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Boletín Nº 215 del sábado 16 de septiembre de 2006

AYUNTAMIENTOS

DE SIERO

El Pleno Municipal, en sesión extraordinaria celebrada el día uno de junio de dos mil seis, adoptó, entre otros, el siguiente acuerdo:

8º.—Expediente número 242N101Q. Ayuntamiento de Siero. Revisión adaptación del P.G.O.U. a la normativa del Principado de Asturias.

El Pleno Municipal acuerda por mayoría, con los votos a favor de las Sras. Sánchez Díaz, Quince Cifuentes, Rodríguez Bermúdez y Pulgar García, y de los Sres. Corrales Montequín, Serrano López, Corriols Fernández, Iglesias Valdés, Fernández Suárez, Fernández Palicio y Rodríguez González (total once votos a favor del PSOE, IU y Conceyu), ninguna abstención y los votos en contra de las Sras. Suárez Suárez, Domínguez Carazo y Prada Vázquez, y de los Sres. Noval Cueto, Martínez Díaz, Sánchez Díaz y Sordo Rodríguez (total siete votos en contra del PP) y por tanto, con el quórum de la mayoría absoluta del número legal de miembros de la corporación, previsto en el artículo 47.2.ll) de la Ley 7/1985, de 2 de abril, reguladora de las Bases del Régimen Local, aprobar la siguiente propuesta de la Concejala Delegada de Urbanismo, dictaminada por la Comisión Informativa de Urbanismo y Medio Ambiente, de fecha 30 de mayo de 2006:

“Doña Marta Pulgar García, Concejala Delegada de Urbanismo y Medio Ambiente.

Visto que la Comisión de Urbanismo y Ordenación del Territorio de Asturias (CUOTA), en sesión plenaria de fecha 20 de abril de 2006, acordó emitir “informe favorable sobre la revisión del Plan General de Ordenación de Siero y Catálogo Urbanístico”, con una serie de consideraciones de carácter no sustancial, respecto a los Suelos Urbanos No Consolidados, a los Suelos Urbanizables y al articulado, que han sido incorporadas por el equipo revisor al documento que se presenta a la corporación para su aprobación definitiva.

Teniendo en cuenta que no se formulan por parte de la CUOTA reparos:

• Ni al Catálogo Urbanístico.

• Ni al Suelo Urbanizable Prioritario.

• Ni a la delimitación de los Núcleos Rurales, ni a la nueva consideración de los Suelos de Interés procedentes de los antiguos Genéricos.

• Ni a las nuevas propuestas de Suelo Urbanizable (Residencial e Industrial/Comercial) que se han formulado.

• Ni a los Convenios Urbanísticos de Aramil, Valdesoto y la UE-5 de Pola de Siero, que se han incorporado al planeamiento y tramitado conjuntamente con el mismo.

• Ni a las modificaciones de fondo introducidas en la Normativa Urbanística.

• Ni a las nuevas propuestas de ordenación del Suelo Urbano incorporadas al planeamiento.

Teniendo en cuenta, asimismo, que:

• Tampoco se ponen reparos al estudio de gestión, con las fichas individualizadas de cada unidad de actuación o, en su caso, unidad homogénea.

• Se ha incorporado a la normativa y a los planos la obligación impuesta a los Suelos Urbanos No Consolidados y Suelos Urbanizables afectados por el ámbito del Plan Territorial Especial del Area Central, de someterse al trámite de coordinación interadministrativa regulado por el TROTUA.

• Que la CUOTA ha admitido expresamente la exclusión solicitada por Integral de Automoción 2000, en expediente administrativo independiente, para permitir la ampliación de las instalaciones de la empresa incluidas en la Unidad de Ejecución P-1, con las condiciones reflejadas en el Acuerdo de 20 de abril de 2006.

• Que se han incorporado a las fichas de los nuevos ámbitos residenciales las condiciones particulares fijadas por la propuesta presentada para los ámbitos de Aramil y Valdesoto.

• Que se han incorporado también las obligaciones de cumplir con los estándares del Reglamento de Planeamiento para los Suelos Urbanizables Residenciales e Industriales.

• Que las consideraciones sobre el articulado son, con carácter general, de corrección de errores y concreción de determinados aspectos, sin que alteren sustancialmente el contenido real de los escasos artículos afectados (11).

• Que las correcciones de errores materiales propuestas por el equipo revisor son exclusivamente de carácter formal, sin que modifiquen ni alteren el texto aprobado por la corporación.

Vistos los informes obrantes en el expediente.

Cumplidos por tanto los trámites procedimentales previstos por el Decreto Legislativo 1/2004, por el que se aprueba el texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo, y fundamentalmente los del artículo 87.3.

Propone al Pleno Municipal que adopte el siguiente acuerdo:

1. Aprobar definitivamente la revisión-adaptación del Plan General Municipal de Ordenación de Siero a la Ley 3/2002, del Principado de Asturias, y su texto refundido, aprobado por el Decreto Legislativo 1/2004, de conformidad con la delegación de competencias urbanísticas en los concejos otorgada por el artículo 10.1 del Decreto Legislativo 1/2004, incluido el informe de alegaciones según lo establecido en el Acuerdo Plenario de 29 de julio de 2005.

2. Aprobar definitivamente el Catálogo Urbanístico tramitado simultáneamente con la revisión-adaptación, de conformidad con lo previsto en el artículo 93 del Decreto Legislativo 1/2004.

3. Publicar en el BOLETIN OFICIAL del Principado de Asturias, los acuerdos señalados en los apartados anteriores, así como la normativa urbanística y del estudio de gestión, conforme a lo previsto en el artículo 97 del Decreto Legislativo 1/2004, del Principado de Asturias.

4. Remitir a la Consejería de Medio Ambiente, Infraestructuras y Ordenación del Territorio dos ejemplares completos de la revisión/adaptación y del Catálogo, debidamente diligenciados, conforme a lo previsto en el artículo 96 del Decreto Legislativo 1/2004, del Principado de Asturias.”

Lo que se hace público para general conocimiento y a los efectos oportunos, significando que contra este acuerdo, que pone fin a la vía administrativa y contra el que no cabe ningún recurso administrativo por tratarse de una norma reglamentaria, podrá interponer recurso contencioso-administrativo ante la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia del Principado de Asturias, en el plazo de dos meses a contar desde el día siguiente al de publicación de este anuncio en el BOLETIN OFICIAL del Principado de Asturias, conforme a lo dispuesto en el artículo 107.3 de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas del Procedimiento Administrativo Común, en relación con el artículo 10.1.b de la Ley 29/1998, de 13 de julio, reguladora de la Jurisdicción Contencioso-Administrativa, sin perjuicio de cualquier otro recurso que se considere procedente.

En Pola de Siero, a 21 de junio de 2006.—La Concejala Delegada de Urbanismo y Medio Ambiente.—10.983.

Anexo

REVISION - ADAPTACION DEL PGMO. A LA LEY 3/2002 Y SU TEXTO REFUNDIDO

MEMORIAS JUSTIFICATIVAS

• Memoria Avance. Julio 2003.

• Memoria Aprobación Inicial. Junio 2004.

• Memoria del informe de alegaciones. Julio 2005.

• Memoria justificativa del requerimiento de subsanación de deficiencias de la CUOTA. Marzo 2006.

• Memoria justificativa de los cambios introducidos como consecuencia del informe preceptivo de la CUOTA. Mayo 2006.

AVANCE. MEMORIA JUSTIFICATIVA. INDICE

1. Introducción.

2. Suelo Urbanizable Prioritario.

3. Reconsideraciones del Suelo No Urbanizable Genérico.

4. Catálogo de Patrimonio Ajustado a la Ley 1/2001, del Principado de Asturias, y a la Ley 3/2002.

5. Adaptación del Plan General a la Ley 3/2002 en el ámbito normativo.

6. Otras modificaciones de planeamiento que se abordan en este procedimiento.

AVANCE. MEMORIA JUSTIFICATIVA

Con fecha 19 de abril de 2002, el Pleno de la Junta General del Principado de Asturias aprobó la Ley 3/2002, del Principado de Asturias, sobre Régimen del Suelo y Ordenación Urbanística.

Con fecha 4 de junio de 2002, la Comisión de Urbanismo y Ordenación del Territorio de Asturias (CUOTA), acordó aprobar definitivamente, con prescripciones y condiciones, la revisión del Plan General Municipal de Ordenación de Siero, y el 15 de abril de 2003, el Texto Refundido que daba cumplimiento fiel a dichas condiciones y prescripciones.

El Plan General de Siero entró en vigor el 31 de julio de 2002 (el 23 de junio del Texto Refundido), y la Ley 3/2002, el 4 de agosto de 2002. Indudablemente, aunque las determinaciones del Plan General han procurado acomodarse (en la medida que se conocían), a los criterios de la Ley Regional, no ha sido posible, por la coincidencia en el periodo de tramitación, que la adaptación fuese plena, por lo que, de conformidad con lo previsto en el disposición transitoria primera, es obligado proceder a la misma.

Este proceso de modificación de planeamiento que ahora se inicia tiene los objetivos claramente determinados, por lo que no resulta procedente acometer otras actuaciones que podrían afectar a los principios seguidos por el planeamiento actual y suponer, por tanto, una revisión encubierta, que no es el momento de acometer, y que no se justificaría en base a ningún interés público.

Así pues, a continuación se procede a explicar, lo más detalladamente posible, el alcance de la modificación que se propone del Plan General Municipal de Ordenación de Siero, en cada uno de los aspectos abordados.

SUELO URBANIZABLE PRIORITARIO

La Ley 3/2002, de 19 de abril, de Régimen del Suelo y Ordenación Urbanística del Principado de Asturias, publicada en el BOLETIN OFICIAL del Principado de Asturias de fecha 4 de mayo de 2002, y en vigor desde el 4 de agosto de 2002, establece en el apartado 6 de su preámbulo que “con el fin de satisfacer las necesidades más urgentes de vivienda, los Planes Generales y Parciales deberán delimitar unos sectores de Suelo Urbanizable Prioritario, que serán gestionados con sistemas rápidos que aseguren su pronta urbanización y edificación”, otorgando plazo de seis meses para determinar cuáles han de ser estos sectores (disposición transitoria 2ª).

De acuerdo con lo previsto en los artículos 28.2 y 50 de la citada Ley 3/2002, en Suelo Urbanizable, el Plan General de Ordenación establecerá la declaración de sectores que sean objeto de urbanización prioritaria para satisfacer las necesidades de vivienda, suelo industrial y equipamientos comunitarios, con determinación de sus condiciones y plazos, salvo que se estime que no existen necesidades urbanísticas que justifiquen dicha declaración, lo que deberá motivarse expresamente en la memoria, debiendo determinar el Plan General los porcentajes de suelo que sean objeto de urbanización prioritaria en función de las necesidades específicas de cada concejo, sin que puedan llegar a sobrepasar el 50% de la totalidad del suelo urbanizable.

En cumplimiento de esta obligación, la Alcaldía-Presidencia, a través de la Resolución de fecha 4 de febrero de 2003, acordó que se iniciaran los trabajos de modificación del Plan General para, entre otras cosas, determinar los ámbitos de Suelo Urbanizable Prioritario en el concejo, apuntando la posibilidad de incluir el ámbito 3 de Lugones, que comprende las Unidades Homogéneas número 18, número 19, número 21 y número 22, dentro de dicho Suelo Urbanizable Prioritario, que será debidamente sectorizado en el Plan Parcial, fijándose un porcentaje del 50% del total de suelo de uso residencial como reserva para la construcción de viviendas sujetas a algún régimen de protección pública, y sin perjuicio de que pudieran adoptarse medidas complementarias en Pola de Siero y El Berrón, lo que se determinaría a lo largo del procedimiento de modificación.

En este sentido, en Pola de Siero, teniendo en cuenta la actuación a desarrollar en el Polígono Siero-Este por SOGEPSA (ya iniciada a través de Plan Especial, aprobado definitivamente por la CUOTA en sesión de fecha 31 de julio de 2002, expediente CUOTA número 563/2002); con el expediente de expropiación por tasación conjunta de las fincas incluidas en el Area Residencial pendiente de aprobación por la CUOTA, y con el Proyecto de Urbanización, aprobado definitivamente, una vez cumplido el periodo de información pública sin reclamaciones, en la que está prevista la construcción de al menos 126 viviendas con algún régimen de protección, según consta en el Convenio aprobado por Acuerdo Plenario de fecha 7 de junio de 2001, y con una previsión en la práctica en torno a las 250, según es público y notorio por las declaraciones del Consejero de Infraestructuras del Principado de Asturias y del Gerente de SOGEPSA, en foros públicos y a través de los medios de comunicación, no parece aconsejable, al menos en estos momentos, fijar sectores de Suelo Urbanizable Prioritario, al estar garantizado el cumplimiento de los objetivos previstos por la Ley en el marco de los próximos 4 años, debiendo procederse con la revisión del Programa de Actuación del Plan General, obligatoria para el Ayuntamiento en este plazo, según determina el artículo 83.1 de la Ley 3/2002, a evaluar nuevamente la oportunidad y conveniencia de adoptar otra decisión.

Avala este criterio el hecho objetivo de las cifras. Analizando los datos de edificación de viviendas en Pola de Siero desde el año 1987 a 2002 (obtenidos de la memoria anual de Urbanismo elaborada por la Sección de Licencias) se puede comprobar que en ese periodo de 16 años se han construido 2.061 viviendas, obteniendo una media anual de 128, con picos máximos de 225 y mínimos de 41, en ciclos de 4 años, lo que unido al suelo público que el Ayuntamiento pueda obtener por las cesiones obligatorias en el Suelo Urbano No Consolidado que se desarrolle, asegura la disponibilidad de suelo suficiente en el periodo citado para cubrir el segmento de vivienda protegida.

En Lugones se ha ordenado todo el suelo de la parroquia para su desarrollo urbanístico, combinando los usos y tipologías edificatorias en atención a la realidad actual, a las posibilidades expansivas y a la racionalidad del desarrollo urbano en relación con el medio físico. En todo caso, teniendo en cuenta la carencia de suelo público, se plantea la delimitación del ámbito 3 como sector de Suelo Urbanizable Prioritario, en el que podría obtenerse la cesión de suelo para edificar, por impulso de la administración, a través de las fórmulas previstas en la Ley 3/2002, entre 130-160 viviendas con algún tipo de protección oficial, como consecuencia de la cesión del 10% de aprovechamiento, y entre 600 y 735 viviendas con algún tipo de protección pública, aplicando el porcentaje del 50% del Suelo Urbanizable de Uso Residencial para este fin, teniendo en cuenta la previsión de construcción de unas 1.200 a 1.470 viviendas por la iniciativa privada.

Objetivamente es este ámbito el que permite alcanzar las metas previstas por la Ley, tanto por la tipología edificatoria (Ordenación de Volúmenes), como por su superficie, la magnifica ubicación del suelo (en contacto próximo con redes generales de servicios y con una orografía muy favorable), y por no haberse presentado hasta la fecha iniciativas particulares para el desarrollo de esta gran bolsa de suelo, superficiada en torno a 179.198 m2, repartidos de la siguiente forma:

Unidad Homogénea número 18 12.267 m2

Unidad Homogénea número 19 68.790 m2

Unidad Homogénea número 21 5.837 m2

Unidad Homogénea número 22 41.948 m2

Superficie a la que debemos añadir la de viario y equipamiento previsto específicamente dentro de este ámbito, en el entorno de los actuales terrenos ocupados por el Centro de Educación General Básica de La Ería.

La salida al mercado de este suelo debe servir de dinamizador de la construcción en este núcleo urbano, que ha experimentado en los últimos años el mayor crecimiento del concejo (262 viviendas más que en la capital Pola de Siero), y que presentaba síntomas de paralización por las dificultades de gestión del anterior planeamiento y el aumento de precio del suelo.

Según los datos estadísticos disponibles de los últimos 16 años, en Lugones se han construido 2.323 viviendas, con una media anual de 145 viviendas/año, con picos máximos elevados: 415-360, a principios de los años 90, y mínimos de 21 el año 2001.

Teniendo en cuenta que en el núcleo urbano de Lugones, el Suelo Urbanizable de Uso Residencial es de 741.909 m2 aproximadamente (a salvo de medición topográfica real), y que el total de suelo de las Unidades Homogéneas afectado por la inclusión propuesta es de 179.198 m2 aproximadamente, es evidente que se cumple con el porcentaje de que el suelo prioritario no sea más de la mitad del suelo urbanizable, y también con el porcentaje máximo del 50% a que hacíamos referencia respecto al destino para viviendas sujetas a algún tipo de protección.

En El Berrón la necesidad de acudir a este procedimiento legal no es acuciante, al haber alcanzado el Ayuntamiento un acuerdo para el desarrollo de 6 Unidades Homogéneas de Suelo Urbano No Consolidado, que generarán en un breve plazo de tiempo (2 años máximo) suelo ya urbanizado, apto para la construcción de unas 160 viviendas con algún régimen de protección, con lo que la consecución de los objetivos de la ley parece también garantizada para los próximos 4 años. Téngase en cuenta que en los últimos 16 años se han construido en este núcleo 561 viviendas, lo que da una media de 35 viviendas/año, por lo que las previsiones quedan cumplidas incluso por encima de la media total de construcción anual.

No parecen apreciarse carencias de suelo Industrial (deben desarrollarse adecuadamente las previsiones del Plan General, fundamentalmente en el Polígono de Bobes y en el área comprendida entre San Miguel de la Barreda y El Berrón), ni de equipamientos comunitarios, cuya previsión, a nivel supramunicipal, figura recogida expresamente en la zona de Paredes.

En efecto, el Polígono Industrial de Bobes, delimitado y declarado como Reserva Regional de Suelo y Actuación Urbanística Prioritaria por el Acuerdo de 27 de agosto de 1998, del Consejo de Gobierno del Principado de Asturias, comprende una superficie de terrenos superior al millón cien mil metros cuadrados, y el área industrial definida por el planeamiento entre San Miguel de la Barreda y El Berrón como Suelo Urbano No Consolidado tiene suelo sin desarrollar con una superficie superior a los 368.000 m2, a los que deben sumarse, al menos potencialmente, otros 151.000 m2 de Suelo Urbanizable susceptible de Uso Industrial.

Por consiguiente, es indudable que ante la actuación ya iniciada por SOGEPSA para el desarrollo del Polígono de Bobes, y la reserva antecitada de suelo (además de las bolsas de suelo urbano consolidado aún no edificadas en los polígonos existentes), no es apreciable, en este momento, la necesidad de declarar más Suelo Industrial Prioritario, sin perjuicio de que si no se desarrollase adecuadamente en el plazo de los próximos cuatro años el suelo industrial definido por el planeamiento, la administración reconsiderase esa postura para impulsar y agilizar la salida al mercado del mismo.

Por su parte, el planeamiento recoge expresamente las condiciones que han de darse para el desarrollo del área de Paredes en la que se asientan grandes instalaciones supramunicipales, y que por su repercusión en la ordenación del área central de Asturias debe encuadrarse en un marco regional. En este contexto el Ayuntamiento de Siero tiene previsto conseguir, mediante la gestión de este suelo, la cesión de terrenos suficientes para la ejecución de equipamientos supramunicipales, regulando detalladamente el texto normativo del Plan el régimen jurídico aplicable y los plazos de desarrollo, en coordinación con las actuaciones del Gobierno Regional.

RECONSIDERACION DEL SUELO NO URBANIZABLE GENERICO

Al haber desaparecido con la Ley 3/2002, el Suelo No Urbanizable Genérico, disponía el Ayuntamiento de 1 año de plazo (hasta el 4 de agosto de 2003) para adaptar el Plan General a la nueva clasificación del Suelo No Urbanizable, de forma que el suelo actualmente No Urbanizable Genérico quedase incluido en alguna de las categorías establecidas en la Ley (incluso como Urbanizable), con la advertencia de que vencido el plazo antecitado para la adaptación del planeamiento, sin haberla culminado, el Suelo No Urbanizable Genérico quedaría sometido al régimen previsto por la Ley 3/2002, para el Suelo No Urbanizable de Interés (disposición transitoria primera, número tres, letra c).

Resulta necesario señalar, tal y como recoge ya el propio planeamiento municipal, en su artículo 4.01 de la revisión, que el Suelo No Urbanizable lo constituye, además de aquél que tiene un excepcional valor agrícola, forestal o ganadero, el que sirve de defensa de la flora, fauna, gea, o del equilibrio ecológico, y por tanto debe ser preservado del proceso de desarrollo urbano, con medidas de protección y control tendentes a evitar la pérdida de su valor, naturaleza y destino rural que actualmente los caracteriza. Por tanto, la reconsideración del suelo actualmente calificado como Genérico no ha de significar, necesariamente, el cambio a una categoría superior, pues el fundamento agrario de la zona en la que se enclava, o sus condiciones particulares de infraestructuras viarias y de servicios, pueden justificar mantener el régimen de Suelo No Urbanizable.

Se tendrán en cuenta, con carácter general, una serie de criterios objetivos que permitan justificar las decisiones adoptadas y que se enumeran a continuación:

• Existencia o inexistencia de una red de caminos en condiciones adecuadas para permitir la edificación.

• La estructura parcelaria de la generalidad de fincas incluidas en cada zona, dado que en numerosas ocasiones están enclavadas, sin posibilidad de conexión con la red viaria.

• El relieve de cada zona.

• La existencia de zonas de vega, arroyos o suelos de protección en contacto con la zona estudiada.

• El nivel de infraestructuras de servicios de que disponen: Alumbrado público, viales asfaltados, saneamiento próximo o la proximidad de las mismas.

• La relación con el medio que las rodea y en particular con los Núcleos Rurales delimitados o el suelo urbano con el que tocan.

• El nivel de demanda de viviendas unifamiliares en la parroquia.

CATALOGO DE PATRIMONIO AJUSTADO A LA LEY 1/2001,. DEL PRINCIPADO DE ASTURIAS, Y A LA LEY 3/2002

La disposición transitoria séptima de la Ley 3/2002 señala que las previsiones, establecidas en ella respecto de los Catálogos Urbanísticos se aplicarán también a los concejos que a la entrada en vigor de la misma cuenten ya con planeamiento general o especial en el que aparezcan relacionados de manera unitaria bienes, espacios o elementos de interés público relevante que deban ser conservados o recuperados, o se remitan a un catálogo independiente y, en cualquiera de estos casos, sus previsiones no se acomoden o resulten contradictorias con las determinaciones que para los mismos establece esta Ley, debiendo el Ayuntamiento iniciar un procedimiento de adaptación urgente a la Ley, aprobando o, en su caso, modificando los correspondientes catálogos urbanísticos con arreglo a los mismos trámites que los establecidos para la aprobación del planeamiento al que completen.

En cumplimiento de esta obligación, el Ayuntamiento de Siero procede a elaborar un Catálogo urbanístico, ajustándose a las condiciones señaladas, recogiendo las determinaciones impuestas tanto por la ley como por la Consejería de Cultura del Principado de Asturias, asumidas por la CUOTA con motivo de la aprobación definitiva de la revisión del PGMO, y diferenciando el Catálogo de Edificios y Bienes, simplemente enumerado en el propio Plan General, del complementario de patrimonio industrial, eclesiástico y de cualquier otra naturaleza que merezca su conservación y defensa (fuentes, molinos y puentes de carácter tradicional), con la salvedad de que encontrándose en tramitación el Plan Especial del Casco Antiguo de Pola de Siero, con un grado de detalle y propuestas de intervención muy superior al del Catálogo, en lo que se refiere a esta zona, se efectúa una remisión expresa a este instrumento de ordenación para los edificios que figuran incluidos en el Inventario Municipal, toda vez que los definidos en el Inventario del Patrimonio Arquitectónico de Asturias tienen un nivel de protección integral otorgado por la Ley 1/2001 y el propio Plan General, siendo preceptivo para la realización de cualquier obra en los mismos disponer de informe previo de la Consejería de Cultura.

Como consecuencia de una doble inclusión de algunos bienes, tanto en el Inventario del Patrimonio Arquitectónico de Asturias o en el de Bienes de Interés Cultural, y en el Inventario Municipal del artículo 1.49 del Plan General Municipal de Ordenación, se procede a su retirada de este último, al considerar que su duplicación, aun cuando fuera a efectos meramente enumerativos, podría generar confusión a quien llevara a cabo cualquier consulta, o a los propietarios que desearan formular una propuesta de intervención.

Para la incorporación al Catálogo de los bienes afectados por la previsión del apartado 1 de la disposición transitoria tercera de la Ley 1/2001, se han tenido en cuenta los criterios recogidos para cada bien en el apartado 2.

En cuanto a los bienes integrantes de los apartados g) y h) de la disposición transitoria tercera de la Ley 1/2001, se estará a lo dispuesto en el apartado 5 de la citada disposición transitoria tercera respecto al plazo de 10 años para la adaptación de la normativa urbanística, dada la dificultad que entraña llevar a cabo en estos momentos una actuación de tal naturaleza, que no justifica paralizar la formación del Catálogo en todos los demás aspectos.

Las fichas individualizadas de cada elemento se ajustan a las especificaciones de la propia Ley 3/2002, y a lo dispuesto en la Ley 1/2001, de 6 de marzo, del Principado de Asturias, de Patrimonio Cultural, así como a las exigencias de la Consejería de Cultura que obran en el acuerdo de aprobación definitiva del planeamiento, de fecha 4 de junio de 2002.

ADAPTACION DEL PLAN GENERAL A LA LEY 2/2002,. EN EL AMBITO NORMATIVO

Resulta obligado corregir los artículos de la normativa del Plan General que se ven afectados por la Ley 3/2002, procediendo la incorporación de las nuevas citas legales que corresponden.

OTRAS MODIFICACIONES DE PLANEAMIENTO QUE SE ABORDAN EN ESTE PROCEDIMIENTO

Dada la estratégica situación de Siero en el centro de Asturias, no resulta extraño que el municipio se vea afectado con relativa frecuencia por actuaciones de las restantes administraciones públicas, que repercuten en su ordenación urbanística, por lo que es oportuno aprovechar la modificación en trámite para acomodar, en lo posible, el planeamiento a las mismas.

Por otra parte deben subsanarse las deficiencias o errores apreciados en los planos, incorporar las nuevas fuentes de información que faciliten su mejor comprensión, aclarar el alcance de algunos artículos de la normativa o cubrir las lagunas que podrían generar graves problemas interpretativos. Por ello se propone:

a) Completar los planos del Plan General, incorporando, entre otras, las actuaciones no recogidas en el Texto Refundido, y de las que se dispone en estos momentos de información más detallada, tales como:

- Incorporación de la Y de Bimenes, según el trazado definido en el Estudio de Impacto Ambiental remitido por el Principado de Asturias al Ayuntamiento.

- Revisión de los límites del concejo con otros municipios, al haberse detectado errores en la delimitación catastral. En los planos de la revisión del Plan General de Ordenación de Siero, no existe coincidencia entre el límite del Concejo, según el Catastro de Rústica, y el del Instituto Geográfico Nacional, reflejando el PGMO de Siero el primero de ellos como límite de representación con todos sus detalles, y el segundo como testimonio de la discrepancia citada. Así lo recoge también la leyenda de los planos, lo cuál no quiere decir que la parte del terreno que está dentro de la línea límite del Instituto Geográfico Nacional no sea Siero, porque esa línea límite está basada en las actas levantadas entre representantes de los municipios y de la Administración Estatal. En consecuencia, aun cuando el terreno que está dentro de esa línea límite es de Siero, resulta importante subsanar adecuadamente la disparidad actual y reconducir la situación a la que verdaderamente corresponde, que es la que admiten los Ayuntamientos y la que ha sido verificada a través de las respectivas actas de deslinde y amojonamiento, evitando situaciones innecesarias de polémica y discrepancia con los propietarios que disponen de terrenos entre municipios.

- Incorporación del estudio elaborado en el marco de los trabajos de la Agenda 21 sobre las masas boscosas del concejo. Este trabajo ha permitido tener un censo completo de la superficie boscosa del municipio y determinar las masas que objetivamente, por sus características y valor, merecen ser especialmente protegidas. Como consecuencia de ello si bien resultará de aplicación la normativa propia del tipo de suelo en que están enclavadas, se establece complementariamente el nivel de protección que a cada una corresponda. Se ha tenido especial cuidado en la valoración de las masas con especies frondosas que merecen un mayor grado de protección.

- Incorporación a los planos, de forma diferenciada respecto al resto, de los terrenos comunales del Ayuntamiento, al objeto de facilitar su control y defensa, fundamentalmente a la hora de otorgar licencias de edificación.

b) Corregir los errores apreciados en las calificaciones otorgadas a terrenos ya desarrollados, tales como:

- Calificar como Equipamiento privado la finca de la Sociedad Cultural y Recreativa San Antonio “Los Pepitas”, en La Carrera, que figura ya desarrollada como complejo deportivo, con la pertinente autorización de la Permanente de la CUOTA, de fecha 29 de enero de 1993, otorgada en el expediente administrativo CUOTA 2074/1992 y el informe favorable de la Sección de Actividades Clasificadas del Principado de Asturias de fecha 31 de marzo de 1993.

- Calificar como Equipamiento Público los terrenos municipales para instalaciones deportivas de Pola de Siero y El Berrón. En el primer caso el emplazamiento deriva de la imposibilidad de acometer la construcción de un nuevo campo de fútbol que sustituya al actual (afectado por el desarrollo de la actuación Siero-Este promovida por SOGEPSA para la construcción de 850 viviendas) en los terrenos previstos por el Planeamiento, atendiendo al justiprecio que el Tribunal Supremo ha fijado para los terrenos colindantes (16.500 ptas./m2), en Sentencia de fecha 31 de octubre de 2001, por lo que se ha buscado el traslado a otro suelo que permita la implantación de ese y otros equipamientos deportivos. En El Berrón, ya consta autorizada expresamente por la CUOTA, con fecha 19 de octubre de 2000, en expediente administrativo CUOTA 1359/2000, la construcción del equipamiento, que actualmente tiene las obras de la primera fase ya finalizadas y en servicio, señalando expresamente en el acuerdo la necesidad de acomodar la calificación, sin que en el Texto Refundido se haya recogido en toda la colección de planos. En ambos casos deben corregirse los planos de zonificación de suelo, en los que aparecen estas instalaciones como Suelo No Urbanizable.

- Calificar todos los terrenos municipales destinados a instalaciones deportivas en Colloto como Equipamiento Público, al no recoger el plan expresamente la nueva situación derivada de la reciente adquisición por parte del Ayuntamiento de varias fincas colindante que han permitido mejorar sustancialmente el complejo deportivo municipal en la zona.

c) Proceder a modificaciones puntuales de la Normativa del Plan General para mejorar la interpretación de artículos oscuros o suplir ausencias normativas en determinadas cuestiones. Así, entre otras:

- Modificar el artículo 2.53.4 sobre garajes comunitarios. Aun cuando resulta importante que todos los edificios de nueva construcción garanticen un número de plazas de garaje suficiente para las viviendas y locales comerciales previstos, para procurar que la vías públicas estén lo más desahogadas posible, no debe olvidarse que, en algunos supuestos, el cumplimiento de esta obligación normativa es imposible en la práctica. En unos casos, por la superficie del solar; en otros, por las características del espacio en que se actúa (Casco Antiguo, o zonas peatonales), dado que la situación de los edificios y las condiciones geotécnicas de los terrenos impedirían llevar a cabo la excavación necesaria. Por ello se propone una redacción complementaria a este artículo.

- Dada la permisividad del planeamiento para poder utilizar la planta bajo cubierta para uso residencial, cuando existe edificabilidad suficiente para ello, debe limitarse, en cambio, la posible transformación fraudulenta de los trasteros en espacio residencial sin la debida autorización y control municipal, por lo que se propone un añadido al artículo 2.62.3 de la normativa en el sentido de que cuando los trasteros se sitúen encima de la vertical de la vivienda a la que pertenecen computará su superficie.

- Modificar el artículo 1.17, sobre gálibos de los nuevos trazados de red viaria en el Suelo Urbano de edificación unifamiliar en el que se señale, al igual que en el Suelo Urbano Industrial, que en los viarios privados, en los conjuntos de viviendas unifamiliares, la anchura mínima de las calles se establecerá en función del número de viviendas previstas en la ordenación.

- Regular el emplazamiento de algunas actividades especiales, tales como los clubs de alterne o establecimientos de similares características. Es un hecho indudable que la normativa de la revisión del Plan General ha pretendido, a través del régimen de usos en el Suelo No Urbanizable, mejorar las condiciones de calidad de vida de los Núcleos Rurales, al no contemplar, dentro de los usos permitidos o autorizables, actividades susceptibles de generar molestias a sus habitantes y que por tanto deben ser emplazadas en Suelos Urbanos Industriales o Comerciales, o en otras áreas diferentes de las de asentamiento de la población. Del mismo modo, hoy día existen otras actividades que aún no resultando molestas por humos, gases, ruidos, etc., sin embargo presentan otros condicionantes que las hacen no aconsejables en este tipo de suelo. Así, los clubs de alterne y demás establecimientos similares, que a través de la fórmula de aparecer como hoteles, se implantan en todos aquellos suelos que permiten el Uso Hotelero, lo que trasladado al Suelo No Urbanizable puede significar una alteración importante de la intensidad de tráfico, generando problemas de seguridad en las vías rurales, muchas veces con un ancho estrecho y no adaptado para niveles intensivos de tráfico. Este tipo de usos desvirtúa totalmente las condiciones de relación del Núcleo, la tranquilidad y calidad de vida de sus habitantes, y la necesaria integración entre la población, los usos admitidos y los valores tradicionales a mantener. Por ello, se considera necesario prohibir expresamente este tipo de actividades en los Núcleos Rurales, y limitar su implantación exclusivamente a los suelos Urbanos o al Suelo No Urbanizable de Interés, colindante con carreteras de la red estatal o regional, requiriendo su implantación, en este último caso, la tramitación de un Estudio de Implantación, que deberá valorar el impacto que, tanto la edificación como el uso, suponga sobre el medio, no siendo posible su implantación cuando puedan producirse alteraciones importantes de las formas naturales del terreno, de la vegetación arbórea, o de otros elementos físicos que estén sujetos a protección. Así, se propone una modificación de los artículos 4.68 y 4.69.

- Prohibir la apertura de zanjas donde se haya urbanizado o pavimentado recientemente. Con frecuencia ocurre que la falta de coordinación entre las obras de urbanización municipales o de promotores privados, con los operadores de servicios (luz, gas, teléfono, etc.), trae como consecuencia que poco tiempo después de finalizadas las obras se solicita abrir nuevamente zanjas por los citados operadores, para acometer obras que generan molestias innecesarias a los vecinos y sobre todo causan un deterioro notable a las urbanizaciones recién finalizadas. Por ello, cuando esté acreditado haber notificado expresamente a los operadores de la necesidad de coordinar sus actuaciones con las obras de urbanización que se acometan en una zona, no se permitirá la apertura de zanjas para la realización de obras durante un periodo mínimo de 5 años, salvo para la reparación de averías debidamente justificadas, y con la obligación, en ese caso, de reurbanizar o pavimentar todo el ancho de calle afectado.

- Aclarar el sentido de la limitación del apartado 3 del artículo 4.68, respecto a la distancia que han de guardar los establecimientos hosteleros en relación con otras edificaciones. El sentido de esta limitación es proteger a los vecinos colindantes, a fin de que las molestias que pueda generar la implantación de estos establecimientos sea la menor posible; pero ello no significa que no pueda permitirse su implantación en los Núcleos Rurales, dado que suponen un elemento integrador de la vida social de los pueblos. En consecuencia, los locales de menos de 300 m2 de superficie total construida, guardarán los retranqueos legales previstos con carácter general para todo tipo de construcciones, debiendo garantizar la existencia de una superficie adecuada de aparcamiento dentro de la propia parcela en la proporción de al menos una plaza por cada 25 m2 construidos. Por encima de 300 m2 las edificaciones que se destinen a estos usos deberán guardar una distancia mínima de 100 metros a otras edificaciones residenciales, excluyéndose las del mismo carácter que la que se pretende instalar, las industrias vinculadas al medio rural y los talleres artesanales. En el supuesto de que existieran dentro de ese perímetro parcelas sin edificar, podrá autorizarse la nueva implantación de una actividad en el caso de que exista autorización expresa del dueño de la parcela, que se elevará a documento público, con inscripción en el Registro de la Propiedad.

- Regular adecuadamente el tratamiento de las instalaciones de HUNOSA al margen del Pozo Siero de Lieres, con tratamiento específico, en atención a la necesidad de reindustrialización del espacio. Siero, municipio minero por excelencia, al ser el municipio asturiano donde se iniciaron las primeras labores minero-carboníferas, ha sufrido, como las restantes comarcas mineras, las consecuencias de la transformación de esta actividad desde sus inicios; después del despegue inicial y una fase de desarrollo importante, favorecido por la política económica del momento, que primaba las explotaciones nacionales, ha entrado en plena crisis, perdiendo prácticamente todas sus explotaciones (hoy sólo se mantiene abierta, y por poco tiempo, Pumarabule), así como una gran parte de la mano de obra activa dedicada a este sector. Por eso, aun cuando se debate todavía el futuro de la minería asturiana, en el marco de la política energética europea, y se intenta por los gobiernos estatal y autonómico mantener la actividad en base a la consideración del carbón asturiano como parte de de la reserva energética nacional, es indudable que Siero no será uno de los municipios elegidos para mantener abierta su explotación, por lo que es necesario actuar con diligencia para preparar la alternativa de futuro de sus zonas mineras. No es razonable condenarlas al abandono y al olvido, por lo que han de ponerse los mecanismos e instrumentos precisos para reconducir los terrenos en que se asientan las antiguas explotaciones o escombreras, a nuevas actividades productivas, de forma que permitan la captación de inversiones y la implantación de otras industrias alternativas que puedan generar empleo y crear otro tejido industrial. Es importante en este sentido aunar los esfuerzos de todas las partes implicadas: HUNOSA, la administración municipal y la administración autonómica, cada una en lo que es materia de su competencia. HUNOSA, poniendo a disposición de las iniciativas empresariales que surjan los terrenos de que dispone; la administración municipal calificando adecuadamente dichos terrenos para permitir su transformación de Industrial-Minero a Industria General, y la administración autonómica apoyando los proyectos empresariales sólidos y generadores de empleo de calidad. No deben ponerse reparos a esta alternativa porque, donde hace falta poner los medios y recursos de que se dispone, es allí donde la actividad minera ha venido siendo el único motor de desarrollo de las parroquias. Y por eso no cabe otra respuesta que utilizar los instrumentos adecuados para acoger nuevas actividades productivas, de forma similar a como se ha hecho en los terrenos del Pozo Siero, en Lieres. Con esta labor cumplida, al menos no habrá reproches que formular a las trabas burocráticas o administrativas que pudieran paralizar durante meses proyectos que resultan básicos para la supervivencia de las parroquias afectadas. Así pues, se propone la modificación del artículo 4.45.3 de la normativa del Plan General Municipal de Ordenación de Siero, haciendo extensivo a todas las instalaciones industriales-mineras de HUNOSA el mismo régimen normativo, incluyendo, además de los usos de industria general, otros que permitan una mayor diversificación del espacio y que puedan complementarse con los anteriores para posibilitar el mayor grado posible de actuaciones empresariales. En este sentido se considerarán admitidos, en estos suelos, los usos de Industria y Comercio, en las condiciones definidas en el artículo 2.142 del Plan General y los de Equipamiento, tanto público, como privado.

- En Suelo Urbanizable se concreta (al no estar claramente definido en la normativa actual) que la superficie mínima para desarrollar el Suelo Urbanizable tipo 2, de 25.000 m2, no incluye la parte de Sistema General que le corresponden al Sector a desarrollar, por lo que la cuenta superficial correcta es contar 25.000 m2, más los que correspondan de Sistema General.

- De conformidad con lo establecido en el Acuerdo de la CUOTA de fecha 15 de abril de 2003, por el que se estima el requerimiento de anulación planteado desde el Ayuntamiento de Siero respecto de las prescripciones del acto de aprobación definitiva, y en lo que afecta a las aureolas de los Núcleos Rurales, al limitarse su mantenimiento hasta que se produzca la adaptación a la Ley 3/2002, del Principado de Asturias, se procede a eliminar las referencias normativas a dicha figura que constan en los artículos 4.11.3, 4.116.8 y 4.118.3.

- Ante la relevancia que está adquiriendo la utilización privativa del suelo para garajes colectivos, en subterráneo, bajo espacios de red viaria o de Espacios Libres Pavimentados, resulta necesario acomodar la redacción de los artículos 1.07.5 y 2.52.4 a las condiciones que se exijen por el Registro de la Propiedad para la inscripción de estos aprovechamientos, de forma que quede garantizada la seguridad jurídica de los terceros adquirentes de una plaza de aparcamiento y la legalidad de la actuación, a través de un procedimiento reglado.

d) Corregir los errores apreciados en la calificación de terrenos como consecuencia de la contestación a las alegaciones presentadas por particulares durante el trámite de información pública que, habiendo sido estimadas, no fueron incorporadas a los planos.

e) Corregir los errores apreciados en las reproducciones de los planos 2.5 y 2.8 respecto a la delimitación de la zona de relieves dominantes, que no se corresponden con los vegetales utilizados. La simple visualización de los planos vegetales y de las curvas de nivel acreditan la existencia de este error de reproducción al reflejar los planos afectados las líneas de relieves dominantes totalmente fuera de lugar y sin sentido.

f) Resolver definitivamente la situación del suelo Industrial de propiedad municipal, en la Sierra de Granda, adecuándolo a los objetivos municipales.

g) Resolver los problemas de gestión surgidos como consecuencia de la consideración de algunos terrenos no municipales como Equipamiento público, y otros derivados del interés municipal de obtener las cesiones anticipadas de los mismos.

En consecuencia, teniendo en cuenta lo dispuesto en el artículo 84.1 de la Ley 3/2002, de 19 de abril, del Principado de Asturias, respecto al procedimiento de modificación del Planeamiento, en relación con lo establecido en el artículo 64.1 que posibilita a la administración urbanística abrir un periodo de información pública para recoger sugerencias u observaciones sobre la necesidad, conveniencia y demás circunstancias de la ordenación, se considera conveniente, para una mayor garantía y seguridad jurídica de los ciudadanos, hacer uso de esta posibilidad y ofrecer dicho periodo de información pública por el plazo legal previsto en el artículo 86.2 de la Ley 30/1992, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común, mínimo de 20 días.

Julio de 2003, el equipo redactor: Don Manuel Is Maside, Jefe de Servicio de Gestión Urbanística y doña Ana María Fernández Dopazo, Arquitecto Municipal, Jefe de la Sección Técnica de Gestión Urbanística.

APROBACION INICIAL. MEMORIA JUSTIFICATIVA. INDICE

1. Introducción.

2. Trámite previo de sugerencias y observaciones.

3. Trámite de audiencia previa a las administraciones públicas con competencias sectoriales.

4. Suelo Urbanizable Prioritario.

5. Reconsideración del Suelo No Urbanizable Genérico.

6. Catálogo de Patrimonio.

7. Adaptación normativa del Plan General a la Ley 3/2002 y al Texto Refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril).

8. Otras modificaciones de Planeamiento que se abordan en este procedimiento:

• Completar los planos del Plan General incorporando actuaciones no recogidas en su texto refundido y de las que se dispone en estos momentos de información más detallada.

• Corregir los errores detectados en los planos o en las calificaciones otorgadas a terrenos ya desarrollados.

• Proceder a la revisión de la Normativa del Plan General para mejorar la redacción de artículos “oscuros” o suplir ausencias normativas en determinadas cuestiones.

• Corregir los errores apreciados en la calificación de terrenos como consecuencia de la contestación a las alegaciones presentadas por particulares durante el trámite de información pública que, habiendo sido estimadas, no fueron incorporadas a los planos.

• Suprimir la delimitación de la zona de relieves dominantes.

• Modificar la reordenación del Suelo Urbano colindante con la parcela de propiedad municipal en La Sierra de Granda.

• Resolver los problemas de Gestión surgidos como consecuencia de la consideración de algunos terrenos de Equipamiento Público como Suelo Urbano Consolidado, así como la necesidad de obtener otros terrenos de Equipamiento Público de forma anticipada el desarrollo de los suelos Urbanos No Consolidados.

9. Texto Refundido de la Normativa vigente en el Suelo Urbano de La Fresneda.

10. Estudio de Gestión.

11. Estudio Económico Financiero.

APROBACION INICIAL. MEMORIA JUSTIFICATIVA

INTRODUCCION

Con fecha 19 de abril de 2002, el Pleno de la Junta General del Principado de Asturias aprobó la Ley 3/2002, del Principado de Asturias, sobre Régimen del Suelo y Ordenación Urbanística.

Con fecha 4 de junio de 2002, la Comisión de Urbanismo y Ordenación del Territorio de Asturias (CUOTA) acordó aprobar definitivamente, con prescripciones y condiciones, la revisión del Plan General Municipal de Ordenación de Siero, y el 15 de abril de 2003, el Texto Refundido, que daba cumplimiento fiel a dichas condiciones y prescripciones, publicándose el mismo en el BOLETIN OFICIAL del Principado de Asturias de fecha 21 de junio de 2003.

El Plan General de Siero entró en vigor el 31 de julio de 2002 (el 23 de junio de 2003 el Texto Refundido), y la Ley 3/2002, el 4 de agosto de 2002. Indudablemente, aunque las determinaciones del Plan General han procurado acomodarse (en la medida que se conocían), a los criterios de la Ley Regional, no ha sido posible, por la coincidencia en el periodo de tramitación, que la adaptación fuese plena, por lo que, de conformidad con lo previsto en la disposición transitoria primera, es obligado proceder a la misma.

El procedimiento legal a seguir para esta adaptación se considera que ha de ser la revisión, por cuanto que si bien la disposición transitoria 1ª-5ª del Texto Refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril); deja abierta la posibilidad de efectuarla a través de una modificación puntual de planeamiento, o a través de una revisión total o parcial del mismo, parece oportuno, a la vista de los cambios que se proponen introducir en el planeamiento, optar por la revisión, tanto por los nuevos criterios seguidos para la clasificación como Urbanizable de una parte de Suelo No Urbanizable Genérico; como por cumplir escrupulosamente con las previsiones del artículo 99.1 del Texto Refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril); como por la incorporación de un significativo número de inmuebles al Catálogo de Protección, lo que supone una alteración importante de los criterios anteriormente seguidos en esta materia; por la incorporación de actuaciones significativas de otras administraciones que condicionan sustancialmente el territorio; o por los cambios normativos que afectan al régimen de derechos y deberes urbanísticos de los particulares.

Con fecha 22 de abril de 2004 se aprobó por Decreto Legislativo 1/2004, el Texto Refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (BOLETIN OFICIAL del Principado de Asturias número 97 de 27 de abril de 2004) a cuyas disposiciones se ajusta este proceso de adaptación, tanto en su contenido, como en sus citas normativas.

Dicho esto, y aun cuando está suficientemente justificada, con carácter general, la revisión de planeamiento que debe acometerse, no es menos cierto que las concretas modificaciones que se introduzcan en él deben estar motivadas, tanto por la garantía que supone para los ciudadanos conocer la fundamentación de los cambios que se producen en el planeamiento, posibilitando que puedan ejercitar el derecho a la tutela judicial efectiva reconocido en el artículo 24.1 de la Constitución, como por la necesidad de que exista un debido control judicial de la administración (artículo 106.1 de la Constitución), que demanda también el interés público. En este sentido se ha pronunciado la Sentencia del Tribunal Supremo, de fecha 21 de septiembre de 1993, de la que fue ponente don Francisco Javier Delgado Barrio.

Y ello porque, según la sentencia del Tribunal Supremo, de fecha 9 de julio de 1991, de la que fue ponente el mismo magistrado “85la profunda discrecionalidad del planeamiento explica la necesidad esencial de la memoria como elemento fundamental para evitar la arbitrariedad. De su contenido ha de fluir la motivación de las determinaciones del planeamiento; y si esto es así, será claro que las modificaciones que a lo largo de la tramitación del planeamiento vaya sufriendo su texto habrán de ser también motivadas, pues estas nuevas determinaciones no estarán justificadas en la Memoria85”.

Ahora bien, el grado de concreción de la Memoria nos lo da la Sentencia del Tribunal Supremo, de fecha 23 de julio de 1991, al establecer que “la Memoria del Plan sirve de perfecta motivación de las determinaciones del mismo, sin que pueda exigírsele una detallada especificación, reforma por reforma, de todas las variaciones concretas en que el Plan incide, ya que las Memorias únicamente marcan las líneas maestras de lo que ha de ser el planeamiento a que se refieren, sin descender a particularidades acerca del porqué de cada modificación85”.

En esta misma línea se pronuncia la Sentencia del Tribunal Supremo, de fecha 8 de marzo de 1994, ponente don Pedro Esteban Alamo, al recoger que “también hemos dicho que un Plan General no tiene por qué contener una motivación o explicación concreta y minuciosa de los cambios de clasificación o calificación que haya dispuesto85 sino una motivación lo suficientemente amplia y justificada de los cambios introducidos que pueden proyectarse85”.

Este proceso de revisión parcial de planeamiento que ahora se inicia es una adaptación de la revisión del Plan General, vigente desde el 31 de julio de 2002, por lo que aún no han transcurrido dos años desde su entrada en vigor; tiene los objetivos claramente determinados, que son los que se han hecho públicos en el anuncio publicado en el BOLETIN OFICIAL del Principado de Asturias de fecha 10 de septiembre de 2003, por lo que no resulta procedente acometer otras actuaciones que podrían afectar a los principios básicos y el modelo urbanístico seguidos por el planeamiento actual y suponer, por tanto, una revisión total, que no es el momento de acometer, y que no se justifica en base al interés público. No es por tanto asumible, en estos momentos, reclasificar o recalificar suelo fuera del ámbito estricto de adaptación de los suelos Genéricos, de la corrección de errores plenamente acreditados que se identifican en esta Memoria y de los supuestos que expresamente se justifican, y que por su singularidad son una excepción que en modo alguno puede amparar una generalidad de cambios sustanciales. Por consiguiente están fuera de lugar otras pretensiones distintas a las recogidas en esta memoria.

Dado el corto espacio de tiempo transcurrido desde la aprobación definitiva de la Revisión del Plan General, no se considera necesario proceder a un nuevo estudio general del territorio, por cuanto que ninguno de los aspectos que se revisan en este momento alteran significativamente los datos generales recogidos en las sucesivas Memorias de la revisión.

TRAMITE PREVIO DE SUGERENCIAS Y OBSERVACIONES

Sometida a trámite de información pública la propuesta de adaptación, en la que se especificaban los objetivos de la misma, por plazo de 20 días (BOLETIN OFICIAL del Principado de Asturias de 10 de septiembre de 2003 y diario La Nueva España de 22 de agosto de 2003), para recoger sugerencias u observaciones sobre la necesidad, conveniencia y demás circunstancias de la ordenación resultante del proceso de adaptación, se han presentado escritos por varios interesados, que han sido dictaminados por la Comisión Informativa de Urbanismo y Medio Ambiente de fecha 27 de enero de 2004, proponiendo la adopción del siguiente acuerdo:

1º) Desestimar la presentada por don Manuel Sánchez Huergo, que plantea que “los terrenos que reúnen todas las condiciones necesarias por su proximidad a núcleos de población, por hallarse aledaños a los mismos, al desaparecer la calificación de No Urbanizable Genérico, deberían tener o calificación de núcleo o los usos y aprovechamientos propios del núcleo”.

La presente sugerencia está relacionada con una alegación presentada a la revisión del Plan General que no ha sido estimada en su momento por la CUOTA. El objeto de esta revisión del planeamiento municipal no es, como se señala en la memoria, modificar con carácter general la calificación urbanística de los suelos, sino otorgar una nueva calificación exclusivamente a los suelos No Urbanizables Genéricos, con motivo de su desaparición. No es el caso de esta zona, No Urbanizable de Interés, por tanto no cabe tener en cuenta la misma, si bien ha de considerarse y valorar la situación de esta zona en la próxima revisión del programa de actuación del Plan General.

2º) Desestimar la presentada por don Secundino Somonte Villa, que solicita que los Suelos Genéricos pasen a ser núcleo con los usos que la Ley permite para ese régimen de suelo.

La supresión del Suelo Genérico viene impuesta por la Ley 3/2002, del Principado de Asturias, y resulta obligado para todos los Ayuntamientos acatar la misma y, en consecuencia, reconducir dichos suelos a otras tipologías, dentro de las previstas en la citada Ley 3/2002. Dependiendo de una serie de criterios que aparecen descritos en la memoria, se formula por los Servicios Municipales una propuesta de reclasificación de estos suelos a Urbanizable o recalificación a otras categorías de Suelo No Urbanizable, sin que esté justificado extender con carácter general la calificación de todos a Núcleo Rural, por cuanto que existen al respecto otras limitaciones legales derivadas de la propia Ley 3/2002, como la prohibición de crecimiento de los Núcleos Rurales por encima del 50% de su capacidad actual.

Tampoco debe olvidarse que la amplitud desmesurada de los Núcleos Rurales no favorece la concentración de servicios e infraestructuras, y genera dispersión del gasto municipal. En todo caso, la desaparición del Suelo Genérico y su reconversión en Suelo de Interés, cuando es ésta la solución adoptada, se compensa con la propuesta de ampliación del régimen de usos permitidos y autorizables en este suelo y con la propuesta de mantenimiento del régimen general de entorno de Núcleo Rural, o figura similar, para los terrenos que estén a un máximo de 250 metros del Núcleo Rural, cuando éste linde con Suelo de Interés. La combinación de ambas propuestas permite garantizar el mantenimiento de la situación anterior sin vulnerar la Ley.

3º) Estimar la formulada por don José Antonio Cosío Menéndez, que plantea la posibilidad de segregar las parcelas de una quintana, que existan como tales a la fecha de aprobación del Plan, con independencia de su cabida.

Se da solución a este problema, ciertamente frecuente en Siero, en la modificación normativa que se propone de los artículos 4.115.1 y 4.118.1, de forma que las quintanas preexistentes al Plan tienen una solución particular respecto a la superficie que se precisa vincular a una vivienda a efectos de segregación.

4º) Estimar la de don Rafael Juan Ardura Cano, que sugiere la sustitución del Suelo Genérico preexistente entre los Núcleos Rurales 26.07, 26.08 y 26.02.

Dentro de la propuesta de adaptación que se plantea, se justifica la modificación de este suelo que pasaría a ser Urbanizable Unifamiliar, con una ficha de desarrollo específica, por lo que la sugerencia se estima.

5º) Estimar la de doña Pilar Domínguez Carazo, como mandataria de doña María Covadonga García-San Miguel Escriña, que solicita la inclusión de una parcela calificada como Genérico dentro del Núcleo Rural, por cuanto que dentro de una valoración general de la zona se ha estimado oportuno por los grupos municipales considerar la misma susceptible de ser clasificada como Suelo Urbanizable, al entender la más correcta para el desarrollo ordenado, a cuyos efectos dispondrá de una ficha urbanística en la que se detallan sus condiciones específicas.

6º) Desestimar la de doña María Josefa Iglesias Fernández, que formula observaciones a la delimitación del Núcleo Rural 16.04, entendiendo que la parcela colindante con el mismo tiene una calificación urbanística no acorde con su naturaleza (I), por lo que pide su inclusión en el citado núcleo.

Se ha comprobado que la interesada presentó alegación durante la fase de información pública, que fue estimada parcialmente en atención a la figura de la aureola de núcleo, por lo que no procede modificar esta situación al no afectar al suelo Genérico, no siendo objeto de esta revisión extender al resto del Suelo No Urbanizable modificaciones en la calificación de las fincas.

7º) Desestimar la de don Graciano Amador Maújo Suárez, que solicita la calificación como Núcleo Rural de diversas fincas de su propiedad, actualmente como I.

Consta presentada alegación por el interesado durante la fase de información pública, que fue estimada parcialmente en atención a la figura de la aureola de núcleo, por lo que no procede modificar esta situación al no afectar al suelo Genérico, no siendo objeto de esta revisión extender al resto del Suelo No Urbanizable modificaciones en la calificación de las fincas.

8º) Estimar parcialmente la presentada por don José Ramón Alvarez Alonso, que plantea la necesidad de reconocer la situación de las propiedades proindivisas anteriores al PGOU y posibilitar la segregación de las mismas.

Las parcelas proindivisas deben cumplir los requisitos generales del PGOU para poder ser segregadas al no existir justificación especial que deba otorgarles un trato preferente. En todo caso, cuando existe la situación propia de la quintana, recogida en el artículo 4.115.1, se posibilita la segregación de las construcciones con la superficie real de finca que posean.

9º) Estimar parcialmente la del Partido Popular de Siero, que plantea la posibilidad de edificar en 3.000 m2 y que los talleres de reparación agrícola puedan seguir desarrollando su actividad.

La superficie propuesta no se ajusta a la normativa propia del Suelo No Urbanizable en ninguna de sus categorías, por lo que no procede modificar las condiciones contempladas en la normativa del Plan General; y los talleres de maquinaria agrícola, en la propuesta normativa presentada se recogen expresamente y se regulan en el artículo 4.49.

10º) Estimar la de don Faustino Rodríguez Rodríguez, que solicita el cambio de calificación urbanística de las fincas de su propiedad, de Suelo Urbanizable a Urbano No Consolidado, o en su defecto, que ambos trozos se califiquen como Urbanizable.

Se comprueba que parte de la finca del interesado está calificada como Suelo No Urbanizable Genérico, que se encuentra rodeado por Suelo Urbanizable, no apreciándose inconveniente alguno en clasificar toda la finca como Urbanizable Unifamiliar.

11º) Estimar la de don Joaquín Olay Rodríguez, que solicita que su finca, calificada como Suelo Genérico, pase a ser considerada como Suelo Urbano.

Dentro del proceso de modificación de los Suelos Genéricos, la propuesta formulada da cumplimiento parcial a la sugerencia, por cuanto que toda la zona pasará a ser calificada como Núcleo Rural, a fin de equiparar la consideración urbanística con la del Ayuntamiento de Noreña.

12º) Desestimar la de doña María Luisa Martínez González, que plantea que se modifique la exigencia de parcela segregable, reduciéndola de 1.250 m2 a 600 m2 en Núcleo y que cuando una parcela tenga dos calificaciones, se beneficie toda ella de la mejor calificación, tanto a efectos de edificar como de segregar.

Las condiciones urbanísticas no son las mismas para edificar una finca que para segregarla y posibilitar lotes edificables. Se considera inadecuado revisar la superficie de segregación y la propia normativa ya establece en el artículo 4.100.4 que cuando existan varias calificaciones en una finca, se considerará que pertenece completa a la menos limitativa, con las excepciones allí recogidas.

13º) Estimar la presentada por don José Miguel Piñeiro Arias (Rehabilitaciones y Construcciones Asturias), sugiere modificar las calificaciones de la Unidad Homogénea en la que dispone de terrenos para adaptarse a la realidad física de la zona, respetando las masas boscosas y concentrando la edificación en la parte con orografía más favorable. Se considera razonable la sugerencia, porque en ningún caso se varían las superficies de partida ni los resultados finales de derechos y obligaciones, resultando además en el conjunto del Suelo Urbanizable de la zona Sur de Pola de Siero una mejor continuidad entre las Unidades Homogéneas 31 y 32 del Suelo Urbanizable de Baja Densidad. Por consiguiente, no se aprecia inconveniente en facilitar la tramitación simultánea del Plan Parcial de desarrollo de esta zona con el trámite de revisión que iría condicionado a la aprobación definitiva de esta última.

14º) Estimar la de doña María Teresa Gamonal Rodríguez, solicita que el Suelo Genérico que se encuentra en el eje estructurante del Núcleo Rural de Guaricio forme parte del mismo.

La sugerencia ha sido tenido en cuenta y ampliado el Núcleo Rural en esa dirección.

Además de las sugerencias que en plazo hábil fueron presentadas a la propuesta de adaptación ya señalada, la Comisión Informativa analizó y se pronunció sobre otras que, o bien planteaban la corrección de errores a las alegaciones estimadas y no recogidas, o cuestiones nuevas directamente relacionadas con el planeamiento, y que en atención a lo que proponían se examinaron en este proceso, a fin de resolver los expedientes que han generado, y así cerrar definitivamente las cuestiones sobre las que versan, proponiendo:

a) Expediente número: 242K112S. Doña Marta Piquero Vallina, solicita corrección de error en relación con la resolución de la alegación de doña María del Carmen Piquero Quirós, al mencionar el Núcleo Rural 23.13 y no el que corresponde a la finca que es el 23.15.

Examinados los planos del Texto Refundido se constata que la finca se mantiene en la misma situación que tenía en el momento de la alegación.

Por tanto, al ser ésta estimada parcialmente en cuanto a las posibilidades que le concedía la figura de aureola de Núcleo Rural, no procede modificar la situación actual al no afectar al Suelo Genérico.

b) Expediente número: 242L1011. Constructora Los Acebos, S.A. Solicita la corrección de error en la calificación de fincas de su propiedad en La Barganiza, en un área de 20.517 m2, dado que se ha calificado las mismas como Núcleo Rural sin tener en cuenta el estudio de detalle presentado ni la alegación formulada en su día, que consta estimada en el sentido de clasificar como Suelo Urbano, Núcleo Rural Régimen Urbano, el ámbito al que la alegación se refiere.

Comprobado en los planos del Texto Refundido que no ha sido modificada la calificación urbanística de las fincas afectadas, se deberá subsanar el error y otorgar la calificación aprobada de Núcleo Rural Régimen Urbano, debiendo desarrollarse posteriormente este nuevo ámbito a través de un estudio de detalle que dé solución a la ordenación interior y a la estructura viaria del conjunto de las parcelas en relación con la zona en que se integran.

c) Expediente número: 242NZ02H. Don Juan Suárez Rodríguez, solicita se modifique la calificación urbanística de finca de su propiedad en Casa de Anes, que consta como No Urbanizable Genérico.

No ha sido presentada alegación en el momento de la información pública con motivo de la aprobación inicial de la revisión del Plan General, y en la propuesta de adaptación del Plan, sustituyendo el Suelo Genérico, no figura incorporada esta finca al Núcleo Rural 1.27; sin embargo, no se aprecia inconveniente alguno en que en el marco de valoración de la nueva calificación de estos Suelos Genéricos se estime la sugerencia y se incluya la parcela en el Núcleo Rural.

d) Expediente número: 242NZ02I. Don Vicente Díaz Alvarez. Solicita el reconocimiento de su propiedad sobre espacio ajardinado y que se le conceda el aprovechamiento correspondiente para materializar en la manzana 31.

Los datos aportados por el interesado, catastrales y registrales, junto con la verificación efectuada a través de los antecedentes que obran en el Archivo Municipal respecto a las actuaciones urbanísticas desarrolladas por el promotor don Manuel Menéndez Pintado, la sociedad Merollo Empresa Constructora y Promotora Covadonga, permiten constatar que si bien el Ayuntamiento está haciendo uso del terreno como espacio ajardinado, no consta la obtención del mismo por cesión, compra o expropiación, por lo que se propone estimar la pretensión del interesado, a quien deben reservarse los derechos edificatorios correspondientes a la parcela que ha sido ocupada de hecho, y que podrá materializar como solicita en la Unidad Homogénea 31 OVP-4NC.

e) Expediente número: 242NZ02P. Don Germán Sánchez Cuesta. Solicita la rectificación de error detectado en plano al no haberse corregido como consecuencia de la estimación de su alegación en el periodo de información pública.

Consta efectivamente estimada la alegación y se comprueba que la finca no ha sido incluida en el Núcleo Rural 23.07 de Carbajal, por lo que procede subsanar el error.

f) Expediente número: 242NZ02V. Ovilla, S.L. Solicita que se califiquen parte de sus propiedades, que no figuran dentro del plano del Plan General, y se tenga en cuenta la actividad que desarrolla en las mismas.

Se encuentra esa zona en el límite con el municipio de Gijón, y hace referencia a lo señalado en el memoria justificativa de la adaptación respecto a las diferencias entre el plano del Catastro de Rústica y el plano del Instituto Geográfico Nacional. Siguiendo los criterios reflejados en este último, por estar basado en las actas levantadas entre representantes de los Municipios y de la Administración Estatal, se modifican los planos, ajustándose a la línea de término del IGN, haciendo extensiva la calificación de los terrenos con los que linda, con independencia de las actividades existentes a las que se aplica el régimen jurídico de las industrias preexistentes en el Medio Rural del artículo 4.41.4 de la normativa del Plan General, que establece expresamente que “no se precisa reflejar en los planos de zonificación la presencia de las industrias85 su existencia es objetiva, y no se precisa de la representación en planos para autorizarlas o desautorizarlas”. Está acreditada la concesión de licencia con fecha 17 de septiembre de 1993, para industria artesanal de derivados cárnicos, a nombre de don Octavio Villa Menéndez, expediente número 1,407/1993, la licencia de apertura para dicha actividad expediente número 3.004/1993, concedida el 9 de junio de 1995, y la preexistencia de la edificación adaptada desde el año 1975.

g) Expediente número: 242NZ02Y. Doña Leonides Puerta Rodríguez. Solicita la rectificación del error detectado en plano, al no haberse corregido como consecuencia de la estimación de su alegación presentada a la aprobación inicial.

Se acredita la estimación de la alegación y se comprueba que la finca no ha sido incluida en el Núcleo Rural 1.13 de Faedo, por lo que procede subsanar el error e incluir la misma.

h) Expediente número: 242OZ002. RHI Refractories España, S.A., solicita recalificar parte de su Suelo Industrial de Lugones, que linda con la carretera AS-18, en la Avenida de Gijón, como Residencial, para separar definitivamente el uso Industrial del Residencial, con una propuesta de prolongación de vial que haría de separador de los mismos.

La petición de la empresa, aun cuando no se corresponda exactamente con el objetivo de la revisión, desde el punto de vista de la ordenación de la zona es coherente, está razonada y resulta interesante. Dado que la revisión faculta para adoptar decisiones de este tipo cuando están debidamente fundadas, se acepta la propuesta y se propone calificar el suelo como CC-5NC.

TRAMITE DE AUDIENCIA A LAS ADMINISTRACIONES PUBLICAS

Y otorgado a las administraciones públicas con competencias sectoriales el plazo de audiencia previsto en los artículos 12 de la Ley 3/2002, y 30 de la Ley 1/1987, de 30 de marzo, de Coordinación y Ordenación Territorial (artículo 15 del Texto Refundido de las disposi0,ciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo) se han tenido en cuenta, con el visto bueno de la Comisión Informativa de Urbanismo las sugerencias presentadas por:

• MINISTERIO DE DEFENSA (21.04.04).

Informa favorablemente la recalificación de Suelo No Urbanizable Genérico en las zonas próximas al área militar delimitada en el Planeamiento que pasa a ser No Urbanizable de Interés, pero condicionado a que se especifique de Interés para la Defensa Nacional. Asimismo plantea que el PGMO recoja la Orden Ministerial de 7 de mayo de 1985 que fija la zona lejana de seguridad del Campo de Tiro Cabo Noval.

Se señala en los planos del Plan General el límite indicado por el Ministerio de Defensa dando cumplimiento a su prescripción y se considera que no procede la indicación respecto a la calificación de todo el Suelo como de Interés para la Defensa Nacional por cuanto que no existe en la normativa legal una subclasificación de las categorías del Suelo No Urbanizable de Interés, definiendo el artículo 122 del Texto Refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo los valores que debe preservar esta categoría de suelo.

• CONSEJERIA DE MEDIO RURAL Y PESCA (15.04.04).

Comunica el grave error que supone aplicar estrictamente el artículo 4.27 en su redacción actual y propone sustituirlo por la referencia a que las condiciones de aprovechamiento de masas forestales se establecerá por la administración forestal correspondiente. Asimismo aportan normativa sobre distancias de plantaciones para que si el Ayuntamiento lo considera oportuno pueda incorporarlas al texto normativo.

Se admite la sugerencia formulada por la Consejería y se modifica el artículo 4.27.3 sobre las condiciones de la explotación forestal, para sujetarse a las que establezca el Organo competente en la materia del Principado de Asturias y se introducen dos nuevos apartados sobre la regulación legal del cambio de uso de los suelos agrícolas a forestal o viceversa y las distancias a caminos, colindantes y viviendas de las plantaciones.

• AYUNTAMIENTO DE GIJON (23.04.04).

En cuanto a la línea límite entre los municipios de Gijón y Siero, se remite a las actas aprobadas por ambos, por lo que no se aprecia disconformidad con el planteamiento formulado.

• AYUNTAMIENTO DE NAVA (26.04.04).

Muestra conformidad con los límites entre municipios que figuran en los planos de la Adaptación.

• AYUNTAMIENTO DE NORED1A (26.04.04).

Muestra disconformidad con la propuesta de revisión en cuanto a que existen fuertes discrepancias sobre los límites de ambos concejos.

Las discrepancias existentes, si bien son importantes, fundamentalmente en los límites entre concejos en la zona de El Berrón, de cara a la seguridad jurídica de los ciudadanos se ha optado por calificar los terrenos de idéntica forma a como figura en el planeamiento de Noreña para que, cualquiera que sea la solución que se alcance, los efectos jurídicos no les perjudiquen.

En la zona limítrofe con ArgFCelles próxima al entronque de la NO-1 con la CN-634, los trabajos de la Comisión de Deslinde no han finalizado de mutuo acuerdo, por lo que habiéndose sometido la resolución del expediente a organismos superiores a los municipales se estará a la solución que se adopte sin perjuicio de que los municipios puedan llegar previamente a un entendimiento.

En todo caso en el artículo 1.05 de la normativa del Plan General se establece que los efectos jurídicos de este se limitan el territorio municipal, correspondiendo a los Tribunales, en su caso, dilucidar la extensión del mismo en caso de que las discrepancias no sean solventadas de forma consensuada entre ambos municipios.

• AYUNTAMIENTO DE SARIEGO (23.04.04).

Muestra disconformidad con la propuesta realizada fundamentalmente en lo que se refiere a la zona de Peña Careses, por lo que pide que se reúna la Comisión de Deslinde para tratar el asunto e intentar llegar a un acuerdo satisfactorio para ambas partes.

En este caso existe un conflicto de límites señero, en el entorno de Peña Careses, que tiene más trascendencia económica (por afectar al posible desarrollo de la explotación de la cantera) que territorial. El Ayuntamiento de Siero está elaborando en estos momentos el Plan Especial de Protección de la zona previsto en el Plan General, por lo que, en tanto no exista una resolución administrativa o judicial firme, el Ayuntamiento mantendrá la defensa de los límites que se planteen desde la Sección de Patrimonio, al ser coincidente la señalización municipal con los límites fijados por el IGN.

• MINISTERIO DE FOMENTO. DEMARCACION DE CARRETERAS DEL ESTADO EN ASTURIAS (04.05.04).

Requiere, para poder analizar la propuesta de revisión, que se sitúen claramente los viales dependientes de la Administración del Estado mediante la aportación de los correspondientes planos de situación debidamente grafiados.

Remitida por el Ayuntamiento la petición de informe previo con fecha 16 de marzo de 2004, consta recibida en el registro de entrada de la Demarcación con fecha 25 de marzo de 2004, habiendo transcurrido, a fecha 4. de mayo de 2004, el plazo previsto en los artículos 30.3 de la Ley 1/1987, y 12 de la Ley 3/2002 (artículo 16 del Texto Refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril)), por lo que la petición efectuada está fuera de plazo, procediendo por tanto continuar con el trámite de revisión en marcha.

No obstante, es preciso señalar que con la solicitud de información el Ayuntamiento de Siero ha remitido los planos correspondientes a todas las zonas afectadas por la Revisión, especificándose en todos ellos los cambios propuestos, por lo que se da por cumplida la obligación del Ayuntamiento de identificar los tramos de carreteras de la red estatal afectados.

• MINISTERIO DE FOMENTO. DIRECCION GENERAL DE FERROCARRILES (07.05.04).

Manifiesta que la información remitida sobre la revisión del Plan es parcial, incompleta y limitada a zonas muy concretas; que se debe incorporar al Planeamiento la supresión de los pasos a nivel de Colloto, Meres y Fonciello, de la línea Oviedo-Llanes, cuyos documentos el Ministerio señala que remitirá al Ayuntamiento en próximas fechas; que se incluyan las actuaciones contempladas en el proyecto de duplicación de vía entre Pola de Siero y Nava, cuyo documento resumen remitieron al Ayuntamiento para su conocimiento, señalando que el Ayuntamiento ha realizado una serie de comentarios y sugerencias al mismo que están siendo analizadas en coordinación con sus técnicos municipales; que no se elimine la reserva de terrenos para la ejecución de la variante de Pola de Siero y que se incorporen las condiciones y limitaciones a los usos, impuestas por la Ley 39/2003, de 17 de noviembre del sector ferroviario.

A estas sugerencias cabe contestar que la revisión del Plan es parcial porque justamente ese es su objetivo. Se limita a adaptarse a las disposiciones de la Ley 3/2002 y el Texto Refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo aprobado por Decreto Legislativo 1/2004 y en lo que se refiere a FEVE se limita exclusivamente a la incorporación de actuaciones que ya están ejecutadas o que constan con proyecto aprobado, pero no es posible recoger en estos momentos aquellas otras actuaciones que ni siquiera han sido presentadas en el Ayuntamiento o las que se encuentran en una fase de tramitación a la que el Ayuntamiento ha formulado, como reconoce FEVE, alegaciones que aún no han sido resueltas.

En cuanto a la eliminación de la reserva de terrenos para la ejecución de la variante de Pola de Siero, existe un Acuerdo Plenario Municipal de fecha 29 de abril de 2003 que por unanimidad decidió suprimir la misma, por lo que en tanto no se modifique dicho criterio corporativo, al no estar aprobado el proyecto definitivo, no procede tener en cuenta la petición.

Se acepta la observación relativa a incorporar las prescripciones de la Ley 39/2003, de 17 de noviembre, del Sector Ferroviario, en la normativa del PGOU, por lo que se modifica el artículo 4.61.1 del texto normativo, si bien, de acuerdo con el artículo 1.02, la aplicación del contenido de esta Ley sería inmediata por establecerlo expresamente el Planeamiento.

• AYUNTAMIENTO DE LLANERA (07.05.04).

Manifiesta que no se han realizado actas de replanteo por el Instituto Geográfico Catastral con este concejo.

Dado que el escrito recibido no muestra disconformidad alguna con la situación actual recogida en los planos de la Revisión, se considera que procede seguir adelante con la misma.

• DIRECCION GENERAL DE CARRETERAS DE LA CONSEJERIA DE MEDIO AMBIENTE, ORDENACION DEL TERRITORIO E INFRAESTRUCTURAS (12.05.04).

No muestra ninguna objeción a las propuestas de cambio planteadas por el Ayuntamiento de Siero, asumiendo este la incorporación al PGOU de los proyectos de Carreteras que afecten al municipio, una vez aprobados, como se señala en el escrito de contestación de la Consejería.

• AYUNTAMIENTO DE LANGREO (24.05.04)

Manifiesta puntos de discrepancia con las delimitaciones de las zonas limítrofes de los dos municipios, fundamentalmente en lo que hace referencia a la explotación de la cantera de Bahoto, entre los concejos de Siero, Oviedo y Langreo.

En este caso, es también conocido por la sección de Patrimonio del Ayuntamiento de Siero, el conflicto que realmente viene planteando la cantera citada con su pretensión de extender la explotación a terrenos de Siero, calificados como Suelo No Urbanizable de Protección, por lo que en tanto no exista resolución administrativa o judicial firme se mantendrán los criterios que se han mantenido hasta la fecha respecto a los límites de los concejos, hasta que se resuelvan las discrepancias planteadas por el IGN, por existir un mojón común a los tres concejos que no coincide en ninguno de los desarrollos de los cuadernos de campo efectuados a partir de las actas de deslinde.

La adaptación propuesta no produce tampoco alteraciones sustanciales del suelo, toda vez que las modificaciones en las clasificaciones y calificaciones que se producen vienen derivadas del cumplimiento de las prescripciones legales para el Suelo No Urbanizable Genérico, y afectan a terrenos en contacto con suelos urbanos ya desarrollados o con Núcleos Rurales potentes, sin que los restantes cambios producidos hayan significado variación alguna del carácter del suelo, reduciéndose éstos a la tipología edificatoria.

Tampoco se afecta al Suelo No Urbanizable de Protección, ni al Suelo No Urbanizable de Interés, que permanecen invariables.

Así pues, a continuación se procede a motivar, lo más detalladamente posible, el alcance de la revisión que se propone del Plan General Municipal de Ordenación de Siero, en cada uno de los aspectos abordados.

A) SUELO URBANIZABLE PRIORITARIO.

La Ley 3/2002, de 19 de abril, de Régimen del Suelo y Ordenación Urbanística del Principado de Asturias, publicada en el BOLETIN OFICIAL del Principado de Asturias de fecha 4 de mayo de 2002, y en vigor desde el 4 de agosto de 2002, establecía en el apartado 6 de su preámbulo que “con el fin de satisfacer las necesidades más urgentes de vivienda, los Planes Generales y Parciales deberán delimitar unos sectores de Suelo Urbanizable Prioritario, que serán gestionados con sistemas rápidos que aseguren su pronta urbanización y edificación”, otorgando plazo de seis meses para determinar cuáles han de ser estos sectores (disposición transitoria 2ª).

De acuerdo con lo previsto en los artículos 28.2 y 50 de la citada Ley 3/2002, en Suelo Urbanizable, el Plan General de Ordenación establecerá la declaración de sectores que sean objeto de urbanización prioritaria para satisfacer las necesidades de vivienda, suelo industrial y equipamientos comunitarios, con determinación de sus condiciones y plazos, salvo que se estime que no existen necesidades urbanísticas que justifiquen dicha declaración, lo que deberá motivarse expresamente en la memoria, debiendo determinar el Plan General los porcentajes de suelo que sean objeto de urbanización prioritaria en función de las necesidades específicas de cada Concejo, sin que puedan llegar a sobrepasar el 50% de la totalidad del suelo urbanizable.

En cumplimiento de esta obligación (y de lo dispuesto en la disposición transitoria primera del Decreto Legislativo 1/2004, por el que se aprueba el Texto Refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo), la Alcaldía-Presidencia, a través de la Resolución de fecha 4 de febrero de 2003, acordó que se iniciaran los trabajos de revisión del Plan General para, entre otras cosas, determinar los ámbitos de Suelo Urbanizable Prioritario en el Concejo, apuntando la posibilidad de incluir parcialmente el ámbito 3 de Lugones, que comprende las Unidades Homogéneas número 18, número 19, número 21 y número 22, dentro de dicho Suelo Urbanizable Prioritario, que será debidamente sectorizado en el Plan Parcial, fijándose un porcentaje del 50% del total de suelo de uso residencial como reserva para la construcción de viviendas sujetas a algún régimen de protección pública, y sin perjuicio de que pudieran adoptarse medidas complementarias en Pola de Siero y El Berrón, lo que se determinaría a lo largo del procedimiento de revisión.

En este sentido, en Pola de Siero, teniendo en cuenta la actuación a desarrollar en el Polígono Siero-Este por SOGEPSA (ya iniciada a través de Plan Especial, aprobado definitivamente por la CUOTA en sesión de fecha 31 de julio de 2002 (expediente CUOTA 563/2002); con el expediente de expropiación por tasación conjunta de las fincas incluidas en el Area Residencial ya aprobada definitivamente por la CUOTA, y con el Proyecto de Urbanización, aprobado definitivamente, una vez cumplido el periodo de información pública sin reclamaciones, en la que está prevista la construcción de al menos 126 viviendas con algún régimen de protección, según consta en el Convenio aprobado por Acuerdo Plenario de fecha 7 de junio de 2001, y con una previsión en la práctica en torno a las 250 (según es público y notorio por las declaraciones del Consejero de Infraestructuras del Principado de Asturias y del Gerente de SOGEPSA, en foros públicos y a través de los medios de comunicación), no parece aconsejable, al menos en estos momentos, fijar sectores de Suelo Urbanizable Prioritario, al estar garantizado el cumplimiento de los objetivos previstos por la Ley en el marco de los próximos 4 años, debiendo procederse con la revisión del Programa de Actuación del Plan General, obligatoria para el Ayuntamiento en este plazo, según determina el artículo 100.1 del Texto Refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril), a evaluar nuevamente la oportunidad y conveniencia de adoptar otra decisión.

Avala este criterio el hecho objetivo de las cifras. Analizando los datos de edificación de viviendas en Pola de Siero desde el año 1987 a 2002 (obtenidos de la memoria anual de Urbanismo elaborada por la Sección de Licencias) y que se reproducen al final de este apartado, se puede comprobar que en ese periodo de 16 años se han construido 2.061 viviendas, obteniendo una media anual de 128, con picos máximos de 225 y mínimos de 41, en ciclos de 4 años, lo que unido al suelo público que el Ayuntamiento pueda obtener por las cesiones obligatorias en el Suelo Urbano No Consolidado que se desarrolle y poner a disposición de la Consejería de Vivienda (está en fase de tramitación la cesión de un solar y pendiente de la aprobación de una modificación puntual de planeamiento la cesión de otro), asegura la disponibilidad de suelo suficiente en el periodo citado para cubrir el segmento de vivienda protegida.

En Lugones se ha ordenado todo el suelo de la parroquia para su desarrollo urbanístico, combinando los usos y tipologías edificatorias en atención a la realidad actual, a las posibilidades expansivas y a la racionalidad del desarrollo urbano en relación con el medio físico. En todo caso, teniendo en cuenta la carencia de suelo público, se plantea la delimitación parcial del ámbito 3 como sector de Suelo Urbanizable Prioritario, en el que podría obtenerse la cesión de suelo para edificar, por impulso de la Administración, a través de las fórmulas previstas en el Texto Refundido de las disposiciones Legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril), unas 170 viviendas con algún tipo de protección, como consecuencia de la cesión del 10% de aprovechamiento, y unas 750 viviendas con algún tipo de protección, aplicando el porcentaje del 50% del Suelo Urbanizable de uso residencial para este fin, teniendo en cuenta la previsión de construcción de unas 1.500 viviendas por la iniciativa privada.

Objetivamente es este ámbito el que permite alcanzar las metas previstas por la Ley, tanto por la tipología edificatoria (Ordenación de Volúmenes), como por su superficie, la magnifica ubicación del suelo (en contacto próximo con redes generales de servicios y con una orografía muy favorable), y por no haberse presentado hasta la fecha iniciativas particulares para el desarrollo de esta gran bolsa de suelo, superficiada en torno a 196.690 m2.

