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Boletín Nº 148 del jueves 26 de junio de 2008

OTRAS DISPOSICIONES

CONSEJERÍA DE EDUCACIÓN Y CIENCIA

Resolución de 6 de junio de 2008, de la Consejería de Educación y Ciencia, por la que se establece la ordenación de los Programas de diversificación curricular en el Principado de Asturias.

El Real Decreto 1631/2006, de 29 de diciembre, por el que se establecen las enseñanzas mínimas correspondientes a la Educación secundaria obligatoria determina, en su artículo 13.1, que en el marco que establezcan las Administraciones educativas los centros podrán desarrollar Programas de diversificación curricular para el alumnado que, tras la oportuna evaluación, precise de una organización de los contenidos, actividades prácticas y materias del currículo diferente a la establecida con carácter general y de una metodología específica para alcanzar los objetivos y competencias básicas de la etapa y el título de Graduado en Educación secundaria obligatoria.

El Decreto 74/2007, de 14 de junio, por el que se regula la ordenación y el currículo de la Educación secundaria obligatoria en el Principado de Asturias, en el artículo 19, dispone que, en los términos que establezca la Consejería competente en materia educativa, los centros docentes podrán organizar Programas de diversificación curricular para el alumnado que, tras la oportuna evaluación, precise de una organización de los contenidos, actividades prácticas y materias del currículo diferente a la establecida con carácter general y de una metodología específica para alcanzar los objetivos y competencias básicas de la etapa y el título de Graduado en Educación secundaria obligatoria. Asimismo, también establece que la Consejería competente en materia educativa establecerá la estructura y el currículo de los Programas de diversificación curricular.

Por tanto procede establecer la estructura y el currículo de los Programas de diversificación curricular, así como el procedimiento para la autorización de incorporación del alumnado y otros aspectos necesarios para la implantación de dichos Programas en los centros docentes del Principado de Asturias.

En virtud de la autorización para el desarrollo normativo establecida en la disposición final primera del Decreto 74/2007, de 14 de junio, a propuesta de la Dirección General de Políticas Educativas y Ordenación Académica,

DISPONGO

Artículo 1.—Objeto y ámbito de aplicación

1. La presente Resolución establece la ordenación y el currículo de los Programas de diversificación curricular en Educación secundaria obligatoria, según lo previsto en el artículo 19 del Decreto 74/2007, de 14 de junio, por el que se regula la ordenación y se establece el currículo de la Educación secundaria obligatoria en el Principado de Asturias.

2. Esta Resolución será de aplicación en los centros docentes del Principado de Asturias que impartan Educación secundaria obligatoria.

Artículo 2.—Finalidad de los Programas de diversificación curricular

Los centros docentes organizarán Programas de diversificación curricular para el alumnado que, tras la oportuna evaluación, precise de una organización de contenidos, actividades prácticas, materias del currículo diferentes de las establecidas con carácter general y de una metodología específica, para alcanzar los objetivos y competencias básicas de la etapa y obtener el título de Graduado o Graduada en Educación secundaria obligatoria.

Artículo 3.—Perfil del alumnado

1. Es destinatario de estos Programas de diversificación curricular el alumnado que, con las características señaladas en el artículo anterior, presente dificultades generalizadas de aprendizaje, cualquiera que sea su causa o naturaleza, en tal grado que le haya impedido alcanzar las capacidades y competencias previstas para el curso correspondiente y que, a juicio del equipo docente y/o del Departamento de Orientación, se encuentre en riesgo evidente de no alcanzar los objetivos y las competencias básicas de la etapa cursando el currículo ordinario.

2. Con carácter general, este alumnado podrá participar desde tercer curso de Educación secundaria obligatoria. Asimismo podrán participar quienes, una vez cursado segundo curso, no estén en condiciones de promocionar a tercero y hayan repetido ya una vez en la etapa.

3. En todo caso, la incorporación del alumnado a estos Programas requerirá la evaluación, tanto académica del equipo docente como psicopedagógica del Departamento de Orientación, la opinión del alumno o alumna y de sus padres o representantes legales y el compromiso de implicarse en el plan de trabajo del Programa, así como la autorización de la Consejería competente en materia educativa de acuerdo con lo establecido en la presente Resolución.

Artículo 4.—Duración

1. Con carácter general, la duración de los Programas de diversificación curricular será de dos años académicos.

2. Para el alumnado que se incorpore al Programa de diversificación curricular una vez cursado cuarto curso de Educación secundaria obligatoria la duración del mismo será de un año académico. Para el alumnado que se incorpore una vez cursado segundo curso de la etapa, en las condiciones señaladas en el apartado 2 del artículo 3, la duración será necesariamente de dos años.

3. Para el alumnado que se incorpore a estos Programas una vez cursado tercer curso de Educación secundaria obligatoria, los equipos docentes y el Departamento de Orientación decidirán, de acuerdo con los criterios establecidos en su Proyecto educativo, en función de la edad del alumno o de la alumna y de sus circunstancias académicas, si se incorpora al primero o al segundo año del Programa.

Artículo 5.—Estructura del Programa de diversificación curricular

1. El Programa de diversificación curricular tendrá la siguiente estructura:

a) Un ámbito lingüístico y social en el que se incorporarán los aspectos básicos del currículo correspondiente a las materias de Ciencias sociales, geografía e historia, Lengua castellana y literatura, Educación para la ciudadanía y los derechos humanos y Educación ético–cívica.

b) Un ámbito científico-tecnológico que incluirá los aspectos básicos del currículo correspondiente a las materias de Matemáticas, Ciencias de la naturaleza y Tecnologías.

c) Los centros podrán establecer un ámbito de carácter práctico, en cuyo caso éste incluirá los aspectos básicos del currículo de la materia de Tecnologías. La estructura y contenidos concretos de dicho ámbito será determinada por el propio centro, respetando en todo caso el carácter eminentemente práctico del mismo y su vinculación con la iniciación profesional.

d) Tres materias de las establecidas para tercer y cuarto curso de la etapa, no contempladas en los ámbitos:

• Primer año del Programa: Lengua extranjera, Educación física y Educación plástica y visual.

• Segundo año del Programa: Lengua extranjera, Educación física y una materia que elegirá el alumno o la alumna entre las siguientes: Educación plástica y visual, Informática, Latín, Música y Segunda lengua extranjera.

e) Una materia optativa cada año del Programa, bien de la oferta general del centro o bien específica del Programa. El centro docente decidirá qué materias optativas se incluyen en la oferta del Programa de diversificación curricular, permitiendo al alumnado la elección de la materia optativa que debe cursar cada año.

f) Las enseñanzas de Religión (Religión confesional o Historia y cultura de las religiones) o, en su caso, la atención educativa para los que no opten por las enseñanzas de Religión.

g) La tutoría específica del Programa.

h) Si se considera conveniente, algunas actividades del Plan de lectura, escritura e investigación del centro, sin perjuicio de las que se deben realizar en todos los ámbitos y materias del Programa de diversificación curricular.

2. Las materias a las que se hace referencia en las letras d) y f) del apartado anterior se cursarán en un grupo ordinario de referencia. No obstante, la materia Lengua extranjera podrá ser cursada en grupo específico, teniendo en cuenta las características del alumnado y las oportunas medidas de adaptación curricular que en su caso se requieran.

3. Las materias optativas de la oferta general del centro se cursarán con un grupo ordinario. Para poder impartir la materia específica del Programa se requerirá que sea solicitada al menos por el 50% del total del alumnado del año correspondiente del Programa de diversificación curricular.

Artículo 6.—Currículo

1. El Programa de diversificación curricular se concibe metodológicamente en un contexto funcional, en el que confluyen los contenidos del currículo, que deben ser tratados y expuestos de una manera práctica y motivadora, seleccionando aquellos que resulten imprescindibles para aprendizajes posteriores y que contribuyan al desarrollo de las competencias básicas.

2. La metodología del Programa fomentará la comprensión y la expresión oral y escrita, el uso de las matemáticas, de las tecnologías de la información y la comunicación y el trabajo individual y cooperativo del alumnado, para aumentar su grado de autonomía personal y su capacidad para aprender a aprender, de modo que pueda alcanzar los objetivos y competencias básicas de la etapa.

3. La unidad curricular fundamental del Programa es el ámbito, entendido como un medio que permite integrar los aprendizajes básicos de las distintas materias y tratarlos de forma globalizada. El currículo de referencia de los ámbitos específicos figura en el anexo I de esta Resolución.

4. Con el fin de facilitar la integración del alumnado del Programa en las actividades ordinarias del centro, éste cursará con carácter general las materias no integradas en los ámbitos y las materias optativas de la oferta general del centro con el resto de compañeros y compañeras de un grupo de referencia, pero con una adaptación del currículo que le permita alcanzar los objetivos de la etapa.

5. El currículo de Lengua extranjera tendrá un enfoque comunicativo, contemplará una organización de contenidos y una metodología que permita al alumnado del Programa alcanzar las destrezas básicas de la comunicación lingüística.

6. Cuando el centro opte por el ámbito práctico, incluirá en el currículo del mismo los aspectos básicos del currículo de Tecnologías, que se excluirán entonces del ámbito científico-tecnológico, y los complementará con realizaciones profesionales y criterios de realización de alguna unidad de competencia correspondiente a las cualificaciones profesionales de nivel uno y/o con orientación laboral y profesional.

7. El currículo de las materias optativas específicas del Programa será propuesto, en su caso, por el centro, teniendo en cuenta las características metodológicas que corresponden, y los contenidos serán diferentes a los propuestos para los ámbitos y para las materias de la etapa ofertadas en el Programa para este alumnado. El currículo de esta materia, en el caso de alumnado procedente de países extranjeros, podrá referirse a la Lengua castellana como segunda lengua, a través de la materia optativa Español como lengua extranjera, cuyo currículo de referencia se inserta en el anexo II de la presente Resolución.

Artículo 7.—Horario escolar

El horario escolar para los Programas de diversificación curricular será de 30 horas semanales y se organizará de la forma que figura en el anexo III de esta Resolución.

Artículo 8.—Tutoría

1. La acción tutorial y la orientación educativa del alumnado tendrán un lugar preferente en el desarrollo del Programa de diversificación curricular. La tutoría en este Programa deberá contribuir de una manera especial a solucionar las dificultades de aprendizaje, a atender las necesidades educativas del alumnado y su orientación académica, así como a incrementar la implicación de los padres, madres o tutores legales en la educación de sus hijos o hijas.

2. Cada grupo del Programa tendrá asignado un tutor o tutora de entre el profesorado que imparte los ámbitos y ejercerá como tal, siempre que sea posible, los dos años de duración del Programa.

3. La persona responsable de la tutoría de cada grupo de diversificación tendrá como función la orientación de su alumnado, su atención personalizada y la coordinación del equipo docente en todas las actividades de planificación, desarrollo y evaluación de los procesos de enseñanza y aprendizaje, así como las tareas de mediación entre el alumnado, el profesorado y las familias.

4. Con el fin de favorecer un seguimiento que permita regular adecuadamente el proceso de enseñanza y aprendizaje de este alumnado, el equipo docente que imparte clases en cada grupo de diversificación se reunirá como mínimo una vez al mes. El tutor o tutora del grupo informará al alumnado y a sus padres o tutores legales, mediante el procedimiento que establezca el centro docente, sobre la evolución en los aprendizajes y la respuesta al Programa de sus hijos o hijas.

5. La programación de las actividades de la tutoría específica tomará como referencia el Programa de acción tutorial y orientación educativa del centro, y lo adaptará a las características y necesidades del alumnado del grupo.

Artículo 9.—Evaluación y Titulación

1. La evaluación del alumnado que curse el Programa de diversificación curricular tendrá como referente fundamental las competencias básicas y los objetivos de la Educación secundaria obligatoria, así como los criterios de evaluación específicos del Programa.

2. Cada grupo de alumnos y alumnas del Programa de diversificación curricular será evaluado por su equipo docente, constituido por la totalidad del profesorado que les imparta clase.

3. Quienes se incorporen a un Programa de diversificación curricular no tendrán que recuperar las materias en las que hubieran obtenido calificación negativa a lo largo de los cursos anteriores correspondientes a la Educación secundaria obligatoria.

4. La evaluación final ordinaria del Programa de diversificación curricular se realizará al término del Programa, indistintamente de su duración. Al término del Programa, los centros docentes podrán realizar una convocatoria extraordinaria en el mes de septiembre, destinada a posibilitar la recuperación de los ámbitos y las materias con calificación negativa en la evaluación final ordinaria, para aquel alumnado que no hubiera obtenido la titulación en dicha evaluación final ordinaria.

5. Cuando un alumno o alumna muestre deficiencias en algún ámbito o materia del primer año del Programa, su superación se trabajará especialmente en el segundo año.

6. El alumnado que curse un Programa de diversificación curricular obtendrá el título de Graduado o de Graduada en Educación secundaria obligatoria si supera todos los ámbitos y materias que integran el Programa. Asimismo podrán obtener dicho título aquellos que, habiendo superado los ámbitos científico-tecnológico y lingüístico y social, tengan evaluación negativa en una o dos materias, o en el ámbito práctico. Excepcionalmente también podrán obtener la titulación con evaluación negativa en tres materias o en dos y en el ámbito práctico, o en una materia y el ámbito práctico, siempre que a juicio del equipo docente hayan alcanzado las competencias básicas y los objetivos de la etapa, de acuerdo con los criterios que se establezcan en el Programa de diversificación curricular del centro docente.

7. El alumnado que al finalizar el Programa de diversificación curricular no esté en condiciones de obtener el título de Graduado en Educación secundaría obligatoria y cumpla los requisitos de edad establecidos en el artículo 2.1 del Decreto 74/2007, de 14 de junio, podrá permanecer un año más en el Programa.

Artículo 10.—Concreción del Programa de diversificación curricular

1. El Programa de diversificación curricular de cada centro será elaborado por el Departamento de Orientación y por el profesorado que imparta los ámbitos, en colaboración con los Departamentos de coordinación didáctica correspondientes, coordinados por la Jefatura de Estudios.

2. En la concreción del Programa, que formará parte del Proyecto educativo del centro docente, se incluirán al menos los siguientes elementos:

a) Los principios pedagógicos, metodológicos y de organización en los que se basa.

b) Los criterios para determinar las propuestas de incorporación del alumnado al Programa, de acuerdo con lo establecido en la presente Resolución.

c) Los criterios para el agrupamiento del alumnado y para la organización de los espacios, de los horarios y de los recursos materiales.

d) La estructura razonada del Programa, en la que figurará la decisión de incorporar o no el ámbito práctico, y, en su caso, el modo en que se incorporan algunas actividades del Plan de lectura escritura e investigación, así como las materias que debe cursar cada alumno y alumna de entre las citadas en el artículo 5,d) y las materias optativas específicas o de la oferta general que se incorporan al Programa.

e) La Programación docente de cada uno de los ámbitos y materias específicas del Programa.

f) Las directrices para la aplicación a este alumnado de los criterios de evaluación y de titulación establecidos con carácter general en la concreción del currículo.

Artículo 11.—Profesorado

1. El equipo docente de cada grupo del Programa de diversificación curricular estará constituido por el conjunto del profesorado que imparte clases al alumnado del grupo, coordinados por el tutor o tutora del mismo y desarrollarán sus actividades de acuerdo con lo establecido en el artículo 29 del Decreto 74/2007, de 14 de julio.

2. Cada uno de los ámbitos que integran el Programa de diversificación curricular será impartido por un único profesor o profesora.

3. Con carácter general, en los centros docentes públicos, los ámbitos del Programa de diversificación curricular serán impartidos por el profesorado de apoyo a los ámbitos del Departamento de orientación. Si el número de horas de dichos ámbitos es superior a las que puedan ser asumidas por dicho profesorado, o la organización del centro docente así lo requiere, el Director o Directora del centro asignará su impartición a profesorado de los Departamentos de coordinación didáctica de las materias que integran los ámbitos.

4. En los centros privados, las enseñanzas correspondientes a cada uno de los ámbitos serán impartidas por profesorado que esté en posesión de alguna de las titulaciones requeridas para impartir cualquiera de las materias que integran el ámbito en cuestión.

5. El Director o la Directora del centro docente designará como responsable de la tutoría del grupo del Programa de diversificación curricular a un profesor o una profesora que imparta uno de los ámbitos del Programa en el grupo.

Artículo 12.—Procedimiento para la incorporación del alumnado y la autorización del Programa de diversificación curricular y de los grupos

El procedimiento para realizar la propuesta de incorporación del alumnado al Programa de diversificación curricular, teniendo en cuenta lo establecido en los artículos 2 y 3 de la presente Resolución, será el siguiente:

1. Al término del segundo trimestre, el equipo docente de cada grupo y el Departamento de Orientación o quien tenga atribuidas sus funciones, a la vista del proceso de evaluación continua y del resultado de las medidas de atención a la diversidad aplicadas, analizará y valorará la situación escolar de cada alumno o alumna que presente dificultades generalizadas de aprendizaje y se encuentre en situación de riesgo evidente de no alcanzar los objetivos y competencias básicas de la Educación secundaria obligatoria si continúa cursando la etapa por la vía ordinaria.

Este análisis quedará recogido en el acta de la sesión del equipo docente y se trasladará al Departamento de Orientación para que inicie la evaluación psicopedagógica del alumnado correspondiente y valore la oportunidad de que curse o no el Programa de diversificación curricular, por ser la medida más adecuada entre las contempladas en el Programa de atención a la diversidad del centro.

2. Una vez concluida la sesión de evaluación final ordinaria o, excepcionalmente, la evaluación final extraordinaria, y se haya considerado que el alumno o la alumna es susceptible de incorporación al Programa de diversificación curricular, el equipo docente emitirá un informe firmado por el tutor o la tutora que dirigirá a la Jefatura de Estudios, en el que habrán de constar:

a) Las dificultades de aprendizaje del alumno o alumna en las distintas materias y el grado de competencia que ha alcanzado en las materias cursadas.

b) Las medidas de atención a la diversidad que le han sido aplicadas con anterioridad.

c) Los motivos por los que se recomienda su incorporación al Programa de diversificación curricular, de acuerdo con la valoración realizada por el equipo docente y el Departamento de Orientación, descrita en el apartado anterior.

3. La Jefatura de Estudios dará traslado del informe descrito en el apartado anterior al Departamento de orientación, que concluirá la evaluación psicopedagógica del alumnado afectado. Dicha evaluación recogerá al menos la información siguiente:

a) La historia escolar del alumno o alumna y las medidas educativas adoptadas anteriormente.

b) Las características personales que puedan influir en su capacidad de aprendizaje.

c) Las características del contexto escolar, social y familiar que puedan estar incidiendo en su proceso de aprendizaje.

4. La persona responsable de la tutoría y/o el orientador u orientadora del centro mantendrán una entrevista con cada alumno o alumna y sus padres o tutores legales para informarles de las características generales del Programa de diversificación curricular, plantearles la oportunidad de su incorporación al mismo, así como la necesidad de implicarse en el plan de trabajo que dicho Programa supone para alcanzar los objetivos y competencias básicas de la etapa. De esta reunión se recogerá por escrito la opinión del alumno o alumna y de sus padres o representantes legales y el compromiso de implicarse en el plan de trabajo del Programa.

5. Posteriormente, la Jefatura de Estudios convocará y presidirá una reunión con la persona responsable de la tutoría y con el orientador u orientadora del centro en la que, tras la revisión de los informes emitidos por el equipo docente, por el Departamento de Orientación y la opinión de los progenitores o tutores legales de cada alumna o alumno, se formalizará la propuesta de incorporación del alumnado correspondiente al Programa de diversificación curricular, de la que se dará traslado a la Dirección del centro.

6. El Director o la Directora del centro docente, tras analizar el expediente de propuesta de incorporación del alumnado al Programa de diversificación curricular, y una vez comprobado que se cumplen los requisitos y procedimientos establecidos en esta Resolución, remitirán al Servicio de Inspección Educativa, antes del 15 de julio, para su supervisión e informe, la documentación siguiente:

a) La relación nominal del alumnado propuesto, con su fecha de nacimiento y curso desde el que se propone el acceso al Programa de diversificación curricular y, en su caso, duración del mismo. Dicha relación se revisará en función del resultado de las pruebas extraordinarias de septiembre.

b) Los informes de los equipos docentes y del Departamento de Orientación.

c) Las actas de las reuniones con padres o tutores legales del alumnado propuesto.

d) La concreción del Programa de diversificación curricular a que se refiere el artículo 10.2 de la presente Resolución.

e) El número de grupos que se solicitan para el Programa de diversificación curricular.

f) La relación del profesorado que impartirá el Programa de diversificación curricular.

g) Los centros privados concertados añadirán además la solicitud de incremento de horas de pago delegado que se estime necesario.

7. En el proceso de supervisión que lleve a cabo el Servicio de Inspección Educativa, éste podrá requerir al centro docente que realice las correcciones o mejoras que fuesen oportunas.

8. El Servicio de Inspección Educativa emitirá un informe proponiendo la autorización o no del Programa de diversificación curricular y del número de grupos necesarios.

9. La Dirección General competente en materia de ordenación académica, a la vista de los informes recabados al efecto, procederá a la autorización del Programa de diversificación curricular y de los grupos de diversificación que correspondan. Esta autorización mantendrá su vigencia siempre que no se modifique la estructura o concreción del Programa de diversificación curricular autorizado y se cumplan los mínimos establecidos para constituir los grupos autorizados, de acuerdo a lo establecido en el artículo 13 de la presente Resolución.

10. Excepcionalmente, se podrá solicitar la incorporación de determinados alumnos o alumnas al Programa de diversificación curricular a lo largo del primer trimestre del curso, aplicando el procedimiento previsto en los apartados anteriores.

Artículo 13.—Constitución de grupos

1. El alumnado que siga un Programa de diversificación curricular se organizará en grupos específicos, en un número no superior a quince ni inferior a ocho.

2. Excepcionalmente, la Consejería competente en materia educativa podrá autorizar, con determinadas condiciones, la constitución de grupos con distinto número de alumnado al establecido con carácter general en los centros de zona rural y en aquellos otros en los que concurran circunstancias especiales.

Disposición adicional primera

Evaluación del alumnado que curse un Programa de diversificación curricular

Para los restantes aspectos referidos a la evaluación del alumnado que curse un Programa de diversificación curricular se estará a lo dispuesto en la Resolución de 27 de noviembre de 2007, de la Consejería de Educación y Ciencia, por la que se regula la evaluación del aprendizaje del alumnado de Educación secundaria obligatoria.

Disposición adicional segunda

Referencias al Departamento de orientación

En aquellos centros docentes que no dispongan de Departamento de orientación, las menciones hechas a dicho departamento se entienden como referidas a la persona u órgano que ejerza las funciones de orientación educativa y psicopedagógica en la Educación secundaria obligatoria.

Disposición final primera

Autorización para el desarrollo

Se faculta a la persona titular de la Dirección General competente en materia de ordenación académica para dictar cuantas instrucciones sean precisas en el ámbito de sus respectivas competencias para el desarrollo y aplicación de lo dispuesto en la presente Resolución.

Disposición final segunda

Entrada en vigor

La presente Resolución entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el BOLETÍN OFICIAL del Principado de Asturias.

En Oviedo, a 6 de junio de 2008.—El Consejero de Educación y Ciencia, José Luis Iglesias Riopedre.—10.925.

Anexo I

CURRÍCULOS DE LOS ÁMBITOS

Ámbito social y lingüístico

Los Programas de diversificación curricular deben facilitar que los alumnos y alumnas desarrollen las capacidades enunciadas en los objetivos de la Educación secundaria obligatoria y alcancen las competencias básicas de la etapa.

Uno de los objetivos del Ámbito social y lingüístico es el desarrollo de la competencia comunicativa que permita a alumnos y alumnas interactuar satisfactoriamente en diferentes ámbitos sociales.

De acuerdo con los principios establecidos por el Consejo de Europa en el Marco común europeo de referencia para la enseñanza de las lenguas, adquirir competencia comunicativa en una determinada lengua supone llevar a cabo un conjunto de tareas para el cumplimiento de una finalidad comunicativa concreta en un contexto específico. Situar la enseñanza y el aprendizaje de la lengua en el marco de la competencia comunicativa significa centrar el currículo del Ámbito social y lingüístico en el uso funcional de la lengua, es decir, en el aprendizaje de las destrezas necesarias para hablar, escribir, escuchar y leer en diferentes ámbitos de la actividad social.

Las actividades comunicativas requieren la utilización del lenguaje oral y escrito, y el uso de recursos y estrategias de comunicación, lingüísticas y no lingüísticas, adecuadas al contexto en el que tienen lugar. Por ello, dadas las características del alumnado de los Programas de diversificación cobran especial relevancia en la enseñanza del Ámbito social y lingüístico, el desarrollo de estrategias que faciliten, tanto la comprensión de mensajes orales y escritos, como la producción de textos adecuados a su intención comunicativa, convirtiendo la reflexión sobre el uso de la lengua en uno de los mecanismos que ayuden a mejorar las destrezas de comunicación.

La comprensión y expresión de mensajes orales y escritos en distintos contextos sociales exige el desarrollo de destrezas relacionadas con la obtención de información, su interpretación, su tratamiento, su representación gráfica o su comunicación, de tal manera que se capacite a alumnos y alumnas a aprender por sí mismos de manera progresivamente autónoma.

Una educación lingüística orientada a la mejora de la competencia comunicativa del alumnado debe tener en cuenta el innegable influjo de los mensajes de los medios de comunicación de masas y de las tecnologías de la información y comunicación en nuestras sociedades. A través de la prensa, de la radio, del cómic, del cine, de la televisión, de la publicidad y de Internet se transmiten, no sólo informaciones sobre las personas y sobre el mundo, sino también maneras concretas de entender la realidad. Por ello, se han incluido en el currículo del ámbito, referencias a los diferentes códigos lingüísticos y no lingüísticos de los lenguajes de los medios de comunicación con el fin de favorecer no sólo el conocimiento de sus aspectos expresivos, sino también una interpretación crítica de sus mensajes. El espacio escolar es a menudo el único escenario en el que es posible fomentar tanto el conocimiento de los usos expresivos de los códigos icónicos y verbales de la comunicación de masas, como el aprendizaje de actitudes críticas ante la utilización de contenidos y formas que reflejan tanto una voluntad de manipulación de las personas como un uso discriminatorio del lenguaje.

La enseñanza del Ámbito social y lingüístico está orientada al desarrollo de las habilidades que hacen posible el intercambio comunicativo entre las personas, a la adquisición de actitudes positivas ante las lenguas y sus hablantes, y a la crítica de los prejuicios lingüísticos, geopolíticos e ideológicos que afectan de forma negativa a la convivencia lingüística entre las personas y los pueblos. En este contexto, la educación ha de favorecer el conocimiento y la valoración positiva por parte del alumnado de la realidad plurilingüe y pluricultural de España, y especialmente de la diversidad lingüística asturiana. De ahí la importancia de educar tanto en el aprecio de la diversidad lingüística y cultural de nuestras sociedades como en la adquisición de actitudes críticas ante los usos del lenguaje que reflejan discriminación por razón de sexo, clase social, etnia, raza, creencia…

El carácter instrumental de la lengua, su importancia para la estructuración del propio pensamiento, para regular las propias conductas y para comprender otras realidades del mundo social, histórico, cultural o artístico, obliga a que la programación de cualquier actividad de aprendizaje se aproveche como un recurso para la mejora de las habilidades en el uso de la lengua.

