema. Dependiendo del modo en el que se organicen las relaciones entre los tres elementos el sistema local es capaz de desarrollarse Capacidad de organización y capacidad de aprendizaje son elementos básicos del desarrollo territorial. Nos interesan los modos en que se producen las relaciones entre los tres nodos en términos de fluidez, frecuencia, capacidad de captar la innovación externa, actitud y aptitud para almacenarla y asimilarla de manera positiva, reformando las estructuras tradicionales locales.

Este conjunto de relaciones constituye el capital social de un territorio y es uno de los principales factores de desarrollo, a cuya fijación e incremento deben contribuir de manera decisiva las universidades facilitando herramientas, métodos para incentivar y mejorar los procesos de autoorganización local y de aprendizaje, para buscar pautas de gestión excelente de los proyectos territoriales, y tratar la innovación como cooperación para la reforma de las pautas de organización tradicional del sistema local, por ello la universidad deberá apoyar a quienes cruzan las fronteras para dialogar con los otros nodos creando así el imprescindible capital social para el desarrollo local.

10. La necesidad de documentar los casos calificados como buenas prácticas.

Las buenas prácticas concernientes a casos de cooperación práctica entre universidades y territorios deben ser documentadas poniendo especial atención a los objetivos e intereses comunes, a las nuevas formas de interacción, y a las herramientas y métodos utilizados. Todos ellos deberán constituir el objeto de análisis y evaluación, siendo convenientemente documentados para su fácil uso por quienes quieran recorrer este camino de cooperación. Deberán estar disponibles en Internet o en cualquier otro medio de fácil acceso.

UN EPÍLOGO

El proyecto-esfuerzo de las universidades debe dirigirse y concentrarse en poner en valor el conocimiento existente en los sistemas locales de un territorio regional. Las universidades deben ayudar a cruzar el conocimiento genérico universal con el específico que albergan los distintos sistemas locales, con el objetivo de conseguir regiones inteligentes, dotadas de un capital social que las capacite para gestionar por si mismas el conocimiento de acuerdo con los intereses ciudadanos y en términos de sostenibilidad.

UN LLAMAMIENTO

A la difusión del manifiesto Universitas et civitas

Los asistentes al III Encuentro internacional Eurexcter, celebrado en Oviedo, Asturias (España), invitan a los participantes de la Conferencia de Hanovre, a adherirse al presento texto y de común acuerdo manifestar su intención de difundirlo, bajo el lema Universitas et Civitas, entre las ciudades y la universidades europeas para constituir el compromiso a presentar a la Cumbre europea de Lisboa en el mes junio próximo hacia una “sociedad de la innovación y del conocimiento”.

Oviedo, 24 de enero de 2000.

Anexo II

CONFIGURACIÓN COMO CENTRO DE RECURSOS PARA EL DESARROLLO TERRITORIAL DE LOS CENTROS DE COOPERACIÓN Y DESARROLLO TERRITORIAL QUE UTILICEN EL NOMBRE CeCodet (UNIVERSIDAD DE OVIEDO)

I.—Finalidades.

Para contribuir al desarrollo de los fines generales de las Universidades firmantes, el centro se ocupará de:

a) La preparación para el ejercicio de actividades profesionales que exijan la aplicación de conocimientos y métodos científicos y técnicos en el ámbito de la cooperación y el desarrollo territorial.

b) El apoyo científico y técnico al desarrollo cultural, social y económico, tanto estatal como local, así como a la preservación, conservación y mejora del medio ambiente.

II.—Funciones.

Para el cumplimiento de sus fines ejercerá las siguientes funciones:

a) Promover la investigación aplicada en el campo específico del Desarrollo Territorial.

b) Organizar actividades orientadas a la formación en la teoría, los métodos y las técnicas propias del Desarrollo Territorial, conforme a lo previsto en la normativa vigente.

c) Realizar los proyectos y estudios en los que pueda ser requerida su participación por los organismos o entidades públicas o privadas en el ámbito de sus competencias.

d) Coordinar los proyectos que puedan ser realizados por otras instituciones o empresas ajenas a la Universidad.

e) Asesorar a personas o instituciones, públicas o privadas, en sus actuaciones relacionadas con el desarrollo territorial en las condiciones que contractualmente se estipulen para cada caso.

f) Contribuir a la divulgación de los temas que le son propios al Centro de Cooperación y Desarrollo Territorial a través de los programas de extensión cultural y de otras actividades de difusión, tales como conferencias, exposiciones, publicaciones, etc.

g) Atender a los profesores y estudiantes de la Universidad en la que se cree en sus necesidades de formación, documentación y orientación, relacionadas con cualquier aspecto que afecte a los objetivos detallados en los apartados anteriores. Atender igualmente a empresas, instituciones, personas físicas o jurídicas dentro de su ámbito funcional y territorial de actuación.

III.—Capacidades.

Los centros creados deben de disponer de capacidad para desarrollar las siguientes funciones:

1. Observatorio: Capaz de captar y registrar lo que sucede en el entorno regional de manera significativa para el proyecto.

2. Explorador: Capaz de anticipar estadios o fases de los procesos en que el sistema local está envuelto y métodos de trabajo.

3. Consultor: Capaz de prestar su apoyo técnico a las contrapartes que lo soliciten.

4. Ágora: Como lugar de debate donde afinar un lenguaje común los actores del proyecto territorial.

5. Archivo: Capaz de almacenar buenas prácticas y métodos de desarrollo.

6. Antena: Capaz de enlazar con otros CR y recibir y emitir información y documentación significativa.

IV.—Estructura.

El órgano de colaboración y apoyo al Centro será el Patronato.

Los órganos de Gobierno serán el Consejo (órgano colegiado), el Director, el Subdirector y el Secretario.

Para el desarrollo ordinario de la labor del Centro se crearán cuatro Divisiones de trabajo: la División de Investigación, la División de Formación, la División de Cooperación y la División de Difusión, que actuarán coordinadamente y al frente de cada una de ellas estará un Director, que será responsable de la coordinación operativa de la misma, nombrado por el Director.

Además, el Centro estará integrado por: Investigadores: Profesores de la Universidad de Oviedo adscritos al Centro, Personal investigador contratado y/o becarios, Personal de administración y servicios, Estudiantes matriculados en las enseñanzas de Máster y doctorado organizadas y desarrolladas por el centro, Colaboradores honoríficos y Colaboradores externos.

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