La salida al mercado de este suelo debe servir de dinamizador de la construcción en este núcleo urbano, que ha experimentado en los últimos años el mayor crecimiento del concejo (262 viviendas más que en la capital Pola de Siero), y que presentaba síntomas de paralización por las dificultades de gestión del anterior planeamiento y el aumento de precio del suelo.

Según los datos estadísticos disponibles de los últimos 16 años, en Lugones se han construido 2.323 viviendas, con una media anual de 145 viviendas/año, con picos máximos elevados: 415-360, a principios de los años 90, y mínimos de 21 el año 2001.

Teniendo en cuenta que en el núcleo urbano de Lugones, el Suelo Urbanizable de Uso Residencial es de 741.909 m2 aproximadamente (a salvo de medición topográfica real), y que el total de suelo de las Unidades Homogéneas afectado por la inclusión propuesta es de 196.690 m2 aproximadamente, es evidente que se cumple con el porcentaje de que el suelo prioritario no sea más de la mitad del suelo urbanizable, y también con el porcentaje máximo del 50% a que hacíamos referencia respecto al destino para viviendas sujetas a algún tipo de protección.

En El Berrón la necesidad de acudir a este procedimiento legal no es acuciante, al haber alcanzado el Ayuntamiento un acuerdo para el desarrollo de 6 Unidades Homogéneas de Suelo Urbano No Consolidado, que generarán en un breve plazo de tiempo (2 años máximo) suelo ya urbanizado, apto para la construcción de unas 160 viviendas con algún régimen de protección, con lo que la consecución de los objetivos de la ley parece también garantizada para los próximos 4 años. Téngase en cuenta que en los últimos 16 años se han construido en este núcleo 561 viviendas, lo que da una media de 35 viviendas/año, por lo que las previsiones quedan cumplidas incluso por encima de la media total de construcción anual.

No parecen apreciarse carencias de suelo Industrial (deben desarrollarse adecuadamente las previsiones del Plan General, fundamentalmente en el Polígono de Bobes y en el área comprendida entre San Miguel de la Barreda y El Berrón), ni de Equipamientos comunitarios, cuya previsión, a nivel supramunicipal, figura recogida expresamente en la zona de Paredes.

En efecto, el Polígono Industrial de Bobes, delimitado y declarado como Reserva Regional de Suelo y Actuación Urbanística Prioritaria por el Acuerdo de 27 de agosto de 1998, del Consejo de Gobierno del Principado de Asturias, comprende una superficie de terrenos superior al millón cien mil metros cuadrados, y el área industrial definida por el planeamiento entre San Miguel de la Barreda y El Berrón como Suelo Urbano No Consolidado tiene suelo sin desarrollar con una superficie superior a los 368.000 m2, lo que supone una superficie de reserva importante.

Por consiguiente, es indudable que ante la actuación ya iniciada por SOGEPSA para el desarrollo del Polígono de Bobes, y la reserva antecitada de suelo (además de las bolsas de suelo urbano consolidado aún no edificadas en los polígonos existentes), no es apreciable, en este momento, la necesidad de declarar más Suelo Industrial Prioritario, sin perjuicio de que si no se desarrollase adecuadamente en el plazo de los próximos cuatro años el suelo industrial definido por el planeamiento, la administración reconsiderase esa postura para impulsar y agilizar la salida al mercado del mismo.

Por su parte, el planeamiento recoge expresamente las condiciones que han de darse para el desarrollo del área de Paredes en la que se asientan grandes instalaciones supramunicipales, y que por su repercusión en la ordenación del área central de Asturias debe encuadrarse en un marco regional. En este contexto el Ayuntamiento de Siero tiene previsto conseguir, mediante la gestión de este suelo, la cesión de terrenos suficientes para la ejecución de equipamientos supramunicipales, regulando detalladamente el texto normativo del Plan el régimen jurídico aplicable y los plazos de desarrollo, en coordinación con las actuaciones del Gobierno Regional.

Anexo (Véase en formato PDF)

B) RECONSIDERACION DEL SUELO NO URBANIZABLE GENERICO:

Al haber desaparecido con la Ley 3/2002, el Suelo No Urbanizable Genérico, disponía el Ayuntamiento de 1 año de plazo (hasta el 4 de agosto de 2003) para adaptar el Plan General a la nueva clasificación del Suelo No Urbanizable, de forma que el suelo actualmente No Urbanizable Genérico quedase incluido en alguna de las categorías establecidas en la Ley (incluso como Urbanizable), con la advertencia de que vencido el plazo antecitado para la adaptación del planeamiento, sin haberla culminado, el Suelo No Urbanizable Genérico quedaría sometido al régimen previsto por la Ley 3/2002, para el Suelo No Urbanizable de Interés (disposición transitoria primera, número tres, letra c).

Resulta necesario señalar, tal y como recoge ya el propio planeamiento municipal, en su artículo 4.01 de la revisión, que el Suelo No Urbanizable lo constituye, además de aquél que tiene un excepcional valor agrícola, forestal o ganadero, el que sirve de defensa de la flora, fauna, gea o del equilibrio ecológico, y por tanto debe ser preservado del proceso de desarrollo urbano, con medidas de protección y control tendentes a evitar la pérdida de su valor, naturaleza y destino rural que actualmente los caracteriza. Por tanto, la reconsideración del suelo actualmente calificado como Genérico no ha de significar, necesariamente, el cambio a una categoría superior, pues el fundamento agrario de la zona en la que se enclava, o sus condiciones particulares de infraestructuras viarias y de servicios, pueden justificar mantener el régimen de Suelo No Urbanizable.

Se han tenido en cuenta, con carácter general, una serie de criterios objetivos que permiten justificar las decisiones adoptadas y que se enumeran a continuación:

• Existencia o inexistencia de una red de caminos en condiciones adecuadas para permitir la edificación.

• La estructura parcelaria de la generalidad de fincas incluidas en cada zona, dado que en numerosas ocasiones están enclavadas, sin posibilidad de conexión con la red viaria.

• El relieve de cada zona.

• La existencia de zonas de Vega, arroyos o suelos de Protección en contacto con la zona estudiada.

• El nivel de infraestructuras de servicios de que disponen: Alumbrado público, viales asfaltados, saneamiento próximo o la proximidad de las mismas.

• La relación con el medio que las rodea y en particular con los Núcleos Rurales delimitados o el suelo urbano con el que tocan.

• El nivel de demanda de viviendas unifamiliares en la parroquia.

Analizadas con detalle las distintas zonas de suelo que el Plan General contempla como suelo No Urbanizable Genérico, y atendidos los criterios anteriores, a continuación se justifica la propuesta de modificación, y se acompaña a la documentación del Plan un anexo con la identificación sobre plano de cada una de las zonas, la nueva calificación o clasificación de suelo propuesta y un reportaje fotográfico ilustrativo de su entorno actual. En los planos a escala 1.10.000 y 1:5.000 aparecen ya reflejados los cambios propuestos.

a) ZONA 1. Situada en la margen derecha de la antigua AS-18 Oviedo-Gijón, desde el depósito de abastecimiento de agua de La Fresneda hasta el límite con Llanera. Por tratarse de una zona en la que ya existen varias actividades industriales implantadas desde hace años, con una orografía del terreno muy favorable, excelente comunicación, con un viario conector con la AS-18 en fase de tramitación, al haberse aprobado el Proyecto correspondiente en ejecución de sentencia judicial, y estando colindante con Llanera, que en la margen contraria de la carretera tiene una amplia zona Industrial y de Servicios, se propone otorgar a este suelo una calificación de Urbanizable Industrial, formando, una vez desarrollado, un continuo industrial debidamente ordenado y con todas las infraestructuras necesarias para su puesta en valor.

b) ZONA 2. Situada en la margen derecha de la carretera AS-17, Avilés-Puerto de Tarna, próxima al nudo de enlace con la Urbanización de La Fresneda. En ella se encuentran instaladas varias actividades comerciales con la preceptiva licencia municipal: el hotel Los Fresnos y un concesionario de automóviles; y colindantes, un taller de camiones y un edificio hotelero-hostelero en construcción, que ya figuran como suelo urbano. Por tanto, atendiendo al nivel de desarrollo ya consolidado, y al área afectada, la propuesta que se formula es considerar como suelo urbano ya consolidado el terreno ocupado por el hotel y por el concesionario de automóviles, y el resto de suelo comprendido entre el hotel, la nueva vía de servicio contemplada en el planeamiento y la zona de Vega, como Urbanizable Comercial, excepto el que figura dentro del nudo de comunicaciones afectado por el desdoblamiento de la AS-17, cuya consideración habrá de ser suelo de reserva de Infraestructuras. No obstante, el desarrollo de este ámbito se condiciona expresamente al previo desdoblamiento de la AS-17 por el Principado de Asturias y a la autorización del esquema de conexiones viarias por la Dirección General de Carreteras.

En esa misma zona existe una Vega, que presenta manchas en blanco, propias del suelo Genérico. Dado que existe realmente un pequeño arroyo y que el terreno tiene síntomas claros de ser inundable, al menos parcialmente, es procedente mantener la calificación de Vega en todo el entorno definido por la vía del ferrocarril, el camino público que separa esta zona de la anteriormente indicada en la zona 2, y el límite con el Núcleo Rural delimitado, redefiniendo el límite del Núcleo, ajustándolo a la zona de Vega.

c) ZONA 3. Situada entre la Autopista A-66, la vía de ferrocarril de RENFE, y los Núcleos Rurales de La Fresneda (26.01) y Viella (26.02). Por su espléndida situación y comunicación, la elevada demanda de viviendas unifamiliares en la parroquia que se ha producido desde el año 1.988 (86 nuevas viviendas y 54 rehabilitaciones y/o ampliaciones), la carencia de interés agrario o de protección en la zona, la necesidad de prever el desarrollo de vivienda unifamiliar en el entorno urbano de Lugones, cuya expansión queda condicionada por las grandes infraestructuras viarias y ferroviarias y el río Nora, que lo encorsetan, haciendo imprescindible concentrar la edificación en el actual perímetro urbano, y la nueva vía de comunicación prevista por el Planeamiento, que conecta con la zona de Urbanizable de Baja Densidad de Lugones, al otro lado de la Autopista, se propone otorgar una nueva clasificación al suelo, de Urbanizable Unifamiliar.

En todo caso, con el objeto de mantener una integración armoniosa del conjunto ordenado con los Núcleos Rurales que lo rodean, se fija como superficie mínima de las parcelas resultantes de la ordenación por el Plan Parcial, la de 1.250 m2, a la vez que se somete la tipología edificatoria a las condiciones generales establecidas en la normativa del Plan General para los Núcleos Rurales. Asimismo, la ocupación máxima de la edificación queda limitada también al 50% de la superficie de la parcela.

d) ZONA 4. Situada entre la Autopista A-66, la Autovía A-8, el suelo Industrial de Viella y los Núcleos Rurales 26.02; 26.07 y 26.08 de Viella. Carece de interés específico de protección y tampoco tiene fundamento agrario alguno. Su estructura parcelaria es adecuada para desarrollarse de forma ordenada, a través de un Plan Parcial en la parte norte, y para incorporarse a los Núcleos Rurales 26.07 y 26.08 en la parte sur. Dispone de un buen acceso rodado, con riego asfáltico que conecta con Parque Principado en la zona Norte, y una red de caminos adecuada para dar servicio a todas las fincas de la zona Sur. Por consiguiente, se propone clasificar parcialmente como Urbanizable Unifamiliar la zona que mira a Viella y Lugones, y como Núcleo Rural toda la parte sur hacia Parque Principado.

Al igual que en el caso anterior, el suelo que se clasifica como Urbanizable Unifamiliar estará sujeto a las limitaciones y condiciones fijadas para la zona 3.

Esta zona, al igual que los Núcleos Rurales de la parroquia de Viella, ha tenido una fuerte demanda edificatoria, lo que ha supuesto un encarecimiento desmesurado del precio del suelo, por la escasez de parcelas edificables, queriendo paliar la solución propuesta esta deficiencia y dar respuesta al potencial mercado de vivienda unifamiliar en un lugar especialmente privilegiado en cuanto a situación geográfica.

Se potencia el conjunto de la parroquia que, complementariamente, con las dotaciones de equipamiento a obtener de los desarrollos de las zonas 3, 4 y 8, dispondrá de espacios de uso público de los que carece hasta la fecha y que permitirá mejorar la calidad de vida de los vecinos.

e) ZONA 5. Situada en la parte sur de la zona comprendida entre el Núcleo Rural de Viella, el ferrocarril de RENFE, la Autovía A-8 y el vial de acceso a la gasolinera. Por su estructura parcelaria, de muy pequeña superficie y la carencia de accesos rodados, siendo la gestión del suelo muy complicada, debe mantenerse el carácter de Suelo No Urbanizable, siendo la calificación más oportuna la de Interés.

f) ZONA 6. Situada entre la gasolinera de Viella, el entorno del Palacio de Bobes, el nuevo trazado viario previsto de la AS-17 y la zona de Vega. Dispone de acceso rodado, y por sus condiciones puede ser incorporada una parte de la finca que queda cortada por la AS-17 al Núcleo Rural 5.04 con el que se relaciona. La zona en una gran parte pertenece a una única propiedad y presenta además una magnifica alameda, con una gran plantación de árboles frutales a ambos lados que merece la pena preservar, por cuanto que además facilita la protección del entorno del Palacio de Bobes. Por consiguiente la propuesta es ampliar la zona de protección del entorno del Palacio de Bobes a las fincas que lo circundan por el Este, Oeste y Sur; y clasificar como Suelo Urbanizable Unifamiliar el comprendido entre este límite de protección del Palacio, la Autovía, las naves al servicio de Obras Públicas, la gasolinera y el camino público que conecta con el Núcleo 5.02.b). Las condiciones de este Suelo Urbanizable serán las mismas que las del resto de suelos Urbanizables a los que se otorga esta nueva clasificación, y que ya han sido reseñadas al analizar la zona 3.

g) ZONA 7. Corresponde a La Barganiza, y la calificación que figura en el Texto Refundido es errónea, por cuanto que se trata realmente del campo de golf de La Barganiza. Debe por tanto rectificarse y otorgarle la calificación de Equipamiento Privado (EP).

h) ZONA 8. Situada en la vieja AS-17, a la altura del Hotel La Cabaña. Esta zona resulta particularmente apta para el desarrollo urbano de vivienda unifamiliar, estando muy solicitada, al haberse colmatado casi en su totalidad el Núcleo Rural de Viella, por lo que, dejando al margen las fincas que son objeto de desarrollo independiente, a través de Plan Especial, para restaurante, y respetando la zona protegida por Cultura, se considera oportuno reclasificar el suelo a Urbanizable Unifamiliar, quedando resuelta la conexión con la carretera SI-2 con la inclusión parcial de una finca dentro del ámbito de Suelo Urbanizable.

Teniendo en cuenta la importante actuación que llevará a cabo el Principado de Asturias con el desdoblamiento de la AS-17, es aconsejable, y así se recoge expresamente en la ficha urbanística, condicionar el desarrollo de este ámbito de suelo urbanizable a la previa ejecución de la obra de desdoblamiento de la AS-17 y a la autorización del esquema de conexiones viarias por la Dirección General de Carreteras.

Con los nuevos criterios de clasificación del suelo adoptados para el conjunto de las zonas 3, 4 y 8, queda debidamente cosido y armonizado el desarrollo urbanístico de la parroquia de Viella, con una ordenación perfectamente acorde con los Núcleos preexistentes y con la garantía de que las infraestructuras existentes podrán absorber la previsión de crecimiento derivada de esta revisión.

i) ZONA 9. Situada entre la AS-17 y el Núcleo Rural de Viella, junto a la iglesia parroquial. Debe incorporarse al Núcleo Rural 26.06.

j) ZONA 10. Está situada entre una gran Vega del río Noreña, la margen izquierda de la carretera AS-17, dirección Puerto de Tarna, extendiéndose por la parte posterior del cementerio de Bobes y las parcelas no incluidas dentro de los Núcleos de Balbona y San Miguel de la Barreda. Debe preservarse el carácter de Suelo No Urbanizable, no existiendo argumento alguno para alterar su condición, en atención a los suelos con los que se relaciona, la estructura parcelaria y la carencia de accesos rodados adecuados, pues la red de caminos que existe son “caleyas” en malas condiciones, por lo que se justifica mantener el carácter de Suelo No Urbanizable y la categoría de Interés.

k) ZONA 11. Situada al sur del Núcleo Rural 13.07 de Las Boronadas, en Granda, lindante con la Vega existente. Se considera necesario seguir manteniendo la calificación de Suelo No Urbanizable, y la categoría más adecuada es la de Interés, que sirve de transición entre la Vega y el Núcleo Rural, estando ya incluidas parcialmente las fincas afectadas dentro de dicho Núcleo.

l) ZONA 12. Se ubica en el entorno de la iglesia de San Miguel de la Barreda y los Núcleos Rurales 4.05 y 4.07. Su espléndida situación, orografía, comunicaciones (acceso directo a todas las fincas desde caminos municipales asfaltados) y estructura parcelaria, justifican de forma clara su inclusión en ambos núcleos.

m) ZONA 13. Situada entre el Suelo Urbano Industrial de Granda y los Núcleos Rurales 13.07, 13.08 y 13.12. Este suelo, de transición entre los citados, no es el más adecuado para uso residencial; tampoco presenta interés agrario alguno, por lo que se propone su clasificación como suelo Urbanizable Industrial.

Con ello se pretende conseguir el objetivo de permitir una expansión controlada del suelo industrial y, a la vez, con las cesiones de Equipamiento que se obtendrán con su desarrollo, dotar a esta importante área industrial de un amplio espacio de aparcamiento público que solucione el grave problema que actualmente representa el elevado número de vehículos de los trabajadores de las empresas aparcados en el viario de circulación.

Igualmente, se fija como objetivo a resolver, dentro del Plan Parcial, los fondos de saco de los viarios principales fijados dentro del límite de suelo urbano, de forma que resulte una trama única y continua con el nuevo desarrollo que se plantea.

n) ZONA 14. Está comprendida entre la zona militar, la parte Noreste de San Miguel de la Barreda, el entorno de la parroquia de ArgFCelles, el entorno del Municipio de Noreña, el entorno de los Núcleos de Poladura y Casa de Anes y la carretera Carbonera de la Red Regional. Las características de la zona, la estructura parcelaria, con fincas que carecen de acceso rodado, el hecho de que otras estén ya parcialmente incluidas en los núcleos antecitados, el contacto con la zona de Vega del río Noreña, la existencia de una disputa territorial entre Siero y Noreña, aún sin resolver por el Principado de Asturias, su marcado carácter agrario, sin edificaciones, sin accesos en buenas condiciones, con carencia de infraestructuras de agua y saneamiento, y la escasa demanda de edificación en esta área, justifican mantener el carácter de Suelo No Urbanizable y la categoría de Interés, salvo las fincas que se encuentran lindantes con el viario estructurante que comunica los Núcleos Rurales 1.23 y 1.27, que deben ser incorporadas a los mismos. Ahora bien, en caso de desarrollarse el Núcleo 3.08 de ArgFCelles, habría de preverse su zona de expansión más natural, a través de la mejora de las infraestructuras, dado que su situación geográfica y la topografía del terreno lo convierten en idóneo para el asentamiento poblacional.

o) ZONA 15. Se extiende entre los ejes de comunicaciones formados por la línea de FEVE, la Autovía del Cantábrico y el nudo de enlace con la Autovía Minera, en la parte Sur de El Berrón. Las limitaciones de servidumbre de estas infraestructuras y el hecho de que las fincas con acceso rodado ya están incluidas dentro del Núcleo, avalan el mantener la situación de Suelo No Urbanizable en la categoría de Interés. No obstante, los terrenos municipales, donde se ha construido una amplia instalación deportiva, deben recogerse como Equipamiento Público.

p) ZONA 16. Va desde el límite con el concejo de Sariego, en la zona de El Castro, y se extiende por el Norte de la carretera AS-231, abarcando parte del espacio protegido de Peña Careses, hasta alcanzar los Núcleos de Villanueva, Vega y San Martino, y por el Sur, siguiendo el curso de la AS-231, hasta El Rayu, en la parroquia de Vega de Poja. La carencia de accesos desde la carretera de la red regional y su colindancia con los terrenos de Vega, unido a la estructura parcelaria, no apta para la delimitación de nuevos Núcleos de Población, unido a que los NR existentes son muy amplios, con numerosas parcelas sin edificar, no estando justificada su ampliación, y que la red viaria tampoco es la adecuada para el acceso rodado a las parcelas, careciendo muchas de ellas de acceso desde la red viaria, estando en ocasiones las parcelas integradas parcialmente dentro del Núcleo Rural, y procediendo en otros casos pequeños ajustes específicos, ampliando su delimitación cuando así lo permite el terreno, aconsejan mantener el carácter de Suelo No Urbanizable, en su categoría de Interés.

Por otra parte, el carácter de una gran parte de esta zona, que ha de ser sometida a un Plan Especial para la adecuada ordenación y protección de los especiales valores del área, lo que sin duda implicará un tratamiento de detalle de todas la cuestiones, incluidos los asentamientos poblacionales, aconsejan tratar con sumo cuidado el posible cambio de calificación de la actual categoría de suelo, a resultas del tratamiento específico del Plan Especial.

Y en ocasiones, es la pronunciada pendiente del terreno, la existencia de una importante masa forestal y el relieve de la zona los que imposibilitan el cambio a una calificación urbanística más favorable.

Se considera, no obstante, que el Núcleo 25.18 debe ser ampliado, librando la zona de afección del cementerio parroquial.

q) ZONA 17. Se extiende desde el límite con el Concejo de Sariego, en Collado, abriéndose a ambos lados de la carretera regional AS-113 de La Secada a Villaviciosa, limitando en su expansión con la autovía Lieres-Villaviciosa y la zona Norte de la Carretera Nacional 634 hasta enlazar con el Suelo Urbanizable de Pola de Siero, abarcando las parroquias de Collado, Aramil y Marcenado. La imposibilidad de disponer de accesos directos desde la carretera, la ausencia de red viaria interior adecuada, al estar los caminos en pésimas condiciones, por lo que existen parcelas enclavadas y ser correcta la delimitación de los Núcleos, que no están colmatados, la existencia de arroyos, el hecho de que las fincas con acceso rodado ya están incorporadas parcialmente a los NR, el no poder disponer de accesos desde las vías regional y estatal, la existencia de alguna masa boscosa, y en ocasiones las fuertes pendientes del terreno, justifican mantener la clasificación del suelo como No Urbanizable, y la categoría de Interés.

No obstante, al Noreste del NR 2.03, dado que dispone de acceso rodado pavimentado, alumbrado público y conexión con vía urbanizada, se propone incluir parcialmente las fincas lindantes con el viario dentro del Núcleo Rural, librando la parcela por la que atraviesa un pequeño regato, así como incluir parcialmente la finca ubicada al Norte del Núcleo Rural 10.10, hasta el límite con la AS-113. Sin embargo, los Núcleos Rurales 18.02 y 18.03 deben mantener el carácter propio que actualmente tienen, no desvirtuando su situación actual, al estar integrados en un paisaje que merece mantenerse, con arboledas importantes.

r) ZONA 18. En la margen derecha del cruce de La Secada. Se trata de una agrupación de viviendas no tenidas en cuenta en la delimitación de Núcleo de la zona. Disponen de acceso rodado por camino asfaltado que comunica con la AS-113, así como de alumbrado público. Por ello se propone incorporar esta zona al Núcleo Rural 2.02.

s) ZONA 19. Comprende las parroquias de Marcenado, Aramil y la zona Sur de la de Feleches, desde la CN-634, en el límite con el Suelo Urbanizable de Pola de Siero, hasta el entronque con la autovía Lieres-Villaviciosa y la vía de FEVE. En ocasiones las propias limitaciones derivadas de las barreras físicas y servidumbres derivadas de las grandes infraestructuras que la rodean, en otras la existencia de arroyos, la amplitud de los Núcleos delimitados, la falta de una red viaria adecuada, y la estructura parcelaria, con multitud de pequeñas fincas que no conectan con caminos, justifican mantener la clasificación de Suelo No Urbanizable y la categoría de Interés para el mismo, aun cuando en algún supuesto aislado y tratarse de terrenos llanos, con acceso en buenas condiciones, se incorporen algunas fincas a los Núcleos, como por ejemplo al 12.08 y al 12.10, se amplíe el Núcleo 12.03 en el eje del viario estructurante, al Norte, en dirección a la CN-634, o se incorporen las edificaciones existentes al Núcleo 18.04.

t) ZONA 20. Abarca la parroquia de Lieres, desde el ramal de la autovía a Villaviciosa, hasta el límite con el municipio de Nava y la CN-634. Son muy pocas las edificaciones existentes, y la falta de infraestructuras suficientes que posibiliten su desarrollo, con las fincas enclavadas justifica mantenerla como Suelo No Urbanizable en su categoría de Interés, pues tanto el relieve no favorable, como la inadecuada estructura parcelaria, la falta de caminos de acceso y la necesidad de establecer un colchón entre el suelo urbano y las zonas antes mencionadas de protección, desaconsejan el cambio a otra calificación más favorable.

u) ZONA 21. Comprende un amplio territorio, delimitado por la Autovía Minera, la vía de FEVE y la Autovía del Cantábrico, desde Bendición hasta el paso a nivel de Santa Marta de Carbayín y hasta Santa Eulalia de Vigil. La inexistencia de una red viaria interior adecuada, la estructura parcelaria, las limitaciones derivadas de la aplicación de la Ley de Aguas por los riachuelos existentes, la presencia de líneas de alta tensión, las pendientes importantes en varias zonas, y el interés paisajístico de las mismas, unido a la amplitud de los Núcleos, bien delimitados en torno a los ejes estructurantes, que se considera correcta y suficiente para satisfacer las necesidades edificatorias de la zona en los próximos años; justifican la clasificación del suelo como No Urbanizable y la categoría de Interés.

v) ZONA 22. Se extiende desde la vía de FEVE a Gijón, en el límite con Noreña, hasta las parroquias de Anes, Celles y la parte Norte de La Carrera, hasta enlazar con el Suelo Urbanizable que envuelve a Pola de Siero, desde el Mesón de la Tabla al Asumo. La colindancia con las zonas de Vega, la existencia de múltiples riachuelos, la limitación implícita a la existencia de los cementerios parroquiales y a la Autovía Minera, la correcta delimitación de los Núcleos Rurales existentes, unido a la red viaria sin asfaltar fuera de los ejes estructurantes, a la existencia de numerosas construcciones de aperos que no justifican la ampliación de los Núcleos Rurales, a que existen terrenos con pendientes importantes y un atractivo paisajístico indudable, justifican mantener la clasificación del suelo como No Urbanizable y la calificación de Interés.

w) ZONA 23. Al Este del NR 7.10, limitando con el camino público, la Autovía Minera y la CN-634. Por emplazamiento, posibilidad de acceso desde la red municipal, asfaltada y con servicios, y proximidad al núcleo urbano, resulta aconsejable redefinir el carácter de este suelo, más bien propio de un Urbanizable Unifamiliar.

Sin duda es un espacio privilegiado para el desarrollo de viviendas unifamiliares, estableciéndose como condición particular para su desarrollo, en aras de minimizar el impacto acústico y visual de la Autovía Minera, que la edificabilidad se deberá concentrar en la zona que respete estrictamente las limitaciones de la Ley de Carreteras del Principado de Asturias para la AS-1, y la Ley de Carreteras del Estado para la CN-634, quedando el resto de suelo como cesión obligatoria.

x) ZONA 24. Entre la vía de FEVE, la Autovía A-8, una zona de Vega y el Oeste del NR 7.11. Atravesada por varias líneas de alta tensión, teniendo en cuenta las barreras físicas antes señaladas y la correcta delimitación del Núcleo Rural, no existiendo continuidad en la red viaria asfaltada hasta esta zona, justifican que siga manteniéndose como Suelo No Urbanizable de Interés.

y) ZONA 25. Comprendida en la margen izquierda de la CN-634, entre la carretera a Noreña y el edificio 4 Vías de El Berrón. Teniendo en cuenta las preexistencias y el entorno en que se encuentra, se considera que la calificación urbanística más adecuada es la de Núcleo Rural, acorde con la que tiene previsto en ese mismo espacio el municipio de Noreña, con el que existe abierta una disputa territorial aún sin resolver, lo que justifica, como criterio de precaución exigible a la administración pública, no adoptar otras decisiones en cuanto a la ordenación que pudiesen general derechos difícilmente indemnizables en cado de ser contraria a los intereses municipales de Siero la decisión que se adopte. Con esta decisión el edificio 4 vías quedaría fuera de ordenación pasiva, conforme a la situación prevista en el artículo 1.89.1 de la normativa del Plan General, aunque permitiéndole que pueda desarrollar los usos propios del suelo urbano.

Como consecuencia de esta adaptación, resulta obligado modificar la normativa urbanística relativa al Suelo No Urbanizable en los siguientes términos:

• Artículo 4.07.1, artículo 4.50.1, artículo 4.68.2, artículo 4.100.1 y artículo 4.100.3: Se eliminan las referencias al Suelo Genérico.

• Artículo 4.107; 4.108 y 4.109: Se eliminan íntegramente, con lo que a partir del artículo 4.106 se renumera el resto del articulado.

VIVIENDAS UNIFAMILIARES DE NUEVA CONSTRUCCION. CUADRO COMPARATIVO POR PARROQUIAS DE 1987 A 2002 (Véase en formato PDF)

C) CATALOGO DE PATRIMONIO AJUSTADO A LA LEY 1/2001 DEL PRINCIPADO DE ASTURIAS, A LA LEY 3/2002 Y AL TEXTO REFUNDIDO APROBADO POR EL DECRETO LEGISLATIVO 1/2004.

La disposición transitoria séptima de la Ley 3/2002, y la disposición transitoria sexta del Decreto Legislativo 1/2004, de 22 de abril, por el que se aprueba el Texto Refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo, señalan que las previsiones establecidas en ella respecto de los Catálogos Urbanísticos se aplicarán también a los concejos que a la entrada en vigor de la misma cuenten ya con planeamiento general o especial en el que aparezcan relacionados de manera unitaria bienes, espacios o elementos de interés público relevante que deban ser conservados o recuperados, o se remitan a un catálogo independiente y, en cualquiera de estos casos, sus previsiones no se acomoden o resulten contradictorias con las determinaciones que para los mismos establece esta Ley, debiendo el Ayuntamiento iniciar un procedimiento de adaptación urgente a la Ley, aprobando o, en su caso, modificando los correspondientes catálogos urbanísticos con arreglo a los mismos trámites que los establecidos para la aprobación del planeamiento al que completen.

En cumplimiento de esta obligación, el Ayuntamiento de Siero procede a elaborar un Catálogo Urbanístico, ajustándose a las condiciones señaladas, recogiendo las determinaciones impuestas tanto por la Ley como por la Conserjería de Cultura del Principado de Asturias, asumidas por la CUOTA con motivo de la aprobación definitiva de la revisión del PGMO, y diferenciando el Catálogo de edificios y bienes, simplemente enumerado en el propio Plan General, del complementario de patrimonio industrial, eclesiástico y de cualquier otra naturaleza que merezca su conservación y defensa (fuentes, molinos y puentes de carácter tradicional), con la salvedad de que encontrándose en tramitación el Plan Especial del Casco Antiguo de Pola de Siero, con un grado de detalle y propuestas de intervención muy superior al del Catálogo, en lo que se refiere a esta zona, se efectúa una remisión expresa a este instrumento de ordenación para los edificios que, figurando incluidos en el Inventario Municipal, están incluidos dentro de su ámbito de influencia, toda vez que los definidos en el Inventario del Patrimonio Arquitectónico de Asturias tienen un nivel de protección integral otorgado por la Ley 1/2001 y el propio Plan General, siendo preceptivo para la realización de cualquier obra en los mismos disponer de informe previo de la Consejería de Cultura.

Como consecuencia de una doble inclusión de algunos bienes, tanto en el Inventario del Patrimonio Arquitectónico de Asturias o en el de Bienes de Interés Cultural, y en el Inventario Municipal del artículo 1.49 del Plan General Municipal de Ordenación, se procede a la retirada de los que, estando incluidos en éste último, corresponden a bienes catalogados como IAS o como B.I.C, al considerar que su duplicación, aun cuando fuera a efectos meramente enumerativos, podría generar confusión a quien llevara a cabo cualquier consulta, o a los propietarios que desearan formular una propuesta de intervención.

Para la incorporación al Catálogo de los bienes inmuebles afectados por la previsión del apartado 1 de la disposición transitoria tercera de la Ley 1/2001:

a) Las edificaciones y en general los inmuebles construidos con anterioridad al año 1800, incluyendo puentes y obras singulares de infraestructuras.

b) Las muestras más destacadas de la arquitectura y de la ingeniería moderna y contemporánea, con la excepción a que hace referencia el artículo 23 de la Ley.

c) Las iglesias parroquiales, casas rectorales, ermitas, capillas, capillas de ánimas, cruceros, cruces y señales religiosas, erigidas con anterioridad al año 1900.

d) Los edificios de mercados construidos con anterioridad al año 1960.

e) Los espacios en que se presuma la existencia de restos arqueológicos significativos.

f) Los testimonios más reseñables de la historia industrial de la región.

l) Bocaminas y castilletes anteriores a 1950.

Se han tenido en cuenta los criterios recogidos para cada bien en el apartado 2 de dicha disposición transitoria.

En cuanto a los bienes integrantes del apartado g) de la disposición transitoria tercera de la Ley 1/2001 (hórreos, paneras y cabazos que constituyan muestras notables por su talla y decoración o características constructivas, por formar conjuntos o, en todo caso, ser de construcción anterior a 1.850), se estará a lo dispuesto en el Acuerdo de la CUOTA de fecha 15 de abril de 2003, de aprobación del Texto Refundido, que otorga al efecto plazo de 18 meses, a partir desde la adopción del acuerdo para proceder a su formulación (encontrándose ya en ejecución los trabajos de catalogación correspondientes), y dentro de las previsiones del apartado 5 de la citada disposición transitoria tercera respecto al plazo de 10 años para la adaptación de la normativa urbanística, dada la imposibilidad de llevar a cabo en estos momentos una actuación de tal naturaleza, que no justifica paralizar la formación del Catálogo en todos los demás aspectos.

Una vez finalizada la labor de localización, estudio, depuración y catalogación, se tramitará de forma independiente, incorporándose, una vez aprobado, como anexo, a la documentación del Plan.

Los demás bienes recogidos en el apartado 2 de la citada disposición transitoria no se corresponden propiamente con la finalidad de un Catálogo Urbanístico, sino con un Catálogo General de Bienes.

Las fichas individualizadas de cada elemento se ajustan a las especificaciones del Texto Refundido aprobado por el Decreto Legislativo 1/2004, y a lo dispuesto en la Ley 1/2001, de 6 de marzo, del Principado de Asturias, de Patrimonio Cultural, así como a las exigencias de la Consejería de Cultura que obran en el acuerdo de aprobación definitiva del planeamiento, de fecha 4 de junio de 2002, y en las mismas constan los siguientes campos descriptivos:

• Ficha identificativa

• Concejo

• Parroquia

• Núcleo de Población

• Denominación

• Estilo

• Entorno

• Grado de Interés (A, B o C)

• Nivel de Protección (Integral, Parcial o Ambiental)

• Tipo de Intervención posible (1, 2, 3, 4 ó 5)

• Normativa de aplicación

• Descripción tipológica

• Fotografía

• Acceso

• Plano de situación

• Observaciones

• Bibliografía

D) ADAPTACION NORMATIVA DEL PLAN GENERAL A LA LEY 3/2002 Y AL TEXTO REFUNDIDO APROBADO POR EL DECRETO LEGISLATIVO 1/2004, EN EL AMBITO NORMATIVO.

Resulta obligado corregir los artículos de la normativa del Plan General que se ven afectados por el Decreto Legislativo 1/2004, del Principado de Asturias, enumerándose a continuación, sin perjuicio de que se reproduzca en detalle su nueva redacción en la parte dispositiva de la modificación. Estos artículos no sufren modificación sustancial en su contenido, limitándose la adaptación al mero cambio normativo, bien en la cita del artículo que sustituye a la normativa estatal o bien incorporando directamente del Texto Refundido sus determinaciones, por lo que no son objeto de justificación específica y detallada, bastando la mera cita para su identificación.

1.01.2; 1.02; 1.03.3; 1.04-2; 1.05-1, 1.05-4; 1.08-2; 1.09; 1.10; 1.11-3; 1.11-4; 1.14.1; 1.16-1; 1.16.2; 1.28; 1.31.1; 1.33-2; 1.34.1; 1.34.5; 1.34.12; 1.40; 1.41.1; 1.42-2; 1.42-4; 1.42.5; 1.43.1; 1.43.2; 1.44.1; 1.44.2; 1.45.1; 1.45.2; 1.46.3; 1.47.1; 1.49.1; 1.49.2; 1.58.3; 1.60; 1.62-4; 1.64-1; 1.66-1; 1.68-1; 1.68-2; 1.69.1; 1.69-2; 1.73; 1.77-3; 1.81-1; 1.82.1; 1.85.3; 1.86-1.a); 1.87.4; 1.88-1; 1.89-2; 1.89.3; 2.02-1; 2.04.1; 2.04.2; 2.05-4; 2.06.1; 2.07.1; 2.08.1; 2.09.1; 2.09.2; 2.19.2; 2.19.4; 2.20.2; 2.21.3; 2.21.4; 2.23.2; 2.25-3, 2.26.1; 2.27-4; 2.29-1; 2.82-1; 2.82-2; 2.89-3; 3.01-1; 3.01-2, 3.03-5; 3.03-7; 4.01.1.a); 4.03-1; 4.03-2; 4.05.2.c); 4.05.2.d); 4.06.2.a); 4.07.1; 4.07.2.a); 4.07.2.b); 4.07.3; 4.08-2a); 4.08.2b); 4.10.1; 4.10.3; 4.11.1; 4.12.2; 4.15.1; 4.16.1; 4.16.2; 4.31.2; 4.44-4; 4.44-5; 4.50.1; 4.56-2; 4.60.8; 4.67.2; 4.70.2; 4.75.3; 4.97-2; 4.99-2; 4.100.1; 4.100.3; 4.101.1; 4.104.1; 4.106.1; 4.110; 4.111.1; 4.117 y 4.119-2.

Se suprimen los artículos 2.57.2; 4.03.5; 4.31.3; 4.107; 4.108 y 4.109.

Asimismo, se procede a una mera corrección lingFCística o de error material, de los siguientes artículos: 1.13.6; 1.23.2; 1.27.4; 1.32.1.b); 1.54.1; 1.61.3; 1.83.5; 2.09.6; 2.35.1; 2.45.3; 2.52.5; 2.57.1; 2.114.5; 2.116.3; 2.157.3; 3.03.3; 4.01.1b); 4.25.4; 4.26.2 y 4.104.2.

E) OTRAS MODIFICACIONES DE PLANEAMIENTO QUE SE ABORDAN EN ESTE PROCEDIMIENTO.

Dada la estratégica situación de Siero en el centro de Asturias, no resulta extraño que el municipio se vea afectado con relativa frecuencia por actuaciones de las restantes administraciones públicas, que repercuten en su ordenación urbanística, por lo que es oportuno aprovechar la revisión en trámite para acomodar, en lo posible, el planeamiento a las mismas.

Por otra parte deben subsanarse las deficiencias o errores apreciados en los planos, incorporar las nuevas fuentes de información que faciliten su mejor comprensión, aclarar el alcance de algunos artículos de la normativa, suplir las lagunas que podrían generar problemas interpretativos y en algunos casos plantear redacciones que completan la normativa y que se ajustan a las directrices dimanantes de la Ley 3/2002 y del Texto Refundido aprobado por el Decreto Legislativo 1/2004. Por ello se han planteado las siguientes actuaciones:

Completar los planos del Plan General, incorporando actuaciones no recogidas en el texto refundido, y de las que se dispone en estos momentos de información más detallada, tales como:

1. Incorporación de la Y de Bimenes, según el trazado definido en el Estudio de Impacto Ambiental inicialmente remitido por el Principado de Asturias al Ayuntamiento, informado favorablemente por éste, y que conviene recoger como reserva de suelo afectado a Infraestructuras. Indudablemente, cualquier modificación que se llevara a cabo durante el trámite de información pública sería incorporada directamente al planeamiento.

2. Incorporación de las actuaciones de FEVE en trazados ferroviarios no rectificados que afectaban al suelo clasificado como Urbano y Urbanizable: en Los Campones y Posada, y supresión de los pasos a nivel de Lieres. En este momento no resulta posible atender la exigencia de FEVE de recoger directamente el proyecto de desdoblamiento de la vía férrea entre Pola de Siero y Nava, por cuanto que el Ayuntamiento ha formulado diversas alegaciones y aún se desconoce el resultado de las mismas, así como el proyecto definitivo que presentará la empresa.

3. Suprimir la reserva de terrenos para el nuevo trazado de FEVE en el tramo que elimina la curva de La Bombilla, en cumplimiento del acuerdo plenario municipal de fecha 29 de abril de 2003, que unánimemente acordó levantar la reserva de suelo existente para dicho trazado por lo que, en tanto no se modifique el criterio de la Corporación, al no estar aprobado el proyecto definitivo, no procede estimar la observación planteada por FEVE.

4. Revisión de los límites del concejo con otros municipios, al haberse detectado errores en la delimitación catastral. En los planos de la revisión del Plan General de Ordenación de Siero, no existe coincidencia entre el límite del Concejo, según el Catastro de Rústica, y el del Instituto Geográfico Nacional, reflejando el PGMO de Siero el primero de ellos como límite de representación con todos sus detalles, y el segundo como testimonio de la discrepancia citada. Así lo recoge también la leyenda de los planos, lo cuál no quiere decir que la parte del terreno que está dentro de la línea límite del Instituto Geográfico Nacional no sea Siero, porque esa línea límite está basada en las actas levantadas entre representantes de los municipios y de la Administración Estatal.

En consecuencia, aun cuando el terreno que está dentro de esa línea límite es de Siero, resulta importante subsanar adecuadamente la disparidad actual y reconducir la situación a la que verdaderamente corresponde, que es la que admiten los Ayuntamientos y la que ha sido verificada a través de las respectivas actas de deslinde y amojonamiento, evitando situaciones innecesarias de polémica y discrepancia con los propietarios que disponen de terrenos entre municipios.

En todo caso, debe quedar expresa constancia de que la representación de los límites geográficos recogida en los planos no supone desconocer las diferencias que existen con municipios limítrofes como Noreña, Langreo, Sariego o Llanera en algunos puntos concretos y que, cuando sean resueltos, se corregirán si fuera necesario, de acuerdo con las resoluciones administrativas o judiciales que se dicten.

Particular comentario merece la situación de los límites con el Municipio de Noreña, en la zona de El Berrón, donde las discrepancias existentes, si bien son importantes, de cara a la seguridad jurídica de los ciudadanos se ha optado por calificar los terrenos de idéntica forma a como figura en el planeamiento de Noreña para que, cualquiera que sea la solución que se alcance, los efectos jurídicos no les perjudiquen.

Asimismo, en la zona limítrofe entre Siero y Llanera, existe una mancha de suelo que ha sido objeto de ordenación urbanística por el Plan Parcial del Polígono de Silvota, que tiene dentro de su ámbito parte de terrenos de Siero. Para evitar retrasos injustificados en el desarrollo de dicho planeamiento, informado favorablemente por el Ayuntamiento de Siero, y en tanto los dos Municipios alcancen un acuerdo de regularización de límites, se adopta la decisión de que dicha mancha de suelo tenga el desarrollo y la consideración urbanística que le otorga el Plan Parcial que la incorpora, subsanando así la contradicción existente en este momento.

Con el Ayuntamiento de Sariego existe un conflicto de límites señero, en el entorno de Peña Careses, que tiene más trascendencia económica (por afectar al posible desarrollo de la explotación de la cantera) que territorial. El Ayuntamiento de Siero está elaborando en estos momentos el Plan Especial de Protección de la zona previsto en el Plan General, por lo que, en tanto no exista una resolución administrativa o judicial firme, el Ayuntamiento mantendrá la defensa de los límites que se indique desde la Sección de Patrimonio.

Y lo mismo puede decirse del conflicto de límites con el Ayuntamiento de Langreo en el área de explotación de otra cantera que, a juicio de Siero, pretende penetrar en los terrenos del municipio afectando a una zona calificada de Protección.

En todo caso, en el artículo 1.5 de la normativa del Plan General se establece que los efectos jurídicos del Plan se limitan al territorio municipal, correspondiendo a los Tribunales en su caso dilucidar la extensión del mismo en caso de discrepancia.

5. Incorporación del estudio elaborado en el marco de los trabajos de la Agenda 21 sobre las masas boscosas del concejo. Este trabajo ha permitido tener un censo completo de la superficie boscosa del municipio y determinar las masas que objetivamente, por sus características y valor, merecen ser especialmente protegidas. Como consecuencia de ello, si bien resultará de aplicación la normativa propia del tipo de suelo en que están enclavadas, se establece complementariamente el nivel de protección que a cada una corresponda. Se ha tenido especial cuidado en la valoración de las masas con especies frondosas que merecen un mayor grado de protección.

Se han fijado dos categorías de clasificación: Forestal (F), y Ecológica (E). La primera de ellas incluye los terrenos ocupados predominantemente por usos forestales (plantaciones de pino, eucalipto, etc), y que por tanto pueden ser taladas a matarrasa, sin limitaciones. La segunda categoría incluye los terrenos que por su vegetación constituyente de masas arbóreas autóctonas o alguna otra característica equivalente, deban ser consideradas como recursos excepcionales a proteger (bosque mixto, robledal, bosque de ribera, etc.), y por tanto sujetas a otras limitaciones en cuanto a la tala e incluso a la necesidad de presentar proyectos de explotación o restauración del espacio.

Se aceptan las sugerencias formuladas por el Servicio de Montes y Producción Forestal de la Consejería de Medio Rural y Pesca sobre las condiciones de explotación de las masas forestales, por evidentes motivos competenciales y de mejor conocimiento técnico, y se aprovechan sus observaciones y apuntes en materia de distancias para determinadas plantaciones.

6. Incorporación a los planos de la nueva glorieta de distribución de tráficos de La Soledad en Pola de Siero.

Corregir los errores detectados en los planos o en las calificaciones otorgadas a terrenos ya desarrollados, tales como:

1. Calificar como Equipamiento privado la finca de la Sociedad Cultural y Recreativa San Antonio “Los Pepitas”, en La Carrera, que figura ya desarrollada como complejo deportivo, con la pertinente autorización de la Permanente de la CUOTA de fecha 29 de enero de 1993, otorgada en el expediente administrativo CUOTA 2.074/1992, y el informe favorable de la Sección de Actividades Clasificadas del Principado de Asturias de fecha 31 de marzo de 1993.

2. Calificar como Equipamiento Público los terrenos municipales para instalaciones deportivas de Pola de Siero y El Berrón. En el primer caso el emplazamiento deriva de la imposibilidad de acometer la construcción de un nuevo campo de fútbol que sustituya al actual (afectado por el desarrollo de la actuación Siero-Este promovida por SOGEPSA para la construcción de 850 viviendas) en los terrenos previstos por el Planeamiento, atendiendo al justiprecio que el Tribunal Supremo ha fijado para los terrenos colindantes (16.500 ptas./m2), en sentencia de fecha 31 de octubre de 2001, por lo que se ha buscado el traslado a otro suelo que permita la implantación de ese y otros equipamientos deportivos. En El Berrón, ya consta autorizada expresamente por la CUOTA, con fecha 19 de octubre de 2000, en expediente administrativo CUOTA 1.359/2000, la construcción del equipamiento, que actualmente tiene las obras de la primera fase ya finalizadas y en servicio, señalando expresamente en el acuerdo la necesidad de acomodar la calificación. En ambos casos deben corregirse los planos de zonificación de suelo, en los que aparecen estas instalaciones como Suelo No Urbanizable.

3. Calificar como Equipamiento Público la Unidad Homogénea 80 Ub/UE5 de Pola de Siero, al corresponder a terrenos educativos de los Centros de Enseñanza Primaria de la localidad. Al tratarse de una unidad de ejecución se considera oportuno incorporar a la referencia urbanística especifica del estudio de gestión, sobre las Unidades de Planeamiento de Desarrollo y Ejecución, las características de desarrollo y la posibilidad de que la OVP definida pueda pasar a tener 4 alturas en lugar de 3, para que, sin alteración de la edificabilidad, se deje libre el tramo actual de carretera que el Plan prevé sustituir, y que se resuelvan mejor los volúmenes escalonados desde el centro de Pola de Siero hasta la zona unifamiliar.

4. Calificar como Equipamiento Público todos los terrenos municipales destinados a instalaciones deportivas en Lieres, suprimiendo el carácter de V-SG y corrigiendo las fichas afectadas. Se trata de instalaciones que están construidas y en funcionamiento desde hace muchos años, y cuya calificación urbanística debe ser la correcta para no generar problemas.

5. Calificar todos los terrenos municipales destinados a instalaciones deportivas en Colloto como Equipamiento Público, al no recoger los planes expresamente la nueva situación derivada de la adquisición por parte del Ayuntamiento de varias fincas colindantes que han permitido mejorar sustancialmente el complejo deportivo municipal en la zona, afectada parcialmente, en su parte Norte y Este, por el proyecto de ordenación del cauce del río Nora redactado y aprobado por la Confederación Hidrográfica del Norte.

6. Resolver el problema generado en el tramo de boulevard sito en Lugones, desarrollado conforme al anterior planeamiento (Unidades de Actuación AL-22 y AL-42) que no ha sido adecuadamente contemplado por el nuevo, debiendo considerarse el terreno afectado como Urbano No Consolidado, a fin de que su aprovechamiento pueda ser transferido a las Unidades Homogéneas que dispongan de capacidad de absorción del mismo, haciéndose constar expresamente dentro del Estudio de Gestión.

7. Modificar en los planos la calificación de Suelo Urbano No Consolidado de la UH/47/U de Lieres, por cuanto que en el Estudio de Gestión figura ya como Consolidado y los viales están en realidad ejecutados, y calificar como Equipamiento Privado (EP) el edificio eclesiástico que figura en dicha Unidad Homogénea como unifamiliar.

8. Corregir el error apreciado en la Unidad Homogénea 30 de Lugones, donde figuran dos espacios como V-b y V-c que han sido construidos hace muchos años, en planta baja, conjuntamente con el edificio al que se adosan, por lo que deben figurar como OV-1.

9. Corregir la consideración de los terrenos municipales en la finca Santa Bárbara de Lugones que figuran como V-SG/UZ y como E/UZ, al ser espacios ya consolidados, plano 2.3.

10. Corregir en la Unidad Homogénea número 13 de Lugones la calificación del espacio que figura como OV-0 al ser terreno público que proviene de cesión, debiendo figurar por tanto como EL.

11. Corregir las tramas que equivocadamente figuran como Comercial en el plano 2.3 de Lugones en terrenos que son de Equipamiento Público y V-SG.

12. Corregir el plano de la manzana 17 de Lugones, Suelo Urbanizable, que erróneamente se extiende al Equipamiento Público consolidado del Colegio de El Carbayu.

13. Rectificar el error de trama de la Manzana de Suelo Industrial existente en la zona de La Belga, próxima a la AS-18, ajustándola al uso Industrial y no Comercial como viene señalado en el plano 2.1.

14. Unificar la calificación urbanística otorgada a la parcela existente en la UH-30 de Lugones, que en unos casos figura como OV-O y otros como OVP-4b, entendiendo que la correcta, al no haber sido desarrollada la parcela y figurar en el Estudio de Gestión como OVP-4b, es esta última.

15. Rectificar el error existente en la Manzana 8/V/NC de El Berrón a la que se deben incorporar las parcelas colindantes por el Este (referencias: 1170005, 1170006 y 117008), en la parte de zona verde, al no estar desarrollada. Y asimismo incorporar a la UH 7/CP-5b/NC la parte de la parcela colindante por el Este que erróneamente figura como Consolidada.

16. Incluir el estudio de detalle, aprobado definitivamente y ejecutado en cuanto a viarios y reparcelación, que ha desarrollado los terrenos de la Sociedad Industrial Asturiana, en El Resbalón (Lugones), y que la revisión del PGOU no ha respetado en sus determinaciones. Se incluye asimismo la modificación de Plan General aprobada por el Pleno de la Corporación el 18-12-2003 respecto a los terrenos de LOCSA. Como consecuencia de la obligación señalada por la CUOTA de dar traslado a la Dirección General de Carreteras de la propuesta de accesos del Polígono Industrial LOCSA a la AS-17, considera el Servicio de Explotación de Carreteras totalmente inaceptable conectar la AS-17 mediante la glorieta definida en el Plan General y recogida en el estudio de detalle, por lo que se suprime, manteniendo la solución viaria anteriormente aprobada para el Polígono de SIA en esa misma zona.

17. Rectificar el error de la duplicación del viario principal existente en el Suelo Urbanizable al Este de Pola de Siero recogida en el plano 3.25.

18. Ajustar la figura del solar existente en la Plaza de Les Campes, en la UH/11/Ca-3c/C de Pola de Siero a su realidad física, al estar la plaza totalmente urbanizada y la finca cerrada.

19. Suprimir las siglas UBLE-U al Norte de la UH-19 de Suelo Urbanizable de Pola de Siero, plano 7.1.3 por carecer de sentido al tratarse de Suelo No Urbanizable de Interés.

20. Ajustar la situación física del viario principal y de la glorieta de acceso a Parque Principado a la realidad ejecutada. Su posterior modificación no supondrá modificación de Plan General mientras que se ajuste al ámbito del suelo de infraestructuras, y el coste de la misma, en caso de plantearse, será a cuenta de quien la promueva.

21. Suprimir la trama existente en las leyendas de Suelo No Urbanizable Industrial delimitado en el entorno del NR 14.10 de Pumarín, en Hevia, plano 2.7.

22. Suprimir la leyenda identificativa de la carretera SI-4 que señalaba la carretera municipal de Pola de Siero a Noreña, al tratarse de un error, pues la SI-4 corresponde a la carretera de la red regional Pruvia-Noreña.

23. Diferenciar las tramas identificativas de las calificaciones NR y NRRU para facilitar la lectura de los planos.

24. Corregir el error apreciado en el plano guía de los Núcleos Rurales que identifica dos planos con la misma numeración (3.15).

25. Incluir los nuevos BIC declarados por el Principado de Asturias con posterioridad a la aprobación del Texto Refundido (Puente Romano de Colloto y Palacio de Celles).

26. Modificar la descripción del cajetín del plano 3.23 NU para recoger también la identificación de las parroquias de Granda y ArgFCelles, que se incluye en el mismo.

27. Se corrige el Núcleo Rural Régimen Urbano 25.23 del plano 3.25 de Pola de Siero, ajustándolo a las fincas adyacentes, que figuran sin calificación, haciéndolo coincidir con la delimitación del plano 2.4.

28. Se suprimen las líneas que referenciaban los límites parroquiales, por las discrepancias surgidas entre los vecinos de las parroquias y no constar aún aprobados definitivamente por la corporación.

29. Se corrige la calificación del Núcleo Rural 15.22 de Lieres que en el plano 3.26 figura como tal, dado que la calificación correcta es de Núcleo Rural Régimen Urbano al venir así reflejada en el anexo de núcleos de la normativa del Plan.

30. Se corrige el trazado de la reserva de Suelo Industrial de Bobes, ajustándolo al que figura en la revisión del planeamiento que ha sido aprobada definitivamente por el Pleno del Ayuntamiento en sesión de fecha 25 de marzo de 2004, previo informe favorable de la Comisión Ejecutiva de la CUOTA de fecha 25 de febrero de 2004 (expediente número 668/2003).

31. Se corrige en planos la calificación de la Iglesia de El Berrón, en la Unidad Homogénea número 53, al figurar como equipamiento privado el patio y no el edificio.

32. Se modifica el trazado de un viario en Lugones, que afecta al NRRU 17.03 y al UZ-11Ua en la zona de El Sucu, para hacerlo coincidir con el proyecto aprobado y las cesiones realizadas por los propietarios afectados.

33. Se califica como Equipamiento Privado (EP) la parcela de La Belga en la que se ha construido el circuito de karts autorizado a Princikarts por Plan Especial aprobado definitivamente por la CUOTA el 15 de mayo de 1991, en expediente CUOTA 640/91, y que dispone de licencia de obras para su construcción de fecha 17 de octubre de 1995.

34. Se corrige el emplazamiento del I.A.S.-26 de Pola de Siero, por estar mal ubicado.

35. Se incorpora el viario de acceso a la planta sótano de la parcela de IKEA, que complementa la red actual. Dicho viario, privado, de uso público restringido, servirá asimismo para facilitar el acceso de vehículos especiales: policía, protección civil, ambulancia, bomberos, mantenimiento y conservación, a la zona verde a desarrollar en ejecución del acuerdo de la CUOTA de ampliación de la DUPIS de Parque Principado.

36. Se plasman las siglas IF-F en los terrenos que quedan en el exterior del viario de las UH 14, 16 y 19 de El Berrón.

37. Se recoge en planos el vial público definido en el Estudio de Detalle de la antigua Unidad de Actuación AI-1A2 de Viella, aprobado definitivamente por acuerdo plenario de fecha 24 de febrero de 2000 (expediente número 242J1001) y que no fue incorporado al planeamiento, entonces en revisión.

38. Se corrige en los planos el error detectado en la grafía y calificación urbanística de la UE-P3-NC de la zona Sur de Parque Principado, que figura como Urbanizable, cuando en el acuerdo de aprobación provisional por el Ayuntamiento, adoptado en sesión plenaria de fecha 26 de noviembre de 2001, de la revisión del Plan General, punto 3, del apartado 5, se había establecido que sería Suelo Urbano No Consolidado, y así consta ratificado por el Acuerdo de la CUOTA de 4 de junio de 2002, de aprobación definitiva, y en el Estudio de Gestión.

Proceder a la revisión de la Normativa del Plan General para mejorar la redacción de artículos oscuros o suplir ausencias normativas en determinadas cuestiones. Así:

Se propone la modificación de los siguientes artículos: 1.01.5; 1.07.5; 1.17.1; 1.19.1; 1.25.1; 1.27.1; 1.27.2; 1.77.2.f); 1.77.2.g); 2.04.3; 2.05.5; 2.22.1; 2.22.2; 2.24.4; 2.24.5; 2.46.2; 2.46.4; 2.52.2; 2.52.4; 2.53.4; 2.54.1; 2.62.3; 2.66.1; 2.66.6; 2.67.2; 2.68.2; 2.69.3; 2.76.6; 2.76.8; 2.81.1; 2.114.2; 2.114.10; 2.116.1; 2.117.2; 2.120.1; 2.120.2; 2.127.4; 2.128.1; 2.131.7; 2.133.4; 2.143.5; 2.145.1; 2.145.3; 2.145.4; 2.145.5; 2.145.6; 2.145.7; 2.148.4; 2.150.1; 2.150.6; 2.151.5; 2.153.1; 3.03.3; 3.04.1; 3.04.6; 3.05.1; 3.05.3; 3.05.4; 4.12.5; 4.13.1; 4.19.2; 4.24.4; 4.27.3; 4.27.4; 4.27.5; 4.45.3; 4.46.1; 4.47.5; 4.49; 4.50.2; 4.51.1; 4.51.2; 4.60.1; 4.62.5; 4.63.2; 4.64.4; 4.64.8; 4.66.5; 4.68.2; 4.68.3; 4.68.5; 4.69.1; 4.69.3; 4.78.2; 4.85.3; 4.89.1; 4.90.1; 4.90.2; 4.90.3; 4.90.7; 4.96.1; 4.98.2; 4.102.1; 4.102.2; 4.103.1a); 4.103.1c); 4.103.1.d); 4.105.1; 4.105.2; 4.106.2; 4.111.3; 4.115.1; 4.116.8; 4.118.1; 4.118.2, 4.121.3 y 4.125.3 en base a los siguientes argumentos:

- Se incorpora un apartado que establece los criterios de interpretación del PGOU, que permitirá resolver problemas derivados de su aplicación (artículo 1.101.5).

- Ante la relevancia que está adquiriendo la utilización privativa del suelo para garajes colectivos, en subterráneo, bajo espacios de red viaria o de Espacios Libres Pavimentados, resulta necesario acomodar la redacción de los artículos 1.07.5 y 2.52.4 a las condiciones que se exijen por el Registro de la Propiedad para la inscripción de estos aprovechamientos como un complejo inmobiliario, de forma que quede garantizada la seguridad jurídica de los terceros adquirentes de una plaza de aparcamiento y la legalidad de la actuación, a través de un procedimiento reglado, tal y como acordó el Pleno Municipal en sesión de fecha 31 de julio de 2003.

- Se modifica el artículo 1.17, sobre gálibos de los nuevos trazados de red viaria en el Suelo Urbano de edificación unifamiliar en el que se señala, al igual que en el Suelo Urbano Industrial, que en los viarios privados, en los conjuntos de viviendas unifamiliares, la anchura mínima de las calles se establecerá en función del número de viviendas previstas en la ordenación, partiendo de al menos 9 metros para un conjunto de hasta 30 viviendas. A partir de ese número se estudiará el incremento del gálibo en función de cada actuación.

- Se modifica el ancho de las plazas de aparcamiento situadas en fila, ajustándolo al exigido en los Proyectos de Urbanización por los Servicios Técnicos Municipales (artículo 1.19.1).

- Se matiza la obligación de efectuar saneamiento separativo, porque las redes existentes están resueltas para un sistema conjunto, y los aliviaderos no están previstos tampoco para un sistema así (artículo 1.25.1).

- Se prohíbe la apertura de zanjas donde se haya urbanizado o pavimentado recientemente (artículo 1.27). Con frecuencia ocurre que la falta de coordinación entre las obras de urbanización municipales o de promotores privados, con los operadores de servicios (luz, gas, teléfono, etc.) trae como consecuencia que poco tiempo después de finalizadas las obras se solicita abrir nuevamente zanjas por los citados operadores, para acometer obras que generan indudables molestias a los vecinos y sobre todo causan un deterioro notable a las urbanizaciones recién finalizadas. Por ello, cuando esté acreditado haber notificado expresamente a los operadores la necesidad de coordinar sus actuaciones con las obras de urbanización que se acometan en una zona, no se permitirá la apertura de zanjas para la realización de obras durante un periodo mínimo de 5 años, desde la recepción definitiva de las obras, salvo para la reparación de averías debidamente justificadas, y con la obligación, en ese caso, de reurbanizar o pavimentar todo el ancho de calle afectado.

Asimismo, se regulan en detalle las condiciones de los tendidos eléctricos de Alta Tensión existentes, según la clase de suelo a la que afecten, por cuanto que la falta de concreción en este tema genera problemas interpretativos respecto de los vecinos, de los promotores y de las empresas, y se contempla la particular circunstancia que concurre en los casos de las líneas de transporte de más de 50 kV., por sus circunstancias especiales y el elevadísimo coste económico que supondría su soterramiento, lo que haría inviable el desarrollo urbanístico previsto por el planeamiento (artículo 1.27.2).

- Se completan los requisitos exigibles para la concesión de licencias de obras de edificación, extendiéndolos a la necesidad de acreditar el cumplimiento de las servidumbres de luces y vistas y retranqueos en relación con los edificios del entorno; y a justificar que el promotor dispone de un vertedero autorizado donde depositar los escombros. En el primer caso como consecuencia de salvaguardar, en la medida de lo posible, la correcta ubicación de los edificios en la Unidad Homogénea ordenada, cuando se trata de edificaciones con emplazamiento variable para no causar perjuicios innecesarios a los colindantes y garantizar una calidad mínima de soleamiento y composición del conjunto edificatorio; y en el segundo caso para evitar los vertederos incontrolados (artículo 1.77.2.f) y g).

- Aunque estas cuestiones vienen definidas en la Memoria de la Revisión del Plan General, es importante elevar a rango normativo el criterio sobre la posibilidad de transferencias de aprovechamiento entre distintas Unidades Homogéneas en suelo No Consolidado, y regular también el régimen de aprovechamientos permitido en el suelo Consolidado, por cuanto que afectan sustancialmente al contenido del derecho de propiedad. Se pretende con esto resolver, en la medida de lo posible, y cuando tenga cabida en la figura geométrica a edificar, los problemas derivados de la asignación de aprovechamientos en cada actuación que se acometa, para evitar las complicaciones que pueden generar los “restos” para otras actuaciones. También se resuelven los problemas de gestión que se derivan de situaciones de desarrollo de suelos no consolidados en contacto directo con suelos consolidados (artículo 2.04.3 y 2.05.5).

- Se ajustan las determinaciones de la Ley 3/2002 y del Texto Refundido al régimen jurídico del Plan General sobre el Suelo Urbano No Consolidado, de forma que manteniendo los criterios generales del Plan sobre la asignación de aprovechamientos, sin embargo se respeten los principios básicos del reparto de beneficios y cargas entre propietarios que regula la Ley 3/2002 y el Texto Refundido (artículo 2.22.1 y 2.22.2).

- Se define como se reparte entre los propietarios de las Unidades Homogéneas el aprovechamiento urbanístico, el coste de urbanización y el coste de adquisición de los terrenos de viario que queden incluidos en una Unidad de Ejecución delimitada expresamente para su ejecución, al no existir previsión expresa en el actual texto normativo, así como los requisitos para la delimitación de las Unidades de Ejecución ajustados a lo establecido en el Texto Refundido (artículo 2.24.4 y 5).

- Se excluye del cómputo de edificabilidad el metro por encima de la rasante en los edificios que destinan la planta baja a vivienda, cuando el uso por debajo de esta cota sea de trasteros, instalaciones generales o garaje colectivo, por cuanto de otro modo se penalizaría esta situación, en contra de lo pretendido por el Plan General (artículo 2.46.2).

- Se suprime la posibilidad de que se consideren exteriores las piezas que dan a patio de luces (2.46.4).

- Teniendo en cuenta la contradicción que existe entre el fomento de los garajes colectivos públicos, que permitan dar solución al grave problema de falta de aparcamientos en los cascos urbanos de las poblaciones, y el que se consuma aprovechamiento por los mismos, se entiende necesario que cuando este tipo de garaje se ubique sobre terreno privado, en planta sótano, no debe consumir aprovechamiento (artículo 2.52.2).

- Se complementa el artículo 1.07.5 definiendo las condiciones de autorización del complejo inmobiliario; y se contempla la posibilidad de que los garajes colectivos o públicos puedan emplazarse afectando a zonas verdes, cuando sea preciso facilitar el cumplimiento de las dotaciones mínimas exigidas para los distintos usos por la normativa del Plan General, dado que en ocasiones no resulta posible solucionar el problema exclusivamente con la utilización de los espacios libres pavimentados, porque no existen, o de la red viaria, por no resultar aconsejable, al estar ya ejecutada; así como la expresa habilitación para que la administración municipal pueda utilizar el subsuelo de los terrenos demaniales para facilitar la creación de nuevas plazas de estacionamiento (artículo 2.52.4).

- Se modifica el artículo 2.53.4 sobre garajes comunitarios. Aun cuando resulta importante que todos los edificios de nueva construcción garanticen un número de plazas de garaje suficiente para las viviendas y locales comerciales previstos, para procurar que las vías públicas estén lo más desahogadas posible, no debe olvidarse que, en algunos supuestos, el cumplimiento de esta obligación normativa es imposible en la práctica. En unos casos, por la superficie del solar; en otros, por las características del espacio en que se actúa (Casco Antiguo, o zonas peatonales), dado que la situación de los edificios y las condiciones geotécnicas de los terrenos impedirían llevar a cabo la excavación necesaria. Por ello se propone una redacción complementaria a este artículo, que señale las excepciones a la norma general.

- Dada la permisividad del planeamiento para poder utilizar la planta bajo cubierta para uso residencial, cuando existe edificabilidad suficiente para ello, debe limitarse, en cambio, la posible transformación fraudulenta de los trasteros en espacio residencial sin la debida autorización y control municipal, por lo que se propone un añadido al artículo 2.62.3 de la normativa en el sentido de que cuando los trasteros se sitúen encima de la última planta habitable y sean adjudicadas al mismo titular del piso que se encuentre en la vertical de la vivienda a la que pertenecen, computará su superficie.

- Al objeto de evitar utilizaciones inadecuadas del espacio generado por la pendiente de la cubierta, se regula esta situación, limitando a una el número de plantas edificables que pueden habilitarse bajo este espacio (artículo 2.66.1).

- Se completa la regulación de los casetones, a fin de controlar la estética de la cubierta y evitar, tanto la disparidad de propuestas como la discrecionalidad administrativa, de forma que sean conocidas de antemano las reglas de juego para su implantación (artículo 2.66.6).

- Se ajusta la redacción de los artículos 2.67.2, 2.68.2, 2.145.3, 2.145.5, 2.145.6 y 2.145.7 a lo que establece la Ley de Prevención de Riesgos Laborales.

- Se aclaran las condiciones aplicables al Suelo Urbano Industrial, dada la aparente contradicción existente entre la Normativa Específica del Suelo Industrial y el régimen general del artículo 2.69.3.

- Dado que las zonas de Suelo Urbano con tipología de Edificación de emplazamiento variable se ordenan, de forma general, a través de Estudio de Detalle (salvo que se trate de parcelas de escasa superficie) que establecen, modifican o reajustan las alineaciones y rasantes, la ordenación de los volúmenes edificables de acuerdo con el Plan General, y las condiciones estéticas y de composición de la edificación, es preciso regular detalladamente en el planeamiento la posibilidad de que este instrumento de ordenación fije, para las parcelas ordenadas, condiciones especiales de retranqueos entre las mismas, de tal forma que respetando la que es objeto de estudio de detalle, en relación con las exteriores, las condiciones generales del planeamiento, sin embargo las parcelas interiores, resultantes de la ordenación, que pertenecen a un único propietario o promotor en tanto no sean puestas en el mercado, puedan disponer de otras condiciones mientras cumplan los parámetros generales de aprovechamiento y cesiones, así como las regulaciones generales que en materia de servidumbres establece el Código Civil (artículos 2.76.6 y 2.76.8).

- Se redefinen los vuelos permitidos en atención a los anchos de calles, de forma que, sin sobrepasar el máximo legal, exista una cierta flexibilidad que facilite la edificación (artículo 2.81.1).

- Resulta necesario aclarar normativamente el régimen jurídico de los terrenos calificados como OV-0, diferenciando entre los supuestos en que estos terrenos ya han sido desarrollados y están urbanizados, en cuyo caso tienen la consideración de Espacios Libres Públicos, y los supuestos en que aún no han sido desarrolladas las Unidades Homogéneas en cuyo interior se encuentran, y que permanecen de titularidad privada (artículo 2.114.2).

- Se precisan las reglas para la fijación de alineaciones en la tipología de ordenación de volúmenes (2.114.10).

- Se precisa la regulación de los torreones para que, de igual forma que con los casetones, estén determinadas las reglas que permitan alcanzar soluciones adecuadas en cada proyecto, contemplando incluso las excepciones que resuelvan los efectos compositivos de remate de medianeras, particularmente en las actuaciones a desarrollar en el Casco Antiguo, donde las diferencias de altura entre los edificios consolidados y las alturas dadas a los solares a edificar han de estudiarse en cada caso, para alcanzar la armonía del conjunto (artículo 2.116.1).

- Ante la evidente distorsión que supone la aplicación literal del artículo 2.117.2 sobre la relación de las cubiertas de la planta baja y el forjado de piso de la planta primera, se regula esta cuestión de la misma forma que en el planeamiento anteriormente vigente, que no ha presentado problemas prácticos durante los años en que ha sido aplicado.

- Aun cuando el Plan General prevé numerosos pasajes y pasos peatonales, expresamente señalados en los planos, los grupos políticos municipales, unánimemente, han mostrado su rechazo a este tipo de solución arquitectónica para conexiones de zonas, por lo que, en atención a su mandato, se abre la posibilidad de que los estudios de detalle o los proyectos constructivos puedan aportar soluciones alternativas que resuelvan el problema planteado (artículo 2.120.1).

- Se asimila el régimen jurídico de los pasos peatonales previstos en los planos del Plan General, a los pasajes y soportales (2.120.2).

- Ante la indeterminación de la normativa, se regula el ancho mínimo de los viarios en el suelo Núcleo Rural de Régimen Urbano, igualando al régimen previsto para los viarios privados en las zonas de vivienda unifamiliar, teniendo en cuenta la singularidad de esta calificación urbanística, con características propias del Suelo No Urbanizable y otras del Suelo Urbano, siendo distinto el tratamiento que los planos dan al viario en las diferentes zonas del Municipio, lo que generaría un problema de desigualdad e inseguridad jurídica no aconsejable.

Se entiende que debe existir un cierto grado de tolerancia con los desarrollos de estos suelos, debiendo el Ayuntamiento garantizar las cesiones de terrenos necesarios para el ensanche viario, pero sin exigir actuaciones urbanizadoras inmediatas que paralizarían la concesión de licencias de forma aislada, siendo el Proyecto de Urbanización el que contemple la resolución de los problemas específicos en cada zona de actuación, otorgando mero carácter orientativo al gálibo recogido en los planos (artículo 2.127.4).

- Se incorpora a la relación de usos admitidos en el Suelo Urbano Residencial de tipología unifamiliar los locales abiertos al público, cuando se trate de una actividad ejercida directamente por los residentes, encuadrada en el sector terciario y se encuentre vinculada a la vivienda; toda vez que, estando autorizados los locales de trabajo, las actividades de los locales abiertos al público, por regla general, resultan menos agresivas para los colindantes. No parece justificado que en este tipo de suelo no pueda existir la tienda del pan, la peluquería, la farmacia u otras actividades semejantes (artículo 2.128.1).

- Siguiendo el criterio fijado para los artículos 2.76.6 y 2.76.8, se establece que sea el estudio de detalle el instrumento urbanístico de desarrollo del Plan que fije los retranqueos interiores de las parcelas ordenadas (artículo 2.131.7).

- Se regulan con más detalle las condiciones de distancia y alturas de los setos vivos (artículo 2.133).

- Teniendo en cuenta que en ocasiones el linde con las zonas industriales son viarios públicos, se precisa que el retranqueo a linderos de las edificaciones en Gran Industria se cumplirá respecto a los distintos de vía pública, de forma que a ésta no sean precisos, en tanto que la edificación se mantenga en los límites de la parcela, y ello atendiendo a las necesidades que tienen las empresas de que los procesos productivos sigan una línea determinada y no otra (artículo 2.145.1).

- Se prevé la posibilidad de ocupar la planta semisótano o sótano en su totalidad para uso de estacionamiento, carga y descarga e instalaciones generales, complementando la flexibilidad del artículo 2.145.4 para las instalaciones en Suelo Industrial.

- Para resolver los problemas de interpretación que pudiera plantear la relación entre el uso residencial y alguna de las modalidades de alojamiento temporal, como los aparthoteles, y de acuerdo con las directrices fijadas por unanimidad por los grupos políticos municipales, se concreta el carácter de éstos como un uso vinculado al Suelo Urbano Residencial, excluyéndolos por tanto del Suelo Urbano Industrial en todas sus categorías (artículo 2.143.5, 2.148.4 y 2.153.1).

- Ante la ausencia normativa y las dudas interpretativas que se generaban de cara a los proyectos constructivos, se define el retranqueo de las naves a fachada exterior, fijándose por razones de equidad, la misma distancia que la que que figuraba en el anterior planeamiento, esto es, 5 metros, permitiendo la ocupación de las plantas semisótano o sótano en su totalidad (artículo 2.150.1).

- Se corrige el cómputo de la altura máxima de las edificaciones en suelo industrial, al no ser operativo, ni lógico que la misma sea a cumbrera, lo que produciría situaciones absurdas, por lo que se fija la misma a cornisa (artículo 2.150.6).

- Ante la falta de claridad de su contenido, se establece una equiparación del ancho de los viarios privados en Suelo Industrial con el establecido para los públicos en el artículo 1.17.1 (artículo 2.151.5).

- En Suelo Urbanizable se concreta definitivamente el uso del Suelo Urbanizable tipo 2 de El Berrón, que los grupos políticos consideran ha de ser Residencial y, en consecuencia, se equipara el sector mínimo para su desarrollo con el previsto para el Suelo Urbanizable del Tipo 1 (artículo 3.03.3 y 3.05.1).

- En Suelo Urbanizable (3.04.1) se concreta (al no estar claramente definido en la normativa actual) que la superficie mínima para desarrollar el Suelo Urbanizable Tipo 2, de 25.000 m2, no incluye la parte de Sistema General que le corresponde al Sector a desarrollar, por lo que la cuenta superficial correcta es contar 25.000 m2, más los que correspondan de Sistema General, y se considera necesario contemplar la posibilidad de combinar tipologías edificatorias de Unifamiliar y Baja Densidad cuando lo requiera la ordenación de las parcelas, por circunstancias concretas que se detallan, y sin que ello suponga incrementar la edificabilidad asignada por el planeamiento al ámbito de desarrollo, ni alterar las obligaciones de cesión que les correspondan.

- Se incorpora una mínima previsión normativa sobre la zona Industrial de Bobes cuya tramitación se ha seguido de forma independiente (artículo 3.05.3), al objeto de que exista debida constancia del ajuste entre el Plan General y el planeamiento de desarrollo.

- Se introduce la posibilidad de implantar usos incompatibles en el Suelo No Urbanizable, a través de un Estudio de Implantación (artículo 4.08.2).

- Se requiere aportar, cuando las divisiones o segregaciones, agregaciones y permutas de fincas no precisan licencia municipal, planos y escrituras de propiedad para la identificación de dichas fincas en los planos del Plan General y la debida constancia a efectos de modificación catastral (artículo 4.12.5).

- Se introduce, como causa para la separación de parcelas vinculadas, la modificación de las condiciones urbanísticas que les resultan de aplicación y que hagan innecesaria dicha vinculación. La ampliación de los suelos calificados como Núcleo Rural en la revisión del PGOU aprobada en 2002, e incluso la delimitación de suelos urbanizables que se propone en esta adaptación, puede repercutir, de forma directa, en parcelas vinculadas que con la nueva calificación o clasificación del suelo alteran sustancialmente su régimen jurídico (artículo 4.13.1).

- Es importante dejar claramente fijado en la normativa que la diferencia entre los valores numéricos de la superficie de terrenos, así como el grado de oscilación del 5% permitido con carácter general para las fincas, no es aplicable a los supuestos de segregación, en que la exigencia de cumplir con la parcela mínima no debe tener excepciones (artículo 4.19.2).

- Aun cuando puede parecer excesiva la cautela, el atractivo que supone la utilización de los hórreos para otros usos ajenos a su carácter de edificación agrícola, hace preciso prohibir expresamente la posibilidad de usar estas construcciones para uso residencial (artículo 4.24.4).

- Se modifica el artículo 4.27.3, sobre las condiciones de la explotación forestal, para sujetarse a las que establezca el órgano competente en la materia del Principado de Asturias, y se introducen dos apartados nuevos (artículo 4.27.4 y 4.27.5) sobre la regulación legal del cambio de uso de los suelos agrícolas a forestal, o viceversa, y las distancias a caminos, colindantes y viviendas, de las plantaciones, así como la altura máxima de los setos vivos.

- Se regula adecuadamente el tratamiento de las instalaciones de HUNOSA al margen del Pozo Siero de Lieres, con tratamiento específico, en atención a la necesidad de reindustrialización del espacio. Siero, municipio minero por excelencia, al ser el municipio asturiano donde se iniciaron las primeras labores minero-carboníferas, ha sufrido, como las restantes comarcas mineras, las consecuencias de la transformación de esta actividad desde sus inicios; después del despegue inicial y una fase de desarrollo importante, favorecido por la política económica del momento, que primaba las explotaciones nacionales, ha entrado en plena crisis, perdiendo todas sus explotaciones (el último pozo que se mantenía abierto, Pumarabule, ha cerrado ya y está en fase de desmantelamiento y traslado de la maquinaria y trabajadores), así como una gran parte de la mano de obra activa dedicada a este sector. Por eso, aun cuando se debate todavía el futuro de la minería asturiana, en el marco de la política energética europea, y se intenta por los gobiernos estatal y autonómico mantener la actividad en base a la consideración del carbón asturiano como parte de de la reserva energética nacional, es indudable que Siero no será uno de los municipios elegidos para ser incluido dentro de esa reserva, por lo que es necesario actuar con diligencia para preparar la alternativa de futuro de sus zonas mineras. No es razonable condenarlas al abandono y al olvido, por lo que han de ponerse los mecanismos e instrumentos precisos para reconducir los terrenos en que se asientan las antiguas explotaciones o escombreras, a nuevas actividades productivas, de forma que permitan la captación de inversiones y la implantación de otras industrias alternativas que puedan generar empleo y crear otro tejido industrial. Es importante en este sentido aunar los esfuerzos de todas las partes implicadas: HUNOSA, la administración municipal y la administración autonómica, cada una en lo que es materia de su competencia. HUNOSA, poniendo a disposición de las iniciativas empresariales que surjan los terrenos de que dispone; la administración municipal calificando adecuadamente dichos terrenos para permitir su transformación de Industrial-Minero a Industria General, y la administración autonómica apoyando los proyectos empresariales sólidos y generadores de empleo de calidad. No deben ponerse reparos a esta alternativa porque, donde hace falta poner los medios y recursos de que se dispone, es allí donde la actividad minera ha venido siendo el único motor de desarrollo de las parroquias. Y por eso no cabe otra respuesta que utilizar los instrumentos adecuados para acoger nuevas actividades productivas, de forma similar a como se ha hecho en los terrenos del Pozo Siero, en Lieres. Con esta labor cumplida, al menos no habrá reproches que formular a las trabas burocráticas o administrativas que pudieran paralizar durante meses proyectos que resultan básicos para la supervivencia de las parroquias afectadas. Así pues, se contempla la modificación del artículo 4.45.3 de la normativa del Plan General Municipal de Ordenación de Siero, haciendo extensivo a todas las instalaciones industriales-mineras de HUNOSA el mismo régimen normativo, incluyendo, además de los usos de industria general, otros que permitan una mayor diversificación del espacio y que puedan complementarse con los anteriores para posibilitar el mayor grado posible de actuaciones empresariales. En este sentido se considerarán admitidos, en estos suelos, los usos de Industria y Comercio, en las condiciones definidas en el artículo 2.142 del Plan General y los de Equipamiento, tanto público, como privado.