Otro de los objetivos de la enseñanza del Ámbito social y lingüístico es que los alumnos y alumnas adquieran los conocimientos, destrezas y actitudes necesarias para comprender la realidad del mundo en que viven, las experiencias colectivas pasadas y presentes, así como el espacio en que se desarrolla la vida en sociedad.

Por una parte, proporciona ideas fundamentales sobre la organización espacial de las sociedades y la configuración territorial, en diferentes ámbitos que van desde el local al mundial, a la vez que acerca al alumnado a los principios de interacción de las sociedades y su entorno físico, y posibilita que pueda valorar la actuación de los seres humanos en el planeta, teniendo en cuenta las potencialidades y limitaciones del medio, o sus posibles impactos. Favorece también que el alumnado pueda adquirir un mayor grado de conciencia acerca de aspectos demográficos, económicos o sociales.

Por otra parte, el análisis de los hechos y los fenómenos sociales, así como de los procesos de cambio histórico adquiere sentido en la medida que ayuda a la comprensión y valoración, por parte de los alumnos y las alumnas, de los rasgos y problemas relevantes de la sociedad en la que se desenvuelven.

Desde esta perspectiva se estima conveniente que el alumnado adquiera un conocimiento básico y global que le permita interpretar los fenómenos más significativos de los procesos históricos contemporáneos, entendiendo la realidad actual como construcción humana a lo largo del tiempo.

Asimismo, la enseñanza de este ámbito, tiene como objetivo favorecer el desarrollo de personas libres e íntegras a través de la consolidación de la autoestima, la dignidad personal, la libertad y la responsabilidad y la formación de futuros ciudadanos con criterio propio, respetuosos, participativos y solidarios, que conozcan sus derechos, asuman sus deberes y desarrollen hábitos cívicos para que puedan ejercer la ciudadanía de forma eficaz y responsable.

La formación de ciudadanos y ciudadanas para un mundo cada vez más complejo y diverso supone desarrollar en los alumnos y las alumnas la capacidad para abordar, desde un punto de vista ético, el análisis de las situaciones y problemas de la sociedad actual, y la de plantearse y proponer alternativas que contribuyan a la consecución de un mundo más justo.

En este sentido, forman parte de los objetivos educativos de este ámbito el desarrollo de determinados procedimientos, como el saber razonar y argumentar, reconocer los propios sentimientos o saber evaluar críticamente las informaciones presentadas por los distintos medios de comunicación, y la promoción de actitudes que son básicas para la convivencia, como la tolerancia, la actitud de diálogo y negociación, la actitud a favor de la paz o la solidaridad.

Para la definición de los contenidos del Ámbito social y lingüístico se han tomado como referencia los de las materias de la Educación Secundaria Obligatoria Lengua castellana y literatura, Ciencias sociales, geografía e historia y Educación para la ciudadanía.

Se han seleccionado aquellos contenidos que se consideran más idóneos de acuerdo con tres criterios básicos: que faciliten la adquisición de aprendizajes funcionales relacionados con las competencias básicas, que favorezcan el desarrollo de aquellas habilidades sociales, actitudes y valores que facilitan la convivencia y la integración social, y que ayuden a comprender y explicar los problemas más relevantes del mundo actual.

Los contenidos se presentan agrupados en seis bloques, que integran conceptos, procedimientos y actitudes relacionados con destrezas comunicativas, estrategias para el tratamiento de la información o diferentes campos temáticos asociados a distintas problemáticas o aspectos relevantes de las sociedades actuales.

En el primer bloque, Comunicación oral y escrita, se han agrupado contenidos relacionados con la capacidad para expresarse oralmente y por escrito, el uso funcional de la lengua en diferentes contextos, la reflexión sobre los mecanismos que ayudan a organizar el propio discurso y la consolidación del hábito lector mediante el disfrute de obras literarias.

En el segundo bloque, Tratamiento de la información, con un marcado carácter transversal, se incluyen las destrezas relacionadas con la búsqueda, selección, recogida y procesamiento de la información, ya sea procedente de fuentes tradicionales (libros, diccionarios, atlas, etc.), o de las tecnologías de la información y comunicación (medios de comunicación social, buscadores de Internet, diccionarios electrónicos, fuentes de información en red, etc.). Asimismo, se hacen referencias a las estrategias para la interpretación crítica de la información, presentada en lenguajes tanto verbales como no verbales (gráfico, audiovisual, etc.) y al manejo de los recursos adecuados para comunicarla en soportes y formatos diferentes, incluídos los que ofrecen las tecnologías de la información y comunicación.

En el tercer bloque, Sociedad y territorio, se presenta el espacio geográfico entendido como el resultado de la interacción humana sobre el medio, analizando tanto la organización política del territorio, como el impacto medioambiental de las actividades económicas y las contribuciones individuales y colectivas al desarrollo sostenible.

En el bloque cuatro, Ciudadanía en un mundo global, figuran contenidos relacionados con las habilidades personales y actitudes sociales necesarias para la convivencia en un mundo globalizado, y con la valoración de la diversidad de la población mundial y el desarrollo de actitudes críticas ante la pobreza y el desigual reparto de los recursos.

En el bloque cinco, bases históricas de la sociedad actual, se presentan, de una forma sintética, las grandes transformaciones económicas, políticas y sociales acaecidas en la época contemporánea, en tanto que sirven para explicar algunos de los problemas relevantes del mundo actual.

El bloque seis, Mundo actual, agrupa aquellos contenidos que contribuyen a la formación de las personas como ciudadanos de las sociedades democráticas, al conocimiento de sus derechos y deberes, y a la valoración de los principios democráticos y los derechos humanos como referentes éticos de la conducta, percibiéndolos como conquistas históricas inacabadas, cuya existencia no está garantizada, sino que es posible su retroceso o ampliación según el contexto histórico y social. Asimismo, se incluyen referencias a la evolución histórica española más reciente y al tránsito hasta una sociedad democrática, así como a los problemas, cambios y transformaciones más relevantes del mundo actual.

La referencia a nuestro entorno social y cultural se plasma en el análisis de la realidad asturiana: su espacio geográfico, su población, la situación lingüística de Asturias, las manifestaciones más relevantes del patrimonio de nuestra comunidad, su historia más reciente, y las instituciones del Principado. Todos estos aspectos se han recogido en diferentes bloques y, por su cercanía a los alumnos y a las alumnas, suponen un recurso metodológico de primer orden.

En todos los bloques se hace referencia a las actitudes que han de formar parte de la actividad académica diaria de manera que constituyan el entorno ético de todo el proceso educativo como son el respeto a los demás, la valoración de la diversidad, la práctica del diálogo y la disposición para el trabajo cooperativo, la convivencia pacífica, la educación para la igualdad entre sexos, la interculturalidad, los derechos humanos y el respeto de los principios democráticos.

Contribución del ámbito a la adquisición de las competencias básicas:

El carácter integrador del Ámbito social y lingüístico hace que su aprendizaje contribuya a la adquisición de diversas competencias básicas.

El currículo del Ámbito social y lingüístico, al tener como meta el desarrollo de la capacidad para comunicarse de forma competente mediante el lenguaje en las diferentes esferas de la actividad social, contribuye de un modo decisivo al desarrollo de todos los aspectos que conforman la competencia en comunicación lingüística. El desarrollo de habilidades para comprender y utilizar las diferentes variantes del discurso, en especial, la descripción, la narración, la exposición y la argumentación, y la adquisición de un vocabulario cada vez más amplio, tienen un claro valor funcional para el desarrollo de esta competencia.

Asimismo, la reflexión sobre el uso de la lengua que es necesario realizar para mejorar la comprensión y composición de textos exige movilizar saberes conceptuales (empleo del lenguaje y sus normas) y procedimentales (analizar, contrastar, ampliar y reducir enunciados mediante el uso consciente de mecanismos lingüísticos, sustituir elementos del enunciado por otros equivalentes, usar diferentes esquemas o formulaciones para expresar una misma idea, diagnosticar errores y repararlos, etc.) que se utilizan para optimizar el aprendizaje lingüístico, es decir, para aprender a aprender lengua.

El Ámbito social y lingüístico contribuye también al tratamiento de la información y competencia digital al tener como una de sus metas proporcionar conocimientos y destrezas para la búsqueda y selección de información relevante de acuerdo con diferentes necesidades, así como para su reutilización en la producción de textos orales y escritos propios.

La búsqueda y selección de muchas de estas informaciones requerirá, por ejemplo, utilizar diversas fuentes como la observación directa e indirecta de la realidad, el uso de bibliotecas o la utilización de Internet. Asimismo, será necesario establecer criterios para seleccionar la información y distinguir entre los aspectos relevantes y los que no lo son, o analizarla de forma crítica.

Al desarrollo de esta competencia contribuye también el uso de soportes electrónicos en la composición de textos de modo que puedan abordarse más eficazmente algunas operaciones que intervienen en el proceso de escritura (planificación, ejecución del texto, revisión) y que constituyen contenidos básicos de este ámbito.

Se aprende a hablar y a escuchar, y a leer y escribir para comunicarse con los demás, pero también para adquirir nuevos conocimientos. El lenguaje, además de instrumento de comunicación, es un medio de representación del mundo y está en la base del pensamiento y del conocimiento. El empleo de estrategias para la comprensión de mensajes, la utilización de recursos diversos para el acceso al saber y a la construcción de conocimientos se relaciona directamente con la competencia básica aprender a aprender. Esta competencia, que implica manejar herramientas que faciliten el aprendizaje, supone también tener una visión estratégica de los problemas y saber prever y adaptarse a los cambios que se producen con una visión positiva. A todo ello se contribuye desde las posibilidades que ofrece este ámbito para aplicar razonamientos de distinto tipo, buscar explicaciones multicausales y predecir los posibles efectos de los fenómenos sociales. También contribuye cuando se favorece el desarrollo de estrategias para pensar, para organizar, memorizar y recuperar información, tales como la realización de resúmenes, esquemas o mapas conceptuales.

El Ámbito social y lingüístico contribuye a la adquisición de la competencia social y ciudadana ya que la comprensión de la realidad social, actual e histórica es el propio objeto de aprendizaje, pero lo hará realmente si los alumnos y alumnas pueden utilizar ese conocimiento sobre la evolución y organización de las sociedades, de sus logros y de sus problemas para desenvolverse socialmente. Asimismo, contribuye en la medida en que ayuda a entender los rasgos de las sociedades actuales, su pluralidad, los elementos e intereses comunes de la sociedad en que se vive, facilitando la creación de sentimientos comunes que favorecen la convivencia.

También se ayuda a la adquisición de habilidades sociales. Por una parte, la comprensión de las acciones humanas del pasado o del presente exige que éstas sean vistas por el alumnado desde la perspectiva de los propios agentes de su tiempo con lo que se favorece el desarrollo de la capacidad de ponerse en el lugar del otro, es decir, la empatía. Por otro lado, lo hace cuando dicha comprensión posibilita la valoración y el ejercicio del diálogo constructivo como vía necesaria para la solución de los problemas, o el respeto hacia las personas con opiniones que no coinciden con las propias, en el marco de los valores democráticos, pero además prevé el ejercicio de esos valores al proponer la realización de trabajos colectivos o de debates en los que se puedan expresar las propias ideas y escuchar y respetar las de los demás. El acercamiento crítico a diferentes realidades sociales, actuales o históricas, o la valoración de las aportaciones de diferentes culturas ayuda, aunque sea más indirectamente, al desarrollo de las habilidades de tipo social.

La contribución del ámbito es relevante para la adquisición de la competencia conocimiento y la interacción con el mundo físico. Dicha competencia incluye, entre otros aspectos, la percepción y conocimiento del espacio físico en que se desarrolla la actividad humana, tanto en grandes espacios como en el entorno inmediato, así como la interacción que se produce entre ambos. La percepción directa o indirecta del espacio en que se desenvuelve la actividad humana constituye uno de los principales ejes de trabajo de la geografía: la comprensión del espacio geográfico en que tienen lugar los hechos sociales y la propia vida del alumno, es decir, la dimensión espacial. Se contribuye a la competencia en la medida en que se asegure que dicha dimensión impregna el aprendizaje de los contenidos geográficos, adquiriendo especial importancia para ello los procedimientos de orientación, localización, observación e interpretación de los espacios y paisajes, reales o representados.

Otra aportación, no menos significativa, se posibilita desde el conocimiento de la interacción hombre-medio y la organización del territorio resultante. El Ámbito social y lingüístico proporciona abundantes ocasiones para analizar la acción de los seres humanos en la utilización del espacio y de sus recursos, no sólo los problemas que a veces genera, sino también aquellas acciones que desde un uso responsable de ambos, buscan asegurar la protección y el cuidado del medio ambiente.

La contribución a la competencia expresión cultural y artística se relaciona principalmente con su vertiente de conocer y valorar las manifestaciones del hecho artístico. No obstante, dicha contribución se facilitará realmente si se dota al alumnado de las destrezas de observación y de comprensión de aquellos elementos más significativos de las obras de arte que forman parte del patrimonio cultural. Desde este planteamiento se favorece la apreciación sensible de las obras de arte, y se ayuda a valorar el patrimonio cultural, a respetarlo y a interesarse por su conservación.

Mediante el trabajo en este ámbito, se contribuye también, en cierta manera, a la adquisición de la competencia matemática, en la medida que se incorporen al trabajo del aula la realización de operaciones sencillas, cálculo de magnitudes, porcentajes y proporciones, uso de escalas numéricas y gráficas, sistemas de referencia, así como criterios de medición, codificación numérica de informaciones y su representación gráfica, y se introduzcan nociones sencillas de estadística básica. La utilización de todas estas herramientas en la descripción y análisis de la realidad social amplían el conjunto de situaciones en las que los alumnos perciben su aplicabilidad y, con ello, hacen más funcionales los aprendizajes asociados a la competencia matemática.

Orientaciones metodológicas:

La organización de los Programas de diversificación curricular en ámbitos, el reducido número de alumnos y alumnas que integran los grupos y la disminución del número de profesores y profesoras que imparte clase en los mismos suponen importantes medidas de atención a la diversidad que tratan de garantizar una efectiva igualdad de oportunidades del alumnado integrado en los mismos.

Del mismo modo, los Programas de diversificación curricular requieren un planteamiento metodológico y didáctico que ofrezca una respuesta educativa a los intereses, características, necesidades y expectativas del alumnado que cursa estos programas.

El profesorado de los Programas de diversificación curricular debe tener en cuenta algunos principios metodológicos para organizar la actividad docente. Por un lado, necesita considerar el ámbito como un campo para el desarrollo de procesos de enseñanza y aprendizaje de carácter interdisciplinar, que permitan abordar los contenidos del currículo de forma integrada en torno a ejes transversales de aprendizaje o proyectos de trabajo. Por otro lado, debe centrar el proceso de enseñanza y aprendizaje en los alumnos y las alumnas, motivando su aprendizaje y poniendo el énfasis en el desarrollo de los aprendizajes instrumentales, en la funcionalidad de los mismos, y en la adquisición de las competencias básicas.

El carácter del ámbito y las necesidades de los alumnos y alumnas exigen que el planteamiento didáctico que se realice tenga un marcado carácter interdisciplinar de forma que los diferentes contenidos del currículo se integren en un marco metodológico que supere los códigos disciplinares y sitúe las características, necesidades, nivel de competencia curricular y ritmos de aprendizaje de la diversidad de los alumnos y alumnas como la referencia principal del proceso de enseñanza y aprendizaje. Esto supone que la necesaria organización de los contenidos del currículo, el diseño de las actividades de aula y su temporalización deberán adaptarse, mediante estrategias individualizadas, a las necesidades de los alumnos y alumnas.

Los objetivos del Ámbito social y lingüístico están enfocados a la adquisición por parte de los alumnos y alumnas, tanto de las competencias básicas vinculadas con las habilidades comunicativas, como de aquellas que facilitan la comprensión y el conocimiento de las claves que configuran su entorno social y cultural.

En este sentido, el grupo de clase se configura como un contexto ideal para la puesta en práctica de las destrezas, habilidades y actitudes necesarias para la comunicación y la socialización. El fomento de los intercambios comunicativos, el trabajo cooperativo, la práctica del diálogo y el debate mediante la argumentación razonada, y las puestas en común sobre los objetivos de trabajo, los valores compartidos, los logros individuales, o las actitudes favorables para la convivencia, facilitan el establecimiento de una dinámica dentro del grupo que favorece la cohesión del mismo, la tolerancia, la aceptación mutua, la participación y la cooperación de todos y cada uno de los alumnos y alumnas que lo integran.

El éxito del proceso educativo va estar determinado en gran medida por las actitudes que los alumnos y alumnas pongan en práctica. Por ello, actitudes como mostrar interés, constancia y afán de superación durante la realización de las distintas tareas, participar en la planificación y organización de las actividades, implicarse en el trabajo en equipo y en la marcha del grupo, deben ser fomentadas por el profesorado entre todos los alumnos y las alumnas, ya que resultan determinantes para la consecución de los objetivos educativos del ámbito.

Resulta conveniente insistir en la importancia que tiene para los alumnos y alumnas de esta etapa la consolidación de las destrezas de carácter funcional relacionadas con las capacidades comunicativas. Para ello, es imprescindible potenciar el uso del lenguaje oral y escrito como una habilidad instrumental que favorece y garantiza los demás aprendizajes. Asimismo, el desarrollo de estrategias para mejorar la comprensión de textos orales y escritos (escuchar, leer, consultar fuentes diversas, interpretar información gráfica, etc.), para la expresión de ideas (hablar, escribir, sintetizar, representar gráficamente, etc.), y para la utilización de las tecnologías de la información y la comunicación, resulta fundamental para el desarrollo de dicha competencia básica y para la adquisición de nuevos conocimientos.

La promoción del hábito de la lectura es uno de los principios pedagógicos de la Educación secundaria obligatoria al que se debe contribuir desde todas las materias y ámbitos, pues en todos ellos el alumno lee, comprende, analiza, interioriza y produce nuevos textos. La lectura, contribuye además a desarrollar otros aspectos de la evolución de la persona, por lo que desde este ámbito se atenderá especialmente a la educación del gusto por la lectura como fuente de placer, conocimiento de otras culturas y otras visiones del mundo y de la realidad creada o recreada.

Las actividades relacionadas con la expresión escrita y la creatividad se pueden vincular con los temas de actualidad y con el fomento de un pensamiento crítico y autónomo mediante la puesta en marcha de talleres en los que se conjugue la lectura habitual de textos literarios, de la prensa escrita y la confección de un pequeño periódico o revista escolar. Igualmente se puede realizar un acercamiento a las técnicas publicitarias y propagandísticas mediante el análisis crítico de sus mensajes, identificando la influencia de la publicidad en nuestras vidas y realizando pequeñas campañas que integren la planificación, el diseño de carteles y la crítica colectiva de los mismos. También es posible el acercamiento a la literatura como fuente de placer mediante la lectura y recreación de textos y la redacción de creaciones propias con intencionalidad artística. Todas estas tareas permiten desarrollar las competencias básicas relacionadas con la comunicación, abordar contenidos relativos a la educación en valores cuando la ocasión sea propicia, y fomentar el conocimiento, a través de diferentes actividades como la lectura, la discusión y el debate, de los problemas relevantes de actualidad.

Las tecnologías de la información y la comunicación son recursos didácticos de una potencia extraordinaria y también herramientas de comunicación y aprendizaje para el alumno. Por ello, en este ámbito, las tecnologías de la información y comunicación deben estar presentes como instrumento para la comunicación oral y escrita, como fuente de consulta, para la adquisición de nuevos conocimientos y, por supuesto, como instrumento dinamizador de la propia práctica docente.

La selección y organización de información a partir de la consulta de recursos bibliográficos (libros de texto, manuales, monografías, prensa, revistas de divulgación, atlas geográficos e históricos) o por medio de las tecnologías de la información y comunicación (televisión, vídeo, discos informáticos, Internet u otros) contribuye decisivamente a la adquisición de destrezas relacionadas con la comprensión lectora, y al desarrollo de las competencias básicas relacionadas con la comunicación lingüística, el tratamiento de la información y la competencia digital y la autonomía e iniciativa personal.

En este sentido, la biblioteca escolar, concebida como centro de recursos bibliográficos y multimedia, se muestra como un espacio de especial importancia para el desarrollo del hábito lector, de la competencia comunicativa y de las competencias y destrezas relacionadas con la obtención, selección y tratamiento de la información. Por ello, deben aprovecharse los recursos de la biblioteca del centro, que los alumnos y alumnas deben conocer y utilizar de forma progresivamente autónoma, ya sea para satisfacer sus deseos de lectura como medio de entretenimiento o diversión, como para aprender u obtener información manejando diversos recursos o consultando distintas fuentes documentales.

El profesorado, mediante la participación en planes coordinados de centro, puede establecer las actuaciones necesarias orientadas al desarrollo, por parte de alumnos y alumnas, tanto del hábito lector, como de las competencias básicas más relacionadas con la comunicación, el tratamiento de la información y el aprender a aprender. Para ello, el profesorado ha de programar actuaciones que propicien el desarrollo de las competencias mencionadas y tenerlas en cuenta a la hora de valorar los aprendizajes adquiridos.

El conocimiento de lo social que trata de abordarse en este ámbito puede presentar algunas dificultades para los alumnos y alumnas. Estos deben manejar conceptos que presentan algunos problemas para su comprensión debido a su complejidad y la necesidad de disponer de cierta capacidad de abstracción: la causalidad múltiple de los hechos sociales, las relaciones entre factores geográficos y hechos históricos, el concepto de cronología y de duración, la intencionalidad de los comportamientos de los individuos y los grupos sociales, las diversas interpretaciones de los acontecimientos, las relaciones causales demoradas en el tiempo, etc. Por ello, las actividades de aprendizaje que se propongan deben adaptarse al nivel de comprensión de alumnos y alumnas, teniendo en cuenta que, a lo largo del programa, la formalización del conocimiento debe ser cada vez mayor.

La vinculación de las actividades que se realicen en el aula con los intereses de los alumnos y alumnas puede ser un elemento motivador de primer orden. El alumno posee conocimientos previos, en parte relacionados con su propia experiencia, respecto a buena parte de los contenidos del ámbito. Por ello, puede ser pertinente que las situaciones de aprendizaje se organicen en torno a problemas relevantes cercanos a la experiencia de los alumnos y alumnas, que puedan ser percibidos como “reales”: herencias del pasado, vestigios de otras épocas, testimonios de protagonistas, cuestiones de actualidad que se reflejan en los medios de comunicación, preocupaciones del alumnado, etc.

Debe tenerse en cuenta que la observación directa del entorno y partir de las experiencias de los alumnos y alumnas son dos poderosos generadores de motivación, que estimulan su curiosidad e interés, y favorecen la funcionalidad de los aprendizajes, ya que estos se aplican en contextos en los que resultan significativos para los alumnos y alumnas.

Se pueden desarrollar los objetivos relacionados con la integración social de los alumnos y alumnas y con los valores éticos y cívicos presentes en el currículo mediante la puesta en práctica de procedimientos que permitan el conocimiento y disfrute del patrimonio cultural, literario, histórico y medioambiental, la identificación de los procesos y problemas sociales y medioambientales relevantes para las sociedades contemporáneas, y el planteamiento de posibles alternativas para su solución, el conocimiento de los derechos, deberes y mecanismos democráticos de participación ciudadana, y otros, que permitan la puesta en práctica en el aula de habilidades sociales positivas para la convivencia.

La consecución de las competencias autonomía e iniciativa personal y aprender a aprender exige la puesta en práctica de, al menos, un principio metodológico: que el alumno o la alumna sea consciente del proceso de aprendizaje, haciéndolo partícipe y verdadero sujeto del mismo. Para que alumnos y alumnas sean conscientes de sus aprendizajes resulta conveniente potenciar la reflexión en grupo sobre la génesis y transformación de los propios conceptos e ideas. Conviene estimular la toma de conciencia personal sobre el modo en que se conectan las nuevas informaciones con las ideas previas y cómo éstas han ido evolucionando durante el período de aprendizaje, la forma en que controlamos los procesos de razonamiento, la manera en que abordamos los procesos de memorización, el análisis de las dificultades de expresión o verbalización de algunos conceptos, el modo en que nuestras concepciones varían contrastándolas con las de los demás, etc. De esta forma se puede facilitar la reelaboración de los aprendizajes y la autoevaluación de los mismos.

Para ello, también conviene fomentar algunas prácticas docentes como la de explicitar los objetivos educativos que se pretenden conseguir, diseñar el proceso de instrucción a partir de los conocimientos e ideas previas de alumnos y alumnas, dar participación al alumnado a través de propuestas y proyectos abiertos, provocar el contraste consciente de las nuevas informaciones con las ideas previas de alumnos y alumnas, promover actividades de autoevaluación y coevaluación, etc. Todo ello, supone implicar a alumnos y alumnas en sus propios procesos de aprendizaje, que se hagan cargo de los mismos y que desarrollen estrategias de reflexión, con las que abordar nuevos aprendizajes y desarrollar su capacidad de aprender a aprender.

La organización del trabajo del aula debe favorecer tanto el aprendizaje individual como el cooperativo que se realiza en equipo. Mediante el desarrollo de proyectos o la realización de trabajos en equipo sencillos que exijan la puesta en práctica de estrategias de indagación, de búsqueda de información y de su exposición a cargo de los propios alumnos o alumnas, se favorece el despliegue de la autonomía personal, el desarrollo de las técnicas de trabajo individual y cooperativo, la adquisición de habilidades sociales, de expresión y de razonamiento y la participación de alumnos y alumnas en el desarrollo de su propio aprendizaje.

La educación en los principios democráticos como conjunto de conocimientos, destrezas y actitudes que capacitan al alumnado para integrarse activamente en una sociedad democrática, y la formación de criterios éticos para valorar los problemas de las sociedades contemporáneas necesita disponer de un contexto de aula y centro en el que los alumnos y alumnas puedan reflexionar y practicar los conocimientos que pretendemos que hagan suyos. Las experiencias reales y directas que ofrece un centro docente organizado sobre principios de participación y democracia poseen una gran capacidad formativa en aspectos como el respeto mutuo, la solidaridad, la cooperación, la adopción de acuerdos colectivos y el respeto a los mismos, el desarrollo del juicio ético, la solución dialogada de los conflictos, la defensa de los derechos propios y el cumplimiento de los correspondientes deberes.