- Se incluyen en la clasificación de Industrias vinculadas al medio rural los talleres de maquinaria agrícola (artículo 4.46.1).

- Se concreta la superficie construida máxima de los almacenes o industrias de transformación, que no venía señalada y podía plantear problemas de interpretación (artículo 4.47.5).

- Se ha suprimido en el trámite de aprobación provisional de la Revisión del Plan General Municipal de Ordenación aprobada definitivamente por la CUOTA en sesión de fecha 4.06.02, el artículo 4.49, relativo a los talleres de maquinaria agrícola y a los talleres automóviles. Dado el interés de los grupos políticos en recuperar la posibilidad de que los talleres de maquinaria agrícola sigan vinculados al Suelo No Urbanizable, se regula adecuadamente este uso, con condiciones específicas directamente relacionadas con el medio.

- Se modifica la exigencia de Plan Especial para las Industrias transformadoras, las Estaciones de Servicio, las Dotaciones Municipales o Supramunicipales, las Dotaciones de ocio, el uso de Relación y el uso Hotelero, en Suelo No Urbanizable, por el Estudio de Implantación previsto en el artículo 71 del Texto Refundido aprobado por Decreto Legislativo 1/2004 (artículos 4.50.2; 4.51.2; 4.56.2; 4.58.2; 4.68.2 y 4.69.2).

- Aunque analógicamente es posible concluir la necesidad de ubicar los depósitos o almacenes de combustible en el Suelo No Urbanizable, por razones de una mayor seguridad jurídica, se especifica dentro del apartado relativo a los depósitos al aire libre, en el artículo 4.51.1.

Existen indudables razones de seguridad que aconsejan que el emplazamiento de este tipo de actividades se localice en Suelo No Urbanizable, donde el régimen de distancias con otras instalaciones o edificaciones es más fácil de cumplir que en suelo urbano.

- Dada la diversidad de servicios que habitualmente prestan las Estaciones de Servicio, y su vinculación con las carreteras, se amplia el régimen de usos posibles al hotelero, que se complementa sin generar incompatibilidades de ningún tipo (artículo 4.51.2).

- Se precisa normativamente que las actuaciones fijadas en planos que inciden sobre las vías de titularidad estatal o autonómica son meramente indicativas, por lo que la variación de su diseño respecto al representado en planos no supondrá modificación de Plan General. El respeto a las competencias sectoriales motiva que los proyectos técnicos se sometan a las determinaciones legales de cada Administración, por lo que el planeamiento se limitará a señalar exclusivamente su ubicación, sin entrar en otras cuestiones. (artículo 4.60.1).

- Atendiendo la indicación formulada por FEVE, se incorporan las condiciones y limitaciones a los usos impuestas por la Ley 39/2003, de 17 de noviembre, del Sector Ferroviario. (artículo 4.61.1).

- Se complementa la regulación de los tendidos eléctricos para el Suelo No Urbanizable, contemplando diferentes supuestos, y resulta conveniente, aun cuando la protección viene derivada de su propio régimen jurídico, señalar expresamente la salvaguarda de los B.I.C respecto a los tendidos de líneas eléctricas de cualquier tipo (artículo 4.62.5).

- Por las características especiales que presentan las instalaciones de telecomunicaciones, que precisan de lugares elevados para garantizar una buena cobertura del servicio, se incluye la posibilidad de negociación de la corporación municipal para fijar los puntos más favorables con los operadores, atendiendo a las necesidades del plan de desarrollo y a la necesaria protección del paisaje.

Ha venido siendo práctica habitual que hasta la fecha las empresas hayan desarrollado su plan de despliegue atendiendo únicamente a sus propios intereses, sin respetar las limitaciones que el planeamiento y las Ordenanzas fijan, sobre todo en lo relativo a compartir emplazamiento. Por ello, una adecuada compatibilidad del interés privado con los intereses públicos, aconseja buscar emplazamientos negociados que permitan optimizar infraestructuras y reducir el impacto de las instalaciones sobre el medio físico (artículo 4.63.2).

- Se ajusta técnicamente la redacción de los artículos 4.64.4 y 4.64.8 sobre los servicios de agua y saneamiento, adaptándolos a los criterios seguidos por la Oficina Técnica Municipal de Ingeniería.

- Se prevé la necesidad de disponer de la preceptiva autorización de gestor de residuos para el depósito de escombros en vertederos, al objeto de impedir, en la medida de lo posible, la aparición de vertederos ilegales (artículo 4.66.5).

- Se regula el emplazamiento de algunas actividades especiales, tales como los clubs, pubs, disco-bares o establecimientos de similares características, que contempla la disposición transitoria 3ª de la Ley 8/2002, de 21 de octubre, del Principado de Asturias, de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas, por tratarse de actividades más relacionadas con el Suelo Urbano que con el Suelo No Urbanizable. Es un hecho indudable que la normativa de la revisión del Plan General ha pretendido, a través del régimen de usos en el Suelo No Urbanizable, mejorar las condiciones de calidad de vida de los Núcleos Rurales, al no contemplar, dentro de los usos permitidos o autorizables, actividades susceptibles de generar molestias a sus habitantes y que por tanto deben ser emplazadas en suelos urbanos especialmente aptos, o en otras áreas diferentes de las de asentamiento de la población. Del mismo modo, hoy día existen otras actividades que aún no resultando molestas por humos, gases, ruidos, etc., sin embargo presentan otros condicionantes que las hacen no aconsejables en este tipo de suelo. Así, los clubs y demás establecimientos similares, que a través de la fórmula de aparecer como hoteles, pudieran implantarse en todos aquellos suelos que permiten el uso Hotelero, lo que trasladado al Suelo No Urbanizable puede significar una alteración importante de la intensidad de tráfico, generando problemas de seguridad en las vías rurales, muchas veces con un ancho estrecho y no adaptado para niveles intensivos de tráfico. Este tipo de usos desvirtúa totalmente las condiciones de relación del Núcleo, la tranquilidad y calidad de vida de sus habitantes, y la necesaria integración entre la población, los usos admitidos y los valores tradicionales a mantener. Por ello, se considera necesario prohibir expresamente las actividades antes citadas en los Núcleos Rurales, y limitar su implantación exclusivamente a los suelos Urbanos o al Suelo No Urbanizable de Interés, colindante con carreteras de la red estatal o regional, requiriendo su implantación, en este último caso, la tramitación de un Estudio de Implantación, que deberá valorar el impacto que, tanto la edificación como el uso, suponga sobre el medio, no siendo posible su implantación cuando puedan producirse alteraciones importantes de las formas naturales del terreno, de la vegetación arbórea, o de otros elementos físicos que estén sujetos a protección. Así, se propone una modificación de los artículos 4.68 y 4.69 que recojan estas circunstancias expuestas.

- Se aclara el sentido de la limitación del apartado 3 del artículo 4.68, respecto a la distancia que han de guardar los establecimientos hosteleros en relación con otras edificaciones. El sentido de esta limitación es proteger a los vecinos colindantes, a fin de que las molestias que pueda generar la implantación de estos establecimientos sea la menor posible; pero ello no significa que no pueda permitirse su implantación en los Núcleos Rurales, dado que suponen un elemento integrador de la vida social de los pueblos. En consecuencia, los locales de menos de 300 m2 de superficie total construida, guardarán los retranqueos legales previstos con carácter general para todo tipo de construcciones: 3 metros a colindantes, debiendo garantizar la existencia de una superficie adecuada de aparcamiento dentro de la propia parcela en la proporción de al menos una plaza por cada 25 m2 construidos. Por encima de 300 m2 las edificaciones que se destinen a estos usos deberán guardar una distancia mínima de 100 metros a otras edificaciones residenciales, excluyéndose las del mismo carácter que la que se pretende instalar, las industrias vinculadas al medio rural y los talleres artesanales. En el supuesto de que existieran dentro de ese perímetro parcelas sin edificar, podrá autorizarse la nueva implantación de una actividad en el caso de que exista autorización expresa del dueño de la parcela, que se elevará a documento público, con inscripción en el Registro de la Propiedad.

- Se incorpora un apartado 2 del artículo 4.78 para aclarar normativamente que en el Suelo No Urbanizable no se aplican parámetros específicos de edificabilidad, tomándose únicamente en cuenta las condiciones del artículo 4.77 y las complementarias que para cada uso se recoge en la normativa.

- Se busca dar solución a los problemas que plantean las alturas de algunas edificaciones admitidas en el Suelo No Urbanizable, tales como las industrias de transformación (almacenes de madera, lagares de sidra, etc.) que por sus características pueden necesitar mayor altura que la fijada con carácter general, por lo que se abre la posibilidad de justificarlo adecuadamente y resolver cada caso en concreto (artículo 4.85.3).

- Se regulan los movimientos de tierra en Suelo No Urbanizable, estableciendo las condiciones de los mismos, dado que la prohibición absoluta que existía para este tipo de actuaciones resulta contradictoria con las autorizaciones concedidas por los organismos sectoriales competentes, y en algunos casos supondría impedir incluso actuaciones de defensa de los bienes a proteger, como las permitidas por la Confederación Hidrográfica del Norte (artículos 4.89.1, 4.102.2, 4.103.1c) y 4.105.2).

- La normativa no puede ser ajena a la realidad social del momento, ni a los usos y costumbres de cada zona. En consecuencia, es preciso regular con mayor precisión la tipología de los cierres permitidos en el Suelo No Urbanizable, ajustándolos a lo que es la práctica habitual en el Municipio (artículo 4.90).

- Se matiza la prohibición de efectuar muros de contención de tierras, limitando éstos a una altura de 1,50 metros, equivalente a la de un cierre de fábrica, debiendo solucionarse, por encima de esta altura, mediante taludes (4.90.7).

- Ante los acuerdos adoptados por la CUOTA en este sentido, se limita la posibilidad de autorizar construcciones prefabricadas al Núcleo Rural, manteniendo libre de este tipo de solución constructiva el resto de Suelo No Urbanizable (4.96.1).

- Se suprime la referencia a las zonas de relieves dominantes, entendiendo que la protección de un lugar viene determinada por la normativa del Plan General y no por la exigencia de una cota de altitud que, en muchos casos, ya verificados en la práctica, no se corresponde con la realidad física del terreno, pues a determinada altura existen parcelas totalmente llanas y con posibilidad de ser edificadas, y a media ladera existen parcelas inedificables por sus condiciones de inaccesibilidad o pendiente topográfica (artículo 4.98.2).

- Aun cuando la normal aplicación del régimen jurídico del artículo 4.74 sobre las condiciones generales de edificaciones y usos existentes podría resultar suficiente, es aconsejable dejar claramente señalada la posibilidad de que las instalaciones agrícolas y ganaderas existentes dentro del suelo de Protección puedan ampliarse en las condiciones del citado artículo (artículo 4.102.1)

- Es conveniente, de cara al interés público, dejar recogida la posibilidad de realizar determinadas obras de infraestructura, como los depósitos abastecedores de agua, incluso en los suelos de Protección, habida cuenta de que su ubicación debe cumplir unos requisitos mínimos de cota para lograr los objetivos de abastecimiento que pretenden satisfacer, considerando que el régimen general de usos no puede ir nunca contra los intereses generales de la población, a la que se debe prestar los servicios básicos (artículo 4.102.2).

- Se suprime en el artículo 4.103.1.a) la referencia a las zonas de relieves dominantes, sustituyéndola por otra más acorde con lo que se pretende conseguir, como ya ha quedado dicho en la justificación reflejada para el artículo 4.98.2.

- En el artículo 4.103.1.d) se tiene en cuenta, a efectos de identificación y control de las masas boscosas, el trabajo de incorporación efectuado, y se mantiene la remisión, a efectos de tala, al órgano forestal competente.

- Ante la desaparición del Suelo No Urbanizable Genérico es obligado reconsiderar el régimen jurídico del suelo de Interés en un Municipio como Siero, en pleno centro de Asturias, que carece de espacios protegidos a nivel regional, y que es uno de los Municipios de mayores posibilidades de expansión y desarrollo, por lo que se ajusta el régimen de usos del suelo de Interés, incorporando aquellos que no suponen especial contradicción con el carácter de este suelo (artículo 4.105.1).

- En el artículo 4.106.2 se detallan los nuevos usos que se propone incorporar, tales como los almacenes o industrias de transformación de productos agrarios, los talleres artesanales, los depósitos al aire libre, estaciones de servicio, dotaciones a nivel local, dotaciones de ocio, relación, en el entorno de los Núcleos Rurales, y hotelero en la modalidad de casas de aldea.

- De conformidad con lo establecido en el Acuerdo de la CUOTA de fecha 15 de abril de 2003, por el que se estima el requerimiento de anulación planteado desde el Ayuntamiento de Siero respecto de las prescripciones del acto de aprobación definitiva, y en lo que afecta a las aureolas de los Núcleos Rurales, se considera necesario mantener su existencia, al desaparecer el Suelo No Urbanizable Genérico, para permitir un desarrollo urbanístico equilibrado entre la rigidez del suelo de Interés y la excesiva concentración de los Núcleos Rurales. Si bien no puede transformarse todo el Suelo No Urbanizable Genérico en Urbanizable, ni incorporarse en su totalidad a los Núcleos Rurales, por cuanto que se incumpliría, en la mayoría de los casos, lo dispuesto en el artículo 138.1 del Texto Refundido de las Disposiciones Legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004 de 22 de abril), (en el sentido de que el planeamiento no podrá autorizar en ningún Núcleo Rural un incremento del aprovechamiento urbanístico ni del número de viviendas que suponga elevar el conjunto del Núcleo a más del doble del ya existente), sin embargo tampoco puede pasar todo el suelo anteriormente Genérico a engrosar directamente el suelo de Interés sin un régimen urbanístico específico que tenga en cuenta lo anteriormente señalado, en relación con el artículo 124.1 del citado Texto Refundido, que posibilita la construcción de viviendas en las zonas de Interés que el planeamiento señale, para permitir el mantenimiento del peculiar sistema de poblamiento del territorio asturiano.

Así, se propone seguir definiendo una zona de entorno de Núcleo Rural, definida por una distancia de 250 metros a su alrededor, como la aureola que figuraba en el Texto Refundido, en la que se mantiene la posibilidad de construcción de vivienda con parcela de 5.000 m2. Con esta fórmula se consiguen ambos objetivos: cumplir con la normativa regional, no incrementar la densidad del Núcleo Rural y posibilitar un Suelo No Urbanizable de Interés específico en el entorno de los Núcleos Rurales en el que poder edificar en condiciones más favorables que en el resto del Suelo No Urbanizable (artículo 4.111.3).

- Se aclara el alcance del artículo 4.115.1, a fin de resolver situaciones que tradicionalmente se vienen produciendo, de agrupaciones de viviendas que no cumplen con la parcela mínima vinculada por vivienda, y que de esta forma no pueden segregarse. Se pone en relación este artículo con el 4.118, dejando clara la postura general y las excepciones que pueden ser admitidas.

- Se limita el máximo de viviendas posibles en el entorno de los Núcleos Rurales a seis, con independencia de la superficie de la finca para no desvirtuar el carácter del Suelo No Urbanizable (artículo 4.116.8).

- Correlativamente, en el artículo 4.118.1 se especifican con detalle diversas situaciones relacionadas con la segregación de fincas, que vienen generando problemas de interpretación, y a la vez posibilitando fraudes de ley, dejando definida la obligatoriedad de cumplir con los 1.250 m2 de superficie mínima incluida dentro del Núcleo.

- También se determina, con mayor precisión, en el artículo 4.118.2, cuando es posible edificar en parcela superior a 1.250 m2 aun cuando no esté en su totalidad dentro del Núcleo Rural, quedando limitada esta posibilidad a las fincas no segregadas.

- Se recogen las condiciones en que se autoriza el derribo de las construcciones existentes, siguiendo las directrices que fija el Texto Refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (artículo 4.121.3).

- A fin de homogeneizar los módulos de equivalencia en todos los casos, dentro del Suelo No Urbanizable, se modifica el relativo a la tipología de nave, quedando así fijado en 300 m2 (4.125.3).

Corregir los errores apreciados en la calificación de terrenos como consecuencia de la contestación a las alegaciones presentadas por particulares durante el trámite de información pública que, habiendo sido estimadas, no fueron incorporadas a los planos.

• Alegación de doña Nieves Coya Noval (expediente número 242K103Z, en relación con el Expte. 242K100U), sobre incorporación de finca al Núcleo Rural 24.04. Se subsana la omisión modificando los planos correspondientes.

• Alegación de don Luis Gallego Vales (expediente número 242K10HB), sobre incorporación de finca al Núcleo Rural 14.16. Se subsana la omisión modificando los planos correspondientes.

• Alegación de don Germán Sánchez Cuesta (expediente número 242NZ02P), sobre incorporación de finca al Núcleo Rural 23.07 de Carbajal. Consta estimada la alegación presentada en el periodo de información pública y se comprueba que la finca no ha sido incluida en el Núcleo, por lo que procede subsanar el error.

• Alegación de doña Leonides Puerta Rodríguez (expediente número 242NZ02Y), sobre incorporación de finca al Núcleo Rural 1.13 de Faedo. Consta estimada la alegación presentada en el periodo de información pública y se comprueba que la finca no ha sido incluida en el Núcleo, por lo que procede subsanar el error.

• Alegación de Constructora Los Acebos, S.A., sobre error en la calificación de fincas de su propiedad en La Barganiza sin tener en cuenta el Estudio de Detalle presentado ni la estimación de la alegación formulada en su día en el sentido de clasificar el suelo como Urbano, Núcleo Rural de Régimen Urbano en el ámbito al que la alegación se refiere. Comprobado en los planos del Texto Refundido que no ha sido modificada la calificación urbanística de las fincas afectadas, se subsana el error y se otorga la calificación de Núcleo Rural Régimen Urbano, debiendo desarrollarse posteriormente este nuevo ámbito a través de un estudio de detalle que dé solución a la ordenación interior y a la estructura viaria del conjunto de las parcelas en relación con la zona en que se integran.

• Alegación de don Dionisio Medina Bastián (expediente número 242N1004), sobre corrección de errores al no incorporar al Núcleo Rural 9.07 la finca solicitada, habiendo sido estimada la presentada durante el periodo de información pública.

Suprimir la delimitación de la zona de relieves dominantes.

La simple visualización de los planos y de las líneas que delimitan los presuntos relieves dominantes, y que afectarían a más de una tercera parte del Municipio, justifican por si mismas subsanar esta circunstancia y mantener únicamente las limitaciones que se fijan en el texto normativo. Varios casos comprobados específicamente acreditan la disparidad entre la realidad y lo reflejado en los planos, por cuanto que amplias zonas llanas con accesos rodados asfaltados y alumbrado público quedarían incluidas dentro del relieve dominante, mientras que otras con pronunciadas pendientes se considerarían aptas para la edificación.

Modificar la reordenación del Suelo Urbano colindante con la parcela de propiedad municipal, en la Sierra de Granda, pasándolo a Industrial.

Con motivo de la estimación de la alegación presentada por CAPSA en el periodo de información pública, parte del suelo municipal de La Sierra de Granda se calificó como Gran Industria, para facilitar el desarrollo futuro de esta empresa, permitiendo la agrupación de todas sus propiedades y desapareciendo el viario previsto de conexión con la parcela municipal que las atravesaba. Dado que sin embargo el interés de CAPSA por adquirir la parcela municipal ha sido nulo, quedando desierta la subasta convocada para su venta, y los terrenos municipales sin acceso rodado, con lo que se ha causado un deterioro patrimonial importantísimo a los bienes municipales, se reconsidera la ordenación de los terrenos colindantes con el bien municipal, pasando a suelo Industrial, teniendo en cuenta las circunstancias objetivas de la zona, su posible desarrollo, la diferenciación clara de usos residenciales e industriales, fijándose nuevamente el vial de acceso previsto en el documento de aprobación inicial de la revisión del PGOU, antes de la aceptación de la alegación presentada por Central Lechera, que salvaguarda los intereses municipales, y se fija un nuevo esquema de accesos desde la SI-3 que resulta ejecutable, dado que el actual no es viable, incorporándose a los planos una propuesta orientativa que podría ser modificada por el Plan Parcial de Desarrollo sin que dicho cambio supusiera modificación de Plan.

Como consecuencia de todo lo dicho, se reconsidera la calificación del suelo residencial unifamiliar de la UH-26, y se califica como ID, acorde con los colindantes. Esta solución posibilita completar un esquema viario acorde con las necesidades del conjunto del suelo Industrial y facilitará el desarrollo de todas las parcelas, beneficiando, incluso, las actuaciones previstas para vivienda protegida en la zona.

Resolver los problemas de gestión surgidos como consecuencia de la consideración de algunos terrenos de Equipamiento público como Suelo Urbano consolidado, así como la necesidad de obtener otros terrenos de Equipamiento público de forma anticipada al desarrollo de los suelos Urbanos No Consolidados.

- En la Unidad Homogénea 93/E/C de Pola de Siero aparecen dos fincas como Equipamiento Público Consolidado cuando la realidad es que no han sido adquiridas por la administración. En consecuencia debe subsanarse el error y si bien se mantiene su calificación, su régimen jurídico ha de ser el de No Consolidado y por tanto ser compensado este Equipamiento por los propietarios del Suelo Urbano No Consolidado en función del aprovechamiento medio del núcleo que le corresponde.

- Se rectifica el carácter del Equipamiento previsto en la Unidad Homogénea 26/Eb/C de Lugones, al no ser todavía público, por pertenecer a una parcela no desarrollada, por lo que su nueva consideración ha de ser la de Equipamiento No Consolidado, y su aprovechamiento absorbido por la UH-31 OVP-4NC de la misma propiedad.

- En la Unidad Homogénea 8 V/C de El Berrón existe un error, al no disponer el Ayuntamiento de este terreno de cesión; por tanto, ha de ser subsanado a través de la corrección en planos y ficha, considerando como No Consolidado el espacio Verde, que se obtendrá con el desarrollo de la Unidad Homogénea a la que se le dará el aprovechamiento correspondiente.

- En la Unidad Homogénea 48 de El Berrón existe otro problema de gestión al calificar como Equipamiento Público, Suelo Urbano Consolidado, un terreno privado que no ha sido cedido. Debe corregirse el error a través de la consideración de este Suelo como No Consolidado, pudiendo trasladar el aprovechamiento que genera a las Unidades Homogéneas 49, 50 y 51, con capacidad suficiente para absorber en su totalidad el mismo.

- Como consecuencia de la cesión a la Consejería de Vivienda del Principado de Asturias de un solar municipal, en la Avenida de Gijón, de Pola de Siero, para la construcción de viviendas de protección, el resto del solar, que no puede ser utilizado para uso residencial, por incumplimiento de la normativa del Plan General, se considera oportuno calificarlo como Equipamiento Público, al objeto de que el Patrimonio municipal no salga perjudicado con la cesión y se posibilite su destino como uso dotacional del que pueda beneficiarse la comunidad.

- La finca en la que se encuentra el Palacio de Aramil no está calificada urbanísticamente, al figurar en su totalidad como entorno de protección del Palacio, que a su vez figura incluido en el catálogo del Inventario Arquitectónico de Asturias identificado con el número 1, de los pertenecientes al municipio de Siero.

No consta que por parte de la Consejería de Cultura se haya delimitado un ámbito de protección específico del Palacio, resultando por tanto de aplicación la disposición transitoria tercera de la Ley 1/2001, del Principado de Asturias, de 6 de marzo de Patrimonio Cultural, que establece que con vistas a su protección preventiva, durante un período de 10 años, este bien queda sometido al régimen de los bienes incluidos en el Patrimonio Cultural de Asturias, por lo que, en todo caso, la protección del mismo viene dada exclusivamente por la normativa municipal recogida en el Texto Refundido de la Revisión del PGMO de Siero en los artículos 1.42.3, 1.42.4 y 1.43.2.

Está el Palacio en un estado de conservación deficiente, acrecentándose año tras año su deterioro por la falta de inversiones en obras imprescindibles para garantizar su continuidad como elemento de gran valor histórico-artístico. Como consecuencia de ello la propiedad actual está en disposición de hacer un importante esfuerzo inversor para recuperar su habitabilidad y garantizar su futuro, procediendo a la búsqueda de un uso compatible de su historia, con sus elementos característicos y con su entorno, poniendo a la vez en valor el resto de la finca para afrontar el coste de adquisición y la rehabilitación del edificio.

Por su parte el Ayuntamiento de Siero considera de gran interés recuperar para el municipio y su historia este emblemático palacio, y a la vez reconoce la necesidad de ordenar urbanísticamente el resto de finca que excede con mucho del entorno de protección mínimo que fija el planeamiento.

En este sentido, teniendo en cuenta su colindancia con varios núcleos rurales (la práctica totalidad de la finca se encuentra dentro del entorno de los mismos), le resultaría de aplicación el régimen jurídico de los artículos 4.11.3 y 4.118.3 de la normativa de la Revisión del PGMO., que contempla unas condiciones especiales para la construcción de viviendas, sobre parcela de al menos 5.000 m2, si bien debe actuarse con criterios racionales en cuanto a prever un desarrollo que no altere la tipología general de la zona, dotarla de las infraestructuras básicas de las que carece actualmente, integrar las nuevas edificaciones con las ya existentes y las zonas verdes previstas, y a la vez permita obtener a la colectividad las plusvalías generadas como consecuencia de la actividad urbanística, a través de la obligación de cesión legal prevista para el Suelo Urbanizable, por entender que esta clasificación del suelo resulta la más idónea para compaginar el aprovechamiento privado, con los intereses públicos y la garantía de asunción de los costes derivados de la necesidad de las infraestructuras básicas imprescindibles en los Núcleos Rurales.

El desarrollo de las condiciones de ordenación de la finca se recogerá en un Convenio Urbanístico a tramitar conjuntamente con esta Revisión de Planeamiento y que deberá ser informado favorablemente por la Consejería de Cultura.

F) TEXTO REFUNDIDO DE LA NORMATIVA VIGENTE EN EL SUELO URBANO DE LA FRESNEDA.

Se adapta también a la Ley 3/2002 el citado texto normativo, y en particular los artículos 5.1.1; 5.2.2.1; 5.2.4.4.; 5.3.2; 5.3.3.1; 5.3.3.4; 5.3.5.5.; 5.6.2.2. y 5.9.1.1.

Se modifican los artículos 5.6.8 (sobre los cierres de parcela) 5.7.4.6.2; 5.7.6.6.2;. y 5.7.7.7.2 para que los equipamientos públicos tengan su edificabilidad reflejada en el parámetro m2/m2, en lugar del actual m3/m2 que ya no se utiliza en la normativa urbanística.

ESTUDIO DE GESTION

a) Se delimita una Unidad de Ejecución número 5, en Lugones, para el desarrollo de la parcela municipal inicialmente clasificada como Urbanizable Unifamiliar, en la UH-10, considerando oportuno modificar la clasificación (a Suelo Urbano No Consolidado), y la tipología (que pasa a ser de Baja Densidad), con destino específico a la construcción de viviendas sujetas a algún tipo de protección, dada la carencia de suelo público con esta finalidad en Lugones. La delimitación de la Unidad de Ejecución se justifica con el objetivo de resolver adecuadamente los accesos a la parcela desde la carretera de la red regional SI-1, Lugones-Venta del Gayo, de forma que los costes de urbanización contemplen también la solución al acceso.

b) Se delimita también una Unidad de Ejecución nº 6, en Lugones, que configura una nueva Unidad Homogénea 89, para resolver el problema planteado con el reparto de beneficios y cargas del conjunto de parcelas que forman la UH 31 OV-0/C y 31 OV-4E/C, por cuanto que los espacios libres de edificación no están consolidados y resulta preciso garantizar los derechos de todos los propietarios al reparto de la edificabilidad prevista por el planeamiento. Con esta propuesta se da respuesta a la petición de Tena y Salgado en el expediente 242OZ001.

c) Por la empresa RHI Refractories España, S.A. se plantea la posibilidad de recalificar parte de su Suelo Industrial de Lugones que linda con la carretera AS-18, en la Avenida de Gijón, a Residencial, para separar definitivamente el uso industrial del residencial, con una propuesta de prolongación de vial que actuaría como separador de los mismos.

La petición de la empresa desde el punto de vista de la ordenación de la zona es coherente, está razonada y resulta interesante. Dado que la revisión faculta para adoptar decisiones de este tipo cuando están debidamente fundadas, se acepta la propuesta y se propone calificar el suelo como CC-5NC.

d) Asimismo, dentro del Estudio de Gestión, se acompañan las nuevas fichas del Suelo Urbano No Consolidado y del Suelo Urbanizable, una vez corregidos los errores detectados en las mismas. Con las fichas se pretende dar una explicación clara de los datos de interés para los propietarios, a fin de saber lo que pueden edificar, la parcela que les queda privativa y en consecuencia lo que deben ceder al Ayuntamiento. Se eliminan los datos que no aportan claridad en los conceptos y por contra podrían generar confusión, como se ha podido acreditar con la experiencia práctica desde la entrada en vigor de la revisión del Plan General. No se alteran las determinaciones que son Plan General, y se incorporan los módulos promedios de cesión y aprovechamiento de los núcleos urbanos, y del aprovechamiento del Suelo Urbano No Consolidado, en función de los cuales se aplica el aprovechamiento de los terrenos íntegramente destinados a viario o Equipamiento.

e) Se modifica la calificación urbanística de la parcela municipal existente en La Sierra de Granda, actualmente calificada como Urbana Unifamiliar, pasándola a Urbana de Baja Densidad para su destino como viviendas de protección pública, resolviendo el viario que da servicio a la parcela municipal y a la colindante. Asimismo, y con el objetivo claro de fomentar la construcción de viviendas de protección en el marco de un plan de vivienda consensuado con la Consejería de Vivienda y Bienestar Social del Principado de Asturias, el Ayuntamiento de Siero, al carecer de solares suficientes para facilitar un número de viviendas importante (en relación con la población del Concejo), entiende necesario poner en valor los suelos patrimoniales de que dispone y así los restantes terrenos de La Sierra de Granda (en los que en su momento se ha desarrollado ya por el Principado de Asturias un programa de viviendas sociales para minorías étnicas), y que afectan a una superficie de 107.970 m2, se ponen al servicio del Principado de Asturias para afrontar la construcción de más de 400 viviendas de protección, con tipología de Baja Densidad. Dentro de esta cifra se procederá a la habilitación de una zona verde de 46.368 m2; y el Ayuntamiento de Siero mantendrá la propiedad de 25.665 m2, destinada a cubrir las necesidades de equipamientos públicos que el incremento de población de la zona demande, posibilitando la ampliación de la zona escolar, de la zona deportiva y la construcción de aquellos otros equipamientos que se precisen en el futuro.

Se delimita para su desarrollo una Unidad de Ejecución que llevará como carga urbanizadora la expropiación de los terrenos necesarios para la mejora de los accesos desde la CN-634 (562 m2), de forma que los costes derivados de la mejora de las infraestructuras viarias sean asumidos por el importante número de viviendas a desarrollar con la actuación que se define, pudiendo estudiarse la posibilidad de que los expropiados puedan ser compensados con una de las viviendas nuevas o la habilitación de un local para la sustitución de los negocios existentes, en los nuevos edificios.

f) Se reconsidera la solución urbanística planteada por el Plan General para la zona CA-3 de Lugones, en la Unidad Homogénea 39, en la Avenida de Viella, dada la incoherencia que representa la modificación del vial ya urbanizado en su totalidad, y la afectación sustancial a espacios libres también urbanizados, sin que se considere admisible invadir la zona viaria con edificación de ningún tipo, por lo que se propone resolver toda la zona aún no desarrollada a través de varias actuaciones independientes que respeten la edificabilidad de cada parcela y ofrezcan una solución de conjunto acorde con los intereses generales, a través de un cambio en la tipología edificatoria.

g) Se reconsidera la solución del Plan General dada a la zona CC-3 de Lugones, en la Unidad Homogénea 36, en la Avenida de Viella, que mantiene la alineación fuera del resto de la Avenida, entendiendo que responde mejor al interés público retranquear las alineaciones e incrementar una altura para igualar con las de las demás Unidades Homogéneas del entorno y compensar a los propietarios para que no exista pérdida sustancial de la edificabilidad.

h) Con motivo de la supresión de los pasos a nivel de Lieres, y la nueva red viaria generada, ha quedado afectado el suelo V-SG y de esta forma también se afecta el módulo promedio del Suelo No Consolidado, al que se vincula el V-SG en este núcleo.

Como consecuencia de todo lo anteriormente expuesto, se modifican los listados de las Unidades Homogéneas que figuran incorporadas al Estudio de Gestión del Texto Refundido, y se modifica el Texto Normativo recogiendo las variaciones ya definidas en la memoria.

En Suelo Urbanizable se han producido una serie de cambios en las fichas como consecuencia de los errores detectados, o la concreción de las determinaciones del Plan General. Así:

• El suelo UZ de El Berrón pasa a ser en su totalidad Unifamiliar, desechando la posibilidad que contemplaba el Plan General de que parcialmente pudiera ser Industrial. Así lo ha creído conveniente la Comisión Informativa de Urbanismo, entendiendo que este importante núcleo urbano del concejo, el tercero por número de habitantes, debe disponer, como Lugones y Pola de Siero, de una zona de crecimiento para vivienda unifamiliar que le permita ensanchar el suelo residencial, al estar constreñido su crecimiento por el Este y por el Oeste, por los polígonos industriales ya existentes.

• Se incorpora una nueva Unidad Homogénea 4/COM/UZ, en el suelo de Viella, Colloto, Granda, por haber quedado sin definir en el texto refundido.

• Se corrigen los datos de superficie y la delimitación de la UH-16 del Suelo Urbanizable Industrial de Viella, Colloto y Granda, con motivo del ajuste producido como consecuencia de la ubicación correcta de la glorieta de acceso a Parque Principado, extendiendo el Suelo Urbanizable al límite del talud del viario ejecutado.

• Se introducen en los listados de todas las Unidades Homogéneas de Urbanizable los cambios derivados de los ajustes de mediciones realizados en cada ámbito, y el descuento de la superficie de viario existente. En función de ello, se ajustan los listados en función de las fichas de cada ámbito.

• Se modifica parte de la operativa del suelo urbanizable, al producirse el ajuste numérico, para posibilitar las transferencias de aprovechamientos entre ámbitos.

• En el apartado de varios se modifica el destino del aparcamiento exigible en OVP y BD, que ha de ser de vehículos automóviles, en lugar de camiones, que tienen su reserva específica en la tipología ID y COM.

• De conformidad con la exigencia fijada en el artículo 62 del Texto Refundido de las Disposiciones Legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo del Principado de Asturias, la edificabilidad máxima por hectárea expresada en metros cuadrados de techo construible sobre rasante por metro cuadrado de suelo, figura en los cuadros resumen por tipologías del Estudio de Gestión del Suelo Urbanizable.

• Ante las dificultades de desarrollo que presentan algunos suelos Urbanizables, por topografía o afectación de redes de servicio de gas, CADASA, Alta Tensión que no resulte posible soterrar, etc, resulta necesario facilitar soluciones que sin incrementar la edificabilidad, ni modificar las obligaciones de cesión, posibiliten las actuaciones sobre los mismos, y para ello se contempla la posibilidad de que en el Suelo Urbanizable unifamiliar se permitirá combinar esta tipología con la de Baja Densidad, de forma que concentrando la edificación dentro de límites racionales, la ordenación general resulte beneficiada (artículo 3.04.6 y 3.05.4).

ESTUDIO ECONOMICO-FINANCIERO

Teniendo en cuenta que las actuaciones derivadas de la delimitación de Suelo Urbanizable Prioritario serán llevadas a cabo, bien por los particulares, o bien por el agente urbanizador que vaya a desarrollar el suelo, no se considera que existan alteraciones económicas sobre las previsiones recogidas en la Revisión del Plan General aprobada definitivamente por la CUOTA el 4 de junio de 2002, manteniéndose los criterios del apartado 4 del Estudio Económico-Financiero relativo a la financiación del Plan General.

El resto de cuestiones que son objeto de revisión no representan gasto económico, por referirse a modificaciones normativas o sobre planos que carecen de incidencia en el Estudio Económico Financiero general, y las aperturas de nuevo viario o las conexiones con el ya existente serán asumidas por las Unidades Homogéneas a las que específicamente se vinculan.

En consecuencia, no se prevén nuevos capítulos de gasto.

Junio de 2004, el equipo redactor: Don Manuel Is Maside, Jefe de servicio de Gestión Urbanística y doña Ana María Fernández Dopazo, Arquitecto Municipal, Jefe de la Sección Técnica de Gestión Urbanística.

INFORME ALEGACIONES. MEMORIA JUSTIFICATIVA

Indice:

1. Introducción.

2. Análisis general de las presentadas sobre el Suelo No Urbanizable.

3. Análisis de las alegaciones presentadas sobre el Suelo Urbano.

4. Catálogo.

5. Suelo Urbanizable.

6. Otras consideraciones.

7. Justificación de los cambios normativos introducidos en relación con el documento sometido a información pública.

8. Relación de alegaciones a la adaptación del PGOU por parroquias.

9. Cuadros comparativos de aumento de superficie en los núcleos rurales.

INFORME ALEGACIONES. MEMORIA JUSTIFICATIVA

INTRODUCCION

Durante el periodo de información pública de la adaptación de la Revisión del Plan General Municipal de Ordenación de Siero a la Ley 3/2002, del Principado de Asturias y su Texto Refundido, aprobado por el Decreto 1/2004, y que se ha extendido desde el día 1 de septiembre al día 2 de noviembre de 2004, se han presentado un total de 506 alegaciones dentro de plazo y otras 8 fuera del plazo legal.

Por parroquias se distribuyen de la siguiente forma:

ANES 48

ARAMIL 18

ARGDCELLES 18

SAN MIGUEL DE LA BARREDA 13

BOBES 8

CARBAYIN 3

LA CARRERA 32

CELLES 19

LA COLLADA 4

COLLADO 16

SANTA MARINA DE CUCLILLOS 4

FELECHES 33

GRANDA 17

HEVIA 15

LIERES 14

LIMANES 7

LUGONES 22

MARCENADO 12

MUÑO 19

POLA DE SIERO 22

TIÑANA 19

VALDESOTO 50

VEGA DE POJA 39

VIELLA 33

VIGIL 8

En cumplimiento de lo dispuesto en los artículos 15 y 16 del DL 1/2004 se ha dado traslado a los concejos colindantes, y a las Administraciones Públicas sectoriales afectadas, de la propuesta de Revisión formulada, constando la respuesta expresa de los siguientes Ayuntamientos y Administraciones:

• AYUNTAMIENTO DE GIJON, 14 de septiembre de 2004 (señalando la existencia de pequeñas diferencias en la línea definitoria de deslinde. Se ajusta a la base informática aportada).

• AYUNTAMIENTO DE NAVA, 19 de agosto de 2004 (Muestra conformidad con los límites geográficos entre concejos.

• AYUNTAMIENTO DE SARIEGO, 29 de octubre de 2004 (Solicita rectificar la delimitación de ambos términos municipales). Verificado un error en la delimitación de la línea de término se procede a su corrección según los planos del IGN y del Acta de Deslinde de ambos concejos.

• DEMARCACION DE CARRETERAS DEL ESTADO EN ASTURIAS, 23 de septiembre de 2004, (Informa favorablemente la propuesta de Revisión, por cumplirse las prescripciones exigidas por el Reglamento General de Carreteras y la O.M. de 16 de diciembre de 1997 sobre Accesos a Carreteras del Estado, Vías de Servicio y Construcción de Instalaciones de Servicios).

• MINISTERIO DE DEFENSA, 25 de enero de 2005 (Comunica la supresión de la zona de seguridad vigente y la señalización de una nueva zona de seguridad para la instalación militar del acuartelamiento “Cabo Noval”, de lo que se toma nota y se traslada a los planos).

• RENFE, PATRIMONIO Y URBANISMO, 24 de octubre de 2004 (Solicita se corrija error en la delimitación del suelo IF en Lugones. Se acepta).

No consta recibida en esta fase del procedimiento contestación de los siguientes Ayuntamientos y Administraciones, señalándose la fecha en que han recibido la notificación requiriendo informe:

• AYUNTAMIENTO DE NOREÑA (18 de agosto de 2004).

• AYUNTAMIENTO DE LLANERA (18 de agosto de 2004).

• AYUNTAMIENTO DE OVIEDO (18 de agosto de 2004).

• AYUNTAMIENTO DE LANGREO (18 de agosto de 2004).

• AYUNTAMIENTO DE S.M. REY AURELIO (18 de agosto de 2004).

• AYUNTAMIENTO DE VILLAVICIOSA (18 de agosto de 2004).

• CONFEDERACION HIDROGRAFICA DEL NORTE (18 de agosto de 2004).

• CONSEJERIA DE MEDIO AMBIENTE, ORDENACION DEL TERRITORIO E INFRAESTRUCTURAS (18 de agosto de 2004).

• VICECONSEJERIA DE MEDIO AMBIENTE (18 de agosto de 2004).

• CONSEJERIA DE MEDIO RURAL Y PESCA (18 de agosto de 2004).

• AYUNTAMIENTO DE BIMENES (19 de agosto de 2004).

• CONSEJERIA DE CULTURA - SERVICIO DE PATRIMONIO HISTORICO (19 de agosto de 2004), sobre el Catálogo de Patrimonio Urbanístico, ya remitido para informe previo el 15 de marzo de 2004.

• MINISTERIO DE FOMENTO-DIRECCION GENERAL DE FERROCARRILES (25 de agosto de 2004).

• CONSEJERIA DE CULTURA-SERVICIO DE PATRIMONIO HISTORICO (24 de septiembre de 2004) sobre la propuesta de ordenación de las parcelas de los Palacios de Aramil y Celles.

Se ha dado cumplimiento riguroso a las reglas que para la información pública prevé el artículo 22 del Decreto Legislativo 1/2004 habilitando una oficina específica para este fin, atendida en horario de mañana (10 a 14 horas) y tarde (17 a 20 horas) por tres funcionarios municipales en cada turno.

En términos generales las alegaciones presentadas al Suelo No Urbanizable se han referido a las siguientes cuestiones:

1. Ampliar los Núcleos Rurales delimitados, con inclusión de nuevas fincas.

2. Calificar como Núcleo Rural las bolsas de suelo que en la Revisión figuraban como Suelo No Urbanizable Genérico y que en la propuesta de adaptación pasaban a Suelo No Urbanizable de Interés.

3. Inquietud por la situación jurídica de la Aureola y las consecuencias de su desaparición.

4. Considerar que, con carácter general, el suelo es Urbanizable, salvo el que excepcionalmente debe mantener la calificación de Protección.

5. Que no existen cualidades agrarias o de interés específico de protección en los viejos suelos Genéricos, por lo que no deben preservarse del desarrollo urbanístico.

6. Deben ofrecerse oportunidades para rejuvenecer la población rural, fomentando la edificación.

7. Preocupación por el viario de los Núcleos Rurales de Régimen Urbano.

Además, se incide, en varios casos, en apelar a deudas políticas no saldadas por las molestias generadas a determinadas parroquias, ya sea por las obras públicas llevadas a cabo por otras Administraciones: autovía minera; depósito de agua de CADASA, etc; o por la injusticia que representa calificar unos suelos de una manera y no de otra, aludiendo en concreto a la propuesta formulada para actuar sobre los terrenos de los palacios de Celles y Aramil, o al desarrollo que ha tenido la Urbanización de La Fresneda y no el resto de la Parroquia de Viella.

Así, en Anes, se apela a la justicia social para ampliar los Núcleos y permitir a los vecinos parcelar y vender los terrenos y edificar, porque el Ayuntamiento debería compensarlos por las molestias generadas por la Autovía Minera.

En Aramil, se pide igual trato que para los terrenos de Coca-Cola o el Aguila Negra (que no han sufrido variación alguna) o se invoca el principio de justicia social por permitirse el desarrollo de la parcela del Palacio.

En ArgFCelles se reclama el mismo tratamiento que para el Núcleo Rural de La Belga (que no ha sido modificado y se ha creado por la estimación de un recurso a la aprobación de la revisión del PGOU en junio de 2002 por la CUOTA).

En La Carrera sería hacer justicia a Ferrera ampliar el Núcleo Rural para paliar los efectos producidos por la Autovía Minera.

En Celles se pide igual trato que para la finca del Palacio o que el dado a los alrededores del Palacio de Bobes; y se dice que también sería de justicia que en esta parroquia se aumentara el tamaño de los Núcleos, por haber estado abandonada durante los últimos años, recordando la petición de recalificación de terrenos formulada con motivo de las obras de construcción del depósito de CADASA.

En Collado, Feleches y en Lieres se piden más facilidades para edificar viviendas unifamiliares, como han hecho los Ayuntamientos de Nava, Sariego y Villaviciosa.

En Marcenado se repite el argumento de la justicia social, al haber soportado la parroquia el paso de las infraestructuras sin recibir nada a cambio de la Administración y haber autorizado la instalación de un almacén de gas.

En Muñó la justicia social consiste en permitir a los vecinos parcelar y vender los terrenos y edificar para dar savia nueva a un pueblo que languidece, ampliando los Núcleos Rurales tanto como se ha hecho en otras parroquias.

En San Miguel de la Barreda la causa de justicia para ampliar el Núcleo es la obligación de compensación por haber sido “masacrada” la parroquia por las limitaciones y tragedias que la carretera les ha traído.

En Santa Eulalia de Vigil los motivos de justicia se basan en la necesidad de aumentar el suelo edificable, al ser los Núcleos Rurales bastante pequeños, en comparación con otros Núcleos Rurales de Siero.

En Tiñana se justifica porque condenar a los vecinos de Meres al campo, y a vivir del campo, es obligarles a la depauperación; y no reconocerles el mérito de haber contribuido con contribuciones especiales a la reparación del camino público.

En Valdesoto es de justicia social permitir el aprovechamiento de las fincas cuando se permite construir numerosas viviendas en otras zonas como el caserón de Leceñes y la finca del Palacio.

En definitiva, casi todas las parroquias tienen, según parece, deudas pendientes que cobrar, con independencia del alcance de la Revisión, claramente reflejado en la Memoria, y de los criterios legales a los que debe ajustarse.

Es también frecuente aludir en las alegaciones a la disponibilidad de las fincas de todos los servicios necesarios para ser calificadas como Núcleo Rural. Sería realmente magnífico que en Siero existiera una superficie tan grande de Suelo No Urbanizable con el nivel de infraestructuras básicas que se dice que existe, aunque la realidad es bien distinta, tanto en materia de saneamiento, abastecimiento de agua con calidad y suficiencia, o tratamiento asfáltico de las vías públicas, habiéndose estimado todas las alegaciones que cumplían con los requisitos mínimos fijados por la ley, y procurado ampliar todo el suelo que por sus condiciones era susceptible de incorporarse a los Núcleos circundantes. Obviamente, en muchos casos, ni aún con el mejor de los ánimos, se justifica la ampliación de los Núcleos, por las razones que con carácter general se detallarán más adelante, y que con carácter específico se recogen en la contestación de cada alegación.

Por último, se formulan varias propuestas de Convenios Urbanísticos para desarrollar amplias superficies de Suelo No Urbanizable en la zona de La Barganiza (Anes), en La Figarona (Anes) y en ArgFCelles, por encima, en todos los casos, de las 21 Hectáreas, considerando este equipo revisor que, al margen de otras consideraciones técnicas, respecto a la suficiencia de las infraestructuras básicas y la relación de los suelos con los demás servicios: transporte, viarios, etc, sólo sería posible actuar a través del procedimiento establecido en la Ley 2/2004, de Medidas Urgentes en materia de Suelo y Vivienda, por lo que no cabe plantear esta posibilidad en el momento presente, a través de una adaptación que se desarrolla a través de una Revisión limitada, que no pretende alterar el modelo territorial establecido por el planeamiento actualmente vigente.

La administración municipal debe servir con objetividad los intereses generales (artículo 103.1 de la Constitución) y está sujeta a los principios constitucionales recogidos en el artículo 9.3 (entre ellos fundamentalmente, el de legalidad y el de seguridad jurídica, del que se derivan el principio de buena fe y el de la confianza legítima de los ciudadanos en que la actuación de la Administración Pública no puede ser alterada arbitrariamente). Es necesario, por tanto, respetar el procedimiento exigido en cada caso por la normativa urbanística.

En el Suelo Urbano las alegaciones presentadas tienden, generalmente, a buscar soluciones a problemas concretos de desarrollo o de gestión que, en la medida de lo posible, se intentan resolver en cada uno de los Núcleos Urbanos bajo la premisa de que si el Planeamiento ha generado un problema, el Planeamiento ha de ponerle remedio. En ningún caso se han producido incrementos de edificabilidad en las zonas sobre las que se actúa, y las pretensiones de aumentar las alturas u obtener otros beneficios individuales han sido rechazadas de plano.

En el Suelo Urbanizable se ha intentado mejorar la calidad de la información y realizado algunos ajustes de ámbitos, eliminando uno, incorporando otro, y, sobre todo, se justifica en detalle el motivo de declarar como prioritario parte de un ámbito de suelo en Lugones.

ANALISIS GENERAL DE LAS PRESENTADAS. SOBRE EL SUELO NO URBANIZABLE

Para contestar a los planteamientos formulados en las alegaciones, resulta necesario, en primer lugar, retroceder en el tiempo, a los razonamientos que el equipo redactor de la Revisión del Plan General Municipal de Ordenación, aprobado definitivamente por la CUOTA en sesión plenaria de fecha 4 de junio de 2002 (por tanto recientemente), estableció en las distintas Memorias presentadas a lo largo de su tramitación, sobre el Suelo No Urbanizable, para justificar los motivos por los que, con carácter general, y a salvo los siempre existentes casos puntuales, ha fijado las diferentes calificaciones urbanísticas.

Y en segundo lugar reiterar, una vez más, el alcance limitado de la adaptación que se ha tramitado, cuyos objetivos estaban perfectamente determinados, como hemos dicho, en la Memoria justificativa, y que en absoluto pretendía convertirse en una revisión general de los criterios de planeamiento seguidos por el equipo revisor.

Los Técnicos Municipales de la Oficina de Gestión Urbanística no han pretendido, ni ese ha sido el encargo que se les ha formulado, hacer un nuevo plan, ni modificar los parámetros básicos del vigente, ni alterar el régimen general del Suelo No Urbanizable. La encomienda, y el trabajo realizado, se ha limitado a los aspectos expresamente recogidos en la Ley 3/2002 y en su Texto Refundido aprobado por el Decreto 1/2004, así como a la adaptación normativa derivada de la aprobación del Plan con carácter previo a la entrada en vigor de estas disposiciones.

Sin embargo tal parece que los/las alegantes hayan pretendido cobrar en esta adaptación la factura de la no satisfacción de sus pretensiones durante el trámite de la Revisión, planteando en algunos casos cambios sustanciales en la clasificación del suelo, modificar los suelos de Protección o pasar zonas No Urbanizables de Vega a zonas edificables de vivienda o incluso a zonas Urbanas Industriales.

No es baladí el tema de las Vegas, derivado de las modificaciones que han sufrido los ríos Nora y Noreña a lo largo de su recorrido por el Concejo, como consecuencia de las grandes obras públicas llevadas a cabo (autovía del Cantábrico), o del encauzamiento a que han sido sometidos, lo que pudiera alterar realmente la situación de algunas zonas; pero esta cuestión, ni ha sido objeto de la adaptación, ni puede ser analizada de forma aislada, sino a través de un proceso de Revisión general del planeamiento en el que se efectúen los estudios medioambientales e hidrogeológicos oportunos, y en el que ha de tener una participación destacada, desde el primer momento, la Confederación Hidrográfica del Norte (ya el Texto Refundido de la Ley de Aguas, aprobado por el Real Decreto Legislativo 1/2001, de 20 de julio establece que los Organismos de cuenca darán traslado a las Administraciones competentes en materia de ordenación del territorio y urbanismo de los datos y estudios disponibles sobre avenidas, al objeto de que se tengan en cuenta en la planificación del suelo y, en particular, en las autorizaciones de usos que se acuerden en las zonas inundables). A partir de este punto puede analizarse, con otra perspectiva, el régimen jurídico de los suelos próximos a los ríos y zonas húmedas y ratificar o rectificar las calificaciones urbanísticas de las fincas afectadas. Como ya se recogía en la Memoria de aprobación inicial de la Revisión del Plan General del año 1999, nunca deben incluirse entre las zonas edificables las parcelas que tengan interferencia con ríos y arroyos, ni siquiera en su proximidad, tanto física como de cota. Además, han de tenerse en cuenta otros aspectos de suma importancia como es el eje de la Autovía Minera o la nueva Y de Bimenes, que a su paso por Siero, hasta la conexión de Lieres significará también profundas alteraciones del territorio y, como consecuencia, la necesidad de replantear la situación urbanística del espacio afectado por estas infraestructuras.

Grande ha sido la presión ejercida desde todos los ámbitos para modificar estos criterios, mantenidos y defendidos por el equipo redactor de la revisión del Plan General y que a nuestro juicio no deben variarse. En la contestación individual de las alegaciones se amplían los argumentos justificativos de la solución adoptada.

No es posible, con los escasos medios personales y materiales de que dispone la Oficina de Gestión Urbanística del Ayuntamiento, acometer un proceso de Revisión del planeamiento de esa envergadura, que debe contar con estudios técnicos y análisis medioambientales muy concretos, ni alcanza la inconsciencia de este equipo revisor tal grado como para considerar que pueden ser capaces de afrontar por sí mismos dicha tarea.

Preciso y oportuno es recordar que, una vez ha entrado en vigor la Revisión del Plan General Municipal de Ordenación (31 de julio de 2002), desde ese momento, según establece el artículo 105 del Decreto Legislativo 1/2004, de 22 de abril, por el que se aprueba el Texto Refundido de las disposiciones legales en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo, los particulares, al igual que la Administración, quedarán obligados a su cumplimiento, al alcanzar su eficacia a todas las personas, físicas o jurídicas, que deberán respetar la ordenación contenida en el mismo, y si bien la participación de los ciudadanos (propietarios o no propietarios de suelo) en la elaboración y gestión del planeamiento está recogida expresamente en los artículos 7 y 71.3 del Decreto Legislativo 1/2004, la misma ha de entenderse, en todo caso, condicionada al cumplimiento de una serie de requisitos, puesto que como dice la Sentencia del Tribunal Supremo de 9 de febrero de 1985 “al ser el urbanismo 85 una función preponderantemente pública, en la que el planeamiento es la base fundamental, no se reconoce a los particulares un derecho incondicionado de dirigirse a las Administraciones Urbanísticas exigiendo, en cumplimiento de una correlativa obligación, la introducción de una determinada modificación o especificación en el planeamiento que pueda favorecer sus concretos intereses privados, sino únicamente 85 el derecho de confeccionar proyectos de planes, o de su revisión o modificación, con un determinado contenido, que tendrán que ser sometidos a la Administración para su aprobación inicial, y si mediante esta son asumidos por el Municipio, después de ser contrastados con las normas y planes de aplicación y con el interés público, cumplidos los demás trámites procedimentales 85 con posible intervención de los terceros interesados, si el proyecto es considerado viable, podrá, con las alteraciones en su caso procedentes, llegar a obtener efectividad”.

Por tanto, no es suficiente con exigir una modificación de las determinaciones del planeamiento porque los intereses particulares se sientan perjudicados, es preciso que la pretensión resulte asumible por la corporación y considere la misma compatible con los intereses públicos, sin causar agravios comparativos con otros particulares que pudieran encontrarse en idéntica situación; siendo claros y tajantes sobre el alcance de la colaboración ciudadana y el contenido de cada propuesta los artículos 104 y 105 del RDL 1/1992.

No cabe exigir que el Ayuntamiento haga suya la iniciativa particular cuando ha manifestado clara y rotundamente en anteriores ocasiones su rechazo a la misma, con argumentos perfectamente válidos y defendibles, que no han sido contradichos ante donde cabe plantear las discrepancias: Los Tribunales de Justicia.

Como bien señala la Jurisprudencia del Tribunal Supremo (STS 11 de noviembre de 1997, de la Sala Quinta, referencia 1997/8161) “...no estamos en presencia de un nuevo Plan General de Ordenación Urbana 85 con una nueva ordenación integral del territorio, sino simplemente de la adaptación-modificación del Plan General 85 No hay en el curso de la tramitación del expediente administrativo 85 acreditación alguna que la adaptación o modificaciones introducidas en el Plan General 85 contengan elementos sustanciales que impliquen un cambio esencial de criterio o de nueva orientación en los fines perseguidos o que supongan una nueva ordenación integral del territorio que absorba o sea incompatible, al planeamiento anterior...”.

En estos casos la respuesta ha sido la de considerar extemporáneas las alegaciones así orientadas, no aceptando ninguna, resolviendo expresamente solo aquellas que se ajustaban al contenido de la Revisión según las directrices publicadas en el BOLETIN OFICIAL del Principado de Asturias y según lo manifestado en la Memoria justificativa.

En este sentido, se ha mantenido un criterio interpretativo flexible, respecto de aquellas alegaciones que afectaban a Suelo No Urbanizable de Interés, en atención a la desaparición de la aureola y la incidencia que este hecho representa sobre las facultades edificatorias de las fincas.

Retomando el hilo de la argumentación iniciada sobre las distintas calificaciones urbanísticas del Suelo No Urbanizable de Siero, debemos recordar que, en la Memoria del Avance de la Revisión aprobada en el año 2002, el equipo redactor entendía que las distintas categorías (Protección, Interés y Genérico) debían tener “como grandes conceptos de homogeneización, un carácter de algún modo geográfico, es decir, su escala lógica no es la parcelaria, sino la territorial. Sus características se basan en las naturales del terreno, que nunca son de límites demasiado precisos. Ni la geotecnia, ni la geomorfología, ni la composición de los suelos, ni siquiera su inclinación, o su vegetación (por definición variable) conducen en modo alguno a delimitaciones rigurosamente exactas”.

Y en relación con el entorno consideraba que “...Finalmente, existen otras zonas que están despobladas, que también deberían mantenerse de un modo similar, como reserva natural y alojamiento de usos muy extensivos, entre otras razones por la necesidad de concentrar recursos e implantaciones en las áreas ya utilizadas, debido al alto coste de los servicios de infraestructura. Estos factores deben de tenerse en cuenta en la zonificación urbanística del territorio rural, además de los de tipo natural y agronómico”.

Más adelante, al analizar el medio físico, entendía que “los grandes trazos que deben destacarse para su visión de conjunto, son paisaje y relieve (geomorfología), vegetación y agronomía”.

Y sobre el uso residencial señalaba que “aparte de la propia compatibilidad con la supervivencia de las condiciones naturales que compiten con el uso humano, básicamente vegetación y fauna, y los recursos generales imprescindibles de agua y atmósfera, las actividades que precisan de edificación requieren de accesos y suministros (agua, energía, comunicación) y de la eliminación de sus deshechos y consecuencias (vertidos, basuras, ruidos, desgastes). El equilibrio necesario para que el conjunto funcione depende, por lo tanto, de un conjunto de infraestructuras proporcionado a la situación de baja intensidad humana propia del medio rural. Las infraestructuras dispersas son especialmente costosas y de complicado mantenimiento. La ocupación humana del medio rural se ha ido produciendo sin especial previsión, es decir, se ha basado en que no se precisaba de infraestructuras para absorber su impacto, pero tanto el aumento de las condiciones de calidad de vida que se requiere, como el aumento de los asentamientos ha hecho necesario realizar abundantes infraestructuras”. “Los usos con edificación, por lo tanto, deben buscar una relativa concentración para beneficiarse de los servicios necesarios y eso da lugar a que se establezcan reglas de distancia máxima a otros usos similares”.

La importancia que el medio rural tiene para el Municipio queda de relieve en la Memoria del Avance de la Revisión del Plan General aprobado el 4 de junio de 2002, donde se reconoce que “la valoración urbanística que en la actualidad debe de hacerse del medio rural en Siero no puede hacerse desde la óptica principal o exclusiva de la explotación agrícola, sino que una serie de factores ecológicos, paisajísticos, recreativos, espaciales, cuentan con mucha mayor relevancia para los fines globales que la comunidad de habitantes de Siero persigue, que son los que deben determinar la ordenación urbanística de la zona”.

Se preguntaba el redactor “BFCuáles son los usos adecuados para el territorio rural?. Los que demanda la población asentada, y los que, con otra área de influencia, no perturben el modo normal de utilización de esa zona, en sus características básicas: dispersión, predominancia del medio natural, baja densidad y baja concentración, que son las condiciones para poder prescindir de las rígidas estructuras e infraestructuras de lo urbano”.

Y más adelante estimaba que “la principal característica que define el Suelo No Urbanizable es que, a diferencia del urbano, los terrenos no tienen atribuidos usos que generen edificación, y la posibilidad de realizarlos es secundaria; es decir, lo primero es su condición de suelo rural y solo la presencia de una serie de condiciones específicas puede dar lugar a realizar usos que lleven aparejada la realización de edificación”. “A su vez el tipo de usos y su intensidad vienen determinados por el respeto y conservación de las condiciones rurales y de utilización humana que el medio está teniendo, es decir, con la capacidad del medio de absorber las consecuencias de las actividades y la compatibilidad de éstas entre sí”.

Habría de resultar suficiente esta exposición para justificar el mantenimiento del modelo territorial establecido por el planeamiento de Siero en el suelo rural. Y si no recordar lo que el artículo 122.1 del Texto Refundido establece para el suelo de Interés, al incidir en que la categoría de Suelo No Urbanizable de Interés comprende “aquellos terrenos que, sin estar incluidos en ninguna otra de las categorías de este artículo, deban quedar preservados del desarrollo urbanístico y sometidos a un régimen específico de protección por disponerlo así el planeamiento ... urbanístico... para la preservación del peculiar sistema de poblamiento del territorio asturiano...”.

Y más adelante concluye: “Se clasificarán también como Suelo No Urbanizable de Interés los terrenos situados alrededor de los núcleos rurales cuya preservación del proceso urbanizador sea conveniente para el mantenimiento del propio núcleo y de sus valores paisajísticos y tradicionales sin necesidad de que dichos terrenos sean objeto, en el momento en que se aprueba su ordenación, de un uso agrícola, forestal o ganadero”.

En todo caso a continuación se expondrán las razones complementarias que, a nuestro juicio, justifican las decisiones adoptadas.

Carece de toda lógica y rigor pretender que todo el Suelo No Urbanizable reúne las condiciones objetivas mínimas para poder ser objeto de desarrollo urbanístico e incorporado al proceso edificatorio. Resulta imprescindible que existan las infraestructuras de servicios adecuadas y además que se respeten aquellos elementos que permiten configurar un entorno saludable. Una red de caminos vecinales sin asfaltar, de ancho insuficiente para que circulen vehículos, y al menos los camiones de servicios mínimos, no justifica por si misma la existencia de acceso rodado; y si bien los pozos artesianos pueden ser una solución extrema y excepcional en casos puntuales, no pueden ser la norma general para considerar que existe abastecimiento de agua potable; de igual forma que el paso por las proximidades de una red de alta tensión tampoco es garantía de la existencia de energía eléctrica.

Indudablemente ha de potenciarse desde la administración municipal el desarrollo interior de los Núcleos ya delimitados, fundamentalmente de aquéllos que presentan mayor dinamismo y capacidad de atracción de nuevos vecinos, y valorar si el nivel de edificación actual presenta síntomas de agotamiento para definir la zona de ampliación más favorable en su área de influencia, en atención a sus condiciones geográficas, ejes estructurantes, topografía, etc. Aún así, no todas las alegaciones que pretenden la inclusión de fincas en el Núcleo Rural pueden ser estimadas, será preciso que concurran unos requisitos mínimos, como se detallará más adelante.

Una parte importante de la Memoria justificativa de la adaptación se dedicó a los suelos Genéricos y su sustitución por otra calificación. El criterio seguido se ha basado en la racionalidad, en la consideración de que el suelo es un recurso que debe utilizarse conforme al interés general, en base a los principios ya adelantados, reforzando los Núcleos Rurales ya delimitados y no generando dispersión.

No todo el viejo suelo Genérico puede pasar a Núcleo Rural porque en muchos casos no se cumplen las condiciones legales para obtener tal calificación, y porque tampoco se cumpliría con la limitación máxima de ampliación de los Núcleos fijada en el artículo 138 del Texto Refundido. La visita de inspección, alegación por alegación, parroquia por parroquia, así lo ha demostrado y así se pretendió reflejar en la contestación a cada una de las alegaciones, incorporando en muchos casos documentos fotográficos que avalan el informe desfavorable.

Con la nueva propuesta se mantienen los criterios generales y los objetivos anunciados en la Memoria de la propuesta de Adaptación del año 2004, pero ajustados en cuanto a la reconsideración de los límites de algunos Núcleos Rurales, que incorporan fincas que disponen de todos los servicios legalmente requeridos y que posibilitan el incremento del suelo edificable útil, sin que ello suponga ningún esfuerzo inversor para la Administración, por llevarse a cabo sobre vías de circulación y con servicios ya existentes.

Como consecuencia de la desaparición de la figura de la aureola (introducida expresamente en el informe de alegaciones de la Revisión del Plan General aprobada en el año 2002, cuestionada por la CUOTA en el Acuerdo de aprobación definitiva de 4 de junio de 2002 y admitida su existencia únicamente para los suelos No Urbanizables de Interés en el acuerdo de 15 de abril de 2003, de aprobación del Texto Refundido, y que está ligada al criterio de la Consejería de que el planeamiento ha de tener delimitadas sobre plano las distintas categorías de Suelo No Urbanizable según las tipologías previstas en la normativa urbanística del Principado de Asturias), que ha tenido un cierto grado de aceptación durante este tiempo, y por lo que se ve en las alegaciones, generado importantes expectativas, resulta necesario compensar esta pérdida de capacidad edificatoria en los terrenos próximos a los Núcleos Rurales con una mejor consideración de los viejos suelos Genéricos, en cuanto a la posibilidad de ser incorporados a los núcleos circundantes y con la propia ampliación de aquellos Núcleos que estaban rodeados por suelos incluidos dentro de sus aureolas. Y además se adoptan una serie de medidas complementarias que en conjunto mantendrán a los propietarios en una condición semejante a la que tenían. Así:

• Se suprime la parcela mínima edificable de 600 m2 en el interior de los Núcleos, posibilitando que se pueda construir siempre que se cumplan las condiciones mínimas de retranqueos, ocupación y superficie mínima de vivienda, favoreciendo por tanto la compactación interior del Núcleo, según las recomendaciones del artículo 138.1 del D.L. 1/2004 y de la Directriz 10.3.c), de potenciar el aprovechamiento del interior del Núcleo.

• Posibilidad de edificar en todas aquellas fincas que estén parcialmente incluidas en el Núcleo, con independencia de su superficie, siempre que cumplan con las condiciones anteriormente señaladas.

• Delimitar expresamente, conforme a la habilitación que al efecto establece el artículo 122.2 del D.L. 1/2004, una subdivisión de la categoría de suelo de Interés, tipo 2, sobre los terrenos anteriormente Genéricos, lindantes con los Núcleos Rurales delimitados y con un nivel de protección inferior al resto de suelo de Interés; en el que se mantenga un régimen de usos con cierto grado de edificación, siguiendo, asimismo, las recomendaciones de la Directriz 10.3.c) de potenciar la edificación en la zona de influencia de los Núcleos Rurales.

• Mantener un régimen transitorio de un año para edificar en las condiciones de la aureola, en el resto de los terrenos de Interés (Tipo 1) que se encuentren en un radio de 250 metros al Núcleo Rural (en atención al principio de seguridad jurídica, constitucionalmente recogido en el artículo 9.3, y del que se derivan el principio de la buena fe y el de confianza legítima de los ciudadanos en que la actuación de la Administración no puede ser alterada arbitrariamente -artículo 3.1 de la Ley 4/99 que modificó la Ley 30/92, de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común-), a fin de no lesionar los derechos adquiridos por aquellos propietarios que hubiesen comprado fincas o encargado proyectos de construcción con anterioridad a la fecha de entrada en vigor de esta adaptación del Plan General.

Se considera que la medida adoptada, en algunos casos, de fusionar los Núcleos próximos, se ajusta igualmente a los criterios fijados por la Directriz 10.3.d), teniendo en cuenta que los argumentos que justifican tal decisión (proximidad, dotación común de infraestructuras y servicios y estructura viaria común) encajan perfectamente con los allí señalados.

No puede perderse de vista que Siero es un municipio en constante crecimiento demográfico, con una importante actividad edificatoria no sólo en los núcleos urbanos, sino también en los Núcleos Rurales, con una media anual de edificación de viviendas unifamiliares próxima al centenar, y que con la Revisión del PGOU de 2002 ha superado incluso esta cifra (104 viviendas de nueva construcción en el año 2003 y 147 viviendas de nueva construcción en el año 2004; a las que hay que sumar 34 licencias concedidas durante el año 2003 para reforma, rehabilitación o ampliación, y 77 licencias para los mismos fines durante el año 2004). Contribuye a esta circunstancia su magnifica situación geográfica, en el centro de Asturias; su topografía, suave, prácticamente llana de Este a Oeste en una amplia franja a ambos lados de la CN-634 y la Autovía del Cantábrico; sus inmejorables comunicaciones y la proximidad con los grandes centros urbanos de la región; fundamentalmente Oviedo y Gijón.

Por tanto es necesario seguir potenciando su crecimiento ordenado, en el marco de sus Núcleos ya delimitados, donde existen los servicios básicos o a donde es más sencillo hacerlos llegar, y en su entorno, dentro de las limitaciones legales impuestas por la normativa regional a la que se adapta el planeamiento municipal; esto es, sin crecer por encima del doble de lo que permite el actual Plan urbanístico.

Se siguen así los criterios ya recogidos en la Memoria de la aprobación inicial de la revisión del Plan General aprobada en el año 2002, donde el redactor señalaba que “...se ha considerado favorable para el desarrollo la situación de las parcelas en tramos de camino ya utilizados por otras construcciones, pues es sobre esos ejes... donde deben reforzarse las infraestructuras y conseguir la mayor racionalización posible de estas y de las condiciones de acceso, alumbrado, etc.”.

En cuanto a la categoría de suelo de Interés tipo 2 responde al distinto grado de protección que se otorga a los terrenos en atención a sus valores intrínsecos y a su relación con los Núcleos.

Así, es indudable que si el planeamiento vigente había calificado los terrenos como Genéricos, en atención a sus características, y sobre ellos permitía la realización de una serie de posibilidades edificatorias (toda la variedad de usos descritos en la norma segunda) el nivel de protección de este suelo, ahora con diferente nombre, no ha de ser igual que el resto de Suelo No Urbanizable de Interés sujeto a condiciones más restrictivas.

Por ello se diferencian gráficamente ambas subcategorías y se dedica en la normativa un artículo específico a cada una de ellas. En el tipo 2 tendrían cabida, como usos autorizables, entre otros, las edificaciones vinculadas al medio rural, las actividades que por sus características precisen emplazarse en el medio rural, las dotaciones al servicio de la parroquia y los de relación y hotelero en determinadas condiciones; así como las viviendas unifamiliares en parcelas de 5.000 m2.

El Tipo 1 quedaría con un régimen de usos más restrictivo, como corresponde a un suelo con un nivel de protección más intenso.

Con la explicación general que precede a la contestación de las alegaciones de cada parroquia, se acompaña un cuadro comparativo de la superficie inicial de todos los Núcleos Rurales delimitados por el planeamiento, según consta en la documentación del Texto Refundido de la Revisión aprobada el 15 de abril de 2003, con la superficie total después de la ampliación que se propone en este documento de adaptación.

Existen causas objetivas favorables a contemplar este crecimiento ordenado de los Núcleos en parroquias como San Miguel de la Barreda, ArgFCelles, Aramil, Collado o Feleches: los desarrollos industriales (que esperamos sean inmediatos) del Polígono de Bobes y del desarrollo del Polígono Industrial de El Berrón Oeste, los nuevos enlaces de la Autovía Minera y la próxima construcción del enlace de la Y de Bimenes con la Autovía del Cantábrico.

Además, en aquellas zonas de mayor incremento de demanda de suelo para la construcción de viviendas unifamiliares (Anes, La Carrera, Tiñana, Hevia, Valdesoto, Vega de Poja) ha de ordenarse adecuadamente el viejo suelo Genérico, permitiendo la concentración de la edificación en el entorno de los Núcleos Rurales, haciendo pivotar las infraestructuras y las dotaciones en ellos, y revisar la propia delimitación de los mismos, facilitando su crecimiento, pero a la vez ha de favorecerse el mantenimiento de unas condiciones óptimas de paisaje y de defensa de la naturaleza y del entorno, por lo que las decisiones adoptadas responden a justificaciones muy precisas y fundadas. No es ajena a la propuesta de ampliación que se efectúa, la importante actuación municipal llevada a cabo en los últimos años en materia de infraestructuras, siendo evidentes las mejoras que se aprecian en la red viaria y en alumbrado público fundamentalmente, lo que ha cambiado sensiblemente la situación de partida que se había encontrado el equipo redactor de la Revisión aprobada en el año 2002 (téngase en cuenta que la propuesta para la aprobación inicial fue entregada a la corporación en marzo de 1999).

Fuera de estos supuestos el criterio ha de ser obligadamente restrictivo, teniendo en cuenta las dificultades que entraña para un Municipio como Siero (con 345 Núcleos Rurales y 19 Núcleos Rurales de Régimen Urbano delimitados) satisfacer las demandas de mejora de infraestructuras y de Equipamientos públicos. Es evidente la vocación, cada vez más numerosa, de muchos ciudadanos de edificar una casa “en el campo”, pero inmediatamente después viene la cascada de exigencias de mejoras en los servicios y de dotación de equipamientos, como si se tratase de Núcleos urbanos, cuando las inversiones públicas, siempre limitadas, se mueven por criterios de optimización, acordes con el potencial número de usuarios al que han de servir.

Para valorar esta ampliación de los Núcleos, en los supuestos de incorporar nuevos suelos anteriormente Genéricos, o suelos que se encontraban en aureola, se han tenido en cuenta una serie de criterios generales y de condiciones objetivas, a fin de cumplir con lo dispuesto en los artículos 4.111 y 4.112 de la normativa del Plan General, y con los artículos 136 y 137 del Decreto 1/2004:

a) Disponer de acceso rodado directo desde vía pública municipal, con las debidas condiciones de ancho y pavimento, si bien, en casos excepcionales y para resolver situaciones de enclaves de parcelas en otras, se permitirá ampliar las servidumbres de paso legalmente constituidas a favor de las parcelas interiores que carezcan del mismo, hasta alcanzar el paso mínimo de tres metros de ancho, que permita el tránsito de vehículos automóviles.

b) Disponer de los servicios de infraestructuras básicos: abastecimiento de agua potable de red general (municipal o de cooperativa); energía eléctrica; alumbrado público, etc.

c) No distar, en términos generales, más de 250 metros del entorno del Núcleo Rural ya delimitado (téngase en cuenta que el régimen normativo del vigente Plan General exige en el artículo 4.72.6 para la posibilidad de edificar viviendas en los suelos No Urbanizables que no exista una distancia superior a ésta).

d) No afectar a suelos de Protección, en el que se incluyen aquellos calificados como Vega y no generar saltos que afecten a ríos o arroyos.

e) Grado de agotamiento de las parcelas edificables en el interior del Núcleo.

f) Presión edificatoria sobre el Núcleo o la Parroquia.

g) Que no existan características topográficas, como fuertes pendientes, que produzcan desniveles importantes entre los extremos de las parcelas, que desaconsejen su urbanización, según las condiciones ya fijadas en el artículo 4.111.2 de la normativa del Plan General. En la Memoria de la aprobación inicial de la Revisión del Plan General, aprobada por la CUOTA el 4 de junio de 2002, se señalaba en su apartado 3, sobre “la revisión de los Núcleos Rurales”, que “los obstáculos más frecuentes para la posible ampliación han sido el relieve muy forzado (frecuente en casi todos los Núcleos de la franja montañosa fuera del valle central), que desaconsejan con frecuencia incluir las parcelas completas, cuando entre sus extremos se producen fuertes desniveles; y la interferencia de ríos y arroyos, que nunca deben de incluirse entre las zonas edificables, ni siquiera en su proximidad”. Estos muy razonables y lógicos criterios de ordenación se mantienen y respetan en la nueva propuesta.

h) El tamaño de las parcelas, de forma que aun cuando cumplan las condiciones para ser incorporadas al Núcleo Rural, sin embargo su inclusión será parcial si por su gran tamaño, o por afectar a entornos no edificables, no sea aconsejable que se incluyan totalmente.

Con todo ello, se consigue un incremento de la capacidad edificatoria, en los Núcleos Rurales ya delimitados, suficiente para atender la demanda de vivienda unifamiliar por un periodo amplio de tiempo, atendiendo a los porcentajes conocidos hasta el momento, lo que ha de suponer un cierto grado de aceptación por los particulares y a su vez, disminuir la presión sobre el resto del Suelo No Urbanizable hasta que se produzca una Revisión general de planeamiento que analice otro escenario, y las repercusiones que sobre el territorio ha representado la acción combinada de los factores que anteriormente han quedado señalados. De no ser así, estaríamos avocados a perder precisamente aquello que ahora sirve de atracción para la implantación de nuevas edificaciones en el medio rural y, sobre todo, quedaría el Municipio en una situación difícil de asumir, en cuanto a dotar de infraestructuras y equipamientos a una amplísima zona de su territorio, ya de por sí extenso (211 km2).

Como es natural habrá descontentos con la propuesta que se eleva a la Corporación como resultado de la contestación de las alegaciones, pero está claro que cualquier decisión que se tome nunca va a contar con el beneplácito de todos los alegantes, por los intereses contrapuestos que se enfrentan, y por ello, aún a riesgo de equivocarnos, es preferible defender un cierto grado de limitación en las perspectivas expansionistas de los Núcleos, que permitir deliberadamente una degradación general del Suelo No Urbanizable.

No es posible defender con coherencia que todo el Suelo No Urbanizable puede ser desarrollado urbanísticamente salvo que disponga de específicos motivos de protección; pues ni eso es lo que transmite la normativa estatal, ni es lo que posibilita la normativa autonómica, como se ha señalado anteriormente, al reflejar los objetivos que tiene el suelo de Interés, ni tampoco es lo que defiende el planeamiento municipal. Hay aspectos que deben ser contemplados dentro de un marco amplio: paisaje, entorno, necesidad de espacios diferenciados entre núcleos. Por eso no todas las amplias zonas de suelo Genérico que se propone cambiar a suelo de Interés pueden ser incluidas en los Núcleos Rurales próximos; así, por ejemplo, no se entendería que el paisaje que se aprecia desde Peña Careses en la falda de la montaña, esté salpicado de construcciones de vivienda, o que en otras zonas donde existen amplios espacios sin edificar, generando un paisaje equilibrado, con un ecosistema muy definido, se altere bruscamente con una actuación urbanística.

No debe olvidarse que el planeamiento ha delimitado abundantes bolsas de Suelo Urbanizable, en el entorno de los grandes núcleos urbanos del municipio, para acoger las demandas de vivienda unifamiliar, y que su desarrollo está condicionado a disponer del grado de infraestructuras y servicios adecuado, de forma que no supongan para el Municipio un coste inasumible. Es este suelo el que ha de potenciarse en cuanto a su desarrollo, y desde él se extenderá al resto de Núcleos; pero fiar todo el asentamiento de vivienda unifamiliar a los Núcleos Rurales y al resto de Suelo No Urbanizable es simplemente desvirtuar la ordenación urbanística y acabar con el equilibrio del territorio.

En este punto, y ante estas apreciaciones, es obligado efectuar un comentario sobre las propuestas sometidas a información pública respecto a la ordenación de los terrenos de los Palacios de Aramil y Celles, objeto de gran controversia en diferentes ámbitos: político, informativo, ciudadano, y que, ante los criterios mantenidos en este informe, posiblemente serán objeto de análisis comparativo, cuando no de crítica.

La finca de 13 Hectáreas, 26 áreas y 17 centiáreas, en la que se halla el Palacio de Aramil no figuraba calificada urbanísticamente, de forma expresa, por el plan General Municipal de Ordenación (al margen de que toda ella estuviera incluida como entorno de protección del palacio), por lo que resultaba ineludible corregir esta situación, debiendo acudir para ello a la comparación con el entorno.

El régimen urbanístico menos favorable de los terrenos colindantes, de Suelo No Urbanizable, según la Revisión del Plan General Municipal de Ordenación, en vigor desde el 31 de julio de 2002, sería de Suelo No Urbanizable Genérico, por tanto sujeto a adaptación dentro del proceso de Revisión actualmente en trámite. En consecuencia, y conforme a lo dispuesto en la disposición transitoria primera, 3ª, de la Ley 3/2002, en relación con los criterios interpretativos de aplicación de la citada Ley, remitidos por el Director General de Ordenación del Territorio y Urbanismo con fecha 13 de noviembre de 2002, es posible que dicho suelo pase a clasificarse o calificarse por el planeamiento, como resulte aconsejable, en función de los valores y características del mismo, siendo perfectamente legal tanto su recalificación a Suelo No Urbanizable de Interés, como su reclasificación a Suelo Urbanizable.

Asimismo, efectuadas las correspondientes consultas, se pudo corroborar que, a pesar de las apariencias que el planeamiento ofrecía, no consta que por parte de la Consejería de Cultura se haya delimitado un entorno de protección específico del Palacio, resultando por tanto de aplicación la disposición transitoria tercera de la Ley 1/2001, del Principado de Asturias, de 6 de marzo, de Patrimonio Cultural, que establece que con vistas a su protección preventiva, durante un periodo de diez años éste bien queda sometido al régimen de los bienes incluidos en el Patrimonio Cultural de Asturias, por lo que en todo caso la protección del mismo viene exclusivamente dada por la normativa municipal; en particular, el artículo 1.42.4, que define una zona de influencia de 50 metros de distancia a su alrededor.

Ha sido el interés indiscutible del Palacio como bien histórico del municipio, y la posibilidad real que se planteaba de garantizar su rehabilitación y conservación (con la intervención garante de la Consejería de Cultura), el motor que ha inspirado la propuesta presentada, a la que se añadió el indudable beneficio público que representa dotar a la zona de unas infraestructuras de agua de las que actualmente carece, o no están suficientemente cubiertas, así como de unos equipamientos públicos socio-culturales y deportivos, al servicio de la parroquia, ya construidos, de los que también carece y no era previsible que dispusiera ni a corto, ni a medio plazo; y complementariamente de otras compensaciones y cesiones que, evaluadas en su conjunto, permiten afirmar que se ha cumplido uno de los fines propios de la actividad urbanística: asegurar la participación de la Comunidad en las plusvalías que genere la acción urbanística de los entes públicos.

La situación de la finca, entre varios Núcleos Rurales exigía actuar con criterios racionales, en cuanto a prever un desarrollo que no alterara la tipología general de la zona, integrara las nuevas edificaciones con el entorno y fundamentalmente permitiera mejorar las infraestructuras generales, objetivos que se alcanzan con el régimen jurídico del Suelo Urbanizable y que no serían posibles con la mera integración en los Núcleos Rurales ya delimitados.

Nada extraño, ni ajeno a las facultades urbanísticas de la Corporación, existe en esta propuesta de actuación, amparada en la propia Ley 3/2002 y su Texto Refundido, y con las garantías procedimentales oportunas.

En cuanto al Palacio de Celles, es preciso dejar constancia expresa que la finalidad de obtener la titularidad pública del Palacio y una importantísima parte de la finca, era conocida por todos los grupos políticos municipales con anterioridad al inicio de la negociación con la representación de la propiedad, y que mostraron conformidad con llevar a cabo las gestiones oportunas.

Conocidos han sido los problemas que han surgido, lo que unido al rechazo de la propiedad a las condiciones ofrecidas, y las dudas que suscitó la actuación, este equipo redactor ha considerado conveniente no mantener la propuesta y retirarla definitivamente, sin que ello suponga lesión alguna de derechos, al retrotraerse a la misma situación urbanística anterior a la adaptación.

En todo caso, asumiendo el fracaso de esta operación, cuyo objetivo era exclusivamente poner a disposición de las Administraciones Públicas el Palacio, es imprescindible recordar a las dos (Autonómica y Local), las obligaciones que tienen de vigilar y controlar el deber de conservación de las edificaciones por parte de los propietarios, sin que las administraciones deban asumir importe alguno en tanto el coste de las obras impuestas no exceda del límite del deber normal de conservación (artículo 143.2 del T.R aprobado por el D.L. 1/2004, y artículos 1.31.1.b); 1.34.3; 1.58.2 y 1.64.1 de la normativa del Plan General).

En este sentido es sumamente urgente que se realice una inspección técnica y se valoren las obras mínimas de conservación que se precisan llevar a cabo para garantizar la estabilidad, la seguridad y la salubridad del inmueble, y que, por la Administración que ha declarado el bien como Bien de Interés Cultural, se dicte la correspondiente orden de ejecución a la propiedad para que cumpla con su deber y asuma las obligaciones derivadas de la misma, utilizando todos los mecanismos legales que la Ley ofrece para evitar que el deterioro del bien sea irreversible.

En la combinación adecuada de todas estas facultades señaladas radicará el acierto o desacierto por parte de la corporación, que en último caso debe adoptar las decisiones políticas, de los que habrá de rendir cuentas a las generaciones futuras, por cuanto que una vez adoptadas son, a posteriori, difíciles de rectificar, y menos aún los efectos nocivos que pueden generar.

Se incorpora, sin embargo, al planeamiento una nueva propuesta de actuación, con motivo de acomodar la ficha urbanística del Palacio de Valdesoto al D.L. 1/2004, como consecuencia de la desaparición del régimen de la aureola.

Así, se modifica la clasificación del suelo de la finca, ajustando la parte amurallada y las fincas al Norte de la SI-8 al entorno fijado en la resolución de la Consejería de Cultura, Comunicación Social y Turismo del Principado de Asturias aprobando provisionalmente el mismo.

El resto de la finca, cuyo perímetro está delimitado por la carretera SI-8, el camino de La Piniella y el Núcleo Rural 24.20 de Faes, de una superficie aproximada de 118.497 m2, dispone de un régimen urbanístico específico en el Estudio de Gestión del Texto Refundido del Plan General Municipal de Ordenación, que establece textualmente lo siguiente:

“Se señala en Valdesoto, entre los NR 24.10, 24.20 y 24.23, un ámbito de desarrollo conjunto en torno al Palacio del Marqués de Canillejas, en el que se admite la realización de viviendas agrupadas (artículo 4.119.8) con las siguientes condiciones, además de las fijadas en general para esos desarrollos:

1. La totalidad del ámbito señalado se desarrollará mediante un solo esquema de conjunto, sumando las diferentes condiciones que se producen en la parte de los terrenos que son Núcleo Rural y los que son Aureola.

2. Se cederán gratuitamente al Ayuntamiento terrenos para usos deportivos.

3. Se realojarán dentro de la zona edificable los derechos de edificación de las parcelas de propiedad ajena al Palacio, situadas en el ámbito de desarrollo, en las inmediaciones del muro que encierra el recinto, pues, por su situación, deben quedar como espacio libre.

4. La selección de la zona de concentración de la edificación, y las condiciones de la ordenación, deberán someterse a la aprobación de la administración competente del Principado de Asturias, debido a la catalogación del Palacio, pero los derechos de edificación generados por el suelo son indiferentes a esa circunstancia; comportándose, eso sí, la edificación existente como parte de la total resultante.”

Planteada la situación de esta finca con la desaparición de la aureola, se ha considerado que resulta un anacronismo con los criterios de la normativa regional sobre clasificación y calificación de suelo mantener el particular régimen jurídico de la ficha urbanística, que posibilita, en los términos antecitados, la construcción de un total de 28 viviendas, sin que exista un instrumento de desarrollo urbanístico específico que ordene el conjunto y, lo que es más importante, sin que garantice la dotación de las infraestructuras de agua, saneamiento, soterramiento de líneas eléctricas, etc. aspectos propios de un Proyecto de Urbanización, o incluso de un Plan Parcial, y no de un simple Esquema de conjunto que no resuelve estas actuaciones.

Resultaba ineludible, por tanto, fijar una nueva clasificación y calificación del suelo y resolver esta situación urbanística tan peculiar, atendiendo a las condiciones del resto de suelos del entorno.

Por ello, ante la singularidad del desarrollo previsto en el Planeamiento, así como la particular situación de la finca, rodeada de Núcleos Rurales muy consolidados, la previsión de cesiones y compensaciones que no son propias del Suelo No Urbanizable, la consideración de los demás terrenos circundantes al Norte de la SI-8 (suelo Genérico) y las posibilidades de que dicho suelo se transforme en Urbanizable, según los criterios interpretativos y de aplicación de la Ley 3/2002, elaborados por la CUOTA y remitidos el 13 de noviembre de 2002 por el Director General de Ordenación del Territorio y Urbanismo: “El Suelo No Urbanizable Genérico, por desaparecer como categoría legal de Suelo No Urbanizable, deberá suprimirse, pasando el que ostentaba esa calificación a clasificarse o calificarse por el planeamiento como resulte aconsejable en función de los valores y características del mismo, siendo lo más probable su recalificación a Suelo No Urbanizable de Interés o su reclasificación a Suelo Urbanizable”, es obvio que en este caso, la ubicación de la finca no aconseja la calificación del suelo como Interés, por lo que es más oportuno plantear un ámbito de Suelo Urbanizable que resuelva la generalidad de las infraestructuras y posibilite la obtención de cesiones y compensaciones a la comunidad a través de un Convenio Urbanístico que se tramita en expediente independiente.

ANALISIS DE LAS ALEGACIONES PRESENTADAS. SOBRE EL SUELO URBANO

Se incorporan fichas urbanísticas de las Unidades de Actuación en Suelo Urbano No Consolidado, que no existían hasta la fecha, y que regulan con mayor detalle y precisión las condiciones de desarrollo de cada una.

Ante la situación generada en la Unidad Homogénea 63 del Suelo Urbano Industrial de El Berrón Oeste, donde unas fincas tienen parte como suelo consolidado VP/ID/C y parte como suelo No Consolidado ID/NC, disponiendo la parte consolidada de aprovechamiento recogido expresamente en el Estudio de Gestión, resulta necesario matizar que, en este supuesto, dicho aprovechamiento debe materializarse en la parte edificable del Suelo No Consolidado, atendiendo a la particular configuración de la propiedad y a la obligación de resolver este desajuste dentro de la propia Unidad Homogénea (y así se señala expresamente en el Estudio de Gestión), aplicando, excepcionalmente, el régimen jurídico previsto en el artículo 2.05.5 de la normativa, según la propuesta que se ha sometido a información pública. No cabe otra respuesta desde el planeamiento, al no ser posibles transferencias de aprovechamiento en el Suelo Urbano Consolidado, y no poder materializar el que otorga el planeamiento por carecer de parcela edificable en esa categoría de suelo.

Como consecuencia de la estimación de la alegación número 242OZ070, de doña Concepción Laviada Fernández, en Lugones, se resuelve la ordenación de la manzana de la Unidad Homogénea número 14, que permite cerrar adecuadamente el conjunto urbano en esa zona céntrica, sin medianeras descubiertas, y con posibilidad de paso entre la calle Antonio Machado y la Avenida de Oviedo. Se mantiene la tipología edificatoria ya existente en la Unidad Homogénea y se reorganiza el reparto de beneficios y cargas entre los propietarios.

Se da respuesta a la demanda unánime de 11 Comunidades de Propietarios de la zona conocida en Lugones como “Bloques Sindicales”, que se veían muy perjudicados, al desaparecer las carboneras afectadas por el trazado de un viario de desarrollo del Suelo Urbanizable que conectaba con el Suelo Urbano. A través de la redefinición del viario por el Suelo Urbanizable, y por tanto sin afectar derechos adquiridos de terceros, es posible conjugar el interés público con los intereses de los vecinos, por lo que, comprobado que la topografía permite ejecutar la variante, se incorpora al planeamiento.

Se ha resuelto el problema de ordenación planteado en la Unidad Homogénea 39, zona CA-3, compaginando los derechos de los propietarios sin afectar al reparto de beneficios y cargas. La solución propuesta se entiende correcta y con más probabilidades de ser desarrollada con más agilidad que la inicialmente planteada.

Se corrige la solución dibujada desde el planeamiento para una parte del Suelo Urbano de Lugones, de imposible desarrollo según estaba planteada, al no ser posible la conexión viaria entre la calle y la glorieta en que confluyen la Avda. de Oviedo; la Avda. de Gijón y la Avda. Conde de Santa Bárbara. Se eliminan de esta forma las cargas generadas por un vial de dudoso sentido práctico, reordenando la Unidad Homogénea 10 sin alterar su aprovechamiento, con una alineación acorde con las que ya están consolidadas por las edificaciones y que permite generar un amplio espacio libre continuo para disfrute público, además de no interferir en el desarrollo del Suelo Urbano Consolidado y eliminar las servidumbres existentes.

Ante la imposibilidad de mantener el acceso hacia la AS-18 de una la Unidad de Ejecución 4 del Polígono Industrial Puente Nora, se modifica la ficha de la misma, ajustándola a los criterios técnicos y racionales más idóneos, que consisten simplemente en que la entrada y salida de tráficos se realice por el acceso actualmente en servicio y consolidado.

Se desarrolla la ficha urbanística de la UE-6 de Lugones, que simplemente venía enunciada en el Estudio de Gestión, sin otros datos que permitieran dar respuesta a la sugerencia admitida en su momento, en el trámite correspondiente. Al incorporarse a la Unidad de Ejecución una parcela nueva, sin edificabilidad, se entiende que la tipología más correcta será la de OVP, que permite ordenar el aprovechamiento resultante de todas las parcelas incluidas.

En Pola de Siero se reconsidera la delimitación de la Unidad de Ejecución 5 reduciendo su extensión superficial, excluyendo las viviendas unifamiliares preexistentes de forma que se garantice su mantenimiento y se las libere de las cargas urbanizadoras que debían asumir, resolviendo mediante Convenio la reordenación del aprovechamiento, que permite obtener compensaciones para la administración y anticipar las cesiones obligatorias que permitirán adelantar la ejecución de un Equipamiento Público de carácter socio-sanitario-asistencial.

En La Carrera se rectifica y subsanan dos graves errores apreciados con motivo de la alegación 242OZ0CI, relativos a la ubicación de una torre de alta tensión en medio de un viario de planeamiento, y al trazado viario existente sobre el ferrocarril, buscando la sencillez en la resolución del problema, que no genere derechos indemnizatorios, ni tampoco dificultades añadidas para el desarrollo del suelo.

CATALOGO

Se han recibido únicamente dos alegaciones sobre el Catálogo Urbanístico de Patrimonio Cultural, una sobre un inmueble en Lugones, cuya descatalogación se solicita, y que se atiende, en consideración a los argumentos recogidos en el informe de la técnica que ha elaborado la propuesta, al entender que no concurren valores especialmente dignos de protección en atención a los materiales del edificio; y otra relativa a la petición de inclusión de una chabola en Pola de Siero, que no reúne los requisitos necesarios para ello.

Tampoco se ha recibido el informe preceptivo de la Consejería de Cultura, requerido el 15 de marzo de 2004 y el 19 de agosto de 2004, con lo que no resulta posible evaluar el grado de acierto o desacierto con que ha sido realizado, ni sobre la propuesta de nuevas inclusiones.

En todo caso este proceder supone un incumplimiento de los plazos previstos por los artículos 27.3; 55.2 y 60 de la Ley 1/2001, del Principado de Asturias, de Patrimonio Cultural, por lo que se ha de entender que el informe es favorable y que el Ayuntamiento puede elevar a definitivas sus propuestas.

SUELO URBANIZABLE

Atendiendo al contenido de alguna alegación, se acompañan nuevas fichas del Suelo Urbanizable, completando las condiciones exigidas por el Texto Refundido, de forma que ofrezcan a los propietarios y particulares una información completa y detallada de las mismas: Usos, aprovechamientos, sistemas de actuación, posibilidades de sectorización, etc.

Se suprime el límite fijado para los nuevos suelos Urbanizables unifamiliares, de acreditar disponer de 1.250 m2 por parcela, toda vez que esta situación suponía un agravio respecto al resto de suelos Urbanizables del Plan General, y además resultaba excesiva, teniendo en cuenta la densidad de los Núcleos con los que colindan estos suelos, máxime al haberse suprimido la parcela mínima en el interior de los Núcleos Rurales para facilitar su colmatación y aprovechamiento de las infraestructuras existentes.

Se ha generado una nueva bolsa de Suelo Urbanizable en Viella que complementa a las ya existentes de Paredes y Bobes, y que atiende a la muy clara voluntad de los propietarios de desarrollar ese suelo, muy fragmentado, pero con indudables posibilidades edificatorias, al disponer de todos los servicios en las proximidades del Núcleo Rural.

Por el contrario, se suprime el ámbito de Suelo Urbanizable próximo a la SI-3, en su conexión con la AS-17, por haberse reducido la superficie aprovechable, sustancialmente, con la estimación de una alegación y existir unas servidumbres de gas y eléctricas que condicionan de forma importante cualquier desarrollo de la zona, por lo que parece más lógico y coherente incorporar las fincas a los Núcleos Rurales próximos.

Se suprime la Unidad Homogénea 4/COM/UZ de Viella, al estar acreditado que la propiedad de dicho suelo (SEDES) es la misma que la del suelo colindante, clasificado como Urbano Industrial Consolidado, por lo que debe incorporarse sin mas a dicha calificación.

Asimismo se incorpora al expediente un informe del Ingeniero Técnico Municipal de Obras Públicas sobre la suficiencia de la red viaria existente a la que vayan a acometer los nuevos desarrollos de Suelo Urbanizable definidos en la propuesta.

En cuanto al Suelo Urbanizable Prioritario cabe decir que se mantiene la delimitación de un sector de Suelo Urbanizable Prioritario en Lugones, sin modificar sus parámetros.

Las causas que han justificado la declaración de este sector como Urbanizable Prioritario han sido:

a) La creciente demanda de vivienda en esta localidad, que ha mantenido un constante y progresivo crecimiento demográfico, que la ha llevado a ser la mas poblada del municipio, y la carencia de suelo público para desarrollar viviendas protegidas que permita a un importante sector de la población acceder a una vivienda digna.

b) La diferencia entre los precios medios de venta de la vivienda libre y la vivienda protegida, y la falta de respuesta desde las Administraciones Públicas de iniciativas de promoción pública. Sólo se han construido en Lugones viviendas de Protección en los terrenos que disponía la Consejería, que con la última actuación proyectada ha agotado su suelo, en tanto que se mantiene un segmento importante de la población con dificultades para acceder a una vivienda en el mercado libre.

c) La falta de desarrollo del Suelo Urbanizable por la iniciativa privada. Los propietarios originales de suelo lo han mantenido en su poder (parcialmente desde el Plan General de 1988) sin haber promovido su desarrollo, por lo que no se justificaba que esta bolsa, situada en un lugar con todos los requisitos favorables, se mantuviera por más tiempo retenida con fines meramente especulativos.

d) La decidida voluntad política del equipo de gobierno municipal de cumplir los objetivos que en materia de vivienda ha planteado la Ley 3/2002, en los principales núcleos urbanos del municipio. En Pola de Siero y El Berrón, como se ha razonado y explicado ampliamente en la Memoria que acompañó a la aprobación inicial, no ha sido necesario acudir a esta figura, por estar garantizados los mismos con las actuaciones de SOGEPSA (en Pola de Siero) y del propio Ayuntamiento (en El Berrón), pero en Lugones, por los motivos ya expuestos, no resulta posible actuar de la misma forma.

No se lesiona con esta actuación derecho alguno, toda vez que ha sido adoptada y anunciada con suficiente antelación para que ni propietarios, ni promotores, pudieran alegar desconocimiento de las intenciones municipales (acuerdo plenario de fecha 31 de julio de 2003, diario “La Nueva España” de fecha 22 de agosto de 2003 y BOLETIN OFICIAL del Principado de Asturias de fecha 10 de septiembre de 2003).

Con la salida al mercado de este suelo se alcanzarán los objetivos previstos de:

• Aumentar significativamente la oferta de viviendas.

• Ofrecer al mercado antes aludido viviendas a precio asequible.

• Generar una bolsa de suelo público con el que complementar esta oferta y cubrir todos los segmentos de población.

De la actuación proyectada resultan al menos 1.700 viviendas, el 40% nos daría al menos 680 viviendas, que siguiendo la media anual de 72 obtendríamos 9 años cubiertos en cuanto a demanda potencial.

A ello habría que sumar el porcentaje del 10% correspondiente a la Administración, que supone al menos otras 170 viviendas, que añadidas a las anteriores 680 supondría en 9 años aproximadamente 94 viviendas/año, suficiente, de momento, en tanto se lleva a cabo una revisión general del planeamiento, que deberá plantearse ineludiblemente a partir de que se hayan definido definitivamente las infraestructuras viarias de la localidad y su carácter, y haya transcurrido el periodo de suspensión de licencias desde la anterior para que no exista problema alguno derivado de la afectación a derechos y aprovechamientos urbanísticos de terceros que pudieran generar indemnizaciones.

Estaríamos así en parámetros incluso superiores a los previstos para Pola de Siero con la actuación de SOGEPSA, pero perfectamente defendibles y asumibles desde la perspectiva municipal de desarrollo de viviendas con algún tipo de protección.

OTRAS CONSIDERACIONES

En la intervención del portavoz del Partido Popular ante el Pleno Municipal celebrado el día 15 de julio de 2004, en que se aprobó inicialmente esta adaptación, se cuestionó, entre otras cosas que pertenecen a la lógica discrepancia de criterios, el alcance de la Revisión tramitada, en el sentido de que al incorporar nuevas actuaciones podrían alterar en exceso al Plan General en su día aprobado, y a continuación volvió a incidir sobre la introducción de temas nuevos, distintos a los que figuraban en la relación del Avance sometida a información pública para recibir sugerencias u observaciones, preguntando incluso si esto no sería fraude de ley.

Con independencia de la valoración política que tales comentarios merezcan, entiende este equipo redactor que resulta imprescindible formular alguna precisión al respecto, al menos para que desde el punto de vista legal quede justificada la decisión adoptada.

Como es natural éstas son cuestiones que no resultan ajenas a la problemática que examinan los tribunales de lo contencioso-administrativo, por lo que únicamente se citarán algunas sentencias del Tribunal Supremo que resuelven recursos planteados por la supuesta falta de acomodación de las modificaciones introducidas a lo permitido en la Revisión de un Plan General, sin añadir absolutamente ningún comentario particular a las mismas que pudiera considerarse improcedente o inadecuado.

Así, la Sentencia del Tribunal Supremo, Sala de lo Contencioso-Administrativo, de fecha 28 de octubre de 1988 (referencia número 1988/8295), ponente don Jaime Barrio Iglesias, en el tercer fundamento de derecho de la sentencia apelada, establece:

“En cuanto al segundo de los citados motivos, esto es a la falta de acomodación de las modificaciones introducidas a lo autorizado en vía de Revisión de un Plan General de Urbanismo, porque del análisis de la Memoria y demás documentos examinados por la Sala, se advierte que no se trata de una simple revisión del planeamiento precedente, sino de una adaptación-revisión del mismo, con lo que ha de proclamarse que el instrumento urbanístico escogido está previsto en la norma, sin que el planificador haya rebasado el ámbito propio del mismo, pues en la disposición transitoria 1ª.1 de la Ley del Suelo, cuando regula la adaptación de los Planes Generales a lo dispuesto en dicha Ley, no establece un máximo, sino un mínimo, al indicar que dicha adaptación “podrá limitarse” ...Con lo que si al adaptarse un Plan, al mismo tiempo se revisa, con la gran amplitud que al concepto de revisión se señala en el artículo 154 del Reglamento de Planeamiento, no se vulnera la normativa ... ya que carecería de sentido permitir la revisión al adaptar el Plan, si la misma tuviera que sujetarse a las exigencias de una revisión ordinaria, porque la referida facultad sería innecesaria y nada añadiría a la posibilidad de una revisión independiente de la adaptación; por tanto, cuando la Ley establece que al adaptar el Plan puede revisarse el mismo, no comporta más exigencias que las propias de la adaptación y no otras...”.

En estos mismos términos se pronuncia la Sentencia del Tribunal Supremo de fecha 23 de mayo de 1989 (referencia número 1989/3983) de la que ha sido ponente el mismo Magistrado.

Y también la Sentencia del Tribunal Supremo de 7 de diciembre de 1987, de la que ha sido ponente don Joaquín Salvador Ruiz Pérez, que en el fundamento de derecho segundo señala:

“...el planificador no ha rebasado el ámbito propio de la adaptación prevista en la norma, porque en ella no se establece más que un mínimo para el deber de adaptación impuesto, y el término empleado sin ninguna restricción ni reserva, ha de llegar al ajuste, modificación y revisión que debe cumplir la función de acomodo, expresamente reconocida en el artículo 1.3 del Real Decreto Ley 16/1981, de 16 de octubre, que establece que la adaptación podrá modificar o revisar el planeamiento anterior...”

Del mismo modo, entiende este equipo redactor que las decisiones de ampliación de los Núcleos Rurales en las zonas de sus aureolas, que figuran en los planos, no supone tampoco un cambio sustancial que precise de un segundo periodo de información pública, siendo evidente, a la vista de la documentación que complementariamente se acompaña, que el modelo territorial no se altera y que el cambio introducido no es, cuantitativa ni cualitativamente, significativo.

Todas las propuestas que se formulan encuentran acomodo y justificación en alguno de los apartados que han sido objeto de la Revisión.

JUSTIFICACION DE LOS CAMBIOS NORMATIVOS. INTRODUCIDOS EN RELACION CON EL DOCUMENTO. SOMETIDO A INFORMACION PUBLICA

Algunas alegaciones han planteado cuestiones muy interesantes desde el punto de vista normativo, y se han incorporado al texto, enriqueciéndolo y mejorándolo. También se han tenido en consideración los criterios que el proyecto de Reglamento de Ordenación del Territorio y Urbanismo, actualmente en trámite, plantea en bastantes cuestiones, procurando ajustar el texto normativo a los mismos, de forma que, salvo cambios sustancias respecto a su propuesta inicial, no precise la normativa del plan nuevas modificaciones una vez entre en vigor.

Por otra parte, se considera más práctico y operativo reproducir, en esta fase del procedimiento, íntegramente el texto normativo, aunque diferenciando en color rojo las determinaciones que han sido objeto de modificación. De esta forma existe una perspectiva de conjunto y la posibilidad de valorar globalmente el alcance de los cambios introducidos, facilitando también el análisis jurídico que la CUOTA ha de llevar a cabo.

Así pues, como consecuencia de la aceptación de las alegaciones presentadas, y de los criterios señalados, es necesario efectuar modificaciones o correcciones en el texto normativo, en los siguientes artículos:

1. Se mejora la redacción del artículo 1.01.5, aclarando que la contradicción en los informes técnicos y jurídicos municipales que dará lugar a que el Pleno de la Corporación adopte un criterio de interpretación, es la relativa a la interpretación de las normas del Plan General.

2. En los artículos 1.02; 1.08.2; 1.09.1; 1.10.1 y 1.16.2, se hace referencia explícita a la futura aprobación del Reglamento de Ordenación del Territorio y Urbanismo del Principado de Asturias, actualmente en trámite, de forma que se tenga en cuenta para que dichos artículos quedan automáticamente adaptados al mismo cuando entre en vigor; y en el artículo 1.02 se introduce la referencia a la Ley de Montes del Principado de Asturias 3/2004, en vigor desde marzo de 2005.

3. Dado que el artículo 70 del D.L. 1/2004 otorga a los estudios de detalle más facultades que las recogidas por el Plan General, y que el Reglamento de Ordenación del Territorio y Urbanismo prevé aún más novedades en este asunto, se introduce en el artículo 1.04.2 la salvedad de que podrán formularse estudios de detalle para el resto de determinaciones que a este instrumento de desarrollo le confiera la normativa regional. Se suprime el último párrafo del apartado 2, sobre los Planes Especiales, toda vez que actualmente se encuentra en tramitación el de Ordenación y Protección del Casco Antiguo de Pola de Siero.

4. Se introduce una precisión normativa en el artículo 1.15 al hacer referencia al artículo correspondiente del Texto Refundido en lugar del Reglamento de Planeamiento Urbanístico que ya no tiene objeto.

5. Se unifica el ancho viario mínimo para la tipología de vivienda unifamiliar, tanto en Suelo Urbano como Urbanizable en el artículo 1.17.1. No existen razones técnicas que justifiquen un tratamiento distinto, y la experiencia práctica demuestra que con el ancho viario fijado existe un funcionamiento correcto del tráfico. Cuestión aparte es el ancho viario de los Núcleos Rurales de Régimen Urbano, donde se parte de una red claramente insuficiente, pero a la que debe adaptarse el planeamiento por las numerosas edificaciones preexistentes que condicionan los nuevos desarrollos. En este caso la propuesta, de acuerdo con el criterio unánime de los grupos políticos, es flexibilizar la normativa y fijar normas específicas para este suelo. Asimismo, se aclara que este apartado se refiere exclusivamente a la red viaria pública.

6. Se incorpora un nuevo apartado 6 al Art. 1.27 estableciendo, al igual que ocurre con las redes de agua y saneamiento que las redes de energía eléctrica deberán cumplir en todo caso, cuando sean ejecutadas, las condiciones señaladas en la Norma Tecnológica de la Edificación.

7. Se corrige la cita normativa del artículo 1.28 referenciándola a la correspondiente del Texto Refundido (D.L. 1/2004).

8. Se corrige la cita normativa del artículo 1.34.1 referenciándola al artículo 233 del Texto Refundido, en lugar del 234 erróneamente citado.

9. Se incorpora la referencia expresa al Catálogo que, simultáneamente con la adaptación del Plan General, está tramitando el Ayuntamiento (artículo 1.42.6).

10. Se incorpora al artículo 1.44 la referencia a la fecha de publicación en el BOLETIN OFICIAL del Principado de Asturias del acuerdo de declaración de Bien de Interés Cultural, con la categoría de monumento, de la iglesia de Santa María de Limanes.

11. Se incluye en el artículo 1.48.1 la referencia al desarrollo mediante Plan Especial del ámbito del Casco Antiguo de Pola de Siero que se delimita en planos.

12. Se incluye en el artículo 1.51.3 la referencia necesaria a que en las actuaciones sobre bienes incluidos en el Catálogo se habrá de tener en cuenta lo dispuesto en la normativa regional sobre las intervenciones admitidas para cada nivel de protección.

13. Se corrige la cita normativa del artículo 1.68.2, referenciándola a los artículos 17 y 18 del Texto Refundido.

14. Se suprime la referencia errónea del artículo 1.72 al artículo 1.71 por la correcta del artículo 1.79.

15. Se corrige la cita normativa del artículo 1.78.1 referenciándola al artículo 228.2 del Texto Refundido.

16. Se introduce en el artículo 1.83.3 relativo a la licencia de uso y ocupación, la necesidad de acreditar la calificación definitiva si se trata de viviendas sujetas a algún régimen de protección.

17. Se completa la redacción del artículo 1.88.4 sobre las situaciones fuera de ordenación, en cuanto a la utilización provisional de los edificios preexistentes, para albergar oficinas o desarrollar actividades comerciales inocuas.

18. Se introduce la cita normativa en el artículo 2.05.4 relativa al Texto Refundido de las Disposiciones Legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo.

19. Se añade la cita normativa del artículo 205 del Texto Refundido al artículo 2.06.1 por haberse omitido involuntariamente en el texto de aprobación inicial.

20. Se mejora la redacción del artículo 2.24.5 sin cambiar sustancialmente su contenido, al ser el cambio meramente de léxico.

21. Se fija expresamente, en el artículo 2.27.4, como forma de obtención preferente de los terrenos dotacionales públicos que aún no están en poder de la Administración, el intercambio con los aprovechamientos de las Unidades Homogéneas en Suelo Urbano No Consolidado excedentarias, que se vayan desarrollando. De no ser aceptado este sistema por los propietarios, se aplicaría el de ocupación directa ya previsto en la normativa.

22. Se aclara, en el artículo 2.66.1, el alcance del carácter general de las cubiertas inclinadas, en el sentido de que, al no cerrar definitivamente esa posibilidad, ha de entenderse que en determinadas situaciones pudiera estar justificado otro tipo de cubierta.

23. Se suprime el apartado 2 del artículo 2.87 respecto a las condiciones de los ascensores, al ser una cuestión expresamente regulada en la Normativa sectorial del Principado de Asturias (Normas de Diseño), entrando dicho apartado en contradicción aparente con el apartado 1 al no tener en cuenta que el número de ascensores no es significativo en tanto que la capacidad de los mismos (que no se define en la Normativa del PGOU) puede variar.

24. Se corrige la redacción del artículo 2.114.10 suprimiendo la referencia, mal expresada, de que la tipología OV se asemeja en todos los aspectos a la disposición de emplazamiento variable, cuando el hecho de tener que fijar la forma y posición de las edificaciones mediante esquema previo lo hace incompatible con las limitaciones del artículo 2.139.3.

25. Se faculta al Plan especial del Casco Antiguo de Pola de Siero para adoptar las determinaciones más adecuadas a cada situación, dentro del marco legal fijado por el artículo 67 del D.L. 1/2004, para resolver los problemas de medianeras (artículo 2.116.1).

26. Se resuelve el problema práctico planteado por las manzanas que estando colmatadas en su práctica totalidad, con la forma de fijar el aprovechamiento por el PGOU, quedarían solares con una diferencia considerable de altura en relación con el resto. Así, se aplica el criterio de tomar en cuenta las alturas propias de la Unidad Homogénea con el fondo edificable medio fijado para la misma, modificando la redacción del artículo 2.116.4. in fine.

27. Se modifica el artículo 2.128, admitiendo en el Suelo Urbano Unifamiliar y en el Núcleo Rural Régimen Urbano los Equipamientos públicos, pues de otra forma esas zonas no podrían disponer nunca de instalaciones municipales, y resultan usos perfectamente compatibles con el residencial.

28. Se da solución al problema planteado con edificaciones ya existentes que no disponen de parcela mínima (artículo 2.132.6 NRRU), para garantizar su ampliación, igualando a las ya existentes en altura, cuando se encuentren en medianería, o pudiendo alcanzar una superficie máxima, en otros casos, de 120 m2. Son casos excepcionales que han de encontrar solución razonable desde el planeamiento, sin tener que condenarlos a quedar fuera de ordenación, por no darse las causas de gravedad para las que esta situación está pensada (alegación número 242OZ0A6 de Lugones).

29. Se corrige el artículo 2.150.1, en cuanto que el retranqueo de las naves industriales será de 5 metros a alineación, no a fachada exterior.

30. Se traslada al artículo 2.153.2 el régimen jurídico particular previsto para las viviendas existentes en las Unidades Homogéneas calificadas como COM para cumplir con el principio de igualdad en atención a la excepción recogida para las viviendas de Lugones prevista en el Estudio de Gestión, apartado Conjuntos Urbanos Convencionales, Varios.

31. Se corrige el error detectado en la cita normativa del artículo 3.01.2 al señalar el artículo 149 del texto refundido en lugar del artículo 140, que es el correcto.

32. Se incorpora al artículo 3.03.3 la relación de los nuevos suelos Urbanizables que contempla la adaptación.

33. Se incorpora al artículo 3.04. la propuesta de la alegación 242OZ0FL, que facilita la resolución de problemas de diseño y adaptación al entorno de los edificios en zonas de Baja Densidad orográficamente complicadas.

34. Con motivo de la aprobación definitiva de la Revisión Parcial del Plan General que afectó al Polígono de Bobes, se estableció, como consecuencia de la prescripción impuesta por la CUOTA, que el desarrollo del suelo se llevase a cabo por medio de un Plan Parcial y no de un Plan Especial, por lo que se procede a corregir los términos del artículo 3.05.3 en este sentido.

35. Se complementa el artículo 3.08 relativo a los plazos de ejecución del Suelo Urbanizable, con una referencia a la aplicación subsidiaria de los artículos correspondientes del texto refundido.

36. Se incorpora un artículo específico 3.09 para el Suelo Urbanizable Prioritario de Lugones, que por su interés merece un tratamiento independiente, y se especifica que el desarrollo y gestión de este suelo se ajustará a las determinaciones establecidas en la normativa urbanística del Principado de Asturias.

37. Se incorpora la cita obligada al régimen de autorización previa en el Suelo No Urbanizable previsto en el artículo 131 del Texto Refundido (artículo 4.03.4) y se añade este artículo 131 a la redacción del artículo 4.07.1.

38. Como consecuencia de la desaparición de parcela mínima en el interior de los Núcleos Rurales, no tiene sentido la referencia a la vinculación prevista en el artículo 4.10.2.b, por lo que se suprime este apartado.

39. Se introduce una aclaración sobre la situación real de las parcelas vinculadas, que quedarán como inedificables en tanto no varíe la situación de la parcela que ha generado dicha vinculación (artículo 4.13).

40. Se complementa el artículo 4.15.1, relativo a la documentación exigida para solicitar la autorización de la CUOTA con carácter previo al otorgamiento de licencia municipal.

41. Se corrige la cita normativa del artículo 4.15.2, que se sustituye por el artículo 128 del texto refundido.

42. Se complementa la cita normativa del artículo 4.16.2 con la referencia al artículo 128 del texto refundido.

43. Se ajusta la redacción del artículo 4.27.4 a los términos del artículo 42.2 de la Ley del Principado de Asturias 3/2004, de 23 de noviembre, de Montes y Ordenación Forestal, en vigor desde el 3 de marzo de 2005, y a cuyo articulado se ajustan los artículos del Plan General. Se ajusta también el articulo 4.27.2, fijando la unidad mínima de actuación forestal en 10 Hectáreas, así como la indivisibilidad de las parcelas forestales de superficie inferior a 10 Hectáreas, de conformidad con lo previsto en el artículo 57 de la Ley 3/2004 ya citada, y se incorporan, en un nuevo epígrafe 4.27.6, aquellos extremos relacionados con las medidas de conservación y limitaciones por causa de incendios forestales que la misma regula.

44. Se modifica la referencia explícita del artículo 4.31.1 a la Consejería de Agricultura y Pesca del Principado de Asturias por la más general de “Consejería competente del Principado”, para evitar futuros desajustes por el cambio de denominación.

45. Se ajusta la redacción del artículo 4.45 atendiendo a la alegación presentada por el PSOE, en atención a las circunstancias especiales que concurren en estos momentos en Siero, en que todos los pozos mineros de HUNOSA han cerrado, quedando los terrenos en una situación que precisa ser reordenada de cara a su posible reindustrialización.

46. Se fija en el artículo 4.49.1 el Suelo No Urbanizable de Interés, Tipo 2, como el único del Suelo No Urbanizable apto para instalar talleres de maquinaria agrícola, al desaparecer la aureola como figura urbanística del entorno del Núcleo Rural.

47. Se ajustan las exigencias de Estudio de Implantación y Plan Especial según el tipo de actividad, el carácter de autorizable o incompatible del uso, la superficie a edificar, etc, atendiendo al espíritu de la normativa y a las condiciones de interés público o social de los usos. Así, el artículo 4.50.2 vuelve a su redacción original, que exigía Plan Especial; en el artículo 4.56.2 se diferencia entre las Dotaciones Municipales, en que se considera suficiente el Estudio de Implantación, de las Dotaciones Supramunicipales, en que se precisarían ambos instrumentos de forma complementaria. Asimismo, las Dotaciones de Ocio (artículo 4.58.2) estarán sujetas a ambas figuras y el uso de Relación, por encima de los 300 m2 de superficie de almacén y venta, al considerarse uso incompatible, también (artículo 4.68.2). En este mismo artículo se concreta que solo cabe como uso autorizable en el Suelo No Urbanizable de Interés Tipo 2, y se corrige la consideración del uso de Relación de determinados establecimientos en el Suelo No Urbanizable de Interés, de forma que se ajuste la redacción del artículo a la pretensión formulada en la memoria justificativa, exigiéndoles, como usos incompatibles, la tramitación de un Estudio de Implantación y un Plan Especial. Los hoteles que se encuentren en la situación del artículo 4.69.3 precisarán también de ambos instrumentos de desarrollo urbanístico.

48. Se fija la parcela mínima y la ocupación máxima de las Estaciones de Servicio en el artículo 4.51.

49. Se actualizan las citas normativas de los artículos 4.60.7, 4.60.8 Y 4.63.1, referenciándolas a las correctas de los artículos 137.2, 127 y 136.2 del Texto Refundido.

50. Se incorpora al artículo 4.62.1 la referencia a lo que sobre servidumbres y ocupaciones temporales de interés público regula la Ley 3/2004, de Montes y Ordenación Forestal.

51. Al desaparecer la aureola de Núcleo Rural y haber extendido la delimitación de los Núcleos, no resulta correcta la referencia a las zonas de desarrollo contempladas en el artículo 4.62.5, por lo que se retira la misma. En este mismo apartado se explicita la obligación de reasfaltado de los caminos públicos afectados por un soterramiento, en atención a su ancho.

52. Se añade un nuevo apartado 4.62.6 para recoger normativamente los pasillos eléctricos contemplados en el artículo 1.27.2, que contemplen una distancia, de al menos 5 metros a cada lado de los conductores, en la que estará prohibida toda clase de edificaciones.

53. Se incorpora al artículo 4.63.1 la misma obligación de reasfaltado de caminos público afectados por el soterramiento que en el artículo anterior.

54. Se incorpora al artículo 4.64.2 la obligación de reasfaltado de los caminos públicos afectados por las obras de abastecimiento de agua, en función de la anchura del vial.

55. Se recoge la alegación de ENAGAS sobre la prohibición de realizar obras o construcciones a 10 m. a ambos lados del eje de la tubería de gas.

56. Se asimilan al uso hotelero las Residencias de la Tercera Edad (artículo 4.69), en cuanto a condiciones para su implantación en el Suelo No Urbanizable.

57. Se introduce una regulación específica y detallada de la quintana tradicional, que complementa y aclara la escueta redacción del apartado 2 del artículo 4.70, y desarrolla lo dispuesto en el artículo 124 del Texto Refundido.

58. Se modifica la redacción de los artículos 4.72.4, 4.123 y 4.60.4, sobre las Condiciones generales de acceso que deben cumplir las nuevas viviendas.

59. Con motivo de los cambios introducidos en las regulaciones específicas de los distintos usos, se modifican los artículos 4.76 y 4.77 de la Normativa, ajustándolos a los mismos.

60. Se ajusta la redacción del artículo 4.96.1 sobre las construcciones prefabricadas, a los términos fijados por el Acuerdo de la CUOTA de fecha 11 de abril de 1994.

61. Se ajusta la redacción del artículo 4.102, relativo al régimen de usos del suelo de Protección, de forma que dentro de los usos tradicionales agrarios que pueden mejorarse, se encuentran las ampliaciones de las explotaciones agropecuarias, siempre que se mantenga una vinculación de fincas a estos fines (alegación 242OZ06B, Casería La Madera S.L.), complementando de esta forma lo que ya preveía la Memoria al informe de alegaciones de la Revisión del Plan General sobre las normas de utilización del suelo de Protección, y atendiendo a los parámetros que pueden ser admitidos por la normativa urbanística del Principado de Asturias.

62. Se corrige la cita normativa del artículo 4.103.1.c referenciándola al artículo 228 del Texto Refundido.

63. Se aclara el alcance meramente informativo y de ayuda que tiene el censo de masas boscosas que se acompaña al Plan General, y cuyo objetivo es facilitar el control de las mismas (artículo 4.103.1.d). A tal fin conviene dejar suficientemente claro que la calificación urbanística prevalece en su caso sobre la mancha boscosa, con independencia de las medidas de protección que resulten de aplicación por la Ley 3/2004 de Montes y Ordenación Forestal.

64. Se diferencian las dos categorías de Suelo No Urbanizable de Interés (artículo 4.105), atendiendo al distinto grado de protección que resulta aplicable a cada uno de ellos y al régimen de usos permitidos o autorizables en los mismos.

65. Se complementa la redacción del artículo 4.106.1 con la referencia al Tipo 2 en cuanto a las normas de utilización, y del artículo 4.106.2 con la exigencia de disponer de autorización previa de la CUOTA para cualquier vertido o relleno en los terrenos calificados como Suelo No Urbanizable de Interés.

66. De conformidad con el régimen de usos y autorizaciones previsto en la normativa del Principado (artículo 131 del Texto Refundido) se simplifica la relación de usos permitidos por el artículo 4.107 en el Suelo No Urbanizable de Interés, Tipo 1, acomodándola a la misma.

67. Se especifican separadamente los usos permitidos y autorizables en la subcategoría de suelo de Interés Tipo 2, y se fija con carácter expreso la superficie de parcela necesaria para edificar en el suelo de Interés Tipo 2 (artículo 4.108 y 4.109).

68. Se fija un periodo transitorio de un año para poder construir en el suelo de Interés Tipo 1 con parcela mínima de 5.000 m2 (artículo 4.109.2).

69. Se suprimen todas las referencias a la aureola (artículo 4.111.3; 4.116.8; 4.118.3).

70. Se suprime el artículo 4.114.2 al desaparecer la superficie mínima para edificar en el interior del Núcleo Rural.

71. Se modifica la redacción del artículo 4.115.1, al desaparecer la superficie mínima de parcela y se contempla una solución práctica para las edificaciones preexistentes que ven alterado su régimen jurídico por herencia o división de la cosa común.

72. Se introduce en el artículo 4.117 la referencia a los usos prohibidos en el Suelo No Urbanizable Núcleo Rural.

73. Se modifica la redacción del artículo 4.118 como consecuencia de la desaparición de la parcela mínima para edificar en el interior de los Núcleos Rurales.

74. Se modifica la redacción del artículo 4.123, en cumplimiento de lo señalado en el artículo 137 del D.L. 1/2004, relativo a las condiciones de las fincas para su inclusión en los Núcleos, añadiendo que podrán disponer de acceso por vía secundaria en condiciones de anchura y pavimentación suficientes para el tránsito regular de vehículos automóviles y con anchura mínima de 3 metros y en casos excepcionales mediante servidumbre de paso legalmente constituida.

Asimismo se introducen las siguientes modificaciones en relación con la propuesta sometida a información pública:

• Se incluyen en las fichas urbanísticas de los suelos Urbanizables los usos principales (Residencial o Industrial) y los complementarios (Hotelero, Equipamientos públicos y privados....); el sistema de actuación previsto, la posibilidad de dividir el sector en polígonos o unidades de actuación, con indicación del sistema de actuación, etc.

• De acuerdo con la recomendación fijada por la CUOTA en su informe de fecha 23 de junio de 2004, se reclasifican los terrenos afectados por la implantación del Colegio Peñamayor, en La Barganiza, unificándolos todos como Núcleo Rural de Régimen Urbano, lo que permitirá la utilización de parámetros de edificabilidad y tipologías más acordes con las características de la edificación.

• Se incorpora a los planos el nuevo viario de acceso a las parcelas de Bobes (alegación número 242OZ0CK).

• Se modifica el ámbito del Suelo Urbanizable del entorno del Palacio de Bobes.

• Se sectoriza el ámbito de los suelos Urbanizables de Paredes y La Belga, subdividiéndolos en dos sectores.

• Se suprime el ámbito de Suelo Urbanizable entre el Núcleo Rural de Viella y el Núcleo Rural de Bobes.

• Se crea un ámbito nuevo de Suelo Urbanizable en Viella.

• Se incorpora a las fichas de los IAS 41 y 42 de Viella, el entorno de protección, que se hace coincidir con la parcela, y así se recoge también en los planos del Plan General.

• Se delimita el ámbito del Casco Antiguo de Pola de Siero, sometido a desarrollo mediante Plan Especial, como “Núcleo histórico tradicional en suelo urbano”, y se recoge en la normativa (artículo 1.48) que la ordenación urbanística predominante será la del Plan Especial, de conformidad con lo previsto en el artículo 59 del Texto Refundido.

• Se incluye en la ficha de la finca de la UH-88 de Pola de Siero la propuesta de modificar la tipología edificatoria, pasando de OV-4 a OVP, en cuanto que la afectación de la línea de Alta Tensión, cuyo soterramiento no es viable por tratarse de una línea estratégica regional, impide desarrollar el modelo inicialmente previsto, por lo que es preciso reordenar la edificabilidad y el emplazamiento de los edificios. La nueva propuesta permite salvar los inconvenientes citados y mantener el destino de Equipamiento Público de la superficie inicialmente prevista, encajando incluso una Dotación cubierta si fuera necesario, que cumpliría con las distancias legales a la línea de Alta Tensión.

• Se suprime el pasadizo existente en la Avenida José Tartiere, nº 42, de Lugones, de conformidad con lo dispuesto en el acuerdo de la Junta de Gobierno Local de fecha 5 de noviembre de 2004.

• Se subsana el error apreciado en los planos del Suelo Urbano de Lugones que afecta a la alineación otorgada por la revisión del Plan General a la planta baja del terreno, de cesión municipal, en la Unidad Homogénea número 88, por lo que, de conformidad con lo dispuesto en el acuerdo de la Junta de Gobierno Local de fecha 12 de noviembre de 2004, se retoma la anterior calificación del terreno municipal como bien de dominio público.

• Se facilita una solución al problema del edificio 4 Vías, en El Berrón. Es una situación particular, generada en su día por el trazado de la nueva CN-634, y que ha motivado que desde entonces este edificio de 5 alturas quede en una situación particular, ignorado por el planeamiento de 1988 y por el planeamiento de 2002. No resulta razonable lesionar los derechos legítimos de los propietarios afectados, dejando el edificio fuera de ordenación, y por otra parte es preciso reconocerle el carácter netamente urbano que tiene dicho suelo. Por ello se contempla el aprovechamiento urbanístico que ya tiene, bajo la tipología de Cerrada Perimetral, lo que garantiza a los vecinos una estabilidad de cara al futuro y el reconocimiento de una situación que les ha venido impuesta.

• Se corrige la trama de una parcela que figura fuera del límite urbano de Pola de Siero, como ID preexistente y que tenía asignado un número de UH (16) que no le corresponde, quedando como el resto de actividades de esta naturaleza que recoge el PGOU.

• Se incorpora el entorno de protección provisional del Palacio del Marqués de Canillejas en Valdesoto, según resolución de la Consejería de Cultura, Comunicación Social y Turismo de fecha 13 de mayo de 2005.

• Se rectifica la consideración del Suelo de la UE4 de Viella, Colloto y Granda, como No Consolidado, al ser preciso resolver y complementar las infraestructuras básicas.

• Se actualizan en le catálogo los acuerdos adoptados por la Consejería de Cultura, Comunicación Social y Turismo respecto de los Bienes de Interés Cultural.

• Se plasma gráficamente sobre plano el nuevo vial abierto en la UH 88 de Lugones aprobado en el Estudio de Detalle de Construcciones Paulino y en el de Promociones y Construcciones Domínguez Castillo.

• Se añaden en la leyenda del cajetín del plano 2.4 los NR de Vega de Poja que por error se habían omitido.

• Se recoge el estado actual de la glorieta existente en la zona de EL Resbalón en Lugones conforme a los planos remitidos.

• Se recoge el viario paralelo a la N-634 en Posada (La Carrera) realizado tras la obra ferroviaria ejecutada por FEVE.

• Se inserta el esquema viario de circunvalación de la Pola que solo estaba recogido en los planos de Urbana, en todos los planos afectados por el viario.

• Se corrige el error de trama (no de calificación) en la UH 75/OVP-4/C de Lugones.

• Al haberse desarrollado conforme a las autorizaciones administrativas de la Consejería de Industria, Comercio y Turismo (25 de febrero de 2003) de la CUOTA (7 de marzo de 2003), del Servicio de Gestión Ambiental de la Viceconsejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de 13 de noviembre de 2003, y a las licencias municipales de obras (CMG 21 de noviembre de 2003) y actividad (Resolución de la Concejalía delegada de Urbanismo y Medio Ambiente de 18 de febrero de 2004) se recoge sobre plano de forma expresa la nueva consideración de Urbano Industrial del “Túnel de ensayos de San Pedro”, en Anes.

RELACION DE ALEGACIONES A LA ADAPTACION DEL P.G.O.U. POR PARROQUIAS (Véase en formato PDF)

CUMPLIMIENTO DEL REQUERIMIENTO DE SUBSANACION. DE DEFICIENCIAS

MEMORIA JUSTIFICATIVA

Se remite escrito por la Dirección General de Ordenación del Territorio y Urbanismo en el que se concretan los apartados del documento de adaptación del Plan General de Ordenación de Siero, que deberán acomodarse a las determinaciones de la Ley 3/2002, del Principado de Asturias y su Texto Refundido aprobado por el Decreto 1/2004.

Analizado el contenido del mismo, los técnicos municipales que suscriben, autores del documento municipal, formulan las siguientes consideraciones:

1. La arquitectura del PGOU de Siero está basada, según la Memoria de la aprobación inicial del apartado 5 en el reparto equitativo de beneficios y cargas en el sentido de que los que reciban más contribuyan más, lo que conduce a una proporcionalidad de cargas y no a la igualdad.

Toma como marco general, en cada uno de los núcleos urbanos, un cuadro numérico con todas las capacidades de edificación en todos sus aspectos y calificaciones, para, a partir de ahí, fijar los conceptos de reparto y asignación de aprovechamientos en los suelos urbanos no consolidados.

El proceso de asignación de los aprovechamientos se instrumenta sobre la base de que al aprovechamiento correspondan proporcionalmente las cesiones destinadas a red viaria, dotaciones de equipamientos y cesiones de suelo edificable útil.

Por medio de tablas se establece cual es el porcentaje de suelo útil privado que queda en cada finca original que se incorpora al proceso de urbanización y construcción dentro del Suelo Urbano No Consolidado, tras hacer frente a sus obligaciones de cesión.

Dependiendo del nivel de intensidad de la calificación de cada zona o manzana, se deben producir cesiones que vienen medidas en módulos por vivienda o superficie de edificación equivalente, con lo que una cierta cantidad de edificación acarrea necesariamente una serie de metros cuadrados de suelo para equipamientos, viales y edificación de disposición pública, y el propietario de un suelo conservará la superficie edificable que resta tras efectuar sus correspondientes cesiones.

Por ello, si se alterara el mecanismo de asignación de aprovechamientos se cambiaría radicalmente el PGOU y se precisaría una nueva información pública y un nuevo estudio de gestión, en definitiva un nuevo planeamiento.

No ha sido esta la decisión adoptada por el Ayuntamiento de Siero, que en la Memoria justificativa de la Revisión-Adaptación ha dejado claro el carácter parcial de la Revisión, entendiendo que no era el momento de acometer una revisión total que afectase a los principios básicos y al modelo urbanístico del planeamiento inicial.

Ha de tenerse en cuenta que, según el documento elaborado desde la CUOTA, y remitido por la Dirección General de Urbanismo y Ordenación del Territorio de Asturias con fecha 13 de noviembre de 2002, sobre los criterios interpretativos y de aplicación de la Ley 3/2002, la Ley, a través de su disposición transitoria primera, sólo obliga a adaptar el planeamiento en el Suelo No Urbanizable y en el Suelo Urbanizable para establecer los sectores de urbanización prioritaria y en el Suelo Urbano será directamente aplicable el régimen urbanístico establecido en la Ley, sin necesidad de adaptación desde su entrada en vigor.

Señala además este documento que “nada impide que como consecuencia de la legalmente obligada adaptación a la Ley en Suelo Urbanizable y No Urbanizable, los Ayuntamientos opten por una adaptación total de su planeamiento al nuevo marco legal en las tres clases de suelo, siguiendo el procedimiento de modificación o revisión en función de la incidencia que dicha adaptación tenga sobre el planeamiento vigente”.

Es en este marco en el que el equipo revisor se ha movido, en el de conjugar el respeto a los criterios generales del planeamiento vigente, con la adaptación a la normativa del Principado, intentando obtener de esta forma un planeamiento que pueda consolidarse en el tiempo, y que su desarrollo se ajuste a unos parámetros de igualdad, que hasta la fecha han resultado válidos y aceptados por todos los agentes implicados en el proceso, como demuestra la experiencia práctica hasta el momento.

2. Por ello, aun cuando se acatan las directrices recibidas y se acomodan los distintos apartados del documento, la base del estudio de gestión es inamovible en cuanto a la asignación de aprovechamientos.

Por el contrario, las fichas deben ser un complemento de información, en cuanto a identificación gráfica y condiciones, según la prescripción impuesta en el acuerdo de aprobación definitiva de 4 de junio de 2002, pero que en ningún caso pueden alterar el mismo, por lo que desaparecen las incorporadas en la fase de aprobación inicial y se sustituyen, de acuerdo con el requerimiento, por otras que incorporan las condiciones particulares que el Estudio de Gestión del Texto Refundido fijaba de forma independiente, así como los datos relativos a los aprovechamientos y los procesos de gestión y ejecución, de forma que permitan una lectura precisa y ágil de todos los condicionantes aplicables a cada unidad de ejecución, unidad de actuación o unidad homogénea.

3. Se da cumplimiento al requerimiento de subsanación de deficiencias en lo relativo al Suelo Urbano Consolidado, que se desarrolla conforme a la aplicación directa de las condiciones de edificación establecidas en cada zona de Ordenanza, por lo que desaparecen todas las referencias individuales a los Suelos Urbanos Consolidados de todas las tipologías que figuraban en la larga lista del Estudio de Gestión, pero se mantienen en el mismo los módulos promedios de aprovechamiento y de cesión para poder aplicar el artículo 2.26.2.

4. La normativa del documento de adaptación, en sus artículos 2.22 y 2.24 ha recogido expresamente la gestión y ejecución del Suelo Urbano No Consolidado a través de unidades de actuación, y la asignación de aprovechamientos prevista por el Plan General no es incompatible con el TRLSA, que en sus artículos 155 y 156 facilita la transferencia de aprovechamientos. Asimismo, el artículo 150.5 del TRLSA permite un desfase del 15% en los aprovechamientos sobre el aprovechamiento medio. En todo caso, siguiendo las directrices del requerimiento de subsanación de deficiencias, se delimitan en todos los suelos residenciales de todos los núcleos urbanos (excepto Lieres) unidades de actuación, siguiendo el criterio de respetar, siempre que fuera posible, el ámbito de las unidades homogéneas preexistentes y no dejar ninguna parcela desvinculada.

5. Con motivo de esta labor de subsanación de deficiencias ha sido preciso revisar el documento municipal en su conjunto, lo que ha permitido apreciar la existencia de un error en los datos introducidos en el programa informático, entre el texto refundido y la adaptación, que se había transmitido a las fichas urbanísticas, debido a que se ha excluido del cálculo global de repartos del conjunto de los Núcleos a las Unidades de Ejecución expresamente delimitadas y los suelos a desarrollar según Convenio, mientras que el texto refundido contemplaba todo ello conjuntamente, tal y como recoge el artículo 2.19.2, al establecer que el ámbito de gestión es la unidad homogénea, siendo ésta la única referencia para el reparto de los aprovechamientos entre los terrenos útiles y no los polígonos o las unidades de ejecución, lo que conlleva una modificación de los módulos para el cálculo de los beneficios y cargas del Suelo Urbano No Consolidado.

Es por tanto el texto refundido el documento base para la fijación de los derechos y obligaciones del Suelo Urbano No Consolidado como establece la Memoria de la modificación de la aprobación inicial al definir el método operativo, toda vez que es en ese documento donde los resultados quedan cerrados por los reajustes de los cálculos.

En consecuencia, los cambios introducidos con la Revisión-Adaptación y que ahora figuran recogidos en cada ficha concreta de unidad de ejecución, unidad de actuación o unidad homogénea son los únicos a tener en consideración para la interpretación y aplicación del Estudio de Gestión.

6. En el documento específico del Estudio de Gestión que se genera como consecuencia del cumplimiento del requerimiento de la Dirección General de Ordenación del Territorio y Urbanismo, se detallan los procesos de gestión y ejecución del Suelo Urbano No Consolidado Industrial y Comercial.

7. Tal y como constaba expresamente reflejado en el Estudio de Gestión del Texto Refundido, “los módulos correspondientes a CA y CP se han obtenido para el valor promedio en cada uno de los núcleos urbanos y no son de aplicación concreta sino indicativa, pues el módulo varía en cada una de las manzanas, y debe obtenerse para cada una de ellas”, por lo que las fichas elaboradas para dar cumplimiento al requerimiento de subsanación de defectos han tenido en cuenta esta circunstancia y aplicado este principio.

8. También se ha podido constatar la existencia de un error gráfico en los planos correspondientes a la UE-5 de Pola de Siero, al no coincidir el texto de la ficha, que daba contestación a su vez a la alegación presentada, con el número de alturas reflejadas, lo que se ha subsanado.

9. Los cambios introducidos para dar cumplimiento al requerimiento llevan aparejada la necesidad de modificar la redacción de los artículos 1.05.4; 2.04.1; 2.04.2; 2.05.4; 2.21.4; 2.21.5; 2.26.2; 2.61.1; 2.61.4; 2.116.4; 2.116.5; 4.49.1; 4.68.2; 4.68.5; 4.70.2; 4.105.1; 4.106 y 4.107, que se ajustan al contenido del mismo.

10. En lo referente al Suelo No Urbanizable, el requerimiento de subsanación afecta exclusivamente a dos cuestiones:

• Al régimen jurídico de la aureola, y,

• A la división en dos categorías del Suelo No Urbanizable de Interés.

Respecto a la primera cuestión, el escrito de la Dirección Regional de Urbanismo supone recordar el acuerdo de aprobación definitiva del Texto Refundido de la Revisión del Plan General Municipal de Ordenación, de fecha 15 de abril de 2003, en el que sobre esta cuestión señalaba textualmente:

“En consecuencia, no parece procedente mantener las aureolas de los núcleos insertos o colindantes en el SNU de especial protección. En cuanto al resto de las aureolas planteadas, teniendo en cuenta que las NURMRA las contemplan y es este modelo de la normativa regional por el que opta la Ley del Suelo asturiana como referente de las modificaciones de planeamiento en tanto no se apruebe inicialmente el Catálogo de Núcleos Rurales (disposición transitoria primera, 3.d); en tanto no se produzca la adaptación a dicha Ley del Plan General de Siero podría estimarse su mantenimiento.”

Resulta indudable por tanto la competencia de este organismo para exigir el cumplimiento del acuerdo de la CUOTA, por lo que nada cabe objetar desde el punto de vista legal, procediendo el equipo revisor a la modificación de los planos de Suelo No Urbanizable y a los apartados correspondientes de la normativa.

Asimismo está fuera de duda la competencia que el artículo 131.1 del Decreto Legislativo 1/2004, por el que se aprueba el texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo, atribuye a la CUOTA para el otorgamiento de las autorizaciones previas en los terrenos clasificados como No Urbanizables que no tengan la condición de Núcleo Rural, por lo que la limitación de las posibilidades edificatorias de vivienda unifamiliar exclusivamente al interior de los núcleos rurales actualmente delimitados y a las ampliaciones de los mismos que se proponen en el documento de adaptación, es plenamente ajustada a la Ley. En todo caso es importante destacar la aceptación explicita que el escrito de la Dirección General hace de las ampliaciones propuestas, lo que garantiza las posibilidades constructivas de los Núcleos en unos términos adecuados para varios años.

Y la obligación de reconducir el suelo de interés a una única categoría puede interpretarse en atención al interés supramunicipal que supone la estratégica situación urbanística del municipio de Siero en el conjunto de la región, que precisa preservar de un poblamiento indiscriminado los espacios exteriores a los Núcleos delimitados, lo que está también dentro de las competencias de la administración regional.

Ahora bien, salvo para la edificación de vivienda unifamiliar, el régimen de usos del Suelo de Interés que consta en la propuesta de adaptación es lo suficientemente amplio como para acoger actividades y servicios que se consideren necesarios para el desarrollo ordenado de estos espacios exteriores al Núcleo.

Marzo de 2006, el equipo redactor:Don Manuel Is Maside, Jefe de Servicio de Gestión Urbanística y doña Ana María Fernández Dopazo, Arquitecto Municipal, Jefe de la Sección Técnica de Gestión Urbanística.

CAMBIOS INTRODUCIDOS COMO CONSECUENCIA. DEL INFORME PRECEPTIVO DE CUOTA DE 20.04.06

MEMORIA JUSTIFICATIVA

Como consecuencia de la necesaria adaptación normativa para introducir las modificaciones derivadas del Acuerdo de la CUOTA, de fecha 20 de abril de 2006, se ha procedido a una lectura completa del texto normativo y se han podido apreciar algunos errores (que en ningún caso afectan a los cambios introducidos a lo largo del procedimiento y que se recogían expresamente en color rojo) derivados de los trabajos de transcripción de unos textos a otros, cuya corrección resulta no sólo posible, sino obligada, de cara al texto definitivo que ha de ser publicado en el BOLETIN OFICIAL del Principado de Asturias.

De conformidad con lo previsto en el artículo 105.2 de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común, los errores materiales pueden ser corregidos de oficio en cualquier momento.

A continuación se relacionan todos y cada uno de ellos al objeto de su comprobación entre el texto refundido de la Normativa que ha sido objeto de Acuerdo Plenario Municipal, con fecha 29 de julio de 2005, y el Texto Refundido de la Revisión del Plan General aprobado por la CUOTA el 15 de abril de 2003, para verificar lo anteriormente expuesto.

• En el artículo 1.32.b. se han omitido las condiciones de salubridad y de ornato que figuran en el TR de 2003, por lo que se procede a su inclusión.

• En el apartado 1.47.1 había quedado sin adaptación al Decreto Legislativo 1/2004, la referencia al artículo 18.1.c de la Ley del Suelo, sobre jardines de carácter histórico, artístico o botánico.

• En el artículo 2.142.1 se suprime la expresión “el uso industrial” al resultar una redundancia que carece de significado.

• En el artículo 3.03.3 se recupera íntegramente la redacción recogida en el Texto Refundido de 15 de abril de 2003, dado que “no se ha introducido modificación alguna y los cambios aparecidos se han debido a una transcripción errónea de la versión anterior al acuerdo de la CUOTA que debía recogerse en la Normativa.

• En los artículos 4.11.2 y 4.19.2 se ajusta la referencia que figura a los artículos 4.118 y 4.116 por cuanto que con el nuevo índice se ha efectuado la correspondiente renumeración y pasan a ser los artículos 4.116 y 4.114.

Del mismo modo en el artículo 4.70.2 la referencia al artículo 4.121 se sustituye por el artículo 4.119; en el artículo 4.72.4 la referencia al artículo 4.123.2 se sustituye por el artículo 4.121.2; en el artículo 4.118.1 (ahora 4.116.1) la referencia al artículo 4.115.2 se sustituye por el artículo 4.113.2.

• En el artículo 5.3.3 figura repetido el apartado 2 que se suprime y se incorpora a su vez en su apartado tercero del citado artículo 5.3.3 que había desaparecido del texto.

• En el artículo 5.3.4, párrafo segundo, se suprime la palabra “de” por carecer de sentido.

Asimismo, por carecer ya de justificación práctica se suprimen los paréntesis explicativos o notas a pie de página que constaban incorporados a los artículos 1.45.2 y 1.49; y al objeto de reproducir fielmente la ordenación del polígono residencial Siero-Este, una vez que está aprobado definitivamente el Plan Especial de Ordenación y adjudicados los lotes resultantes, se incorpora a los planos la ordenación volumétrica de cada edificio. Por último, se corrige la superficie numérica que figura en el aprovechamiento de la ficha de la UE-5 de Pola de Siero, para hacerla coincidir con el sumatoria del cuadro correspondiente, que es el correcto.

En cumplimiento de las prescripciones y consideraciones del Acuerdo de la CUOTA, de fecha 20 de abril de 2006, se realizan las siguientes adaptaciones que afectan tanto a la normativa como a los planos:

• Se incorpora la consideración específica señalada por la CUOTA en el informe sobre la revisión del Plan General de Ordenación y Catálogo Urbanístico, de fecha 20 de abril de 2006, para el Suelo Urbanizable tipo 2 de la zona de Paredes, recogiéndose asimismo esta incidencia en el artículo 2.25.4 relativo al Suelo Urbano No Consolidado y grafiándose convenientemente en todos los planos que recogen el suelo al que afecta el ámbito del Plan Territorial Especial Regional.

Se completan las fichas de los ámbitos de Suelo Urbanizable Residencial incorporados en el proceso de Revisión-Adaptación señalando que los instrumentos de desarrollo deberán adoptar modelos de ordenación, de configuración de las parcelas y de tipologías edificatorias que posibiliten una integración armoniosa con el entorno.

Se completan asimismo todas las fichas del Suelo Urbanizable (Residencial e Industrial-Comercial) señalando la necesidad de cumplir con los estándares previstos en la legislación urbanística para las cesiones de Equipamientos.

• Se producen los siguientes cambios en el articulado:

- Artículo 2.02. Suelo Urbano. Contenido: Se define el Suelo Urbano de acuerdo con las indicaciones recibidas.

- Artículo 3.02. Suelo Urbanizable. Características. Se define el Suelo Urbanizable de acuerdo con las indicaciones recibidas.

- Artículo 3.03. Determinación de sectores para las actuaciones: Se elimina la mención al ámbito de Suelo Urbanizable de tipo 2 en El Berrón.

- Artículo 3.05. Suelo Urbanizable tipo 2: Se corrigen las referencias a la existencia de un Suelo Urbanizable de este tipo en El Berrón según las indicaciones recibidas.

- Artículo 4.31. Ganadería extensiva. Condiciones generales: Se incorporan a la redacción del artículo las indicaciones recibidas sobre superficie y categoría de suelo.

- Artículo 4.68. Relación. Condiciones: Se corrigen los apartados 3, 4 y 5 de acuerdo con las indicaciones recibidas y complementariamente el artículo 4.77 en el cuadro dentro del apartado relativo al uso de relación.

- Artículo 4.72. Condiciones generales para viviendas de nueva planta: Se incorpora a la redacción normativa la limitación de superficie construida señalada en el informe de la CUOTA.

- Artículo 4.75. Ampliación de viviendas existentes: Se incorpora a la redacción normativa la limitación de superficie construida señalada en el informe de la CUOTA.

- Artículo 4.102. SNU Especial Protección. Normas de utilización: Se corrige el artículo conforme a las indicaciones señaladas.

- Artículo 4.106. Suelo de Interés: Se incorporan las limitaciones en cuanto a superficie y posibilidad de implantación establecidas en el acuerdo de la CUOTA para los usos hotelero y de relación (hostelero).

- Artículo 4.118. Núcleo Rural. Parcela mínima: Se incorpora la superficie máxima de las edificaciones señaladas en el acuerdo.

Con estas adaptaciones y correcciones se dan por finalizados desde el equipo revisor los trabajos para la aprobación definitiva de la Adaptación del Plan General Municipal de Ordenación de Siero a la Ley 3/2002, del Principado de Asturias y a su Texto Refundido aprobado por el Decreto Legislativo 1/2004.

Mayo de 2006, el equipo redactor:Don Manuel Is Maside, Jefe de Servicio de Gestión Urbanística y doña Ana María Fernández Dopazo, Arquitecto Municipal, Jefe de la Sección Técnica de Gestión Urbanística.

NORMATIVA

INDICE

NORMAS URBANISTICAS

TITULO I.- DISPOSICIONES DE CARACTER GENERAL

CAPITULO I.- GENERALIDADES

Sección I.- Naturaleza y marco del Plan General

1.01.- Naturaleza, ámbito, antecedentes y vigencia del Plan General

1.02.- Marco general

Sección II.- Práctica urbanística

Desarrollo del Plan General

1.03.- Organos actuantes e instrumentos de actuación urbanística

1.04.- Desarrollo en las diferentes clases de suelo

1.05.- Normas relativas a la ejecución urbanística

1.06.- Sistemas de actuación

Operaciones parcelarias

1.07.- Parcelaciones y divisiones de fincas

1.08.- Reparcelación

Documentos de planeamiento de desarrollo

1.09.- Planes Parciales

1.10.- Planes Especiales

1.11.- Catálogos complementarios del planeamiento

1.12.- Estudios de detalle

Proyectos

1.13.- Clases de proyectos

Proyectos de urbanización

1.14.- Contenido

1.15.- Documentación

1.16.- Condiciones y garantías

Red viaria

1.17.- Gálibos y pavimentaciones

1.18.- Utilización de la red peatonal

1.19.- Estacionamiento

1.20.- Supresión de barreras arquitectónicas

1.21.- Vados para el acceso de carruajes a las parcelas y construcciones

1.22.- Amueblamiento urbano

Agua

1.23.- Abastecimiento y distribución de agua potable

1.24.- Bocas de riego e incendios

Saneamiento

1.25.- Referencia

Alumbrado

1.26.- Referencia

Energía eléctrica y telefonía

1.27.- Tendidos y canalizaciones de las compañías concesionarias de servicios

1.28.- Liquidación económica

1.29.- Transformadores

Sección III.- Deberes de conservación de los propietarios de los inmuebles

Deberes generales de conservación de los bienes inmuebles

1.30.- Obligaciones y control del deber de conservación

1.31.- Contenido del deber de conservación

1.32.- Condiciones mínimas de seguridad, salubridad, ornato, y supuestos de riesgo inminente

1.33.- Rehabilitación de viviendas, colaboración municipal y régimen de contribuciones

1.34.- Ordenes de ejecución para la conservación, trámite y acción sustitutoria

1.35.- Contribución de los inquilinos al deber de conservación

1.36.- Conservación y destino provisional de los solares

1.37.- Alcance de la catalogación y declaración de utilidad pública

Infracciones y procedimiento

1.38.- Infracciones

1.39.- Derribo de edificios catalogados, incumplimiento del deber de conservación

1.40.- Conservación subsidiaria por el Ayuntamiento

Sección IV.- Protección del Patrimonio Cultural Inmobiliario

1.41.- Introducción

1.42.- El catálogo. Marco normativo y ámbitos

1.43.- Inventario de Patrimonio Arquitectónico de Asturias

1.44.- Bienes de Interés Cultural

1.45.- Yacimientos arqueológicos

1.46.- Elementos de Patrimonio Etnográfico

1.47.- El Inventario Municipal

1.48.- Areas de interés cultural urbano con protección ambiental general

1.49.- Edificios

1.50.- Modalidades

Intervención sobre los edificios catalogados

1.51.- Efectos de la catalogación

1.52.- Obras rebasando el nivel de la modalidad establecida

1.53.- Relación con las restantes Ordenanzas

Condiciones de armonización en el entorno edificado

1.54.- Composición general

1.55.- Materiales

1.56.- Fachadas

1.57.- Cubiertas

Régimen económico de la protección del Patrimonio Inmobiliario

1.58.- Obras de conservación y rehabilitación

1.59.- Régimen de Contribuciones y participación en los repartos de cargas urbanísticas

Sección V.- Estado ruinoso de las edificaciones

Declaración de ruina

1.60.- Procedencia de la declaración

1.61.- Daños no reparables

1.62.- Obras de reparación

1.63.- Relación con la ordenación y habitabilidad

1.64.- Inmuebles catalogados

1.65.- Obligación de demoler

1.66.- Expediente contradictorio

Sección VI.- Intervención municipal del uso del suelo

Alcance y formas.

1.67.- Competencia municipal

Licencias urbanísticas.

1.68.- Actividades sujetas a licencia

1.69.- Limitaciones a la concesión de licencias según clases de suelo

1.70.- Procedimiento para la obtención de licencias

1.71.- Suspensión del cómputo de plazos

1.72.- Silencio administrativo

1.73.- Excepciones a la concesión por silencio administrativo

1.74.- Control de los proyectos y subsanación de deficiencias

1.75.- Licencias urbanísticas

1.76.- Licencias de parcelación

1.77.- Licencias de obras de edificación

1.78.- Obras menores

1.79.- Caducidad de las licencias de obras

1.80.- Transmisión de licencias de obras y modificaciones

1.81.- Anulación y suspensión de licencias de obras

1.82.- Obras realizadas sin licencia u orden de ejecución o sin ajustarse a las condiciones de las mismas

1.83.- Licencias de ocupación o apertura

Ordenes de ejecución y suspensión de obras y otros usos.

1.84.- Objeto y efectos

Información urbanística

1.85.- Consulta directa y solicitud de condiciones urbanísticas

Divisiones urbanísticas del suelo.

1.86.- Clasificación del Suelo

1.87.- Calificación del Suelo

Sección VII.- Incidencia del planeamiento sobre las situaciones preexistentes

1.88.- Situaciones fuera de ordenación

1.89.- Grados de afectación

TITULO II. NORMAS URBANISTICAS RELATIVAS AL SUELO URBANO

ORDENANZAS DE EDIFICACION Y USO DEL SUELO

Contenido

CAPITULO I. CONDICIONES DE REGIMEN Y GESTION

ORDENANZA I - REGIMEN DE SUELO, EDIFICACION Y USOS

Sección I.- Introducción

2.01.- Modalidades

2.02.- Contenido

2.03.- Unidades Homogéneas (UH)

2.04.- Asignación y aprovechamientos en Suelo Urbano Consolidado

2.05.- Asignación de aprovechamientos en Suelo Urbano No Consolidado

2.06.- Temporalidad de las asignaciones de aprovechamiento

2.07.- Solar

2.08.- Derechos y obligaciones de los propietarios del suelo

2.09.- Parcelación

Sección II.- Régimen de las edificaciones, instalaciones y usos

2.10.- Fuera de Ordenación

Sección III.- Servidumbres

2.11.- Generalidades

2.12.- Luces y vistas

2.13.- En patios de manzana

2.14.- Condiciones complementarias e instrumentación

2.15.- Limitaciones

2.16.- Servidumbre de paso

ORDENANZA II - GESTION Y EJECUCION

Sección I.- Principios generales

2.17.- Introducción

2.18.- Sistemas de ejecución

2.19.- Definición

2.20.- Ambitos a los distintos efectos de la Actuación

Sección II.- Determinaciones operativas

2.21.- Repartos de cargas

2.22.- Operación con las parcelas de Suelo Urbano No Consolidado

2.23.- Actuaciones en Suelo Urbano Consolidado

Sección III.- Formas e incidencias de la ejecución

2.24.- Unidades de Ejecución (UE)

2.25.- En Suelo Urbano No Consolidado

2.26.- En Suelo Urbano Consolidado

2.27.- Incidencias

2.28.- Aprovechamientos

2.29.- Costos de urbanización

2.30.- Asignación de los costos

CAPITULO II.- CONDICIONES GENERALES

ORDENANZA III.- CONDICIONES GENERALES DE USOS

Sección I.- Introducción

2.31.- Calificación de los distintos usos según su grado de idoneidad y regulación de los mismos

2.32.- Clasificación

2.33.- Residencial

2.34.- Garaje y aparcamiento

2.35.- Industria

2.36.- Locales abiertos al público

2.37.- Locales de trabajo

2.38.- Instalaciones de espacio libre o vía pública

2.39.- Dotaciones de equipamiento

2.40.- Servicios de infraestructura

2.41.- Relaciones entre representación gráfica y regulación

2.42.- Modalidades de los edificios respecto de su uso

Sección II.- Uso residencial

2.43.- Modalidades

2.44.- Vivienda unifamiliar

2.45.- Diseño y habitabilidad

2.46.- Situación de las viviendas

2.47.- Alojamientos temporales (uso hotelero)

2.48.- Relación del uso residencial con otros

2.49.- Instalaciones

2.50.- Viviendas existentes

2.51.- Nuevas viviendas en edificios existentes

Sección III.- Usos del garaje y aparcamiento

2.52.- Modalidades

2.53.- Dotaciones de aparcamientos o garajes en los diferentes usos

2.54.- Dimensiones en garajes y estacionamientos

2.55.- Exigencias de las dotaciones obligatorias, y otros aspectos

Sección IV.- Interferencias entre los diversos usos y actividades

2.56.- Usos y actividades

2.57.- Regulación

2.58.- Inocuidad

ORDENANZA IV.- CONDICIONES GENERALES DE COMPOSICION

Sección I.- Introducción y sistemática

2.59.- Contenido

2.60.- Sistemática

Sección II.- Condiciones comunes

Aprovechamientos

2.61.- Aprovechamientos

2.62.- Medición de los aprovechamientos

2.63.- Aprovechamientos máximo y mínimo

2.64.- Tipologías de la edificación

Forma y dimensiones

2.65.- Altura de las edificaciones

2.66.- Cubiertas

2.67.- Disposición de la planta baja

2.68.- Sótanos

2.69.- Ocupación del terreno por sótanos y semisótanos

Disposición

2.70.- Rasantes

2.71.- Movimientos de tierras al interior de las parcelas

2.72.- Patio inglés

2.73.- Rampas de acceso a garajes

2.74.- Alineaciones

2.75.- Emplazamientos

2.76.- Retranqueos

2.77.- Luces rectas

Locales habitables

2.78.- Locales habitables

2.79.- Condiciones de iluminación y ventilación en los locales habitables

Aspectos accesorios

2.80.- Vuelos en fachadas

2.81.- Disposiciones de los vuelos

2.82.- Aspecto exterior de las construcciones

2.83.- Salientes en planta baja

2.84.- Rótulos de identificación comercial

2.85.- Carteleras publicitarias

2.86.- Portales

2.87.- Escaleras y ascensores

Varios

2.88.- Instalaciones y acondicionamiento general

2.89- Protección de arbolado en zonas destinadas a espacios libres

Sección III.- Obras de nueva planta

2.90.- Definición y alcance

2.91.- Aplicación de las diversas regulaciones

2.92.- Alturas

2.93.- Decoración de muros al descubierto

2.94.- Primera ocupación

Sección IV.- Obras de reforma

Contenido general

2.95.- Definición y relación con las restantes regulaciones

2.96.- Modalidades

2.97.- Forma de la intervención

2.98.- Derribos

2.99.- Edificaciones fuera de ordenación

2.100.- Aprovechamientos

2.101.- Alturas

2.102.- Cubiertas

2.103.- Planta baja, semisótanos y sótanos

Disposición

2.104.- Rasantes

2.105.- Emplazamientos

2.106.- Luces rectas

2.107.- Iluminación y ventilación en locales habitables

2.108.- Vuelos en fachadas

2.109.- Aspecto exterior

2.110.- Portales, escaleras y ascensores

2.111.- Instalaciones y acondicionamiento general

2.112.- Condiciones de acceso

CAPITULO III.- CONDICIONES DE CADA TIPOLOGIA DE EDIFICACION

2.113.- Contenido

ORDENANZA V.- EDIFICACIONES CON EMPLAZAMIENTO FIJO

2.114.- Definición y tipologías

2.115.- Regulación de usos

2.116.- Alturas y aprovechamientos

2.117.- Cubiertas

2.118.- Planta baja, semisótanos y sótanos

2.119.- Rasantes

2.120.- Pasajes y soportales

2.121.- Alineaciones

2.122.- Patios de manzana

2.123.- Vuelos

2.124.- Parcela mínima

2.125.- Cierres de parcela y edificaciones auxiliares

ORDENANZA VI.- EDIFICACION CON EMPLAZAMIENTO VARIABLE

Sección I.- Contenido

2.126.- Tipologías

Sección II.- Unifamiliar

2.127.- Definición

2.128.- Regulación de usos

2.129.- Alturas y aprovechamiento

2.130.- Plantas bajas, semisótanos y sótanos

2.131.- Emplazamientos

2.132.- Parcela mínima

2.133.- Ordenación de la parcela

Sección III.- Baja densidad

2.134.- Definición

2.135.- Regulación de usos

2.136.- Aprovechamientos y alturas

2.137.- Cubiertas

2.138.- Plantas bajas, sótanos y semisótanos

2.139.- Emplazamientos

2.140.- Parcela mínima

2.141.- Ordenación de las parcelas

ORDENANZA VII.- INDUSTRIA Y COMERCIO

2.142.- Tipologías

Gran industria

2.143.- Caracterización

2.144.- Aprovechamientos

2.145.- Disposición de las edificaciones

2.146.- Parcela mínima

2.147.- Ordenación de las parcelas

Mediana y pequeña industria

2.148.- Caracterización

2.149.- Aprovechamientos

2.150.- Disposición de las edificaciones

2.151.- Parcelación

2.152.- Ordenación de las parcelas

Comercio

2.153.- Caracterización

2.154.- Condiciones diversas

ORDENANZA VIII.- EQUIPAMIENTOS E INFRAESTRUCTURAS

2.155.- Tipologías

2.156.- Sistemas generales

2.157.- Caracterización

2.158.- Diversificación de las dotaciones de equipamiento

2.159.- Asignación de uso, carácter, superficie y ámbito

2.160.- Espacios libres y zonas deportivas

2.161.- Relaciones urbanas

2.162.- Carácter público o privado de los diferentes equipamientos y participación en el proceso de ejecución del planeamiento

2.163.- Relación entre equipamiento público y cargas

2.164.- Relación entre equipamientos privados y cargas

2.165.- Cambios de uso

2.166.- Edificabilidad

TITULO III.- NORMAS URBANISTICAS PARA EL SUELO URBANIZABLE

3.01.- Condiciones generales

3.02.- Características

3.03.- Determinación de sectores para las actuaciones

3.04.- Suelo Urbanizable Tipo 1

3.05.- Suelo Urbanizable Tipo 2

3.06.- Sistemas generales

3.07.- Edificaciones existentes en el Suelo Urbanizable

3.08.- Plazos

TITULO IV. NORMAS URBANISTICAS RELATIVAS AL SUELO NO URBANIZABLE

NORMA PRIMERA.- REGIMEN GENERAL

Capítulo I.- CONCEPTO DEL SUELO NO URBANIZABLE

4.01.- Concepto del Suelo No Urbanizable

4.02.- Fundamento agrario

Capítulo II.- REGIMEN Y GESTION

Sección I.- Régimen del suelo

4.03.- Régimen jurídico del Suelo No Urbanizable

4.04.- Jerarquía de usos y edificaciones

Sección II.- Régimen de usos

4.05.- Clasificación de los usos

4.06.- Usos permitidos

4.07.- Usos autorizables

4.08.- Usos incompatibles

Sección III.- Núcleo de población

4.09.- Núcleos Rurales y Núcleos Urbanos

Sección IV.- Régimen parcelario

4.10.- Vinculación de fincas

4.11.- Parcelación urbanística

4.12.- División de fincas

4.13.- Separación de parcelas vinculadas

Capítulo III.- NORMAS DE PROCEDIMIENTO

4.14.- Licencias

4.15.- Autorización de construcción o implantación

4.16.- Modificaciones de planeamiento

4.17.- Competencias técnicas

4.18.- Condiciones generales de relación

4.19.- Valores numéricos

4.20.- Catálogos

NORMA SEGUNDA.- DE LOS USOS DEL SUELO Y LA EDIFICACION

Capítulo I.- GENERALIDADES

4.21.- Clasificación de usos

Capítulo II.- ACTIVIDADES AGRARIAS

4.22.- Concepto y clasificación

Sección I.- Agrícolas

4.23.- Concepto y clasificación

Subsección A. Agricultura extensiva

4.24.- Agricultura extensiva

Subsección B. Agricultura intensiva

4.25.- Horticultura

4.26.- Viveros e invernaderos

Sección II.- Forestales

4.27.- Concepto y clasificación

Sección III.- Ganaderos y piscícola

4.28.- Concepto

4.29.- Clasificación de usos ganaderos

Subsección A. Ganadería vinculada a la explotación del suelo

4.30.- Concepto y clasificación

4.31.- Condiciones generales

4.32.- Condiciones de localización

4.33.- Condiciones de ocupación

4.34.- Condiciones de edificación

Subsección B. Ganadería intensiva

4.35.- Concepto y clasificación

4.36.- Condiciones generales

4.37.- Condiciones de localización

4.38.- Condiciones de ocupación

4.39.- Condiciones de edificación

Subsección C. Usos piscícolas

4.40.- Condiciones generales

Capítulo III.- INDUSTRIAS

4.41.- Concepto, clasificación y condiciones generales

Sección I.- Industrias extractivas

4.42.- Clasificación

4.43.- Canteras

4.44.- Actividades mineras

4.45.- Extracciones con transformación

Sección II.- Industrias vinculadas al medio rural

4.46.- Clasificación

4.47.- Almacenes o industrias de transformación

4.48.- Talleres artesanales

4.49.- Talleres de automóviles o maquinaria agrícola

Sección III.- Otras industrias transformadoras

4.50.- Condiciones generales

4.51.- Depósitos al aire libre y áreas de servicio

Capítulo IV.- EQUIPAMIENTO, SERVICIOS E INFRAESTRUCTURAS

4.52.- Concepto y clasificación

4.53.- Condiciones generales

Sección I.- Dotaciones

4.54.- Categorías

4.55.- Dotaciones a nivel local

4.56.- Dotaciones municipales o supramunicipales

4.57.- Cementerios

4.58.- Dotaciones de ocio

Sección II.- Infraestructuras

4.59.- Condiciones comunes

4.60.- Vías públicas

4.61.- Ferrocarriles

4.62.- Energía eléctrica. Alta tensión

4.63.- Teléfonos, comunicaciones inalámbricas

4.64.- Agua y saneamiento

4.65.- Vertederos

4.66.- Vertederos de escombros

Sección III.- Comercio

4.67.- Condiciones

Sección IV.- Relación

4.68.- Condiciones

Sección V.- Hotelero

4.69.- Clasificación y condiciones

Capítulo V.- VIVIENDA FAMILIAR

4.70.- Concepto y clasificación

4.71.- Usos vinculados a la vivienda

4.72.- Condiciones generales para viviendas de nueva planta, o adaptación al uso de viviendas de inmuebles destinados a otros fines

4.73.- Viviendas vinculadas a explotación agropecuaria

Capítulo VI.- EDIFICACIONES Y USOS EXISTENTES

4.74.- Condiciones generales

4.75.- Ampliación de viviendas existentes

APENDICE

4.76.- Distancias entre las distintas actividades con las particularidades señaladas en cada apartado

4.77.- Exigencias de superficie de terreno

NORMA TERCERA - CONDICIONES GENERALES DE COMPOSICION E HIGIENE DE LAS EDIFICACIONES

Capítulo I.- DISPOSICION DE LAS EDIFICACIONES

4.78.- Condiciones generales

4.79.- Medida de la construcción

4.80.- Diseño y habitabilidad

4.81.- Retranqueos y luces rectas; locales habitables

4.82.- Situación de las piezas habitables dentro de la edificación

4.83.- Alturas y distribución interior de la edificación

4.84.- Cubiertas

4.85.- Alturas totales

4.86.- Tipologías de la edificación

4.87.- Relación entre las edificaciones

4.88.- Edificación tradicional

Capítulo II.- TRATAMIENTO DE LA PARCELA

4.89.- Movimientos de tierras

4.90.- Cierres de fincas

4.91.- Edificaciones auxiliares

Capítulo III.- CONDICIONES ESTETICAS

4.92.- Composición arquitectónica

4.93.- Fachadas

4.94.- Cubiertas

4.95.- Ampliación de edificios existentes

4.96.- Construcciones prefabricadas

4.97.- Publicidad

4.98.- Emplazamientos de las edificaciones

4.99.- Generalidad de las condiciones estéticas

NORMA CUARTA - DIVISION EN ZONAS DEL SUELO NO URBANIZABLE. Y CONDICIONES PARTICULARES DE CADA UNA DE ELLAS.