Asimismo, el aula constituye un espacio privilegiado, dentro de la institución escolar, en el que los alumnos y alumnas pueden ejercitar sus responsabilidades, sus deberes y derechos, conviviendo con los demás y poniendo en práctica los valores democráticos. Para ello, deben promoverse prácticas que favorezcan la asunción de responsabilidades personales y el desarrollo de los valores de socialización positivos, como la organización del propio tiempo, la realización personal de trabajos y tareas, la reflexión sobre las consecuencias de los propios actos y decisiones, el establecimiento por consenso de normas de funcionamiento que deberán respetarse por todos, la práctica del diálogo para abordar los problemas, u otras que contribuyan al desarrollo de las competencias básicas de mayor carácter social.

Objetivos:

La enseñanza del Ámbito social y lingüístico en esta etapa tendrá como objetivo el desarrollo en los alumnos y alumnas de las siguientes capacidades:

1. Comprender discursos orales y escritos en contextos diversos de la actividad académica, social y cultural, como forma de adquisición de nuevos conocimientos y autoaprendizaje, haciendo de la lectura una fuente de placer y de enriquecimiento personal y consolidando el hábito lector.

2. Utilizar la lengua para expresarse oralmente y por escrito con corrección y coherencia, de forma adecuada a cada situación y finalidad comunicativa, favoreciendo la expresión de ideas y sentimientos propios, evitando estereotipos lingüísticos que supongan juicios de valor y prejuicios de cualquier tipo.

3. Conocer la realidad plurilingüe de España, identificando las lenguas distintas del castellano, especialmente el asturiano; y valorar la diversidad cultural manifestando actitudes respetuosas, tolerantes y solidarias.

4. Buscar y seleccionar información procedente de fuentes diversas, incluida la que proporciona el entorno, utilizando con progresiva autonomía las tecnologías de la información y la comunicación, analizarla con sentido crítico y comunicarla a los demás de manera organizada e inteligible.

5. Aproximarse al conocimiento de las muestras más relevantes del patrimonio natural, histórico, cultural y literario de España y de Asturias, reconociendo sus características fundamentales, y valorarlo y respetarlo como un recurso para el enriquecimiento individual y colectivo.

6. Identificar los problemas más relevantes de las sociedades contemporáneas distinguiendo sus componentes políticos, económicos, sociales y culturales, y sus interrelaciones, con el fin de adoptar opiniones razonadas sobre los mismos.

7. Identificar y localizar las características básicas de la diversidad geográfica del mundo, reconociendo los rasgos físicos y humanos de Europa, de España y, especialmente de Asturias, entendiendo el territorio como el resultado de la interacción de las sociedades con el medio en que se desenvuelven y al que organizan.

8. Identificar y localizar en el tiempo y en el espacio los procesos y acontecimientos más relevantes de la Historia contemporánea del mundo y de España, distinguiendo sus causas y sus consecuencias y reconociendo en el presente las aportaciones más significativas de las sociedades del pasado.

9. Desarrollar la autoestima y la autonomía personal, adquirir hábitos de estudio y participar en tareas de equipo y debates con una actitud constructiva, valorando la importancia del esfuerzo personal, la cooperación y el diálogo en la vida colectiva.

10. Reconocer los principios y valores que rigen el funcionamiento de las sociedades democráticas, asumiendo y valorando positivamente los derechos y obligaciones que se derivan de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, de la Constitución española y del Estatuto de Autonomía del Principado de Asturias, y defender la igualdad de derechos y oportunidades de todas las personas, rechazando las situaciones de injusticia y cualquier tipo de discriminación.

Contenidos:

Bloque 1. Comunicación oral y escrita.

Uso funcional de la lengua.

— Comprensión y composición de textos propios de la vida cotidiana y de las relaciones sociales en ámbitos próximos a la experiencia del alumnado.

— Comprensión y exposición de informaciones de actualidad próximas a los intereses del alumnado procedentes de los medios de comunicación escrita y audiovisual.

— Comprensión de textos orales utilizados en el ámbito académico especialmente los relacionados con la realización y presentación de tareas.

— Composición de exposiciones orales y argumentaciones sencillas, orales y escritas, previamente planificadas de hechos relacionados con la experiencia personal o sobre temas de interés del alumnado.

— Uso de procedimientos para componer enunciados con un estilo cohesionado, coherente y adecuado.

— Utilización de la lengua para tomar conciencia de los conocimientos, las ideas y los sentimientos propios, y para regular la propia conducta, actuando positivamente ante el receptor, resolviendo de forma pacífica y constructiva los conflictos mediante el diálogo.

— Presentación adecuada de los textos escritos tanto en soporte papel como digital, con respeto a las normas gramaticales, ortográficas y tipográficas.

— Actitud reflexiva y crítica ante los mensajes que supongan cualquier tipo de discriminación, rechazando los estereotipos y prejuicios sexistas, racistas, homofóbicos o clasistas.

— Interés por la composición escrita como fuente de información y aprendizaje, como forma de comunicar experiencias, ideas, opiniones y conocimientos propios.

— Participación activa y actitud de cooperación y respeto en situaciones de comunicación oral y escrita propias de ámbitos académicos o cotidianos.

Reflexión sobre la lengua.

— Observación y reconocimiento de las diferencias contextuales y formales relevantes entre comunicación oral y escrita y entre los usos coloquiales y formales en los discursos ajenos y en la elaboración de los propios.

— Identificación de los rasgos peculiares que caracterizan los diversos usos sociales de la lengua y utilización adecuada de acuerdo con su capacidad expresiva y su vinculación con el contexto y situación de los hablantes. Diferenciación de usos “cultos” y “vulgares”, jergas juveniles y profesionales u otros.

— Identificación de la diversidad lingüística de España y de Asturias, y aproximación a la situación actual del español en el mundo.

— Conocimiento de las modalidades de la oración y de los modos del verbo como formas de expresar las intenciones de los hablantes, y reconocimiento de algunos significados contextuales que pueden adquirir dichas modalidades de la oración.

— Uso reflexivo y funcional de algunos conectores textuales (temporales, explicativos, de orden y contraste) y de algunos mecanismos de referencia interna, tanto gramaticales (pronombres personales, posesivos y demostrativos) como léxicos (repeticiones, sinónimos y elipsis).

— Empleo reflexivo de las normas ortográficas, apreciando su valor social y la necesidad de ceñirse a la norma lingüística en los escritos.

Educación literaria.

— Desarrollo de la autonomía lectora y aprecio por la literatura como fuente de placer y de conocimiento de otros mundos, tiempos y culturas.

— Lectura y comentario de obras literarias o fragmentos adecuados a la edad relacionándolos con los diferentes géneros literarios y los grandes períodos y autores de la literatura española.

— Identificación de los recursos expresivos y estilísticos más evidentes de las obras literarias a partir de la lectura de fragmentos escogidos.

— Composición de textos sencillos de intención literaria.

Bloque 2. Tratamiento de la información

— Búsqueda, registro, interpretación y comparación de información procedente de fuentes diversas (observación directa de la realidad, bibliografía, medios de comunicación, soportes electrónicos, e Internet) y presentada en diferentes formatos: textos, imágenes, vídeos, gráficos, tablas estadísticas u otros.

— Aplicación de estrategias para la comprensión de textos orales y escritos: tomar notas y apuntes, relectura, identificación de palabras clave, análisis de la tipología, la estructura y la finalidad del texto, empleo de diccionarios, elaboración de resúmenes o esquemas, etc.

— Presentación ordenada y clara de la información escrita, haciendo un uso preciso del vocabulario, y combinando procedimientos, formatos y tipos de texto variados (redacciones, resúmenes, cuadros sinópticos, esquemas, gráficos, tablas de datos, etc.).

— Utilización de los procesadores de texto para la realización de trabajos escritos empleando los correctores ortográficos.

— Realización de exposiciones orales y presentaciones previamente planificadas sobre temas académicos o de actualidad, aprovechando los recursos que proporcionan las tecnologías de la información y comunicación, combinando procedimientos y formatos diversos: textos orales y escritos, imágenes, música, gráficos, etc.

— Planificación y realización en equipo de proyectos o trabajos de indagación y pequeñas investigaciones, para su posterior presentación en forma de resumen, informe escrito o exposición oral.

— Interpretación de planos y mapas de diferentes temas y escalas.

— Interpretación y elaboración de gráficos para la representación de tablas de datos.

— Utilización de las bibliotecas y de las tecnologías de la información y comunicación de forma progresivamente autónoma para la localización, selección y organización de la información.

— Comparación y contraste de informaciones complementarias, divergentes o contradictorias referidas a un mismo hecho o situación.

— Preparación y realización de diálogos y debates sobre aspectos relevantes de la realidad, expresando opiniones propias mediante argumentaciones documentadas y razonadas, respetando las de las demás personas y las normas que rigen el diálogo.

Bloque 3. Sociedad y territorio.

Organización política y espacio geográfico.

— Descripción, comparación e identificación de lugares y espacios geográficos a partir de la observación directa o de imágenes representativas de los mismos.

— Localización de lugares y espacios geográficos significativos en el mapa del mundo, de Europa, de España y de Asturias.

— Localización y caracterización de los grandes ámbitos geopolíticos, económicos y culturales del mundo.

— El espacio geográfico europeo. La Unión Europea y sus instituciones básicas.

— La organización política y administrativa de España. La Comunidad Autónoma del Principado de Asturias.

Espacio geográfico y actividades económicas.

— Las necesidades humanas y los recursos económicos. Localización y caracterización de las principales zonas y focos de actividad económica, con especial referencia al territorio asturiano, español y europeo. Los desequilibrios regionales.

— Diferenciación de las características de los paisajes agrarios, industriales, urbanos y de servicios, e identificación de los principales factores físicos y humanos que los configuran.

— Conceptos, agentes e instituciones básicas que intervienen en la economía de mercado y su relación con las unidades familiares.

— Las actividades económicas y los problemas medioambientales. Las consecuencias del uso abusivo de los recursos. Actitud favorable para la adopción de medidas que contribuyan, individual y colectivamente, a la racionalización en el consumo y al desarrollo humano de forma equitativa y sostenible.

Bloque 4. Ciudadanía en un mundo global.

— Las relaciones interpersonales. Respeto a las diferencias personales. Habilidades y actitudes sociales para la convivencia. Práctica del diálogo constructivo como estrategia para abordar los conflictos de forma no violenta.

— Diversidad, desigualdades y conflictos de la sociedad actual. El Índice de Desarrollo Humano. Interpretación y comparación de indicadores socioeconómicos de diferentes países.

— Un mundo desigual: riqueza y pobreza. La falta de acceso a la educación como fuente de pobreza. La discriminación de la mujer y la feminización de la pobreza. Reconocimiento de las repercusiones que determinadas formas de vida del mundo desarrollado tienen en los países en vías de desarrollo.

— Actitud critica frente al desigual reparto de los recursos y rechazo de las desigualdades entre las personas y los pueblos del mundo. Las políticas de cooperación y la ayuda al desarrollo.

— Comparación de indicadores y datos demográficos básicos para analizar la estructura, la distribución y la evolución de la población de diferentes países. Las características de la población de España y, especialmente, de Asturias.

— Tendencias y consecuencias de los desplazamientos de población en el mundo actual. Análisis de la situación en Asturias, en España y en Europa.

— Observación de los fenómenos de interdependencia y globalización a partir de ejemplos del entorno y de los medios de comunicación.

— Tolerancia, respeto y valoración crítica de actitudes, creencias y formas de vida de sociedades y culturas distintas a la nuestra.

Bloque 5. Bases históricas de la sociedad actual

— Localización en el espacio y en el tiempo de etapas, culturas, acontecimientos y procesos históricos. Representación gráfica de secuencias temporales.

— Identificación de las causas y consecuencias de los hechos históricos y de los procesos de evolución y cambio relacionándolos con los factores que los originaron.

— Reconocimiento en el presente de las principales aportaciones de las sociedades del pasado.

— Las transformaciones políticas del mundo contemporáneo. Las revoluciones liberales burguesas y sus consecuencias para las sociedades contemporáneas.

— Las consecuencias económicas y sociales de los procesos de industrialización en el mundo contemporáneo.

— Las grandes transformaciones del siglo XX. Las guerras mundiales y el valor de los organismos internacionales para la preservación de la paz.

— Las ideologías contemporáneas (nacionalismo, socialismo y fascismo) y su influencia en los acontecimientos y los procesos históricos y sociales. La lucha por la igualdad de derechos de las mujeres. El feminismo.

— Reconocimiento de los elementos básicos que caracterizan las manifestaciones artísticas más relevantes, relacionándolas con su intencionalidad y su significación en el contexto de su época.

— Valoración de la herencia cultural y el patrimonio artístico, natural y lingüístico como riqueza que hay que preservar y colaborar en su conservación.

Bloque 6. Mundo actual

— Los distintos tipos de regímenes políticos: dictadura, democracia, monarquía, república. Identificación de los principios e instituciones básicas de los regímenes democráticos. Las formas de participación ciudadana.

— La Declaración universal de los derechos humanos. Valoración de los derechos y deberes humanos como conquistas históricas inacabadas y de las constituciones como fuente de reconocimiento de derechos.

— Principales avances y retrocesos en el camino a la democracia en la España del siglo XX.

— La Constitución española. El Estatuto de Autonomía del Principado de Asturias. Valoración de la democracia como conquista ético-política de los ciudadanos y ciudadanas españoles. La política como servicio a la ciudadanía: la responsabilidad pública.

— Los impuestos y la contribución de los ciudadanos y ciudadanas. Compensación de desigualdades y distribución de la renta.

— Identificación y análisis de los problemas relevantes y focos de tensión del mundo actual. Los desequilibrios mundiales. Interdependencia, globalización y cooperación.

— La influencia de los medios de comunicación. Análisis de la representación de los conflictos en los medios de comunicación.

— Los cambios en las sociedades actuales. Los cambios en el mundo del trabajo. Los nuevos papeles sociales del hombre y de la mujer: la igualdad efectiva de derechos laborales y sociales. Los nuevos movimientos sociales y culturales.

— La resolución pacífica de los conflictos. El derecho internacional humanitario. Las acciones individuales y colectivas en favor de la paz.

Criterios de evaluación:

1. Comprender informaciones concretas y las ideas esenciales de textos orales y escritos propios de ámbitos sociales próximos a la experiencia del alumnado y del ámbito académico.

Con este criterio se pretende evaluar si, ante los textos escritos más usados para actuar como miembros de la sociedad (de los medios de comunicación, de uso social, académicos, etc.) el alumno o la alumna es capaz de:

— determinar el tipo de texto y la intencionalidad del emisor;

— identificar el tema, señalar las ideas principales y resumir el contenido, oralmente o por escrito, evitando utilizar expresiones que repitan literalmente secuencias del original;

— extraer informaciones concretas, aunque estén expresadas con palabras diferentes a las usadas para preguntar por ellas;

— seguir instrucciones para realizar actividades en ámbitos públicos próximos a su experiencia social y en situaciones de aprendizaje que constituyan procesos de cierta complejidad;

— representar las ideas principales y las secundarias mediante diferentes recursos para la organización y exposición de ideas (esquema, cuadro sinóptico, mapa de conceptos, u otros);

— diferenciar datos objetivos y juicios de opinión;

— identificar expresiones o contenidos que denoten algún tipo de prejuicio o discriminación por razón de sexo, edad, origen social o geográfico.

2. Escribir textos con corrección, en soporte papel o digital, con la estructura y el vocabulario adecuado a la temática y tipología de los mismos, respetando las normas gramaticales y ortográficas, valorando la importancia de planificar y revisar el texto.

Con este criterio se pretende evaluar, mediante la escritura de diferentes textos (narrativos, descriptivos, relativos al ámbito académico, o relacionados con la vida cotidiana), si el alumno o la alumna es capaz de:

— planificar los textos, empleando esquemas o guiones previos;

— redactar los textos con una organización clara, enlazando las oraciones de forma coherente y acorde con la intención comunicativa;

— expresarse con corrección empleando el vocabulario requerido por el tema y tipo de texto y respetando las normas ortográficas y tipográficas;

— revisar y corregir los textos, empleando diversos recursos como diccionarios, libros de consulta y los correctores ortográficos y sintácticos de los procesadores de textos;

— presentar el texto de forma adecuada, tanto si es manuscrito, con letra clara, como en formato digital, respetando los márgenes y los procedimientos que marquen el inicio de párrafo.

3. Realizar exposiciones orales sencillas, claras y bien estructuradas, sobre hechos de actualidad social, política y cultural que sean del interés del alumnado, con la ayuda de medios audiovisuales y las tecnologías de la información y comunicación.

Con este criterio se evalúa, mediante conversaciones, discusiones, debates, coloquios e intervenciones individuales (narraciones, descripciones, exposiciones y argumentaciones), si el alumno o la alumna es capaz de:

— expresarse con fluidez, corrección y coherencia, de forma adecuada a la situación comunicativa;

— emplear adecuadamente el lenguaje oral y la argumentación respetando las normas que rigen el diálogo y la intervención en grupo;

— utilizar con precisión el vocabulario, utilizando alternativas para evitar el uso de expresiones o contenidos que denoten algún tipo de prejuicio, estereotipo o discriminación;

— utilizar guiones, esquemas o notas para planificar exposiciones orales cuando su extensión o complejidad lo requiera;

— emplear los recursos proporcionados por los medios audiovisuales y tecnológicos para apoyar exposiciones orales combinando diversos formatos para presentar la información como textos, imágenes, gráficos u otros.

4. Identificar y describir las características y función social de los medios de comunicación escritos y audiovisuales y de las tecnologías de la información y comunicación; distinguiendo entre su dimensión informativa y su dimensión persuasiva, manipuladora y discriminatoria.

Con este criterio se pretende comprobar si, a partir de la audición, lectura y visualización de mensajes procedentes de los medios de comunicación, de la publicidad y de Internet, el alumno o la alumna es capaz de:

— distinguir los recursos expresivos propios del lenguaje verbal y del no verbal empleados por los medios de comunicación, la publicidad e Internet;

— analizar y contrastar informaciones coincidentes, complementarias o contradictorias obtenidas de diversas fuentes o medios de comunicación, distinguiendo los hechos y datos de las opiniones, y percibiendo los diferentes enfoques ante un mismo acontecimiento;

— identificar los propósitos comunicativos e intencionalidad de los mensajes;

— reconocer mensajes que resultan engañosos, estereotipadores o discriminatorios para algunos grupos humanos;

— valorar la influencia de los medios de comunicación, de la publicidad y de Internet en la sociedad actual.

5. Utilizar diversas fuentes para localizar, obtener y seleccionar información pertinente de acuerdo con una finalidad previamente establecida.

Con este criterio se pretende valorar la capacidad de los alumnos o alumnas para localizar, seleccionar y organizar información pertinente y de acuerdo con el objetivo previsto, empleando, de forma progresivamente autónoma, los recursos o fuentes más adecuadas. Para ello, se valorará que el alumno o la alumna es capaz de:

— identificar y seleccionar la fuente más adecuada (bibliográfica o a través de las tecnologías de la información y comunicación) para obtener una información determinada;

— utilizar fuentes bibliográficas como diccionarios, enciclopedias, atlas, manuales, monografías u otras, y manejar el índice alfabético y temático para localizar información;

— leer e interpretar información presentada en diversos formatos como gráficos, croquis, mapas temáticos, bases de datos, imágenes, fuentes escritas u otros, de una dificultad similar o inferior a la habitual en los medios de comunicación;

— emplear recursos de las tecnologías de la información y comunicación como enciclopedias electrónicas, páginas educativas, navegadores educacionales, buscadores alfabéticos y temáticos en Internet u otros;

— manejar índices temáticos y alfabéticos para localizar bibliografía en la biblioteca del centro;

— clasificar y organizar la información obtenida, seleccionando la más adecuada y sintetizar su contenido;

— mantener una actitud crítica ante la información y los mensajes procedentes de los medios de comunicación y de las tecnologías de la información y comunicación.

6. Realizar un proyecto o trabajo sencillo de carácter descriptivo sobre algún hecho o tema, de forma individual y en grupo, utilizando fuentes diversas (observación, prensa, bibliografía, páginas web, etc.), seleccionando la información pertinente, y comunicando los resultados de forma organizada y con el vocabulario adecuado.

Este criterio trata de evaluar en qué medida el alumno o la alumna, de forma guiada y con progresiva autonomía, es capaz de planificar y realizar un pequeño trabajo de síntesis o indagación, individualmente y en grupo, sobre algún hecho, tema o problema relevante de carácter político, social, económico o cultural del mundo actual. Para ello, se valorará que el alumno o la alumna es capaz de:

— planificar y organizar el trabajo, asumiendo con responsabilidad sus tareas, y realizando una distribución equitativa de las mismas, en el caso de trabajos cooperativos;

— obtener y seleccionar información pertinente en función del objetivo propuesto utilizando fuentes diversas;

— organizar adecuadamente la información obtenida mediante la realización de esquemas, tablas de datos, guiones o resúmenes;

— identificar y analizar algún problema relevante político, social, económico o cultural del mundo actual buscando los antecedentes y causas que lo originan y proponiendo alternativas que contribuyan su solución;

— presentar las conclusiones de forma organizada y coherente, mediante presentaciones orales o informes escritos, combinando textos y documentación gráfica o visual.

7. Exponer opiniones razonadas sobre la lectura personal de obras o fragmentos adecuados a la edad de diferentes períodos literarios y situar básicamente el sentido de la obra en relación con su contexto y con la propia experiencia.

Con este criterio se pretende valorar si, a través de la lectura personal o colectiva de obras literarias o fragmentos, y del análisis y comentario guiado de sus principales características, y mediante la composición de textos en los que se imite o recree alguno de los modelos utilizados en clase, el alumno o la alumna es capaz de:

— señalar algún rasgo temático o formal que relacione el texto con el género literario, y con el período histórico y literario correspondiente;

— realizar breves exposiciones individuales en las que se describa de forma general sus principales rasgos como el contenido temático, el argumento (si procede), su estructura, los principales recursos expresivos, o el uso que el autor o autora hace del lenguaje;

— escribir textos con intención literaria a partir de la imitación o recreación de los modelos previamente leídos o realizar alguna transformación de los mismos con un propósito determinado;

— exponer una opinión personal sobre los aspectos más apreciados y menos apreciados de la obra o fragmento, y sobre la relación entre su contenido y las propias vivencias.

8. Describir la influencia que las actividades económicas tienen para la organización del espacio geográfico, caracterizar los rasgos comunes y diversos del espacio geográfico español y, especialmente el asturiano. Diferenciar las formas de desarrollo sostenible de las que son nocivas para el medio ambiente.

Con este criterio se pretende evaluar si los alumnos y alumnas comprenden la diversidad del espacio geográfico como el resultado de las interacciones entre la sociedad y el medio del que obtiene sus recursos, y si comprenden la necesidad de promover un desarrollo sostenible compatible con el medio ambiente. Para ello, se valorará en qué medida el alumno o la alumna es capaz de:

— observar y comparar diferentes paisajes geográficos, describir los elementos que los caracterizan e identificar las actividades económicas predominantes;

— identificar los principales agentes que intervienen en la economía de mercado y los rasgos básicos de las actividades de diferentes sectores económicos a partir de ejemplos de la vida cotidiana;

— localizar en España y en Asturias los principales núcleos urbanos, centros de actividad económica y redes principales de comunicaciones y explicar las relaciones que se establecen entre ellos;

— analizar, a partir de ejemplos, algunos de los contrastes que se producen entre diferentes áreas o regiones, las consecuencias de esos desequilibrios y algunos rasgos de las políticas que contribuyen a corregirlos;

— identificar y explicar los problemas más destacados de la economía asturiana y española, a partir del análisis de situaciones concretas, percibidas mediante la observación del entorno o a través de las noticias presentes en los medios de comunicación;

— describir los efectos que las actividades económicas y los comportamientos individuales pueden generar sobre el medio ambiente, identificando las actuaciones personales y colectivas que contribuyen a su conservación y al desarrollo sostenible.

9. Identificar los rasgos principales de la distribución y evolución de la población mundial, de Europa, de España y de Asturias, reconociendo las características y diversidad de la sociedad española actual.

Con este criterio se trata de valorar, a partir de la consulta de fuentes demográficas, datos estadísticos, textos, mapas, gráficos, pirámides de población e indicadores socioeconómicos, si el alumno o la alumna es capaz de:

— comparar y comentar tasas e índices demográficos básicos;

— describir los rasgos más evidentes de la distribución, la evolución, y la estructura de la población mundial, de Europa, España y, especialmente de Asturias, y relacionarlos con los principales factores físicos y humanos que los condicionan;

— señalar las características, causas y consecuencias de los actuales movimientos migratorios, especialmente los que afectan a España y Asturias;

— reconocer las características de la sociedad española, distinguiendo la diversidad de grupos que la componen e identificando algunos cambios que se han producido en los últimos tiempos en la familia, en el origen o procedencia de sus habitantes, en la movilidad social, en los valores, en las formas de vida, o en el papel social de hombres y mujeres;

— valorar la diversidad lingüística de España y de Asturias, reconociendo las diversas lenguas en contacto y apreciando la riqueza que supone tal diversidad;

— analizar la complejidad de las sociedades multiculturales, valorando crítica y respetuosamente las formas de vida de sociedades y culturas propias y foráneas.

10. Comparar indicadores socioeconómicos de diferentes países y utilizar la información que proporcionan para reconocer desequilibrios en la distribución de la riqueza y en el grado de desarrollo, explicando algunas de sus consecuencias y mostrando sensibilidad ante las desigualdades.

Con este criterio se trata de valorar la capacidad para localizar, interpretar y analizar información estadística referida al grado de desarrollo de diferentes países, exponiendo conclusiones y mostrando en sus opiniones rechazo hacia las desigualdades. Para ello, se valorará si el alumno o la alumna es capaz de:

— buscar y localizar fuentes de información referida a los indicadores socioeconómicos de diferentes países mediante la consulta de bibliografía o a través de las tecnologías de la información y comunicación;

— extraer y comprender la información proporcionada por datos numéricos e indicadores socioeconómicos para identificar diferencias en el grado de desarrollo de países o regiones;

— deducir algunas consecuencias derivadas del diferente grado de desarrollo de los países, en particular las relaciones de dependencia que se generan entre países desarrollados y subdesarrollados o los movimientos migratorios;

— identificar algunas causas históricas de los desequilibrios territoriales y sociales en la distribución de los recursos, valorar las desigualdades existentes y señalar actuaciones que contribuyan a paliarlas.

11. Reconocer los principios que inspiran el funcionamiento de las sociedades democráticas y los principales derechos y deberes como ciudadanos y ciudadanas.