Capítulo I.- DIVISION DE ZONAS

4.100.- Zonas en el Suelo No Urbanizable

Capítulo II.- SUELO NO URBANIZABLE DE PROTECCION

4.101.- Concepto y definición de las áreas de protección

4.102.- Normas de utilización

4.103.- Especificaciones

Capítulo III.- SUELO NO URBANIZABLE DE INTERES

4.104.- Concepto y definición de las áreas del Suelo No Urbanizable de Interés

4.105.- Normas de utilización

4.106.- Especificación: Suelo No Urbanizable de Interés

4.107.- Parcela mínima

Capítulo IV.- SUELO NO URBANIZABLE DE INFRAESTRUCTURAS

4.108.- Concepto y descripción de la zona

Capítulo V.- NUCLEO RURAL

Sección I.- Condiciones generales

4.109.- Definición

4.110.- Infraestructuras

4.111.- Adquisición de terrenos para nuevos espacios público o de Equipamiento, o ampliación de los existentes

Sección II.- Condiciones de la vivienda

4.112.- Condiciones generales

4.113.- Vinculación

4.114.- Viviendas agrupadas

Sección III.- Otros usos

4.115.- Régimen particular de usos

Sección IV.- Condiciones de la edificación

4.116.- Parcela mínima edificable

4.117.- Relación entre las edificaciones y entre las viviendas

4.118.- Alturas de la edificación

4.119.- Condiciones estéticas

4.120.- Retranqueos y retiros a vías públicas

4.121.- Accesos a las vías

4.122.- Cierre de las fincas

4.123.- Tipologías de la edificación

Anejo: Listado de los Núcleos Rurales delimitados

TITULO V.- TEXTO REFUNDIDO DE LA NORMATIVA VIGENTE EN EL SUELO URBANO DE LA FRESNEDA

5.1. PRELIMINARES Y DISPOSICIONES GENERALES

5.1.1. Fundamentos legales

5.1.2. Ambito

5.1.3. Objeto

5.1.4. Competencia

5.1.5. Aplicación y obligatoriedad

5.1.6. Licencias

5.1.7. Inspección

5.1.8. Simultaneidad de condiciones

5.1.9. Conservación del arbolado existente

5.2. REGULACION DEL USO DEL SUELO

5.2.1. Calificación

5.2.2. Destino

5.2.3. Uso

5.2.4. Suelo edificable y no edificable

5.3. CONDICIONES GENERALES PARA EL DESARROLLO Y EJECUCION DEL PLAN

5.3.1. Densidad

5.3.2. Ejecución

5.3.3. Obligaciones de los propietarios

5.3.4. Desarrollo

5.3.5. Condiciones para los estudios de detalle

5.3.6. Condiciones para los proyectos de reparcelación

5.3.7. Condiciones para los proyectos de urbanización

5.4. CLASIFICACION GENERAL DE USOS

5.4.1. Uso Residencial Familiar

5.4.2. Uso de prestación de servicios

5.4.3. Uso de servicios

5.5. CLASIFICACION GENERAL DE TIPOS DE EDIFICACION

5.5.1. Edificación entre alineaciones, sin espacio libre afecto

5.5.2. Edificación aislada, con espacio libre afecto

5.5.3. Edificación pareada, con espacio libre afecto

5.5.4. Edificación en hilera, con espacio libre afecto

5.6. CONDICIONES GENERALES DE LA EDIFICACION

5.6.1. Condiciones para la edificación junto a las vías exteriores del polígono.

5.6.2. Condiciones de urbanización

5.6.3. Condiciones de parcelación

5.6.4. Condiciones de uso y tipología

5.6.5. Alineaciones y líneas de fachada

5.6.6. Rasantes

5.6.7. Aprovechamientos

5.6.8. Cierres de parcela

5.6.9. Condiciones higiénico-sanitarias

5.6.10. Condiciones estéticas

5.6.11. Condiciones generales para garajes

5.6.12. Plaza de aparcamiento

5.6.13. Acceso aparcamientos

5.7. ORDENANZAS ESPECIFICAS DE LAS ZONAS

5.7.1. Area residencial

5.7.2. Area comercial y de oficinas

5.7.3. Area de clubes

5.7.4. Centros docentes

5.7.5. Equipamiento comercial

5.7.6. Equipamiento social

5.7.7. Parques deportivos

5.7.8. Areas afectas a las redes de servicios

5.7.9. Sistema de espacios libres públicos

5.7.10. Red viaria

5.7.11. Areas afectas a las vías de comunicación

5.8. SERVICIOS URBANOS

5.8.1. Servicio de abastecimiento de agua

5.8.2. Servicio de alcantarillado

5.8.3. Servicio de suministro de energía eléctrica

5.8.4. Servicio de alumbrado público

5.8.5. Otros servicios

5.9. DISPOSICIONES FINALES

TEXTO REFUNDIDO DE LA REVISION-ADAPTACION DEL PLAN GENERAL MUNICIPAL DE ORDENACION DE SIERO A LA LEY 3/2002 Y

AL D.L. 1/2004

NORMAS URBANISTICAS

TITULO I. DISPOSICIONES DE CARACTER GENERAL

Capítulo I. Generalidades

Sección I. Naturaleza y marco del Plan General

1.01.—Naturaleza, ámbito, antecedentes y vigencia del Plan General.

1. El presente Plan General es el instrumento de ordenación urbanística del concejo de Siero; y viene a sustituir, mediante revisión, a la versión anteriormente vigente, aprobada definitivamente en 1988.

2. La vigencia de este Plan General es indefinida, no haciéndose especial previsión de los supuestos que deban dar lugar a su revisión; cuestión, por lo tanto, que queda sujeta, sin condicionamiento desde este lugar, a las oportunas decisiones de los órganos urbanísticos competentes, en atención a las circunstancias que concurran según lo previsto en el artículo 99 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril). En todo caso la revisión del Programa de Actuación se producirá, como mínimo, cada 4 años.

3. Los efectos de este Plan General son los establecidos con carácter general por la legislación urbanística, sin que quepa citar ninguna particularidad específica para este caso.

4. El Plan General limita su alcance y eficacia a los terrenos integrados en el ámbito territorial del concejo de Siero.

5. La interpretación del conjunto de documentos que forman el Plan General corresponde al Ayuntamiento de Siero, sin perjuicio de las facultades que tiene atribuidas el Principado de Asturias y de las que la Ley otorga a los Tribunales de Justicia.

En caso de existir discrepancia entre distintos documentos del Plan General, se resolverá la misma atendiendo a las siguientes normas:

1ª) Prevalencia de la normativa sobre los planos.

2ª) Prevalencia de la normativa específica sobre la normativa general.

3ª) Prevalencia de los planos de detalle sobre los planos generales.

4ª) Prevalencia de la delimitación de los ámbitos del Estudio de Gestión sobre los planos.

5ª) Prevalencia del interés general sobre el particular.

6ª) Prevalencia de la interpretación más favorable a que se vean reforzadas las dotaciones públicas, los espacios libres y una menor edificabilidad de la zona afectada.

Si con motivo de la tramitación de expedientes o resolución de condiciones de edificación se emitiesen informes contradictorios por los servicios técnicos y jurídicos municipales sobre la interpretación de las Normas del Plan General, el Pleno de la Corporación adoptará un criterio de interpretación que servirá de precedente para otros supuestos de idéntica naturaleza, debiendo publicarse en el BOLETIN OFICIAL del Principado de Asturias para general conocimiento y quedar recogido en un anexo de interpretación del Plan General.

1.02.—Marco general.

El marco de referencia viene establecido por la Ley 6/1998, de 13 de abril de 1998, y las disposiciones urbanísticas vigentes del texto refundido del Real Decreto Legislativo 1/1992, de 26 de junio, y normativa urbanística específica regional representada por:

- Ley 5/1991, de 5 de abril, de Protección de Espacios Naturales.

- Texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril).

En defecto de tal normativa, es aplicable como regulación supletoria, el texto refundido de la Ley sobre Régimen del Suelo y Ordenación Urbana aprobado por el Real Decreto 1346/1976, de 9 de abril, en las disposiciones que resultan vigentes y sus Reglamentos de desarrollo, que se aplicarán conforme a la Instrucción de la Consejería de Infraestructuras y Política Territorial de 5 de agosto de 2002, así como la Ley 6/1998, de 13 de abril, sobre Régimen del Suelo y Valoraciones y sus modificaciones posteriores, en tanto se apruebe y entre en vigor el Reglamento de Ordenación del Territorio y Urbanismo del Principado de Asturias, en cuyo momento sustituirá a toda esta Normativa supletoria en los términos que expresamente recoja.

Habrán de tenerse en cuenta todas aquellas disposiciones sectoriales de referencia en el territorio, de infraestructuras, redes de saneamiento, tendido eléctrico, etc.

Son de especial referencia:

Ley 25/1998, de Carreteras.

Ley 13/1986, de Ordenación y Defensa de las Carreteras del Principado.

Ley de Aguas.

Reglamento de Dominio Público Hidráulico.

Ley de Ordenación de Transportes Terrestres.

Ley del Principado de Asturias, de 6 de marzo de 2001, de Patrimonio Cultural.

Ley 3/2004, del Principado de Asturias, de 23 de noviembre, de Montes y Ordenación Forestal.

Las disposiciones contenidas en esta legislación específica así como en cualquier otra legislación sectorial, estatal o autonómica, que resulte de aplicación, serán directamente aplicables a cuantas actuaciones se lleven a efecto al amparo de este Plan.

Sección II. Practica urbanística

Desarrollo del Plan General

1.03.—Organos actuantes e instrumentos de actuación urbanística.

1. El desarrollo y la ejecución del Plan General corresponden al Ayuntamiento de Siero, sin perjuicio de la participación de los particulares con arreglo a lo establecido en las leyes y en el presente Plan General.

2. Dentro de sus respectivas atribuciones y obligaciones, corresponderá a los organismos de la Administración Central y del Principado de Asturias el desarrollo de las infraestructuras, servicios y equipamientos de su competencia, así como la cooperación con el Ayuntamiento para el mejor logro de los objetivos que el Plan General persigue, sin perjuicio, incluso, de la eventual actuación de otras Administraciones y de sociedades y entidades participadas.

3. Los particulares podrán participar en el desarrollo del Plan General, redactando planes y proyectos de acuerdo con los cauces y limitaciones previstas en el texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril) y demás textos legales vigentes.

1.04.—Desarrollo en las diferentes clases de suelo.

1. Todas las previsiones del Plan General en el Suelo Urbano son de aplicación directa, si bien con frecuencia su desarrollo implica el uso de procedimientos de reparto de cargas.

2. De conformidad con el artículo 70 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril), se podrán formular estudios de detalle para adaptar o precisar aspectos relacionados con la fijación de alineaciones y rasantes, la ordenación de los volúmenes y el resto de determinaciones que a este instrumento de desarrollo pueda conferirle la Normativa Regional en vigor. Todo ello sin perjuicio de que se pudieran hacer uso en las circunstancias que determina la legislación urbanística de Planes Especiales.

3. En Suelo Urbanizable, el Plan General se desarrollará por medio de Planes Parciales. En algunos casos deberán venir precedidos de actos de delimitación de Sector, en los términos que se establecen en el título III. Resuelto este trámite, la aprobación de los Planes Parciales es condición imprescindible para la realización de cualquier intervención en el territorio correspondiente.

4. Las determinaciones del Plan General que regulan el Suelo No Urbanizable, se aplican directa e inmediatamente. Se podrán formular Planes Especiales que tengan por objeto la protección del paisaje, de las vías de comunicación, cultivos, espacios forestales y mejora del medio rural, así como los previstos para instalaciones especiales en el título IV.

5. Las previsiones del Plan General respecto a Sistemas Generales se desarrollan por medio de la oportuna gestión urbanística, y la realización de las obras correspondientes, en su caso.

6. Podrán formularse, asimismo, Planes Especiales para regular detalladamente el uso y protección de los Sistemas: General viario, ferroviario, espacios libres, equipamientos comunitarios y de infraestructura de los servicios técnicos.

1.05.—Normas relativas a la ejecución urbanística.

1. El desarrollo y ejecución del Plan General corresponde al Ayuntamiento, sin perjuicio de la participación de los particulares, y de otras administraciones, entidades y sociedades participadas en los términos establecidos en el texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril), y supletoriamente en la normativa estatal.

2. La ejecución de las previsiones del planeamiento en Suelo Urbano (urbanización y reparto de cargas, en su caso, y en ocasiones reconfiguración parcelaria) se realizará del modo que se detalla en la Sección II de la Ordenanza II del Título II, diferenciándose la actuación sistemática y por Unidades de Ejecución completas, y la que se produce en torno a operaciones de edificación aisladas. Ambos modelos deben de poder coexistir simultáneamente para una gestión armónica y adecuada a la realidad.

3. En abundantes áreas del Suelo Urbano la ejecución se encuentra ya terminada. Las realización de actuaciones aisladas de obtención de equipamientos es procedimiento alternativo del sistemático, y se refiere, como él, al marco general numérico establecido en este Plan General.

4. En el Suelo Urbano No Consolidado se delimitan, en algunos casos, Unidades de ejecución/actuación, aunque todas las parcelas están sujetas a operaciones de reparto de cargas. La creación de las Unidades que se precisen, en cualquier modalidad de Suelo Urbano, se sujetarán a lo previsto en el artículo 151 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril), dentro del contexto general de reparto numérico de cargas que se fija en la Ordenanza II, garantizando, en todo caso, el efectivo reparto de beneficios y cargas.

5. En Suelo Urbanizable, el marco de la actuación es siempre el Sector completo, sin perjuicio de su posible desarrollo posterior mediante varios polígonos. La delimitación de los Sectores es factor esencial no sólo para la determinación del ámbito de la actuación, sino también para la fijación de una serie de condicionamientos esenciales, respecto de diseño básico, plazos, garantías, etc., y aun, en ocasiones, en la distribución de los propios usos a desarrollar. El procedimiento se fija en el 3.03. del título III.

6. La traducción de los trazados proyectados en planos a la realidad física precisa de algunas reglas de interpretación: Todas las líneas tienen base informática, en la que se contienen todas las precisiones geométricas; pero su soporte es una cartografía catastral, que, como cualquier otra, no es sino una analogía de la realidad. La materialización de las líneas sobre el terreno precisa siempre de una interpretación consciente, que reconozca la relación entre elementos físicamente existentes en terreno y su representación en planos. Los propios anchos de calle, por ejemplo, en zonas no edificadas son los que se miden en el plano informático, y están fijados por galibo; pero donde ya existen edificaciones los trazados se apoyan en las edificaciones, y estas deben utilizarse como referencia para alinear los trazados.

1.06.—Sistemas de actuación.

1. Los sistemas de actuación en los diferentes tipos de suelo se determinan en los artículos 2.18 del título II para el Suelo Urbano y en el título III para el Suelo Urbanizable, siendo utilizables en suelo urbano los sistemas de compensación y cooperación según la capacidad de actuación de los propietarios actuantes, y en Urbanizable la Compensación. No hay actuación sistemática prevista sobre los sistemas generales, aparte de los casos de adscripción a sectores de Suelo Urbanizable.

Operaciones parcelarias

1.07.—Parcelaciones y divisiones de fincas.

1. Se determina la utilización del término parcelación como sinónimo de la partición en lotes con fines de utilización urbana o de edificación, la que realmente se apoda como parcelación urbanística. Por el contrario, se identifica la división de fincas como un troceamiento neutro, independiente de una finalidad de uso distinto del que un predio tuviera previamente.

2. Por otro lado, la posibilidad de dividir la propiedad de un bien es un derecho general y casi ilimitado dentro del marco jurídico presente. Y, en otro sentido, en la legislación urbanística vigente en Asturias actualmente están bien tipificados (dentro de lo que cabe) los usos y regímenes urbano y rural, como cuestiones diferenciables. Por ello, en este Plan General se regulan atentamente las condiciones para producir parcelaciones (urbanísticas) y ni siquiera se sujetan a licencia (aunque sí a reglas determinadas, las de la legislación agrícola) las divisiones de terrenos sin régimen urbano.

3. Concebidas sobre esa base, las condiciones de uso y edificación de este Plan General para el Suelo No Urbanizable, son independientes de los procesos de división de fincas. El troceamiento en lotes menores no es capaz de generar nuevos o distintos derechos; antes bien, impide con frecuencia la edificación en los fragmentos resultantes, precisamente por falta de extensión suficiente. En cambio, la división de fincas dentro de los Núcleos Rurales, que aquí se limita, si que podría contribuir a la transformación, por intensificación, de los núcleos de población de naturaleza rural en urbana, o, en todo caso, de sus condiciones constituyentes básicas.

4. Los detalles del régimen parcelario en Suelo Urbano y No Urbanizable (el Urbanizable carece de régimen propio) se encuentran en el artículo 2.09. del título II y la sección 4ª del capítulo 2 del título IV, respectivamente.

5. Se configura en este Plan General la posibilidad, como fórmula admisible dentro de un contexto de acuerdo, o convenio, entre los agentes urbanísticos y el Ayuntamiento, de reservar, en todo o en parte, de conformidad con las exigencias del propio Plan, o del interés general apreciado por el Ayuntamiento, el subsuelo del terreno de cesión obligatoria con la finalidad exclusiva de aprovechamiento del mismo para la construcción de plazas de garaje colectivo o público, en las condiciones del artículo 2.52.4, formalizándose a tales efectos esta posibilidad a través de la constitución de un complejo inmobiliario, en los términos del artículo 24 de la Ley de Propiedad Horizontal y resolución de la Dirección General de los Registros y del Notariado de 5 de abril de 2002.

1.08.—Reparcelación.

1. La reparcelación (utilizando la palabra en sentido amplio) es una reconfiguración del estado parcelario, bien con objeto de adaptar su situación a otra más acorde con los modalidades de uso o edificación que el Plan General establece, bien para formalizar y redistribuir las cesiones obligatorias, de suelo útil o destinado a equipamientos o infraestructuras; o para ambas finalidades simultáneamente. Se precisa, por tanto, siempre, que existen cesiones que repartir, o problemas de forma o configuración.

2. La reparcelación se realiza por medio de Proyectos de Reparcelación (propiamente dicha, en el Sistema de Cooperación) o de Compensación, en el Sistema de Actuación de ese nombre o como alternativa de culminación de las parcelas de resultado en el sistema de expropiación. Procedimiento y tramitación de cada uno de ellos se encuentran en la sección cuarta y en la subsección primera de la sección tercera del capítulo II del título V del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril), y supletoriamente en el capítulo III del título II y en el capítulo III del título III de la Ley del Suelo, respectivamente; y en sus desarrollos en el título III y capítulo III del título V del Reglamento de Gestión Urbanística en tanto se apruebe y entre en vigor el Reglamento de Ordenación del Territorio y Urbanismo del Principado de Asturias, en cuyo momento sustituirá a toda esta Normativa supletoria en los términos que expresamente recoja.

3. Además, en este Plan General, se establecen algunas medidas racionalizadoras de la aplicación de todos los procesos de reparto de cargas (como lo es la reparcelación) a través de cuadros numéricos generales que facilitan las distribuciones en ámbitos más pequeños sin romper el equilibrio general.

4. La unidad reparcelable sigue inseparablemente al ámbito de ejecución y reparto, de carácter continuo, independientemente de que pueda ser desglosada, como la ejecución real, en fragmentos con equilibrio autosuficiente.

Documentos de planeamiento de desarrollo

1.09.—Planes Parciales.

1. Los Planes Parciales para el desarrollo del Suelo Urbanizable, una vez delimitado el correspondiente Sector, se ajustarán a lo establecido en el artículo 66 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril) y supletoriamente en el artículo 13 de la Ley del Suelo, y en los capítulos V del título I y III del título IV del Reglamento de Planeamiento, en tanto se apruebe y entre en vigor el Reglamento de Ordenación del Territorio y Urbanismo del Principado de Asturias, en cuyo momento sustituirá a toda esta Normativa supletoria en los términos que expresamente recoja; y a las condiciones urbanísticas de todo tipo y al desarrollo de los sistemas de garantías que se habrán concretado previamente en el acto de delimitación del Sector, según establece el título III de este Plan General.

1.10.—Planes Especiales.

1. El Plan Especial es uno de los instrumentos disponibles, cuando se precise, para hacer frente a las finalidades que se le señalan en la legislación urbanística vigente, básicamente en los artículos 67 a 69 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril), y supletoriamente los artículos 17 a 25 de la Ley del Suelo, y el capítulo IX del título I y la sección 3ª del título IV del Reglamento de Planeamiento, en tanto se apruebe y entre en vigor el Reglamento de Ordenación del Territorio y Urbanismo del Principado de Asturias, en cuyo momento sustituirá a toda esta Normativa supletoria en los términos que expresamente recoja; y tiene, entre otros, una utilización reglada dentro de la mecánica prevista para la propuesta de usos incompatibles en Suelo No Urbanizable.

1.11.—Catálogos complementarios del planeamiento.

1. Los Catálogos son elemento complementario, bien de los Planes Especiales, bien de las medidas directas de protección de este Plan General: y su finalidad es la de identificar mediante los datos necesarios, literales y gráficos, los bienes individualmente sometidos al tipo de protección de que se trate.

2. En el presente Plan General se recoge en la sección IV de este título el Catálogo Elementos de Interés Cultural sujetos a protección explícita.

3. El Catálogo tiene la naturaleza y fines descritos en el artículo 72 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril).

4. En cumplimiento de lo establecido en el artículo 27 de la Ley 1/2001, de 6 de marzo, de Patrimonio Cultural del Principado de Asturias, el Catálogo recoge la identificación completa de cada elemento, quedando condicionado el tratamiento concreto a lo que en cada caso autorice la Consejería de Cultura del Principado de Asturias, o se determine en los Planes Especiales que pudieran elaborarse para su gestión, o se establezca en las correspondientes fichas.

1.12.—Estudios de detalle.

1. Los estudios de detalle no son parte obligada del proceso establecido por este Plan General, por lo que mantienen un carácter instrumental potestativo para resolver, precisamente, cuestiones de detalle, cuando se precise.

Proyectos

1.13.—Clases de proyectos.

1. La ejecución material de las determinaciones del Plan General y de sus instrumentos de desarrollo se realizará mediante Proyectos Técnicos, los cuales, según su objeto, se incluyen en algunas de las siguientes clases:

a) De urbanización.

b) De edificación.

c) Otras actuaciones urbanísticas.

d) De actividades e instalaciones.

2. Los Proyectos Técnicos necesarios para la obtención de licencias de obras o instalaciones deberán venir suscritos por técnico o técnicos que sean competentes, por relación al objeto y características de lo proyectado, y visados por sus respectivos Colegios profesionales cuando este requisito sea exigible, conforme a la legislación en vigor.

3. Cada Proyecto, una vez aprobado y concedida la correspondiente licencia, quedará incorporado a ésta como condición material de la misma. En consecuencia, deberá someterse a autorización municipal previa toda alteración durante el curso de las obras del proyecto objeto de la licencia, salvo las meras especificaciones constructivas o desarrollos interpretativos del mismo que no estuvieran contenidos en el proyecto aprobado o fijados en las condiciones particulares de la licencia.

4. En la Memoria se pondrá de manifiesto el cumplimiento del presente Plan General y las determinaciones del Plan Parcial, cuando lo hubiere, o de las Ordenanzas y demás disposiciones de aplicación.

5. Tanto en los Suelos Urbanos como en los Núcleos Rurales, y para todo tipo de edificaciones que supongan obras mayores, será obligatorio la presentación, en el proyecto, de una representación del edificio en su entorno justificando la solución proyectada.

6. Todos los proyectos para edificios en Suelo Urbano deberán contemplar el tratamiento de la planta baja en lo que a elementos de fachada se refiere, de manera que ésta se integre y se resuelva de acuerdo con el edificio, en los términos fijados en los artículos 2.83., 2.93 y acordes del título II. La realización de este tratamiento será condicionante para la primera ocupación del edificio.

Proyectos de urbanización

1.14.—Contenido.

1. Los proyectos de urbanización se ajustarán a lo establecido en el artículo 159 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril). En todo caso, habrá de justificarse que puede disponerse del caudal de agua potable, y de la potencia de energía eléctrica necesarios en aplicación de estas Ordenanzas. Comprenderán también las obras necesarias para el enlace de todos los servicios citados, en las debidas condiciones, con los generales de la población, debiendo justificarse que estos últimos tienen la capacidad suficiente para absorber el aumento proyectado.

2. Se incluirán en los proyectos desarrollados en el marco de esta Norma, las obras de pavimentación de calzadas y aceras, ajardinamiento y dotación de mobiliario urbano así como las de señalización y los servicios de distribución de agua potable, red de riego y contraincendios, evacuación de aguas pluviales y residuales, alumbrado público, distribución de energía y red telefónica, y redes de telecomunicaciones, en su caso.

3. Igualmente deberán especificarse y recogerse en presupuestos las necesarias reposiciones de enganches de cada una de las redes de servicio con las edificaciones aisladas o zonas que ya cuenten con esas conexiones, o con los tendidos parciales que pudieran existir y se reutilicen, dentro del contexto de semiurbanización de algunas zonas actualmente.

4. Tanto en las obras sistemáticas de urbanización, como en su mantenimiento y retoques, se atenderá y resolverá específicamente el tratamiento de edificios catalogados o zonas de interés cultural, de acuerdo con le que se establece en el artículo 1.27 y afines.

1.15.—Documentación.

1. Como precisiones a lo establecido sobre documentación en el artículo 159 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril), se establecen las siguientes:

- En la Memoria descriptiva se detallarán las calidades y dimensiones de los materiales que se proyectan y como anejos los cálculos justificativos de las secciones tipo y firmes adoptados, así como del dimensionamiento de los distintos servicios y los certificados de las compañías suministradoras justificativos de la posibilidad y plazos de dotar de las cuantías o potencias necesarias.

- Planos de planta general y plantas completas de servicios, a escala no inferior a 1/500. Perfiles longitudinales, secciones tipo y perfiles transversales necesarios, así como los de detalle de cada uno de sus elementos y cuantos sean necesarios para definir correctamente las obras que se pretende ejecutar. En los planos de planta general se representarán, a manera de rasantes, las intersecciones de los planos de pavimentación con las cotas proyectadas, de medio en medio metro.

1.16.—Condiciones y garantías.

1. Si se trata de obras de iniciativa privada, la tramitación de los proyectos de urbanización se acompañará de la total cumplimentación, si no se hubieran realizado en las anteriores fases de planeamiento, o fueran específicos de esta fase, de los requisitos y garantías precisos, tanto en relación con el artículo 159 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril), como con los artículos 52 y 53 de la Ley del Suelo, y con el Sistema de Actuación que se esté utilizando.

2. Respecto de la posible realización de obras de edificación, previas a la conclusión de las de urbanización, se estará a lo dispuesto en el artículo 197.3 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril) y en lo no previsto en el mismo, en tanto se apruebe y entre en vigor el Reglamento de Ordenación del Territorio y Urbanismo del Principado de Asturias, en cuyo momento sustituirá a toda esta Normativa supletoria en los términos que expresamente recoja, en el capítulo primero del título II del Reglamento de Gestión Urbanística, depositándose las oportunas fianzas y completándose las obras de urbanización antes de la primera ocupación de los edificios. Excepcionalmente, si el Ayuntamiento es el promotor de las obras de urbanización, es decir, si se trata del Sistema de Cooperación, y no siendo imputable al que edifica su posible retraso, podrá concederse la primera ocupación, previa la liquidación de los compromisos económicos completos que correspondan en el costeamiento de dichas obras. Debe suponerse, en esta hipótesis, que la licencia de obras de edificación se concedió sobre la base de encajar su realización en los plazos previstos para las de urbanización, y que, por lo tanto, el desfase se produce por incidencias ajenas al que edifica.

3. Autorizado el comienzo de las obras de urbanización por el Ayuntamiento y notificada por el promotor su intención de iniciarlas, se fijará día para la firma del Acta de comprobación del replanteo. El plazo de ejecución de las obras de urbanización comenzará a contar a partir del día siguiente al de la firma de dicha Acta. Durante la ejecución de las obras, el Ayuntamiento ejercerá las funciones de inspección técnica y urbanística, vigilancia y control de las mismas, de acuerdo con la normativa municipal vigente.

Red viaria.

1.17.—Gálibos y pavimentaciones.

1. Los nuevos trazados de la red viaria de vehículos que deban realizarse en complementación de los representados en los planos, deberán contar con gálibos proporcionados al trafico previsto para ellos, no inferiores en ningún caso en los viarios públicos a 15 metros de ancho en el Suelo Urbano y Urbanizable de todas las tipologías, excepto en las zonas de vivienda unifamiliar, donde la anchura mínima de los viales se establece con una dimensión mínima de 6 metros de viario rodado y 1,50 metros de acera a cada lado. Para conjuntos de más de 30 viviendas se estudiará el incremento del gálibo en función de cada actuación.

2. Los viales se ejecutarán en forma que reúnan, a juicio del Ayuntamiento, las condiciones adecuadas a su carácter y tráfico previsible, debiendo quedar justificada en el Proyecto la sección estructural del firme que se adopte.

3. En zonas donde la urbanización preceda extensivamente a la edificación, la primera podrá ser realizada en dos etapas, si el Ayuntamiento considera que con ello su utilización, en los aspectos de travesía o comunicación de otras zonas entre sí, ofrece un nivel suficiente:

1) La primera servirá para el periodo previo a la construcción de los edificios, debiendo estar constituido el pavimento por una sub-base y la base definitiva con una capa de rodadura provisional.

2) En la segunda etapa se construirá la capa de rodadura definitiva, que se instalará sobre el pavimento de la etapa primera, siempre que no se aprecien deterioros de importancia que obliguen a su reconstrucción. La terminación de la pavimentación, será previa a la ocupación de los edificios y deberá enlazarse con las zonas terminadas más próximas.

1.18.—Utilización de la red peatonal.

1. Como norma general relativa a todas las vías o zonas de circulación peatonal, éstas se destinan preferentemente a ese fin, pero, excepto en el caso de que existan barreras físicas que lo impidan, se admitirá el servicio a fincas o garaje para vehículos (no, por lo tanto, la utilización como paso en otra dirección, pero sí para acceso); admitiéndose, en consecuencia, la solicitud de vados permanentes para garantizar los correspondientes accesos sobre vía peatonal. Se excluyen de esta Norma las zonas de espacio libre, que no podrán servir de acceso para vehículos a fincas que abran sobre ellos, salvo que el límite entre espacio libre y fincas sea una vía peatonal recogida en planeamiento o plan vial.

1.19.—Estacionamiento.

1. Todas las plazas de estacionamiento situadas en vía pública, tendrán una dimensión mínima de 2,20 x 4,5 m. No obstante lo anterior, las plazas de estacionamiento situadas en fila y en borde de acera pueden contar con un ancho acotado de al menos 2 metros, pues la maniobra de puertas se realiza libremente sobre el lado de la acera.

2. En la vía pública, las fajas de estacionamiento, sea en fila o en batería, tienen la consideración de zona restada a la acera (pues, evidentemente, no deben suponer una reducción del ancho de calzada necesario para la circulación). Por lo tanto, en todas las zonas donde el estacionamiento no se permite (esquinas y zonas de paso peatonal) la acera se avanzará hasta ocupar todo el ancho de la faja de estacionamiento, salvo que por razones circulatorias específicas de la zona de que se trate, (visibilidad, cambio quincenal del lado de estacionamiento, etc.), esta ampliación resulte inoportuna. Siempre se señalizará con pintura blanca, encintado empotrado en el pavimento, o con ambos, cuál es el límite de la faja reservada a estacionamiento.

1.20.—Supresión de barreras arquitectónicas.

1. En todos los recorridos principales de circulación peatonal, sean vías exclusivas o aceras de calle, se suprimirán todas las barreras que puedan impedir la circulación de sillas de inválidos y cochecitos de niños; lo que implica disponer rampas junto a todas las escaleras, y rebajar el bordillo de las aceras en todos los puntos de cruce de peatones. Pueden mantenerse itinerarios secundarios carentes de esas facilidades, en especial si por razones topográficas presentan pendientes acusadas; deberá cuidarse, sin embargo, de garantizar itinerarios alternativos no excesivamente distantes, que si cuenten con las facilidades indicadas.

1.21.—Vados para el acceso de carruajes a las parcelas y construcciones.

1. Las autorizaciones para vados permanentes, no se concederán en número mayor de uno por parcela, a no ser que dentro de ella se vaya a dar cabida permanente a más de cinco coches. Para cinco o más coches en estacionamiento permanente podrán admitirse dos vados como máximo, y siempre que exista causa justificada para esa duplicación, salvo que en el interior de la parcela se sitúen varias edificaciones principales, en cuyo caso se podrá autorizar hasta un máximo de un vado por cada edificio independiente.

2. En consecuencia, no se concederán nuevas autorizaciones de vado permanente que sirvan a locales comerciales o garajes individuales en bajos, salvo que cumplan la condición anterior (y por tanto, no exista en el edificio garaje o aparcamiento colectivo). Se exceptúan los almacenes, talleres de reparación y locales de venta de vehículos; los cuales, sin embargo, deberán situarse en las zonas reservadas para ellos en el planeamiento.

3. Las dimensiones de los vados, y las especificaciones de uso del punto anterior, se determinan en la Ordenanza número III.

1.22.—Amueblamiento urbano.

1. El arbolado es elemento a utilizar tanto en vías públicas como en espacios libres públicos o privados. En aceras de tres o más metros de ancho se dispondrán árboles en hilera cada seis metros de distancia como separación máxima, con su correspondiente alcorque; suprimiéndose, sin embargo, en esquinas o zonas donde puedan dificultar la visibilidad. En vías exclusivamente peatonales se dispondrá, al menos, una hilera de árboles con distancia máxima entre ellos de seis metros, cuando el ancho total de la vía sea superior a cuatro metros y medio; si no los alcanzan no se plantarán árboles. En las calles de tráfico mixto sin aceras para separación de tráfico peatonal, a partir de una anchura de seis metros se dispondrá de al menos una hilera espaciada cada seis metros como máximo, adosado a uno de los dos lados, siempre que haya uno al menos en el que la edificación esté retranqueada y no adosada a fachada.

2. En las aceras o vías peatonales exclusivas cuyo ancho sea igual o mayor de cuatro metros y medio se dispondrán bancos en número no inferior a uno cada 25 metros lineales. Su colocación deberá hacerse en zonas en que no estorben a la circulación, que en general será la propia línea ocupada por la hilera de árboles, lo que debe interpretarse como indicativo del numero mínimo de bancos, pero no en el sentido de que obligatoriamente deben situarse uno cada 25 metros. Las condiciones reales de la urbanización producen una serie de zonas de más amplitud dentro de los peatonales y zonas más o menos soleadas. La ubicación real de los bancos debe atender, aparte de su número y su distribución dispersa, a los aspectos que se citan, que deben considerarse como favorables, en los casos de zonas de remanso de circulación de cierta amplitud y bien soleadas.

Agua.

1.23.—Abastecimiento y distribución de agua potable.

1. Se indicará la procedencia del agua, y en todos los casos deberá existir la presión necesaria para un normal abastecimiento. La falta de la necesaria presión en la red deberá ser suplida con medios idóneos para que la distribución alcance todas las zonas de la edificación a realizar conforme al planeamiento. Los bombeos necesarios nunca se conectarán directamente sobre la red, sino sobre depósitos reguladores dispuestos al efecto, de modo que no se produzcan ni succión ni inversiones sobre el resto de la distribución.

2. Tanto en los caudales a prever como en el diseño y la ejecución de las redes se tomarán, como mínimo, las condiciones señaladas en la Norma Tecnológica de la Edificación denominada Abastecimiento (IFA).

1.24.—Bocas de riego e incendios.

1. A lo largo de todas las vías públicas, y dentro de la red general de distribución de agua se dispondrán bocas de riego, de tipo normalizado para su utilización, además de para este fin, para los servicios de bomberos. Estas tomas de aguas para riego y extinción de incendios se situarán, al menos, cada cincuenta metros de distancia en toda la longitud de la red viaria, lo que no sustituye la justificación de sus emplazamientos, diseño de su propia red y caudales. Se utilizará una señalización en color o del tipo que sea, que permita su rápida identificación.

2. En parques y zonas ajardinadas deberán igualmente justificarse emplazamientos y caudales de las tomas de riego, de modo independiente al realizado para las vías públicas y justificado en relación con el tipo de terreno, vegetación, etc.

3. Estas redes contarán, si es preciso, con tramos independientes de los de abastecimiento domiciliario, disponiéndose las conexiones entre ambos sistemas, en ese caso, de modo que sea posible obtener simultáneamente sus respectivas prestaciones. En la red de riego e incendios no se bajará del diámetro de 80 mm., debiéndose, en todo caso, justificar los diámetros escogidos.

Saneamiento.

1.25.—Referencia.

1. En todos los tramos de nueva urbanización se dispondrá de saneamiento separativo, salvo que se realicen mediante conexiones a redes existentes o aliviaderos que no contemplen este sistema. Esta norma se aplicará de igual modo en zonas rurales próximas a las urbanas, evitándose el conectar sumideros de aguas pluviales al colector de negras. Las aguas pluviales podrán ser encauzadas en tramos cortos y conducirse por canaletas abiertas, si no se precisa llevar muy lejos estas aguas antes de verterlas. Los aportes complementarios, en cuanto a aguas negras se refiere, de ésta procedencia, deberán tenerse presentes para que el dimensionamiento de las redes por tramos y cuencas resulte proporcionada con los caudales esperables.

2. Los cálculos de caudal, y las condiciones de diseño se justificarán sin bajar de las señaladas en la Norma Tecnológica de la Edificación denominada Alcantarillado (ISA).

Alumbrado.

1.26.—Referencia.

1. Las instalaciones de alumbrado se ajustarán, por lo menos, a lo previsto en la Norma Tecnológica de la Edificación denominada Alumbrado Exterior (IEE), lo que no excluye la justificación de lo proyectado a los fines que en cada caso se persigan.

2. Los materiales a emplear en báculos y luminarias deberán ser adecuados a las condiciones ambientales de agresividad por humedad en que van a situarse.

Energía eléctrica y telefonía.

1.27.—Tendidos y canalizaciones de las compañías concesionarias de servicios.

1. Al ejecutar la urbanización se dejarán realizadas las canalizaciones de los servicios de compañías concesionarias (Hidroeléctrica, Telefónica, gas, cable85), para evitar posteriores roturas al pasar o implantar dichos servicios. En las obras de reurbanización se notificará expresamente a las citadas compañías para coordinar sus actuaciones con las obras a acometer, no permitiéndose la apertura de zanjas para la realización de obras relacionadas con dichos servicios durante un periodo mínimo de 5 años, desde la recepción definitiva de las obras, salvo para la reparación de averías debidamente justificadas, y con la obligación, en ese caso, de reurbanizar o pavimentar todo el ancho de calle afectado.

2. Todos los tendidos existentes de energía eléctrica y teléfonos de tipo urbano y en zona urbana, deberán pasar a subterráneos en todas las zonas donde se ejecute nueva urbanización, o se levante y se rehaga la existente por imperativo del planeamiento. Los proyectos de urbanización podrán señalar excepciones específicas a esta regla, debiendo justificarlo de modo expreso y convincente.

Los tendidos eléctricos existentes de líneas de alta tensión de distribución, estarán sujetos a las siguientes prescripciones:

- En Suelo Urbano Residencial, serán soterrados cuando se proceda a la urbanización o reurbanización de la zona, incluyendo el coste del soterramiento como un gasto más del proyecto de urbanización.

- En Suelo Urbano Industrial o Comercial, podrá excepcionarse el soterramiento de la línea cuando puedan desarrollarse las parcelas vacías sin limitaciones, y el coste económico del soterramiento hiciera inviable la actuación urbanística.

- En Suelo Urbanizable, deberán soterrarse obligatoriamente en todo caso, los tendidos que se encuentren dentro del ámbito a desarrollar, reconduciéndolos a través de los viarios que se definan en los Planes Parciales.

Se excluye de la obligación de soterrar, las redes de transporte de más de 50 kV, que deberán desviarse del ámbito de desarrollo del Suelo Urbano o Urbanizable a través de pasillos eléctricos que cumplirán las condiciones fijadas en los artículos 161 y 162 del Real Decreto 1955/2000, de 1 de diciembre, que regula las actividades de transporte, distribución, comercialización, suministro y procedimientos de autorización de instalaciones de energía eléctrica, con un mínimo de 5 metros a cada lado de los conductores. El coste del desvío correrá a cargo de los ámbitos de suelo que se vean afectados por el tendido.

3. Para nuevos tendidos en suelo urbano, sin excepción alguna, y tanto en energía eléctrica como teléfonos, únicamente se admitirá la modalidad de canalización subterránea.

4. La implantación del servicio de gas ciudad (gas natural), se ejecutará junto con los restantes, y dentro de las obras generales, en los tramos de nueva urbanización. En zonas ya urbanizadas, la implantación de este servicio y la reposición de los restantes a su estado anterior, serán por cuenta de la compañía concesionaria.

5. En lo que afecte a los edificios catalogados y su entorno, de modo especial las operaciones de reurbanización y amueblamiento urbano se acompañarán del enterramiento de los cableados que afectan a las fachadas; no admitiéndose la colocación de nuevos tendidos. Aun cuando no se estén realizando otras obras de acondicionamiento de la vía pública.

6. Las ejecución de las redes deberá cumplir como mínimo las condiciones señaladas en la Norma Tecnológica de la Edificación.

1.28.—Liquidación económica.

1. El abono por las compañías concesionarias de su parte correspondiente en los gastos de urbanización, previsto en el artículo 158.2 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril), se producirá al tiempo y en la forma previstos para los restantes contribuyentes a la actuación urbanística, es decir, para los propietarios de los terrenos, si se utiliza el sistema de cooperación, por razones de garantía y simplicidad procesal para todos los implicados.

1.29.—Transformadores.

1. La instalación de centros de transformación de la energía eléctrica al interior de las parcelas privadas es admisible, y no supone utilización de volumen edificable. Pueden ubicarse en sótanos, plantas bajas o edificaciones exentas auxiliares. En ninguno de los casos el volumen se contabilizará como edificado, a los efectos de cómputos de aprovechamiento. En el caso de casetas exentas, éstas se dispondrán de modo que no desentonen con la ordenación general ni supongan molestias en cuanto a visibilidad, circulaciones, etc. Si se pretenden ubicar sin guardar los retranqueos establecidos con carácter general, respecto de otras propiedades, deberán contar con la conformidad de la propiedad de que se trate. En cualquier caso, al extenderse la preceptiva licencia municipal, se resolverá el tema del emplazamiento propuesto en cada caso concreto.

Sección III. Deberes de conservación de los propietarios de los inmuebles

Deberes generales de conservación de los bienes inmuebles

1.30.—Obligaciones y control del deber de conservación.

1. Los propietarios de las edificaciones, urbanizaciones, terrenos, carteles e instalaciones deberán conservarlas en buen estado de seguridad, salubridad y ornato público.

2. La vigilancia y el control del deber de conservar las edificaciones corresponde al Ayuntamiento, que tramitará y resolverá los expedientes incoados como consecuencia de las denuncias o informes sobre deficiencias de las construcciones.

3. El procedimiento para exigir el deber de conservar podrá iniciarse de oficio o a instancia de cualquier persona que tuviese conocimiento de su incumplimiento.

4. Formulada la denuncia, los servicios técnicos correspondientes practicarán la inspección del edificio y emitirán un informe que constará de las siguientes partes:

1) Descripción de los daños denunciados y cuantos pudieran apreciarse en la inspección, indicando las causas de los mismos.

2) Relación de las obras necesarias para reparar los daños antes mencionados.

3) Determinación del plazo de comienzo de las obras, que estará en relación con el carácter de las mismas, el de ejecución a ritmo normal y estimación de su carácter urgente si existe.

1.31.—Contenido del deber de conservación.

1. Se consideran contenidas en el deber de conservación regulado por el artículo 142 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril), y 245 del TRLS 92:

a) Los trabajos y obras que tengan por objeto el mantenimiento de los terrenos, urbanizaciones particulares, edificios, carteles e instalaciones de toda clase en las condiciones particulares que les sean propias en orden a su seguridad, salubridad, y ornato público. En tales trabajos y obras se incluirán en todo caso las necesarias para asegurar el correcto uso y funcionamiento de los servicios y elementos propios de las construcciones y la reposición habitual de los componentes de tales elementos o instalaciones.

b) Las obras que, sin exceder en su coste de ejecución del cincuenta por ciento (50%) del valor actual del inmueble, determinado con arreglo al procedimiento establecido en la sección IV, repongan las construcciones de instalaciones a sus condiciones preexistentes de seguridad y salubridad, reparando o consolidando los elementos dañados que afecten a su estabilidad o sirvan al mantenimiento de sus condiciones básicas de uso, e igualmente aquéllas que tengan por objeto dotar al inmueble de las condiciones mínimas de seguridad, salubridad y ornato definidas en las presentes Normas.

2. En tanto la urbanización no sea recibida provisionalmente por el Ayuntamiento, su conservación, mantenimiento y puesta en perfecto funcionamiento de las instalaciones y servicios urbanísticos será de cuenta y con cargo a la entidad promotora de aquélla.

1.32.—Condiciones mínimas de seguridad, salubridad, ornato y supuestos de riesgo inminente.

1. A los efectos previstos en el artículo anterior, se entenderán como condiciones mínimas:

a) En urbanizaciones.

- El propietario de cada parcela es responsable del mantenimiento de la parte privada de las acometidas de redes de servicio en correcto estado de funcionamiento.

- En urbanizaciones particulares, correrá a cuenta de sus propietarios la conservación de calzadas, aceras, alumbrado, y de los restantes elementos que configuren la urbanización; mientras que las redes de distribución y servicio, son, salvo pacto expreso en contrario, responsabilidad de las compañías suministradoras.

b) En construcciones.

- Condiciones de seguridad: Las edificaciones deberán mantenerse, en sus cerramientos y cubiertas, estancas al paso del agua, contar con protección de su estructura frente a la acción del fuego y mantener en buen estado los elementos de protección contra caídas. Los elementos de su estructura deberán conservarse de modo que garanticen el cumplimiento de su misión resistente, defendiéndolos de los efectos de la corrosión y agentes agresores, así como de las filtraciones que puedan lesionar las cimentaciones. Deberán conservarse los materiales de revestimiento de fachadas, cobertura y cerramientos de modo que no ofrezcan riesgo a las personas y a los bienes.

- Condiciones de salubridad: Deberá mantenerse el buen estado de las redes de servicio, instalaciones sanitarias, condiciones de ventilación e iluminación de modo que se garantice su aptitud para el uso a que estén destinadas y su régimen de utilización. Mantendrán tanto el edifico como sus espacios libres con un grado de limpieza que impida la presencia de insectos, parásitos, roedores y animales vagabundos que puedan ser causa de infección o peligro para las personas. Conservarán en buen funcionamiento los elementos de reducción y control de emisiones de humos y partículas.

- Condiciones de ornato. La fachada de las construcciones deberá mantenerse adecentada, mediante la limpieza, pintura, reparación o reposición de sus materiales de revestimiento.

c) Las condiciones señaladas en este apartado serán de aplicación a los carteles e instalaciones de acuerdo con su naturaleza.

2. Si existiera peligro inminente, se procederá conforme a la necesidad que el caso exige, a cuyo efecto la Alcaldía ordenará a la propiedad la adopción de las medidas necesarias para evitar daños y perjuicios a las personas o cosas. Si el propietario no cumpliese lo ordenado en el plazo que se señale, el Ayuntamiento procederá a la ejecución sustitutoria.

3. En los casos de urgencia debidamente razonada en el informe técnico, las obras se comenzarán por la propiedad en el plazo señalado, designando en todo caso el técnico responsable de su control, sin perjuicio de solicitar posteriormente la correspondiente licencia en el plazo que se indique. Deberán asimismo especificarse las condiciones en que hayan de ejecutarse las obras, cuyo control se llevará por el técnico designado por la propiedad; o por el Ayuntamiento si la ejecución es sustitutoria.

1.33.—Rehabilitación de viviendas, colaboración municipal y régimen de contribuciones.

1. Cuando las obras a realizar para la conservación de los edificios se encuadren en los supuestos de rehabilitación del Real Decreto 2329/1983, o normativa aplicable al efecto que lo sustituya, podrán acogerse a los beneficios de financiación y fiscales previstos en esa normativa.

2. Si el coste de ejecución de las obras a que se refiere el apartado 1.b), del anterior artículo 1.31 rebasara los límites establecidos en el mismo y existieren razones de utilidad pública o interés social que aconsejaran la conservación del inmueble, el Ayuntamiento podrá optar por subvencionar el exceso de coste de la reparación, excluyendo al inmueble del régimen previsto en el artículo 234 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril), requiriendo al propietario la ejecución del conjunto de obras necesarias.

3. Los edificios catalogados con obligación de conservación serán objeto de la reducción en su valoración a efectos del Impuesto de Bienes Inmuebles respecto de la que les correspondería de no existir esa circunstancia.

1.34.—Ordenes de ejecución para la conservación, trámite y acción sustitutorias.

1. Aun cuando no se deriven de la presente Norma Subsidiaria ni de ninguno de sus instrumentos de desarrollo, el Ayuntamiento por motivos de interés estético o turístico, al amparo del artículo 233 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril), podrá ordenar la ejecución de obras de conservación y reforma en los casos siguientes:

a) Fachadas visibles desde la vía pública, ya sea por su mal estado de conservación, por haberse transformado en espacio libre el uso de un predio colindante o por quedar la edificación por encima de la altura máxima y resultar medianerías al descubierto.

b) Jardines o espacios libres particulares, por ser visibles desde la vía pública.

2. En el caso del apartado a) de este artículo podrá imponerse la apertura de huecos, balcones, miradores o cualquier otro elemento propio de una fachada o, en su caso, la decoración de la misma. Podrán imponerse asimismo las necesarias medidas para el adecuado adecentamiento, ornato e higiene.

3. Las obras se ejecutarán a costa de los propietarios si estuvieran contenidas en el límite del deber de conservación que les corresponde o supusieran un incremento del valor del inmueble y hasta donde éste alcance, y se complementarán o se sustituirán económicamente, y con cargo a fondos del Ayuntamiento, cuando lo rebasen y redunden en la obtención de mejoras de interés general.

4. Emitido el informe técnico a que hace referencia el anterior artículo 1.30., el Alcalde, si lo considera, ordenará al propietario del inmueble el cumplimiento de lo indicado, concediéndole un plazo máximo de 10 días para presentar las alegaciones que estime oportunas, salvo en los casos de urgencia y peligro.

5. A la vista de las alegaciones presentadas y previo informe, si fuera preciso, se elevará propuesta de resolución al Alcalde, para que si lo considera oportuno ordene al propietario del inmueble el cumplimiento de lo indicado en el informe técnico, con apercibimiento de que, transcurrido alguno de los plazos señalados, sin haberse llevado a cabo lo ordenado se ejecutará a su costa por los servicios municipales o empresa a la que se adjudique en ejercicio de la acción sustitutoria, de acuerdo con lo dispuesto en los artículos de la Ley de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común, y modificaciones de la misma y artículos 233 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril) y 301 TRLS de 1992.

6. La resolución anterior se pondrá en conocimiento de los inquilinos o arrendatarios, haciéndoles saber el derecho que les asiste de realizar las obras ordenadas, según lo previsto en el citado artículo 110.1 de la Ley de Arrendamientos Urbanos, o normativa que la sustituya.

7. Notificado a los interesados el Decreto a que se hace referencia, con expresión de los recursos pertinentes, y comprobado su incumplimiento, los servicios técnicos emitirán nuevo informe y redactarán el proyecto con indicación del presupuesto de las obras ordenadas.

8. Para el caso de urgencia y peligro, en el informe se indicará el coste estimado de las obras, redactándose posteriormente el proyecto de ejecución.

9. A la vista de este informe, el Alcalde decretará la puesta en práctica de la ejecución sustitutoria. En el caso de urgencia se procederá, en todo caso, a la adopción de medidas inmediatas, apeos y protecciones, que garanticen la estabilidad provisional del inmueble, o de sus partes en mal estado.

10. Simultáneamente, y como medida de cautela, decretará el cobro del importe total estimado de las obras a realizar, conforme autoriza el artículo 106 de la Ley del Procedimiento Administrativo, que se considera efectuado con carácter provisional, y en calidad de depósito.

11. Este Decreto se notificará al interesado con expresión de los recursos que procedan e indicación del lugar y plazo de ingreso en periodo voluntario con la advertencia de que transcurrido dicho plazo sin haberlo efectuado, se actuará por vía de apremio.

12. Asimismo, se procederá a la incoación de expediente sancionador por infracción urbanística, en cumplimiento de lo establecido en el artículo 233.3 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril).

1.35.—Contribución de los inquilinos al deber de conservación.

1. Cuanto se establece en la presente Sección, respecto de los deberes de los propietarios, se entiende sin perjuicio de las obligaciones y derechos que para los arrendatarios de los inmuebles se derivan de la legislación locaticia.

1.36.—Conservación y destino provisional de los solares.

1. Todo propietario de un solar deberá mantenerlo en las condiciones de seguridad y salubridad que se establecen en los siguientes apartados:

1. Cierre: Todo solar en zona de edificaciones consolidadas deberá estar cerrado mediante un cierre proporcionado, si existen riesgos o molestias en caso contrario. Si se trata de terrenos, en cambio, en zona donde todavía domine la situación rural o abierta de los predios, bastará con mantener los elementos tradicionales de partición o referencia.

2. Limpieza y salubridad: Los solares deberán mantenerse limpios de vegetación excesiva y de vertidos de restos o basuras.

2. Excepcionalmente, el Ayuntamiento podrá autorizar al propietario a destinar el solar a aparcamiento de vehículos, previa su preparación para tal uso.

3. La dedicación del solar a este uso provisional no impide la aplicación al mismo del régimen legal de edificación forzosa; y habrá de concluirse, en su caso, en los plazos señalados por el Ayuntamiento, sin derecho a indemnización.

1.37.—Alcance de la catalogación y declaración de utilidad pública.

1. La catalogación de edificios o elementos de interés comporta la obligación de su conservación, protección y custodia. Los deberes que se derivan de la atención a los expresados fines corresponden a sus respectivos propietarios y a la administración pública en la parte que proceda. Los fines perseguidos por la catalogación gozan de la condición de ser de utilidad pública.

2. La catalogación de un edificio o elemento exceptúa al mismo del régimen común de declaración de estado ruinoso, en los términos que se expresan en la sección IV de este título I, e igualmente del régimen de edificación forzosa del Reglamento de Edificación Forzosa y Registro Municipal de Solares.

3. La catalogación de un edificio implica la prohibición de instalación en el mismo de toda clase de elementos superpuestos y ajenos a la edificación, como anuncios, carteles, banderines, cables, postes o marquesinas, salvo en los supuesto que mediante Ordenanza regula el Ayuntamiento.

4. Los elementos a que hace referencia el número anterior existentes sobre inmuebles catalogados, deberán suprimirse, demolerse o retirarse en el plazo máximo de un (1) año, a contar desde la fecha de inclusión en el Catálogo de la edificación correspondiente, o desde la definitiva aprobación del Plan General, con excepción de aquéllos que estuvieren autorizados mediante Ordenanza.

5. A efectos de los deberes generales de conservación a que hace referencia la presente Sección, la catalogación de una edificación implica, para sus propietarios, la obligación de realizar las obras requeridas por las presentes Normas para su adecuación a las condiciones estéticas y ambientales, sin perjuicio de su derecho a beneficiarse de las ayudas, subvenciones, exenciones o bonificaciones establecidas por la legislación vigente o que en lo sucesivo se apruebe, asegurando el mantenimiento de las particulares que hubieran sido determinadas en cada caso por su catalogación, o la de promover las actuaciones necesarias para alcanzar tales condiciones.

Infracciones y procedimiento

1.38.—Infracciones.

1. La infracción, por los propietarios, de los deberes generales de conservación o de las obligaciones establecidas en los anteriores artículos 1.30. y 1.31., permitirá al Ayuntamiento llegar hasta la expropiación con carácter sancionador del inmueble afectado, además de la adopción de las medidas previstas en este Plan General.

2. La infracción por los propietarios o compañías concesionarias de teléfonos, electricidad, gas y empresas anunciadoras, de las obligaciones contenidas los anteriores artículos 1.32. y 1.36. dará lugar a la ejecución de las obras de supresión o demolición por el Ayuntamiento con carácter sustitutorio.

3. El importe de dichas obras será exigido por vía de apremio a la propiedad del inmueble o requerida a las compañías concesionarias, en el supuesto de que se trate de cables, postes o aparejos, y en cuanto sean responsables de su supresión, enterramiento o empotrado.

1.39.—Derribo de edificios catalogados, incumplimiento del deber de conservación.

1. Quienes sin licencia u orden de ejecución o sin ajustarse a las condiciones en ellas señaladas, derriben o desmonten un edificio o elemento catalogado o parte de él, así como los que, como propietarios, autoricen su derribo o desmontaje, serán obligados solidariamente a su reconstrucción, sin perjuicio de las sanciones económicas que procedan.

2. El incumplimiento por los propietarios del inmueble afectado de la orden de ejecución a que se refiere el apartado anterior, constituirá infracción urbanística y dará lugar a la adopción de las medidas previstas según la legislación vigente.

1.40.—Conservación subsidiaria por el Ayuntamiento.

1. De conformidad con el artículo 233 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril), cuando los propietarios del inmueble desatiendan sus deberes de conservación, el Ayuntamiento, de oficio o a instancia de cualquier ciudadano, ordenará la ejecución de las obras necesarias al objeto de promover el estado exigido por el anterior artículo 1.32.

Sección IV. Protección del Patrimonio Cultural Inmobiliario

1.41.—Introducción.

1. La protección del Patrimonio Cultural Inmobiliario es un objetivo de la colectividad, y contenido normal de los Planes Generales según el artículo 59 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril); refiriéndose, en este caso, a una serie de conjuntos edificados con elementos urbanísticos y arquitectónicos de interesante valor cultural y tradicional. Este objetivo del planeamiento se concreta en el caso presente en los siguientes aspectos documentales:

- Catálogo de elementos inmuebles con valor de Patrimonio Cultural.

- Normativa de Ruinas, con alcance sobre toda la edificación antigua y no sólo sobre los elementos catalogados.

- Régimen económico de la conservación de las edificaciones, referido igualmente a la generalidad de la edificación existente y no sólo de la sujeta a conservación obligatoria.

2. Además, y desde el punto de vista de filosofía general o contenido, este Plan General incorpora una serie de medidas diluidas, sin carácter documental, pero que contribuyen igualmente al objetivo de Protección:

- Ajuste de las tipologías de edificación proyectadas a las realmente existentes.

- Limitación de la calificación de “fuera de ordenación” en las circunstancias en que se pretende la desaparición de edificios concretos, evitando la afectación de los que sólo presentan desajustes parciales con las regulaciones de obras de nueva planta.

- Redacción de una normativa específica detallada para desarrollar las obras de reforma, que constituyen la intervención sobre todos los edificios existentes, y no sólo sobre los catalogados para su obligada conservación.

- Política de mantenimiento de los trazados viarios actuales.

3. En resumen, es uno de los objetivos de este Plan General el mantenimiento y revalorización del patrimonio edificado y urbano de Siero, entendiéndolo como económicamente recuperable, testimonio cultural y reflexión, más biográfica que histórica, sobre el pasado de esta colectividad, a través de edificaciones y trazados urbanos; y éste es el sentido del título de esta Ordenanza.

1.42.—El Catálogo. Marco normativo y ámbitos.

1. La Normativa de Protección de Bienes Culturales se enmarca en lo establecido en la Ley 16/1985, del Patrimonio Histórico Nacional, en la Ley del Principado de Asturias 1/2001, de 6 de marzo, de Patrimonio Cultural, así como en cuantas sucesivas disposiciones hayan emanado o emanen de la Consejería de Cultura del Principado de Asturias, dentro de cuyo marco se desarrollarán las previsiones de este Plan General.

2. La presente sección IV tiene, además, el carácter expreso de Catálogo, de acuerdo con el artículo 72 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril), carácter que complementa, en el aspecto urbanístico, los efectos de la legislación de Patrimonio; con las peculiaridades de régimen, protección y conservación que se han establecido en el artículo 1.37 de estas Normas.

3. La protección de los elementos catalogados predomina sobre la calificación zonal urbanística, hasta el punto de crear zonas inedificables en relación con ellos, si así se requiere mediante el estudio individualizado en cada caso. Dicha limitación no es causa de indemnización, según la legislación vigente, pero no impide que los suelos incluidos en ella se computen a los efectos urbanísticos en los que su consideración pueda ser de utilidad para su propietario, ni que el tratamiento de los inmuebles trate de no ser una discriminación negativa en la mayor cantidad de aspectos posible.

4. Para todos los bienes culturales incluidos en este Catálogo, y complementariamente con lo establecido en la Ley 16/1985 y en la Ley 1/2001, de 6 de marzo, de Patrimonio Cultural del Principado de Asturias, se define una zona de influencia, de 50 metros de distancia a su alrededor, dentro de la que se obliga a un análisis y tratamiento precautorio de viabilidad y compatibilidad de las acciones de construcción o alteración del medio físico o edificado. Igualmente deberán considerarse, con independencia de la distancia, las posibles interferencias ambientales, visuales, panorámicas o paisajísticas con los elementos citados.

5. Este Catálogo se compone a partir de dos fuentes diferentes:

- Documentación de Inventario Regional, elaborada por los servicios del Principado de Asturias, dentro del marco de la Ley 16/1985, y la Ley1/2001, de 6 de marzo, de Patrimonio Cultural del Principado de Asturias. Abarca los siguientes aspectos:

- Inventario de Patrimonio Arquitectónico de Asturias.

- Bienes de Interés Cultural.

- Yacimientos arqueológicos.

- Elementos de patrimonio etnográfico.

- Inventario Municipal, originado desde este Plan General, relativo a áreas urbanas y a elementos arquitectónicos, de marco urbanístico, y que recoge piezas no incluidas en el inventario regional.

6. El Catálogo previsto en el artículo 27 de la Ley 1/2001, del Principado de Asturias, que habrá de contar con el preceptivo informe de la Consejería de Cultura, se tramita simultáneamente con la adaptación del PGOU a la Ley 3/2002 y su texto refundido, dentro del plazo establecido en la disposición transitoria tercera, punto 5 de la citada Ley.

1.43.—Inventario de Patrimonio Arquitectónico de Asturias.

1. El Inventario de Patrimonio Arquitectónico de Asturias (IPª) realizado por la Consejería de Cultura, recoge en el concejo de Siero los siguientes elementos: (Véase en formato PDF)

Se transcribe este inventario con la referencia del número de ficha en el Catálogo municipal, además del que corresponde a su naturaleza de IAS.

No se recogen en esta relación los elementos que gozan de la categoría de Bien de Interés Cultural (BIC), reseñados en el artículo siguiente.

2. Estos bienes forman parte del Patrimonio Histórico Español, y están protegidos integralmente por la Ley del Patrimonio Histórico 16/1985, y en la Ley 1/2001, de 6 de marzo, del Principado de Asturias, de Patrimonio Cultural. Se prohíbe la realización de cualquier tipo de obra en estos inmuebles sin informe previo de la Consejería de Cultura.

1.44.—Bienes de Interés Cultural.

1. En el concejo de Siero varios edificios han sido incoados o declarados Bienes de Interés Cultural. De acuerdo con la Ley 16/1985, de Patrimonio Histórico Español y la Ley 1/2001, de 6 de marzo del Principado de Asturias, de Patrimonio Cultural, estos bienes tienen protección integral y por tanto no podrá realizarse en ellos ni en su entorno ningún tipo de obra que no cuente con la autorización expresa de la Consejería de Cultura del Principado de Asturias. La protección integral originada por esa declaración actúa por encima y con independencia de cuales sean la clasificación y la calificación urbanísticas atribuida por estas Normas al suelo en que los edificios se emplacen. La relación de inmuebles y bienes declarados o incoados como B.I.C. en el concejo de Siero es la siguiente:(Véase en formato PDF)

2. El entorno de estos monumentos ha sido delimitado por la Consejería de Cultura en los referenciados como 156, 157, 158, 160, 161 y 162, encontrándose declarada la aprobación provisional del entorno del 159 y pendiente de delimitación los restantes.

1.45.—Yacimientos arqueológicos.

1. Cualquier intervención física que suponga remoción de tierras en zonas de riesgo arqueológico, o paleontológico, requiere prospección y seguimiento especializado autorizado por la Consejería de Cultura del Principado de Asturias, de acuerdo con lo establecido por la Ley 16/1985, del Patrimonio Histórico Español, y por la Ley 1/2001, de 6 de marzo, del Principado de Asturias, de Patrimonio Cultural.

2. Los yacimientos en este momento documentados en el municipio de Siero son los siguientes:

Carta Arqueológica de Siero

Yacimientos y materiales de superficie (Véase en formato PDF)

1.46.—Elementos de Patrimonio Etnográfico.

1. Todas las obras que afecten a hórreos y paneras de más de 100 años de antigFCedad así como molinos hidráulicos, requerirán informe favorable previo de la Consejería de Cultura. Las obras admisibles serán de conservación y restauración. Se señalan expresamente a esos fines los molinos de la zona de Folgueras.

2. Los traslados de hórreos y paneras de más de 100 años, aunque se pretenda ubicarlos dentro de la misma parcela, requerirán informe favorable de la Consejería de Educación, Cultura y Deportes.

3. Dada la existencia en el concejo de cierto número de hórreos y paneras de menos de 100 años pero que poseen liños, puertas y colondras talladas y policromadas, para su protección y conservación le serán de aplicación los artículos 46 y 47 de la Ley 16/1985, y la disposición transitoria tercera de la Ley 1/2001, de 6 de marzo, del Principado de Asturias, de Patrimonio Cultural.

4. Cualquier tipo de obras requerirá informe favorable previo de la Consejería de Cultura.

1.47.—El Inventario Municipal.

1. A los efectos de protección de los aspectos señalados en el artículo 59.2.d) del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril), el presente inventario abarca los apartados siguientes:

- Areas de interés cultural urbano, de protección ambiental genérica.

- Edificios singulares diferenciados por categorías de valor cultural y niveles de protección.

- Jardines de carácter histórico, artístico o botánico (artículo 59.2.d) del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo —Decreto 1/2004, de 22 de abril—).

2. Independientemente de todo ello, se estará a lo dispuesto en la Ley 16/1985, del Patrimonio Histórico Español, y en la Ley 1/2001, del Principado de Asturias, de 6 de marzo, de Patrimonio Cultural.

1.48.—Areas de interés cultural urbano con protección ambiental general.

1. El área principal corresponde al centro tradicional de la villa de Pola de Siero, cuyo ámbito figura delimitado en los planos de población y su desarrollo se llevará a cabo mediante Plan Especial, cuyas determinaciones específicas prevalecerán sobre las generales del Plan General. Se trata de una zona en la que el valor cultural transciende al propio de los edificios singulares catalogados que contiene, para referirse a la estructura global, reflejada en el propio trazado, en la configuración de los espacios públicos y la imagen urbana del conjunto. Dentro de este ámbito las medidas cautelares de protección se refieren, además de a las edificaciones y espacios catalogados, el control de las nuevas edificaciones y estructuración de los espacios públicos, con el fin de preservar los mencionados valores del conjunto.

2. Otras áreas que demandan medidas de armonización son los núcleos rurales tradicionales, en los que las nuevas edificaciones también deberán adaptarse a las características del entorno.

1.49.—Edificios.

1. Este Inventario consta de:

a. Fichas individualizadas por edificio, en las que se adjunta además de su identificación parcelaria y una imagen fotográfica, las referencias al concejo, parroquia, núcleo de población, denominación del bien, estilo, entorno, grado de interés, nivel de protección, tipo de intervención posible, normativa de aplicación, descripción tipológica, accesos, observaciones y bibliografía.

b. Localización de los elementos inventariados sobre cartografía parcelaria a escalas 1/1.000 y 1/2.000 (Suelo Urbano) y 1/10.000 y 1/5.000 (Suelo Rural).

c. Listado de los mismos elementos, con especificación de sus modalidades y niveles de protección y de intervención.

2. Listado del Inventario Municipal:(Véase en formato PDF)

1.50.—Modalidades.

1. Dentro de los edificios o elementos a conservar en el Inventario Municipal, se diferencian los siguientes tipos:

- Monumentos locales.

- Arquitectura de referencia, en una serie de niveles.

2. Se clasifican como Monumentos locales algunas piezas especialmente destacadas dentro del propio Catálogo, pertenecientes a la tipología de arquitectura culta; mientras que todas las restantes piezas que se catalogan se ordenan simplemente en un orden descendente en calidad desde el punto de vista compositivo, y todas ellas bajo la rúbrica de “referencia”, utilizada en este caso en el sentido de destacar que constituyen los hitos físicos que caracterizan a este conjunto urbano.

3. La presente clasificación de modalidades tiene carácter exclusivamente académico, es decir, no influye en los tratamientos permitidos para cada elemento catalogado, que se fijan expresamente en la columna referente al nivel de intervención.

Intervención sobre los edificios catalogados

1.51.—Efectos de la catalogación.

1. La catalogación de edificios supone, en todo caso, su básica conservación, es decir, aparte de la prohibición de su destrucción, la obligación de que las obras de reforma que se autoricen sean acordes con la composición básica del edificio, que es el valor que trata de protegerse.

2. Los niveles de la catalogación tienen, como queda dicho, un sentido académico más que normativo, y pretenden solamente fijar una escala de valoración crítica del interés de la composición arquitectónica de cada una de las piezas catalogadas.

3. Los niveles de intervención o tratamiento admisibles en cada caso son los señalados en los listados correspondientes y hacen referencia a las modalidades de obras de reforma descritas en el artículo 2.96. de estas Ordenanzas, que a su vez deberán tener en cuenta lo dispuesto en la Normativa Regional sobre las intervenciones admitidas para cada nivel de protección.

4. Las propuestas de obras de reforma, de cualquier modo, deberán analizarse caso por caso por los Servicios Municipales de Arquitectura, que deberán garantizar con su informe ante la corporación el adecuado tratamiento de los valores básicos de la edificación de que se trate, o de sus elementos compositivos aislados que tengan valor por sí mismos o caractericen la arquitectura del inmueble.

5. Dentro del contexto de las regulaciones de obras de reforma de este Plan General, la referencia para las licencias de obras es siempre la parcela completa. En tal sentido, debe entenderse que todos los elementos de la ordenación en la parcela (cierres, arbolados, etc.), estén o no catalogados individualmente, forman parte del conjunto que se pretende conservar; y, ante cualquier hipótesis de obras de reforma en fincas con edificios catalogados, deberán analizarse, acotándose su adecuado tratamiento en su caso, o la irrelevancia de su desaparición.

6. La contextualización que se pretende se extrema, en edificaciones exentas, respecto de los cierres de parcela; que, en general, deberán mantenerse, haciéndose sus reparaciones o consolidaciones con el mismo tratamiento y materiales que ahora tienen; siendo, por lo demás, admisible la apertura de pasos a través de ellos cuando así se requiera para el uso de los predios, lo que se hará, igualmente, de modo coherente con su composición de conjunto.

7. No se admite alterar los elementos compositivos de las fachadas, con la única excepción de los añadidos disonantes realizados con anterioridad que deberán ser pormenorizados, en todo caso, por los Servicios Municipales de Arquitectura. La eliminación de añadidos señalados como disonantes es obligatoria al realizar obras de reforma en las zonas que les afecten o, en todo caso, cuando el Ayuntamiento lo considere oportuno y curse la orden de ejecución de las obras correspondientes. Deben diferenciarse, de todos modos, los añadidos normales, ya incorporados a la apariencia general del edificio, de los que desvirtúan la composición general, lo que suele ocurrir sobre todo en las decoraciones o reformas realizadas para los locales comerciales. No se trata, en general, de devolver a los edificios el aspecto del día en que se ocuparon, sino de defender su imagen arquitectónica y urbana, compuesta con frecuencia también por los añadidos o reformas correctas. El proceso de modificación, sin embargo, debe atemperarse una vez inventariado el edificio; y, en éste sentido, no se permite incorporar nuevos vuelos en las fachadas existentes ni acristalar los vuelos abiertos.

8. En supuestos de obras tipificadas como añadido, las partes nuevas de fachada deberán componerse para obtener una buena composición de conjunto, lo que no significa que deba reproducirse la existente en otras plantas, pues ésta es la forma más directa de desvirtuar el conjunto; en general, los aumentos de la edificación deben quedar inequívocamente manifestados como tales.

9. Las escaleras y, en su caso, los portales, componen la parte, si no pública, si colectiva del inmueble; y por tal razón, suelen presentar un realce compositivo que debe ser preservado y tratado adecuadamente.

1.52.—Obras rebasando el nivel de la modalidad establecida.

1. La asignación de modalidades de reforma permitidas en los edificios catalogados es estricta, excepto en dos aspectos concretos:

- Cambios de tabiquería.

- Reducciones de superficie construida.

2. Los cambios de tabiquería pueden llegar hasta el 100% en los supuestos de reestructuración; o en las restantes modalidades distintas del mantenimiento y conservación, si se trata de reforma total, tal como ésta queda definida en el artículo 2.97.

3. En edificaciones anteriores al año 1940, es decir, dentro del periodo al que pertenecen la mayor parte de las catalogadas, es frecuente la disposición de dormitorios sin ventilación alguna directa, contando con ella tan solo a través de otras habitaciones que sí la tienen. Es el sistema denominado de segundas luces, o alcobas a la italiana. En rehabilitación de inmuebles existentes es admisible, tanto el mantenimiento de este sistema en dormitorios, en los casos en que ya existen (no si se crean por medio de la reforma que se pretende), como la intervención sobre la edificación creando nuevos patios interiores, por demolición parcial de suelos en una serie de habitaciones superpuestas en los distintos pisos, de modo que den lugar a un espacio abierto común a las distintas plantas. Este tipo de intervención será admisible dentro de todas las modalidades de reforma señaladas como admisibles en los distintos edificios catalogados a partir de la 2 inclusive, con independencia del porcentaje que esta obra específica suponga sobre la construcción total. En cambio, deberá justificarse caso por caso, primero su correcto acoplamiento a la estructura y composición del edificio, y segundo, su eficiencia sustancial como mejora de la iluminación y ventilación de las piezas habitables. En nivel 1 de intervención la posibilidad de esta actuación concreta es, en principio, descartable, aun cuando un estudio riguroso podrá hacerla aceptable en algún caso de forma excepcional.

4. Igualmente puede contemplarse y autorizarse en edificios catalogados si no suponen lesión de algún valor compositivo esencial (lo que habrá que estudiar previamente caso por caso) otras modalidades de reducción de superficie edificada, por eliminación de partes de la construcción, cuya finalidad sea obtener unas mejores condiciones higiénicas para la parte restante de la edificación; tampoco en esta hipótesis se tendrá en cuenta cuál pueda ser la proporción de la intervención, en sus diferentes aspectos, respecto de los niveles fijados en el Catálogo; y de nuevo con la excepción matizada de los que tienen como único nivel posible el 1.

1.53.—Relación con las restantes Ordenanzas.

1. Las obras a realizar en edificios catalogados se desarrollarán conforme a lo establecido en la Ordenanza de Obras de Reforma, aplicándose precisamente a través de sus específicos supuestos las restantes condiciones, tanto las comunes de composición como las de uso y cualquier otra de las que puedan afectarles en este Plan General. La única particularidad de los edificios o elementos catalogados es la del necesario estudio y justificación de cada una de las intervenciones en función de la composición y estilo propios de cada elemento catalogado. Este aspecto no está ausente, de cualquier modo, de la normativa general de obras de reforma, por lo que, en elementos catalogados, únicamente se trata de acentuar los aspectos cualitativos de la intervención, y recalcar la ausencia de reglas generales en éste aspecto, y la necesidad del estudio individualizado caso por caso. Algunos aspectos que pueden generalizarse (relativamente) se describen en los siguientes artículos.