Con este criterio se trata de comprobar si alumnos y alumnas conocen los rasgos fundamentales de los sistemas democráticos, especialmente del español, y el papel que corresponde a los ciudadanos y ciudadanas para la participación, control y preservación de los mismos. Para ello se valorará la capacidad del alumno o la alumna para:

— distinguir y mostrar las actitudes cívicas que son favorables a la convivencia en diferentes situaciones de la vida cotidiana;

— respetar los principios del funcionamiento democrático en las diferentes esferas de la actividad cotidiana y de forma singular, en la convivencia en el aula y en el centro educativo;

— identificar las instituciones fundamentales que establecen la Constitución española y el Estatuto de Autonomía del Principado de Asturias;

— describir las principales funciones de los órganos democráticos municipales, autonómicos, estatales y europeos;

— reconocer los principales derechos y deberes como ciudadanos y ciudadanas y las formas de participación en diferentes órganos o instituciones democráticos;

— identificar, cuidar y valorar los bienes comunes y servicios públicos;

— valorar los principios e instituciones democráticas como instrumentos adecuados para resolver las discrepancias políticas.

12. Caracterizar los grandes rasgos de la evolución política y económica de España durante el siglo XX hasta lograr la consolidación del sistema democrático y la pertenencia a la Unión Europea.

Con este criterio se trata de comprobar si el alumno o la alumna reconoce los grandes rasgos de la evolución política y económica española en el siglo XX. Para ello se valorará la capacidad del alumno o la alumna para:

— situar cronológicamente e identificar los avances y retrocesos que supusieron para la consolidación de la democracia en España la Segunda República, la Guerra Civil, el franquismo y la monarquía constitucional;

— reconocer la importancia de la Constitución de 1978 para definir la organización político-administrativa del Estado español y como marco para la convivencia democrática;

— reconocer y situar las Comunidades Autónomas españolas, y sus provincias y capitales;

— identificar las repercusiones que tiene para España y, especialmente para Asturias, su pertenencia a la Unión Europea.

13. Caracterizar las grandes transformaciones económicas y sociales, y los conflictos mundiales que han tenido lugar en la época contemporánea y aplicar este conocimiento a la comprensión de algunos de los problemas más destacados de la actualidad.

Mediante este criterio se pretende valorar la capacidad para explicar el presente como consecuencia del pasado cercano, analizando y comprendiendo algunos problemas actuales a la luz de los principales procesos de cambio de la época contemporánea. Para ello, se valorará si el alumno o la alumna es capaz de:

— reconocer y situar en el tiempo y en el espacio los principales acontecimientos y transformaciones de la época contemporánea;

— analizar las situaciones y problemas más destacados de la actualidad, identificando algunas causas históricas que influyen en los mismos, así como sus posibles consecuencias;

— reconocer la importancia de la lucha y los avances en el respeto de los Derechos humanos y la consecución de la igualdad de derechos civiles entre varones y mujeres, así como de otros colectivos marginados, identificando nuevos movimientos sociales como el ecologismo y el pacifismo;

— reconocer el protagonismo y las formas de actuación de personas y colectivos con diferentes intereses en el desarrollo de los procesos históricos, valorando la intencionalidad de las acciones humanas.

Ámbito científico–tecnológico

El Programa de diversificación curricular surge como una medida de atención a la diversidad cuya finalidad es que el alumnado que lo cursa pueda obtener el título de Graduado en Educación secundaria obligatoria, por tanto estos programas deben facilitar que los alumnos y alumnas desarrollen las capacidades recogidas en los objetivos de la Educación secundaria obligatoria y alcancen las competencias básicas de la etapa.

El currículo del ámbito científico-tecnológico se configura incluyendo contenidos y métodos propios de las Matemáticas y las Ciencias de la naturaleza, campos de conocimiento entre los que existen numerosas interacciones.

Por un lado, las matemáticas constituyen un conjunto amplio de conocimientos, en continua evolución, sobre los que se apoya la ciencia, y poseen un notable valor funcional por su utilidad como herramienta eficaz para analizar y comprender los más diversos fenómenos y aspectos cotidianos de nuestra sociedad. Por otro lado, las ciencias experimentales, que usan como herramienta el lenguaje y las formas de razonamiento matemático, ayudan a reflexionar de manera lógica sobre los hechos cotidianos y a abordar la solución de los diferentes problemas que tienen planteados la sociedades actuales.

En la sociedad actual es imprescindible manejar a diario conceptos y procedimientos matemáticos y científicos en el ámbito del consumo, de la economía privada, del medio ambiente y en muchas otras situaciones de la vida real.

Por ello, el empleo de las matemáticas se enfoca en este ámbito con un marcado carácter instrumental y formativo, como una herramienta que adquiere sentido para resolver problemas en situaciones y contextos cotidianos en estrecha relación con los demás contenidos del ámbito. Por ello, se han seleccionado aquellos contenidos que pueden ayudar a los alumnos y alumnas a tomar medidas y datos, a realizar cálculos y estimaciones, a obtener y aplicar fórmulas sencillas, a representar datos en forma de tablas o gráficas, a analizarlas e interpretarlas, a emitir hipótesis, y a decidir y elaborar sus propias conclusiones.

Asimismo, las matemáticas contribuyen al desarrollo de ciertas actitudes relacionadas con los hábitos de trabajo, la curiosidad y el interés por investigar y abordar problemas mediante diferentes estrategias, con la creatividad en la formulación de hipótesis, con la flexibilidad para cambiar el propio punto de vista, con la autonomía para enfrentarse con situaciones desconocidas y con la confianza en la propia capacidad de aprender y de resolver problemas.

Comprender la Ciencia, los procedimientos científicos y sus aplicaciones tecnológicas y su influencia en los múltiples asuntos que atañen a la ciudadanía, como la salud, los recursos alimenticios y energéticos, la conservación del medio ambiente, o el transporte y los medios de comunicación constituye una de las claves esenciales para entender la cultura contemporánea. La sociedad ha tomado conciencia de la importancia de las ciencias y consecuentemente la educación obligatoria incorpora los contenidos básicos de la cultura científica que, como una parte de la cultura en general, ayudan a formar ciudadanos y ciudadanas preparados para afrontar los cambios científicos y tecnológicos y capaces de adoptar una postura reflexiva y crítica ante ellos.

Las ciencias y sus aplicaciones tecnológicas contribuyen a mejorar la calidad de vida de las personas (curación de enfermedades, mejores comunicaciones, comercialización de nuevos materiales,...); sin embargo, no son pocos los aspectos negativos que también tienen estos avances científicos y tecnológicos (contaminación, desaparición de especies animales y vegetales, merma de los recursos energéticos,...). Esto nos recuerda la necesidad de desarrollar actitudes críticas ante el uso desproporcionado de los recursos o ante el deterioro medioambiental y el fomentar en los alumnos y alumnas, que valoren críticamente determinadas decisiones y actuaciones político-administrativas respecto a estos temas.

El alumnado ha de conocer y utilizar algunos métodos habituales en la actividad científica: planteamiento de problemas y formulación clara de los mismos; utilización de fuentes de información de manera sistemática y organizada; formulación de hipótesis pertinentes a los problemas; contraste de hipótesis mediante la observación rigurosa y, en ciertos casos, la planificación y realización de experimentos; recogida, organización y análisis de los datos; discusión de conclusiones o comunicación de resultados mediante el oportuno informe utilizando el lenguaje correcto tanto de forma oral como escrita.

Por otra parte, debe estimularse el desarrollo de actitudes de curiosidad e interés por todo lo relativo al medio y a su conservación, y también de cuidado del propio cuerpo, de flexibilidad intelectual y de una disposición de rigor metódico y crítico, así como de aprecio del trabajo en equipo.

La ciencia que se presenta en el ámbito está ligada al estudio, al análisis y al planteamiento de posibles soluciones ante problemas reales relacionados con el mundo natural. Por ello, se debe potenciar especialmente el valor funcional de la ciencia e incidir menos en sus aspectos puramente teóricos que, en todo caso, deben estar adaptados a las necesidades que reclamen las actividades que se organicen para el análisis de fenómenos y situaciones del mundo natural y de los cambios producidos por las actividades humanas.

Las características del ámbito y del alumnado de diversificación curricular aconsejan abordar los objetivos del ámbito con un planteamiento interdisciplinar. Las actividades que se propongan para este alumnado pueden estructurarse en torno a ejes relacionados con problemas de su interés, o con situaciones y experiencias cercanas o cotidianas. Una organización de las actividades centrada en el análisis de los problemas cotidianos relacionados con el entorno del alumnado puede dotar al currículo de un carácter abierto, integrador y funcional que responda a las necesidades del alumnado al que se dirige.

Por ello, es necesario aclarar que la organización de los bloques en que se presentan los contenidos del currículo del ámbito no supone la forma en que se deben abordar los contenidos en el aula, sino que es una estructura que ayuda a la comprensión del conjunto de conceptos, procedimientos y actitudes que, distribuidos en dos años, deben abordarse a lo largo del programa de diversificación curricular de dos años.

En el primer bloque de contenidos, Contenidos comunes del Ámbito científico y matemático, se recogen aquellos que constituyen el eje transversal y vertebrador del Ámbito científico-tecnológico, en la medida que son contenidos que se relacionan igualmente con todos los bloques y que habrán de desarrollarse de la forma más integrada posible con el conjunto de los contenidos del ámbito. En este bloque se hace referencia a las destrezas necesarias para abordar la resolución de problemas científicos y matemáticos. Asimismo, se hace referencia a los pasos necesarios para abordar proyectos para analizar diferentes situaciones o problemas relacionados con el mundo natural, la salud, el medio ambiente, u otros temas de forma creativa, responsable y progresivamente autónoma. También se incluyen algunos contenidos que tienen que ver con la forma de construir la ciencia y con el reconocimiento y la valoración de sus aportaciones.

En el segundo bloque, Tratamiento de la información y competencia digital, también de marcado carácter transversal, se hace referencia a las habilidades y destrezas necesarias para obtener, seleccionar e interpretar información, y a las capacidades necesarias para comunicar mensajes, presentando y exponiendo información en diversos formatos, texto, gráficos, tablas, esquemas, etc, aprovechando los recursos proporcionados por las tecnologías de la información y la comunicación.

En el tercer bloque, Las personas y la salud, se realiza un acercamiento a los cambios que alumnos y alumnas experimentan en la pubertad, se presenta el funcionamiento del cuerpo humano desde la perspectiva de la educación para la salud, se establece la importancia de las conductas saludables señalando su relación con la higiene, los estilos de vida y los hábitos de prevención de las principales enfermedades.

En el cuarto bloque, Ecología y desarrollo sostenible, se analizan las características de la Tierra como un planeta vivo, planteando una visión integradora del medio ambiente que tenga en cuenta los seres vivos, las relaciones que establecen entre ellos y con el medio físico, y las interacciones del ser humano con el entorno, mediante el análisis de los problemas medioambientales más relevantes para evaluar los efectos positivos y negativos de las actividades humanas.

En este bloque se han incluido contenidos referidos al patrimonio natural asturiano, ya que el Principado de Asturias cuenta con ecosistemas muy diversos, con distintos niveles de protección, que proporcionan una ocasión única para desarrollar la educación ambiental. El estudio del medio ambiente posibilita una integración interdisciplinar que facilita que los alumnos y alumnas comprendan las relaciones de interdependencia entre la sociedad y el medio en el que viven, revelándose como uno de los mejores instrumentos para la formación de ciudadanos y ciudadanas responsabilizados en la gestión del medio en el que viven.

En el bloque cinco, Herramientas para interpretar y representar la realidad, se presentan los contenidos orientados al desarrollo de destrezas, habilidades y actitudes relacionados con la competencia matemática estructurados en varios apartados que constituyen los conceptos centrales y esenciales de cualquier descripción de las matemáticas (Cantidades, Espacio y forma, Cambio y relaciones, e Incertidumbre).

En el bloque seis, La diversidad de la materia y el bloque siete Los cambios químicos y sus repercusiones se analizan las propiedades de la materia desde una perspectiva macroscópica, introduciendo los primeros modelos interpretativos de su comportamiento. Asimismo, se estudian las transformaciones de la energía y de unas sustancias en otras en contextos cotidianos, tratando de transmitir la idea de que las leyes que rigen la naturaleza son las mismas leyes físicas universales que determinan los cambios de estado de la materia tanto físicos como químicos, y se analizan también las repercusiones que la actividad científica y tecnológica tienen para la calidad de vida de las personas y para el medio ambiente.

Contribución del ámbito a la adquisición de las competencias básicas:

El Ámbito científico-tecnológico contribuye a la adquisición de la competencia matemática puesto que la capacidad para utilizar distintas formas de pensamiento matemático, con objeto de interpretar y describir la realidad y actuar sobre ella, forma parte del propio objeto de aprendizaje. Una parte importante de los contenidos están orientados a aplicar aquellas destrezas y actitudes que permiten razonar matemáticamente, comprender una argumentación matemática y expresarse y comunicarse en el lenguaje matemático, utilizando las herramientas adecuadas, e integrando el conocimiento matemático con otros tipos de conocimiento para obtener conclusiones, reducir la incertidumbre y para enfrentarse a situaciones cotidianas de diferente grado de complejidad. El énfasis en la funcionalidad de los aprendizajes, su utilidad para comprender el mundo que nos rodea o la misma selección de estrategias para la resolución de un problema, determinan la posibilidad real de aplicar las matemáticas a diferentes campos de conocimiento o a distintas situaciones de la vida cotidiana.

La utilización del lenguaje matemático para cuantificar los fenómenos naturales, para analizar causas y consecuencias y para expresar datos e ideas sobre la naturaleza proporciona contextos numerosos y variados para poner en juego los contenidos asociados a esta competencia y, con ello, da sentido a esos aprendizajes. Pero se contribuye desde este ámbito a la competencia matemática en la medida en que se insista en la utilización adecuada de las herramientas matemáticas y en su utilidad, en la oportunidad de su uso y en la elección precisa de los procedimientos y formas de expresión acordes con el contexto, con la precisión requerida y con la finalidad que se persiga.

El Ámbito científico-tecnológico contribuye a la adquisición de la competencia en comunicación lingüística a través de la configuración y transmisión de las ideas e informaciones de distinta naturaleza, en la adquisición del vocabulario y expresiones del acervo lingüístico de uso común y la terminología específica del ámbito, así como en el uso de expresiones orales y escritas en la formulación y expresión de las ideas, en general, y en particular en la resolución de problemas. El propio lenguaje matemático es, en sí mismo, un vehículo de comunicación que destaca por la precisión en sus términos y por su gran capacidad para transmitir conjeturas gracias a un léxico propio de carácter sintético, simbólico y abstracto.

El Ámbito científico-tecnológico también contribuye al desarrollo de la competencia en el tratamiento de la información y competencia digital con la incorporación y utilización de las distintas herramientas tecnológicas como recurso didáctico para la resolución de problemas y en el aprendizaje del ámbito para comunicarse, recabar información, retroalimentarla, simular y visualizar situaciones, para la obtención y el tratamiento de datos, etc.

Las tecnologías de la información y comunicación están ocupando un lugar predominante en nuestra sociedad. Por ello, el desarrollo de procedimientos relacionados con la utilización de las tecnologías de la información y comunicación es en nuestra sociedad parte importante de la formación común y básica que se pretende para toda la ciudadanía.

El Ámbito científico-tecnológico tiene una incidencia directa en la adquisición de la competencia en el conocimiento y la interacción con el mundo físico. Precisamente el mejor conocimiento del mundo físico requiere el aprendizaje de los conceptos y procedimientos esenciales del ámbito y el manejo de las relaciones entre ellos. El Ámbito científico-tecnológico busca en gran medida el desarrollo de la capacidad de observar el mundo físico, natural o producido por la humanidad, obtener información de esa observación y actuar de acuerdo con ella. Y esto coincide con el núcleo central de esta competencia. Pero esta competencia también requiere los aprendizajes relativos al modo de generar el conocimiento sobre los fenómenos naturales. Es necesario para ello lograr la familiarización con el trabajo científico para el tratamiento de situaciones de interés y con su carácter tentativo y creativo. Desde la discusión acerca del interés de las situaciones propuestas y el análisis cualitativo, significativo de las mismas, que ayude a comprender y a acotar las situaciones planteadas, pasando por el planteamiento de conjeturas e inferencias fundamentadas y la elaboración de estrategias para obtener conclusiones, incluyendo, en su caso, diseños experimentales, hasta análisis de los resultados.

Algunos aspectos de esta competencia requieren, además, una atención precisa. Es el caso, por ejemplo, del conocimiento del propio cuerpo y las relaciones entre los hábitos y las formas de vida y la salud. También lo son las implicaciones que la actividad humana y, en particular, determinados hábitos sociales y la actividad científica y tecnológica tienen en el medio ambiente. En este sentido, es necesario favorecer el conocimiento de los grandes problemas a los que se enfrenta hoy la humanidad, la búsqueda de soluciones para avanzar hacia el logro de un desarrollo sostenible y la formación básica para participar, fundamentadamente, en la necesaria toma de decisiones en torno a los problemas locales y globales planteados.

La discriminación de formas, relaciones y estructuras geométricas, especialmente con el desarrollo de la visión espacial y la capacidad para transferir formas y representaciones entre el plano y el espacio contribuye a profundizar la competencia en conocimiento e interacción con el mundo físico. La modelización constituye otro referente en esta misma dirección. Elaborar modelos exige identificar y seleccionar las características relevantes de una situación real, representarla simbólicamente y determinar pautas de comportamiento, regularidades e invariantes, a partir de las que poder hacer predicciones sobre la evolución, la precisión y las limitaciones del modelo.

La contribución del Ámbito científico-tecnológico a la competencia social y ciudadana está ligada a dos aspectos. En primer lugar al papel de la ciencia en la preparación de futuros ciudadanos y ciudadanas de una sociedad democrática para su participación activa en la toma fundamentada de decisiones; y ello por el papel que juega la naturaleza social del conocimiento científico. La alfabetización científica permite la concepción y tratamiento de problemas de interés, la consideración de las implicaciones y perspectivas abiertas por las investigaciones realizadas y la toma fundamentada de decisiones colectivas en un ámbito de creciente importancia en el debate social.

En segundo lugar, porque el conocimiento de cómo se han producido determinados debates que han sido esenciales para el avance de la ciencia contribuye a entender mejor cuestiones que son importantes para comprender la evolución de la sociedad en épocas pasadas y analizar la sociedad actual. Es preciso, asimismo, un acercamiento a la historia de la ciencia, como manifestación de la sociedad de cada época y a la historia de las mujeres y de los hombres que hicieron ciencia. Si bien la historia de la ciencia presenta sombras que no deben ser ignoradas, lo mejor de la misma ha contribuido a la libertad de la mente humana y a la extensión de los derechos humanos. La alfabetización científica-tecnológica constituye una dimensión fundamental de la cultura ciudadana, garantía, a su vez, de aplicación del principio de precaución, que se apoya en una creciente sensibilidad social frente a las implicaciones del desarrollo tecnológico que puedan comportar riesgos para las personas o el medio ambiente.

Los contenidos asociados a la forma de construir y transmitir el conocimiento científico-tecnológico constituyen una oportunidad para el desarrollo de la competencia para aprender a aprender. El aprendizaje a lo largo de la vida, en el caso del conocimiento de la naturaleza, se va produciendo por la incorporación de informaciones provenientes en unas ocasiones de la propia experiencia y en otras de medios escritos o audiovisuales. La integración de esta información en la estructura de conocimiento de cada persona se produce si se tienen adquiridos en primer lugar los conceptos esenciales ligados a nuestro conocimiento del mundo natural y, en segundo lugar, los procedimientos de análisis de causas y consecuencias que son habituales en las ciencias de la naturaleza, así como las destrezas ligadas al desarrollo del carácter tentativo y creativo del trabajo científico, la integración de conocimientos y búsqueda de coherencia global, y la auto e interregulación de los procesos mentales.

Las técnicas heurísticas que se desarrollan en el Ámbito científico-tecnológico constituyen modelos generales de tratamiento de la información y de razonamiento y consolida la adquisición de destrezas involucradas en la competencia de aprender a aprender tales como la autonomía, la perseverancia, la sistematización, la reflexión crítica y la habilidad para comunicar con eficacia los resultados del propio trabajo.

El énfasis en la formación de un espíritu crítico, capaz de cuestionar dogmas y desafiar prejuicios, permite contribuir al desarrollo de la autonomía e iniciativa personal. Es importante, en este sentido, señalar el papel del Ámbito científico-tecnológico como potenciador del espíritu crítico en un sentido más profundo: la aventura que supone enfrentarse a problemas abiertos, participar en la construcción tentativa de soluciones, en definitiva, la aventura de hacer ciencia. En cuanto a la faceta de esta competencia relacionada con la habilidad para iniciar y llevar a cabo proyectos, se podrá contribuir a través del desarrollo de la capacidad de analizar situaciones valorando los factores que han incidido en ellas y las consecuencias que pueden tener. El pensamiento hipotético propio del quehacer científico se puede, así, transferir a otras situaciones.

Los propios procesos de resolución de problemas contribuyen de forma especial a fomentar la autonomía e iniciativa personal porque se utilizan para planificar estrategias, asumir retos y contribuyen a convivir con la incertidumbre controlando al mismo tiempo los procesos de toma de decisiones.

El currículo del Ámbito científico-tecnológico contribuye a la competencia cultural y artística porque el mismo conocimiento matemático es expresión universal de la cultura, siendo, en particular, la geometría parte integral de la expresión artística de la humanidad al ofrecer medios para describir y comprender el mundo que nos rodea y apreciar la belleza de las estructuras que ha creado. Cultivar la sensibilidad y la creatividad, el pensamiento divergente, la autonomía y el apasionamiento estético son objetivos de esta materia.

Asimismo, este ámbito contribuye a la competencia cultural y artística, en la medida en que el patrimonio natural se encuentra profundamente enraizado en el origen de numerosas manifestaciones culturales y artísticas. La naturaleza de nuestro entorno y su biodiversidad, las aportaciones del desarrollo científico y tecnológico, y la comprensión de los elementos fundamentales de la cultura científica son, además de fuente de enriquecimiento personal y colectivo, manifestaciones que pueden considerarse parte de nuestro patrimonio cultural, cuyo conocimiento contribuye al desarrollo de esta competencia.

Orientaciones metodológicas:

Para facilitar el desarrollo de las capacidades del alumnado que cursa los Programas de diversificación curricular y la adquisición de las competencias básicas de la etapa se hace imprescindible una especial atención individualizada y una planificación de actividades que tenga en cuenta la diversidad de intereses y necesidades educativas de los alumnos y alumnas.

Las actividades que se propongan para este alumnado pueden estructurarse en torno a ejes relacionados con problemas, situaciones y experiencias cercanas a su experiencia. La realización de actividades relacionadas con el análisis y resolución de problemas científicos o matemáticos relacionados con contextos cotidianos puede dotar al currículo de un carácter abierto, integrador y funcional que responda a las necesidades del alumnado al que se dirige.

La funcionalidad del aprendizaje que se propone para el ámbito debe entenderse como la necesidad de dar respuesta a problemas cotidianos relacionados con el entorno natural y tecnológico, tanto próximo como lejano en el tiempo y en el espacio. Esto implica primar aquellas destrezas, habilidades, conceptos, procedimientos o actitudes que favorecen el aprendizaje autónomo y la iniciativa personal para abordar y resolver problemas cotidianos con un componente científico o matemático.

Se facilitará la construcción de aprendizajes significativos estableciendo relaciones entre los nuevos aprendizajes y las experiencias y conocimientos previos. Es importante destacar la funcionalidad de los aprendizajes, promoviendo la aplicación de los conocimientos a situaciones concretas y próximas, y la transferencia de lo aprendido a nuevas situaciones o nuevos problemas. Se trata de que las destrezas y conocimientos que proporciona el ámbito puedan aplicarse al análisis o la resolución de problemas relacionados con cuestiones cotidianas del ámbito personal o social.

En la resolución de problemas relacionados con contextos cotidianos confluyen diversas capacidades: la capacidad para la observación sistemática y rigurosa de los fenómenos analizados, la comprensión oral y escrita, el razonamiento científico y matemático, las destrezas matemáticas y la iniciativa personal para aplicar diferentes estrategias para la resolución de problemas. Por ello, el análisis o la resolución de problemas con componente científico y matemático es tratado como el eje vertebrador del ámbito.

Con el fin de desarrollar la comprensión oral y escrita se fomentarán los hábitos de lectura y escritura, realizando actividades relacionadas con la lectura y comprensión de textos, la distinción de ideas principales y secundarias diferenciando lo importante de lo accesorio, la elaboración de resúmenes y síntesis, y la interpretación de gráficos, imágenes o tablas de datos. Será preciso hacer hincapié en verbalizar conceptos, explicar sus ideas, expresar por escrito y verbalmente conclusiones y razonamientos y, por supuesto, realizar la lectura comprensiva de enunciados diversos.

Debe concederse especial importancia al desarrollo de las destrezas relacionadas con la búsqueda de información en fuentes diversas con el fin de que los alumnos y alumnas aprendan a seleccionar, organizar y estructurar la información. El alumnado debe iniciarse en la utilización de bibliografía variada (manuales, guías, monografías u otros) y en el empleo de los recursos proporcionados por las tecnologías de la información y la comunicación.

En este sentido, la biblioteca escolar, concebida como centro de recursos bibliográficos y multimedia, se muestra como un espacio de especial importancia para el desarrollo del hábito lector, de la competencia comunicativa y de las competencias y destrezas relacionadas con la obtención, selección y tratamiento de la información. Por ello, deben aprovecharse los recursos de la biblioteca del centro, que los alumnos y alumnas deben conocer y utilizar de forma progresivamente autónoma, ya sea para satisfacer sus deseos de lectura como medio de entretenimiento o diversión, como para aprender u obtener información manejando diversos recursos o consultando distintas fuentes documentales.

Las destrezas matemáticas, en el Ámbito científico-tecnológico, deben plantearse como una herramienta para el cálculo, la medida o el razonamiento en estrecha relación con los demás contenidos del ámbito. Asimismo, debe considerarse la aportación de las matemáticas al desarrollo de ciertas actitudes relacionadas con los hábitos de trabajo, la curiosidad y el interés por investigar y abordar problemas, con la creatividad en la formulación de hipótesis, con la flexibilidad para cambiar el propio punto de vista, con la autonomía para enfrentarse con situaciones desconocidas y con la confianza en la propia capacidad de aprender y de resolver problemas.

La utilización de la calculadora, los ordenadores y sistemas audiovisuales de forma sistemática deberá contribuir por una parte, a que los alumnos y alumnas procesen información y realicen cálculos más complejos, y por otro lado a obtener, seleccionar y producir información, favoreciendo la autonomía e iniciativa personal. El uso de estos recursos, especialmente de la calculadora, deberá ser ordenado convenientemente, de modo que la calculadora no eximirá del cálculo mental y del desarrollo de estrategias fundamentales de cálculo operativo. El alumnado deberá aprender a utilizar la calculadora, lo que significa en primer lugar reconocer aquellas situaciones en las que su uso no es necesario.

La realización de experiencias y actividades prácticas, y el desarrollo de algún pequeño trabajo de investigación conseguirán que alumnos y alumnas puedan entrar en contacto de forma elemental con el método científico (observación rigurosa de fenómenos, toma de datos, elaboración de hipótesis sencillas, verificación de las mismas), motivará su curiosidad y desarrollará sus habilidades experimentales y de observación y su capacidad de aprender a aprender.