2. Conviene recalcar, en todo caso, que el principio general establecido en el artículo 2.100.1, en el que se garantiza la posibilidad de alcanzar el aprovechamiento máximo permitido (en el supuesto de actuar dentro de plazo), es de aplicación sin excepción para los edificios catalogados, sin perjuicio del cumplimiento de las condiciones compositivas que se fijan en estas Ordenanzas. Si existen, por lo tanto, derechos de edificación superiores a lo ya construido, podrán acometerse reformas materializando los correspondientes aumentos: por elevación, si se autoriza más altura; por ampliación si la composición del edificio admite aumentos de planta sin daño de sus factores compositivos de interés; y de añadido, independiente o anejo, si físicamente es posible, y no resulta aconsejable, en cambio, la ampliación en planta o altura. Sin que se pueda prescindir del estudio caso por caso, en los edificios con fachada posterior en galería suele ser aceptable la ampliación en planta, desplazando ese cerramiento posterior, y manteniendo ese tratamiento.

Condiciones de armonización en el entorno edificado

1.54.—Composición general.

1. Un primer ámbito de obligada armonización lo constituye la zona de influencia de los elementos catalogados, según se define en el artículo 1.42.4.

2. Dentro de los Núcleos de Población que se delimitan en este Plan General, predominan las áreas donde el entorno edificado está condicionado por la arquitectura tradicional, tal como ésta se define en las Normas Urbanísticas del Suelo No Urbanizable, con independencia de que el carácter del Núcleo general sea más rural o urbano. En estas zonas de carácter homogéneo se acentuarán al máximo las presentes normas de armonización.

3. La norma general que regula todo este apartado es la adecuación al entorno, graduada en dos niveles:

- Los nuevos edificios deberán ajustarse compositivamente al entorno dominante; lo que significa ajustar una estética actual a un medio ya definido y consolidado, y no significa simular apariencias de la construcción u ornamentación de otras épocas.

- Las nuevas instalaciones a realizar sobre edificios existentes se ajustarán en primer lugar a la estética del propio edificio en que se sitúen, no importa cuál sea su época; y dentro de ello, pero en segunda aproximación, tratarán de acoplarse al entorno plástico dominante.

1.55.—Materiales.

1. Se autoriza, en las obras de nueva planta, la utilización de cualquier tipo de materiales y su empleo conforme a las técnicas actualmente en uso. Pero en su elección y utilización primará siempre el objetivo de obtener una relación expresa con la arquitectura existente en el entorno; relación que deberá precisamente buscarse en la analogía y no en el contraste. Sin que por ello se disfrace en modo alguno el hecho de ser arquitectura actual.

2. Especialmente importante en ese aspecto es el colorido. Por los Servicios Municipales podrá siempre exigirse la ejecución de muestras para la comprobación de los efectos reales de lo proyectado. En zonas donde predomine la arquitectura tradicional, las carpinterías de huecos adoptarán, precisamente, el acabado exterior en pintura, no admitiéndose la madera vista barnizada, que erróneamente se está utilizando en composiciones pseudofolclóricas.

3. Nunca se emplearán los materiales sino con su lógica propia, evitando la simulación de formas tradicionales con materiales que no lo sean.

1.56.—Fachadas.

1. En la mayor parte de la arquitectura que forma los entornos edificados tradicionales, la composición cuenta con invariantes que deben incorporarse, sintetizados, a los nuevos edificios a realizar, ya que en lo urbano son elemento primordial las características colectivas. Sujetándose a ellas y dentro de su marco, las caracterizaciones individuales no sólo son oportunas, sino deseables.

La composición sin duda más frecuente en épocas anteriores a la mitad de este siglo, es la que se caracteriza por huecos de dimensión vertical dominante, dispuestos de modo regular o repetitivo, y matizando esa predominancia vertical con los salientes o elementos de balcón o mirador, que, en cambio, acusan al exterior la presencia de forjados horizontales o divisiones en plantas. Esta será, pues, la referencia compositiva más frecuente, que no implica en modo alguno la copia de los elementos accesorios, sino mucho más la impresión general del conjunto de huecos, macizos y salientes que produce (lo cual, por otro lado, puede obtenerse sin violencia alguna en composiciones de arquitectura actual). No obstante, con frecuencia se encontrarán composiciones dominantes en el entorno en el que se haya de situar la nueva construcción diferentes a ésa. La referencia para las obras nuevas será siempre al entorno más próximo con sus propias características y traducido de forma análoga a la indicada.

2. Se remarca la importancia de la composición de aleros y de la disposición de plantas bajas. Ambos temas deberán ser tratados necesariamente en acordancia con la arquitectura del entorno. Las alturas de planta baja se fijarán obligatoriamente escogiendo, de entre las que presenten los dos edificios más próximos a ambos lados del que se trate, la que sea más frecuente en el resto de la calle, debiendo operarse en los demás aspectos de la planta baja a partir de esta determinación.

3. La altura libre en plantas de piso se fijará con relación a las existentes en plantas de piso en el mismo tramo y lado de la calle, siguiendo igual mecánica que en el caso anterior; realizándose, incluso, distintas alturas libres para las diferentes plantas de piso si esa es la solución que presentan los edificios existentes que se estén usando como referencia.

1.57.—Cubiertas.

1. Se utilizarán cubiertas inclinadas con pendientes y composición análogas a los característicos de cada una de las zonas. Los materiales a emplear serán necesariamente armónicos con los de la arquitectura que caracteriza a cada una de ellas.

2. En todos los casos los remates de alero o coronación de fachada responderán al tipo de cubierta empleado, y en imagen y función plástica serán análogos a los existentes sin que ello implique nunca la copia de soluciones constructivas y formales de otras épocas; pero con expreso rechazo de la simple exposición de los bordes de forjado en sus espesores completos, abandono compositivo inadmisible en los entornos de que aquí se trata.

Régimen económico de la protección del Patrimonio Inmobiliario

1.58.—Obras de conservación y rehabilitación.

1. Cuando las obras a realizar para la conservación de los edificios se encuadre en los supuestos de rehabilitación establecidos en la normativa regional, podrán los particulares acogerse a los beneficios de financiación y fiscales previstos en esa normativa.

2. La administración hará frente a los costes de las obras ordenadas o admitidas como necesarias, que rebasen de los límites del deber de conservación, según éste queda acotado en el título I estas Normas, en los supuestos de actuaciones de interés por estar los edificios o elementos inventariados. El procedimiento para hacer efectivas las correspondientes aportaciones deberá adecuarse al grado de urgencia que las obras precisen, adoptándose, en todo caso, medidas precautorias inmediatas que eviten el progreso del deterioro, si las circunstancias del procedimiento lo requieran. En todo caso, dichas aportaciones económicas deberán ser objeto de previo convenio, individualizado, en cada caso.

3. El Ayuntamiento podrá acordar las bonificaciones previstas en el artículo 144 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril), para fomentar la conservación y rehabilitación del Patrimonio Arquitectónico.

1.59.—Régimen de contribuciones y participación en los repartos de cargas urbanísticas.

1. Los edificios inventariados con obligación de conservación serán objeto de una reducción general y permanente del 30% en su valoración a efectos de la Contribución Territorial Urbana, respecto de la que les correspondería de no existir esa circunstancia; y en el impuesto de plusvalía su cuota se verá reducida al 60% de la que le correspondería en la liquidación sin considerar esa circunstancia.

Sección V. Estado ruinoso de las edificaciones

Declaración de ruina

1.60.—Procedencia de la declaración.

1. Procederá la declaración del estado ruinoso de las edificaciones en los supuestos artículo 234 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril).

1.61.—Daños no reparables.

1. Incurren en la consideración de daños no reparables técnicamente por los medios normales, aquéllos cuya reparación implique la construcción de elementos estructurales de extensión superior a un tercio (1:3) de la totalidad de los mismos. Elementos estructurales son aquellas partes de la edificación a las que el cálculo estructural atribuye una misión portante y resistente reconocida.

2. La determinación de la extensión a que se refiere el número 1 de este artículo se llevará a cabo mediante la cuantificación relativa de los elementos estructurales cuyos módulos son:

1) Cimentación:

- Cimientos 4

- Muros de contención 2

2) Sustentación vertical:

- Pilares 3

- Muros de carga 2

3) Sustentación horizontal o lateral:

- Vigas 2

- Muros de entramado o atado o elementos de arriostramiento 2

4) Complementarios:

- Forjado (incluso pontoneso viguetas) 1

- Estructura de cubierta 1

- Escaleras 1

3. Para la obtención del límite establecido se seguirá el siguiente procedimiento:

a) Se establecerá una relación pormenorizada de los distintos elementos estructurales, que se cuantificará en las unidades métricas habituales, y en forma porcentual, se fijará para cada uno de los elementos la proporción que deba ser reconstruida.

b) Se obtendrá el tanto por ciento que precise reconstrucción por la media ponderada de los porcentajes parciales de cada tipo de elemento, utilizando para la ponderación los módulos indicados en el punto 1, que señalan la importancia o dificultad relativa de cada elemento en el conjunto. Si alguno de los elementos no existe, su valor se acumula sobre los restantes de su mismo apartado, manteniéndose entre estos la misma relación de proporción de sus propios módulos; de modo que, en todo caso, los apartados del punto 1, alcancen los valores conjuntos de 6 el a), 5 el b), 4 el c) y 3 el d) y se contabilizarán todos los elementos existentes y todos los apartados citados aun cuando en alguno de ellos no existan deterioros. Expresando lo anterior como fórmula, sería:

sumatorio de mi pi

Porcentaje global = ––––––––––––––––––

sumatorio de mi

siendo mi los módulos de cuantificación relativa y pi los porcentajes de intervención, y ambos referidos a cada uno de los tipos de elementos separadamente.

c) Se despreciarán, a estos efectos, los elementos estructurales no correspondientes al cuerpo principal de la edificación, como pérgolas, corredores adosados fuera de los muros de sustentación, etc.

1.62.—Obras de reparación.

1. Son obras de reparación las que reponen el edificio a sus condiciones preexistentes de seguridad y salubridad, y en especial las que tiene por objeto consolidar, asegurar o sustituir los elementos dañados que afecten a su estabilidad o sirvan al mantenimiento de sus condiciones básicas de uso.

2. El costo de reparación se determinará por aplicación de una sola colección de precios unitarios, oficial o procedente de publicación técnica solvente.

3. El valor actual del edificio (Va) se obtendrá por aplicación de la siguiente fórmula:

Va = Vr - Pc

siendo Vr el valor de reposición, que se calculará según los módulos de construcción obtenidos en base a la misma colección de precios unitarios que en el punto anterior, y que representa el valor del edificio en sus condiciones originales, pero valorado a precios actuales. Y siendo Pc el coste total de las obras de conservación del edificio que lo restituyen a su estado inicial, obtenido añadiendo al presupuesto del coste total de las obras de reparación que señala el punto 1, el resto de las obras de conservación, incluidas las de ornato.

4. A los bienes catalogados conforme al artículo 234.2 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril), y los declarados Monumentos históricos o los que puedan alcanzar esta declaración, no les será aplicado coeficiente alguno de depreciación.

1.63.—Relación con la ordenación y la habitabilidad.

1. La simple disconformidad con el Plan General o sus instrumentos de desarrollo no constituirá circunstancia urbanística que haga aconsejable la demolición de un inmueble, salvo que la demolición haya sido establecida como determinación por el propio Plan General o instrumento que las desarrollen.

2. Las deficiencias referentes a instalaciones o servicios en materias de habitabilidad de las viviendas no serán tenidas en cuenta a efectos de la declaración en estado ruinoso de la edificación, por carecer de relación con dicho estado.

1.64.—Inmuebles catalogados.

1. Los bienes catalogados conforme a lo dispuesto en el artículo 234.2 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril) y los declarados Bienes de Interés Cultural, sólo podrán ser declarados en estado ruinoso si se tratase de supuestos de ruina inminente, es decir, los expresados en el artículo 235 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril). En los restantes casos, y aun cuando se cumpliesen los requisitos de los artículo s anteriores, los edificios deberán, en todo caso, ser reparados; si bien su propietario no estará obligado a aportar a las obras necesarias para su reparación sino las cantidades ya determinadas como incluidas en el deber de conservación, supliéndose el resto por la administración.

2. Aún en los casos de declaración de estado ruinoso (por ruina inminente) el Ayuntamiento podrá optar por la conservación de los inmuebles catalogados, si bien haciendo frente a la financiación de los costos extraordinarios que ello suponga.

1.65.—Obligación de demoler.

1. La declaración de una edificación en estado de ruina se adoptará tras expediente contradictorio que será instruido de oficio o a instancia de parte interesada en el que se dará audiencia a la totalidad de los interesados en el mismo y al que pondrá fin una resolución del Alcalde-Presidente en la que se adoptará alguno de los siguientes pronunciamientos:

a) Declaración del inmueble en estado de ruina, ordenando su demolición; si existiera peligro en la demora, se acordará lo procedente respecto al desalojo de ocupantes.

b) Declaración en estado de ruina de parte del inmueble, cuando tenga independencia constructiva del resto, ordenando la demolición de esa parte.

c) Declaración de no haberse producido situación de ruina, ordenando la adopción de las medidas pertinentes destinadas al mantenimiento de la seguridad, salubridad y ornato público, y ordenando al propietario la ejecución de las obras que a tal fin procedan y que la resolución determinará.

1.66.—Expediente contradictorio.

1. La necesidad de instrucción de expediente contradictorio para que proceda la declaración de un inmueble en estado de ruina no impedirá, en los supuestos contemplados en el artículo 235.1 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril), que el Alcalde ordene el desalojo de los ocupantes del inmueble y la adopción de las medidas que procedan en relación a la seguridad del mismo.

2. El desalojo provisional y las medidas a adoptar respecto a la habitabilidad y seguridad del inmueble no llevarán implícita la declaración de ruina.

3. Por ordenanza se regulará el procedimiento de tramitación de los expedientes de ruina.

Sección VI. Intervención municipal del uso del suelo

Alcance y formas

1.67.—Competencia municipal.

1. La competencia municipal en materia de intervención del uso del suelo tiene por objeto comprobar la conformidad de las distintas actuaciones a la legislación y al planeamiento aplicables, así como restablecer, en su caso, la ordenación infringida.

2. La intervención municipal del uso del suelo se ejerce mediante los procedimientos siguientes:

a) Licencias urbanísticas.

b) Ordenes de ejecución o de suspensión de obras u otros usos.

c) Información urbanística.

Licencias urbanísticas

1.68.—Actividades sujetas a licencia.

1. Están sujetos a la obtención de licencia urbanística previa, los actos descritos en el artículo 1 del Reglamento de Disciplina Urbanística y en el artículo 228 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril).

2. La sujeción a licencia urbanística para actuaciones que la requieran, rige sin excepción para las personas y entidades privadas, y para las administraciones públicas distintas del Ayuntamiento de Siero, aun cuando las actuaciones sujetas afecten a terrenos pertenecientes al dominio o patrimonio público, sin perjuicio de aplicar los procedimientos especiales previstos en los artículos 17 y 18 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril) y el artículo 244.2, 3 y 4 del TRLS de 1.992, cuando se trate de actuaciones administrativas urgentes y de excepcional interés público, o que afecten directamente a la defensa nacional.

1.69.—Limitaciones a la concesión de licencias según clases de suelo.

1. Como regla general sólo podrán concederse licencias de edificación en parcelas sitas en Suelo Urbano cuando los terrenos adquieran la condición de solar o cuando se asegure la ejecución simultánea de la urbanización y de la edificación con los requisitos previstos en los artículos 40 y 41 del Reglamento de Gestión; con las particularidades establecidas en los artículos 118, 119 y 197 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril).

2. En suelo urbanizable y hasta tanto no se aprueben los correspondientes Planes Parciales y se ejecuten o garanticen las correspondientes obras de urbanización, sólo se concederán licencias para obras correspondientes a infraestructuras del territorio o Sistemas Generales o aquéllas de carácter provisional a que se refiere el artículo 106 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril).

1.70.—Procedimiento para la obtención de licencias.

1. Las solicitudes de licencia se resolverán con arreglo al procedimiento marcado por el artículo 9 del Reglamento de Servicios de las Corporaciones Locales de 17 de junio de 1955, o normativa que lo sustituya.

2. Consecuentemente habrá de otorgarse o denegarse en el plazo de 2 meses a contar desde la fecha en que la solicitud hubiera ingresado en el Registro General del Ayuntamiento con la única excepción de las licencias para el ejercicio de actividades profesionales, parcelaciones, obras menores y de apertura de pequeños establecimientos para las que el plazo será de sólo 1 mes computado en idéntica forma. Todo sin perjuicio de lo que resulta de lo dispuesto en los artículos 42 a 44 de la LRJPA, según nueva redacción efectuada por la Ley 4/1999, de 13 de enero.

1.71.—Suspensión del cómputo de plazos.

El cómputo de estos plazos quedará suspendido cuando se produzca alguno de los motivos siguientes:

a) Durante el periodo de días que tarde el interesado en atender cualquier requerimiento que por el Ayuntamiento se le haga para que complete datos o aporte documentos.

b) Cuando la solicitud presente deficiencias subsanables, durante el periodo que transcurra desde que se produzca el requerimiento para su subsanación hasta que el interesado lo haga. Este periodo no será en ningún caso superior a quince días.

c) Durante el periodo de días que medie entre la notificación del importe del depósito para garantizar el cumplimiento de las obligaciones que procedan con arreglo a estas Normas y su efectiva constitución por el interesado.

d) Durante el periodo de días que transcurran desde la notificación de la liquidación de las tasas municipales por concesión de licencias, con carácter de depósito previo y el pago de los mismos por el interesado.

1.72.—Silencio administrativo.

1. Si trascurrieran los plazos señalados en el anterior artículo 1.70, con la prórroga, en su caso, a que hubiera lugar aplicando el artículo 1.79. sin que se hubiera notificado resolución expresa, el peticionario podrá acudir, si procede, a lo dispuesto en los artículos 42 a 44 de la LRJPA según nueva redacción efectuada por la Ley 4/1999, de 13 de enero, a lo dispuesto en el artículo 9.7 del Reglamento de Servicio de las Corporaciones Locales, o normativa que se entienda vigente al efecto con las excepciones que resulten de la misma y con las consecuencias relativas a los actos presuntos que ahí se determinen.

1.73.—Excepciones a la concesión por silencio administrativo.

1. En ningún caso se entenderá adquirida por silencio administrativo ni, eventualmente, por acto presunto, facultad alguna en contra de las prescripciones de este Plan General, de sus Normas, Ordenanzas, Planes y Proyectos que lo desarrollen o de la Ley del Suelo y demás textos legales urbanísticos. (Artículos 42 a 44 de la LRJPA según nueva redacción efectuada por la Ley 4/1999, de 13 de enero, y 229.7 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril).

1.74.—Control de los proyectos y subsanación de deficiencias.

1. Presentada una solicitud de licencia de obras o del permiso de inicio de obras subsiguiente, los posibles reparos técnicos o de otra clase que susciten los proyectos y la restante documentación y que se entiendan subsanables, deberán ser comunicados al interesado de forma conjunta y en un solo acto. Cumplimentada la subsanación, los nuevos reparos que en su caso se susciten no deberán referirse a cuestiones que hubieran debido apreciarse anteriormente.

1.75.—Licencias urbanísticas.

1. Las licencias urbanísticas comprenden los siguientes tipos:

a) De parcelación.

b) De obras.

c) De ocupación y funcionamiento.

d) De actividades e instalaciones.

1.76.—Licencias de parcelación.

1. Está sujeto a previa licencia municipal toda alteración del estado parcelario que suponga parcelación urbanística, según se define en el artículo 1.07 de estas Normas. (En todo caso, todos los realizados en Suelo Urbano).

2. Las licencias de parcelación urbanística se concederán sobre la base de un proyecto con el siguiente contenido:

a) Memoria justificativa de las razones de la parcelación y de sus características en función de las determinaciones de las presentes Normas sobre las que se fundamenta. En ella se describirá cada finca original existente y cada una de las nuevas parcelas, debiéndose hacer patente que éstas últimas son aptas para la edificación, y se ajustan a las condiciones fijadas para ellas en las Ordenanzas de la tipología de edificación de que se trate.

b) Planos de estado actual, a escala 1:500 como mínimo, donde se señalen las fincas originarias, con referencia, coincida o no, al parcelario oficial; y representación de las edificaciones y arbolado existentes y los usos de los terrenos.

c) Planos de parcelación, a escala 1:500 como mínimo, en los que aparezca perfectamente identificada cada una de las parcelas resultantes.

d) Propuesta de cédula urbanística de cada parcela resultante.

3. La licencia de parcelación urbanística se sustituye por los acuerdos de aprobación de los proyectos de reparcelación, compensación o normalización de fincas, y podrá solicitarse simultáneamente con la tramitación de los Planes Parciales, Especiales y estudios de detalle, aunque con su propio procedimiento y documentación separados.

4. A fin de facilitar el cumplimiento de lo previsto en los artículos 258.2 y 259.3 del TRLS 92 y concordantes del Real Decreto 1093/1997, de 4 de julio, el Ayuntamiento comunicará de oficio a los Registros de la Propiedad competentes todos los acuerdos de aprobación definitiva, o de desaprobación de los instrumentos de planeamiento y gestión que contengan parcelaciones o reparcelaciones, así como las resoluciones que concedan o denieguen licencias de parcelación y las que declaren la ilegalidad de parcelaciones existentes. Con los acuerdos se remitirán copias autorizadas de los correspondientes planos parcelarios y de las respectivas Cédulas Urbanísticas, en su caso. Igual procedimiento se seguirá respecto del organismo encargado de instrumentar la Contribución Territorial Urbana, y, en consecuencia, la documentación catastral.

1.77.—Licencias de obras de edificación.

1. El acto de otorgamiento de licencias fijará los plazos de iniciación, interrupción máxima y finalización de las obras, de conformidad, con la normativa aplicable. El derecho a edificar se extingue por incumplimiento de los plazos fijados, mediante su declaración formal en expediente contradictorio con audiencia del interesado.

2. La concesión de las licencias de obras de edificación, además de la constatación de que la actuación proyectada, cumple las condiciones técnicas, dimensionales y de uso fijadas por el planeamiento y demás normativa aplicable, exige la constancia o acreditación de los requisitos siguientes:

a) Estado parcelario real.

b) Estado de la parcela respecto de los compromisos urbanísticos de la unidad, homogénea o de ejecución, de que se trate.

c) Características en cuanto a uso o actividad. Las actividades que requieren licencia por separado suponen el condicionamiento absoluto de las obras respecto de la actividad, desde la propia licencia de obras; y no podrán obtener la primera ocupación hasta tener resuelto este aspecto.

d) Asunción de la dirección facultativa por los técnicos competentes requeridos en razón de la naturaleza de las obras.

e) Cuantos otros de índole específica fueren exigibles a tenor del presente Plan General y del planeamiento de desarrollo aplicable, o de la intervención de organismos administrativos competentes en aspectos sectoriales de preceptiva aplicación.

f) Relación del edificio con el entorno, justificando el cumplimiento de las servidumbres de luces y vistas y retranqueos.

g) Justificación de disponer de gestor de residuos autorizado para el traslado de escombros a vertedero.

3. En los proyectos de edificación se incluirán las obras de urbanización precisas para su adecuación urbanística y funcional. En ellas se incluye desde la terminación de todas las pavimentaciones y servicios que se precisen en su entorno, hasta la reparación de los propios daños o modificaciones, provisionales o definitivos, que deban acompañar a las obras. Se entiende en todo lo aquí señalado que se trata de deficiencias infraestructurales locales, que permiten la complementación del acto de edificar aisladamente, tal como tipifica en el artículo 2.24. del título II, en desarrollo de los artículos 114 y 118 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril), y no de urbanización general, que debe resolverse por medio de Proyecto de Urbanización.

1.78.—Obras menores.

1. Tendrán consideración de obras menores las que establece el artículo 228 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril); que, por su escasa transcendencia arquitectónica o urbanística, pueden ser autorizadas mediante trámite abreviado, con independencia de que precisen o no de alguna intervención técnica.

2. El trámite seguido para las obras menores comprenderá: solicitud en el Registro General acompañando documentación por duplicado, informe de la Oficina Técnica, liquidación de derechos municipales, resoluciones del Alcalde.

3. El Ayuntamiento hará pública una relación de actuaciones que tengan la consideración de obras menores, con el fin de orientar de modo general a los interesados.

1.79.—Caducidad de las licencias de obras.

1. Las licencias se declararán caducadas a todos los efectos, previa audiencia del interesado, si no se utilizan dentro del plazo para su inicio, o para su continuación si se interrumpen, que a continuación se señala, con sus correspondientes hipótesis de prórroga:

a) Si no comenzaren las obras autorizadas en el plazo de seis meses a contar desde la fecha de notificación de otorgamiento. Por causa justificada y por una sola vez, podrá solicitarse la prórroga de una licencia en vigor por un nuevo periodo de seis meses.

b) Si una vez comenzadas, quedaran interrumpidas las obras durante un periodo superior a tres meses, pudiéndose solicitar prórroga de hasta seis en total, por una sola vez y por causa justificada.

c) Las licencias presuntas, por el transcurso del plazo de tres meses sin que el peticionario formule el requerimiento que se derive de los artículos 42 a 44 de la LRJPA o lo exigido por la nueva redacción formulada por la Ley 4/1999, de 13 de enero.

Las prórrogas deberán solicitarse antes de que finalicen los plazos respectivos.

1.80.—Transmisión de licencias de obras y modificaciones.

1. Las licencias de obras podrán transmitirse dando cuenta de ello por escrito al Ayuntamiento. Si las obras se hallan en curso de ejecución, deberá acompañarse acta en que se especifique el estado en que se encuentran, suscrita de conformidad por ambas partes. Sin el cumplimiento de estos requisitos, las responsabilidades que se deriven del cumplimiento de la licencia serán exigibles indistintamente al antiguo y al nuevo titular de la misma.

2. Conforme a lo previsto en el artículo 1.13, requerirán expresa modificación de la licencia de obras las alteraciones que pretendan introducirse durante la ejecución material de las mismas, o los cambios sustanciales entre el proyecto básico y el de ejecución.

1.81.—Anulación y suspensión de licencias de obras.

1. Las licencias cuyo contenido constituya manifiestamente alguna de las infracciones urbanísticas graves definidas en la Ley deberán ser revisadas en los términos fijados por la citada legislación, tanto nacional como autonómica. Se dispondrá la suspensión de la eficacia de una licencia de obras en curso, cuando se compruebe el incumplimiento de sus condiciones materiales y hasta tanto los servicios municipales no comprueben la efectiva subsanación de los defectos observados. La licencia caducará si la subsanación no se lleva a cabo en los plazos que al efecto se fijen. Todo ello sin perjuicio de que aquéllos que constituyan manifiestamente una infracción urbanística grave deberán adoptarse las medidas del artículo 242 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril).

2. Las obras que se ejecuten hallándose la licencia caducada o suspendida, salvo los trabajos de seguridad y mantenimiento, se considerarán como no autorizadas, dando lugar a las responsabilidades pertinentes por obras realizadas sin licencia y las medidas ejecutoras que procedan.

1.82.—Obras realizadas sin licencia u orden de ejecución o sin ajustarse a las condiciones de las mismas.

1. Se tendrá en cuenta lo dispuesto en los artículos 32 del Reglamento de Disciplina Urbanística y 238, 240 y 241 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril).

1.83.—Licencias de ocupación o apertura.

1. La licencia de ocupación tiene por objeto autorizar la puesta en uso de los edificios o instalaciones, previa la comprobación de que han sido ejecutados de conformidad a las condiciones de las licencias de las obras o usos, y de que se encuentran debidamente terminados y aptos según las condiciones urbanísticas de su destino específico.

2. Están sujetas a licencia de ocupación:

a) La primera utilización de las edificaciones fruto de obras de nueva edificación y reestructuración total, y la de aquellos locales resultantes de obras en los edificios en que sea necesario por haberse producido cambios en la configuración de los locales, alteración en los usos a que se destinan, o modificación sustancial en la intensidad de dichos usos.

b) La puesta en uso y apertura de establecimientos industriales y mercantiles.

c) La nueva utilización de aquellos edificios o locales que hayan sido objeto de sustitución o reforma de los usos preexistentes.

3. En los supuestos contemplados en el apartado a) del número anterior, la concesión de las licencias de ocupación requiere la acreditación o cumplimentación de los siguientes requisitos, según las características de las obras, instalaciones o actividades de que se trate:

a) Certificación final de obras cuando la naturaleza de la actuación hubiese requerido dirección facultativa.

b) Cédula de habitabilidad en caso de uso residencial o acreditación de la calificación definitiva si se trata de viviendas sujetas a algún régimen de protección.

c) Licencias o permisos de apertura o supervisión de las instalaciones a cargo de otros órganos de la administración competentes en cuestiones sectoriales.

d) Terminación y recepción provisional de las obras de urbanización vinculadas, en su caso, con la edificación.

e) Ejecución del cierre de la parcela, en los casos en que no lo forme la propia edificación; y formalización de la cesión del espacio exterior a la alineación o cierre, si se produce recorte de la parcela por esa causa.

4. La licencia de ocupación se solicitará al Ayuntamiento por los promotores o propietarios y el plazo para concesión o denegación será de un (1) mes, salvo reparos subsanables, pudiendo reducirse a la mitad para aquellos supuestos de urgencia o especiales características que se determinen. La obtención de licencia de ocupación por el transcurso de los plazos de silencio positivo previstos en la legislación de régimen local no alcanza a legitimar las obras o usos que resultaren contrarios al planeamiento y se entenderá sin perjuicio del deber de formalizar posteriormente la licencia en la forma regulada por el anterior artículo 1.70.

5. Estará sujeta a la previa obtención de licencia la apertura de establecimientos industriales y mercantiles y la ampliación de los mismos.

En los supuestos en que el uso solicitado esté sometido a las prescripciones del Reglamento de Actividades Molestas, Insalubres, Nocivas y Peligrosas, el procedimiento para su concesión y el plazo de resolución del expediente será el establecido en el citado Reglamento y en la Instrucción para su aplicación de 15.03.1063. En este caso, con la solicitud, deberá acompañarse, además del proyecto técnico y la dirección de obra, la relación de colindantes.

Cuando la actividad se considere inocua, el procedimiento de concesión será el señalado en el artículo 1.70, debiendo acompañarse a la solicitud la siguiente documentación:

- Certificado técnico colegiado de final de obras del edificio o local, o copia de la apertura anterior del local, o certificado técnico colegiado de seguridad e higiene.

- Plano de situación del edificio o local y plano de planta y sección.

Ordenes de ejecución y suspensión de obras y otros usos

1.84.—Objeto y efectos.

1. Mediante las órdenes de ejecución y suspensión, el Ayuntamiento ejerce su competencia en orden a imponer o restablecer la ordenación urbanística infringida, a exigir el cumplimiento de los deberes de conservación en materias de seguridad, salubridad y ornato de los edificios e instalaciones y a asegurar, en su caso, la eficacia de las decisiones que adopte en atención al interés público urbanístico y al cumplimiento de las disposiciones generales vigentes.

2. El incumplimiento de las órdenes de ejecución y suspensión, además de la responsabilidad disciplinaria que proceda por infracción urbanística, dará lugar a la ejecución administrativa subsidiaria, que será con cargo a los obligados en cuanto no exceda del límite de sus deberes. Se denunciarán, además, los hechos a la jurisdicción penal cuando el incumplimiento pudiera ser constitutivo de delito o falta.

3. El incumplimiento de las órdenes de suspensión de obras implicará por parte del Ayuntamiento la adopción de las medidas necesarias que garanticen la total interrupción de la actividad.

Información urbanística

1.85.—Consulta directa y solicitud de condiciones urbanísticas.

1. Toda persona tiene derecho a tomar vista por sí misma y gratuitamente de la documentación integrante del Plan General y de sus instrumentos de desarrollo. El personal encargado prestará auxilio a los consultantes para la localización de los particulares documentales de su interés. Se facilitará al público la obtención de copias de los documentos de planeamiento vigente, en los plazos y, en su caso, con el costo que se establezcan al efecto.

2. Asimismo se formalizará el libro registro previsto en el artículo 166 del Reglamento de Planeamiento, en que se inscribirán los acuerdos de aprobación definitiva de los instrumentos de planeamiento y gestión, así como las resoluciones administrativas y sentencias que afecten a los mismos.

3. Los actos de publicidad formal de los efectos concretos del planeamiento sobre bienes y terrenos se tipifican como consulta urbanística, cédula urbanística e información urbanística sobre la enajenación de terrenos, conforme al texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril).

Divisiones urbanísticas del suelo

1.86.—Clasificación del suelo.

1. Por su distinta posición y funcionalidad en la estructura general y orgánica del territorio, este Plan General divide el suelo de la totalidad del concejo de Siero con arreglo a los siguientes criterios:

1. Clasificación del suelo:

Constituye la división básica del suelo a efectos urbanísticos y determina los regímenes específicos de aprovechamiento y gestión. Según la realidad consolidada y el destino previsto por el Plan General para las distintas áreas, se distinguen:

a) El Suelo No Urbanizable es aquél que el Plan General mantiene ajeno a cualquier destino urbano, confirmando su valor agropecuario y natural de acuerdo con el artículo 9 de la Ley 6/1998, de 13 de abril, y el artículo 115 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril). El régimen jurídico propio del Suelo No Urbanizable se recoge en Título IV de este Plan General.

b) El Suelo Urbanizable está caracterizado por estar destinado por el Plan General a ser soporte del crecimiento urbano previsto. El suelo urbanizable se convertirá en urbano a través de la ejecución del planeamiento según los procedimientos establecidos en el ordenamiento jurídico, por medio de la ejecución de la obra urbanizadora señalada en este Plan General y el cumplimiento de sus obligaciones por los propietarios. El Suelo Urbanizable se diversifica en este Plan General en enclavado y extensivo, según se sitúe ligado al desarrollo continuo de un núcleo urbano existente, o dé lugar a unidades de asentamiento potencialmente discontinuas. Su régimen jurídico figura en el título III de este Plan General.

c) El Suelo Urbano comprende las áreas ocupadas hasta la fecha por el desenvolvimiento de los Núcleos de Población más importantes del Concejo; y aquellas otras que, por la ejecución de éste, lleguen a adquirir tal condición de núcleo en el futuro. El Suelo Urbano se diversifica en Consolidado y No Consolidado. Se regula específicamente en título II de este Plan General.

d) Se introduce en este Plan General una figura evolucionada desde el núcleo rural, que adquiere régimen urbano y que se remite a las normas de Suelo Urbano establecidas en los artículos 2.127.4 y 2.128.6.

1.87.—Calificación del Suelo.

1. Mediante la calificación, el Plan General determina la asignación zonal (zonificación) de los usos e intensidades urbanísticos, en todas las clases de suelo, si bien con diferente grado de concreción en cada una de ellas. Se denomina tipología en este Plan General a cada una de las caracterizaciones de calificación diferenciadas que se utilizan para sintetizar los contenidos de la ordenación.

2. La pormenorización de los usos en las áreas de Suelo Urbanizable, es función propia del planeamiento parcial, salvo en aspectos concretos para los que se fijan directrices desde este Plan General.

3. En el Suelo No Urbanizable, se realiza de forma general según las determinaciones del capítulo II del título IV de este Plan General.

4. La calificación del suelo por zonas se formula en el Suelo Urbano directamente desde este Plan General, según lo establecido en el artículo 59 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril), para el planeamiento de ámbito municipal.

5. En cada una de las zonas, o tipologías, el señalamiento de usos es excluyente, es decir, solamente pueden realizarse los que las Ordenanzas establecen.

6. Según la naturaleza del agente que los desempeña, los usos pueden ser públicos, colectivos y privados. Se consideran públicos los usos que desarrollan fines de esa naturaleza, al servicio de toda la comunidad. Se consideran usos privados los que se limitan a las personas vinculadas con la propiedad de que se trate. Se consideran usos colectivos los de carácter privado, detentados por un grupo restringido pero variable de personas con relaciones convenidas.

7. Los diferentes usos y las relaciones que deban guardar entre sí se regulan para el Suelo Urbano con carácter general en la Ordenanza III (título II) y en la Norma segunda del título IV para el Suelo No Urbanizable. El Suelo Urbanizable se remite en este aspecto a la tipificación realizada para el Suelo Urbano.

Sección VII. Incidencia del planeamiento sobre las situaciones preexistentes

1.88.—Situaciones fuera de ordenación.

1. En todo el ámbito de aplicación de las presentes Ordenanzas, y para los edificios e instalaciones erigidos con anterioridad a su promulgación, la calificación de fuera de ordenación se aplica únicamente para los casos en que la existencia de las edificaciones o actividades suponga un obstáculo de cierta importancia para la ejecución del planeamiento vigente. Fuera de estas circunstancias, no se considerará como disconformidad con el Plan General, a los efectos del artículo 107 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril) la simple falta de ajuste a las determinaciones que este Plan General establece para las obras de nueva planta.

2. Las circunstancias que efectivamente motivan la calificación de fuera de ordenación para los edificios, son las siguientes:

- Afectación por zonificaciones de espacio libre o instalaciones de interés público.

- Afectación por apertura de nuevo trazado vial, incompatible con la edificación de que se trate.

- Afectación por alineación de fachada para ampliación de calles existentes, si el edificio sobresale de la alineación en más de un 15% del ancho total proyectado para la calle; exceptuando los casos en que el edificio sobresalga menos de 0,5 metros, en cuyo caso no estará fuera de ordenación con independencia del ancho de la calle; y aquéllos en que sobresalga más de un metro, en cuyo caso siempre estará fuera de ordenación, también independientemente del ancho de calle proyectado.

- Que las edificaciones imposibiliten la realización de otras nuevas acordes con el Plan, en terrenos ajenos a aquéllos en que se sitúen (caso de edificación conjunta de varias parcelas, impuesta en el proceso de planeamiento o en el de reparcelación); o sobre los mismos si éstos resultaran, en procesos reparcelatorios, asignados parcialmente a titulares distintos de los iniciales. En este último caso la calificación como fuera de ordenación aparecerá como consecuencia de los procesos de reparcelación o ejecución; y sólo se adoptará dicha calificación para acompañar a las restantes medidas que garanticen la desaparición del inmueble, no utilizándose, en cambio, como mera vinculación pasiva.

- Que alberguen o constituyan usos cuya repercusión ambiental rebase gravemente de la admitida, en perjuicio de los usos instalados de acuerdo con las presentes Normas, por las Ordenanzas Municipales específicas o por las disposiciones legales vigentes en materia de seguridad, salubridad o protección del medio ambiente.

3. No serán, en cambio, motivo de la calificación de fuera de ordenación las siguientes circunstancias:

- No cumplir con Normas u Ordenanzas de nueva planta, relativas a alturas totales o interiores, condiciones higiénicas, retranqueos a linderos, volumen máximo; ni a cualquier otra de la misma índole y cuyo objetivo sea la regulación de las nuevas construcciones.

4. En el aspecto concreto de usos, la calificación como fuera de ordenación puede ser de carácter general o particularizada a unas instalaciones concretas. Para el primer caso, debe diferenciarse el hecho de que un uso no pueda autorizarse para instalaciones nuevas y el que el mismo quede fuera de ordenación; esta última declaración tiene que ser expresa, y no basta, por lo tanto, que un uso no se encuentre entre los permitidos en instalaciones nuevas para que queden fuera de ordenación las instalaciones existentes en ese tipo. Se podrá autorizar la utilización provisional de los edificios preexistentes que estén fuera de ordenación para instalar en ellos oficinas y similares y para desarrollar actividades comerciales inocuas, sujeta a las determinaciones de la Normativa General.

5. Cuando el uso de una instalación concreta se declare fuera de ordenación, se establecerán plazos razonables que permitan su extinción o desaparición con la previsión de tiempo suficiente para trasladarlo o sustituirlo.

1.89.—Grados de afectación.

1. Se establecen dos situaciones diferentes dentro de la de fuera de ordenación:

- Absoluta, cuando el planeamiento establece la desaparición del elemento inmueble de que se trate como parte de la ejecución del proceso urbanizador.

- Pasiva, cuando se relega la desaparición del elemento a su sustitución por otro de nueva planta que sí se ajuste al planeamiento.

2. En la situación denominada absoluta, los elementos deben ser señalados expresamente, y en los documentos de gestión se han de prever las medidas necesarias para llegar a la desaparición del elemento de que se trate, evaluando las consecuencias de su destrucción. Entretanto, quedan sometidas a las condiciones fijadas en el artículo 107 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril).

3. En la situación denominada pasiva no es preciso hacer previsión de plazos ni de indemnizaciones por la desaparición del elemento de que se trate, que, simplemente, queda en la situación de congelación configurada por el texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril), que estimula su desaparición sin determinarla. La aplicación del artículo anterior da lugar por sí misma a la calificación de fuera de ordenación de los elementos situados en las condiciones que allí se señalan.

4. La calificación como fuera de ordenación no es de aplicación a los inmuebles incluidos en el Catálogo de este Plan General o en los que puedan incluirse en su desarrollo.

TITULO II. NORMAS URBANISTICAS RELATIVAS AL SUELO URBANO

ORDENANZAS DE EDIFICACION Y USO DEL SUELO

Contenido

1. La presente normativa se organiza en tres capítulos sucesivos, relativos a:

- Temas de régimen y gestión.

- Condiciones generales.

- Condiciones de cada tipología de edificación.

2. Cuando a lo largo de los textos que siguen, se hace referencia a legislaciones o normas distintas de las presentes Ordenanzas, se entiende que la situación que aquí se configura sigue en sus variaciones a cada una de esas disposiciones, no vinculándose a versión actual, si ésta se modifica, sino adoptando, sucesivamente, los mismos cambios que aquéllas experimenten.

Capítulo I. Condiciones de régimen y gestión

Se compone este título de las Ordenanzas I y II, relativas a “Régimen de Suelo, Edificaciones y Usos”, y “Gestión y Ejecución”, respectivamente.

ORDENANZA I. REGIMEN DEL SUELO, EDIFICACION Y USOS

Sección I. Introducción

2.01.—Modalidades.

1. De acuerdo con el artículo 40 del Reglamento de Planeamiento, la parte de Normas Urbanísticas que constituye las Ordenanzas de Edificación y Uso del Suelo, es la referente a Suelo Urbano. Esta es, por lo tanto, la clasificación de todos los terrenos a los que estas Ordenanzas se refieren, y la que da lugar a las características básicas de régimen que a continuación se desarrollan.

2. El régimen jurídico-urbanístico de los terrenos, edificaciones y usos, es el contenido de la presente Ordenanza; que agrupa separadamente cada uno de estos elementos, por ser diverso el tratamiento que reciben en la legislación urbanística y, por tanto, en las presentes Normas.

2.02.—Contenido.

1. Las diferentes modalidades que la gestión urbanística debe adoptar según cuál sea el grado de realización alcanzado hasta el momento por urbanización y edificaciones, da lugar a distintas situaciones respecto del régimen de los terrenos (artículo 114 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril) que se agrupan en el presente Plan General en dos diferentes modalidades fundamentales:

- Suelo Urbano Consolidado (C).

- Suelo Urbano No Consolidado (NC).

2. Constituyen Suelo Urbano Consolidado los terrenos que reúnan la condición de solar, de acuerdo con lo establecido en el apartado 4 del artículo 114 del TROTUAS, así como aquéllos que, careciendo de algunos de sus requisitos o precisando completar la urbanización, puedan ser objeto de obtención de licencia.

3. Constituyen Suelo Urbano No Consolidado los demás terrenos que se puedan clasificar como Suelo Urbano y que, a efectos de su consolidación se agruparán en polígonos o Unidades de Actuación. En particular, se incluirán en esta categoría los terrenos urbanos en los que sean precisas actuaciones de urbanización, reforma interior u obtención de dotaciones urbanísticas, que deban ser objeto de equidistribución entre los afectados, así como aquéllos sobre los que el Planeamiento Urbanístico prevea una ordenación sustancialmente diferente de la existente.

Los terrenos para los viarios o Equipamientos señalados en anteriores planeamientos se encuentran, en su mayor parte, pendientes de obtención por el Ayuntamiento.

4. Las definiciones que anteceden son extensivas, es decir, se refieren a zonas donde predomina un carácter o el otro, no siendo relevante la casuística de parcelas aisladas. Los Suelos de uno u otro tipo se diferencian en esta Norma por pertenecer a diferentes Unidades Homogéneas, en las que expresamente se establece la modalidad a que pertenecen.

2.03.—Unidades Homogéneas (UH).

1. Se entiende por Unidad Homogénea el conjunto de terrenos de una misma manzana que cuentan con igual calificación de tipología y uso de la edificación, la misma modalidad de régimen de suelo, y tienen atribuido por este planeamiento igual aprovechamiento. El caso general es que una Unidad Homogénea englobe varias parcelas diferentes, y no necesariamente completas, pues los trazados viarios que limitan las manzanas son por completo independientes de las divisiones parcelarias.

2. Las Unidades Homogéneas son los elementos de referencia para la determinación de la zonificación en esta Norma, y para la asignación de aprovechamientos.

3. Las Unidades Homogéneas son, además, ámbitos uniformes de cara al reparto de cargas y beneficios generados por el planeamiento. Los aprovechamientos (entendidos como la capacidad de edificar establecida por la Norma, con independencia de la cuantía de la edificación efectivamente existente con anterioridad) no precisan de reparto al interior de las Unidades Homogéneas, pues se asignan directamente desde el planeamiento de modo uniforme y en proporción, tan solo a la extensión de los terrenos vinculados a ellas. Debe entenderse, en todo caso, que las Unidades Homogéneas son los ámbitos de reparto del aprovechamiento que la Norma fija; y que la reparcelación en su interior no es necesaria en ese sentido, por ser la asignación uniforme, sino para el reajuste y materialización de las cesiones, en su caso, lo que se resuelve, en general, en la modalidad de normalización.

4. Las Unidades Homogéneas son, finalmente, el procedimiento de identificación de cada uno de los fragmentos en que se divide el territorio para la aplicación del planeamiento, pues al añadirse a la designación numérica de la manzana en que se sitúan, las siglas que designan a la tipología de la edificación que la Norma impone en cada una de ellas, y la sigla NC en su caso, se produce una denominación que no se repite para dos UH diferentes (excepto contadas excepciones, que se diferencian añadiendo una letra supletoria).

2.04.—Asignación y aprovechamientos en Suelo Urbanos Consolidado.

1. En Suelo Urbano Consolidado, la asignación de aprovechamiento se hace por aplicación directa de las condiciones de edificación establecidas en cada zona por la ordenanza, salvo las excepciones fijadas en el artículo 2.23 de la misma.

2. Los terrenos de cesión obligatoria carecen de aprovechamiento propio salvo los supuestos del artículo 2.23.

3. En el Suelo Urbano Consolidado, no se permiten transferencias de aprovechamientos, pero será posible absorber todo el aprovechamiento que resulta materializable en la figura geométrica definida por el planeamiento dentro del juego interpretativo permitido por la Ordenanza (vuelos, bajo cubiertas, torreones, reparcelación85).

2.05.—Asignación de aprovechamientos en Suelo Urbano No Consolidado.

1. En Suelo Urbano No Consolidado la asignación de aprovechamiento se hace sobre las superficies netas útiles, que llevan aparejadas proporcionalmente las cesiones obligatorias destinadas a equipamientos y viario.

2. Los aprovechamientos y tipologías de edificación vienen determinados en los planos y listados, estos últimos desarrollados en el estudio de gestión. Los aprovechamientos que se señalan son los correspondientes a los suelos edificables netos; que, a su vez son una parte del terreno original, al que se sustrae un porcentaje, destinado a las cesiones obligatorias, y que se calcula precisamente en proporción al aprovechamiento.

3. Las cesiones que deben de aportarse en el Suelo Urbano No Consolidado, en cada uno de los núcleos urbanos, son una magnitud conocida, medida en la superposición de los planos de zonificación con el parcelario de propiedades; y la parte de ellas que corresponde a cada tipología de edificación, y a cada Unidad Homogénea, se determina en proporción a su contenido de aprovechamiento. En la proporción del terreno que debe de cederse se incluyen, de forma conjunta, tanto las cesiones con destino a equipamientos públicos como las destinadas a red viaria, más las del 10% del terreno útil edificable; pero la cesión de esa porción de la propiedad se efectúa de forma residual, es decir, la propiedad mantiene la parte neta que le corresponde dentro del terreno útil edificable, pero en lo que se cede es indiferente que se trate de terrenos calificados como equipamiento, viario o útil. La parte que sea útil edificable (aparte de la que constituya el 10% destinado al Ayuntamiento) se utilizará para compensar a los propietarios de terrenos que se encuentren por completo en equipamiento o viario, o que, simplemente, tengan un exceso de cesión respecto del que les correspondería en su propia calificación.

4. El régimen de los terrenos de suelo urbano no consolidado se concreta, en resumen, en los siguientes extremos:

- La zonificación determina la pertenencia de los terrenos a una tipología concreta.

- Los listados atribuyen unos aprovechamientos netos a las Unidades Homogéneas que componen la ordenación.

- Cada una de las tipologías de edificación da lugar, en proporción a sus aprovechamientos, a un porcentaje de su superficie en cesiones que engloban los conceptos de equipamiento, viario y 10%, pero se concretan en una extensión global indiscriminada.

- La cesión de esa parte determinada de la parcela original bruta da lugar, residualmente, al derecho sobre el resto neto, con todas las características de una superficie reparcelada, es decir, habiendo cumplido por si misma, e individualmente, con sus compromisos de cesión dentro del reparto de cargas, cuyo ámbito efectivo es la totalidad del Suelo Urbano No Consolidado, que se configura como polígono único a estos efectos.

- Expresamente no se establece derecho a reparto de aprovechamiento entre las diferentes tipologías, tomándose cada Unidad Homogénea como ámbito de gestión, a los efectos de los artículos 119 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril), y 28.1 de la Ley 6/1998. La asignación de aprovechamiento puede ser desigual entre las distintas tipologías; siendo uniforme, sin embargo, para todos los terrenos que constituyen la misma Unidad Homogénea, y, salvo en los casos de Casco Antiguo y Cerrada Perimetral, en todos los de la misma tipología. En todo caso habrá de tenerse en cuenta lo previsto en el artículo 2.22.

- Lógicamente, y de acuerdo con el texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril), los diferentes aprovechamientos asignados a cada Unidad Homogéneas producen distintas participaciones en el reparto de cargas, y precisamente en la misma proporción en que el aprovechamiento sea diferente.

5. En el Suelo Urbano no Consolidado, será posible absorber todo el aprovechamiento que resulte materializable con los diferentes mecanismos previstos en la Ordenanza (vuelos, bajo cubierta, torreones85). Cabe también ese reajuste entre fragmentos de la misma parcela original si pertenecen a diferentes UH, con distinto saldo, positivo o negativo.

También será posible asociar resultados entre distintas parcelas de la misma propiedad, o con otras parcelas ajenas con las que se haga un pacto de gestión conjunta.

En los supuestos en que el Suelo Urbano No Consolidado necesite de un Suelo Urbano Consolidado para completar la figura geométrica que de lugar a la ordenación prevista en el planeamiento, será posible incorporar el aprovechamiento al suelo que mejor resuelva, a juicio de los Servicios Técnicos Municipales, el desarrollo de la Manzana prevista en el Planeamiento, sin afectar a ningún otro parámetro de la Unidad Homogénea diseñada en el Estudio de Gestión. Esta solución tendrá carácter excepcional y deberá ser debidamente justificada en la Memoria del instrumento de desarrollo del Plan General o Proyecto de Ejecución correspondiente.

2.06.—Temporalidad de las asignaciones de aprovechamiento.

1. La asignación de aprovechamientos por el planeamiento tiene el expreso carácter de sujeta a plazo, de acuerdo con los artículos 41 de la Ley 6/1998, 205 y 206 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril), lo que es relevante a efectos de consolidación de derechos frente a ulteriores cambios en el planeamiento, y de que la Administración pueda decretar la edificación forzosa del solar o la rehabilitación forzosa del inmueble.

2. En este Plan General se establecen, para el Suelo urbano, los siguientes plazos, contabilizados desde la fecha de su Aprobación Definitiva.

- Para la ejecución de la urbanización en las zonas urbanas que carecen de ella, cuatro años (este plazo afecta a los derechos de los particulares solo si el sistema de actuación es el de Compensación).

- Para la solicitud de la licencia para edificar en los actuales solares, en Suelo Urbano Consolidado, cuatro años en todos los núcleos.

- Para la solicitud de licencia de obras, destinadas a materializar aumentos de aprovechamiento sobre terrenos ya edificados, ocho años en general, y cuatro si se trata de alcanzar los aprovechamientos o alturas mínimos obligatorios.

3. Como plazos subsiguientes a otras operaciones, y también con carácter general, se fijan los siguientes:

- Edificación en zonas que ahora carecen de urbanización, cuatro años a partir de la adquisición de las condiciones de solar por cada terreno.

- Edificación por sustitución, dos años a partir del derribo de la edificación anterior, si no se condiciona de otro modo en la licencia de derribo.

- Para la solicitud de la licencia para la reparación o sustitución (si ésta es autorizable) de edificios en ruina no inminente, dos años a partir de su declaración como tal, si no se establece otra cosa en el expediente de declaración de ese estado (o a partir de la aprobación definitiva de este documento, si la declaración de ruina existe ya).

- Las licencias de obras caducarán, mediante la oportuna declaración formal, y con audiencia del interesado, si las obras no se inician antes de un año de su concesión, o si las obras se interrumpen durante más de seis meses, salvo que en ellas se establezca expresa y razonadamente, otro plazo diferente.

4. Los plazos señalados en los puntos anteriores operan residualmente, es decir, sólo si no se producen, o se han producido ya con anterioridad señalamientos expresos en otro sentido, en la tramitación de los actos correspondientes. El Ayuntamiento podrá, además, mediante el trámite oportuno, modificar, de modo generalizado, los plazos fijados más arriba, si así lo aconsejan las circunstancias económicas generales, o las específicas del sector de la construcción.

2.07.—Solar.

1. A los efectos de este Plan General y en aplicación del artículo 114.4 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril), se considerarán solares en cada una de las áreas urbanas delimitadas, las superficies de suelo urbano aptas para la edificación que cumplen los requisitos de urbanización, alineaciones y rasantes que se establecen en la Ordenanza V y en los planos de ordenación.

2. Se entenderán como superficies aptas para la edificación las que, calificadas como edificables dentro de los Planes, procedan de la realización de los procesos de cesión obligatoria y reparcelación o normalización en su caso; y, por tanto, tengan resueltos todos los trámites de gestión urbanística que conducen a adecuar la delimitación y la extensión física de las propiedades al equitativo reparto de las consecuencias de planeamiento.

2.08.—Derechos y obligaciones de los propietarios del suelo.

1. Los propietarios de suelo urbano deberán hacer frente a las diferentes condiciones que se establecen en los artículos 118 y 119 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril). Y tienen derecho al reparto equitativo de beneficios y cargas del planeamiento y su ejecución, sobre la base del valor urbanístico de cada uno de los terrenos. El aprovechamiento que da lugar al valor urbanístico será el que resulte mayor entre el permitido por el Plan y el que realmente esté construido, en los casos en que el Plan atribuya menor volumen que el anteriormente edificado, y en tanto esa edificación anterior perdure.

2. Las obligaciones y derechos producidos por el régimen general y el planeamiento son inherentes al suelo, y por tanto, a su propietario en cada momento; lo que no excluye la posibilidad de asunción de todos o parte de los compromisos por terceros. Pero manteniéndose, en todo caso, el suelo como garantía última de su cumplimiento. El Ayuntamiento procurará, en todo caso, y siempre que ello sea posible, resolver estos extremos con los beneficiarios del proceso productivo de la construcción, y, por lo tanto, efectuar la liquidación de los compromisos del proceso de urbanización a los promotores de las construcciones y no a los usuarios compradores, en todos los procesos de ejecución de obras de nueva planta.

2.09.—Parcelación.

1. Todas las divisiones de fincas o parcelas en Suelo Urbano deben realizarse con licencia Municipal de parcelación (artículo 96.2 de la Ley del Suelo y 228.2 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril).

2. Serán indivisibles las parcelas que se encuentren en los supuestos del artículo 189.4 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril). A estos efectos, las divisiones producidas por herencias, transmisiones o separaciones de patrimonio nunca podrán por sí mismas alcanzar efectos urbanísticos, considerándose las fincas como propiedad de varios en proindiviso, en tanto no se produzca la preceptiva licencia municipal de parcelación, sin perjuicio de su régimen jurídico, civil y tributario.

3. Se considera como estado actual de la parcelación el recogido en el Catastro Urbano. Si existiera discrepancia con las escrituras de propiedad, predominará la configuración contenida en estas últimas, si se trata de fincas no procedentes de la división de otras; o si, en caso de serlo, la división se produjo antes de que los terrenos se clasificasen como urbanos. A partir de la fecha de su clasificación como suelo urbano, las únicas variaciones de la configuración de las fincas que pueden ser tenidas en cuenta son las que se hayan producido con licencia municipal de parcelación. No tendrán, por lo tanto, consideración de parcelas separadas, a efectos urbanísticos, ni siquiera las divisiones producidas en escritura pública, o inscritas en el Registro de la Propiedad, si no se ha obtenido licencia municipal (artículo 96 de la Ley del Suelo), cuando la misma sea necesaria, ni podrán legalizarse si no cumplen las condiciones urbanísticas fijadas para cada una de las tipologías de edificación, en los aspectos parcelarios. Todo ello sin perjuicio del cumplimiento de lo dispuesto en el Reglamento Hipotecario Urbanístico, Real Decreto 1093/1997, de 4 de julio, y la Ley 13/1996, de 30 de diciembre.

4. Al conceder las licencias de parcelación, se cuidará de que las diversas parcelas no contengan diferentes proporciones de aprovechamiento salvo que por los solicitantes se efectúe renuncia expresa a cualquier solicitud posterior de reparto, para igualar los aprovechamientos entre las diferentes parcelas obtenidas. Dicha renuncia será condición expresa para la licencia de parcelación en los casos citados, debiendo hacerse constar en las escrituras de división.

5. En todo caso, las licencias de parcelación se ajustarán a lo dispuesto sobre la forma y proporciones de las parcelas mínimas, de las Ordenanzas que regulan cada una de las tipologías de edificación previstas en esta Norma.

6. La parcela mínima a efectos de parcelación no tiene porqué coincidir con la mínima exigida a efectos de edificación, pues si bien la normativa de parcelación pretende obtener edificaciones regulares sobre las parcelas resultantes, las parcelas ya configuradas de un modo diferente al exigido para parcelaciones, como resultado de procesos anteriores, no tienen porqué ser excluidas del derecho independiente a edificar; en especial en los casos, frecuentes dentro de las zonas consolidadas, en que las parcelas colindantes se encuentren edificadas, de modo permanente y su agregación mutua sea físicamente imposible. Por tanto, las ordenanzas de zona tratan separadamente también el tema de la parcela mínima a efectos de su edificación.

7. Sin embargo, siempre que existan dos o más parcelas libres de edificaciones permanentes que tengan, como mínimo un lindero común, y una de las cuales no alcance las dimensiones señaladas para la tipología de que se trate, las parcelas quedarán automáticamente vinculadas para su edificación conjunta en la extensión necesaria para alcanzar los mínimos exigidos para parcelación, formalizándose esta vinculación por medio de un expediente de normalización que las convierta en propiedad proindiviso (con participaciones proporcionales) o, en su caso, mediante documento público de agrupación de fincas que dé paso a una normalización voluntaria. En consecuencia, no podrá concederse separadamente licencia de edificación en las dos (o más) parcelas que se encuentren en las condiciones descritas en este apartado, debiendo referirse las licencias necesariamente al conjunto de las parcelas afectadas y una vez que hayan sido agrupadas.

8. Para parcelar una finca en lotes menores deberán respetarse, igualmente, las condiciones precisas para que estos últimos sean normal y plenamente edificables, incluyéndose, por lo tanto, entre las condiciones a tener en cuenta las situaciones de los lotes resultantes respecto de patios de manzana, servidumbres de luces, cumplimiento de retranqueos y luces rectas, etc.

Sección II. Régimen de las edificaciones, instalaciones y usos

2.10.—Fuera de ordenación.

1. El alcance de este tipo de situación, y sus efectos sobre edificaciones, instalaciones y usos, vienen determinados por lo establecido en los artículos 1.88 y 1.89 del título I.

Sección III. Servidumbres

2.11.—Generalidades.

1. De acuerdo con el sentido del artículo 68 de la Ley del Suelo y dentro de los propios fines y objetivos de estas Normas, se fijan a continuación una serie de servidumbres entre distintos predios y siempre en el sentido de mejorar las condiciones higiénicas, el aspecto estético, o las condiciones de utilización de la edificación.

2. Dado que en las servidumbres que se fijan existe siempre un predio dominante y uno sirviente, siendo el primero beneficiado por la nueva servidumbre creada, vendrá éste obligado a indemnizar al segundo en la proporción que se determine por la valoración de la limitación que se le impone, de acuerdo con la legislación vigente.

3. Sea o no tramitado el proceso de materialización de la servidumbre de modo formal, su imposición está prevista como objeto de expropiación forzosa, y puede, en todo caso, ser enervada de acuerdo con los mecanismos de la legislación aplicable.

2.12.—Luces y vistas.

1. Se fija servidumbre de luces y vistas con carácter general para todos los casos en que, dentro de Suelo Urbano, la aplicación de estas Normas consolida una diferente altura entre dos edificios adosados por sus linderos o medianerías; y siempre que la diferencia de alturas que realmente se produzca, a lo largo de los linderos de contacto, sea igual o superior a cuatro metros y medio. En todos estos casos, el predio dominante de la nueva servidumbre será el que queda definitivamente con altura superior, pudiendo, en consecuencia, abrir huecos de luces y vistas en los muros adosados a lindero o que miren sobre éste sin la distancia preceptiva para poder abrirlos de no disponer de la servidumbre.

2. Los nuevos huecos que se ejecuten en aplicación de esta servidumbre distarán desde la línea del umbral o alféizar hasta la de cubierta del edificio más bajo, en cualquier punto, al menos 3 metros. La servidumbre creada, no obstante, no dará derecho a utilización alguna sobre el vuelo del sirviente; lo que se garantizará instalando en los nuevos huecos rejillas o mallas que impidan asomarse o arrojar objetos sobre el predio sirviente.

3. No se precisa que todo el desarrollo de lindero mantenga el desnivel entre cubiertas exigido como mínimo, sino sólo que ése se guarde en la zona en que se abren los huecos. Y siempre que la cubierta del edificio más bajo sea definitiva en su disposición actual, y no susceptible de elevación dentro de la normativa de volumen. La aplicación efectiva de la servidumbre y, por tanto, la materialización de los huecos, solo se realizará cuando las distancias verticales exigidas existan físicamente y estén confirmadas por la normativa de volumen con carácter permanente.

4. Cuando el edificio más bajo sea susceptible de elevación o cuando se trate de solar, pero su gálibo de cubierta permitido mantenga las distancias requeridas para la creación de servidumbre a favor del más alto, la servidumbre podrá hacerse efectiva por encima de ese gálibo.

5. Estas servidumbres podrán hacerse efectivas en el edificio más alto existente, aun cuando en el supuesto de su sustitución la nueva edificación hubiera de adoptar menor altura. En tal caso, la servidumbre quedaría extinguida para el nuevo edificio; con la única excepción de que el edificio actual esté calificado como fuera de ordenación, en cuyo caso no podrá adquirir servidumbre alguna a su favor.

2.13.—En patios de manzana.

1. En el caso de manzanas con tipología de edificación Cerrada Perimetral, sobre las líneas de emplazamiento de patio de manzana, se producirá igual servidumbre y con las mismas condiciones que en el caso anterior, siempre que el edificio dominante la precise para poder abrir huecos en dirección al patio de manzana, y las edificaciones del predio sirviente ocupen zonas situadas en el patio de manzana previsto para nueva planta; ya que el edificio sirviente, aun cuando no esté fuera de ordenación, no podrá sufrir ampliaciones de su disposición actual dentro de la zona de patio de manzana prevista.

2. En este caso no será preciso que exista desnivel entre ambos edificios, sino simplemente que los muros del edificio dominante no tengan físicamente adosados muros del edificio sirviente en las zonas donde se pretenda practicar los huecos. Con la condición, en este caso, de que para los nuevos huecos se guarden, al menos, las condiciones de luces rectas exigidas en la Ordenanza IV en relación con los elementos de la edificación del predio sirviente.

3. En lo que respecta a distancias verticales se mantendrán iguales condiciones que en el caso de linderos en general.

4. Igual tipo de servidumbre queda establecida con carácter general para el caso en que el predio que ocupa la zona de patio de manzana no presente edificaciones; debiéndose guardar distancias en altura en relación con la edificación de patio de manzana que las Ordenanzas permitan.

5. En todos los casos de servidumbre creada sobre patio de manzana, se suprime la limitación obligatoria de la utilización de vuelo, establecida en el artículo anterior para los casos generales de servidumbre en lindero sin influencia de patio de manzana.

2.14.—Condiciones complementarias e instrumentación.

1. En todos los casos fijados para servidumbre de luces y vistas, la materialización de los huecos de servidumbre vendrá obligatoriamente acompañada del tratamiento como fachada de todos los muros del edificio dominante que queden al descubierto en relación con las edificaciones colindantes.

2. La apertura de huecos y decoración de fachada implica expresamente la posibilidad de efectuar recrecidos o molduraciones sobre el muro (en vuelo, por tanto, sobre la propiedad sirviente) con un resalto máximo de 15 cm. Cuando se precise, podrán igualmente disponerse aleros de coronación con vuelo máximo de 50 cm. Dichos resaltos o aleros no suponen utilización del vuelo en el sentido anteriormente referido, que implicaba su utilización activa. Los nuevos aleros a realizar nunca podrán verter aguas sobre el predio sirviente.

3. La propiedad sirviente vendrá obligada, en todos los casos de apertura de huecos, a permitir el establecimiento de andamios sobre el vuelo de su propiedad para la ejecución de las obras. La propiedad dominante vendrá obligada a restituir las condiciones originales de la sirviente en caso de producir cualesquiera daños o desperfectos por causa de las obras.

2.15.—Limitaciones.

1. Nunca se aplicará servidumbre de luces y vistas a favor de edificaciones adosadas a lindero cuando la presunta sirviente, en función de su tipología de ordenación, esté obligada a permanecer retranqueada y sin adosamiento alguno a la medianería o lindero; ni naturalmente, si la que no está adosada conserva posibilidad de estarlo posteriormente, ya que entonces la servidumbre se opondría a la Ordenanza. En ambos casos el edificio adosado vendrá obligado a decorar como fachada ciega el muro situado en lindero.

2. Tampoco se aplicará servidumbre de luces y vistas de las que aquí se establecen en ningún caso en que la finca potencialmente sirviente se destine a vivienda o viviendas unifamiliares, sea por zonificación o sea porque las edificaciones tengan este carácter, aun cuando la zonificación establezca otra cosa.

2.16.—Servidumbre de paso.

1. Salvo que expresamente se establezca lo contrario, las servidumbres de paso existentes se mantienen al aplicarse el presente planeamiento, debiendo dimensionarse en la forma establecida en las regulaciones de nueva planta cuando sean el único acceso a parcelas sin frente a calle; y pudiendo suprimirse, de todos modos, por mutuo acuerdo, si con ello no se incurre en las condiciones que tratan de evitarse en el punto siguiente.

2. Caso de existir parcelas sin frente a vía pública, mantendrán o crearán en su caso a través de otra u otras, servidumbre de paso de las condiciones que más adelante se exponen.

3. La parcela o parcelas obligadas a ceder la servidumbre serán:

- Las que procediendo de la misma finca original por división den paso hasta la vía pública.

- Si la interior no procede de división, aquélla o aquellas parcelas por la que se está produciendo un acceso normal, es decir, aquéllas en las que ya disfrute de servidumbre.

- Si no cuenta con servidumbre de acceso, es decir, si el planeamiento fuera el que hubiera desprovisto de acceso a la finca interior, a través de la parcela o parcelas por la que se obtenga el camino más corto.

4. Cuando existan parcelas edificables al interior de las manzanas, sin fachada a vía pública, sus accesos para vehículos deberán tener un ancho mínimo de 4,5 metros. Se exceptúa el caso de que el acceso sirva a una sola vivienda interior, en cuyo caso podrá ser de tres metros de ancho; y también, siendo más de una vivienda, si se dispone de más de un acceso, y se separan la entrada y la salida independientemente. En este caso podrá igualmente bajarse a una anchura de tres metros para cada uno de los dos pasos.

5. Los accesos a parcelas interiores deberán contar con una altura libre (en caso de atravesar edificaciones) de 4,50 metros, con el fin de garantizar el acceso de los servicios de bomberos en caso de incendio.

ORDENANZA II. GESTION Y EJECUCION

Sección I. Principios generales

2.17.—Introducción.

1. Antes de entrar en los mecanismos concretos que han de utilizarse para llevar adelante la Gestión Urbanística (los cuales, de todos modos, no serán exhaustivamente definidos en estas Normas, sino sólo en la medida en que este documento los caracteriza de modo más individualizado que el simplemente extraído de la Ley y Reglamentos), conviene fijar con claridad cuales son los principios en que la Gestión se basa, es decir, el juego de opciones seleccionado, dentro de los posibles en la legislación vigente, para aplicarse en el caso presente.

2.18.—Sistemas de ejecución.

1. Como sistema de ejecución, a excepción de las actuaciones que claramente sean promovidas por un ente privado unitario y con capacidad de acción coherente, (casos que se reservan al sistema de compensación), se utilizarán con carácter general cualquiera de los sistemas previstos en la Ley 3/2002. Sin perjuicio de que pueda hacerse uso del sistema de expropiación, cuando concurran las circunstancias propias de tal modalidad, especialmente para las denominadas actuaciones integradas realizadas o propugnadas por la administración, directamente o a través de entidades y sociedades participadas.

2.19.—Definición.

1. Los beneficios del planeamiento se agrupan en dos paquetes: por un lado el derecho al aprovechamiento y por otro todos los demás (es decir, fundamentalmente los inherentes a la urbanización). Y se establece que es el aprovechamiento el que determina el nivel de participación de cada propiedad en las actuaciones colectivas que se realicen. Los restantes tipos de beneficio serán objeto de contrapartidas o repartos, cuando proceda, pero no influirán en la formación de las proporciones relativas de unas propiedades con otras para su participación en los repartos.

2. Dentro del Suelo Urbano, se fija como ámbito de gestión, a los efectos de los artículos 119 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril), y 28.1 de la Ley 6/1998, la Unidad Homogénea (artículo 2.03. de estas Normas), siendo ésta la única referencia para el reparto de los aprovechamientos entre terrenos útiles, y no los Polígonos, o las Unidades de Ejecución. Al ser la asignación uniforme dentro de la Unidad Homogénea, no se precisa posterior redistribución.

3. Todos los demás beneficios se reparten en el ámbito de la Unidad de Ejecución regida por las relaciones obtenidas en el conjunto de ellas, y precisamente en proporción al aprovechamiento. Los beneficios distintos del aprovechamiento solo son objeto de reparto si se producen a costa del conjunto de los demás, o son condición necesaria para alcanzar los aprovechamientos asignados por el Planeamiento; si son sólo a costa de otros individualmente y no son necesarios para resolver el factor aprovechamiento, no hay reparto sino adquisición o indemnización.

4. Esta dualidad estaría posibilitada para el suelo consolidado por el hecho de que es posible configurar ámbitos exclusivamente relacionados con la urbanización y su culminación (artículo 118 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril) y para el no consolidado porque el criterio de reparto de los deberes lo sería en relación con el aprovechamiento de lo que se adecuaría a lo dispuesto en los artículos 117 y 119 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril).

2.20.—Ambitos a los distintos efectos de la actuación.

1. En Suelo Urbano se señalan expresamente algunas Unidades de Ejecución, asociadas en el procedimiento, pero sujetas a la referencia numérica general, fijada mediante los cuadros de aprovechamiento, y los procedimientos que más adelante se describen.

2. Dentro o fuera de ellas, las actuaciones de reparto de cargas de cesión tienen como marco de referencia numérico, en Suelo Urbano Consolidado, cada núcleo urbano completo, y en Suelo Urbano No Consolidado el conjunto de suelos de este tipo, por lo que se cumpliría el criterio expresado en los artículos 148, 149 y 150 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril), aun cuando se ejecuten parcela por parcela. El ámbito efectivo para la ejecución de las obras de urbanización, será la Unidad de Ejecución que se fije a esos efectos.

Sección II. Determinaciones operativas

2.21.—Repartos de cargas.

1. En las actuaciones sistemáticas de materialización de las cesiones (procesos reparcelatorios conjuntos), el proceso no difiere del que se puede aplicar a cada finca separadamente; que consiste en determinar cual es la extensión de suelo neto a que las fincas brutas originales da derecho, y ceder el resto al Ayuntamiento, conservando cada propiedad el porcentaje de suelo útil que le corresponde, y configurando los lotes útiles, sean retenidos o cedidos, de modo que se produzcan piezas edificables normales. No se produce reajuste de derechos, sino aportación proporcional, y por tanto, reparto exacto de las cargas de cesión.

2. En las actuaciones sistemáticas de realización de obras de urbanización, los repartos de cargas dentro de cada ámbito de actuación se referirán a los valores de aprovechamiento expresados en los cuadros numéricos, tomando cada parcela el valor que corresponde al modular (m2/m2) de su Unidad Homogénea, multiplicado por su superficie. Ese valor es el aprovechamiento y se prescindirá, a estos fines, de cualquier otro.

3. Todas las actuaciones previstas en las presentes Normas cuyo contenido es la primera implantación de la urbanización, o su complementación en aspectos de los que hasta el momento carece (es decir, con la sola exclusión de obras de reposición de elementos ya existentes, que deban ser sustituídos por razón de desgaste o deterioro), tienen el carácter de Actuación Urbanística, incluso las que deban desarrollarse en Suelo Urbano Consolidado; como ámbito, en este último caso, donde falte completar la urbanización a los efectos del artículo 118 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril), y contarán con ámbitos proporcionados a su contenido (en general Unidades de Ejecución, las que se delimiten cuando sea preciso, y en proporción a sus fines).

4. Los cuadros de asignación de aprovechamientos, establecidos directamente a partir del planeamiento, según los criterios fijados en el punto 1 de este artículo, pasan a constituir el estatuto permanente de cada finca con vistas a los diversos tipos de actuaciones y exacciones, siempre que éstas revistan carácter colectivo o comparativo, es decir, se trate de actuaciones urbanísticas en sus distintas modalidades; y tanto si, procediendo del planeamiento, deben costearse íntegramente (artículo 118 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril) como si, procediendo de otras formas de decisión, se costean con algún otro modo de contribución. En el Suelo Urbano Consolidado el reparto se efectuará en función del aprovechamiento materializable, según lo establecido en el artículo 2.04 de estas Normas.

5. De los cuadros de aprovechamiento para el Suelo Urbano No Consolidado y de las reglas fijadas para el Suelo Urbano Consolidado, en el artículo 2.04, por tanto, se derivan directamente los valores de las propiedades de cara al reparto de cargas. Las actuaciones individuales de cesión, no sistemáticas, no tienen estrictamente el carácter de reparcelación, pero plasman el proceso de reparto con aun mayor generalidad. Su tramitación se asimilará a la de la reparcelación voluntaria (artículo 115, Reglamento de Gestión). No debe desconocerse, además, que la reparcelación pueda limitarse a parte de sus objetivos de acuerdo con el artículo 72 del Reglamento de Gestión.

2.22.—Operación con las parcelas de Suelo Urbano No Consolidado.

1. En Suelo Urbano No Consolidado, el procedimiento de asignación de aprovechamientos es el señalado en la Ordenanza I, artículo 2.05.

No obstante, conforme a lo dispuesto en el artículo 114.3 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril), la transformación de los terrenos clasificados como Suelo Urbano No Consolidado requerirá la delimitación previa de Unidades de Actuación cuando resulte necesaria la equidistribución de beneficios y cargas entre los propietarios, o para la resolución de problemas concretos, como los definidos en el artículo 2.25.1.

2. Los suelos íntegramente destinados, según planos, a equipamiento público o red viaria, toman como valor de aprovechamiento el valor promedio del Suelo Urbano No Consolidado en el núcleo urbano en que se sitúan, reseñado en el Estudio de Gestión.

En todo caso, los propietarios de estos terrenos, o aquéllos cuyos terrenos no figuren adscritos a ninguna Unidad Homogénea, podrán solicitar la delimitación de una Unidad de Actuación que incluya los mismos, cuando la diferencia entre el valor de aprovechamiento otorgado por el Plan y el aprovechamiento de las Unidades Homogéneas a las que sirve sea inferior al 15% de este último y no existiere acuerdo voluntario para compensar la diferencia de valores, conforme a los dispuesto en el artículo 150 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril). En este supuesto los aprovechamientos serán recalculados conforme a los que cada Unidad Homogénea y la/s parcela/s afectada/s tenga/n atribuidos por el Estudio de Gestión.

2.23.—Actuaciones en Suelo Urbano Consolidado.

1. La asignación de aprovechamientos en Suelo Urbano Consolidado se realiza del modo establecido en el artículo 2.04. de este título.

2. Las cesiones obligatorias de suelo se organizarán del modo siguiente:

- Pequeñas correcciones de alineación, frente a vía pública o equipamiento: no suponen, en general, actuación urbanística como procedimiento que afecta a diferentes propiedades, sino que se hacen efectivas individualmente, al realizar actos de edificación. Estas cesiones son gratuitas, y se computan evaluándose con el aprovechamiento del suelo útil, siempre que su proporción superficial no supere del valor promedio obtenido para el conjunto del Núcleo de población completo, y que sirve de referencia a estos efectos.

- Cesiones que rebasen del promedio de cesión en el polígono, tal como se expresa en el apartado anterior: se procederá de modo análogo al establecido para el Suelo Urbano No Consolidado, computándose la cesión en exceso como si se tratase de una pieza suelta destinada íntegramente a cesión; y por tanto, con derecho al aprovechamiento promedio en el núcleo urbano de que se trate, en este caso; y dentro de las determinaciones relativas genéricamente a la obligación de completar la urbanización que determina el artículo 118 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril).

Sección III. Formas e incidencias de la ejecución

2.24.—Unidades de Ejecución (UE).

1. Con base en lo establecido respecto de aprovechamientos, repartos y cesiones, la ejecución del planeamiento puede descomponerse sin merma de la racionalidad del proceso en piezas menores, lo que, en este caso, parece que puede ser el modo de actuación más demandado. En consecuencia se prevén dos formas de ejecución:

- Se establece la posibilidad de formular Unidades de Ejecución para fines separados: o sólo para la formalización del reparto de cargas, llegándose al extremo de referirse a parcelas individuales, o a los solos efectos de realizar la urbanización, actuando en ese caso de modo convencional, afectando al conjunto que materialmente se precise. En el Suelo Urbano Consolidado no se precisa del primer tipo, pero si puede ser conveniente el segundo, en los casos en que la urbanización que debe realizarse afecte necesariamente a varias propiedades, que deban intervenir en el proceso, y tal como posibilita el artículo 14.1 de la Ley 6/1998.

2. En el primero de los tipos descritos en el punto anterior, en los casos más favorables podrá independizarse la ejecución hasta el nivel de parcela; y, en todo caso, se puede ayudar por medio de esquemas, o Estudios de Detalle, que faciliten los intercambios conducentes a la obtención de las parcelas netas útiles.

3. En cualquiera de los tipos de determinación de la Unidad de Ejecución que se han descrito en el punto 1, no se fijan más condiciones para la delimitación de la Unidad de Ejecución que las funcionales, es decir, que los fines que se persiguen se cumplan de un modo efectivo, agrupando cesiones de modo utilizable en el primer tipo, y enlazando la urbanización con zonas en las que ya sea continua en el segundo.

4. El aprovechamiento urbanístico, el coste de adquisición y urbanización que generan los terrenos de viario que figuren dentro de una Unidad de Ejecución delimitada, se reparte entre los propietarios de las Unidades Homogéneas beneficiadas proporcionalmente a su participación.

5. El desarrollo de las determinaciones del Planeamiento mediante Polígonos y Unidades de Ejecución se sujetará a los requisitos y procedimiento establecidos en los artículos 150 y 151 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril).

2.25.—En Suelo Urbano No Consolidado.

1. La ejecución por Unidades complejas, y simultáneamente a los dos fines descritos en el artículo anterior, puede ser adoptada por el Ayuntamiento con objeto de imprimir a las actuaciones el orden más conveniente conforme a sus previsiones y la evolución del proceso general. Aparte de los casos que se señalan expresamente en estas Normas, que responden a criterios de continuidad y coherencia, sobre todo en antiguos convenios urbanísticos aún no concluidos, pueden servir para animar el proceso, resolviendo infraestructuras de conjunto, o problemas análogos que escapan a la capacidad de promoción de los agentes privados aisladamente.

2. En todo el Suelo Urbano No Consolidado se precisa la realización de los repartos de cesiones, por lo que la actuación sobre una sola parcela también implica ejecución; y también cuando falta la urbanización, por no estar completa en el entorno individual de la parcela, o en su área inmediata, de modo que se deba considerar implicada. El límite entre este sistema y el anterior desaparece si consideramos la parcela como Unidad de Ejecución, en este caso.

3. Conviene que las propiedades incluidas en cada actuación liquiden la totalidad de sus compromisos, lo que como regla general conduce a que cesiones o aportaciones a los costos de urbanización no “cierren”. El Ayuntamiento actuará en ambos aspectos como bolsa, es decir, acogerá las cesiones o pagos que resulten anticipados y financiará, con cargo a los contribuyentes, los posibles desfases por anticipación de los gastos sobre sus liquidaciones. Los desajustes motivados por la realización parcial son inherentes al sistema, que, sin embargo, mantiene su referencia al conjunto del Suelo Urbano No Consolidado del mismo núcleo como marco efectivo del reparto de cargas, y elemento coordinador y garantía de racionalidad general. Es decir, que a estos efectos existiría un polígono amplio relativo a todo el suelo urbano no consolidado de cada núcleo, sin perjuicio del eventual posterior desglose en unidades de acuerdo con el artículo 151 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril).

4. Los suelos urbanos No Consolidados incluidos en el ámbito de influencia del Plan Territorial Especial definido en el artículo 3.03.3 (zona de Paredes) estarán sujetos a las limitaciones y al trámite de coordinación interadministrativa previsto en dicho artículo.

2.26.—En Suelo Urbano Consolidado.