El alumnado ha de conocer y utilizar algunos métodos habituales en la actividad científica: planteamiento de problemas y formulación clara de los mismos; utilización de fuentes de información de manera sistemática y organizada; formulación de hipótesis pertinentes a los problemas; contraste de hipótesis mediante la observación rigurosa y, en ciertos casos, la planificación y realización de experimentos; recogida, organización y análisis de los datos; discusión de conclusiones; comunicación de resultados mediante el oportuno informe correctamente expresado,...

Por otra parte, debe estimularse el desarrollo de actitudes de curiosidad e interés por todo lo relativo al medio y a su conservación, y también de cuidado del propio cuerpo, de flexibilidad intelectual y de una disposición de rigor metódico y crítico, de aprecio del trabajo en equipo,...

Con el fin de atender la diversidad de intereses, capacidades y necesidades de los alumnos y alumnas deben seleccionarse actividades variadas, se deben promover agrupaciones diversas y deben utilizarse distintos recursos (bibliográficos, audiovisuales, laboratorios, contacto con el entorno, museos o exposiciones, las tecnologías de la información y la comunicación, etc).

Se fomentará la participación activa del alumnado, creando las condiciones necesarias para que sea progresivamente más autónomo, combinando el trabajo regular, tanto individual como en equipo, y el aprecio por el trabajo bien hecho.

Se promoverá en el aula un clima de aceptación mutua y cooperación, por ser una fuente de desarrollo social, personal e intelectual. Para ello se facilitará el aprendizaje en grupo, la exposición de ideas en público, las actividades de debate, la argumentación razonada y documentada de ideas propias, el contraste con otras opiniones y la discusión entre varias alternativas en un clima de cooperación, tolerancia y respeto a los demás.

Es preciso que tanto en el desarrollo curricular del Ámbito científico-tecnológico como en el proceso de enseñanza y aprendizaje, se eviten todo tipo de estereotipos sexistas. Se debe cuidar la elección de materiales, libros de texto, actividades, ejemplos, metodología, etc.; de forma que no se refuercen dichos estereotipos. Se debe destacar que en la construcción del pensamiento científico-matemático a lo largo de la historia han contribuido tanto hombres como mujeres y es conveniente utilizar el recurso histórico para hacer visibles las contribuciones más importantes.

Objetivos:

La enseñanza del Ámbito científico-tecnológico en esta etapa tendrá como objetivo el desarrollo de las siguientes capacidades:

1. Comprender y expresar mensajes que incorporen las formas elementales de expresión y razonamiento matemático y científico, con el fin de comunicarse de forma oral y escrita de manera clara y precisa, y mejorar la capacidad de pensamiento reflexivo.

2. Buscar, seleccionar y procesar información procedente de fuentes diversas, incluida la que proporciona el entorno, utilizando con progresiva autonomía las tecnologías de la información y la comunicación, analizarla con sentido crítico y comunicarla a los demás de manera organizada e inteligible.

3. Comprender y utilizar los elementos matemáticos de numeración y álgebra, datos estadísticos, geométricos, gráficos y los relacionados con la probabilidad con el fin de analizar y resolver problemas relacionados con situaciones cotidianas o con informaciones procedentes de los medios de comunicación, Internet o de otras fuentes.

4. Reconocer y plantear situaciones susceptibles de ser formuladas en términos matemáticos, elaborar y utilizar diferentes estrategias para abordarlas, empleando los recursos e instrumentos más apropiados, valorando la conveniencia de las estrategias utilizadas en función del análisis de los resultados y de su carácter exacto o aproximado.

5. Utilizar de forma adecuada los distintos medios tecnológicos (calculadoras, ordenadores y otros) tanto para realizar cálculos como para buscar, tratar y representar informaciones de índole diversa y también como ayuda en el aprendizaje.

6. Aplicar estrategias coherentes con los procedimientos de las ciencias, tales como la discusión del interés de los problemas planteados, la formulación de hipótesis, la elaboración de estrategias de resolución, la realización de diseños experimentales, el análisis de resultados, con el fin de interpretar el mundo físico que nos rodea y abordar los problemas a los que se enfrenta hoy la humanidad para avanzar hacia un futuro sostenible.

7. Participar con autonomía y creatividad en pequeños proyectos de indagación o investigación para resolver problemas sencillos o abordar cuestiones de carácter científico, planificando y desarrollando las tareas necesarias de forma ordenada y metódica, valorando su conveniencia en función del proceso desarrollado y del análisis de los resultados.

8. Reconocer la diversidad natural del Principado de Asturias como parte integrante de nuestro patrimonio natural y cultural, valorando la importancia que tienen su desarrollo y conservación.

9. Desarrollar actitudes y hábitos favorables a la promoción de la salud personal y comunitaria que permitan hacer frente a los riesgos de la sociedad actual en aspectos relacionados con la alimentación, el consumo, las drogodependencias y la sexualidad.

10. Desarrollar la autoestima y la autonomía personal, adquirir hábitos de estudio y participar en tareas de equipo y debate con una actitud constructiva, valorando la importancia del esfuerzo personal, la cooperación y el diálogo en la vida colectiva.

Contenidos:

Bloque 1. Contenidos comunes del Ámbito científico y matemático.

— Familiarización con las características básicas del trabajo matemático y científico: recogida de datos, planteamiento de problemas sencillos y discusión de su interés, formulación de hipótesis para resolverlos, elaboración de estrategias para encontrar soluciones y comprobación y valoración de los resultados.

— Utilización de herramientas tecnológicas para facilitar los cálculos de tipo numérico, algebraico o estadístico, las representaciones funcionales y la comprensión de propiedades geométricas.

— Utilización correcta de aparatos de medida, de los materiales, instrumentos y sustancias básicos de un laboratorio y respeto por las normas de uso y seguridad en los mismos.

— Resolución de problemas relacionados con situaciones cotidianas aplicando el razonamiento científico y matemático, manifestando perseverancia y flexibilidad tanto en la búsqueda de soluciones a los problemas como en la valoración de las encontradas.

— Adquisición de hábitos ordenados y rigurosos de trabajo.

— Planificación y realización de trabajos en equipo asumiendo responsablemente las tareas propias y colectivas, y mostrando actitudes cooperativas y respetuosas con los demás.

— Valoración de las aportaciones de la ciencia para dar respuesta a las necesidades de los seres humanos y mejorar las condiciones de su existencia, así como para apreciar y disfrutar de la diversidad natural y cultural, participando en su conservación, protección y mejora.

— Confianza en las propias capacidades para afrontar problemas, comprender las relaciones entre las matemáticas y el conocimiento científico y tomar decisiones a partir de ellas.

— Reconocimiento y valoración de las aportaciones de hombres y mujeres a la construcción del conocimiento matemático y científico.

Bloque 2. Tratamiento de la información y competencia digital.

— Búsqueda, selección e interpretación de información de carácter científico a través de diversas fuentes bibliográficas y de las tecnologías de la información y la comunicación, u otros procedimientos como experiencias de campo y de laboratorio, para su posterior comparación, ordenación y clasificación.

— Empleo de diversas estrategias para comprender los textos, identificando el tema, distinguiendo entre las ideas principales y secundarias, y realizando esquemas o resúmenes estructurados.

— Presentación de información de carácter cuantitativo, cualitativo, simbólico o espacial, manejando las magnitudes y unidades adecuadas, en formatos diversos, utilizando tablas de valores, gráficos, resúmenes, esquemas, y otros, utilizando la terminología y notación científica precisa.

— Realización de diálogos y exposiciones orales para describir fenómenos, formular preguntas o hipótesis, expresar argumentaciones, planificar procesos, o revisar conclusiones, con la precisión y el rigor adecuados a la situación, y respetando las normas de intervención.

— Empleo de técnicas básicas para la redacción de textos escritos: planificación, elaboración y revisión de los mismos.

— Emplear las posibilidades que ofrecen las tecnologías de la información y la comunicación para organizar, almacenar y presentar o exponer información, combinando textos orales y escritos, imágenes, tablas de datos, etc.

Bloque 3. Las personas y la salud.

— Análisis de la organización general y del funcionamiento del cuerpo humano, de sus aparatos, sistemas, órganos, tejidos y células, y su repercusión en el mantenimiento de la salud.

— Afectividad y sexualidad. Cambios físicos y psíquicos en la adolescencia. Análisis del proceso de la reproducción humana. Análisis y comparación de métodos anticonceptivos. Valoración de la importancia de la higiene sexual como prevención de las enfermedades de transmisión sexual.

— Análisis de los procesos y de las funciones principales que realizan los aparatos que intervienen en las funciones de nutrición. Elaboración de las dietas equilibradas teniendo en cuenta los hábitos alimenticios saludables.

— Hábitos de vida saludables para prevenir alteraciones en el aparato respiratorio, excretor y en el sistema circulatorio.

— Cuidado e higiene de los órganos de los sentidos. Análisis del funcionamiento del sistema nervioso y del sistema endocrino y sus principales alteraciones.

— Las enfermedades infecciosas. Vacunas. El transplante y donación de células, sangre y órganos.

— Imagen corporal y autoestima. Actitud crítica ante los estereotipos sociales.

— Identificación de los factores sociales y modos de vida que repercuten negativamente en la salud: la contaminación, el stress, el tabaco, el alcohol y otras drogas.

— Valoración positiva de los hábitos de vida saludables, tanto individuales como colectivos, relacionados con la alimentación, la higiene y el ejercicio físico. Primeros auxilios.

Bloque 4. Ecología y desarrollo sostenible.

— La energía solar en la Tierra. Valoración del papel protector de atmósfera y de la importancia del aire y necesidad de su cuidado para el desarrollo de la vida en la Tierra.

— Rasgos característicos del clima en España y, especialmente en Asturias. Interpretación de mapas del tiempo sencillos.

— Valoración de la importancia del agua para la vida de los seres vivos. Prácticas individuales y sociales que evitan el despilfarro y la contaminación del agua. Los recursos hídricos en Asturias.

— La estructura interna de la Tierra. Importancia de la prevención y predicción de los riesgos volcánicos y sísmicos.

— Utilidad e importancia de los minerales y de las rocas. Yacimientos y explotaciones de minerales y rocas en el Principado de Asturias.

— Las fuentes de energía y las consecuencias ambientales del consumo humano de energía. Las energías renovables.

— Reconocimiento de las principales formas de relieve y los agentes que lo transforman. Lectura de mapas topográficos sencillos.

— Utilización de la teoría celular para interpretar la estructura y el funcionamiento de los seres vivos. Observación, descripción y comparación de diferentes rasgos de los seres vivos utilizando la lupa binocular y el microscopio.

— Valoración de la biodiversidad como resultado del proceso evolutivo.

— Análisis de las interacciones existentes en el ecosistema. El ciclo de materia y flujo de energía. Realización de indagaciones sencillas sobre algún ecosistema del entorno para identificar cadenas y redes tróficas.

— Riqueza medioambiental, flora y fauna del Principado de Asturias. Figuras para la protección de ecosistemas, de la flora y de la fauna en el Principado de Asturias.

— Valoración del impacto de las acciones humanas sobre el medio ambiente. Los problemas medioambientales (cambio climático, desertización, contaminación, pérdida de biodiversidad, agotamiento de recursos, etc.) y las políticas de prevención.

— Sensibilización de la necesidad de cuidar el medio ambiente y adoptar conductas solidarias y respetuosas con el desarrollo sostenible.

Bloque 5. Herramientas para interpretar y representar la realidad.

Cantidad:

— Interpretación y utilización de los números naturales, enteros y racionales y las operaciones básicas en diferentes contextos.

— Los números decimales y las fracciones: ordenación, representación en la recta numérica y realización de operaciones.

— Utilización de las relaciones entre fracciones, decimales y porcentajes. Aplicación a la resolución de problemas de la vida cotidiana de la proporcionalidad directa e inversa y de los porcentajes.

— Utilización de las unidades del Sistema Métrico Decimal y de tiempo adecuadas a la situación o contexto.

— Utilización de la estrategia para contar o estimar cantidades y de la forma de cálculo mental, escrito o con calculadora más apropiada en función de la situación.

— Realización de operaciones con potencias de la misma base y exponente natural (productos, cocientes y potencias).

— Utilización del lenguaje algebraico para generalizar propiedades y simbolizar relaciones, así como obtención de fórmulas y términos generales basada en la observación de pautas y regularidades.

— Resolución de problemas empleando técnicas algebraicas: utilización de fórmulas, planteamiento de ecuaciones sencillas y utilización de algoritmos para la resolución de ecuaciones de primer y segundo grado con una incógnita; así como para la resolución algebraica y gráfica de sistemas de dos ecuaciones lineales con dos incógnitas, analizando en todos los casos la solución.

Espacio y forma:

— Reconocer y describir figuras planas y utilizar sus propiedades para clasificarlas. La circunferencia y el círculo. Construcción de figuras planas con los instrumentos de dibujo habituales.

— Medida y cálculo de ángulos en figuras planas.

— Apreciación de la simetría de las figuras planas en la naturaleza y en las construcciones.

— Aplicación de la semejanza de triángulos y el teorema de Pitágoras para obtener medidas de forma indirecta y comprobar relaciones entre figuras, así como para la resolución de problemas geométricos y del medio físico.

— Utilización de las propiedades y regularidades de poliedros y cuerpos de revolución para resolver problemas del mundo físico.

— Resolución de problemas que impliquen la estimación y el cálculo de longitudes, perímetros, superficies y volúmenes en contextos cotidianos.

— Identificación y construcción de traslaciones, simetrías y giros de formas geométricas sencillas en el plano. Reconocimiento de estos movimientos en la naturaleza, en el arte y en otras construcciones humanas.

— Interpretación de planos, mapas y esferas terrestres, y utilización de la escala.

Cambio y relaciones:

— Organización de datos en tablas de valores. Representación de puntos en un sistema de ejes coordenados e identificación de puntos a partir de sus coordenadas.

— Identificación y expresión de relaciones de dependencia en situaciones cotidianas.

— Obtención de la relación entre dos magnitudes directa o inversamente proporcionales a partir del análisis de su tabla de valores y de su gráfica. Interpretación de la constante de proporcionalidad y aplicación a situaciones reales.

— Interpretación y representación gráfica de un fenómeno descrito mediante un enunciado, tabla, gráfica o expresión algebraica y análisis de sus resultados en casos sencillos y cotidianos.

Estadística y probabilidad:

— Diferenciación entre variables discretas y continuas. Organización de los datos en ambos casos.

— Interpretación y construcción de diagramas estadísticos: de barras, de líneas, de sectores, de histogramas, de polígonos de frecuencias, y pictogramas.

— Significado, cálculo y aplicaciones de la media, moda y mediana.

— Cálculo de las medidas de centralización y dispersión y utilización para realizar comparaciones y valoraciones.

— Cálculo de probabilidades mediante la Ley de Laplace. Formulación de conjeturas sobre el comportamiento de fenómenos aleatorios sencillos y diseño de experiencias para su comprobación.

— Utilización de tablas de contingencia para el recuento de casos y la asignación de probabilidades.

— Análisis elemental de la representatividad de las muestras estadísticas y actitud crítica ante la información de índole estadística.

— Utilización de la probabilidad para tomar decisiones fundamentadas en diferentes contextos.

Bloque 6. La diversidad y unidad de la materia.

— Realización de experiencias sencillas para determinar las propiedades generales de la materia y los cambios de estado. Clasificación de sustancias según sus principales propiedades físicas: temperaturas de fusión y ebullición, conductividad eléctrica y solubilidad en agua.

— Utilización del modelo cinético-molecular para explicar las características de los estados de la materia y la diferencia entre sustancias puras (compuestos y elementos) y mezclas (heterogéneas y disoluciones).

— Realización de experiencias con mezclas: separación de los componentes de una mezcla, preparación de disoluciones de concentración conocida y cálculos para medir la cantidad de sustancias en las mismas.

— Comprensión de la naturaleza eléctrica de la materia. Identificación de los efectos y aplicaciones de la corriente eléctrica: luz, calor y electromagnetismo.

— Aplicación del principio de conservación y trasformación de la energía para la interpretación de fenómenos cotidianos.

— Reconocer el trabajo y el calor como formas de transferencia de energía y analizar los problemas asociados a la obtención y uso de las diferentes fuentes de energía.

— Importancia de las aplicaciones de las sustancias radioactivas y valoración de las repercusiones de su uso para los seres vivos y el medio ambiente.

Bloque 7. Cambios químicos y sus repercusiones.

— Identificación y diferenciación de algunos cambios físicos y cambios químicos cotidianos.

— Realización experimental de algunos cambios químicos mediante la transformación de unas sustancias en otras: interpretación de la conservación de la masa.

— La importancia de la química en el mundo actual. Materiales y sustancias químicas que se utilizan en la vida cotidiana. Las principales industrias químicas del Principado de Asturias.

— Valoración de las aplicaciones de la industria química para la mejora de la calidad de vida de las personas y de las repercusiones que la fabricación y empleo de sustancias químicas puede tener para la salud de las personas y el medio ambiente.

Criterios de evaluación:

1. Comprender y expresar adecuadamente información de carácter científico-matemático aplicando diferentes estrategias.

Con este criterio se trata de evaluar la capacidad para comprender y expresar mensajes que contengan información científico-matemático presentada en diversos formatos (textos, gráficas, croquis, planos, tablas de datos, imágenes u otros). Para ello, se valorará si el alumno o la alumna es capaz de:

— aplicar diversas estrategias para la comprensión de mensajes (relectura, toma de notas, subrayado, realización de esquemas, consulta de diccionarios, realizar preguntas, etc.);

— identificar las ideas principales y secundarias de los mensajes, realizar una síntesis de las mismas y relacionarlas con las necesidades personales para adquirir nuevos conocimientos;

— planificar los propios textos, elaborarlos y revisarlos para adecuarlos a la intención comunicativa;

— presentar conclusiones de forma ordenada, empleando razonamientos y vocabulario adecuados, combinando expresión oral, texto, gráficas, imágenes y datos numéricos, aprovechando los recursos que proporcionan las tecnologías de la información y la comunicación.

2. Utilizar diversas fuentes para localizar, obtener y seleccionar información pertinente de acuerdo con una finalidad previamente establecida.

Con este criterio se pretende valorar la capacidad de los alumnos o alumnas para localizar, seleccionar y organizar información pertinente de acuerdo con el objetivo previsto, empleando, con cierta autonomía, los recursos o fuentes más adecuadas. Para ello, se valorará que el alumno o la alumna es capaz de:

— identificar y seleccionar la fuente más adecuada (bibliográfica o a través de las tecnologías de la información y comunicación) para obtener una información determinada;

— utilizar fuentes bibliográficas como diccionarios, enciclopedias, atlas, manuales, monografías u otras, y manejar los índices alfabéticos y temáticos para localizar información;

— emplear los recursos de las tecnologías de la información y comunicación como enciclopedias electrónicas, páginas educativas, navegadores educacionales, buscadores alfabéticos y temáticos en Internet u otros;

— localizar bibliografía en la biblioteca del centro manejando índices temáticos y alfabéticos;

— clasificar y organizar la información obtenida, seleccionando la más adecuada y sintetizar su contenido;

— mantener una actitud crítica ante la información y los mensajes procedentes de los medios de comunicación y de las tecnologías de la información y comunicación.

3. Utilizar estrategias elementales para la resolución de problemas de la vida cotidiana aplicando destrezas básicas de carácter científico y matemático.

Se trata de valorar la capacidad del alumnado para aplicar de forma progresivamente autónoma diferentes estrategias para la resolución de problemas cotidianos, aplicando destrezas matemáticas, conocimientos científicos y procesos de razonamiento válidos. Para ello, se valorará si el alumno o la alumna es capaz de:

— identificar y describir los elementos y datos de un problema, elaborar conjeturas e hipótesis razonadas, y proponer posibles métodos para su resolución;

— interpretar y realizar mediciones y estimaciones, y valorar su carácter exacto o aproximado;

— realizar cálculos, presentar las operaciones y los resultados obtenidos con orden y claridad, describir el proceso seguido para obtener una solución, y valorar su pertinencia;

— utilizar la forma de cálculo más adecuada (mental, escrita o con calculadora) y expresar el resultado con la precisión requerida, utilizando, en su caso, la notación científica;

— utilizar adecuadamente la calculadora u otras herramientas electrónicas de tratamiento de información cuando el carácter de las operaciones lo requiera;

— perseverar en la búsqueda de soluciones y mostrar confianza en las propias capacidades.

4. Utilizar números naturales, enteros, fracciones, decimales y porcentajes sencillos, ecuaciones, las operaciones y sus propiedades, para recoger, transformar e intercambiar información y resolver problemas relacionados con la vida diaria.

Se trata de valorar la capacidad de los alumnos y alumnas para identificar y emplear los números y las operaciones en diversos contextos cercanos a lo cotidiano. Para ello, se valorará si el alumno o la alumna es capaz de:

— identificar los distintos tipos de números y elegir el más apropiado en cada situación;

— seleccionar de las cuatro operaciones básicas, la más apropiada a cada situación y operar con corrección;

— utilizar las medidas adecuadas de longitud, masa, tiempo y capacidad en cada contexto;

— realizar operaciones con potencias de la misma base y exponente natural (productos, cocientes y potencias);

— identificar relaciones de proporcionalidad numérica y geométrica y utilizarlas para resolver problemas de porcentajes y tasas en situaciones de problemas cotidianos y comerciales (rebajas, descuentos y aumentos porcentuales, IVA, intereses y créditos bancarios);

— identificar problemas sencillos de la vida cotidiana en los que se puedan plantear los datos mediante ecuaciones o fórmulas, utilizar algoritmos u otras técnicas para resolverlos y valorar la coherencia de la solución;

— reconocer y valorar los números como herramienta fundamental para representar situaciones y resolver problemas relacionados con la vida cotidiana.

5. Describir espacios, objetos y recipientes de uso frecuente utilizando los conceptos elementales de la geometría, y estimar y calcular sus medidas (longitudes, áreas, volúmenes y capacidades) con una precisión acorde con la situación planteada para resolver problemas en diferentes contextos cotidianos.

Mediante este criterio se pretende comprobar la capacidad para abordar diferentes situaciones y problemas de la vida cotidiana relacionadas con la geometría, utilizando distintos métodos y estrategias para calcular magnitudes, empleando los instrumentos de medida disponibles, aplicando las fórmulas apropiadas y desarrollando las técnicas y destrezas adecuadas para realizar mediciones. Para ello, se valorará si el alumno o la alumna es capaz de:

— identificar los elementos básicos de figuras planas y cuerpos geométricos (lados, vértices, ángulos, caras, aristas, base, altura, diagonales, diámetro, radio, arco, cuerda y sector circular);

— comprender y diferenciar los conceptos de longitud, superficie, volumen y capacidad y seleccionar la unidad adecuada para cada uno de ellos;

— utilizar instrumentos, fórmulas y técnicas apropiadas para obtener medidas directas e indirectas en situaciones reales;

— representar figuras en el plano (triángulos, cuadriláteros, pentágonos, hexágonos y octógonos), utilizando los instrumentos de dibujo y medida adecuados o disponibles en cada situación;

— calcular ángulos, perímetros y superficies de figuras regulares, así como volúmenes y capacidades cuerpos geométricos o recipientes apoyándose en formularios u otras técnicas;

— interpretar planos y mapas sencillos utilizando las escalas gráfica y numérica.

6. Reconocer las transformaciones que llevan de una figura geométrica a otra mediante los movimientos en el plano y utilizar dichos movimientos para crear sus propias composiciones y analizar, desde un punto de vista geométrico diseños cotidianos, obras de arte y configuraciones presentes en la naturaleza.

Se pretende valorar la comprensión de los movimientos en el plano y la capacidad para utilizarlos como un recurso más de análisis de formas naturales o de creaciones artísticas, haciendo uso, en se caso, de técnicas gráficas con regla y compás o programas informáticos. Para ello, se valorará si el alumnado o alumna es capaz de:

— identificar semejanzas y relaciones entre cuerpos geométricos;

— identificar y representar figuras planas semejantes o que hayan sufrido un proceso de transformación simétrica, una traslación o un giro;

— reconocer y representar conjuntos de figuras geométricas semejantes transformadas (mosaicos regulares y semirregulares);

— reconocer y valorar la geometría para describir e interpretar las formas geométricas, así como para cuantificar magnitudes en las mismas.

7. Organizar e interpretar informaciones diversas mediante tablas y gráficas, identificar relaciones de dependencia en situaciones cotidianas o en fenómenos físicos o sociales, así como elaborar e interpretar informaciones estadísticas teniendo en cuenta la adecuación de las tablas y gráficas empleadas, analizando si los parámetros son más o menos significativos.

Se trata valorar la capacidad para identificar y relacionar las variables que intervienen en algunos fenómenos físicos, sociales u otras situaciones cotidianas y de organizar e interpretar información de naturaleza estadística en tablas de frecuencias y gráficas. Para ello, se valorará si el alumnado o alumna es capaz de:

— identificar y describir situaciones relacionadas con la estadística utilizando información procedente de distintas fuentes (medios de comunicación, Internet, anuarios, y otros);

— recoger datos empleando distintas técnicas de recuento, organizarlos en tablas y representarlos en una gráfica, seleccionando la mejor forma de presentar la información;

— interpretar gráficas de funciones no lineales sencillas relacionadas con los fenómenos naturales, la vida cotidiana y el mundo de la información, localizando y expresando los máximos, mínimos e intervalos de crecimiento y decrecimiento de las mismas;

— calcular las medidas de centralización y de dispersión de una distribución, utilizando la calculadora en caso necesario;

— interpretar información estadística presentada en forma de tablas y gráficas y obtener conclusiones pertinentes de una población a partir del conocimiento de sus parámetros más representativos.

8. Aplicar los conceptos y técnicas de cálculo de probabilidades para resolver diferentes situaciones y problemas de la vida cotidiana.

Mediante este criterio se pretende valorar la capacidad de identificar el espacio muestral en experiencias simples y en experiencias compuestas sencillas, en contextos concretos de la vida cotidiana, calculando las probabilidades y utilizando los resultados obtenidos en la toma de decisiones razonables. Para ello, se valorará si el alumno o la alumna es capaz de:

— utilizar tablas de contingencia para recontar casos e identificar el espacio muestral;

— calcular probabilidades teóricas en situaciones y experimentos sencillos y de la vida cotidiana (el cara y cruz, los dados, la baraja, el dominó, la lotería, u otros), utilizando la Ley de Laplace;

— utilizar el vocabulario adecuado para describir situaciones relacionadas con el azar;

— reconocer y valorar las matemáticas para predecir situaciones relacionadas con el azar.

9. Reconocer los aspectos físicos, psicológicos y sociales que influyen en la salud y valorar la importancia de los estilos de vida saludables para prevenir enfermedades y mejorar la calidad de vida.