1. Dentro del Suelo Urbano Consolidado, la concesión de licencias aisladas de edificación debe dar lugar, igualmente, a la liquidación de los compromisos de cesión y urbanización de la propiedad de que se trate, supuesto que existan para ella compromisos pendientes, conforme a la mecánica descrita en los artículos anteriores. La propiedad de que se trate liquidará la totalidad de sus compromisos, y el Ayuntamiento actuará como bolsa compensatoria, en su caso, en la forma fijada anteriormente, teniendo en cuenta los criterios del artículo 118 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril).

2. Si se actúa aisladamente, y no se produce cesión o urbanización, no hay compromisos; y si cesión y urbanización están en adecuada proporción al aprovechamiento, se liquidan directamente. Si se precisa delimitar Unidad de Ejecución, en Suelo Urbano Consolidado, las diferencias entre las cesiones que se efectúan, y las que corresponderían por valor medio, si las hay, se liquidarán del modo señalado en el artículo 2.23.

3. Cuando se edifica en una parcela, la urbanización en sus aledaños inmediatos debe quedar completada en todo caso; lo que se ejecutará por el que construye, si el Ayuntamiento lo autoriza u obliga. Si el Ayuntamiento está ejecutando la urbanización de modo sistemático y programado, el que edifica se limitará a costear su parte correspondiente.

2.27.—Incidencias.

1. Todas las propiedades cotizarán de acuerdo, al menos, con la totalidad del aprovechamiento que la Norma les asigna, independientemente de que utilicen cuantías menores, salvo que medie la imposibilidad de hacer efectivo parte del aprovechamiento, sea por razón de servidumbres o irregularidades, por cumplimiento de la normativa de emplazamiento, o por limitaciones surgidas por causa de la catalogación de elementos de interés cultural en la finca. En estas últimas hipótesis, las propiedades con limitaciones podrán optar por acudir a la reparcelación (con traslado de aprovechamientos dentro de la propia Unidad Homogénea y de los demás aspectos en ámbito no inferior a la manzana), lo que dará lugar a la modificación de su coeficiente de reparto y a la consiguiente reducción de todas las cargas.

2. Las edificaciones anteriores que presenten mayor aprovechamiento que el ahora asignado por el Plan, cotizarán por su mayor aprovechamiento actual. Esta circunstancia dará lugar al reajuste de los coeficientes de participación de las diferentes parcelas, ajustándose los cálculos al mayor de los aprovechamientos en presencia, sea el permitido o el efectivo.

3. La liquidación de los compromisos urbanísticos se producirá, aparte de los casos de ejecución sistemática, cuando se realicen obras de edificación, de importancia igual o superior a la reestructuración, si se trata de reformas, o en todo caso en las de nueva planta.

4. Los terrenos dotacionales en Suelo Urbano No Consolidado que el Plan General señala como públicos, y que aún no estén en poder de la administración, se obtendrán mediante intercambio con los aprovechamientos de las Unidades Homogéneas excedentarias que se vayan desarrollando. Asimismo, se establece expresamente la posibilidad de utilizar, para la adquisición de los nuevos terrenos dotacionales, el procedimiento de ocupación directa definido y desarrollado en el artículo 203 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril). Los aprovechamientos a hacer efectivos en contrapartida se calculan según lo previsto en el artículo 2.22. de estas Ordenanzas.

2.28.—Aprovechamientos.

1. Los aprovechamientos, definidos en el artículo 2.61. de este título como la medida de la capacidad de edificar en las parcelas útiles privadas, se utilizan con ese mismo sentido y dimensión a efectos de la gestión urbanística, ya que la simplicidad y relativamente reducida escala de los Núcleos de Población a los que este Plan General afecta, no aconseja acudir al uso de factores de homogeneización distintos de la unidad.

2.29.—Costos de urbanización.

1. Son costos de urbanización los definidos en el artículo 158 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril). El concepto de costos del proyecto de reparcelación debe entenderse aquí referido a la gestión precisa para realizar el reparto de cargas y beneficios, aunque no adopte la forma expresa de reparcelación, pues ambos términos son equivalentes en la legislación urbanística vigente. No obstante, no se cargará por este concepto cantidad mayor de la que se obtendría por la realización del proyecto de reparcelación.

2. Las indemnizaciones por destrucción de inmuebles, plantaciones u otros bienes, obligados por la ejecución de la urbanización, en actuaciones realizadas por Cooperación o Compensación, no revisten el carácter de expropiación, sino que son operaciones de reparto de cargas dentro del Sistema de Actuación correspondiente. Tal como se ha establecido ya en la Ordenanza I, las cargas y beneficios correspondientes a este concepto deben ser objeto de una cuenta de liquidación, separada o conjunta con la del coste de las obras y los restantes conceptos de la urbanización; pero no influyen en las proporciones generales del reparto, las cuales se toman tan solo del aprovechamiento. Los titulares de esas indemnizaciones simplemente serán compensados en metálico, sin que ello afecte a su participación en el resto de los repartos.

3. En el Sistema de Cooperación, se tratará de girar directamente sus partidas correspondientes a las compañías concesionarias de servicios (energía eléctrica, teléfono, y, en su caso, gas ciudad) dado que tanto ellas como los propietarios del suelo tienen en este Sistema una participación pasiva, limitada al pago de sus correspondientes aportaciones. La solución óptima es, en todo caso, la realización de sus propias instalaciones por parte de cada una de esas compañías, coordinándose con las restantes obras de urbanización, de modo que no las interfieran, dificulten, retrasen o deterioren, y ese es el objetivo que debe tratar de obtenerse.

2.30.—Asignación de los costos.

1. Cuando se proceda en la forma que se ha tipificado como caso 1 en el artículo 2.25.1, el costo de la obra a realizar podrá repartirse entre varias parcelas inmediatas, si resulta desproporcionada con el aprovechamiento de la que está en proceso de edificación; o realizarse las obras de forma independiente, si su envergadura es adecuada.

2. La asignación de los costos de urbanización se hará de acuerdo con el cuadro de reparto del ámbito afectado. A efectos contables debe incluirse también el costo de la parte de urbanización que esté ya realizada, de modo que el módulo de repercusión englobe el costo de la urbanización completa, y se pueda aplicar de modo diferencial a las distintas propiedades, según que hayan afrontado ya con anterioridad mayor, menor, o nula cuantía de las correspondientes infraestructuras. La suma de aportaciones reales y contables (descuentos) debe coincidir con el costo total a precios actualizados de la urbanización completa.

Capítulo II. Condiciones generales

Se compone este título de las Ordenanzas III y IV relativas a “Condiciones Generales de Uso y Protección del Medio Urbano”.

ORDENANZA III. CONDICIONES GENERALES DE USOS

Sección I. Introducción

2.31.—Calificación de los distintos usos según su grado de idoneidad y regulación de los mismos.

1. En función de su idoneidad o no para un determinado emplazamiento, de su grado de compatibilidad con otros usos y de la clasificación que el suelo posee en dicho emplazamiento, los usos pueden ser: Obligatorios, dominantes o principales, complementarios, compatibles y prohibidos.

a) Usos obligatorios: Son aquéllos a los que está forzosamente destinada una determinada área del terreno sin que se admita su sustitución en la misma por otro.

b) Usos principales, dominantes o predominantes: Son aquéllos propuestos como de implantación dominante en una zona o sector de suelo.

c) Usos complementarios: Son aquéllos que por términos de pura conveniencia o por exigencias de la legislación urbanística tienen que existir en una determinada proporción en función del uso dominante.

d) Usos compatibles: Son aquéllos que, sin que exista una explícita necesidad para su implantación, pueden no obstante convivir con el uso principal.

e) Usos prohibidos: Son aquéllos que por su incompatibilidad con el uso dominante o cualquier otra causa deben quedar excluidos de un área determinada.

2. El tipo de usos admisibles en cada zona está, en general, vinculado a la tipología de la edificación.

3. Como consecuencia de lo anterior, hay usos que se caracterizan por aparecer mezclados dentro de las tramas urbanas normales, y que no aparecen individualizados en la zonificación. Otros suelen aparecer aislados, constituyendo zona propia, como tipología única, excluyente. Entonces se reflejan en planos de zonificación, y tienen su desarrollo normativo en las Ordenanzas de Zona (capítulo III). Los que, en cambio, no precisan de un señalamiento específico en planos para su ubicación, sino que se sitúan indiferentemente dentro de las zonas en que están permitidos, se regulan dentro de la presente Ordenanza y las regulaciones sectoriales que la acompañan.

4. La regulación de las actividades, en lo que respecta a su condición de nocivas, molestas, insalubres o peligrosas, o a producir contaminación atmosférica, debe tomarse, en todos los aspectos que aquí no se desarrollan, de las Leyes y Reglamentos vigentes sobre la materia, tal como se señala en la sección IV.

2.32.—Clasificación.

1. Los usos posibles se encuadran dentro de los siguientes tipos:

1. Residencial.

2. Garaje y aparcamiento.

3. Industrial.

4. Locales abiertos al público.

5. Locales de trabajo.

6. Instalaciones de espacio libre o vía pública.

7. Dotaciones colectivas de equipamiento.

8. Servicios de infraestructura.

2. Los usos 1 y 2 se presentan dentro de una serie de tipologías de edificación diferentes, por lo que sus condiciones se desarrollan en esta Ordenanza mediante su propia Sección. Los usos 4 y 5 tienen su propia Ordenanza de Zona, pero también se encuentran entremezclados en diversas tipologías de edificación, correspondiendo, respectivamente, a los conceptos comunes de comercio y oficina. La Sección IV de esta Ordenanza se ocupa de sus condiciones básicas, en tanto que actividades.

2.33.—Residencial.

1. Dentro del uso residencial, se distinguen las modalidades de alojamiento temporal, es decir, hotelero, y la vivienda. En los alojamientos temporales los módulos de residencia (sean habitaciones, apartamentos o bungalows) no son autosuficientes, por no contar con los servicios mínimos de vivienda, y ser una instalación separada la que reúne los servicios que faltan en todos los módulos (cocinas, zonas de estar, etc.). En la vivienda, en cambio, cada módulo residencial es independiente y completo, según el programa que más adelante se fija.

2.34.—Garaje y aparcamiento.

1. Como garaje y aparcamiento se entienden y consideran los locales o espacios de estacionamiento o almacenamiento de vehículos, pero nunca los destinados a taller de reparación. Cuando el almacenamiento se efectúa con destino a la venta en el mismo local, éste se considerará como local comercial y no como garaje.

2.35.—Industria.

1. Es el uso que corresponde a las actividades o establecimientos dedicados a la elaboración y transformación de productos, a partir de materias primas obtenidas en otro proceso distinto, así como su preparación para posteriores operaciones, incluso envasado, transporte y distribución, lo que implica la variante de almacenaje de los mismos productos, complementaria o independientemente. En este último tipo se admiten excepcionalmente los desguaces, siempre que se produzca el almacenaje dentro de edificación, y que su higiene y aspecto sean acordes con las restantes instalaciones de otros usos.

2. Se definen como artesanía las actividades de tipo industrial en las que se produce manipulación intensiva de productos de tamaño reducido. Los locales de artesanía se encuadran dentro de los abiertos al público o en los de trabajo, según en cual de ellos se produzca mejor ajuste para la actividad concreta de que se trate. El conjunto de la instalación no debe rebasar de las siguientes dimensiones:

- Superficie para almacenaje y elaboración no mayor de 200 m2; pudiendo contar, además, con una superficie adicional de 50 m2 destinada a la venta.

Las actividades consideradas como artesanía se benefician de la flexibilidad prevista, a efectos de calificación y correcciones, de lo establecido en el artículo 9.2 de la instrucción de actividades.

2.36.—Locales abiertos al público.

1. En locales abiertos al público se conceptúa una amplia variedad de utilizaciones que conllevan un contacto con una clientela pública que sobrepasa en número y afluencia al personal empleado.

2.37.—Locales de trabajo.

1. Como locales de trabajo se clasifican aquellos locales donde tiene mayor importancia la elaboración de servicios o productos, sin llegar al nivel industrial, que la presencia de público, que, aun realizando visitas por razón de trabajo, servicio o comercio, no constituye la actividad principal. Los despachos profesionales independientes de la vivienda del titular se encuadran en este grupo, con independencia del volumen de su clientela.

2.38.—Instalaciones de espacio libre o vía pública.

1. Este tipo de actividades, de carácter temporal y, en todo caso, precario, y desarrolladas con frecuencia en régimen de concesión administrativa, deben ser objeto de regulación dentro de la normativa municipal, pero no en esta documentación, por constituir tema en el que los aspectos de concesión administrativa y fiscalidad adquieren incluso más relieve que los de forma y uso.

2.39.—Dotaciones de equipamiento.

1. Ampliamente desarrolladas y diversificadas en la Ordenanza separada de ese título. Se agrupan en este tipo de uso, todos los que de suyo no constituyen actividades de naturaleza lucrativa, sino de servicio a la población residente, aun cuando en algún caso se ejerzan con contraprestación lucrativa. Según la naturaleza de sus fines o el tipo de agente que las desarrolla, las dotaciones colectivas de equipamiento podrán presentarse en las modalidades de públicas o privadas.

2.40.—Servicios de infraestructura.

1. Como servicios de infraestructura se consideran todos los relativos a ésta; si bien, sus instalaciones de oficinas o comerciales se incluirán en los tipos 4 y 5 del artículo 2.32., y no en el de este apartado.

2. Se incluyen en este epígrafe de usos las estaciones de servicio para el aprovisionamiento de los vehículos. En Suelo No Urbanizable se tipifican como instalaciones al servicio de las carreteras (artículo 4.60); mientras que en Suelo Urbano su nueva instalación solo se admite en las zonas denominadas Industrial y Comercial, y acompañándose de las oportunas medidas correctoras, por su carácter peligroso.

2.41.—Relaciones entre representación gráfica y regulación.

1. Los usos del tipo 3, artículo 2.32., deben situarse siempre en lugares reservados para ellos en la zonificación; los de los tipos 7 y 8 también se representarán en planos de zonificación para su emplazamiento, pero en alguna medida, se situarán también dentro de la trama mezclada de uso general (caso, por ejemplo, de pequeñas instalaciones y oficinas situadas en pisos).

2. Los de los tipos 7 y 8, artículo 2.32., que no se recojan en los planos de zonificación de estas Normas, sea en este momento, o posteriormente por calificación específica, funcionarán de acuerdo con las regulaciones de los tipos 4, 5 ó 6 (o 3 en su caso) y no con las propias de sus tipos respectivos.

3. Los restantes tipos de uso se asientan libremente por toda la trama urbana, salvo que existieran interferencias con las regulaciones de actividades molestas, peligrosas, nocivas e insalubres o contaminantes atmosféricas, lo que podría igualmente dar lugar a limitaciones en el emplazamiento, por razones de incompatibilidad, etc.

4. Excepto en las zonas calificadas como industriales o comerciales, todos los usos deberán supeditarse a su compatibilidad con la vivienda, que contará con preferencia absoluta.

2.42.—Modalidades de los edificios respecto de su uso.

1. Los edificios, por razón de su uso, pueden ser exclusivos o colectivos. Se entiende por edificios exclusivos los que se destinan a un sólo local de utilización conjunta por el mismo titular, independientemente de que conste de una o varias plantas, o de que la utilización que de él se haga incluya varios usos diferentes, siempre que no se realicen independientemente, sino con comunicación entre todos ellos. Por edificios colectivos se entienden los demás, es decir, aquéllos en los que se sitúan distintos locales independientes entre sí y con diferentes titulares, aun cuando los usos de todos ellos pertenezcan al mismo tipo según la clasificación de estas Ordenanzas.

2. A los efectos de la clasificación que se establece en este artículo, se entiende por edificio la parte de construcción que se separa de otras por planos verticales desde el terreno a la cubierta, aunque compartan los muros de separación o elementos estructurales con otra parte de la construcción realizada simultáneamente; y que cuentan con su propio acceso independiente. La consideración de edificio independiente no se altera si el plano de separación se interrumpe a nivel de sótano o de espacio bajo cubierta, para compartir elementos comunes con el resto de la construcción.

Sección II. Uso residencial

2.43.—Modalidades.

1. El uso residencial y su alcance se definen en el artículo 2.33. de esta Ordenanza. Se diferencian dos modalidades, la vivienda y los alojamientos temporales (usos hoteleros). En vivienda, se diferencian dos variantes:

- Unifamiliar.

- En edificios colectivos o bloques.

2.44.—Vivienda unifamiliar.

1. La vivienda unifamiliar es la que se sitúa en edificio exclusivo tal como éste se ha definido en el anterior artículo 2.42.

2.45.—Diseño y habitabilidad.

1. Los aspectos internos de diseño y habitabilidad de los edificios destinados a viviendas se rigen por las Normas de Diseño del Principado de Asturias, cuya versión actual es la contenida en el Decreto 39/1998, de 25 de junio, del Principado de Asturias. Estos temas quedan definitivamente ligados a las disposiciones regionales, siguiendolas en sus posibles modificaciones posteriores sin necesidad de producir modificación alguna en el presente documento.

2. Los conceptos de retranqueos y retiros, que se manejan en las citadas Normas de Diseño, se refieren a la configuración de fachada, y no coinciden con los conceptos de igual nombre utilizados en este Plan General como factores determinantes del emplazamiento de los edificios, desde el punto de vista urbanístico. Se entiende que las denominaciones de las Normas de Diseño se circunscriben a su propia aplicación concreta, mientras que en el resto de aspectos se utilizan en el sentido definido en estas Normas.

3. En lo que se refiere a las luces rectas, el concepto coincide plenamente entre las Normas de Diseño y las presentes (y el Código Civil); pero las de Diseño las utilizan y regulan para dimensionar precisamente los patios, mientras que este Plan General establece su propio juego dimensional, al objeto de ordenar urbanísticamente la disposición de las edificaciones, y la propia disposición de las viviendas dentro de ellas.

2.46.—Situación de las viviendas.

1. Las viviendas se situarán en planta baja o superiores, no pudiendo contar con piezas habitables en sótano, y manteniendo luces rectas en sus huecos, cualquiera que sea su relación con la rasante del terreno.

2. Cuando las viviendas se sitúen en edificios colectivos, pueden ocupar la planta baja; pero su nivel de suelo en las piezas habitables, deberá mantenerse, en ese caso, al menos 1 metro por encima de la rasante del terreno, excepto si se trata de viviendas para minusválidos, en las que la zona de acceso deberá mantenerse a nivel, con llegada en horizontal o por medio de rampa. En este caso el cómputo del aprovechamiento sólo se tendrá en cuenta a partir del metro por encima de la rasante del terreno, siempre que el uso por debajo de esta cota sea de trasteros, instalaciones generales o garaje colectivo.

3. En viviendas unifamiliares la relación del nivel del suelo de piezas habitables con el de terreno es libre, siempre que se cumplan las condiciones de luces rectas.

4. Las nuevas viviendas deberán ser exteriores, condición que exige que no menos de la mitad de las piezas habitables, cuenten con las condiciones de luces rectas que se establecen en el artículo 2.78., sea sobre calle o patio de manzana. Entre las piezas que cumplan esas condiciones se incluirán, en todo caso, las del área de convivencia, según las tipifican las Normas de Diseño.

2.47.—Alojamientos temporales (uso hotelero).

1. Para el uso residencial de alojamientos temporales, hotelero y similar, regirán las condiciones mínimas exigidas por la legislación en materia turística y hotelera (Decreto 60/1986 y 11/1987, Principado de Asturias, modificado este último por Decreto 27/1990 del Principado de Asturias).

2. A efectos de la iluminación y ventilación de huecos, las condiciones exigibles en los locales habitables serán las mismas que para los edificios destinados a vivienda, cuyos valores se regulan en las condiciones de composición para obras de nueva planta de la Ordenanza IV. La condición de habitables se establece por analogía con lo establecido al tratar de viviendas, es decir, se consideran habitables los locales con uso análogo a los que tienen esa consideración en el caso de vivienda.

3. Todos los servicios obligados para la vivienda deberán existir también en los alojamientos temporales, aun cuando se presenten agrupados para el servicio conjunto de las diferentes habitaciones o módulos de alojamiento.

4. Cuando se trata de establecer una equivalencia entre este uso y la vivienda, se tomará la proporción de 2,5 habitaciones, o 5 camas, por cada unidad de viviendas.

2.48.—Relación del uso residencial con otros.

1. En todas las tipologías de estas Normas en las que se admite la modalidad de vivienda en edificios colectivos, este uso podrá convivir con otros diferentes, que no necesariamente tendrán que situarse en la planta baja; pero la vivienda mantendrá un carácter preferente, es decir, los demás usos se condicionan a no interferir con el de vivienda (artículo 88, y condiciones de habitabilidad y confort en general). Se consideran usos incompatibles con el Suelo Urbano predominantemente residencial los que generan ruido y trafico concentrados, tales como discotecas y talleres de chapa de vehículos.

2. La relación que deben mantener los restantes usos urbanos compatibles con el uso residencial, se concreta del modo siguiente: no se intercalarán otros usos entre distintos pisos destinados a uso residencial; ni se situará ningún uso distinto del residencial, ni a nivel ni por encima de ninguna vivienda con acceso por el mismo portal, o con superposición vertical en planta aun cuando el acceso sea distinto, a salvo de los locales de trabajo dependientes de la vivienda del titular.

3. Los planos de separación, sean paredes o forjados de piso, que separen locales de uso de vivienda o dormitorio en uso hotelero, de locales abiertos al público, deberán ser aislados de modo que no transmitan ruidos o molestias, en los términos determinados por las Normas sobre condiciones técnicas de los proyectos de aislamiento acústico y de vibraciones, del Principado de Asturias.

4. Como parte de los usos de la vivienda se admiten las actividades productivas de los que la habitan, siempre que no sean molestas, insalubres, nocivas o peligrosas, y que no entren en la consideración de locales abiertos al público. Los despachos profesionales de reducidas proporciones no se sujetan a las limitaciones establecidas en el punto 2 anterior, que sí afectan a los de gran afluencia de público.

5. En las zonas y unidades homogéneas en que se fije el uso unifamiliar solo se admiten los usos hoteleros y hosteleros en pequeña escala, con capacidad de atracción adecuada a la vivienda no colectiva; y lo mismo se establece respecto de otros posibles usos menores auxiliares.

2.49.—Instalaciones.

1. Todas las viviendas deberán contar con agua corriente, suministro de energía eléctrica y evacuación de vertidos, de acuerdo con las especificaciones de la legislación vigente.

2. Las condiciones de calefacción y aislamiento, acústicas y de protección contra incendios se atendrán a las normas básicas de la edificación.

3. En las restantes condiciones de calidades e instalaciones se estará a lo establecido por la legislación sectorial respectiva.

2.50.—Viviendas existentes.

1. Lo establecido hasta aquí son las condiciones exigibles para viviendas de nueva construcción, y no implica la condición de fuera de ordenación para las viviendas existentes que no se ajusten a ella. Sin embargo, las condiciones fijadas para nueva planta serán obligadamente mantenidas en las viviendas ya construidas que cumplan con ellas y tampoco podrán autorizarse reformas que conduzcan a mayores diferencias con esas condiciones en viviendas existentes que ya no las cumplan.

2. En cambio, se admiten, aun en edificios catalogados, las obras conducentes a mejorar las condiciones higiénicas de las piezas habitables, aun cuando no se alcancen las establecidas para nueva planta, y siempre que se demuestre su compatibilidad con la conservación en general y con los elementos significativos de la arquitectura de que se trate de modo concreto.

3. Los garajes para guardería de vehículos en edificios de vivienda colectiva, realizados y legalizados antes de 1985 conservan, a efectos de estas Ordenanzas, su estatuto de plena legalidad, conforme a lo establecido en los artículos 1.88 y 2.56; debiendose adoptar las medidas de adecuación establecidas posteriormente con la flexibilidad proporcionada a su normal continuidad en uso.

2.51.—Nuevas viviendas en edificios existentes.

1. Cuando se trate de habilitar para uso de vivienda locales existentes con diferente uso anterior o de obtener un mayor número de viviendas por división o diferente distribución de las existentes, deberán cumplirse las condiciones fijadas para viviendas de nueva planta.

2. Si lo anterior se produce en procesos de rehabilitación sobre edificios catalogados, podrán admitirse algunos márgenes de variación respecto de las dimensiones o superficies de las piezas, y de luces rectas exigidas a las piezas habitables, siempre que aparezcan debidamente justificados.

Sección III. Uso del garaje y aparcamiento

2.52.—Modalidades.

1. Estos usos quedan definidos en el artículo 2.34. Se consideran como garajes los locales cerrados, como aparcamientos los espacios pavimentados al efecto, pero abiertos, y como cabina los locales con su propio cierre individual dentro de un local más amplio de garaje. La referencia a aparcamientos en este caso es a las plazas situadas al interior de las parcelas privadas, y no en vía pública, de las que se trata en Ordenanza distinta de ésta.

2. Respecto de su forma de utilización, los garajes y aparcamientos se clasifican en los siguientes tipos:

- Individual, para uso de una sola vivienda; o de un sólo vehículo si no se sitúa vinculado a la vivienda, modalidad que no se admite dentro del Suelo Urbano.

- Colectivo, cuando se destina a vehículos de distintos propietarios, de los que, originalmente, algunos estén vinculados a los restantes usos que se desarrollen en la misma parcela; y siempre que las plazas de estacionamiento se vinculen a vehículos concretos. En este tipo de locales se excluye el cobro por la estancia de los vehículos, al menos como actividad formalmente constituida (y sin que ello incida en las posibles relaciones que a título privado pudieran establecerse).

- Público: Igual que el colectivo, pero las plazas de estacionamiento se pueden utilizar indistintamente por cualquier vehículo; dentro de este tipo de garajes y aparcamientos pueden existir o no, instalaciones de control de acceso y cobro de la estancia, debiendo someterse a licencia de actividad y regulación de tarifas (en los términos de la legislación vigente), los que realizan cobro por las estancias. Cuando la estancia no se relacione con las restantes actividades desarrolladas en el mismo edificio o parcela, este tipo de garaje se denominará productivo, y no supondrá consumo del aprovechamiento edificable, cuando se ubique bajo rasante.

3. Por su situación, los garajes pueden situarse formando parte de una edificación mayor y destinada, además, a otros usos; o constituir edificación exclusiva propia. Esta última modalidad aplicada para garajes colectivos o públicos, puede ser autorizada en zonas de todas las tipologías de edificación, siempre que la construcción se adapte a los volúmenes y disposición de la tipología de que se trate, y que ese tipo de utilización se autorice individualmente por el Ayuntamiento en cada caso, y una vez comprobado que el impacto de sus accesos y salidas sobre el tráfico en las redes viarias circundantes y en el esquema general del núcleo es admisible.

4. Los garajes colectivos o públicos pueden emplazarse, además de dentro de parcelas privadas, en subterráneo bajo espacios de red viaria o de Espacio Libre pavimentado (modalidad identificada como EL en normativa y planos, artículo 2.160); o zonas verdes, para facilitar el cumplimiento de las dotaciones de aparcamientos o garajes exigidas para los distintos usos por la normativa del Plan General y bajo las formulas de promoción directa por la administración, concesión administrativa, o constitución de un complejo inmobiliario (artículo 1.07.5). Bajo cualquiera de ellas, su posible ubicación debe de determinarse previamente mediante el estudio de impacto en el tráfico descrito en el apartado anterior.

También será posible emplazar garajes públicos, promovidos por la Administración bajo cualquiera de las fórmulas anteriormente señaladas, bajo el subsuelo de los terrenos demaniales para facilitar la creación de nuevas plazas de estacionamiento al servicio de la comunidad que permitan aliviar la congestión del tráfico de las vías urbanas.

En el supuesto de utilizar la fórmula de constitución de un complejo inmobiliario se establecen las siguientes condiciones de autorización, que se recogerán en escritura pública y se inscribirán en el Registro de la Propiedad.

El complejo inmobiliario constituido tendrá la misma duración que la edificación a que se vincula, de forma que si por cualquier circunstancia la edificación desapareciese al menos en un 60% de la superficie definida en el Estudio de Detalle o Proyecto Constructivo, el complejo quedaría extinguido y el Ayuntamiento recobraría la plena titularidad del subsuelo destinado a red viaria o Espacio Libre Pavimentado (EL).

El Ayuntamiento de Siero asume, una vez conste entregada la urbanización, la limpieza, vigilancia, conservación y mantenimiento de los terrenos de cesión en superficie y del mobiliario urbano.

El agente urbanístico, o la comunidad de propietarios del predio del complejo inmobiliario en el que se construyan las plazas de garaje, asumirá los costes de mantenimiento y reparación que correspondan del espacio afectado por el mismo, sin que pueda repercutirse al Ayuntamiento de Siero petición alguna de costes como consecuencia de los gastos originados por la subsanación de problemas de filtraciones, humedades, etc. a las plazas de garaje habilitadas dentro del Espacio Público, de los que responderán los dueños del predio del complejo inmobiliario en el que se construyan las plazas de garaje.

5. En aparcamientos no es preciso diferenciar situaciones, siendo indiferente a los efectos de la regulación de estas Ordenanzas que las correspondientes plazas se sitúen totalmente al descubierto, bajo la edificación en espacio diáfano correspondiente al nivel de planta baja, o provistas de cubierta sobre postes pero sin cierres laterales. Estas diferentes situaciones no alteran el concepto de aparcamiento, y sus correspondientes regulaciones constructivas se recogen en las Ordenanzas de las diferentes tipologías de edificación.

2.53.—Dotaciones de aparcamientos o garajes en los diferentes usos.

1. En todas las zonas a las que afectan las presentes Ordenanzas se resolverá, al interior de las parcelas, y por tanto, fuera de la vía pública, la dotación de estacionamientos (aparcamientos o garajes) necesaria para poder alojar un coche por cada vivienda que en la parcela se sitúe.

2. Respecto de los restantes usos, las instalaciones de industria y almacenes deberán contar con plazas de estacionamiento para turismos en proporción de al menos uno por cada 150 m2 de edificación; y para los demás usos se reservarán espacios en proporción de un vehículo por cada 100 m2 construidos, excepto los de infraestructura, para los que no se establece una proporción con carácter general, sino la obligación de justificarlos en cada caso en función de su utilización.

3. En los cómputos basados en superficies construidas, se añadirá una plaza más para las fracciones que resulten por encima del número exacto de unidades de referencia.

4. Las normas de los puntos anteriores son válidas con carácter general para todas las tipologías de edificación; sin embargo, en las modalidades de edificación cerrada se admite que la dotación de plazas señalada no se alcance si no cabe dentro de una planta de sótano completa en toda la extensión del solar, y siempre que al menos la dotación en proporción al número de viviendas quede cubierta. En estos casos, de todos modos, se alcanzará el máximo de plazas posibles dentro de la planta de sótano, y no se podrán alojar en ella usos distintos del estacionamiento de vehículos. Las plazas en proporción al número de viviendas deberán realizarse en todo caso, aunque para ello se precise excavar más de un sótano.

Excepcionalmente, podrá eludirse por completo la dotación de garajes en parcelas situadas en la tipología de edificación cerrada o de casco antiguo en las que su reducido tamaño (menor de 300 m2) o complicación dimensional lo impidan, dentro de los medios normales, y que no puedan ser objeto de regularización o unión con otros terrenos anejos no edificados. Asimismo, se podrá eludir dicha obligación en los edificios catalogados, las parcelas que no tengan frente a vía de tráfico rodado o lo tengan a vía con menos de 7 metros de ancho medido entre alineaciones y las que tengan un frente de fachada inferior a 9 metros, o en los supuestos en los que la excavación de una planta sótano pudiese derivar, mediante prueba fehaciente acreditada a través de un estudio geológico del suelo, en la ruina de los edificios colindantes.

5. Las plazas en la cuantía indicada deberán reservarse en los proyectos de nueva construcción, y deberán quedar permanentemente vinculadas a su finalidad a través de todas las modificaciones que pueda sufrir la edificación. Igualmente quedarán vinculadas permanentemente las plazas de garaje o aparcamiento de los edificios existentes, en la cuantía exigida por estas Ordenanzas.

6. En locales abiertos al público, de superficie construida superior a 250 m2, al menos la mitad de la dotación obligatoria (o sea, una plaza por cada 100 m2) deberá quedar vinculada al local, y explotarse para uso propio o en la modalidad de garaje o aparcamiento público, tal como ésta se ha definido en el artículo anterior, pudiendo su utilización sujetarse a cobro por periodo horario de estancia, durante el mismo periodo que el local al que sirve. Esta vinculación será condición indispensable tanto para la apertura del local, como para la continuidad de ésta.

7. La condición del apartado anterior se aplicará estrictamente en la apertura de nuevos locales en edificios construidos a partir de la vigencia de las presentes Ordenanzas; y en la nueva apertura de locales situados en edificios construidos conforme a anteriores planeamientos, si dentro de la dotación de aparcamientos o garajes existente en la parcela, y vinculada a tal fin conforme al apartado 5 anterior, se cuenta con plazas excedentes una vez cubiertas las necesarias para las viviendas existentes en la misma parcela. En cambio, no será exigible esa dotación vinculada a los locales que ya están en funcionamiento con licencia de apertura, ni a los que permanezcan en el mismo uso anterior, aunque cambien de titular mediante traspaso.

8. En el cómputo de superficie de los locales abiertos al público se incluirá la totalidad de su extensión, tanto en plantas normales como sótanos y semisótanos, y con independencia de que se destinen al uso principal o a accesorios.

2.54.—Dimensiones en garajes y estacionamientos.

1. La plaza de estacionamiento es una superficie rectangular de al menos 2,20 por 4,50 metros. Dentro del ancho de 2,20 podrá computarse parte de acera, si se trata de aparcamiento en fila y no adosado a muro u obstáculo; de todos modos, el espacio señalizado como plaza no bajará de 2 metros de ancho.

2. Cuando las plazas de estacionamiento se sitúen dentro de una edificación, sus condiciones de dimensiones y accesos se regularán, en todos los usos, conforme a lo establecido, para garages colectivos en edificios destinados a viviendas, en las Normas de Diseño del Principado de Asturias, Decreto 39/1998.

3. Todas las plazas, en cualquiera de las situaciones, deberán ser pintadas sobre el pavimento.

2.55.—Exigencia de las dotaciones obligatorias y otros aspectos.

1. La dotación de plazas de estacionamiento en las condiciones establecidas en los artículos anteriores, es condición inexcusable para la autorización del uso de que se trate; hasta el extremo de poder ser motivo de reducción de aprovechamiento hasta la cuantía para la cual se disponga de estacionamiento, en las obras de nueva planta.

2. Para la regulación dimensional y funcional de los locales destinados a garajes, en los aspectos que aquí no se han tratado, se aplicarán en todo caso las previsiones del Decreto 39/1998, de 25 de junio, del Principado de Asturias.

Sección IV. Interferencias entre los diversos usos y actividades

2.56.—Usos y actividades.

1. Los usos urbanísticos del suelo están determinados por los planes de zonificación y por las normas contenidas en los correspondientes apartados de las Ordenanzas de Nueva Planta y Reforma, de cada una de las de Zona.

2. El artículo 2.32. de esta Ordenanza encuadra los diferentes usos posibles, y el 2.41. diferencia las situaciones en que cada uno de ellos debe o no adaptarse a emplazamientos previamente señalados por la zonificación.

3. El conjunto de los contenidos citados en los dos puntos anteriores, y el artículo 2.48. de esta misma Ordenanza, determinan las reglas básicas de compatibilidad entre usos urbanísticos.

4. Los usos urbanísticos suponen una determinación pasiva del destino de los terrenos y edificaciones. El ejercicio de los usos urbanísticos por agentes concretos (personas físicas o jurídicas) se denomina actividad; con la única excepción del uso de viviendas, cuya personal utilización, la residencia, no cabe ni en la consideración de actividad ni en las consecuencias de ella. El uso residencial se regula en su propia Ordenanza separada, y sólo una parte de él, el uso residencial público, puede considerarse como actividad, y tener cabida, en consecuencia, en la temática propia de esta Ordenanza.

5. Aun cuando se trate de usos urbanísticamente compatibles, e incluso en el caso de que se trate de diversas actividades encuadradas en el mismo uso, las actividades pueden incurrir en interferencias mutuas, lo que constituye el contenido de esta Ordenanza.

6. El ejercicio de las actividades incluidas en el Reglamento de Actividades Molestas, Insalubres, Nocivas y Peligrosas, precisa de licencia; y se mantiene condicionado a la adopción y efectividad de medidas correctoras. Si las actividades inocuas producen algún tipo de interferencia ocasionalmente, pueden ser objeto de sanciones o correctivos, pero sin que ello implique cuestionar su continuidad, salvo que se procediera a modificar la calificación. Lo mismo puede decirse de la vivienda, si en su utilización se generasen interferencias, sin que en este caso quepa la calificación como actividad.

7. Todas las determinaciones para nuevos usos que conducen a reducir los impactos negativos de unas actividades sobre otras, son aplicables a los usos ya existentes, aun cuando fueran adecuados a la legalidad de su momento, si bien en esos casos mediante los plazos adecuados para la aplicación de las medidas correctoras necesarias. Cumplidas esas condiciones, las actividades ya existentes pueden proseguir su actividad normal, aun cuando no sean admisibles como nueva implantación en la zona de que se trate; pudiendo incluso practicar ampliaciones que no supongan un incremento de sus impactos negativos, si los restantes parámetros urbanísticos lo permiten. El marco para este tipo de intervenciones es la sección VII del título I, relativa a la situación de “fuera de ordenación”.

2.57.—Regulación.

1. La regulación de actividades está suficientemente determinada en la abundante legislación sobre la materia, no precisándose de nuevas especificaciones propias en estas Ordenanzas.

2.58.—Inocuidad.

1. Se consideran como actividades inocuas las que no causan molestias y no manipulan ni originan productos dañinos o peligrosos.

2. Las actividades que desarrollan los usos correspondientes a los números 4, 5 y 7 del artículo 2.32. de esta Ordenanza (locales abiertos al público y de trabajo sin servicio al público, y dotaciones colectivas de equipamiento) son inocuas si cumplen con la segunda parte del punto anterior, no producen ruidos o vibraciones como parte de su funcionamiento, y su horario de utilización (con o sin público) se desarrolla entre las 8 de la mañana y las 10 de la noche. Si este último extremo no se cumple, o se mantienen en funcionamiento ininterrumpido instalaciones o maquinarias susceptibles de transmitir molestias, la actividad se considerará como potencialmente molesta.

3. Tal como ya queda expresado, la vivienda no es actividad; el desarrollo del uso residencial público, sí lo es, en cambio, calificándose por el funcionamiento de sus instalaciones complementarias, y con los criterios del punto anterior.

4. El garaje directamente vinculado a la vivienda unifamiliar no se considera como actividad separada, sino como parte de su programa.

5. Las actividades generadas por los usos de equipamientos e infraestructuras, tipo 7 y 8 del artículo 2.32., de esta Ordenanza, cuyo emplazamiento no responde a la Zonificación (ver el artículo 2.41. de la misma sección), se calificarán conforme a los supuestos del punto 2 de este artículo.

6. En todos los supuestos no enumerados en los puntos anteriores, no se supone que las actividades sean, en principio, inocuas.

ORDENANZA IV. CONDICIONES GENERALES DE COMPOSICION

Sección I. Introducción y sistemática

2.59.—Contenido.

1. Esta Ordenanza se ocupa de los aspectos generales de la composición arquitectónica de las construcciones, recogiendo los conceptos que tradicionalmente suelen conocerse como condiciones de edificación e higiene. Y constituye el tronco común del que luego derivan las regulaciones de cada una de las tipologías concretas de edificación previstas en este Plan General.

2.60.—Sistemática.

1. Las diferentes regulaciones de esta Ordenanza se ordenan en tres distintos apartados, refiriéndose el primero de ellos a los conceptos comunes en todas las tipologías de edificación; y los dos siguientes a las peculiaridades que adoptan las obras de nueva planta y las de reforma. Estas últimas explican el modo en que deben utilizarse las anteriores, según la modalidad de obra de que se trate.

2. En los valores numéricos que se manejan que deban ser objeto de medición se admite un grado de oscilación del 5%; y, si se trata de medición de superficies de terreno, los valores realmente presentes en la realidad prevalecerán sobre los de los cuadros numéricos del estudio de gestión, que están obtenidos sobre planos con las escalas de planeamiento.

Sección II. Condiciones comunes

Aprovechamientos

2.61.—Aprovechamientos.

1. La capacidad de edificar en las parcelas a las que esta Norma atribuya utilización privada se establece, para el Suelo Urbano No Consolidado, por medio de módulos de aprovechamiento, que expresan la cuantía de construcción, medida en superficie construida que puede realizarse por cada unidad de superficie de la parcela neta edificable o por la capacidad edificatoria permitida conforme a la Ordenanza, para el Suelo Urbano Consolidado. No se establecen factores de homogeneización, ni respecto de la situación de las parcelas, ni de los usos permitidos o dominantes; lo que equivale, en todo caso, a darles el valor 1.

2. En todo caso, el aprovechamiento se asigna estrictamente sobre las parcelas netas según se delimitan en el nuevo planeamiento.

3. La asignación de aprovechamiento en Suelo Urbano No Consolidado, se realiza directamente, y no por medio de las condiciones compositivas de altura, fondo edificable u otras, cuya utilización, por el contrario, se supedita al contenido de aprovechamiento fijado de forma independiente. Los módulos de aprovechamiento se determinan por Unidades Homogéneas, a través de un listado general, contenido en el estudio de gestión.

4. En Suelo Urbano Consolidado el aprovechamiento será el que pueda materializarse conforme a las condiciones compositivas que permita la Ordenanza.

5. La capacidad de edificar dentro de las zonas de equipamiento público no tiene el concepto de aprovechamiento, que es inherente a la edificación privada; se mide y regula de modo análogo al aprovechamiento, pero se denomina únicamente edificabilidad.

2.62.—Medición de los aprovechamientos.

1. Dentro de los aprovechamientos, asignados en la forma descrita en el artículo anterior, se computan todas las superficies construidas de la edificación, excepto las destinadas a estacionamiento de vehículos, instalaciones, tendederos y trasteros, en los casos que más adelante se detallan; incluyéndose tanto los sótanos como los espacios bajo cubierta, y los situados en las restantes, se dispongan o no en vuelo sobre las alineaciones o fachadas, y tanto la edificación principal como las auxiliares, en su caso. En las Ordenanzas de Zona se detalla el modo de aplicarse esta Norma a cada tipología concreta.

2. Se considera superficie construida a la suma de las superficies edificadas en todas las plantas, contabilizándose éstas como la superficie encerrada por la línea exterior de los muros de cerramiento, en plantas normales o en vuelos cerrados; y por el perímetro de borde exterior de forjado o antepecho en los vuelos abiertos y acristalados, si bien en ambos la superficie se contabilizará tan solo por el 50% de su extensión real; en sótanos y semisótanos el cómputo incluirá el espesor completo de los muros perimetrales; y en espacios bajo cubierta las superficies de suelo cuyo puntal libre hasta la cara interior de los faldones sea igual o superior a 1,80 metros.

3. Las instalaciones generales del edificio y los espacios destinados a estacionamiento o a trasteros no se contabilizan como aprovechamiento si se sitúan en sótano o semisótano. Tampoco se contabilizan las instalaciones generales ni los trasteros o tendederos cuando se sitúan en el espacio bajo cubierta, salvo cuando estos se adjudiquen a la vivienda de la última planta que coincida en su vertical en cuyo caso sí lo harán. Cualquiera de los elementos citados se contabiliza si se sitúa en una situación distinta de la indicada.

4. La delimitación de las Unidades Homogéneas, que determina la de las parcelas netas a efectos de aplicación de los módulos de aprovechamiento, se obtiene de los planos de zonificación, trasladándose a escalas mayores en la forma que se describe en el artículo 2.75 de esta Ordenanza para la alineación exterior, y apoyándose en los elementos fijos de edificación o parcelario, o en paralelismos con ellos reconocibles en la representación gráfica (mejor que en las medidas sobre planos) para el caso de los límites de Unidades interiores a manzana y no coincidentes, por tanto, con las alineaciones.

2.63.—Aprovechamientos máximo y mínimo.

1. Los módulos de aprovechamiento expresan el valor máximo que puede alcanzarse en edificación de nueva planta, o en ampliaciones o añadidos a las ya existentes. El mínimo obligatorio a realizar en las parcelas aptas es, con carácter general, el 40% del valor del módulo y no se refiere a altura de la edificación, sino sólo al aprovechamiento en su conjunto.

2. Se exceptúan de la obligación de alcanzar el valor mínimo indicado las parcelas en que no puede alcanzarse dicha cabida, por razón de servidumbres civiles, o porque no sea compatible con el cumplimiento de retranqueos y luces rectas en la edificación propia o en las colindantes.

3. Las parcelas edificadas por debajo del 50% del aprovechamiento mínimo podrán ser objeto de las diversas medidas de fomento de la edificación en los términos previstos en la legislación vigente y en la Ordenanza I de las presentes. Sin embargo, se admite con carácter general la posibilidad de renuncia al aprovechamiento excedente no realizado, trámite que se realizaría a instancia de parte, y siempre que a juicio del Ayuntamiento esa reducción sea admisible, en razón de la escasez o abundancia de suelo apto para edificar en relación con las necesidades observadas, y también de sus resultados para la estética y ordenación generales.

2.64.—Tipologías de la edificación.

1. Las diferentes tipologías de edificación que se utilizan en esta Norma, y que dan lugar a su propio desarrollo normativo separado, se agrupan en los cinco tipos básicos siguientes:

- Cerrada.

- Ordenación de volúmenes.

- Baja densidad.

- Unifamiliar.

- Nave.

Sus definiciones precisas se realizan en las Ordenanzas de las tipologías respectivas, correspondiendo, en algunos casos, a conceptos suficientemente usuales y conocidos, y en otros, como en ordenación de volumen y baja densidad, a modelos intermedios, en torno a la cuarta tipología sustancial, la conocida como edificación abierta.

Forma y dimensiones

2.65.—Altura de las edificaciones.

1. Las alturas de la edificación se fijan en número de plantas, excepto para la tipología de nave; único caso en que esa determinación se hace en metros.

2. Las alturas máximas totales en metros se obtendrán, en todos los casos en que no se fijan directamente, aplicando al número de plantas permitido, las correspondientes alturas de planta; y sumando a éstas el grosor de los forjados de separación de plantas que no se determina aquí y que será, simplemente, el impuesto por las razones constructivas correspondientes; y siempre que se trate de forjados normales, no pudiéndose computar en el grosor de forjado posibles elementos sobresalientes, como pudieran ser cerchas, vigas en celosía o estructuras especiales tridimensionales.

3. Si en alguna de las plantas se rebasa de la altura máxima que se fija para cada una de ellas, ello implicará la reducción del número de plantas, de tal modo que nunca se rebase de la altura total en metros que se obtendría por aplicación del apartado anterior.

4. La altura libre exterior de la planta baja será de 2,7 metros como mínimo y 4,2 como máximo; como excepción, en los edificios de utilización unifamiliar la altura libre mínima de planta baja podrá llegar a ser hasta de 2,50 metros.

5. La altura libre en todas las plantas superiores nunca bajará de 2,50 ni rebasará de 3 metros, si no es con las consecuencias fijadas en el punto 3.

6. La altura libre en aprovechamientos habitables por encima de la última planta completa permitida, y situados bajo cubierta inclinada, podrá bajar hasta el valor de 1,50 metros (con los condicionantes fijados por las Normas de Diseño del Principado) cuando el cielorraso repite la inclinación de cubierta; siendo sus valores los generales de las restantes plantas distintas de la baja en caso de cielorrasos horizontales.

7. La altura libre en sótanos nunca bajará del valor de 2,30 metros, a cara inferior de forjado, ni de 2,10 a cualquier elemento colgante cualquiera que sea su utilización. Esta altura se elevará hasta la requerida para cada uso concreto, si se trata de abordar utilizaciones distintas del estacionamiento o los servicios generales del edificio.

8. Todas las alturas libres indicadas, excepto las de la planta baja para la que se determina específicamente su forma de medición, se computarán entre el nivel de pavimento terminado y la cara inferior del forjado de techo.

9. A lo largo de las presentes Ordenanzas debe entenderse que al enunciar el número de plantas se incluye siempre la planta baja.

10. En las tipologías en que la altura se fija en metros, en lugar de en número de plantas, es decir, en naves, la disposición interior es libre con la única condición de que la altura libre de todos los locales debe ser, al menos, de 2,50 metros. Admitiéndose para entreplantas que la altura libre baje hasta 2,30 metros tanto arriba como debajo del forjado de suelo de la entreplanta y siempre que los locales que se sitúen en ambas posiciones sean abiertos al espacio general común. La superficie construida resultante deberá, de todos modos, ajustarse al aprovechamiento total disponible.

2.66.—Cubiertas.

1. Con carácter general, salvo excepciones debidamente justificadas, las cubiertas de edificios deberán ser inclinadas; no ocultando ni falseando la imagen externa que corresponda a esta condición, en coherencia con la arquitectura tradicional de la zona, y también con las razones climáticas que la han conformado. La inclinación máxima de las cubiertas será de 26,560 ó 50% de pendiente, aun cuando la construcción se sitúe por debajo del gálibo autorizado, no alcanzándose la altura total máxima autorizada. La pendiente de la cubierta en ningún caso generará más de una planta edificable conforme a las alturas definidas en el artículo 2.65.5.

2. El espacio situado bajo cubierta y sobre la última de las plantas permitidas se podrá destinar o bien a alojar los trasteros y tendederos para servicio de los diferentes usos alojados en el edificio, o para uso residencial. En vivienda unifamiliar este espacio forma parte indiferenciada del programa desarrollado en las restantes plantas.

3. Independientemente de ello, y por encima de los gálibos autorizados para las cubiertas inclinadas, únicamente se autorizará la colocación de elementos utilitarios no habitables (tales como antenas, chimeneas y casetones de ascensor) debiendo estar su diseño justificado y estudiado en función de la composición general del edificio. Los casetones de escaleras y ascensores, si bien pueden rebasar, en general, de la envolvente del gálibo general, constituirán cuerpos de edificación normales con análoga inclinación y tratamiento que el resto de la cubierta, componiéndose adecuadamente, en todo caso, respecto de los restantes volúmenes de fachadas y cubiertas.

4. Se define como gálibo autorizado el volumen encerrado por planos inclinados apoyados en los realces sobre línea de cornisa (artículo 2.77. de esta Ordenanza) en los bordes de remate inferior de vertiente, y con inclinación no superior a la establecida en el punto I. El gálibo autorizado así definido, es la envolvente general exterior de la edificación y de la cubierta.

5. En los casos en que se pueden realizar, en el espacio bajo cubierta, los usos habitables o utilitarios señalados en el precedente punto 2, su disposición nunca será de ático, utilizándose para su iluminación y ventilación buhardillas o lucernarios. Pueden admitirse espacios de terraza horizontal como interrupciones del plano general de la cubierta, siempre que su antepecho se retire al menos un metro de la proyección vertical de la fachada en plantas inferiores, y que su desarrollo frontal no sea superior al 35% del de la fachada. La zona entre antepecho y alero deberá tratarse como el resto de la cubierta.

6. Las buhardillas son castilletes superpuestos sobre los faldones de cubierta destinados a alojar huecos verticales de iluminación y ventilación. En las tipologías urbanas de edificación, el plano rectangular frontal en el que se abre la ventana podrá alcanzar unas dimensiones máximas de 2 metros de ancho y 1,50 de alto, tomándose la altura desde la intersección con el faldón corrido normal de la cubierta, no pudiendo disponerse más de una por cada 6 metros de desarrollo de fachada. En todo caso la separación entre casetones será mayor o igual de 2 metros y respetará esta misma separación respecto a las propiedades colindantes. Las cubiertas del castillete adoptarán las mismas pendientes que los faldones normales de cubierta. El plano frontal de la buhardilla no podrá adelantarse más allá de la proyección vertical de la fachada en plantas inferiores, y su eje vertical deberá coincidir con uno de los de las ventanas en la plantas inferiores. En las tipologías rurales de edificación, aun cuando se sitúen en suelo urbano, se aplicarán los modelos y dimensiones de buhardillas característicos de la edificación tradicional conforme al título IV.

7. Son lucernarios los huecos de iluminación y ventilación que se sitúan dentro del plano del faldón de la cubierta. Este tipo de iluminación cenital puede utilizarse sin limitación de número o dimensiones, pero siempre que guarde correspondencia con la composición de los huecos de fachada en plantas inferiores.

8. Se admite que las cubiertas se sitúen sobre un murete perimetral, realizado hasta un máximo de 75 centímetros sobre el forjado de techo de la última planta horizontal, o sobre su teórica posición si tal forjado no existe, y el espacio bajo cubierta se incorpora al espacio de los locales de la planta inferior. Esta última solución es admisible, sin que opere para este caso la limitación de altura máxima de las plantas normales, al no incurrirse en el supuesto del artículo anterior en su punto 3.

2.67.—Disposición de la planta baja.

1. La disposición de la planta baja (que es la que determina la de todo el edificio) en relación con la rasante, deberá ajustarse a lo establecido en el artículo 2.65., punto 4, de esta Ordenanza, entendiéndose por altura libre exterior en la planta baja la distancia entre rasante y forjado de suelo de la planta primera, por su cara inferior; y debiendo situarse dicha medida entre los límites máximo y mínimo que se han fijado, en cualquier punto del contorno de la edificación.

2. Respecto de la organización interna de niveles, dentro de la planta baja, se establece lo siguiente: La altura libre interior desde el suelo principal de los locales de planta baja (cota de pavimento terminado) a la cara inferior de la decoración de techo terminada (incluyendo aislamientos, en su caso) no será inferior a 2,75 metros, no fijándose, en cambio, altura máxima, que puede llegar, incluso, a ser mayor que la altura exterior, si el suelo de planta baja se realiza por debajo de la rasante exterior; o si el techo se eleva más allá de la altura máxima fijada en el antes citado artículo 2.65., punto 4, bajo las condiciones previstas en el punto 3 de ese mismo artículo. La decoración o instalaciones podrán bajar parcialmente hasta alturas de 2,30 metros libres, siempre que su proporción no rebase el 25% de la planta.

3. Respecto de la organización interna de niveles, dentro de la planta baja, se establece lo siguiente: la altura libre interior desde el suelo principal de los locales de planta baja (cota de pavimento terminado) a la cara inferior de la decoración de techo terminada (incluyendo aislamientos, en su caso) no será inferior a 2,75 metros, no fijándose, en cambio, altura máxima, que puede llegar, incluso, a ser mayor que la altura exterior, si el suelo de planta baja se realiza por debajo de la rasante exterior; o si el techo se eleva más allá de la altura máxima fijada en el antes citado artículo 2.65., punto 4, bajo las condiciones previstas en el punto 3 de ese mismo artículo. La decoración o instalaciones podrán bajar parcialmente hasta alturas de 2,50 metros en locales comerciales, de servicios, oficinas y despachos; en los demás casos la altura deberá ser de 3 metros.

4. Si los desniveles en el perímetro de la edificación se producen en frentes separados, por estar intercaladas otras edificaciones, entre varias fachadas propias, cada frente deberá guardar sus propias condiciones de altura libre exterior de planta baja; manteniéndose las referencias de rasante en el interior de la edificación dentro de la influencia de cada uno de sus frentes hasta la línea o líneas de equidistancia con las demás fachadas o perímetros exteriores.

5. En edificaciones construidas antes de la vigencia de estas Ordenanzas, se considerará como planta baja la que mejor se asimile a las condiciones hasta aquí establecidas; no siendo, de todos modos, consideradas fuera de ordenación las situaciones que no se ajusten exactamente a éstas. Cuando las condiciones de pendiente o desnivel entre distintos frentes de la edificación dan lugar a distinta consideración para varias zonas de la misma planta, se aplicará el criterio establecido en el punto 4 de este artículo.

2.68.—Sótanos.

1. Se consideran sótanos las plantas situadas por debajo de la baja y de la rasante en el perímetro de la edificación, si su suelo se sitúa a metro y medio o más por debajo de la rasante, considerándose semisótano en los demás casos.

2. Los usos en semisótano pueden ser los mismos de planta baja, sólo si pertenecen al mismo local, y cuentan con altura libre de al menos 2,50 metros en locales comerciales, de servicios, oficinas y despachos; en los demás casos la altura deberá ser de 3 metros. En sótano se aplicarán las mismas condiciones en cuanto al uso principal, sólo si con la altura libre de al menos 2.50 metros, se comunica con la planta baja a través de un hueco en el techo de la mitad de su superficie en planta. Dentro de esa zona sin techo podrán contabilizarse las escaleras de unión entre los dos niveles. Ambas alternativas se basan en el supuesto de que las dotaciones obligatorias de aparcamiento están resueltas en otra posición.

3. No se limita el posible número de sótanos, pero sí la posibilidad de utilizaciones relacionadas con la planta baja, que nunca alcanzarán más allá del primer sótano o semisótano existente, (primera planta debajo de la baja).

4. Cuando en la primera planta por debajo de la baja existan condiciones de semisótano tan solo en algunas partes del perímetro, contando el resto con condiciones de sótano, el límite entre ambas zonas se considerará la línea de igual distancia a las partes del perímetro con diferentes condiciones. (Y por tanto, la perpendicular al perímetro si la transición de condiciones se produce dentro del mismo frente).

2.69.—Ocupación del terreno por sótanos y semisótanos.

1. Las condiciones expresadas para semisótanos sólo son válidas en las zonas bajo locales de planta baja. Fuera de la proyección de éstos, ningún punto de la construcción de sótano puede rebasar del nivel de rasante.

2. En todos los casos y zonas en que la edificación en planta baja no debe ocupar la totalidad de la parcela, sólo podrá utilizarse en sótano la mayor de las dos superficies siguientes:

- 70% de la superficie de parcela neta.

- Proyección en vertical de la edificación sobre rasante.

Excepcionalmente, en las manzanas que se califican como de edificación Cerrada Perimetral, la ocupación por sótano puede ser total, con independencia de la posición de la planta baja.

3. En suelo urbano industrial regirán las condiciones específicas recogidas en la Ordenanza VII.

Disposición

2.70.—Rasantes.

1. Se considera rasante en cada punto del contorno de las edificaciones y a efectos de la medición de alturas, el nivel del terreno, (entendiendo como tal incluso las aceras o viarios pavimentados) determinado en estas Normas o en su planeamiento de desarrollo posterior, o, en defecto de esa determinación, el que presente el terreno natural original, o el adquirido por movimientos de tierras autorizados. Cuando el nivel que presenta el terreno a la hora de solicitar licencia sea consecuencia de movimientos de tierras no autorizados, y la referencia tenga que ser el nivel real y no el planeamiento, se tomará como nivel de terreno original el anterior a los movimientos de tierras, si está reflejado en planos topográficos. Y, si no lo estuviera, deberá específicamente fijarlo el Ayuntamiento para ese caso concreto.

2.71.—Movimientos de tierras al interior de las parcelas.

1. Se admite la posibilidad de tramitar, conjunta o separadamente con los proyectos de construcción, proyectos de movimientos de tierras para alcanzar disposiciones diferentes del nivel de los terrenos, y siempre que no vengan ya fijadas en el Planeamiento; pasando las nivelaciones aprobadas a convertirse en referencia de las edificaciones en este caso.

2. Ningún movimiento de tierras podrá elevar los niveles anteriores de forma que se rebase de la superficie formada por todas las rectas posibles que se apoyen en dos puntos del contorno de la manzana de que se trate, que, en general, estará formada por vías o espacios públicos con rasantes fijadas en el planeamiento. Cuando alguno de los lados del contorno de la manzana no sea vía pública, sino suelo rústico (es decir, límite del Núcleo de Población) la referencia para ese contorno será el terreno natural en el límite de la parcela de que se trate.

3. Sólo se admitirán niveles por encima de la superficie formada por las rectas así apoyadas cuando esa sea la disposición natural del terreno, y no la creada por movimientos de tierras artificiales. Y siempre que el planeamiento no haya fijado la necesidad de desmontar esos terrenos sobresalientes.

4. Los movimientos de tierras dentro de una parcela, respetarán, en todo caso, los niveles de terreno en linderos con otras parcelas; los taludes de transición entre el nivel de terreno en ellas y en la propia no podrán hacerse con inclinación mayor de 30º, excepto que se actúe de común acuerdo. Y, en todo caso, se resolverá en terreno propio la circulación de aguas superficiales procedentes de la lluvia, si el movimiento de tierras altera el régimen de circulación de esas aguas existente con anterioridad.

2.72.—Patio inglés.

1. En todos los casos de edificaciones retranqueadas de la alineación de la vía pública o del contorno de la parcela, se admite la solución de patio inglés, es decir, la creación de una zona más baja alrededor de la edificación, protegida por muro de contención o talud, con objeto de ventilar e iluminar el sótano. La solución en patio inglés nunca dará para la zona de fondo del foso una anchura superior a 1,5 metros, medidos entre la fachada del edificio y la zona de arranque del talud o muro de contención. Desde esa zona de fondo del foso, el muro de contención o talud podrán elevarse con una pendiente no inferior a 100% (ángulo de 45º).

2. Exista o no patio inglés, las referencias de rasante se seguirán haciendo a la superficie teórica de prolongación de la que presente el terreno fuera del foso.

2.73.—Rampas de acceso a garajes.

1. Los accesos en rampa a garajes en sótano, en el caso de que se realicen al aire libre, no se considerarán como modificación de la rasante, cuya referencia seguirá siendo la general, entendiéndose el acceso en rampa como un foso. Las rampas de acceso a garaje de las condiciones descritas cumplirán en todos los aspectos las condiciones establecidas en la normativa sectorial vigente.

2. En las rampas de acceso a garaje del artículo anterior, no se permitirá el aparcamiento. Si se desea establecer superficies para aparcamiento en conexión con rampas de acceso a sótano, y por debajo de la rasante del terreno, tales superficies serán precisamente las determinantes del nivel de rasante del edificio, siempre que estén en contacto con sus fachadas o, en todo caso, interfieran con el trazado teórico de un patio inglés de dimensiones máximas.

2.74.—Alineaciones.

1. Se considera como alineación la línea límite entre cualquier tipo de terrenos y las vías públicas (o espacios libres públicos) que los rodean. Este concepto, por lo tanto, es completamente independiente del de emplazamiento de los edificios.

2. Las alineaciones exteriores de las parcelas se recogen en los planos de red viaria.

3. Se fija un gálibo numéricamente cuando se trata de ir adquiriendo gradualmente un determinado ancho entre alineaciones, pero precisamente por el sistema de ajustar, parcela por parcela, los retiros de cierres y edificaciones a una distancia fijada al eje viario actual, mitad de la señalada para el ancho de la calle. En este último caso, aplicado a vías estrechas y de marcado carácter rural actualmente, se da por buena cualquier ampliación, incluso discontinua, pero se respeta como marco el estatus actual, y su evolución no traumática. El Ayuntamiento puede adoptar, cuando lo estime conveniente, una actuación de conjunto que alcance de una sola vez el ancho deseado. Seguirán siendo vía pública las zonas que rebasen del ancho tipo, manteniéndose como ensanchamientos.

4. La anchura señalada, en todo caso, es la referencia general del ancho de la calle cuando la representación gráfica es, simplemente, el límite de parcela actual, o un trazado con ambos lados de la calle paralelos entre sí; debiendo obtenerse de los planos las inclinaciones no paralelas cuando existen tramos de ancho variable. Las inclinaciones no paralelas al eje de la calle deberán trasladarse a las actas de replanteo de las alineaciones por sus referencias a elementos fijos reconocibles, más que por medida sobre plano. En todo caso, la medida del gálibo general puede variarse por los Servicios Técnicos Municipales en un 5% en más o en menos, para pequeñas correcciones destinadas a hacer coincidir los extremos de la alineación con los que en la práctica presenten los edificios o cierres autorizados colindantes.

2.75.—Emplazamientos.

1. Se considera como emplazamiento la posición que deben adoptar los edificios dentro de los terrenos, determinada por su representación gráfica en planos o mediante la combinación de reglas escritas.

2. Si el emplazamiento se debe fijar gráficamente con anterioridad a las licencias de edificación, sea directamente por estas Normas o por medio de estudio de detalle, se trata de un caso de emplazamiento fijo.

3. En todos los casos restantes el emplazamiento no es obligatorio, pudiéndose tomar uno cualquiera que cumpla con las condiciones higiénicas de los locales y con las normas de retranqueo que aquí se fijan. Se denomina a esta situación como emplazamiento variable. Para estos casos de emplazamiento variable, lo determinante será con más frecuencia la regulación de luces rectas por condiciones higiénicas que las normas de retranqueo. No obstante, ambos juegos de reglas deben ser comprobados para garantizar el emplazamiento correcto.

4. Con gran frecuencia la determinación de emplazamientos se producirá de un modo mixto, es decir, siendo en parte fijo y en parte variable. En todo caso, en los proyectos de construcción o reforma se aportará obligatoriamente un plano explicativo del modo en que se ha trazado el emplazamiento.

2.76.—Retranqueos.

1. Toda edificación en zonas de emplazamiento variable deberá mantener en cualquier punto de su perímetro (incluídos voladizos y terrazas) una distancia a todo punto de los linderos y alineación exterior al menos igual al 50% del desnivel existente entre la rasante en el lindero o alineación, en el punto de que se trate, y la cornisa del cuerpo de edificación que se esté considerando. La distancia se evaluará en proyección horizontal y nunca bajará de tres metros. Este concepto, separación entre cuerpos ciegos de edificación, y linderos o alineaciones, se denomina retranqueo en estas Normas; y no coincide con el del mismo nombre en las Normas de Diseño del Principado, que se refiere exclusivamente a patios.

2. Se entiende por altura de cornisa la medida en la cara inferior del forjado de techo de la última planta normal (excluido el aprovechamiento bajo cubierta), en su intersección con el plano de fachada. En el caso de no existir forjado horizontal como techo de la última planta normal, se tomará para medir la altura de cornisa, la intersección con la fachada del plano imaginario que ocupará un techo horizontal situado entre las posiciones máxima y mínima de altura libre interior, según el artículo 2.65 de esta Ordenanza.

3. Se entiende por cuerpo de edificación cada zona de ésta, desde planta baja a cubierta, que mantiene igual altura total. Cuando la edificación se distribuya en cuerpos de edificación de diferentes alturas, pero adosadas entre sí, se considerará que cada cuerpo es la proyección vertical de la zona con igual nivel del último forjado de techo de planta normal, y cada uno de ellos deberá guardar sus retranqueos separadamente.

4. La rasante, tanto en linderos como en alineación exterior, se medirá por el lado exterior a la parcela, es decir, en el terreno colindante en los linderos y en el pavimento de calle terminado o proyectado en la alineación exterior.

5. Las separaciones entre distintos cuerpos de la misma edificación, o entre edificaciones separadas dentro de la misma parcela, se regirán exclusivamente por criterios de luces rectas, y no por los de retranqueos.

6. En algunos casos concretos se producen excepciones al contenido del punto 1 de este artículo, en el sentido de establecerse linderos con adosamiento obligatorio, o retranqueos inferiores, como consecuencia de la ordenación conjunta de una zona mediante estudio de detalle, que fije otras distancias para garantizar el reparto del aprovechamiento permitido por el Planeamiento, junto con las cesiones exigidas por éste, o pactos entre colindantes, según el punto 8 de este artículo; recogiéndose expresamente esas circunstancias, en su caso, en la correspondiente normativa.

7. En las zonas denominadas como de emplazamiento fijo, las fachadas o muros exteriores de la edificación que tienen fijado el emplazamiento de modo obligatorio no tienen que guardar retranqueo alguno, pero sí cumplir las luces rectas que para los locales habitables se fijan más adelante.

8. Los retranqueos a linderos son renunciables cuando se procede a la ordenación mediante estudio de detalle de la/s finca/s inicial/es, con anterioridad a la transmisión de las distintas parcelas resultantes de dicha ordenación, y también si con posterioridad se produce acuerdo en ese sentido entre los propietarios colindantes, que deberá hacerse constar, en tal caso, por medio de documento fehaciente (escritura pública y anotación en el Registro de la Propiedad). Si las construcciones en la parcela ajena colindante aparecen ya adosadas a lindero, pueden adosarse a ellas las de la parcela propia, admitiéndose un desfase máximo entre los muros adosados contra el lindero del 50% de su superficie, y siempre que se respeten, simultáneamente, las condiciones de luces rectas.

2.77.—Luces rectas.

1. Todos los locales habitables deberán contar con huecos de iluminación y ventilación de la superficie y características establecidas en las Normas de Diseño, que deberán disponer de luces rectas de las características que se exponen en los siguientes puntos.

2. Se consideran como luces rectas las distancias medidas entre los huecos de fachada de un edificio, y cualquier obstáculo, edificación o lindero.

La forma de medir esas distancias será:

- Sobre el eje vertical del hueco.

- Desde el plano exterior de la fachada.

- Perpendicularmente al plano de fachada.

- En proyección horizontal.

3. Las luces rectas no deben bajar de las magnitudes siguientes:

a. En relación con linderos entre propiedades y, en tipologías con emplazamiento variable, respecto de la alineación de calle, el 50% de la altura total del propio edificio en esa fachada; tomándose esa altura desde el suelo del local al que corresponde el hueco hasta la cornisa situada sobre él. En ningún caso será menor de tres metros. En las fachadas con emplazamiento fijo no se contabilizan luces rectas respecto de la alineación de la propia parcela, sino en relación con las construcciones posibles en el lado opuesto de la calle, en todo caso.

b. En relación con construcciones situadas fuera de la parcela, para el mismo tipo de local, se guardarán distancias de valor igual a la altura del obstáculo, (y no a la propia) si éste es vertical. Si el obstáculo fuera un talud, esa distancia deberá mantenerse, entre cualquier punto del obstáculo y el plano vertical del hueco de que trate. Dicha luz recta no bajará de tres metros; considerándose de igual manera las construcciones existentes (sean o no acordes con este planeamiento), y las que se encuentren en vías de ejecución o con licencia concedida. Los emplazamientos que se determinan mediante el criterio de luces rectas se ven, pues, influídos, tanto por las características de la parcela propia y sus construcciones, como por lo que se encuentre ejecutado o autorizado, o pueda realizarse en las parcelas contiguas.

c. En relación con construcciones situadas en la misma parcela, o con otras partes de la propia construcción, se guardarán las mismas distancias que en los puntos anteriores, si se trata de edificaciones reguladas por emplazamiento variable; mientras que si se trata de las tipologías de emplazamiento fijo, se tomarán las distancias que establecen las Normas de Diseño. Dicha luz recta no bajará de tres metros.

d. La efectividad de las luces rectas exige que el espacio libre de obstáculos que se garantiza mantenga también unas condiciones de anchura transversalmente, que se fijan en que tampoco existan obstáculos, ni por tanto construcciones, en sentido paralelo a la fachada, con la misma magnitud fijada para la luz recta, es decir, se debe producir un espacio libre de obstáculos de planta cuadrada.

e. Sobre los huecos sometidos a control de luces rectas no podrán existir vuelos o salientes, cuya proyección vertical sobre ellos sea mayor de 1,50 metros con relación al plano del hueco.

f. Cuando la edificación se disponga en cuerpos de distinta altura, tal como éstos se definen en el artículo 2.76.3, de esta Ordenanza, cada cuerpo deberá contar con luces rectas como si estuviera exento, contándose las dimensiones de los retiros desde la planta habitable más baja hasta cornisa, dentro del plano de fachada imaginaria que limite al cuerpo considerado.

g. Las anteriores condiciones no eximen de la obligación de respetar, además, las distancias frontales y oblicuas establecidas en el Código Civil.

4. Toda construcción debe respetar no sólo sus propias luces rectas, sino también las de las edificaciones ajenas, lo que deberá demostrarse con un análisis de las condiciones de los locales en ellas.

5. Igualmente se tendrán en cuenta las servidumbres de luces y vistas, cuando las haya.

6. Las luces rectas son de aplicación a las tipologías de emplazamiento fijo en la forma que ya se ha indicado. La necesidad de guardar las luces rectas podrá dar lugar a retiros sucesivos en las plantas superiores respecto de la alineación, de modo que se produzcan las distancias requeridas.

7. Las posibles limitaciones producidas en la hipótesis de no poderse ocupar la totalidad de los emplazamientos fijos marcados en planeamiento o modificarse los emplazamientos variables determinados por estas Ordenanzas, se consideran como condicionantes inherentes a la disposición de parcelas y edificaciones, y, por tanto, pertenecientes a la esfera de las relaciones entre terceros ajenas al planeamiento. No obstante, si la corrección voluntaria de esos efectos conduce a la tramitación de documentos públicos, éstos podrán conceptuarse como actuación urbanística.

8. Las luces rectas entre las diversas construcciones son irrenunciables para todas ellas, no admitiéndose pactos mutuos que supongan condiciones inferiores a las obligatorias.

Locales habitables

2.78.—Locales habitables.

1. Se considera como locales habitables los que se destinan de forma permanente a residencia o trabajo.

2. En viviendas, los únicos locales que quedan excluidos de la consideración de habitables son los cuartos de baño y aseos, los trasteros o despensas o locales de almacenaje de utensilios, y los pasillos y vestíbulos. En cuartos de baño y aseos se admite la ventilación por tipo forzado, tipo Shunt o similar, siempre que las chimeneas rebasen de la altura de cubiertas y obstáculos en las proporciones necesarias para su correcto funcionamiento, y se instalen rejillas de ventilación en las puertas de la pieza, a fin de facilitar el tiro. En los restantes usos residenciales la clasificación se hará por analogía con lo expresado para vivienda.

3. En lugares de trabajo de los definidos en los apartados 4 y 5 del artículo 2.32. de estas Ordenanzas (y, por tanto, excluyendo los propiamente industriales), se consideran como piezas habitables todas aquéllas en las que se realiza el trabajo de modo permanente y no ocasional. Quedando, por tanto, excluidos de esa conceptuación los aseos, vestuarios, almacenes, etc.

4. En los usos del tipo de dotaciones colectivas (apartado 7 del artículo 2.32. de estas Ordenanzas) los locales habitables se seleccionarán utilizando criterios de analogía con los dos artículos anteriores.

5. En los restantes usos enunciados en el citado artículo 2.32. la conceptuación de los locales y sus correspondientes condiciones se obtendrán de la legislación general de higiene en el trabajo, y, complementariamente, de la analogía con las situaciones aquí descritas.

2.79.—Condiciones de iluminación y ventilación en los locales habitables.

1. Las condiciones de iluminación y ventilación para todas las piezas habitables, tal como quedan definidas en el anterior artículo, se toman de las Normas de Diseño.

2. Se admite la existencia de mirador o galería acristalados, tal como quedan definidos en el artículo 2.81. de esta Ordenanza, interpuestos entre los huecos de iluminación y ventilación de las piezas habitables y el espacio exterior; siempre que se cumplan las condiciones de segundas luces, según las Normas de Diseño.

3. En locales de reunión, sean del tipo del apartado 4 o del 7 del artículo 2.32. de estas Ordenanzas, podrá admitirse disminución de las condiciones que aquí se establecen en cuanto a huecos comunicando con espacios exteriores, siempre que su utilización lo justifique. En ese caso, deberá demostrarse expresamente, de todos modos, la renovación de aire en el local a razón de 50 m3 por persona y hora en proporción a la capacidad máxima de público admisible, y dispuesta de tal modo que no se produzcan corrientes molestas.

4. En locales comerciales y de trabajo situados en planta baja podrá admitirse la disminución de las condiciones aquí establecidas para huecos exteriores siempre que se justifique expresamente que la calidad de iluminación y ventilación es compatible con su utilización y que la renovación de aire por persona y hora no baja de 30 m3 en proporción a la ocupación de personas máxima admisible, y de forma que no se produzcan corrientes molestas y la ventilación llegue a todos los puntos del local de que se trate.

5. En los casos descritos en los dos puntos anteriores debe entenderse que la sustitución de las condiciones de iluminación y ventilación por alternativas distintas a las de huecos en fachada, implican, en la misma medida, la de las condiciones de luces rectas propias.

6. Los usos situados en sótano y planta baja, si son diferentes que los de las plantas superiores, deberán contar con conductos de ventilación forzada independientes de los de las plantas superiores. Más en concreto, en los edificios colectivos en los que se prevea el destino de sótanos a garaje, plantas bajas a locales comerciales, o ambos, deberán contar desde su construcción de nueva planta con ese tipo de ventilaciones, y dispuestas independientemente de las de los usos de plantas superiores, si éstos las precisan. Los conductos de la planta de uso comercial se realizarán aunque se desconozca el tipo de comercio que va a realizarse, o aunque éste se conozca y no lo precise; pues en sucesivos cambios de uso esa instalación puede mostrarse precisa e imposible de realizar a posteriori.

7. Si los huecos de iluminación son lucernarios, es decir, se sitúan en posición cenital, la contabilización de su superficie será mayor a su dimensión real, por obtenerse un mejor rendimiento luminoso de su posición más favorable respecto al firmamento; en la siguiente proporción:

S = So (1 + 2 sen a)

siendo S la superficie equivalente del hueco positivamente inclinado hacia el firmamento, So la superficie real del hueco y a el ángulo que forman la normal al hueco y el plano horizontal.

8. Los valores del coeficiente multiplicador del punto anterior, para los ángulos más frecuentes, son los siguientes:

a = 0 1

a = 30 2

a = 45 2,41

a = 60 2,73

a = 90 3

Aspectos accesorios

2.80.—Vuelos en fachadas.

1. En todas las tipologías en que la disposición de la edificación se regula por emplazamiento variable, la posibilidad de establecer vuelos, sean cerrados o abiertos, es totalmente libre, tanto en su dimensión de voladizo como en su proporción al desarrollo de fachadas, con la única condición de guardar los correspondientes retranqueos y luces rectas en todos sus aspectos.

2. Se conceptúan como vuelos cerrados las partes sobresalientes de la línea general de fachada, que pertenecen interiormente al programa de habitaciones o locales normales, y que presenten todos sus frentes cerrados con fábrica o acristalamiento.

3. Se consideran con vuelos abiertos las partes sobresalientes de la línea general de fachada que carecen de cierre en alguno de sus frentes y que, por lo tanto, no pertenecen al programa de habitaciones o locales normales. Se diferencian dentro de este tipo de vuelos las terrazas, los balcones y los corredores.

4. Las terrazas son espacios abiertos por alguno de sus lados, situados en plantas superiores a la baja, cubiertos o no, y que igualmente pueden, en todo o en parte, encontrarse remetidos respecto del plano de fachada además de manifestarse en forma de vuelos. Dentro de las condiciones descritas, se considerarán terrazas todos los vuelos abiertos que no puedan englobarse dentro de las características, más restrictivas, de balcones y corredores. El cierre de protección del borde exterior puede ser antepecho de fábrica o barandilla.

5. Balcones son vuelos a fachada, abiertos en todo su contorno, e íntegramente sobresalientes del plano general de fachada, que constituye su paramento posterior y único. Su saliente máximo se regula del mismo modo que los restantes vuelos, pero sin rebasar de 40 centímetros. El cierre perimetral de protección debe ser de barandilla.

6. Son corredores los vuelos abiertos a fachada que cumplan con las siguientes condiciones.

- No superar en su dimensión perpendicular a fachada, de 1,20 metros.

- Disponer del frente paralelo a fachada abierto en toda la longitud de su desarrollo y dentro de la altura normal de ventanas. La protección perimetral puede ser antepecho de fábrica o barandilla.

7. El resultado teórico de cerrar con un acristalamiento las zonas abiertas de balcones y corredores, da lugar respectivamente, a los miradores y las galerías. A efectos de esta Ordenanzas, ambos tipos de vuelo acristalado se consideran equivalentes a los vuelos abiertos correspondientes citados, siempre que cumplan con las condiciones dimensionales ya descritas para aquéllos, y no incorporen partes de cerramiento de fábrica diferentes de los allí señalados. Miradores y galerías deben estar separados de cualquiera de las piezas habitables del programa normal de que se trate por muros o acristalamientos, es decir, tratarse de pieza independiente; que no se utilice para finalidad alguna distinta de la estancia, y que, por tanto no podrá computarse a efectos de cumplimiento de superficies mínimas de las diferentes plazas exigidas en los programas de viviendas, ni siquiera en relación con la sala de estar.

8. Los vuelos acristalados así constituidos no suponen creación de segundas luces a los efectos de los reglamentos higiénicos que contemplan ese tipo de situación; ya que, al carecer de función propia y tener una profundidad limitada producen el efecto de un doble acristalamiento pero no la disminución de condiciones higiénicas de iluminación y ventilación, en comparación con su homólogo vuelo abierto. El posible acristalamiento a posteriori de balcones y corredores se aborda en la Ordenanza relativa a obras de reforma.

9. Los espacios definidos en estas Ordenanzas como terrazas no deben ser objeto de cierre acristalado.

10. Los aleros de las cubiertas no se computarán a ningún efecto si su vuelo es igual o inferior a 50 cm. Si rebasan de esta magnitud, pasarán a ser considerados como vuelos, tanto a los efectos de sus dimensiones, de acuerdo con el artículo siguiente, como a los de computar retranqueos y luces rectas (interviniendo en estas últimas como parte de la construcción opuesta al hueco que se comprueba).

2.81.—Disposiciones de los vuelos.

1. En las tipologías en que la disposición de las edificaciones se regula por un emplazamiento fijo la posibilidad de establecer vuelos en relación con las líneas de fechada se fija del modo siguiente:

- Sobre las alineaciones de las fachadas exteriores, se permitirán vuelos no superiores al 5 por 100 del ancho de la calle; en calles de ancho no superior a 10 metros, pudiendo alcanzar hasta un 7% en calles de ancho superior. En fachadas a patio de manzana, los vuelos no serán superiores al 5 por 100 del ancho libre de patio, 0medido normalmente al edificio.

- En ninguno de los dos casos podrán suponer reducción de luces rectas ajenas y no rebasarán de 1,20 metros de dimensión total.

2. Se establece, en tipología con emplazamiento fijo, el máximo desarrollo longitudinal para el total de los tres tipos de vuelo diferentes de los aleros, es decir, vuelos cerrados, abiertos y acristalados, en el 50% de la longitud de fachada en planta baja. Esta proporción se respetará separadamente para las fachadas a calle y las de patio de manzana; pero dentro de cada uno de los dos casos la proporción se sacará para el conjunto de fachadas que haya y no una por una. También se admite trasladar parte de la longitud autorizada de unas plantas a otras, aunque manteniendo la contabilidad separada entre fachada exterior y patio de manzana.