Con este criterio se valora la competencia del alumnado para establecer relaciones entre las diferentes funciones del organismo y las conductas, hábitos y estilos de vida saludables. Para ello, se valorará en qué medida el alumno o la alumna es capaz de:

— establecer relaciones entre las diferentes funciones del organismo, los órganos, aparatos y sistemas que intervienen en ellas, y los factores que tienen una mayor influencia en las salud;

— reconocer las enfermedades más frecuentes (infecciosas, conductuales, genéticas, por intoxicación, etc), relacionarlas con los hábitos higiénicos, alimentarios y modos de vida saludables que se pueden adoptar para su prevención, y con las principales aportaciones de las ciencias biomédicas (vacunas, antibióticos y otras);

— diferenciar el proceso de reproducción de la sexualidad entendida como un actividad ligada a toda la vida del ser humano y de comunicación afectiva y personal;

— explicar el proceso de fecundación humana y los cambios fundamentales que se producen desde el inicio del embarazo hasta el parto, explicar el funcionamiento de algunos métodos de control de la natalidad y los métodos de prevención de enfermedades de transmisión sexual;

— identificar los factores sociales que repercuten negativamente en la salud, como la contaminación ambiental, algunas condiciones de trabajo, el estrés, ciertos modelos y hábitos de consumo social, especialmente de sustancias adictivas, y valorar la importancia de una vida saludable independiente de modas sociales.

10. Describir la estructura básica de la vida y las funciones vitales para llegar a clasificar los seres vivos y reconocer la importancia de la biodiversidad.

Con este criterio se pretende evaluar si, partiendo de la observación directa en el laboratorio o mediante trabajos de campo; a través de claves sencillas, dibujos, fotos o métodos informáticos u otros, y llevando a cabo prácticas sencillas en las que se valorará el manejo apropiado del material, el alumno o alumna es capaz de:

— reconocer y describir las características de estructura, organización y función de los seres vivos, teniendo en cuenta la teoría celular y expresándose con claridad y utilizando el lenguaje científico;

— reconocer y describir las diferentes funciones vitales de los seres vivos y la influencia de algunas variables (luz, oxígeno, alimento temperatura u otras);

— describir las características de los diferentes tipos de nutrición y de reproducción de los seres vivos;

— explicar la biodiversidad como resultado de la evolución y de la adaptación al medio de los seres vivos;

— clasificar los seres vivos en su taxón adecuado utilizando claves sencillas, dibujos y fotos;

— manejar adecuadamente la lupa binocular y el microscopio así como otros elementos básicos del laboratorio de ciencias naturales (cubres y portas, preparaciones, mecheros, pinzas, tintes y otros), teniendo en cuenta las normas de seguridad.

11. Recopilar y analizar información acerca de la influencia de las actuaciones de los seres humanos sobre los ecosistemas y proponer medidas y estrategias para su conservación.

Con este criterio se trata de valorar si el alumno tiene una visión de conjunto de la Tierra, de su dinámica interna y externa, del funcionamiento de los ecosistemas y de las repercusiones de las actividades humanas sobre el equilibrio ecológico. Para ello, a partir de la observación de distintos ecosistemas, especialmente los cercanos, y de la información obtenida en diferentes fuentes documentales, se valorará si el alumno o la alumna es capaz de:

— identificar las tres envolturas concéntricas que forman la Tierra: atmósfera, hidrosfera y geosfera, reconociendo su importancia para el desarrollo de la vida en la Tierra;

— identificar en el paisaje las diferentes influencias que en él se manifiestan, geológicas internas y externas, de los seres vivos, y las derivadas de la actividad humana;

— reconocer distintos ecosistemas e identificar sus componentes (bióticos y abióticos), las relaciones entre los mismos y los flujos de materia y energía que se producen;

— identificar y explicar el aprovechamiento de los recursos que realiza la humanidad relacionándolos con sus principales repercusiones sobre el medio ambiente: contaminación, desertización, disminución de la capa de ozono, agotamiento de recursos, cambio climático y pérdida de biodiversidad;

— proponer medidas individuales y colectivas que se pueden adoptar para evitar el deterioro del medio ambiente y contribuir al desarrollo sostenible, como el uso de energías no contaminantes, el ahorro energético, el reciclaje de materiales, u otras.

— reconocer la importancia de la educación científica para la adopción fundamentada de decisiones sobre los problemas medioambientales.

12. Describir las propiedades y cambios de la materia en sus distintos estados de agregación, distinguir entre sustancia simple, compuesta y mezcla y comprender la composición de las mezclas.

A partir de la observación directa de las características de diferentes sustancias y materiales, de la realización de experiencias de laboratorio en las que se valorará el manejo apropiado del material, o mediante la utilización del modelo cinético-molecular como herramienta útil para comprender la diversidad de la materia, y aplicando estos conocimientos a la resolución de problemas sencillos, el alumno o alumna debe ser capaz de:

— describir las características físicas de los estados sólido líquido y gaseoso, e interpretar los cambios de estado tomando como referencia el modelo cinético-molecular;

— distinguir las magnitudes masa, volumen, densidad y temperatura utilizando instrumentos de medida sencillos (balanza, probeta, bureta, termómetro) y expresando los resultados en las unidades del Sistema Internacional;

— diferenciar las sustancias puras (simple y compuesta) y mezclas (homogénea y heterogénea) a partir de sus propiedades características: (puntos de fusión y ebullición, densidad, solubilidad, aspecto, posibles métodos de separación);

— utilizar algunas técnicas para separar los componentes de una mezcla a partir de sus propiedades físicas (filtración, destilación, decantación y cristalización), y describir algunos procesos de separación que tienen lugar en almazaras, bodegas e instalaciones de depuración de agua residuales;

— calcular e interpretar valores de concentración en disoluciones (porcentajes en masa y en volumen y valores en la composición de las mezclas sólidas);

— reconocer los efectos que sobre la salud puede tener la concentración de sustancias en productos que ingerimos (componentes de los medicamentos, grado de alcohol en bebidas o aditivos en los alimentos).

13. Interpretar los cambios físicos y químicos de las sustancias y los fenómenos eléctricos que se perciben en contextos cotidianos, valorando la importancia de la electricidad y las repercusiones que la utilización de diferentes fuentes de energía tienen para la vida de las personas y para el medio ambiente.

A partir de la observación de los fenómenos que ocurren en la naturaleza y la realización de experiencias sencillas en las que se puedan percibir cambios físicos o químicos, o se manifieste la naturaleza eléctrica de la materia, y utilizando el modelo atómico molecular de forma muy sencilla, el alumno o alumna deberá ser capaz de:

— identificar, clasificar y analizar un proceso como cambio químico o cambio físico, comprobando si han desaparecido unas sustancias para trasformarse en otras, o si por el contrario, las sustancias son siempre las mismas;

— interpretar las reacciones químicas más habituales (combustión oxidación, descomposición, síntesis) a partir de la realización de algunas experiencias; y reconocer las diferencias formales entre reacciones exotérmicas y endotérmicas;

— reconocer las ventajas e inconvenientes que provocan los procesos químicos que se producen en la vida cotidiana y en la industria, e identificar las posibles medidas para prevenir dichos inconvenientes y paliar sus efectos;

— interpretar fenómenos eléctricos explicándolos cualitativamente con el concepto de carga eléctrica;

— identificar y valorar las aplicaciones que tiene la electricidad en la vida de las personas, respetar las normas de seguridad y valorar la necesidad del ahorro energético;

— reconocer las aplicaciones de las sustancias radiactivas y valorar sus repercusiones negativas.

Ámbito práctico

El conjunto de actividades y conocimientos científicos, técnicos y tecnológicos empleados por los seres humanos para resolver problemas y satisfacer necesidades y deseos individuales o colectivos ha ido adquiriendo, a lo largo de la historia, una importancia progresiva en la vida de las personas y en el funcionamiento de las sociedades.

La formación básica de ciudadanos y ciuadadanas requiere actualmente una atención específica a la adquisición de los conocimientos necesarios para tomar decisiones sobre el uso de objetos y procesos tecnológicos, para resolver problemas relacionados con ellos y, en definitiva, para utilizar los distintos materiales, procesos y objetos tecnológicos para mejorar las condiciones de vida de las personas y sociedades, actuando sobre el entorno de forma respetuosa con el medio ambiente y acorde con el desarrollo sostenible.

Este ámbito del Programa de diversificación curricular trata de fomentar los aprendizajes y desarrollar las capacidades que permitan la comprensión y utilización de los objetos y procesos técnicos y tecnológicos, incluidas las tecnologías de la información y la comunicación. En definitiva, se trata de formar ciudadanos y ciudadanas científicamente cultos y socialmente responsables capaces de tomar decisiones en una sociedad democrática frente a problemas sociales relacionados con los avances científicos y tecnológicos.

Para realizar esta propuesta de currículo de Ámbito práctico se han seleccionado los contenidos que se consideran más idóneos de acuerdo con tres criterios básicos: que faciliten la adquisición de aprendizajes funcionales relacionados con las competencias básicas, que favorezcan el desarrollo de destrezas y habilidades prácticas relacionadas con Tecnología y la iniciación profesional, y que ayuden a comprender y explicar los problemas relevantes relacionados con la tecnología y las consecuencias de sus aplicaciones en el mundo actual.

En el currículo del Ámbito práctico se han incluido contenidos vinculados con algunas competencias básicas de marcado carácter transversal como las relacionadas con la comunicación lingüística, el tratamiento de la información y aprender a aprender.

Dada la vinculación del Ámbito práctico con la iniciación profesional, que puede facilitar la continuidad de los alumnos y alumnas en la formación profesional, o su posible integración en el mundo del trabajo, también se han incluido en el currículo del ámbito los contenidos básicos de la materia de Tecnologías, mediante los que se puede incidir en el conocimiento de las materiales, técnicas, y procesos tecnológicos y en las implicaciones sociales y medioambientales del desarrollo científico y tecnológico. La perspectiva que aporta la Tecnología permite desarrollar otras competencias como la matemática, el conocimiento y la interacción con el mundo físico o la competencia digital.

Una de las características esenciales de la actividad tecnológica es su carácter integrador de diferentes campos de conocimiento, lo que refuerza las posibilidades para el trabajo interdisciplinar en este ámbito. La actividad tecnológica requiere la conjugación de distintas destrezas y habilidades asociadas al campo de las matemáticas, de las ciencias y de la tecnología. La ciencia y la tecnología son interdependientes y se potencian mutuamente; los conocimientos de la ciencia se aplican en desarrollos tecnológicos y determinados sistemas creados por aplicación de la tecnología son imprescindibles para el avance del trabajo científico.

El eje vertebrador de los contenidos del ámbito es el proceso de resolución de problemas tecnológicos y el desarrollo de proyectos. Se trata de desarrollar habilidades y métodos que permitan avanzar desde la identificación y formulación de un problema técnico hasta su resolución, a través de un proceso planificado que busque la optimización de los recursos y de las soluciones.

La puesta en práctica de este proceso exige movilizar diferentes competencias, conocimientos, destrezas y actitudes. Para conocer y utilizar mejor los objetos tecnológicos y para intervenir en ellos es necesario poner en juego un conjunto de conocimientos sobre el funcionamiento de determinados fenómenos y sobre los elementos principales que constituyen las máquinas. El análisis, diseño, manipulación y construcción de objetos técnicos permite desarrollar habilidades relacionadas con el razonamiento científico y matemático y la puesta en práctica de destrezas técnicas. Asimismo, permite desarrollar actitudes favorables para el trabajo en equipo y la socialización y para la adquisición de las competencias de carácter social que son favorables a la convivencia, como la práctica del diálogo a lo largo del proceso, la discusión sobre los objetivos a alcanzar, la manera de organizar y abordar las diferentes tareas, el reparto de responsabilidades y la valoración de los resultados obtenidos.

El desarrollo de la competencia en comunicación lingüística juega asimismo un papel relevante en la relación entre las personas y lo tecnológico. Es necesario incidir en ella desde el propio proceso de planificación, por la necesidad de lograr que se adquiera vocabulario y recursos para describir los problemas, el funcionamiento de objetos técnicos, los usos o los efectos de la utilización de la tecnología. Asimismo, se contribuye al desarrollo de esta competencia mediante el diálogo sobre las distintas posibilidades para llegar a una solución, la descripción de las tareas realizadas y los procesos seguidos, la discusión creativa sobre las dificultades encontradas y el modo de resolverlas, la exposición oral de conclusiones o la presentación de informes, y mediante la reflexión colectiva sobre la influencia de los avances científicos y técnicos en las condiciones de vida de los seres humanos.

Los contenidos de este ámbito se presentan agrupados en diferentes bloques que no pueden entenderse separadamente. Esta organización en bloques no supone la forma en que se deben abordar los contenidos en el aula, sino que es una estructura que ayuda a la comprensión del conjunto de conceptos, procedimientos y actitudes que deben abordarse a lo largo del programa de diversificación curricular de dos años.

El bloque primero, Elaboración de proyectos y resolución de problemas tecnológicos, se configura como el eje metodológico a partir del cual se pueden organizar el resto de contenidos del ámbito, de modo que el resto de los bloques proporcionan recursos e instrumentos para desarrollarlo. Los contenidos relacionados con este apartado se deben tratar de forma progresiva empezando por procesos muy simples, con propuestas concretas y específicas, para avanzar hacia otros más complejos, detallados y abiertos en sus requisitos. En este bloque se incluye el desarrollo de las destrezas matemáticas, científicas y de razonamiento necesarias para abordar la resolución de problemas técnicos.

Asimismo, en este bloque se hace referencia a los pasos necesarios para abordar proyectos tecnológicos de forma creativa, responsable y progresivamente autónoma. Estos proyectos deben incluir fases de planificación, de búsqueda de información, de diseño y de construcción, de evaluación del proceso creativo, y la valoración del desarrollo del proceso y de los resultados obtenidos. Los contenidos seleccionados y su organización deben promover la adquisición y aplicación las destrezas y actitudes y valores necesarios para la favorecer la progresiva adopción de decisiones de forma autónoma y creativa.

En este bloque también se hace referencia a las normas de uso y seguridad en el manejo de materiales, herramientas y máquinas, y a las actitudes necesarias para el trabajo cooperativo en equipo y el fomento de actitudes responsables y críticas ante el agotamiento de los recursos y las repercusiones sociales del empleo de la tecnología.

El contexto sociocultural y económico puede ser fuente para la selección y elaboración de temas, ejes o propuestas de trabajo. Las alumnas y los alumnos pueden reflexionar sobre los distintos avances tecnológicos a lo largo de la historia, sobre sus consecuencias sociales, económicas y medioambientales. A partir de la observación de objetos o dispositivos tecnológicos actuales, del análisis de sus cambios, se obtiene información e ideas que se pueden plasmar en el diseño y fabricación de prototipos propios, en la comprensión del papel de la tecnología y en el análisis crítico del uso de la tecnología.

En este bloque se incide en la importancia de orientar los comportamientos y las propuestas de forma que faciliten la adquisición de hábitos de reutilización de materiales y ahorro energético compatibles con el desarrollo sostenible.

Los contenidos de este bloque deben tratarse, en todo caso, de forma transversal durante el desarrollo de los demás bloques.

El segundo bloque Tratamiento de la información y competencia digital incluye tres apartados Técnicas de expresión y comunicación, Hardware y sistemas operativos, y Tecnologías de la comunicación.

En el apartado Técnicas de expresión y comunicación se hace referencia a las habilidades y destrezas necesarias para obtener, seleccionar e interpretar información. Asimismo, se incide en las capacidades necesarias para comunicar mensajes, presentando información en diversos formatos, texto, gráficos, tablas, esquemas, etc.

Dentro del bloque dedicado a Hardware y sistemas operativos se integran el conocimiento de los elementos fundamentales que constituyen el hardware de un ordenador, y de las destrezas necesarias para el conexionado de dispositivos electrónicos, y la instalación, mantenimiento y actualización de aplicaciones. Estos contenidos, que ya fueron desarrollados en el segundo curso de Educación secundaria obligatoria en la materia de Tecnologías, se pueden desarrollar progresivamente en este ámbito, profundizando en el conocimiento y manejo de diferentes herramientas informáticas.

Los contenidos correspondientes a Tecnologías de la Comunicación e Internet se centran en la utilización de las tecnologías de la información y la comunicación para obtener información y para comunicarse con otros. Enlazan directamente con los contenidos de los dos apartados anteriores. Se trata de un apartado de carácter básicamente procedimental que, partiendo del conocimiento de la estructura de la red adquirido en segundo curso de educación secundaria obligatoria en la materia de Tecnologías, profundiza en la adquisición de destrezas en el manejo de herramientas y aplicaciones básicas para la búsqueda, descarga e intercambio de información a través de Internet. Estas destrezas deben ir indisolublemente unidas a una actitud crítica y reflexiva para la selección y empleo de la información.

El bloque Tecnologías reúne tres apartados referidos a Materiales de uso técnico, Estructuras y mecanismos, e Instalaciones de viviendas.

El apartado Materiales de uso técnico recoge los contenidos básicos sobre características, propiedades y aplicaciones de los materiales más comunes empleados en la industria. Los materiales se seleccionarán atendiendo a razones de disponibilidad, facilidad de manipulación y condiciones de seguridad, promoviendo un grado creciente de responsabilidad y autonomía el trabajo y manejo de herramientas y maquinaria en el taller por los alumnos y alumnas.

El apartado Estructuras y mecanismos proporciona elementos esenciales para la comprensión de los objetos tecnológicos y para el diseño y la construcción de proyectos técnicos. Se pretende iniciar a alumnos y alumnas en el análisis y conocimiento de las estructuras elementales, las funciones de los elementos que las forman y los esfuerzos a los que están sometidos. También se incorporan los aprendizajes relativos a las fuentes de energía y a los operadores básicos para la transmisión de movimientos en máquinas. Deben introducirse, en primer lugar, los operadores más sencillos y necesarios para el funcionamiento de un objeto, aumentando progresivamente el grado de complejidad de los mismos, para finalizar profundizando en los principios físicos que rigen su funcionamiento.

El apartado La electricidad y sus aplicaciones permite avanzar en los aspectos esenciales recogidos en los otros apartados o bien integrarlos para analizar problemas tecnológicos relacionados con un ámbito de la vida cotidiana de alumnos y alumnas como es la vivienda. Mediante este apartado los alumnos y las alumnas pueden analizar los componentes que forman las distintas instalaciones de una vivienda entendiendo su uso y funcionamiento, reconocerlos en un plano y en el contexto real, y reconocer las soluciones técnicas y los comportamientos sociales que favorecen el ahorro energético y el desarrollo sostenible.

Los centros, teniendo en cuenta las características de su alumnado y de su entorno y los recursos humanos y materiales disponibles, pueden incluir en la concreción del currículo contenidos de tipo práctico orientados a la iniciación profesional o relacionados con la orientación profesional del alumnado.

Contribución del ámbito a la adquisición de las competencias básicas:

Este ámbito contribuye a la adquisición de la competencia en el conocimiento y la interacción con el medio físico principalmente mediante el conocimiento y comprensión de objetos, procesos, sistemas y entornos tecnológicos y a través del desarrollo de destrezas técnicas y habilidades para manipular objetos con precisión y seguridad. La interacción con un entorno en el que lo tecnológico constituye un elemento esencial se ve facilitada por el conocimiento y utilización del proceso de resolución técnica de problemas y su aplicación para identificar y dar respuesta a necesidades, evaluando el desarrollo del proceso y sus resultados, dirigidos a mejorar las condiciones de vida de las personas. Por su parte, el análisis de objetos y sistemas técnicos desde distintos puntos de vista, permite conocer cómo han sido diseñados y construidos, los elementos que los forman y su función en el conjunto, facilitando el uso y la conservación.

Es importante, por otra parte, el desarrollo de la capacidad responsable y critica, a la hora de tomar decisiones sobre las soluciones a los problemas o al uso de las tecnologías, para lograr un entorno saludable y una mejora de la calidad de vida, mediante el conocimiento y análisis crítico de la repercusión medioambiental de la actividad tecnológica y el fomento de actitudes responsables de consumo racional, así como en la futura elección formativa y profesional de los alumnos y alumnas.

La contribución a la autonomía e iniciativa personal se centra en el modo particular que proporciona este ámbito para abordar los problemas tecnológicos que permitan adaptarse a los cambios sociales y económicos, y será mayor en la medida en que se fomenten modos de enfrentarse a ellos de manera autónoma y creativa, se incida en la valoración reflexiva de las diferentes alternativas y se prepare para el análisis previo de las consecuencias de las decisiones que se toman en el proceso. Las diferentes fases del proceso contribuyen a distintos aspectos de esta competencia: el planteamiento adecuado de los problemas, la elaboración de ideas que son analizadas desde distintos puntos de vista, para elegir la solución más adecuada; la planificación y ejecución del proyecto; la evaluación del desarrollo del mismo y del objetivo alcanzado; y por último, la realización de propuestas de mejora.

A través de esta vía se ofrecen muchas oportunidades para el desarrollo de cualidades personales de las alumnas y los alumnos, como la iniciativa, el espíritu de superación, la perseverancia frente a las dificultades, la responsabilidad, la autonomía y la autocrítica, contribuyendo al aumento de la confianza y seguridad en uno mismo y a la mejora de su autoestima; y de habilidades sociales cuando se trabaja en grupo en el proceso de resolución de problemas, con actitud de colaboración y respeto hacia las ideas de los demás.

El tratamiento específico de las tecnologías de la información y la comunicación, integrado en este ámbito, proporciona una oportunidad especial para desarrollar la competencia en el tratamiento de la información y la competencia digital, y a este desarrollo están dirigidos específicamente una parte de los contenidos. Se contribuirá al desarrollo de esta competencia en la medida en que los aprendizajes asociados al acceso y utilización de la información, incidan en la confianza en el uso de los ordenadores, en las destrezas básicas asociadas a un uso suficientemente autónomo de estas tecnologías y, en definitiva, contribuyan a familiarizarse suficientemente con ellos. En todo caso están asociados a su desarrollo los contenidos que permiten localizar, procesar, elaborar, almacenar y presentar información en distintos soportes con el uso de la tecnología; siendo necesario analizarla, sintetizarla, comprenderla y aplicarla tanto al proceso de resolución de problemas, empleando diferentes lenguajes y técnicas, como a las estrategias de búsqueda de empleo.

Por otra parte, debe destacarse en relación con el desarrollo de esta competencia la importancia del uso de las tecnologías de la información y la comunicación como herramienta de simulación de procesos tecnológicos y para la adquisición de destrezas con lenguajes específicos, como el icónico o el gráfico. Su utilización refuerza la comunicación interpersonal y el trabajo cooperativo, mediante el uso del correo electrónico, foros, videoconferencia, etc. proporcionando herramientas para el aprendizaje autónomo.

La contribución a la adquisición de la competencia social y ciudadana, en lo que se refiere a las habilidades para las relaciones humanas y al conocimiento de la organización y funcionamiento de las sociedades vendrá determinada por el modo en que se aborden los contenidos, especialmente los asociados al proceso de resolución de problemas tecnológicos. El alumno o la alumna tienen múltiples ocasiones para expresar y discutir adecuadamente ideas y razonamientos, escuchar a los demás, abordar dificultades, gestionar conflictos y tomar decisiones, practicando el diálogo, la negociación, y adoptando actitudes de respeto y tolerancia hacia sus compañeros.

El Ámbito práctico contribuye al conocimiento de la organización y funcionamiento de las sociedades mediante el análisis de las necesidades humanas, de las condiciones de vida de diferentes grupos sociales, y del desarrollo tecnológico como un medio para mejorarlas, que ha influido en los cambios económicos y de organización social que han tenido lugar a lo largo de la historia de la humanidad.

El Ámbito práctico puede contribuir, igualmente, a compensar los desequilibrios sociales existentes en la incorporación de las mujeres a las profesiones tecnológicas y científicas, a través de una metodología y de una dinámica de aula que sitúe a alumnas y alumnos en pie de igualdad en el acceso a estos conocimientos.

El uso instrumental de las herramientas matemáticas para la resolución de problemas en contextos cotidianos contribuye a configurar adecuadamente la competencia matemática. La aplicación de las matemáticas a diferentes campos y situaciones facilita la percepción de su funcionalidad en el alumnado y mejora la confianza en el uso de esas herramientas. Algunas de ellas están especialmente presentes en este ámbito, como la medición y el cálculo de magnitudes básicas, el uso de escalas, la lectura e interpretación de gráficos, la resolución de problemas basados en la aplicación de expresiones matemáticas, referidas a principios y fenómenos físicos, que resuelven problemas prácticos del mundo material.

La contribución a la competencia en comunicación lingüística se realiza a través de la adquisición de vocabulario específico, de las formas de expresar las ideas o las argumentaciones, que ha de ser utilizado en los procesos de búsqueda, análisis, selección, resumen y comunicación de información y soluciones a los problemas tecnológicos planteados. La lectura, interpretación y redacción de informes y documentos técnicos contribuye al conocimiento y a la capacidad de utilización de diferentes tipos de textos y sus estructuras formales.

El desarrollo de estrategias de resolución de problemas tecnológicos de forma metódica, trabajando con autonomía y creatividad, mediante la obtención, análisis y selección de información útil para abordar un proyecto, contribuye a la adquisición de la competencia de aprender a aprender. El estudio metódico de objetos, sistemas o entornos proporciona habilidades y estrategias cognitivas y promueve actitudes y valores necesarios para el aprendizaje autónomo. La puesta en práctica de estrategias para la resolución de problemas facilita que los alumnos y las alumnas se den cuenta de lo que saben y de sus carencias, de cómo van superando las dificultades del problema al adquirir nuevos conocimientos y trabajar la información, y así progresar en la solución al problema.

La cultura del grupo social está formada por un conjunto de rasgos, como las representaciones, creencias, reglas y pautas de comportamiento, sistemas de preferencias y valores, del que forma parte también la tecnología, contribuyendo, por tanto, al logro de la competencia cultural y artística. La evolución en el diseño de los objetos tecnológicos a lo largo de la historia, satisfaciendo necesidades y deseos del ser humano y mejorando sus condiciones de vida, ha estado y está influenciado por la cultura y las manifestaciones artísticas de la sociedad. Las diferentes fases del método de resolución de problemas, contribuyen a poner en funcionamiento la iniciativa, la imaginación y la creatividad a la vez que desarrollan actitudes de valoración de la libertad de expresión, del derecho a la diversidad cultural, y de la realización de experiencias compartidas, permitiéndoles apreciar el papel que juegan las tecnologías en sus vidas y en la evolución cultural y artística.

Orientaciones metodológicas:

Las características de este ámbito, vinculado con la aplicación práctica de los conocimientos y destrezas técnicas y tecnológicas, hacen posible una amplia diversidad de actividades dentro del aula. No obstante, las actividades pueden organizarse preferentemente en torno a un eje: la elaboración de proyectos con el fin analizar o proponer la resolución de problemas de carácter tecnológico. Se trataría de plantear situaciones o “problemas” para los que no se tiene respuesta elaborada, cuya resolución requiere la realización por parte del alumnado de un proyecto que incluya la realización de tareas o actividades de carácter científico y tecnológico que contribuyan a desarrollar las competencias básicas de la etapa.

No se trata tanto de que los alumnos y alumnas apliquen fórmulas fijas e invariables para resolver problemas, sino que aprendan a abordar situaciones abiertas, discutiendo y proponiendo soluciones razonables a problemas técnicos mediante un tratamiento de los mismos de forma imaginativa y rigurosa, desarrollando estrategias para su resolución (método de ensayo-error, reconocer la forma de abordar otros ya realizados, descomponerlos en otros más sencillos,...) y contrastando la validez de los resultados obtenidos.

El proceso de resolución de problemas se complementa perfectamente con el diseño y elaboración de proyectos de carácter tecnológico. Entendiendo que un proyecto es un plan, con diferentes fases (planteamiento de una situación problemática, obtención de información, análisis, planificación, desarrollo de posibles soluciones, evaluación de las mismas) para analizar y resolver algún problema tecnológico de interés individual o social.

La elaboración de proyectos de carácter tecnológico y el proceso de resolución técnica de problemas puede actuar como hilo conductor, organizador y estructurador de los diferentes contenidos del ámbito. Para que esta opción metodológica tenga toda su virtualidad educativa y pueda desarrollar las capacidades que persiguen los objetivos generales del Ámbito práctico y las competencias básicas, el método de proyectos debe comprender las siguientes fases o etapas de trabajo en equipo:

— Planteamiento del problema: En esta etapa se trata de que alumnado y profesorado identifiquen y describan de forma compartida la finalidad del proyecto, encontrando un eje organizador o situación que pueda servir como elemento motivador alrededor del cual puedan girar las actividades, que puede ser el análisis de una situación de la vida cotidiana, la resolución de un problema tecnológico, el diseño o la construcción de un objeto que mejore el trabajo o las condiciones de vida, o cualquier otro asunto, situación o problema cuya solución esté al alcance del nivel de desarrollo y la capacidad del alumnado.

— Búsqueda de información: En esta fase se procederá a localizar la información necesaria para llevar a cabo el proceso de resolución utilizando fuentes, técnicas y estrategias diversas. En este sentido, la biblioteca escolar, concebida como centro de recursos bibliográficos y multimedia, es un espacio privilegiado de especial importancia para el desarrollo de la competencia comunicativa y de las competencias y destrezas relacionadas con la obtención, selección y tratamiento de la información. Por ello, deben aprovecharse los recursos de la biblioteca del centro, que los alumnos y alumnas deben conocer y utilizar de forma progresivamente autónoma, para aprender y obtener información manejando diversos recursos y consultando distintas fuentes documentales, o para satisfacer sus deseos de lectura. En este sentido será igualmente necesario la utilización de recursos en red, como Internet, fuentes de datos, etc. para obtener información relacionada con el proyecto.

— Planificación: La elaboración de un plan de actuación servirá de guía para la realización de todas las actividades y operaciones teniendo en cuenta los recursos, el tiempo que se desea asignar, la forma de trabajo, la composición de los grupos y la distribución de las tareas. La participación de todos los alumnos y alumnas en la discusión necesaria para organizar y planificar el desarrollo del proyecto contribuye al desarrollo de la iniciativa y de la autonomía personal, mejora la motivación del alumnado y aumenta su compromiso, contribuyendo a la necesaria asunción de responsabilidades. En esta fase deben precisarse las metas y objetivos, los productos o resultados que se desea obtener, el tiempo disponible, las tareas necesarias y las personas responsables.

— Ejecución y desarrollo del plan diseñado: El proceso de construcción de un objeto tecnológico, la resolución de un problema o cualquier proceso de indagación o investigación puede plantear la necesidad de realizar diseños previos, de discutir posibles vías de solución, de explorar diversas alternativas, por lo que pueden aparecer situaciones nuevas no previstas, Asimismo, algunos desarrollos pueden conducir a soluciones imprevistas o que valoremos como no adecuadas, por ello para llevar a la práctica el plan previsto debemos ser flexibles pero no desorganizados. El profesorado debe dejar un espacio para que el propio alumnado trabaje autónomamente, permitiendo que los alumnos y alumnas piensen por sí mismos, exploren alternativas y, si es menester, se equivoquen. En este sentido, los errores no deben considerarse fracasos, sino oportunidades para la reflexión y para el aprendizaje. En su papel de organizador, animador y asesor el profesorado deberá plantear preguntas, ofrecer alternativas, y animar al alumnado para que experimente las diversas posibilidades hasta llegar a encontrar y crear soluciones propias. En esta fase debe guardarse memoria escrita o visual del proceso, de los diseños, bocetos, experiencias, reflexiones y de los productos que permita explicar el proceso y presentar los resultados, utilizando la expresión gráfica y escrita.

— Presentación de la solución: Los alumnos y alumnas deben presentar y describir el objeto construido y el proceso seguido para su desarrollo, o la solución del problema y el método empleado para su obtención. Para dejar constancia del proceso elaborarán documentación coincidente con las fases desarrolladas para realizar el proyecto.

— Evaluación del resultado y del proceso seguido: El análisis y la verificación es parte indisociable del proceso de realización de un proyecto o de resolución de un problema. La evaluación del proyecto debe incluir tanto la evaluación de los resultados, productos o soluciones como del proceso seguido o del propio desarrollo del proyecto y su planificación, y debe incluir siempre un espacio para la autoevaluación. El alumnado debe aprender a evaluar su propio trabajo y el de los demás, lo que les ayudará a preguntarse sobre si existe una manera diferente o mejor de hacerlo. Asimismo, la reflexión colectiva sobre lo que funcionó y resultó útil y lo que no, permite pensar en nuevas estrategias y acciones para el desarrollo de nuevos proyectos.

En el Ámbito práctico conviene destacar la importancia de los componentes técnicos y de las destrezas relacionadas con el “saber hacer”. Por una parte, las destrezas necesarias para el uso de materiales, instrumentos, aparatos o sistemas propios de una determinada técnica ofrecen aspectos manipulativos y utilitarios que pueden incidir positivamente en la motivación del alumnado. Por otra parte, los contenidos relacionados con la planificación y la sistemática en el trabajo, el análisis y la solución de problemas técnicos sencillos, la obtención de información, el uso de representaciones gráficas y verbales pueden resultar atractivos por su funcionalidad y muy útiles por su relación con las competencias básicas.

Con el fin de promover la motivación de los alumnos y alumnas debe concederse importancia al desarrollo de actitudes relacionadas con la colaboración y el trabajo en grupo, con la valoración positiva del trabajo manual, con la curiosidad respecto a las soluciones técnicas para resolver necesidades prácticas, y con la iniciativa y el interés para abordar proyectos personales que incidirán en el desarrollo de las competencias básicas más relacionadas con la autonomía e iniciativa personal y la competencia básica aprender a aprender.

Para potenciar estos planteamientos metodológicos conviene partir de situaciones cercanas al alumnado, proponer actividades que sean asequibles al grado de desarrollo de las capacidades de los alumnos y las alumnas, y que en su resolución se aplique un método de trabajo que incluya su participación activa.

La intervención del profesorado será diferente en cada momento del proceso. En los momentos iniciales puede motivar al alumnado aportando información sugerente y directamente relacionada con el problema para abrir posibilidades y vías de resolución. En la fase central del proceso, proporcionará orientación y ayuda puntual a partir de las necesidades especificas que surjan, tanto a nivel individual como en grupo. En los momentos finales, puede ayudar a reflexionar sobre los resultados alcanzados y el proceso seguido.

El profesor o profesora promoverá la aplicación o puesta en práctica de estrategias que permitan a los alumnos y alumnas trabajar de forma cooperativa, organizarse, distribuir responsabilidades y tareas, dialogar y adoptar acuerdos, etc. Conforme vayan adquiriendo experiencia y responsabilidad como grupo, puedan llegar a afrontar de forma autónoma su organización para abordar y resolver problemas técnicos.

Sin excluir la anterior posibilidad de organización de los contenidos del Ámbito práctico, éstos también pueden abordarse a través de talleres experimentales. Por medio de estos talleres se pueden potenciar aprendizajes que incluyan tanto el modo de razonamiento científico-técnico, como el desarrollo de destrezas técnicas específicas.

Las actividades de aprendizaje se pueden estructurar en torno a “ejes” o “problemas” tecnológicos que les den coherencia, y combinarlas con la realización de trabajo manual en el taller. Esta aplicación práctica del conocimiento puede aumentar la motivación del alumnado, sobre todo cuando los objetos o los productos elaborados se perciben como reales y útiles.

Es muy importante que los talleres tengan planteamientos interdisciplinares, posibilitando el desarrollo de los objetivos y la interrelación de los contenidos de los distintos bloques, superando así el problema de la compartimentación de las unidades de estudio o su desconexión. Por ello, en el Ámbito práctico deben destacarse competencias básicas relacionadas con las matemáticas, con la interacción con el mundo físico, con las habilidades de comprensión y expresión, con el tratamiento de la información y la competencia digital.

Asimismo, mediante la dinámica del aula-taller pueden desarrollarse procedimientos y estrategias para afrontar problemas con autonomía e iniciativa personal, y favorecer la competencia social, fomentando la flexibilidad, el sentido crítico, las relaciones con otras personas, y otras habilidades y actitudes relacionadas con el orden, la autodisciplina y la colaboración, o con el desarrollo de las capacidades para el aprendizaje autónomo.

Objetivos:

La enseñanza del Ámbito práctico en esta etapa tendrá como objetivo el desarrollo de las siguientes capacidades:

1. Analizar los objetos y sistemas técnicos para comprender su funcionamiento, conocer sus elementos, los principios que se han tenido en cuenta en su diseño y construcción, y las funciones que realizan.

2. Abordar con autonomía y creatividad proyectos para resolver problemas tecnológicos, individualmente y en equipo, planificando y desarrollando las tareas necesarias de forma ordenada y metódica, valorando su idoneidad según criterios de calidad y eficiencia.

3. Desarrollar destrezas técnicas para el diseño, elaboración y manipulación de forma segura, precisa y responsable de materiales y sistemas tecnológicos.

4. Comprender y expresar mensajes, ideas e información técnica combinando textos, datos numéricos, recursos gráficos y simbología sencilla, manejando distintas fuentes y recursos, incluidas las tecnologías de la información y la comunicación.

5. Reconocer los componentes básicos de un ordenador, sus funciones y forma de conectarlos, y manejar aplicaciones informáticas para localizar, almacenar, organizar, recuperar y presentar información, empleando de forma habitual las redes de comunicación.

6. Adoptar actitudes favorables a la resolución de problemas técnicos, desarrollando interés y curiosidad hacia la actividad tecnológica, analizando y valorando críticamente la investigación y el desarrollo tecnológico y su influencia en al sociedad, en el medio ambiente, en la salud y en el bienestar personal y colectivo.

7. Desarrollar hábitos de orden, salud y seguridad en el trabajo, empleando responsablemente los materiales, útiles y herramientas, aplicando las medidas básicas para la prevención de riesgos.

8. Actuar de forma dialogante, flexible y responsable en el trabajo en equipo, en la búsqueda de soluciones, en la toma de decisiones y en la ejecución de las tareas propias y colectivas con actitud de respeto, cooperación, tolerancia y solidaridad.

Contenidos:

Bloque 1. Desarrollo de proyectos y resolución de problemas tecnológicos.

— Análisis de objetos y productos tecnológicos de uso cotidiano.

— Realización de proyectos para la resolución de problemas tecnológicos aplicando diversas fases: planteamiento y discusión de problemas técnicos, formulación de hipótesis y búsqueda de soluciones, realización de diseños previos experimentales, planificación, distribución y realización de tareas y trabajos, y evaluación de su desarrollo.

— Utilización de estrategias y técnicas para la resolución de problemas que impliquen la aplicación de destrezas matemáticas.

— Diseño, planificación y construcción de prototipos o maquetas mediante el uso de materiales, herramientas y técnicas adecuadas.

— Utilización de materiales, herramientas y máquinas en el aula-taller respetando normas de uso y seguridad. Análisis y valoración de las condiciones del entorno de trabajo.

— Reconocimiento de la influencia del desarrollo tecnológico en la modificación del medio y la forma de vida de las personas y la necesidad del conocimiento tecnológico para tomar decisiones sobre su uso.

— Análisis del impacto del desarrollo tecnológico en el Principado de Asturias.

— Trabajo individual y cooperativo en el desarrollo de proyectos tecnológicos, asumiendo responsabilidades, colaborando y manteniendo una actitud de diálogo y respeto hacia las ideas y opiniones de las demás personas.

— Adquisición de hábitos que potencien el desarrollo sostenible, adoptando medidas de ahorro energético y usando materiales reciclados.

Bloque 2. Tratamiento de la información y competencia digital.

Técnicas de expresión y comunicación:

— Búsqueda, selección e interpretación de información de carácter tecnológico presentada en diversos formatos (textos, tablas de datos, gráficos e imágenes) y utilizando diversas fuentes, incluidas las tecnologías de la información y la comunicación, para aplicarla a los problemas propuestos y formarse una opinión propia.

— Comunicación y presentación de información combinando textos, datos, gráficos e imágenes, empleando los recursos proporcionados por las tecnologías de la información y la comunicación.

— Interpretación de medidas, de escalas y de sistemas de representación normalizados. Representación gráfica de ideas y productos, usando distintos medios (esquemas, gráficos, símbolos, diagramas, tablas de datos, etc.).

— Realización de bocetos, croquis y dibujos empleando instrumentos de dibujo y aplicaciones informáticas sencillas para el diseño grafico.

— Práctica del diálogo y discusión argumentando razonadamente las propias opiniones y respetando las de los demás.

— Utilización de los procedimientos básicos de los procesadores de texto, hojas de cálculo y las aplicaciones informáticas más sencillas para realizar presentaciones.

Hardware y sistemas operativos:

— Manejo básico y conexionado de los elementos básicos de un ordenador y otros dispositivos electrónicos.

— Almacenamiento, organización y recuperación de la información en soportes físicos, locales y extraíbles.

— Instalación de programas y realización de tareas básicas de mantenimiento del sistema.

— Acceso a recursos compartidos en redes locales y puesta a disposición de los mismos.

Tecnologías de la comunicación e Internet:

— Consulta de información empleando los recursos de Internet y empleo del correo electrónico.

— Actitud crítica y responsable hacia la propiedad y la distribución del software y de la información: tipos de licencias de uso y distribución.

— Uso adecuado de las tecnologías de la información y de la comunicación evitando riesgos para la salud y el aislamiento personal.

Bloque 3. Tecnologías.

Materiales de uso técnico:

— El aprovechamiento de materias primas y recursos naturales. Reciclaje y reutilización de materiales.

— Análisis de materiales y técnicas básicas empleadas en la fabricación y construcción de objetos, productos y estructuras.

— Selección de materiales teniendo en cuenta sus propiedades, características y posibilidades de aplicación.

— Aplicación de algunas técnicas básicas de conformación, unión y acabado de materiales (madera, plásticos, metales, materiales cerámicos y pétreos).

— Presencia en Asturias de sectores industriales relacionados con la madera, el plástico, la metalurgia, los materiales cerámicos y pétreos.

Estructuras y mecanismos:

— Tipos de estructuras resistentes. Elementos de una estructura y esfuerzos a los que están sometidos. Unión de elementos.

— Diseño, planificación y construcción de estructuras utilizando distintos tipos de apoyo y triangulación.

— Observación y reconocimiento de ejemplos de estructuras singulares del patrimonio cultural asturiano.

— Análisis de máquinas simples y sus elementos. Fuentes de energía más utilizadas en las máquinas. Los mecanismos de transmisión y transformación de movimiento.

— Diseño y construcción de maquetas que incluyan mecanismos de transmisión y transformación del movimiento.

La electricidad y sus aplicaciones:

— Experimentación de los efectos de la corriente eléctrica: luz, calor y electromagnetismo.

— Determinación del valor de las magnitudes eléctricas mediante instrumentos de medida.

— Aplicaciones de la electricidad en sistemas técnicos.

— Realización de montajes de circuitos eléctricos característicos.

— Análisis de los elementos básicos que configuran las instalaciones de una vivienda: electricidad, agua sanitaria, evacuación de aguas, sistemas de calefacción, gas, aire acondicionado, domótica y otras instalaciones.

— Análisis de facturas domésticas.

— Racionalización en el uso de la energía. Medidas para el ahorro energético en viviendas y lugares de trabajo. Arquitectura bioclimática.

— Valoración crítica de los efectos sobre el medio ambiente del despilfarro de materias primas y de energía.

Criterios de evaluación:

1. Realizar proyectos para resolver problemas tecnológicos mediante el trabajo en equipo, analizando el contexto del problema, proponiendo soluciones técnicas alternativas y desarrollando la más adecuada.

Se trata de evaluar la capacidad para la planificación y realización de proyectos con el fin de abordar la resolución de problemas de índole tecnológica relacionados con ámbitos próximos a la vida cotidiana del alumnado, mediante el trabajo en equipo, y aplicando de forma metódica diversas fases para su desarrollo.

Para ello, se valorará si el alumno o la alumna es capaz de:

— planificar las fases necesarias para la realización en equipo de proyectos tecnológicos, teniendo en cuenta las tareas, materiales y tiempo necesarios para su desarrollo;

— realizar un sencillo diseño que anticipe forma, dimensiones y recursos materiales;

— realizar, individualmente y en equipo, las tareas y trabajos previstos para abordar la solución del problema de forma organizada, responsable, respetando las normas de uso y seguridad en el manejo de herramientas y materiales;

— analizar y valorar críticamente la planificación y desarrollo del proyecto, el proceso de realización de tareas y sus resultados.

2. Comprender y expresar adecuadamente información de carácter técnico presentada en diversos formatos aplicando diferentes estrategias.

Con este criterio se trata de evaluar la capacidad para comprender y expresar mensajes que contengan información técnica presentada en diversos formatos (textos, gráficos, croquis, planos, tablas de datos, imágenes u otros). Para ello, se valorará si el alumno o la alumna es capaz de:

— interpretar información de carácter técnico, oral y escrita, que contenga texto, gráficos, imágenes y datos numéricos, aplicando diversas estrategias para su comprensión (toma de notas, relectura, subrayado, realización de esquemas, consulta de diccionarios, etc.);

— identificar las ideas principales y secundarias de los mensajes, realizar una síntesis de las mismas y relacionarlas con las necesidades personales para adquirir nuevos conocimientos;

— presentar conclusiones de forma ordenada, empleando vocabulario específico y expresiones técnicamente apropiados, combinando expresión oral, texto, gráficos, imágenes y datos numéricos, aprovechando los recursos que proporcionan las tecnologías de la información y la comunicación.

3. Utilizar diversas fuentes para localizar, obtener y seleccionar información pertinente de acuerdo con una finalidad previamente establecida.

Con este criterio se pretende valorar la capacidad de los alumnos o alumnas para localizar, seleccionar y organizar información pertinente de acuerdo con el objetivo previsto, empleando, con cierta autonomía, los recursos o fuentes más adecuadas. Para ello, se valorará que el alumno o la alumna es capaz de:

— identificar y seleccionar la fuente más adecuada (bibliográfica o a través de las tecnologías de la información y comunicación) para obtener una información determinada;

— utilizar fuentes bibliográficas como diccionarios, enciclopedias, atlas, manuales, monografías u otras, y manejar los índices alfabéticos y temáticos para localizar información;

— emplear los recursos de las tecnologías de la información y comunicación como enciclopedias electrónicas, páginas educativas, navegadores educacionales, buscadores alfabéticos y temáticos en Internet u otros;

— localizar bibliografía en la biblioteca del centro manejando índices temáticos y alfabéticos;

— clasificar y organizar la información obtenida, seleccionando la más adecuada y sintetizar su contenido;

— mantener una actitud crítica ante la información y los mensajes procedentes de los medios de comunicación y de las tecnologías de la información y comunicación.

4. Utilizar estrategias elementales para la resolución de problemas técnicos de la vida cotidiana aplicando destrezas básicas de carácter científico y matemático.

Se trata de valorar la capacidad del alumnado para aplicar de forma progresivamente autónoma diferentes estrategias para la resolución de problemas técnicos, aplicando destrezas matemáticas, conocimientos científicos y procesos de razonamiento válidos. Para ello, se valorará si el alumno o la alumna es capaz de:

— interpretar mensajes que contengan información matemática y técnica sobre cantidades, medidas y elementos o relaciones espaciales;

— identificar y describir los elementos y datos de un problema, elaborar conjeturas e hipótesis razonadas, y proponer posibles métodos para su resolución;

— representar gráficamente objetos y sistemas técnicos sencillos mediante vistas y perspectivas siguiendo criterios normalizados de acotación y proporcionalidad, utilizando instrumentos de dibujo y aplicaciones para el diseño gráfico por ordenador, con una presentación limpia y clara;

— leer, interpretar y realizar mediciones y estimaciones;

— realizar cálculos, presentar las operaciones y los resultados obtenidos con orden y claridad, valorando su pertinencia;

— utilizar herramientas tecnológicas que faciliten los cálculos.

5. Elaborar, almacenar y recuperar documentos en soporte electrónico que incorporen información textual y gráfica.

Con este criterio se valorará si, a lo largo del proyecto técnico escolar o de otras tareas, el alumno o la alumna es capaz de:

— realizar documentos que integren información textual, imágenes y gráficos utilizando procesadores de textos, hojas de cálculo y herramientas de presentación;

— utilizar los procedimientos y funcionalidades propias de cada aplicación para obtener documentos progresivamente más complejos y de mayor perfección en cuanto a estructuración y presentación;

— almacenar y recuperar la información empleando diferentes recursos y soportes físicos locales o remotos.

6. Realizar las operaciones técnicas previstas en un proyecto o plan de trabajo utilizando los recursos materiales y organizativos necesarios con criterios de economía, seguridad y respeto al medio ambiente.

Con este criterio se valorará la capacidad para la ejecución de las operaciones técnicas previstas en un proyecto o plan de trabajo para la solución de problemas tecnológicos. Para ello, se valorará que el alumno o la alumna es capaz de:

— seguir el orden de operaciones marcado en el proyecto o plan de trabajo;

— utilizar adecuadamente los instrumentos, herramientas, máquinas y materiales previstos;

— emplear los materiales necesarios con criterios de economía y eficiencia;

— aplicar las normas de higiene, seguridad y salud en el desempeño de tareas;

— valorar críticamente el desempeño de las propias tareas y los resultados obtenidos.

7. Emplear técnicas básicas de conformación, unión y acabado con diversos materiales, teniendo en cuenta sus propiedades básicas y sus aplicaciones más comunes.

Con este criterio se trata de evaluar el grado de aplicación de las técnicas básicas de trabajo con los diversos materiales empleados en los proyectos técnicos escolares. Para ello se valorará que el alumno o la alumna es capaz de:

— identificar los materiales empleados en la fabricación de objetos comunes y reconocer sus características;

— seleccionar los materiales (madera, plásticos, metálicos, cerámicos y pétreos) más adecuados para cada aplicación, teniendo en cuenta sus propiedades;

— conocer y utilizar adecuadamente las técnicas de conformación, unión y acabado de materiales de uso común, manteniendo criterios de tolerancia dimensional y seguridad;

— identificar los riesgos potenciales derivados de la utilización de diversos materiales, respetando sus normas de uso y seguridad.

8. Analizar y describir en las estructuras del entorno los elementos resistentes y los esfuerzos a que están sometidos.

Con este criterio se trata de comprobar que, mediante la observación de estructuras del entorno cercano al alumnado, con especial interés por el patrimonio técnico asturiano, y de los prototipos fabricados en el aula-taller, el alumno o la alumna es capaz de:

— explicar la función de los elementos que constituyen las estructuras: vigas, pilares, zapatas, tensores, arcos y su aplicación dentro del conjunto;

— identificar los esfuerzos a los que están sometidos: tracción, compresión y flexión valorando el efecto de dichos esfuerzos sobre los elementos estructurales;

— deducir conclusiones para aplicarlas al diseño y construcción de estructuras sencillas que solucionen problemas tecnológicos;

— valorar el impacto social y medio ambiental de diferentes estructuras.

9. Identificar y manejar operadores mecánicos encargados de la transformación y transmisión de movimientos en máquinas, describiendo su funcionamiento.

Con este criterio se trata de valorar el conocimiento de los distintos movimientos empleados en máquinas y los mecanismos para su transformación y transmisión. Para ello, se valorará que el alumno o la alumna es capaz de:

— identificar las distintas partes y funciones de los mecanismos que integran una máquina;

— describir los distintos movimientos empleados en máquinas: rectilíneo, circular y de vaivén, y los mecanismos que los transforman y transmiten, así como su función dentro del conjunto de la máquina;

— construir maquetas simulando mecanismos con diferentes operadores mecánicos para dar respuesta a problemas tecnológicos;

— mostrar disposición para explorar diferentes mecanismos para dar respuesta al problema planteado;

— valorar y mostrar interés por la conservación del patrimonio cultural técnico asturiano.

10. Diseñar, simular y montar circuitos eléctricos formados por operadores elementales y valorar los efectos de la energía eléctrica y su capacidad de conversión en otras manifestaciones energéticas.

Con este criterio se pretende comprobar el grado de conocimiento de la importancia y utilidad de la energía eléctrica en el ámbito doméstico. Para ello, se valorará que el alumno o la alumna es capaz de:

— identificar las aplicaciones e importancia de la energía eléctrica en su ámbito cercano, su capacidad de conversión en otras manifestaciones energéticas y valorar su contribución a la mejora de la calidad de vida y su impacto sobre el medio ambiente;

— interpretar y representar circuitos sencillos con simbología adecuada, identificando los distintos elementos que los forman;

— diseñar y construir circuitos eléctricos elementales para dar respuesta a una necesidad o problema planteado;

— utilizar adecuadamente el polímetro para medir magnitudes eléctricas básicas (tensión, corriente, resistencia, potencia.

11. Describir los elementos básicos que componen las distintas instalaciones de una vivienda y las normas que regulan su diseño y utilización, valorando las condiciones que contribuyen al ahorro energético, y a la mejora de la habitabilidad y la estética en una vivienda.

Con este criterio se trata de comprobar la capacidad para interpretar y manejar la simbología de diferentes instalaciones domésticas. Para ello se valorará que, ante instalaciones eléctricas, de calefacción, de aire acondicionado, de comunicaciones, de suministro de agua sanitaria, de evacuación de aguas y de saneamiento de la vivienda habitual, el alumno o la alumna es capaz de:

— identificar los elementos básicos que configuran las instalaciones de una vivienda;

— analizar los elementos componentes de las facturas de los diferentes suministros domésticos;

— reconocer diferentes técnicas para el ahorro energético;

— describir las características y exigencias de las distintas profesiones y puestos de trabajo que participan en las instalaciones de una vivienda.

12. Identificar y conectar los componentes físicos de un ordenador y otros dispositivos electrónicos, manejando el entorno gráfico de los sistemas operativos.

Con este criterio se trata de comprobar que, mediante la realización de ejercicios prácticos para administrar un sistema informático personal, el alumno o la alumna es capaz de:

— identificar y conectar los componentes y dispositivos externos de un ordenador y sus periféricos, e interconectarlo con otros sistemas;

— personalizar los entornos gráficos con iniciativa dentro de las normas establecidas;

— realizar las tareas básicas de instalación de aplicaciones, mantenimiento y actualización que mantengan el sistema en un nivel de seguridad y rendimiento;

— aplicar procedimientos para la prevención de riesgos eléctricos,

— adoptar conductas saludables relacionadas con el uso de ordenadores como mantener posturas adecuadas ante la pantalla y el teclado y limitar el tiempo de uso.

13. Acceder a Internet para obtener, compartir y publicar información, y valorar críticamente su contenido.

Por medio de este criterio se pretende evaluar la capacidad para obtener y compartir información relevante mediante el uso de Internet. Para ello, se valorará que el alumno o la alumna es capaz de:

— navegar por Internet y consultar páginas web para obtener y compartir información relevante, empleando alguna aplicación sencilla para su publicación;

— utilizar de forma autónoma diferentes navegadores y buscadores para localizar información de interés, definiendo los criterios de búsqueda adecuados;

— utilizar gestores de correo electrónico y herramientas diseñadas para la comunicación grupal;

— mantener una actitud crítica y responsable ante la información y los contenidos de Internet, respetando la propiedad intelectual y las licencias de uso y distribución de los programas informáticos.

14. Analizar diversos objetos técnicos, describir su evolución tecnológica a lo largo de la historia y valorar sus repercusiones para la vida de la personas y para el desarrollo sostenible.

Con este criterio, mediante el análisis de objetos técnicos diversos y su desarrollo tecnológico, se pretende valorar que el alumno o la alumna es capaz de:

— relacionar inventos y descubrimientos con el contexto en el que se desarrollan interpretando las modificaciones tecnológicas, económicas y sociales en cada período histórico;

— valorar críticamente las repercusiones de la evolución tecnológica en la calidad de vida, el medio ambiente y en el entorno socio-económico;

— identificar las actuaciones, tanto individuales como sociales, que contribuyen al desarrollo sostenible;

— reconocer las características de los perfiles profesionales que se relacionan con las ocupaciones y familias profesionales que utilizan los objetos técnicos analizados.

15. Aplicar las medidas básicas para prevenir riesgos en la utilización de materiales, herramientas y máquinas, y mantener ordenado y limpio el lugar de estudio y trabajo.

Con este criterio se pretende evaluar el conocimiento de las normas básicas para utilizar con seguridad, orden y limpieza los útiles necesarios. Para ello se valorará que el alumno o la alumna es capaz de:

— asumir responsabilidades de orden y limpieza en el lugar de estudio y trabajo;

— utilizar y cuidar adecuadamente instrumentos, materiales, herramientas y máquinas;

— aplicar las normas básicas de higiene, salud y seguridad en el desempeño de tareas propias y colectivas;

— identificar las conductas que preservan la seguridad y la salud de los trabajadores, reconociendo los posibles riesgos en diferentes campos profesionales.

Anexo II

CURRÍCULO DE LA MATERIA OPTATIVA ESPAÑOL COMO LENGUA EXTRANJERA

La elaboración de un currículo orientado a jóvenes cuya lengua materna no es el español y que necesitan una inmediata inserción social, supone considerar las competencias generales del alumnado, que no sólo atañen a los conocimientos y las habilidades, derivados de sus experiencias vitales y de su formación académica previa, sino también a su capacidad de aprender, que debe fomentarse en el aula, facilitando la reflexión y la capacidad para regular la propia conducta. Asimismo incluye el conjunto de características individuales y de actitudes relacionadas con la propia imagen, la visión que se tiene de los demás y la voluntad de entablar una interacción social con otras personas.

Hay que tener presente la situación de aprendizaje y considerar la lengua que se va a enseñar en relación con el entorno. El español es para estos jóvenes la lengua en la que van a aprender, convivir y trabajar; no puede considerarse, en sentido estricto, una lengua extranjera puesto que los alumnos y las alumnas se encuentran en una situación de inmersión. En el medio social se relacionan usando la misma lengua que aprenden en las aulas y esta circunstancia debe influir poderosamente en la manera en cómo se plantea su enseñanza. La posibilidad de establecer una auténtica comunicación con hablantes reales debe considerarse un recurso más y, por ello, es conveniente que los docentes potencien el contacto social, orienten a sus alumnos y alumnas hacia la escucha activa y hacia la lectura de los mensajes breves que encuentran en el entorno en el que se desenvuelven.

Teniendo esto en cuenta, el currículo se enmarca en la concepción del lenguaje como instrumento regulador del pensamiento, del comportamiento y de la adquisición de aprendizajes de contenidos diversos. Se pretende el desarrollo de las competencias lingüísticas básicas para la comprensión, la expresión y la comunicación oral y escrita, enfocadas a facilitar al alumnado tanto la continuación en estudios posteriores como la posibilidad de desarrollarse como personas.

Considerar como punto de partida la lengua o lenguas conocidas, permitirá promover la enseñanza del español como lengua extranjera siguiendo el principio pedagógico de aprender a partir de lo conocido y desde lo que el alumno o la alumna percibe como útil para sí mismo. De este modo se propicia un acercamiento afectivo hacia esta lengua porque se parte del aprecio y valoración de la lengua y cultura propias. Si una lengua lleva aparejada una cultura, el contexto en el que se impartan las clases de español ofrecerá un panorama multilingüe y multicultural de manera natural. Ello permitirá a los docentes introducir prácticas que transformen la multiculturalidad, entendida como yuxtaposición de culturas cuyos representantes no interactúan, en interculturalidad, entendida como la actitud que defiende el diálogo y el intercambio, que busca espacios comunes de encuentro y convivencia en igualdad de oportunidades. Asimismo, el multilingüismo, caracterizado por la presencia en compartimentos estancos de distintas lenguas que no se utilizan como fuentes o estrategias de aprendizaje, podrá convertirse en plurilingüismo si se concibe como la capacidad de movilizar diferentes competencias lingüísticas en diferentes lenguas al servicio de la comunicación.

En este sentido, este currículo, que concibe la lengua como vehículo de comunicación social, se articula alrededor de los ámbitos definidos por el Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas (MCER): ámbito público, ámbito personal, ámbito profesional y ámbito educativo.

El ámbito público se refiere a todo lo relacionado con la interacción social habitual (los servicios públicos, las actividades culturales y de ocio, las relaciones con los medios de comunicación, las entidades empresariales y administrativas, etcétera). De forma complementaria, el ámbito personal comprende las relaciones familiares y las prácticas sociales individuales. El ámbito profesional abarca todo lo relativo a las actividades y las relaciones de una persona en el ejercicio de su profesión. Finalmente, el ámbito educativo tiene que ver con el contexto de aprendizaje o formación, generalmente de carácter formal, cuyo objetivo consiste en la adquisición de conocimientos o destrezas específicas. De esta forma se pretende la adquisición de expresiones, estructuras y léxico de uso habitual sobre temas generales y relacionados con dichos ámbitos, y que el alumnado alcance así un nivel A1 o A2 del Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas, que le permita desenvolverse con cierta fluidez en diferentes situaciones de la vida o en los ámbitos descritos previamente. Es decir se persigue el desarrollo de la competencia comunicativa para lo cual será necesario no sólo enseñar estructuras gramaticales o léxico, sino también estrategias y habilidades sociales y personales, relacionadas con la cultura y el mundo que les rodea, para la interacción real con el entorno hispanohablante.

Por todo lo expuesto, los contenidos lingüísticos se presentan integrados en un todo significativo, en función de los objetivos generales y específicos de desarrollo de competencias y de las destrezas que llevan aparejadas.

En un curso orientado al uso de la lengua como herramienta de comunicación, es necesario trabajar a la vez las destrezas de escuchar, hablar, conversar, leer y escribir. Es importante priorizar la comprensión auditiva y la expresión oral, pero sin descuidar la comprensión lectora y la expresión escrita, ya que así cada persona tendrá más posibilidades de formar parte e integrarse en la comunidad.

Orientaciones metodológicas:

Existen una serie de principios que afectan a la enseñanza de segundas lenguas o de lenguas extranjeras independientemente de los colectivos a los que se dirija este proceso. Las carencias lingüísticas en español o en su lengua de origen no deben impedir que los alumnos o las alumnas de un programa de diversificación curricular sean capaces de aprender si el enfoque, las propuestas de aula, los materiales, etc., son los adecuados.

Partiendo de que se pretende que los alumnos y alumnas adquieran una competencia comunicativa que les permita desenvolverse en español en el plano personal y social, no podemos dejar de lado que hay factores que influyen en la forma de aprender, de estar en clase y de relacionarse con la lengua y con los materiales. No es lo mismo enseñar a quien ha recibido instrucción en su lengua materna y ha tenido éxito escolar que hacerlo a no ha tenido esa experiencia previa. Es de gran importancia saber cuál es el conocimiento real del español con el que el alumnado inicia las clases y saber qué es capaz de hacer en su propia lengua.

Conocer las tendencias del alumnado a la hora de percibir la lengua –saber si se percibe prioritariamente de manera visual o auditiva, por ejemplo– ayuda a seleccionar la tipología de actividades para animar en los primeros momentos. Ello no debe impedir que se trabaje de manera global. Influye asimismo la forma de aprender de cada persona: para unas será más fácil interactuar con sus compañeros y compañeras, para otras lo será leer o hacer ejercicios. Facilita el trabajo docente proponer gran variedad de prácticas en las que todos se vean representados.

Por otra parte, los diferentes tipos de acercamiento a la lengua meta en función de los parámetros culturales propios (distancia espacial entre las personas que intervienen en la comunicación, manifestaciones de interés o cortesía, importancia de la extroversión o de mirar al interlocutor, etcétera) pueden representar un obstáculo o una herramienta más a favor de quien sabe emplear este factor en su beneficio y en el del grupo. En este sentido, el entorno de aprendizaje puede condicionar enormemente la enseñanza.

La adquisición de una lengua extranjera supone un proceso de gran complejidad en el que se encuentran implicadas tres dimensiones: en primer lugar, una dimensión cognitiva general, relacionada con el conocimiento del mundo que cualquiera posee aunque no hable la lengua objeto de estudio y que será de gran utilidad si sabe explotarse adecuadamente, pues ello será fuente de motivación y de actitudes positivas. En segundo lugar, una dimensión afectivo-emocional que incide directamente en cómo se percibe esta lengua, tanto desde el punto de vista de lo que «seré capaz de hacer en ella y con ella», como de «mis experiencias previas con la lengua y sus hablantes», lo cual condicionará la distancia y la actitud que la persona mantenga con respecto a ella y será la responsable de ese filtro afectivo. Si ese filtro está muy alto, provocará dificultades como cualquier barrera; por el contrario facilitará las cosas si el citado filtro es bajo y sólo requiere un paso para atravesarlo. Por último, la dimensión contextual está relacionada con la situación social, económica, cultural, etc.

Estas tres dimensiones deberían contemplarse por el profesorado en las situaciones de aprendizaje que se planteen para desarrollar las diferentes destrezas del alumnado, sean del tipo que sean. Por un lado, con la actitud que como docentes manifestemos en el aula y en la metodología que decidamos emplear, y por otro, en la medida en que vayamos a tener en cuenta las expectativas, necesidades o miedos de nuestros alumnos y alumnas. También se manifiestan en la toma en consideración de condicionantes externos al aula misma y que pueden reflejarse en el hecho de evitar ciertas actividades y ejemplificaciones que puedan ser motivo de exclusión al no tener en cuenta a las personas presentes en el aula.

En cualquier caso, este proceso de enseñanza y aprendizaje nos debe llevar a tener presente la necesidad de potenciar las emociones positivas facilitadoras, como la motivación, la autoestima, la empatía y la simpatía a través de los recursos educativos empleados. A mantener el esfuerzo por mitigar los problemas causados por las emociones negativas como la timidez, la ansiedad o la tensión tanto con los materiales como con el tipo de actividades que propongamos. A tener en cuenta el tipo de personas que son nuestros alumnos y alumnas y lo que les facilita o entorpece el aprendizaje. Todo ello obliga a cuestionar y, en su caso, revisar las actitudes, el discurso docente y las actividades.

En relación con el discurso docente, debemos tener en cuenta dos hechos importantes: por un lado las posibles carencias en la competencia lingüística del alumnado al que se dirige esta materia y por otro, la capacidad para actuar pedagógicamente; ambos influirán decisivamente tanto en los niveles cognitivos como en los afectivos del proceso de adquisición-aprendizaje del español.

Para ello se debe tener en cuenta la manera de dirigirse el docente a la clase, pues será fuente de ansiedad o de seguridad en función de lo más o menos comprensible y amistosa que ésta sea. La dramatización de situaciones es una ayuda inestimable pues refuerza la función simbólica del lenguaje y favorece el aprendizaje a partir de modelos. Habrá que procurar la comprensión mutua y la comunicación empleando términos cotidianos, vocalizando, modulando la voz y la entonación, trabajando con imágenes y señalando lo que hay cerca.

Será imprescindible jerarquizar los contenidos en función de las necesidades del alumnado y de la finalidad del aprendizaje, evitando, al principio, los que distraigan de la comunicación misma: exceso de palabras, de frases hechas, etcétera, es decir, simplificando el mensaje.

El profesorado deberá apoyarse en estrategias comunicativas, tanto las propias como las de los alumnos y alumnas como paráfrasis o creación de palabras nuevas.

Se dará una gran importancia a la evaluación y se hará copartícipes al alumnado de los objetivos que se persiguen y de qué se espera de ellos pues el saber qué, cómo y para qué hacerlo hará de la evaluación un instrumento más de aprendizaje y no una fuente de frustración.

Esta reflexión, además, les dotará de estrategias que podrán aplicar a otros aprendizajes, les ayudará en definitiva a aprender a aprender. Seleccionar las preguntas que demuestren interés real por conocer al alumno o a la alumna más que por controlar lo que sabe o lo que ignora, facilitará la creación de un clima propicio para la comunicación en el aula. Si la interacción didáctica es un recurso de primer orden, hay que cuidar que no se convierta en fuente de ansiedad para el alumnado. En función de las características y necesidades del grupo se debe dejar el tiempo necesario para que el alumnado pueda expresarse y dialogar satisfactoriamente.

En relación con la lengua misma, hay que destacar que el español es la lengua que el profesorado se dispone a enseñar. Tener esto presente en toda su amplitud implica ser conscientes de que cada lengua tiene peculiaridades que causan dificultades por el simple hecho de que en otros sistemas lingüísticos, éstas no existen o se presentan de forma muy diferente. En castellano, por ejemplo, el sistema fonético es uno de los aprendizajes que debe trabajarse a partir de las semejanzas con el sistema fonético del alumnado. Otro ejemplo de estas peculiaridades son las oposiciones entre ‘ser’ y ‘estar’; el sistema verbal, complejo tanto en sus irregularidades formales como en la variedad de sus tiempos. Asimismo, los patrones de entonación, tan informativos sobre la intención comunicativa del hablante, no tienen por qué coincidir con los de las lenguas del alumnado. Pensemos también, por ejemplo, en la dificultad específica del aprendizaje del sistema y uso de los pronombres personales en español, preposiciones y locuciones.

Por todo ello es de vital importancia tener presentes unos principios metodológicos adecuados a los fines perseguidos.

En consecuencia, cualquier planteamiento didáctico o metodológico debería basarse en las consideraciones que se vienen haciendo. A ellas habría que añadir la importancia del uso continuo de la lengua en el aula, creando ocasiones de práctica significativa que sirvan de ensayo para lo que tendrán que hacer los alumnos y las alumnas cuando se vean en la misma situación de la vida real. Asimismo, es fundamental trabajar con modelos lingüísticos, tanto orales como escritos, que sirvan de punto de partida asequible para la reflexión y práctica posteriores.

La selección de contenidos lingüísticos y culturales y de las funciones comunicativas, responderá siempre a las necesidades del alumnado. Deben graduarse y enmarcarse en contextos o situaciones que resulten de interés y próximos a los que vivirán los alumnos y alumnas fuera del aula. De esta forma se favorecerán la motivación y la percepción de la utilidad de lo que se enseña y aprende, así como las actitudes positivas. Las actividades favorecerán prioritariamente el uso social de la lengua e irán introduciendo otras destrezas en función de los estilos y objetivos de aprendizaje. Como ya se ha mencionado, debe partirse de lo conocido para introducir nuevos aprendizajes. Cuando los alumnos y alumnas son principiantes reales, lo conocido no es la lengua meta, el español en este caso, sino su conocimiento del mundo y de su otra lengua o lenguas. Esto servirá de apoyo para desarrollar sus competencias y habilidades. Otro principio fundamental al que atenerse, es que la presentación y prácticas de cualquier concepto o habilidad no bastan para su interiorización. Por ello y para asegurar el éxito en su adquisición, para que cada alumno o alumna haga suya la lengua, se impone la revisión, la transferencia a otros contextos y la práctica con una diversa tipología de actividades.

La evaluación se debería plantear en términos de lo que el alumno o alumna es capaz de hacer en una situación concreta de comunicación y en función de su punto de partida. Es preciso mantener la observación y el seguimiento continuados de actitudes y resultados y no sólo calificar la corrección de los aprendizajes finales.

Por ello, puede resultar de gran utilidad el uso de las directrices del Portfolio Europeo de la Lenguas (PEL), especialmente de los descriptores que ofrece y que concretan las propuestas que el Marco establece de forma más general. Por otro lado, el Portfolio puede resultar un instrumento eficaz para ayudar al alumnado a autoevaluar sus aprendizajes, haciendo que cada alumno o alumna reflexione sobre lo que sabe hacer en la nueva lengua, sobre las estrategias que ayudan a aprender mejor, etcétera, para mantener así el interés por el propio aprendizaje.

En este terreno conviene tener en cuenta las actitudes, entendidas como la disposición a actuar del alumnado, en este caso hacia la lengua castellana y la cultura que lleva aparejada. Se manifestarán en impresiones como la dificultad o facilidad del aprendizaje, la distancia social percibida o sentida, las ventajas humanas y sociales que comporta y que pueden partir de prejuicios y estereotipos previos, pero que también pueden inspirarse en el comportamiento de los docentes en el aula. El enfoque de la evaluación de actitudes será transversal, afectando a los distintos procesos y comportamientos, lo que sin duda se verá reflejado en los resultados y es en este sentido en el que deberá tenerse en cuenta la mediación que el alumnado puede establecer entre sí y con el profesorado, que enlaza con la valoración positiva del bagaje que cada persona trae consigo. Las actividades de mediación se entienden como la capacidad de actuar de intermediarios entre interlocutores que tienen mayor dificultad para entender o expresarse de manera directa. Para ello podrá recurrirse al empleo de las diferentes lenguas que se conozcan (plurilingüismo) o a la expresión no verbal.

Por último debe señalarse que la evaluación debe permitir al docente, además de evaluar los aprendizajes de sus alumnos y de sus alumnas, valorar todos los factores que intervienen en la enseñanza, como la adecuación de los objetivos, actividades, tareas, procedimientos y recursos utilizados, las dificultades encontradas, sus posibles causas, de las estrategias que debe desarrollar para superarlas y de los apoyos que necesita. Es decir, evaluar el proceso de enseñanza para ajustarlo en función de los procesos y de los resultados. La evaluación, por tanto, se centrará en estos elementos porque evaluar y enseñar son procesos indisociables.

Objetivos:

La enseñanza del español como lengua extranjera tendrá como objetivo el desarrollo de las siguientes capacidades:

1. Escuchar y comprender mensajes orales variados en los diferentes contextos de las actividades sociales en el ámbito personal, para la realización de tareas concretas.

2. Utilizar informaciones orales y escritas para el desarrollo de tareas diversas y acordes con el mensaje inicial, relacionadas con la experiencia personal y con sus necesidades sociales y escolares.

3. Expresarse oralmente e interactuar en contextos habituales con contenidos conocidos adoptando actitudes adecuadas a la situación de comunicación.

4. Identificar aspectos de ritmo, entonación y pronunciación que contribuyan a la mejor comprensión de los mensajes de los interlocutores y que eviten emitir mensajes que se presten a confusión o malos entendidos.

5. Utilizar estrategias para lograr una comunicación eficaz, haciendo uso de elementos verbales y no verbales para apoyar la producción y facilitar la comprensión.

6. Leer y comprender textos de información general, especialmente los correspondientes a las propias necesidades e intereses tanto en el ámbito personal como en el educativo y público, para extraer información general y específica de acuerdo con una finalidad previa.

7. Escribir textos sencillos en el ámbito de lo personal y más complejos en los ámbitos educativo y público, sobre temas previamente trabajados y con ayuda de modelos.

8. Utilizar con progresiva autonomía los medios a su alcance, incluidas las tecnologías de la comunicación y la información, tanto para obtener información como para comunicarse.

9. Manifestar una actitud de confianza en la propia capacidad de aprendizaje y de uso de la nueva lengua, utilizando para ello no sólo los conocimientos impartidos en el aula, sino los procedentes del aprendizaje previo de otras lenguas.

10. Valorar la lengua y la cultura como instrumento de comunicación y de entendimiento con el entorno y con una comunidad más amplia: la que se expresa en español en el mundo, evitando los estereotipos lingüísticos que suponen prejuicios clasistas, racistas o sexistas.

Contenidos:

Bloque 1. Escuchar.

— Comprensión y seguimiento de indicaciones, preguntas, instrucciones sencillas de necesidad cotidiana o escolar, especialmente las dirigidas a la realización de tareas.

— Comprensión de vocabulario y expresiones lingüísticas elementales referidas a aspectos de la vida cotidiana como números, precios, horas, fechas, etcétera.

— Comprensión del sentido general y de información específica de conversaciones o mensajes en lengua estándar sobre asuntos conocidos que tengan lugar en su presencia y en las que participa, pidiendo si es necesario información y confirmación.

— Comprensión de indicaciones sencillas sobre transacciones y gestiones referidas a situaciones cotidianas, como moverse de un lugar a otro u orientarse en el transporte público y desenvolverse en tiendas, centros de salud, bancos, etcétera.

— Comprensión e identificación de la idea principal de noticias televisadas sobre acontecimientos, sucesos, boletines meteorológicos, etc. cuando haya material visual que ilustre el comentario.

Bloque 2. Hablar y conversar.

— Presentación y descripción personal y de su entorno más próximo (profesión, familia o lugar de residencia) usando frases sencillas.

— Participación en conversaciones básicas, en las que exista la posibilidad de efectuar repeticiones a un ritmo más lento, reformulaciones, rectificaciones y petición de confirmación de lo entendido.

— Participación en conversaciones en las que se establece contacto social, se intercambia información sobre temas cotidianos, se expresan opiniones, se hacen ofrecimientos y sugerencias o se dan instrucciones, realizando preguntas y dando respuestas sencillas.

— Expresión de preferencias, gustos, opiniones y sentimientos.

— Lectura de un escrito breve, previamente preparado, para realizar una presentación personal o de otras personas.

— Narración de un acontecimiento sencillo siguiendo una secuencia clara y ordenada en lenguaje estándar.

— Participación con cierta fluidez en transacciones, gestiones cotidianas y entrevistas de trabajo, previamente preparadas.

— Confianza en la propia capacidad para aprender y para comunicarse y disposición para superar las dificultades que surgen habitualmente en la comunicación, utilizando estrategias de las lenguas que conoce.

Bloque 3. Leer.

— Comprensión de la idea general de textos informativos sencillos y breves redactados con palabras familiares y expresiones básicas, con o sin apoyo de ilustraciones que ayuden a clarificar el texto.

— Comprensión y seguimiento de instrucciones escritas, breves y sencillas, especialmente si contienen ilustraciones, sobre actividades cotidianas o escolares.

— Comprensión de mensajes breves y sencillos, por ejemplo una postal o un correo electrónico.

— Obtención de información específica a partir de textos diversos como anuncios, folletos, ofertas de empleo, cartas, menús, listados, publicidad, horarios y letreros.

— Comprensión de correspondencia sobre cuestiones relacionadas con la vida cotidiana como la confirmación de un billete o la concesión de una ayuda.

— Utilización de estrategias de lectura básicas como la utilización del contexto visual, de la estructura de los textos, la búsqueda de palabras en el diccionario o la deducción de significados por el contexto.

Bloque 4. Escribir.

— Cumplimentación de formularios con datos personales.

— Escritura de notas y frases sencillas como recados, mensajes telefónicos, correos electrónicos o faxes.

— Escritura de notas personales sencillas expresando agradecimiento, pidiendo disculpas, dando información sobre aspectos personales como el lugar donde vive o estudia, la actividad que realiza, etcétera.

— Escritura de textos breves como una postal o un correo electrónico.

— Escritura de correspondencia formal sencilla y breve para requerir un servicio, confirmar un pedido o solicitar una información.

— Interés por el cuidado y la presentación de los textos escritos.

Criterios de evaluación:

1. Comprende y utiliza expresiones cotidianas y frases sencillas de uso frecuente relacionadas con áreas de experiencia personal destinadas a satisfacer necesidades de tipo inmediato o llevar a cabo tareas relacionadas con sus intereses.

2. Comprende el sentido global y capta la información relevante de una conversación o exposición oral sencilla, incluso a través del teléfono, la radio o la televisión, en un registro estándar y formal.

3. Es capaz de presentarse o presentar a otros, dando información personal y de su entorno así como sobre cuestiones relacionadas con sus necesidades personales.

4. Interactúa de forma adecuada, respetando las normas del intercambio comunicativo (guardar el turno de palabra, mirar al interlocutor) en transacciones y gestiones cotidianas, siempre que su interlocutor hable despacio y con claridad, valorando la fluidez y pronunciación adecuadas para mantener la comunicación.

5. Muestra interés por mantener la comunicación, utilizando estrategias para superar dificultades que surgen de forma habitual y se esfuerza por pronunciar de forma adecuada.

6. Identifica el propósito y capta la idea general y los detalles relevantes de textos orales y escritos sencillos, procedentes de prensa, radio o televisión.

7. Sigue instrucciones orales y escritas claras, emitidas en lengua estándar, sobre aspectos relacionados con actividades cotidianas, como ir de un lugar a otro o montar un aparato.

8. Extrae información no explícita a partir de mensajes escritos, en anuncios de trabajo, folletos, horarios, letreros, señales, menús, etc.

9. Comprende y escribe correspondencia sencilla, en soporte papel o digital, sobre cuestiones relacionadas con la vida cotidiana.

Anexo III

HORARIO ESCOLAR DEL PROGRAMA DE DIVERSIFICACIÓN CURRICULAR

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*Una materia optativa específica del programa o de la oferta general del centro, según se establece en el artículo 5.1e).

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