3. Ningún vuelo comenzará a menos de 60 centímetros de la línea de lindero con propiedad colindante. Ninguna parte del voladizo rebasará de un ángulo de 450 con respecto al plano de fachada en planta y con origen en el punto de separación de propiedades. Sólo se admiten voladizos a partir del nivel teórico de la planta primera y dejando una altura libre sobre el pavimento exterior no inferior a 3 metros en cualquier punto.

2.82.—Aspecto exterior de las construcciones.

1. Conforme al artículo 109 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril), las edificaciones deben adaptarse al ambiente en que están situadas. Como consecuencia de ello:

- La apariencia exterior de los edificios, en cuanto a su estética y acoplamiento al ambiente urbano de la zona, es tema en el que el Ayuntamiento tiene la capacidad de decidir, obligando, si lo considera oportuno, a modificar la estética planteada en los proyectos de obras o en los edificios existentes. En este último caso sólo habrá razón para ello cuando la contradicción con el resto de la edificación sea extremada y no ofrezca, además, valores estéticos interesantes.

- Todos los muros exteriores de un mismo edificio deben tener idéntico tratamiento, independientemente de que se trate de fachadas exteriores o de patio de manzana, o de que se sitúen en linderos de las parcelas, sobresaliendo sobre el edificio colindante por tener mayor altura, o entre cuerpos de diferente altura en el mismo edificio. Tan sólo en el caso de que el muro sobre lindero (conocido comúnmente, aunque sin rigor, como medianería) se sitúe al exterior de modo simplemente temporal, por carecer de construcciones la parcela colindante, podrá hacerse un tratamiento de diferente calidad en la zona que va a resultar recubierta por la edificación ajena, si bien en ese caso deberá realizarse pintura de igual coloración que en el resto de fachadas o muros exteriores, reduciendo de este modo la diferencia de aspecto.

- En instalaciones comerciales se mantendrá siempre como criterio de la decoración exterior que se realice, el supeditarla y hacerla acorde con el aspecto general del resto de la fachada. Al crearse los locales, sea por tratarse de una obra de nueva planta, o por cambio de destino o uso, y en tanto no se ocupan o se realice su instalación, el constructor o propietario queda obligado a decorar los cerramientos exteriores tal como se establece en el 2.93.2 de esta Ordenanza.

- Las construcciones auxiliares, en las tipologías de edificación en que se admiten, podrán realizarse con materiales estantes o desmontables, pero, en todo caso, deberán recibir un acabado y tratamiento en su aspecto exterior en consonancia con su situación en zona urbana, y, por lo tanto, limpio, decoroso y estético.

2. Todo propietario de inmuebles en zona urbana está obligado a mantener las condiciones de seguridad, salubridad y ornato público. El Ayuntamiento ordenará que se ejecuten las obras necesarias en ese sentido, si por los propietarios se descuidara esta obligación (artículo 142 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril).

2.83.—Salientes en planta baja.

1. La decoración de plantas bajas se mantendrá dentro del plano general de la fachada, sin saliente alguno por escaparates o resaltos. Respecto de elementos de publicidad o identificación, las condiciones se señalan en su correspondiente normativa.

2. En las marquesinas la altura libre mínima sobre la rasante de la acera o terreno será de 3 metros. Su saliente podrá ser igual al ancho de la acera menos un metro, respetando en todo caso el arbolado, farolas y señalización urbana. Las aguas no podrán verter a la vía pública.

3. En los toldos la altura mínima libre sobre la rasante de la acera o terreno será de 3 metros, pudiendo admitirse elementos colgantes, no rígidos, que dejen libre una altura de 2,50 metros. Su saliente podrá ser igual al establecido para marquesinas. Se prohíben los apoyos a calzada o acera de carácter permanente.

2.84.—Rótulos de identificación comercial.

1. Se definen como muestras las rotulaciones de identificación comercial situadas en paralelo a la fachada. Su saliente máximo será de 15 cm. sobre el plano de fachada debiendo cumplir además las siguientes condiciones:

a) No se permiten rótulos en tela u otros materiales que no reúnan las mínimas condiciones de dignidad o estética.

b) En planta baja podrán únicamente ocupar una franja de altura inferior a 0,60 metros, situada sobre el dintel de los huecos, y sin cubrir éstos. Deberán quedar a una distancia superior a 0,50 metros del hueco del portal, dejando totalmente libre el dintel del mismo. Se exceptúan las placas que, con una dimensión máxima de 0,25 por 0,25 y 0,02 metros de grueso, podrán situarse en las jambas. Las muestras pueden situarse igualmente dentro de los escaparates, o de los huecos de fachada sin rebasar en este caso los límites laterales de los mismos.

c) En los edificios exclusivos, con uso de espectáculos, comercial o industrial, en la parte correspondiente de fachada, podrán instalarse rotulaciones afectando a varias plantas, siempre que no cubran elementos decorativos, o huecos, o descompongan la ordenación de la fachada, no pudiendo situarse en cambio, en coronación del edificio o sobre la cubierta.

d) En los edificios colectivos tan solo se admiten rotulaciones comerciales en forma de muestra en los antepechos de los huecos, con altura no mayor de 30 cm. y ancho no superior al de cada hueco individualmente. Sobre barandillas las muestras sólo podrán formarse por letras sueltas y dentro de un espacio análogo al señalado en general.

e) Las muestras luminosas, además de cumplir con las normas técnicas de la instalación y con las condiciones anteriores, requerirán para su instalación la consulta previa a los inquilinos, arrendatarios o en general de los usuarios de los locales con huecos situados en el área de influencia del rótulo, o a los que puede producir molestias en su entorno próximo, evaluándose su opinión expresamente para autorizar o denegar lo solicitado. Se consideran como motivo de fundada oposición el que las iluminaciones utilizadas produzcan deslumbramiento o daño a la vista (por presentar filamentos de incandescencia directamente, o con insuficiente protección en la dirección de la visión), o que supongan un cambio de la coloración luminosa habitual dentro de los locales ajenos de que se trate.

f) En las medianerías que queden al descubierto definitivamente se prohíbe toda clase de muestras o anuncios; pudiendo autorizarse, en cambio, si la medianería está expuesta solo temporalmente, y ha de ser cubierta por otras construcciones con posterioridad.

2. Se definen como banderines las rotulaciones de identificación comercial situadas perpendicularmente a fachada, admitiéndose tan solo en planta baja. Sus dimensiones máximas serán 1 x 0,50 metros, pudiendo disponerse su dimensión dominante en vertical o en horizontal, y estando su borde más próximo a fachada separado de ésta no más de 30 centímetros. Los banderines luminosos, cumplirán las mismas condiciones, respecto de su autorización, que las muestras luminosas.

3. En las edificaciones de zonas industriales o comerciales, tal como éstas se tipifican en las presentes Ordenanzas, la rotulación de identificación comercial puede adoptar libremente mayores proporciones, siempre que su composición estética en relación con la del edificio sea correcta, y sin rebasar, en cambio, de las dimensiones fijadas en cuanto a salientes.

2.85.—Carteleras publicitarias.

1. La colocación de anuncios publicitarios se hará sobre carteleras dispuestas al efecto; y cualquiera que sea su dimensión, se admiten tan solo sobre los vallados de solares o de obras en construcción, sobre medianerías temporales, o bien en lugares de la vía pública señalados individualmente por el Ayuntamiento. No se admiten, por lo tanto, sobre fachadas de los edificios, sea cual sea su estado de conservación, con la única excepción de las zonas destinadas a locales comerciales, durante la realización de obras de acondicionamiento o reforma y tan solo mientras éstas se realizan. No se admiten en ningún caso sobre los cerramientos exteriores de terrenos edificados, aunque éstos estén retirados de las alineaciones exteriores.

2. En zonas industriales o comerciales, pueden ser autorizadas carteleras publicitarias en condiciones distintas de las indicadas en el punto anterior, pero no con indiferencia de sus condiciones estéticas, sino precisamente mediante un estudio intencionado que garantice su correcta colocación o situación, en todo caso.

2.86.—Portales.

1. El portal es el local de acceso común en edificios colectivos de varias plantas y enlaza con el exterior el núcleo de comunicaciones verticales. Sus dimensiones, funcionalidad y dotaciones comunitarias deberán ajustarse a lo establecido en las Normas de Diseño. Deberá destacarse en fachada de los restantes huecos de la finca.

2. Se prohíbe el establecimiento de cualquier clase de comercio o industria, escaparates o vitrinas comerciales en los portales de las fincas.

3. En todos los casos en que la finca cuente con superficies exteriores libres de edificación, sean de patio de manzana, jardín o espacio circundante en edificación abierta, el portal debe obligatoriamente de dar acceso a ese espacio además de a la vía pública. Igualmente será el lugar normal de conexión a garajes e instalaciones comunes en su caso.

4. En los portales se dispondrá de buzones para la correspondencia, de acuerdo con las normas vigentes.

5. Sobre el portal debe estar señalizado el número que le corresponda en la calle en que se sitúa.

2.87.—Escaleras y ascensores.

1. Las características de escaleras y ascensores en edificios colectivos deberán ajustarse a lo establecido en las Normas de Diseño.

Varios

2.88.—Instalaciones y acondicionamiento general.

1. Todas las instalaciones y conducciones en los edificios se atendrán a sus reglamentaciones respectivas. En edificios de vivienda colectiva en los que las plantas bajas tengan un uso distinto, los sistemas de chimeneas de ventilación y conductos de humo deberán de ser independientes de los de las viviendas para esos locales, y todos ellos, procedentes de cualquier planta, en caso de realizarse por las fachadas del edificio, deben de integrarse en forma, materiales y colorido a la composición general.

2. En los edificios existentes, cuando se precise complementar esas instalaciones se atendrán a las mismas reglas. En los edificios catalogados y su entorno, no es admisible su colocación en las fachadas, y las conducciones de gas deben ser tratadas con soluciones especiales, como cajeados remetidos y velados, evitándose su aparición en fachadas exteriores.

3. Las condiciones relativas a calefacción y aislamiento, acústicos y de protección contra incendios, se atendrán a las Normas Básicas de la Edificación.

4. En locales habitables por debajo de la superficie del terreno o en contacto con él, deberán impermeabilizarse las caras exteriores de los muros; y en cuanto a las soleras, garantizarse su estanqueidad, sea por medio de cámara de aire, impermeabilización o drenajes.

5. Las dotaciones de plazas de estacionamiento al interior de las parcelas se atendrán a lo establecido en la Ordenanza III, de Condiciones Generales de Uso.

2.89.—Protección de arbolado en zonas destinadas a espacios libres.

1. El arbolado existente en todas las parcelas de suelo urbano en las que, conforme al planeamiento, debe producirse algún tipo de espacio libre de edificaciones, sea de utilización privada o pública, no podrá ser talado sin licencia municipal. El Ayuntamiento estudiará en todo caso la conveniencia o no de autorizar esas talas en función de los fines perseguidos por la ordenación.

2. En los proyectos de construcción de nueva planta o de reforma situados sobre parcelas en las que el planeamiento permita su parcial edificación, se recogerá esquemáticamente el arbolado existente en la parcela, con el fin de que el Ayuntamiento pueda formar un criterio sobre la oportunidad de su corte, mantenimiento o traslado. En casos concretos de árboles de buena calidad y desarrollo, su mantenimiento podrá dar lugar a la modificación de la disposición de las nuevas edificaciones, aun cuando ello exija modificar emplazamientos procedentes de trazados conforme a Ordenanzas; si bien, las modificaciones que para ello se realicen no darán lugar a reducción de aprovechamiento; o, si necesariamente debieran producir reducción, ello daría lugar a la correspondiente indemnización.

3. Lo establecido en este artículo se fundamenta en el artículo 228.2 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril), que atribuye a los Planes, la competencia para fijar que actos deben sujetarse a licencia municipal, además de los que allí se recogen expresamente. Se establece para la posible infracción de lo anterior la tipificación de sanción de los artículos 247, 248 y 250 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril).

Sección III. Obras de nueva planta

2.90.—Definición y alcance.

1. Se considera como obra de nueva planta la ejecución de construcciones de carácter permanente sobre terrenos libres de edificación.

2. Cuando en la misma parcela existan edificaciones anteriores, la regulación de las nuevas construcciones se hará atendiendo a lo previsto para los casos de reforma y ampliación, ya que, aun cuando la nueva construcción se ejecute separada de las anteriormente existentes, la relación con estas últimas será siempre un factor a tener en cuenta, y que modifica la aplicación de las Ordenanzas.

2.91.—Aplicación de las diversas regulaciones.

1. La redacción positiva normal de las presentes Ordenanzas configura directamente el modo de realizarse las obras de nueva planta. Tanto las regulaciones referentes a usos, como las de composición que forman la sección II de esta Ordenanza, y las correspondientes Ordenanzas de tipología, responden a la intención básica de determinar las condiciones para las obras de nueva planta; y cuando se refieren a supuestos de reforma o actuación sobre edificaciones existentes, esta característica se hace constar expresamente.

2. En cambio, el contenido de la sección IV de esta Ordenanza se refiere en todo caso a situaciones diferentes de la de nueva planta.

2.92.—Alturas.

1. Las alturas máximas a utilizar en nueva planta se determinan, o bien por tipologías, si es uniforme, o por Unidades Homogéneas, si la tipología admite varias alturas, en cuyo caso se añade a la sigla de identificación de la tipología la cifra que representa la altura. La medida de la altura es, en general, el número de plantas, y la forma de aplicarse y sus excepciones han quedado fijadas en el capítulo anterior.

2. Se considerará como altura mínima obligatoria la de una planta menos de la máxima; excepto en los casos en que el valor máximo fijado no puede ser alcanzado al aplicar luces rectas y retranqueos, en cuyo caso se alcanzará, no obstante, el mayor valor posible de acuerdo con esas regulaciones. Sin embargo, podrá hacerse renuncia expresa a alcanzar la altura máxima, si ello no supone mayor extensión en las demás dimensiones de la que se alcanzaría utilizándola plenamente. En todo caso, esa renuncia sólo será aceptada por el Ayuntamiento si con sus resultados no se da lugar a una composición disonante o antiestética. En cambio, si la reducción de altura está motivada por razones objetivas de luces rectas o retranqueos, o por razón de otras servidumbres civiles, sí es admisible que se aumenten las restantes dimensiones, dentro de sus propias regulaciones, hasta alcanzar, si ello es posible, los aprovechamientos fijados en esta Norma.

3. En todo caso, el incumplimiento de la altura mínima por cualquiera de las razones apuntadas, en las obras de nueva planta, no dará lugar por sí misma a que la edificación se considere insuficiente, dado que, conforme a lo establecido en el capítulo anterior, el concepto de edificación insuficiente se vincula tan solo al de aprovechamiento, y no a los de altura o forma.

2.93.—Decoración de muros al descubierto.

1. En general, la obligación de decorar los muros de edificación que quedan al descubierto, regulada en el artículo 2.82 de esta Ordenanza, recae sobre el propietario de la edificación a la que el muro pertenece. Sin embargo, si la realización de una obra de nueva planta lleva consigo el dejar al descubierto medianerías ajenas que antes no lo estuvieran, será el que edifica el obligado a decorarlas, dejando completamente resuelto el aspecto estético motivado por la nueva construcción.

2. Los cierres de los locales comerciales, mientras no sean ocupados y decorados, deberán terminarse con material de tabiquería, y quedar revocados y pintados en color análogo al del resto de la fachada y en general, guardando el ornato propio de las vías públicas urbanas.

2.94.—Primera ocupación.

1. La primera ocupación de los edificios, es decir, la comprobación de su ajuste a la licencia de obras, y la consiguiente autorización para que la edificación se utilice, si la comprobación es positiva, debe incluir obligatoriamente el testimonio de que el terreno es solar de modo efectivo en ese momento, según las condiciones que se fijan en la Ordenanza de Régimen del Suelo; lo que supone o bien que se encuentre la urbanización enteramente terminada, y liquidados todos los conceptos que a la parcela correspondan por cesiones de terreno, destrucción de inmuebles o bienes, etc. (en resumen, los originados en los procedimientos de reparto de cargas); o, en otro caso, que por el titular de la licencia de obra se liquide el importe total de las obras o compromisos pendientes. Solamente en la hipótesis de que éstos no se encontraran enteramente determinados se admitirá la aportación de aval suficiente que cubra el margen de indeterminación que pudiera existir, haciéndose, de todos modos, efectiva toda la parte segura de la valoración.

Sección IV. Obras de reforma

Contenido general

2.95.—Definición y relación con las restantes regulaciones.

1. Se consideran obras de reforma todas las que se ejecuten sobre edificios ya existentes, o en parcelas que estén ya parcialmente construidas con edificaciones permanentes de tipo urbano (siempre que las nuevas construcciones no formen parte de un mismo proyecto o anteproyecto general que las englobe a todas).

2. Para todas las obras así definidas el marco normativo es exclusivamente esta Ordenanza. Es decir, las de composición contenidas en la sección II de esta Ordenanza, las de tipología y las de uso no tienen aplicación directa sobre las obras de reforma; su aplicación, de tipo indirecto, se canaliza siempre a través de las referencias y acotaciones de esta Ordenanza, y sólo en la medida y forma en que esta Ordenanza las utiliza.

2.96.—Modalidades.

1. Se establecen las siguientes modalidades, dentro de las obras de reforma:

1. Mantenimiento y conservación.

2. Modificación.

3. Reestructuración.

4. Ampliación.

5. Añadido.

2. Se definen como obras de mantenimiento y conservación las que afectan a los siguientes elementos:

1. Consolidación y refuerzo de elementos fijos y estructurales hasta un 20% de su cuantía total.

2. Reparación de remates y acabados:

- Pinturas de exteriores e interiores.

- Solados, (reparación o sustitución).

- Revocos, enfoscados y estucados.

- Reparación de cornisas y aleros.

- Reparación de canalones y bajantes.

- Reparación de cubiertas sin cambio de su disposición.

3. Instalaciones generales. Reparaciones o sustituciones.

4. Modificación del espacio interior, afectando no más del 20% de la superficie total.

3. Se definen como obras de modificación las que afectan a los elementos siguientes:

1. Modificación de elementos fijos o estructurales en más del 20% y menos del 50%.

2. Modificación del espacio interior. Con afectación de superficie entre el 20% y el 50% de la totalidad del edificio.

4. Se definen como obras de reestructuración las que afectan a los siguientes elementos:

1. Modificación de elementos fijos o estructurales en más del 50% y menos del 80%.

2. Modificaciones del espacio interno, afectando a más del 50% y menos del 80% de la superficie del edificio.

5. Se definen como obras de ampliación las conducentes a aumentar, hasta un máximo de un 50% más, el volumen construido, rebasando la envolvente exterior de la edificación existente. Si las obras producen aumento de utilización pero sin rebasar de la disposición anterior de muros y cubierta, se conceptúan en alguno de los tres casos anteriores.

6. Se definen como obras de añadido las que tienen por objeto aumentar el volumen construido de una edificación en más de un 50% del que presentaba anteriormente; o bien las que consisten en realizar un cuerpo enteramente nuevo de edificación, dentro de la misma parcela ya edificada, pero separado de las edificaciones anteriores. No es relevante a los efectos de tipificación en este caso de edificación nueva aislada, cual pueda ser el porcentaje de su volumen construido en relación con el anteriormente existente en la parcela.

7. Se entiende por elementos fijos o estructurales los enumerados en el artículo 1.61. del título I, si bien a los efectos de que aquí se trata, no son de utilización los módulos de cuantificación relativa que allí se señalan.

8. Se entiende por modificación del espacio interior el cambio de configuración de cada uno de los locales en que se encuentre distribuido, sea en sus suelos, paredes o techos; y, en el caso de los núcleos de comunicación verticales, también de los tiros de escalera y de los elementos de partición. La sustitución, supresión o colocación de falsos techos no se contabiliza; y tampoco la sustitución de elementos para reponerlos en su misma situación anterior (aunque, si fueran estructurales, contabilizarán en ese aspecto).

9. La contabilización del alcance de las reformas se hace del modo siguiente:

- Para elementos estructurales, para cada tipo individual de elementos, medidos en unidades lineales o superficiales, según su propia configuración, y debiendo cumplir con el margen permitido cada uno de ellos separadamente. Como excepción, en las reestructuraciones la medición podrá hacerse alternativamente en la forma descrita en el artículo ya citado 1.61 y para todo el conjunto de elementos estructurales, (sustituyendo el criterio de que precisen reconstrucción por el de que se desee modificarlos). Por el sistema de porcentaje medio ponderado, la intervención no deberá representar más del 50% de la cuantificación relativa total, pero los porcentajes de modificación de cada tipo de elemento individualmente podrán rebasar del 80%, excepto, naturalmente cuando suponen la caracterización del edificio, y por los que se encuentra catalogado, que no pueden ser modificados en absoluto.

- Para la configuración del espacio interior, por el número de locales que se afecten por cambios, y contabilizado cada uno en la proporción que guarda su superficie con la total de la ocupada por el uso o titular de que trate.

- Si las modificaciones estructurales suponen también cambio del espacio interior, se contabilizarán en ambos aspectos.

- La referencia de todos los cómputos será el conjunto del uso o titular al que afecta la obra, en los términos en que a ellos se refiere el artículo siguiente.

2.97.—Forma de la intervención.

1. Por el modo de acometerse las obras de reforma, se diferencian, a su vez, dos diferentes modalidades:

a. Parcial, afectando a una o varias plantas, pero, en edificios colectivos, de modo que parte de los usos o titulares de locales queden al margen de la actuación.

b. Total, afectando a la totalidad de los titulares de diversos locales en el inmueble, sea porque éste sea edificio exclusivo, porque todas las plantas o locales se encuentren sin uso y en una sola propiedad, o porque todos los titulares de los diversos usos actúen de común acuerdo.

c. Debe notarse que esta clasificación es independiente de la mayor o menor cuantía de las obras, y que tan solo se refiere a que éstas afecten, en la cuantía que sea, a parte o a todos los titulares o locales.

2.98.—Derribos.

1. Se conceptúan como obras de derribo las que suponen la desaparición de la edificación; y como derribo incompleto o vaciado las que respetan algún elemento de la edificación, pero en cuantía no superior al 20% de sus elementos fijos o estructurales, o de los que suponen la conformación de su espacio interior (tabiquería, forjados y comunicaciones verticales).

2. En las fincas edificables en las que se produce un derribo total, la alternativa de posterior edificación entra en los supuestos de nueva planta. En cambio, la hipótesis de derribo incompleto conduce a una situación límite entre la nueva planta y la reforma, que, no obstante, se desarrolla en este capítulo, aunque como caso aparte, y fuera de las modalidades de la reforma.

2.99.—Edificaciones fuera de ordenación.

1. Las construcciones que expresamente se declaren como fuera de ordenación, únicas a las que se aplica esa situación, conforme a la Ordenanza de Régimen del Suelo, solamente podrán ser objeto de obras de mantenimiento y conservación, y éstas mediando documento notarial de renuncia al incremento de valor en relación con su futura expropiación y derribo. Lo que sigue se refiere solamente a las edificaciones que no se encuentren fuera de ordenación, ya que para las que lo estén, la actuación final prevista por estas Normas es el derribo.

2.100.—Aprovechamientos.

1. Los aprovechamientos máximos que pueden alcanzarse en las parcelas ahora edificadas, a través de obras de reforma que supongan ampliación o añadido, son los establecidos en la sección II de esta Ordenanza con carácter general para todo tipo de obras. Por tanto, las edificaciones que presenten menor aprovechamiento que el asignado por el planeamiento, pueden ser objeto de obras de reforma hasta alcanzar el máximo, si bien ajustándose a las restantes condiciones de composición que a continuación se fijan.

2. Cuando en la edificación existente haya mayor aprovechamiento que el asignado a la parcela por el planeamiento, el actual se mantendrá como aprovechamiento consolidado, pudiendo efectuarse obras de mantenimiento y conservación, de modificación y de reestructuración; y no pudiendo, en cambio, realizarse ampliación o añadido. En caso de derribo total o incompleto de las actuales edificaciones el aprovechamiento máximo autorizable pasaría a ser el previsto por el planeamiento como máximo para nueva planta, o para ampliaciones o añadidos. Por tanto, si se trata de un derribo incompleto sobre una edificación con mayor aprovechamiento que el establecido por el planeamiento, deberá producirse una reducción del aprovechamiento hasta ajustarse al asignado.

3. La medición de los aprovechamientos en edificaciones existentes se hará en la forma general establecida en la sección II de esta Ordenanza, es decir, por superficies construidas y con las peculiaridades y excepciones que allí se fijan.

4. Aunque el aprovechamiento existente en las edificaciones actuales sea inferior al mínimo, no es obligatorio alcanzarlo. Sin embargo, si fuera inferior al 50% del mínimo, sí sería obligatorio realizar ampliación o añadido hasta alcanzar el mínimo, al menos; salvo que se produzca renuncia expresa en los términos previstos en las Condiciones Comunes de esta Ordenanza, o que existan limitaciones de tipo objetivo (civiles o de Ordenanza) que lo impidan.

2.101.—Alturas.

1. Las alturas máximas a alcanzar por medio de ampliaciones o añadidos son las fijadas para cada parcela por el planeamiento. Para las reformas, sin embargo, las alturas mínimas no tienen el carácter de obligatorias, salvo en el caso de que el aprovechamiento sea inferior al 50% del mínimo, y siendo la ampliación o añadido obligatorios, sea posible alcanzar la altura mínima cumpliendo las restantes condiciones objetivas. Los aumentos obligatorios de aprovechamiento, deberán tender, en primer lugar, a alcanzar la altura máxima, y sólo si esto no es posible respecto de las restantes condiciones de la Ordenanza, se recurrirá a efectuar los aumentos sobre las restantes dimensiones posibles.

2. En el cómputo de alturas se utilizará, subsidiariamente, el criterio de máxima altura en metros, según se establece en las Condiciones Comunes, de modo que, si las alturas libres de cada planta rebasan de las allí previstas, se alcance un menor número de plantas, de modo que no se rebase la altura total que se produciría en las condiciones teóricas máximas autorizadas.

3. Aunque la altura total actual rebase, sea en metros o en número de plantas, de la prevista por el planeamiento, no se considera el edificio fuera de ordenación, y su altura actual se admite como consolidada pudiendo utilizarse sin limitaciones. Sin embargo, en las hipótesis de derribo total o incompleto, la altura deberá ajustarse a la establecida por el planeamiento.

4. Tampoco la diferencia en alturas libres de plantas entre la edificación existente y lo establecido en las Condiciones Comunes, supone limitación en su utilización, excepto en el caso de planta baja que se desarrolla particularmente más adelante. Las ampliaciones y añadidos deberán realizarse con alturas libres iguales o mayores de la mínima de Condiciones Comunes; y si superan de la máxima, darán lugar a reducción del número total de plantas. Los restantes tipos de reforma, si modifican las alturas libres interiores, deberán hacerlo en el sentido de aproximarlas o rebasar el límite mínimo, si fueran anteriormente inferiores; si rebasaran de la máxima anteriormente o debido a la reforma, esto se computará dentro de la altura total en la forma establecida de modo general.

2.102.—Cubiertas.

1. La reforma de las cubiertas y de los espacios entre ellas y el techo de la última planta normal se regirán por las Condiciones Comunes, con las siguientes particularidades:

- Se admite realizar cubierta inclinada de las características fijadas en las Condiciones Comunes, si la anterior no lo fuera. Este tipo de obra se sujetará a especiales condiciones de composición externa, pudiendo llegar a prohibirse en edificios en cuya composición general la forma de cubierta plana es elemento esencial, lo que deberá ser estudiado en cada caso concreto por los Servicios de Arquitectura Municipales.

- En los espacios bajo cubierta creados por medio de obras de ampliación o añadido, o en los existentes que se encuentren sin uso concreto, las posibles utilizaciones deberán ser de los tipos fijados en las Condiciones Comunes, para las diferentes hipótesis de tipo de edificio o altura total. En cambio, los usos existentes que difieran de los allí establecidos, podrán seguir manteniéndose sin limitación especial.

- La formación de cubierta inclinada es obligatoria en obras de reforma que supongan elevación de plantas, con el tratamiento y excepciones establecidos para la hipótesis de edificios de composición fuertemente marcada por la cubierta plana.

- Los edificios que actualmente se rematan por áticos o cubiertas inclinadas de mayor inclinación que la que ahora se permite podrán seguir indefinidamente en esa forma, o adquirir las que ahora se establecen, si así se desea. Los áticos actuales toman la consideración de cuerpos de edificación de diferente altura, tal como éstos se definen al tratar de retranqueos en las Condiciones Comunes; su adaptación al modelo de espacio bajo cubierta con terraza horizontal sólo podrá realizarse si se cumplen todas las condiciones que caracterizan a este tipo de solución, incluso las de pendiente máxima para los nuevos faldones de cubierta que se precisen.

- Se admite la construcción de buhardillas en cubiertas inclinadas que no las tenga, si están destinadas a usos habitables, o si éstos pueden ser autorizados conforme a las Condiciones Comunes. Sus dimensiones no podrán rebasar de las allí fijadas; pudiendo diferir, en cambio, su emplazamiento, para edificios anteriores a 1940 y en cuya composición se mantengan todos los huecos de fachada superpuestos sobre ejes verticales. En este caso, los ejes de las buhardillas deberán coincidir necesariamente con las de la composición de la fachada y sus dimensiones de anchura no podrán rebasar de las de los huecos de fachada en las plantas inferiores. Para edificios de fecha posterior a 1940, los ejes de las buhardillas deberán coincidir igualmente con los de alineamiento de los huecos de la fachada, pero, además, deberán guardar entre sí las distancias fijadas en las Condiciones Comunes y su anchura máxima será también la que allí se establece.

- Podrán disponerse lucernarios en todos los casos, guardando igualmente relación compositiva con la organización de las fachadas.

2.103.—Planta baja, semisótanos y sótanos.

1. En las plantas inmediatas a la rasante del terreno, dentro de los edificios existentes, debe determinarse si son planta baja, semisótano o sótano (y en todo o en parte) conforme a las Condiciones Comunes de esta Ordenanza, sea por cumplir directamente con las características que allí se fijan, o por analogía, según se establece en el artículo 2.68.4. de esta Ordenanza.

2. Una vez determinado de que planta se trata, la nueva apertura de locales deberá atenerse a las dimensiones y alturas libres fijadas en las Condiciones Comunes, y a las exigidas para cada uso en sus correspondientes regulaciones. Los locales que actualmente no se ajusten a esas condiciones que cuenten con su oportuna licencia de apertura anterior continuarán en su uso conforme a la licencia, y podrán, igualmente, ser traspasados o reformados, siempre que se mantengan en el mismo uso y que las reformas no impliquen mayor desajuste a estas Ordenanzas del que ya presenten (estimado cuantitativamente). El cambio de uso, sin embargo, sí implicará el adaptarse a las nuevas condiciones dimensionales; entendiéndose como cambio, a estos efectos, no sólo el paso a otro grupo de actividad (comercio a hostelería, local abierto al público a local de trabajo, etc.), sino la adopción de un nivel de actividad diferente, dentro de las del mismo tipo, en especial si puede afectar a terceros o colindantes.

3. La reforma física de los locales existentes puede implicar el cambio de su situación como planta dentro del edificio, si pasa a ajustarse a las condiciones que caracterizan una situación diferente en estas Ordenanzas.

Disposición

2.104.—Rasantes.

1. La relación de los edificios existentes con la rasante se medirá y computará de acuerdo con los criterios de estas Ordenanzas. Si las condiciones de banqueo, ahora requeridas para las plantas bajas en calles en desnivel no se encuentran cumplidas en la edificación existente, esto podrá llegar a dar lugar a la distinta consideración de la totalidad de las plantas en cuanto a su relación respecto de la rasante.

2. No se permiten movimientos de tierras al interior de las parcelas que den lugar al cambio del cómputo de número de plantas, si éste rebasa del previsto en el planeamiento.

2.105.—Emplazamientos.

1. La relación entre los emplazamientos reales de las edificaciones existentes, y los que se obtendrían de la aplicación de las presentes Ordenanzas para las obras de nueva planta, da lugar a una serie de diferentes situaciones, con influencia sobre las obras de reforma.

2. Para edificios situados en zonas donde el planeamiento establece, para nueva planta, emplazamientos fijos, pueden darse dos casos:

- Edificios cuyo emplazamiento coincide con el señalado, o está dentro de él sin abarcarlo completamente; pueden efectuarse todos los tipos de reforma sin aumento de volumen, y los de ampliación y añadido hasta alcanzar los emplazamientos señalados en planeamiento y sus alturas máximas autorizadas.

- Edificios cuyo emplazamiento no coincide con el de planeamiento. Pueden autorizarse exclusivamente las obras de reforma que no implican aumento (mantenimiento y conservación, modificación y reestructuración). Las de ampliación y añadido sólo podrán autorizarse si conllevan la demolición de las zonas que no cumplan con el emplazamiento fijado, y por tanto, la adecuación de lo construido a las líneas de emplazamiento (aceptándose que, sin exceder de ellas, no llegue a cubrirse el emplazamiento completo).

3. Para edificios situados en zonas donde el planeamiento establece para nueva planta emplazamientos variables pueden presentarse los mismos casos que en el punto anterior, es decir, que el emplazamiento de las edificaciones cumpla o no cumpla las condiciones de las normativas de retranqueos y luces rectas para nueva planta.

- Si las cumple, todas las obras de reforma son autorizables hasta completar las condiciones previstas para nueva planta en esa misma zona.

- Si no las cumple podrán, no obstante, autorizarse obras en todas las modalidades de la reforma, con la única condición de que los aumentos de volumen sí se atengan estrictamente a las normas de composición de nueva planta para esa zona; si bien, lógicamente, tanto el volumen como la ocupación en planta se contabilizarán para lo viejo y lo nuevo en su conjunto. Lo que implica, en casos de añadido separado de las edificaciones anteriores, el cumplimiento de las condiciones de luces rectas para la nueva edificación, y el que la edificación anterior no deje de cumplir esas mismas condiciones por causa de la edificación nueva. En añadidos adosados, se respetará la dimensión máxima en planta fijada para nueva planta, aplicándose al conjunto formado por lo viejo y lo nuevo.

4. En obras de reconstrucción procedentes de vaciado previo de una edificación existente, los emplazamientos se atendrán a los que resultarían para nueva planta (sean fijos o variables), admitiéndose desajustes por defecto pero no por exceso, lo que supone el derribo de las partes excedentes anteriores.

2.106.—Luces rectas.

1. Los nuevos locales habitables producidos en ampliaciones y añadidos o en reconstrucciones motivadas en obras de vaciado, deberán respetar las luces rectas fijadas en las Condiciones Comunes.

2. Los nuevos locales habitables producidos por obras de modificación o reestructuración deberán alcanzar, para luces rectas, valores no inferiores al 50% de los señalados en Condiciones Comunes.

3. Se admiten en todo caso, las obras de reducción de volumen o demolición parcial que den lugar a la mejora de las luces rectas en locales habitables existentes, aun cuando no se alcancen las medidas fijadas para locales habitables nuevos.

2.107.—Iluminación y ventilación en locales habitables.

1. Las condiciones mínimas de iluminación y ventilación para locales habitables en nueva planta deberán alcanzarse en todo caso, en obras de reestructuración, ampliación y añadido. En las de modificación se exigirá alcanzar estas condiciones en los locales afectados por las obras, siempre que sea físicamente posible y no se oponga a alguna condición compositiva de importancia.

2.108.—Vuelos en fachadas.

1. En lo referente a vuelos, los que se ejecuten nuevos se atendrán simultáneamente a las Condiciones Comunes y a su composición coherente con la fachada original, adoptándose, incluso en términos dimensionales, modelos análogos a los que el edificio ya presente, y sin rebasar de los ahora fijados. Los antiguos que no se ajusten a estos últimos podrán mantenerse, consolidarse y repararse.

2. El caso posible de acristalamiento de balcones y corredores podrá autorizarse siempre que los resultados sean acordes con las regulaciones de vuelos acristalados fijadas en las Condiciones Comunes, imponiéndose, para este caso, la condición supletoria de que todos los cierres acristalados a ejecutar en el mismo edificio, respondan a un mismo modelo en cuanto a materiales, disposición y colorido, y permitiéndose, en cambio, que el cierre sea opcional para los pisos que lo soliciten exclusivamente. En tal sentido, el primer cierre que se solicita dentro de un cierto edificio deberá venir avalado por la comunidad de propietarios en el sentido de aceptar dicho modelo como único para todo el edificio. Su descripción se hará por medio de planos detallados especificando materiales, disposición y colores.

2.109.—Aspecto exterior.

1. La ejecución de obras de reforma tipificadas como totales, llevará aparejada la obligación de decorar con iguales criterios todas las fachadas del edificio, aun cuando tengan el carácter de medianeras; tratamiento que deberá extenderse a los muros medianeros de edificios ajenos que abran sobre la parcela propia, si el planeamiento establece adosamiento obligatorio.

2. Todas las obras que afecten a fachadas o cubiertas deberán ajustarse a la composición general que el edificio presente anteriormente, manteniendo la referencia al modelo de arquitectura de que se trate, sin alterar sus elementos básicos, ni disfrazar la construcción existente simulando estilos arquitectónicos diferentes del original.

3. Puede fijarse con carácter general que, aparte de todas las condiciones concretas que se derivan de aplicar lo establecido en el punto anterior, no se autoriza la supresión de machones entre los huecos de fachada de edificaciones con muros de carga. Aún la ampliación de los huecos será obra no autorizable, sí supone alteración desacertada del ritmo de huecos y macizos o de la simetría que caracterice a la fachada. Por el contrario, en los edificios de muros de carga en los que esa alteración desacertada se haya producido, se obligará en las nuevas decoraciones de locales de planta baja, a reponer compositivamente el macizo que falte, aun cuando esto se haga tan solo con elementos transparentes, figurados o referencias.

4. Respecto de salientes en planta baja y rotulaciones de identificación comercial se seguirá, en las reformas, lo establecido en las Condiciones Comunes; pero los elementos incluidos en esas regulaciones, que ahora existan y no se ajusten a ellas, podrán mantenerse en su forma actual hasta que la realización de obras de reforma dé lugar a su sustitución dentro de los modelos que ahora se fijan.

2.110.—Portales, escaleras y ascensores.

1. Cuando se produzcan reformas en las zonas de la edificación situadas entre el portal y los espacios libres interiores de la parcela, en edificios colectivos que no cuenten con acceso a ellos, será obligatorio realizar ese acceso, previsto en las Condiciones Comunes.

2. Es admisible el realizar ascensores en edificios que no cuenten con esta instalación actualmente, en espacios de patio interior o de manzana, o en el hueco de la escalera, si existe y cuente con las dimensiones suficientes. En el caso de patios, la instalación no deberá suponer reducción ni de las luces rectas ni de las superficies de iluminación y ventilación de locales habitables, o de la propia escalera, excepto el caso en que estas condiciones se sigan cumpliendo, pese a reducirlas, no admitiéndose reducción alguna si anteriormente no las alcanzan. En el caso de los huecos de escalera, los frentes continuos del espacio de ascensor exigido por la normativa vigente deberán ejecutarse en materiales transparentes, sea para instalaciones nuevas o existentes.

2.111.—Instalaciones y acondicionamiento general.

1. En obras de reestructuración, en añadidos, y en reconstrucciones previo vaciado, se exige la adecuación de las instalaciones, conducciones, aislamientos y protecciones, a las generales de la legislación vigente. En todas las obras de reforma deberá, obligatoriamente, justificarse cual es el estado de las instalaciones existentes, y garantizar unas condiciones mínimas en su estado de seguridad.

2. En locales con alguno de sus frentes bajo rasante o el suelo en contacto sobre el terreno, deberá demostrarse la estanqueidad de sus paramentos, y la ausencia de humedad de condensación sobre ellos, para que puedan ser aceptados para usos habitables.

3. La ejecución de obras de ampliación y añadido que den lugar a la creación de nuevos usos y locales, y no sólo al aumento de los existentes, conllevan la obligación de adecuar la dotación de estacionamientos de la parcela a la establecida para obras de nueva planta. En los restantes tipos de obras de reforma no se exige esta condición, pero no se permite destinar a otra finalidad distinta los espacios que anteriormente se estuvieran usando para aparcamiento dentro de la cuantía de plazas que resulten obligatorias en la hipótesis de obras de nueva planta, conforme a las Condiciones Generales de Uso.

2.112.—Condiciones de acceso.

1. En todas las obras de reforma se respetarán las condiciones de acceso a parcelas interiores sin fachada a calle, o a usos independientes que lo precisen, dentro de la propia parcela; cumpliendo las características fijadas para igual caso en obras de nueva planta si las condiciones actuales son iguales o superiores a ellas. Si las condiciones actuales fueran inferiores a las establecidas para nueva planta, se mantendrán al menos las existentes.

Capítulo III. Condiciones de cada tipología de edificación

2.113.—Contenido.

1. Se compone este capítulo de las Ordenanzas V, VI, VII y VIII, relativas a “Edificaciones con emplazamiento fijo”, “Edificaciones con emplazamiento variable”, “Industria y comercio” y “Equipamientos e infraestructuras”.

2. En función de las tipologías ya existentes como solución arquitectónica, pero ya conformadoras de los ambientes urbanos, rurales y semirurales presentes en los diferentes Núcleos en el concejo de Siero, se han configurado las siguientes Zonas de calificación, enumeradas en un orden aproximadamente creciente en cuanto a su intensidad de aprovechamiento:

- Unifamiliar.

- Baja densidad.

- Casco antiguo.

- Ordenación de volúmenes.

- Cerrada perimetral.

- Cerrada compacta.

- Industria.

- Comercio.

- Sistema general.

- Equipamiento público.

- Equipamiento privado.

En lo que sigue se señala la pertenencia de cada una de esas tipologías a los bloques normativos descritos en el punto 1.

ORDENANZA V. EDIFICACIONES CON EMPLAZAMIENTO FIJO

2.114.—Definición y tipologías.

1. En la presente Ordenanza se regulan una serie de tipologías en las que total o parcialmente, el emplazamiento de las edificaciones debe estar fijado gráficamente antes de solicitarse las licencias de obras. Se trata de las siguientes:

- Casco antiguo.

- Ordenación de volúmenes.

- Edificación Cerrada Compacta.

- Edificación Cerrada Perimetral.

2. Cada una de las tipologías citadas cuentan con su propia modalidad de espacio no edificado, al menos en plantas superiores, dentro de las parcelas; que son, respectivamente:

- Espacio libre privado.

- Espacio vacío privado.

- Patio de manzana.

Ninguno de ellos se representa en planos; haciéndose su delimitación por medio de reglas escritas.

Los espacios libres definidos como OV-0 que hayan sido desarrollados y urbanizados con anterioridad a la entrada en vigor de la Revisión del Plan General (31 de julio de 2002) tienen la consideración de Espacios Libres Públicos. Los definidos como OV-0 pendientes de desarrollo tienen la consideración de Espacios Privados.

3. En lo que sigue se determinan tan solo los aspectos característicos de las tipologías de que se trata, entendiéndose que los aspectos no mencionados se acogen a las Condiciones Generales. El modelo general es la edificación Cerrada Perimetral, siendo las de Casco Antiguo y la cerrada compacta tan solo una variante más limitada. Ordenación de Volúmenes es un caso intermedio entre las tipologías de emplazamiento fijo y las de emplazamiento variable.

4. Se considera Edificación Cerrada Perimetral la que se ajusta a las características siguientes:

- Disponerse en edificios colectivos de varias plantas sobre rasante en el perímetro de la manzana.

- Tener definido como emplazamiento fijo el adosarse a la alineación exterior de la parcela (repitiendo, por tanto, con pantalla de edificación el trazado de las vías públicas).

- Adosarse a los linderos laterales con otras fincas, en la franja de edificación en altura.

- Mantener una zona desprovista de edificaciones en altura a continuación de la edificación y separada por ésta de las calles, denominada patio de manzana.

5. La única diferencia entre la Edificación Cerrada Compacta y la perimetral, es la carencia de un espacio de patio común en el interior de las manzanas; debido a que, por limitación de tamaño o forma de la manzana, no se alcanza una dimensión suficiente para dar lugar a un espacio común útil.

6. Todas las diferencias entre ambas tipologías se derivan de ese hecho, exclusivamente, y la consecuencia fundamental es que en este caso se produce una edificación con patios interiores de parcela, cosa que en la Cerrada Perimetral puede en general evitarse.

7. El cumplimiento de las luces rectas se regula en la forma establecida en el artículo 2.77., con la salvedad de que en Ordenación de Volúmenes se aplica como en emplazamiento variable; y es una exigencia no renunciable, pero puede dar lugar a pactos en el sentido de crear patios o espacios compartidos, mediante servidumbres mutuas aceptadas, siempre que se respeten las condiciones objetivas de los locales, se hagan constar de modo fehaciente e impliquen a todas las propiedades afectadas por la variación de que se trate.

8. Los mecanismos de emplazamiento fijo se aplican, en algunos casos, a otras tipologías distintas de las contenidas en esta Ordenanza, pero se trata, entonces, de tipologías determinadas por un uso específico, como es el caso de las industriales y el equipamiento.

9. La tipología de Casco Antiguo es análoga a la Cerrada Perimetral, pero con una escala de edificación menor, de dos plantas básicamente y tres en algunos casos, pero, derivada de la vivienda unifamiliar tradicional. La edificación, como en el caso de la Cerrada Perimetral, se produce adosada a la alineación externa solamente, y a partir de una línea de fondo se produce el equivalente al patio de manzana, en este caso jardín, el espacio libre privado restante.

10. La tipología de Ordenación de Volúmenes se inscribe en esta Ordenanza de emplazamiento fijo, porque la forma y posición de las edificaciones debe fijarse mediante esquema previo, que servirá como referencia para la fijación de las alineaciones según las normas de emplazamiento fijo.

2.115.—Regulación de usos.

1. Las tipologías cerradas, y la de Casco Antiguo, son características de la zona central de las poblaciones, la de mayor actividad del sistema urbano completo. En ellas, junto a la residencia, se producen todos los restantes usos urbanos normales, con la sola exclusión de los industriales; y no sólo en las plantas bajas, sino en el resto de ellas o en edificios completos, y sea con utilización exclusiva o colectiva (artículo 2.42.).

Se admiten en todas las plantas restantes la mezcla de usos, si bien la vivienda conserva carácter preferente en lo que a corrección de molestias mutuas se refiere, en los término fijados en el artículo 2.48.

2. En la tipología Ordenación de Volúmenes se admite el mismo tipo de usos que en el punto anterior, pero sólo el residencial puede ocupar edificio completo; y debe ser parte del programa en todas las parcelas, aunque se acompañe de cualquiera de las restantes.

2.116.—Alturas y aprovechamientos.

1. La altura máxima básica se fija, para estas tipologías, mediante la cifra de número de plantas acompañando a la sigla de identificación. Se admite sobre esa altura, siempre que sea mayor de tres plantas, construcciones configuradas como torreón, que se describen de la forma siguiente: Cuerpos de una planta más, en edificación exenta, (tratamiento de exterior en todos sus frentes) o adosada a la edificación colindante, si ésta es más alta; ocupando como máximo, entre todos, la mitad de la superficie y la mitad del desarrollo de fachada de la planta inferior, y dispuestos de modo que en toda la profundidad de la edificación queden espacios con solo la altura básica. La solución compositiva será acordada por los servicios técnicos municipales, caso por caso en función del resultado que presente la propuesta proyectada en relación con la estructura del edificio y el entorno. Así, excepcionalmente, se podrán permitir, previa justificación detallada de la solución por los servicios técnicos municipales, los torreones pegados a la pared medianera, aun cuando la altura del edificio no supere las tres plantas, para paliar los efectos compositivos en casos especiales, y cuando así lo requieran las actuaciones que se acometan en el Casco Antiguo. En este último caso, el Plan Especial podrá adoptar las determinaciones específicas más adecuadas a cada situación, dentro del marco legal fijado por la Normativa Urbanística del Principado de Asturias.

2. La disposición en torreón no supone aumento de volumen edificable, ya que computa como el resto dentro del aprovechamiento total permitido, detrayéndose del utilizable en otras plantas; y sólo puede utilizarse si el tamaño y disposición de la parcela permiten llegar a distribuciones interiores normales.

3. En las tipologías cerradas la zona de patio de manzana es edificable en planta baja y sótano, y en la totalidad de su extensión; siempre que esto sea compatible con el cumplimiento de luces rectas propias y ajenas. En Casco Antiguo el jardín no es edificable, ni bajo rasante ni en superficie. En Ordenación de Volúmenes, los espacios no destinados a edificación en altura no son edificables sobre rasante (salvo expresa indicación en contrario) pero sí pueden utilizarse en sótano, con las limitaciones del emplazamiento variable.

4. En edificación Cerrada Compacta y Cerrada Perimetral, el aprovechamiento por metro cuadrado de terreno útil se corresponde con la cifra de número de plantas y, en su caso, con los vuelos, bajo cubiertas, torreones, u otras variaciones de disposición voluntarias que se permitan conforme a la Ordenanza.

En estas dos tipologías el fondo mínimo será de 8 metros, salvo en los supuestos en que la edificación se encuentre entre medianeras ya consolidadas y el máximo será de 16 metros. En el supuesto de que el fondo mínimo no se alcanzase, y el solar colindante estuviese vacante, deberá procederse conforme a lo dispuesto en el artículo 2.09.7.

5. En Casco Antiguo, el aprovechamiento se fija del mismo modo que el señalado en el artículo anterior, pero deberá alcanzar al menos 10 metros de fondo y dos plantas de altura. El máximo fondo se mantiene en 16 metros.

6. En Ordenación de Volúmenes, en su versión más frecuente, se recogen simplemente ordenaciones ya existentes de bloques exentos dentro de parcelas o entre calles; con aprovechamiento y altura como en Cerrada Compacta. En la variante en que se ha de proyectar la ordenación (Ordenación de Volúmenes Pendiente, OVP) el aprovechamiento se fija en el módulo 1,4 m2/m2, con independencia de la altura que corresponda.

7. En Ordenación de Volúmenes no se establece altura mínima, pudiendo disponerse por debajo de la máxima cuerpos de edificación de diferentes alturas.

2.117.—Cubiertas.

1. El caso general se rige por las Condiciones Comunes de la Ordenanza IV.

2. Dentro del patio de manzana, en Cerrada Perimetral, la relación entre las cubiertas de la planta baja y el forjado de piso de la planta primera, deberá ajustarse a la disposición siguiente:

- La cubrición de la extraplanta será plana y ninguna parte de la misma rebasará en más de 0,30 metros la altura de la cara superior del forjado de suelo de la planta inmediatamente superior.

- Sobre dicha altura sólo se permitirán claraboyas, hasta 0,25 metros más de altura y chimeneas de ventilación.

3. El mismo caso del punto anterior puede plantearse en patios abiertos a fachada o, en general, en cualquier zona donde las plantas superiores se presenten retiradas respecto de la baja; debiendo adoptarse, en todos ellos, la misma disposición en cuanto a desnivel exterior.

4. Las cubiertas de edificaciones de planta baja pueden ser planas.

5. Si las edificaciones de patio de manzana son de construcción anterior a estas Ordenanzas y presentan mayor altura en sus cubiertas que las que ahora se establecen, las edificaciones cerradas del contorno de la manzana, en las plantas inmediatas, deberán, en todo caso, guardar luces rectas respecto de ellas, consideradas como obstáculos.

2.118.—Planta baja, semisótanos y sótanos.

1. Aspectos regulados por las condiciones generales de composición, con las especificaciones del artículo 2.116.3. Dentro de los patios de manzana la única planta admisible sobre rasante tomará siempre la consideración de baja, por no existir ninguna sobre ella; y, por debajo de la rasante, tan solo existe la consideración de sótano, no admitiéndose ni la existencia de semisótanos ni la utilización de los sótanos en usos relacionados con la planta baja, sino tan solo en los de servicio general del inmueble señalados como no computables en el aprovechamiento, aun cuando, por razón de desniveles en el interior del patio, algún sótano resultase con huecos o paramentos al exterior.

2.119.—Rasantes.

1. El caso general en manzanas de edificación Cerrada Perimetral es el de que el terreno natural se desmonte por completo, careciéndose por tanto de referencias materiales para las rasantes en patio de manzana. Por tanto, al interior de la manzana, operarán las rasantes de su contorno exterior, y con profundidad hasta la mitad de la distancia a la alineación de la calle contraria. La superficie de la manzana, en consecuencia, queda dividida en zonas de influencia delimitadas por las diagonales desde las esquinas y una línea de equidistancia entre las dos fachadas más largas. Si las esquinas son en chaflán, o curvas, se tomará la diagonal del ángulo formado por la prolongación de las alineaciones de los frentes que forman la esquina.

2. Sin embargo, la ocupación del interior del patio de manzana con las rasantes de las calles del contorno está limitada por las condiciones de luces rectas de las edificaciones de las calles más bajas, y por el desnivel obligatorio a las plantas primeras de la edificación propia o ajena. Con ese motivo, en manzanas con desniveles acusados entre los distintos frentes de su contorno, deberán utilizarse en el interior del patio de manzana niveles intermedios de rasante entre los que se producen exteriormente, que podrán tomarse libremente siempre que cumplan con las condiciones mencionadas, y sin rebasar de la más alta de las rasantes de referencia.

3. En las restantes tipologías las rasantes se rigen por el criterio general, artículo 2.70.

2.120.—Pasajes y soportales.

1. Son pasajes las vías públicas que atraviesan las edificaciones, en general en planta baja, y cuyo vuelo está ocupado por la edificación. Los pasajes son servidumbres públicas sobre suelo privado, que conserva el derecho de ser edificado en programas privados por encima y por debajo del nivel de utilización pública. Sus dimensiones no bajarán de un mínimo de 4,5 metros de ancho, y se encuentran representados en los planos de zonificación. El estudio de detalle o, en su caso, el Proyecto constructivo podrán plantear soluciones alternativas a las previstas por los planos, debidamente justificadas.

2. Los soportales y pasos peatonales tienen igual consideración que los pasajes, servidumbres públicas sobre suelo privado, con la diferencia de contar con uno de sus frentes abierto a la vía pública normal.

3. En los pasajes no se admitirá otro uso diferente del de locales abiertos al público.

2.121.—Alineaciones.

1. Las alineaciones, en las tipologías cerradas, y la de Casco Antiguo, son emplazamiento fijo obligatorio, tanto para la planta baja como para las superiores. Aún en los casos en que voluntariamente se adopten ordenaciones con patios abiertos a fachada, la planta baja debe ajustarse en toda su longitud a la alineación; o realizar cierre exterior en esa línea, en el caso de edificaciones existentes que no se ajusten a la condición anterior. Los cierres exteriores se harán en la forma establecida en el 2.125.

2. Por lo tanto, no se admiten soluciones de patio inglés en estas tipologías en su fachada a calle; únicamente podrá utilizarse esta solución en las fachadas a patio de manzana.

3. En zonas con soportal el adosamiento mínimo obligatorio al emplazamiento fijo no se produce tan solo en la planta baja, sino también en la planta primera, admitiéndose la posibilidad de realizar patios a fachada tan solo desde la planta segunda. Excepcionalmente, el adosamiento de planta primera a la línea de vuelo del soportal prevalecerá incluso sobre el cumplimiento de luces rectas, en su caso.

4. En Ordenación de Volúmenes la relación con las alineaciones es libre, es decir, puede producirse adosamiento total o parcial, o separación en distancia libre, pero siempre que se guarden luces rectas como en las tipologías de emplazamiento variable.

2.122.—Patios de manzana.

1. Los patios de manzana en Edificación Cerrada Perimetral quedan determinados en su perímetro por los emplazamientos de las fachadas traseras de los edificios. En edificios existentes, este límite lo determina la situación actual de las referidas fachadas. En obras de nueva planta, los proyectos de edificación conformarán el límite de patio de manzana, del modo siguiente:

- Las líneas de límite de patio de manzana o de emplazamiento trasero de la edificación, se trazarán alrededor de la línea de fondo, que es una paralela a la alineación exterior situada a una distancia tal que materializa, con la alineación y todas las plantas permitidas, el aprovechamiento autorizado, pero sin pasar de 16 metros de fondo total. La línea definitiva a escoger podrá oscilar, por medio de entrantes y salientes, hasta una distancia de tres metros de la de ese fondo que sirve de referencia, aunque, de nuevo, sin rebasar de los 16 metros. En la contabilidad del aprovechamiento deben siempre computarse las utilizaciones en vuelos, planta baja en patio de manzana, bajo cubierta y torreones, si las hay.

- La disposición definitiva de la fachada a patio de manzana, con sus oscilaciones alrededor de la línea de referencia, debe mantener luces rectas en los locales habitables de magnitud igual al 50% de la altura propia (según ésta se define en las Condiciones Comunes de la Ordenanza IV), respecto de las líneas de equidistancia a las distintas alineaciones exteriores de la manzana, tal como se definen en el artículo 2.121. de esta Ordenanza; excepto de los tramos de diagonales de las esquinas, en los que se produce adosamiento. Además, se mantendrán las luces rectas entre distintas construcciones u obstáculos, dentro o fuera de la parcela, según la normativa general que las regula.

2.123.—Vuelos.

1. Como excepción peculiar a la regulación de vuelos a fachada en el caso de la Edificación Cerrada, se establece que sobre el emplazamiento obligatorio de plantas superiores en soportales, tan solo pueden utilizarse vuelos del tipo balcón, o mirador.

2.124.—Parcela mínima.

1. A los efectos de las licencias de parcelación, no se admitirán divisiones o segregaciones de fincas que produzcan parcelas con menos de 7 metros de ancho en todas sus fachadas, sean éstas a vía pública o patio de manzana; o en las que se produzcan algún estrechamiento de ancho inferior a esa dimensión medido en cualquier dirección. Será igualmente condición necesaria que se alcance, al aplicar la normativa para la determinación de la línea de patio de manzana, una profundidad constructiva en la edificación, tal como se establece al tratar de los patios de manzana. En Ordenación de Volúmenes, además deberán cumplirse las condiciones que se fijan para la tipología de Baja Densidad.

2. A efectos de licencias de edificación no se establece parcela inedificable en razón de su tamaño. El único requisito exigible será el que las parcelas se ajusten a su configuración recogida en el Catastro Urbano o, en otro caso, cuenten con la licencia municipal de parcelación o resolución firme de reparcelación que justifique su distinta configuración; no considerándose como parcelas separadas en los demás casos y debiendo, por tanto, las solicitudes de licencia referirse a la unidad de parcela total de la que formen parte.

3. Sin perjuicio del contenido del apartado anterior, siempre que existan dos parcelas libres de edificaciones permanentes que tengan, como mínimo, un lindero común, y una de las cuales no alcance las dimensiones señaladas en el apartado 1, ambas parcelas quedarán automáticamente vinculadas para su edificación conjunta, formalizándose esta vinculación por medio de un expediente de normalización que las convierta en propiedad proindivisa (con participaciones proporcionales), o, en su caso, mediante documento público de agrupación de fincas que dé paso a una normalización voluntaria. En consecuencia no podrá concederse separadamente licencia de edificación en las dos (o más) parcelas que se encuentren en las condiciones descritas en este apartado, debiendo referirse las licencias necesariamente al conjunto de las parcelas afectadas y una vez que hayan sido agrupadas.

2.125.—Cierres de parcela y edificaciones auxiliares.

1. En edificación cerrada, el caso más general es que el cierre de las parcelas lo constituyan las propias edificaciones. No obstante, en los casos de no utilizarse la capacidad total de edificación, podrán ejecutarse cierres de parcela en fábrica maciza y de altura hasta de 1,80 metros como máximo sobre el nivel de rasante en cada punto. Autorizándose igualmente cierres calados de celosía, metálicos, de malla, etc., sin rebasar de la altura ya indicada. En todo caso, y cualquiera que sean los materiales utilizados, deberán cubrir las condiciones de ornato e higiene exigibles de acuerdo con su situación urbana, y armonizar con las calidades de la edificación situada en la parcela (o colindantes, en su ausencia); debiendo ser corregidos a indicación del Ayuntamiento si no alcanzarán un nivel aceptable. Se prohíbe el empleo de materiales que puedan ser causa de daños a las personas (alambre de espino y similares).

2. La edificación en planta baja de patio de manzana no es obligatoria, sino una parte del aprovechamiento globalmente permitido entre todas las plantas, que es opcional utilizarlo con una u otra disposición.

3. En Casco Antiguo los cierres deben ajustarse a los establecidos para la tipología Unifamiliar; mientras que, en Ordenación de Volúmenes no se pueden cerrar las parcelas, aunque sí delimitar por hitos, mojones o muretes bajos, con un máximo de 50 cm. de altura.

ORDENANZA VI. EDIFICACION CON EMPLAZAMIENTO VARIABLE

Sección I. Contenido

2.126.—Tipologías.

1. En la presente Ordenanza se agrupan las tipologías cuyos emplazamientos pueden ser escogidos con un cierto grado de libertad, sujetándose a un juego concreto de reglas escritas, a combinar al proyectar la edificación; no determinándose, en cambio, en la representación gráfica de los planos de la Normas. Son las siguientes:

- Unifamiliar.

- Baja Densidad.

2. En todas ellas las edificaciones aparecen retiradas de las alineaciones exteriores, y las parcelas se edifican tan solo parcialmente, quedando libre de edificación una parte del terreno que no está previamente determinada, sino que es el resto de la superficie que queda fuera de los emplazamientos escogidos para las edificaciones. Se trata de los espacios libres privados, no edificables una vez agotado el aprovechamiento, pero que pueden serlo, alternativamente, si la edificación se sustituye por otra diferente.

3. En las tipologías concretas de que aquí se trata se determinan tan solo sus aspectos específicos, entendiéndose que los no mencionados se desarrollan según lo establecido en las Condiciones Comunes.

4. El sistema de emplazamientos variables no es exclusivo de las tipologías contenidas en esta Ordenanza, pero éstas son las que se definen fundamentalmente por utilizar este mecanismo y no por otra causa. Implica, en todo caso, la aplicación de las luces rectas en la forma determinada en el artículo 2.77.3, puntos a, b y c.

Sección II. Unifamiliar

2.127.—Definición.

1. La tipología unifamiliar tiene las siguientes características:

- Los edificios tienen las proporciones propias para alojar cada uno de ellos una sola vivienda.

- Los emplazamientos de los edificios son de tipo variable.

- Los edificios, uno por uno, o en agrupaciones, componen conjuntos exentos, es decir, separados de las alineaciones exteriores a calle; adosándose, en ocasiones, a alguno de los linderos entre parcelas, pero nunca a más de dos de ellos, en todo caso.

- Su destino principal es el uso de vivienda, en la modalidad unifamiliar, es decir, desarrollada en edificio exclusivo.

- Si, excepcionalmente, el uso no fuera de vivienda debe de todos modos utilizarse como edificio exclusivo.

2. Dentro de la edificación unifamiliar pueden existir dos tipos diferentes de disposición: aislada o agrupada. En la disposición aislada, cada edificio destinado a una sola vivienda, o a un sólo uso, se presenta separado de cualquier otra edificación. En la disposición agrupada, los edificios, destinados de todos modos a una sola vivienda o a un sólo uso se disponen adosados unos a otros lateralmente. La elección entre ambas disposiciones es básicamente optativa, aunque algunos aspectos del adosamiento con colindantes son obligatorios, de acuerdo con el artículo 2.131.

3. No se establecen diferencias dentro de esta tipología en relación con número de viviendas, que simplemente vendría regulado en su extremo por el tamaño de la vivienda mínima y la edificabilidad de que se dispone.

4. Dentro de las mismas coordenadas descritas se enmarca un caso particular, situado en la frontera entre las tipologías urbanas y rurales, que es el Núcleo Rural de Régimen Urbano. Esta tipología procede de aplicar la clasificación y el régimen del Suelo Urbano a un Núcleo Rural preexistente. Las condiciones de Composición son las de esta Sección II, Unifamiliar, aunque sometidas a la particularidad de referir sus características estéticas y de organización obligatoriamente a las de la arquitectura dominante en el Núcleo. También en cuanto a usos se produce la peculiaridad que se recoge en el artículo siguiente. La anchura mínima de los viarios en este tipo de suelo ha de ser de 6 metros de viario rodado y 1,50 metros de acera a un margen (incluida cuneta), más 0,50 metros de cuneta al otro, cuando el NRRU se relacione con el Suelo Urbano; y de 6 metros de viario rodado y 0,50 metros de cuneta a cada margen en el resto de supuestos de relación del NRRU con otro tipo de suelos, debiendo cederse obligatoria y gratuitamente por los propietarios de cada margen, el terreno necesario para alcanzar esta sección en el momento de solicitar licencia de obras para edificar o ampliar la edificación preexistente, aun cuando la urbanización efectiva se difiera al momento en que la Administración Municipal tramite y apruebe el correspondiente Proyecto de Urbanización. En tanto se liquiden los compromisos de urbanización (en proporción al aprovechamiento de cada parcela) los propietarios deberán garantizar el cumplimiento de esta obligación mediante afección registral de la finca. Hasta que las obras de urbanización permitan dotar a las parcelas de todas las infraestructuras exigibles, se admitirán soluciones provisionales del mismo tipo que las previstas para el Núcleo Rural, que serán evaluadas en cada caso, en cuanto a su suficiencia, por la Oficina Técnica Municipal. El Proyecto de Urbanización ajustará el trazado viario, de acuerdo con las características de cada zona, en base a los criterios señalados en éste artículo, teniendo el recogido en los planos mero carácter de esquema orientativo.

2.128.—Regulación de usos.

1. Las zonas que se regulan conforme a esta Ordenanza, se destinan a usos del tipo 1 del artículo 2.32., en sus dos modalidades de vivienda y hotelero. Se admiten los usos 2, 4 y 5 de aquel artículo cuando están indisolublemente vinculados al uso residencial principal. El de tipo 2, garajes y aparcamientos, se admitirá solamente en relación directa con el uso principal, y formando parte de su programa; y el de tipo 4, locales abiertos al público, y el 5, locales de trabajo, si se trata de la actividad de los residentes, se encuadra en el sector terciario, y se encuentra vinculado a la vivienda. Complementariamente, se admiten también los usos del tipo 7, dotaciones colectivas de equipamiento: guarderías infantiles, residencias asistenciales o de tercera edad, etc.

2. La vivienda sólo se admite en la modalidad unifamiliar; pudiendo ocupar cualquiera de las plantas sobre rasante y no admitiéndose piezas habitables en sótano ni semisótano.

3. En uso hotelero, no se autorizan dormitorios en sótano o semisótano.

4. La utilización residencial es la dominante, lo que condiciona a los restantes usos citados en los términos del artículo 2.48., aun cuando no se produzca superposición por ser la utilización de los edificios exclusiva; y todo ello dentro del marco fijado en la sección IV de la Ordenanza III.

5. En la disposición agrupada se admite la concentración de los servicios comunes a varias viviendas, tales como garajes, trasteros, tendederos e instalaciones de calefacción etc., bien sea separadamente, bien en plantas sótano, semisótano o baja, admitiéndose en este caso la superposición vertical entre una vivienda concreta y esta parte de servicios dispuestos en común.

6. En la tipología de Núcleo Rural de Régimen Urbano además de los usos aquí expuestos, se considera admisible la continuidad de los usos rurales establecidos con anterioridad, es decir, los del artículo 4.117 o análogos, pero no su nueva implantación. Estos usos remanentes pueden tener que ser sometidos a medidas correctoras en relación con los usos principales, en los casos en que también lo serían si el régimen fuera el de Suelo No Urbanizable.

2.129.—Alturas y aprovechamiento.

1. La altura máxima es de dos plantas en total. El espacio bajo cubierta es utilizable dentro del programa normal de las plantas inferiores. No es obligado alcanzar esa altura.

2. El aprovechamiento se fija, para esta tipología, en la cuantía modular de 0,35 metros cuadrados de construcción por cada metro cuadrado de parcela neta (m2/m2).

3. Las construcciones auxiliares forman parte, con carácter general, del aprovechamiento total.

4. El reparto de la edificación entre las diferentes plantas es libre, con la única limitación de cumplir con los retranqueos y las luces rectas. Se admiten terrazas, cubiertas o no, en planta primera.

5. Para poder alcanzar la totalidad del aprovechamiento, medido en superficie de construcción, es preciso que la parcela disponga de unas proporciones regulares mínimas; que de no producirse, constituyen una limitación objetiva intrínseca sin otras consecuencias.

2.130.—Plantas bajas, semisótanos y sótanos.

1. En unifamiliar, la planta baja no podrá ocupar más del 35% de la superficie de la parcela, no computándose en esa cuantía las superficies destinadas a porches, cubiertas pero abiertas.

2. Sótanos y semisótanos se regulan del modo señalado en el artículo 2.69.2., Condiciones Comunes de la Ordenanza IV.

3. No se establece en este caso regulación especial para la relación entre planta baja y primera.

4. Las construcciones auxiliares pueden dar lugar a una ocupación supletoria del terreno, en planta baja, del 10%, utilizable sólo para ese fin.

2.131.—Emplazamientos.

1. Los emplazamientos de las edificaciones se determinan como variables, según las regulaciones de retranqueos y luces rectas fijados en la Ordenanza IV.

2. Si el aprovechamiento de una parcela permite edificar varias viviendas, no existe inconveniente en realizarlas, tanto en disposición aislada como en agrupada. Cuando la disposición de las viviendas es adosada, se fija que el máximo desarrollo que puede alcanzar la edificación agrupada en cualquier sentido deberá inscribirse en el interior de un círculo de 30 metros de radio; guardando cada conjunto retranqueos respecto de cualquier otro, de cuantía no menor que la mitad de la altura del que sea más elevado.

3. En la composición de los desarrollos con adosamiento en línea deberán manifestarse individualmente las sucesivas unidades de vivienda. A esos efectos, las fachadas no podrán formar una línea recta continua abarcando más de cuatro viviendas seguidas.

4. En todas las zonas de vivienda unifamiliar podrá suprimirse el retranqueo a lindero, siempre que exista acuerdo en este sentido entre los propietarios de las dos fincas colindantes, suponiendo que con ello no se alteran las condiciones de terceros, sin rebasar de la longitud de la edificación fijada en el punto 2, y guardando las condiciones que aquí se detallan:

a) En caso de estar ambas fincas lindantes libres de edificación, el adosamiento se pactará libremente con la única condición de cubrirse mutuamente el muro ciego en proporción superficial de, al menos, el 50%; debiendo decorarse las zonas no cubiertas, con materiales de fachada y en la misma forma que las restantes del mismo edificio. La composición de fachadas de los diferentes cuerpos de edificación adosados deberán realizarse unificando colores y formas, de modo que el conjunto resulte armonioso y coherente.

b) Podrán pactarse adosamientos de las mismas características del apartado anterior, si las fincas están ya edificadas, pero disponen de capacidad edificable remanente; y el resto de edificación disponible puede ejecutarse, o bien en cuerpo independiente, guardando las distancias de Ordenanza con la ya existente en su misma parcela, o bien como ampliación de una edificación actual exenta, de tal modo que la convierta en adosada.

5. No se autorizan acuerdos suscritos entre propiedades que no cumplan las condiciones del punto anterior. Pero tanto en ese caso como en aquéllos en que sí se puede realizar físicamente el adosamiento, se admite también el pacto en el sentido de reducir las distancias de retranqueo, sin llegar al adosamiento mutuo.

6. Los pactos de adosamiento en el sentido descrito deberán formalizarse en escritura pública, e inscribirse en el Registro de la Propiedad; pasando a ser condiciones obligatorias para esas fincas en aplicación de estas Ordenanzas. Si los pactos no se realizan de acuerdo con las condiciones más arriba fijadas serán nulos, por prevalecer sobre ellos la Ordenanza.

7. Las condiciones indicadas en el punto primero de este artículo son de aplicación, tanto a parcelas de cabida múltiple que permanezcan indivisas, como a su posible parcelación en lotes más pequeños, que, obligatoriamente, tendrán que sujetarse al mismo juego de reglas, respecto de los retranqueos a linderos exteriores de otra propiedad, pues los retranqueos interiores de las parcelas resultantes de una ordenación de volúmenes efectuada a través de estudio de detalle, serán los fijados en dicho instrumento de ordenación, con el único límite de que las edificaciones deberán guardar al menos la distancia de tres metros de luces rectas entre unas y otras.

8. El adosamiento de la edificación entre diferentes parcelas rebaja las dimensiones necesarias para parcela mínima edificable, por lo que se admitirán divisiones de parcelas por debajo de aquéllas, siempre que se demuestre que, mediando la condición de adosamiento, se cumplen todas las restantes condiciones de ordenanza que regulan retranqueos, luces rectas, emplazamientos, etc.

9. Se impone la obligación de adosarse a al lindero, en los casos siguientes:

- Que previamente se halla pactado entre propietarios colindantes, en las condiciones ya descritas.

- Que las condiciones de la parcela así lo requieran, por sus propias características:

a) Cuando por sus proporciones una finca no pueda edificarse separadamente, pero pueda, en cambio, hacerlo si se produce el adosamiento. Esta condición es prioritaria sobre la limitación de la longitud del desarrollo fijada en el punto 2 anterior.

b) Cuando exista ya, en la finca colindante, una edificación adosada a lindero con muro ciego. En tal caso, la edificación en la primera deberá adosarse cubriendo como mínimo el 50% de la superficie de muro ciego de la colindante, y no su propia superficie de muro ciego, siempre que ello sea compatible con las condiciones fijadas por esta Ordenanza en los restantes aspectos que regulan el emplazamiento, y las distancias y condiciones del Código Civil respecto a luces y vistas.

10. No se autorizarán acuerdos de adosamiento suscritos por propietarios de finca que esté actualmente edificada sin adosarse a lindero y cuyo volumen sea ya la totalidad del autorizado en esa finca.

2.132.—Parcela mínima.

1. En edificación unifamiliar, el criterio de parcela mínima a efectos de licencias de parcelación, viene determinado por la obtención de una capacidad normal de edificar, (una vivienda mínima para la parcela mínima absoluta) regulada por la proporción modular entre los metros cuadrados de parcela y los que se pueden utilizar para edificar. En el tamaño y forma que deba darse a las parcelas quedan implicados los aspectos de adosamiento y máxima longitud de agrupación, no siendo admisible ni la creación de parcelas inedificables, ni de aquéllas que para poderse edificar requiriesen acudir a adosamientos mayores de los autorizables, sin la excepción prevista en 2.131.9.a.

2. Por la misma razón, esas dimensiones de parcela son las mínimas para que la parcela sea edificable, coincidiendo los conceptos de parcela mínima a efectos de parcelación y de edificación. Para el tamaño mínimo de la parcela así fijado sólo se puede autorizar la edificación de una sola vivienda, no autorizándose dos hasta tamaños de al menos el doble del indicado, y así sucesivamente para cada número de viviendas.

3. A los efectos de parcelación, además de cumplir con la superficie mínima, las parcelas resultantes deberán contar con una dimensión mínima en cualquier estrechamiento de la medida siguiente:

- 13 metros en la disposición aislada.

- 6 metros en disposición agrupada a ambos lados.

4. Las medidas mínimas del punto anterior no son de aplicación a efectos de licencia de edificación siempre que se cumpla la superficie mínima y se puedan físicamente realizar construcciones de acuerdo con las presentes Ordenanzas.

5. La existencia de parcelas inferiores a la mínima a efectos de edificación o la imposibilidad de alojar los volúmenes autorizados debido a irregularidad de la parcela, son causa de normalización obligatoria; tema que no tiene más salida que la agregación de la parcela insuficiente con otra colindante hasta alcanzar el umbral mínimo.

6. Las viviendas existentes, independientemente de la superficie de su parcela, salvo que estén expresamente en algunos de los supuestos contemplados en el artículo 1.88 de la Normativa, podrán realizar todo tipo de reformas interiores, así como ampliaciones de las mismas hasta alcanzar una superficie máxima de 120 m2 o bien dos plantas de altura, cuando se encuentren en medianería con otras que ya las tengan consolidadas.

2.133.—Ordenación de la parcela.

1. En vivienda unifamiliar deberá concretarse en los proyectos la ordenación de la parcela.

2. Al menos la mitad de la zona de terreno no ocupada por la edificación debe quedar ajardinada y, por tanto no pavimentada.

3. Los arbolados existentes se tratarán del modo establecido en la Ordenanza IV.

4. En edificación unifamiliar pueden ejecutarse cierres de parcela, con las siguientes características:

- En las alineaciones a calle la máxima altura para cierre de fábrica continuo será de un metro sobre la rasante; pudiendo disponerse sobre esta zona de basamento hasta 60 cm. de altura en fábrica formando celosía calada.

- Si el cierre se ejecuta con verja metálica puede alcanzar altura de dos metros y medio sobre la rasante, y su disposición puede ser arrancando desde el terreno o sobre muro de fábrica de las características indicadas en el apartado anterior, si bien respetando en todo caso la altura total máxima de dos metros y medio sobre rasante.

- En los linderos entre distintas propiedades pueden disponerse cierres continuos de hasta 2 metros de altura sobre el nivel de rasante en cada punto.

- En todos los casos anteriores, puede ejecutarse seto vivo con altura máxima de dos metros y medio, sobre el nivel del terreno del lado del cierre que sea más bajo. El seto vivo puede emplearse también independientemente como único elemento de cierre. No se podrán plantar árboles o arbustos a menos de 2 metros de las fincas colindantes.

- Todos los materiales empleados en los cierres tendrán calidad y acabados equivalentes a los empleados en las fachadas de los edificios.

- Las construcciones auxiliares destinadas a garaje, o guarda de utensilios deben situarse respetando las luces rectas de la edificación principal; pero el retranqueo a linderos (y no el de la alineación) puede suprimirse, siempre que su altura total, en la zona de contacto, no rebase de la establecida como máxima para los cierres de fábrica continuos, (es decir, de dos metros). En todo caso, las cubiertas deberán verter aguas dentro de la parcela propia, y no podrán ser practicables, si el adosamiento es a lindero con otras propiedades. Los cuerpos de la edificación, sea principal o auxiliar, que rebasen de esa altura máxima se retranquearán de los linderos siguiendo la norma general, excepto los de una sola planta; para ellos se admite el emplazamiento libre respecto de linderos, siempre que toda la construcción se sitúe por debajo de los planos imaginarios que, apoyados en la línea de remate de los cierres de fábrica continuos de altura máxima, tengan una inclinación respecto del plano horizontal de 300. En todo caso, se mantendrá la prohibición de hacer practicables las cubiertas en distancias inferiores a tres metros del lindero ajeno.

Sección III. Baja densidad

2.134.—Definición.

1. Se caracteriza por tratarse de edificios residenciales, situados aislados unos de otros y rodeados por espacios libres de carácter privado, dentro del prototipo convencional conocido como edificación abierta.

2.135.—Regulación de usos.

1. Los usos admisibles en esta tipología son los mismos que en la edificación unifamiliar, artículo 2.128., excepto en el sentido de que la vivienda puede ser de la modalidad de pisos en edificios colectivos (pero también unifamiliar si se desea).

2. Se admiten, además, edificaciones destinadas a equipamientos privados de tipo terciario —comercial, de oficinas y servicios, dentro de los 4 y 5 del artículo 2.32.—, pero en edificios exclusivos y no en las plantas bajas con viviendas superpuestas.

2.136.—Aprovechamientos y alturas.

1. El aprovechamiento se fija, para esta tipología, en la cuantía modular de 0,7 metros cuadrados de construcción por cada metro cuadrado de parcela neta (m2/m2); y se computa en la forma establecida en las Condiciones Comunes de la Ordenanza IV.

2. Para poder alcanzar la totalidad del aprovechamiento, medido en superficie de construcción, es preciso que la parcela disponga de unas proporciones regulares mínimas; que de no producirse, constituyen una limitación objetiva intrínseca sin otras consecuencias.

3. Los aprovechamientos no utilizados en planta baja se desplazan indiferentemente a los superiores, dentro del conjunto general.

4. La altura máxima es, con carácter general, de tres plantas sobre rasante. En parcelas o zonas extensas que se traten conjuntamente, caben combinaciones de esa altura con las de cuatro, dos y una plantas, siempre que la media ponderada (suma de los productos de cada una de las alturas posibles —de una a cuatro— por las superficies de planta a que se aplican, dividida por la suma de las superficie parciales), siga siendo de tres. No se fijan alturas mínimas, pudiendo elegirse composiciones de alturas variadas siempre que no rebasen de la máxima, y jugando con las condiciones de retranqueo y luces rectas que en cada caso correspondan.

2.137.—Cubiertas.

1. El caso general se rige por las Condiciones Comunes de la Ordenanza IV.

2. En esta tipología de baja densidad, sea en su modalidad de uso de vivienda unifamiliar o colectiva, se admiten terrazas, cubiertas o, no, en todas las plantas; sin que sean de aplicación las condiciones de desnivel y distancia establecidas en el caso de la edificación cerrada para las construcciones en planta baja con cubierta plana, respecto de las de planta primera, ya que los usos deben ser los mismos en todas las plantas.

2.138.—Plantas bajas, sótanos y semisótanos.

1. En baja densidad, la planta baja no podrá ocupar más del 35% de la superficie de la parcela. Se admite una disposición con planta baja diáfana y circulable en todo o en parte. no computándose esas zonas dentro de la ocupación en planta baja.

2. Sótanos y semisótanos se regulan del modo señalado en el artículo 2.69.2., Condiciones Comunes de la Ordenanza IV.

2.139.—Emplazamientos.

1. Los emplazamientos de las edificaciones se determinan como variables, según las regulaciones de retranqueos y luces rectas fijados en la Ordenanza IV.

2. Los emplazamientos de cada uno de los cuerpos posibles de distinta altura se determinan separadamente y por sí mismos.

3. Las plantas superiores no tienen más límites en su disposición que los obtenidos de los retranqueos y las luces rectas; no siendo tampoco preciso que sean iguales entre las distintas plantas altas. Sin embargo, se fija que el máximo desarrollo que puede alcanzar una sola edificación en cualquier sentido deberá inscribirse en el interior de un círculo de 30 metros de radio; estableciéndose, además, como dimensión máxima para fachadas en línea continua, la de 20 metros.

4. Se admite con carácter general la posibilidad de que se establezcan pactos privados entre propietarios colindantes en el sentido de adosar por el lindero sus edificaciones, con las mismas condiciones exigidas en el artículo 2.131.6 (deberán formalizarse en escritura pública e inscribirse en el registro de la propiedad), y siempre, que el conjunto de los cuerpos de edificación que se adosen cumpla con lo establecido en el punto anterior en cuanto a desarrollo máximo total de la edificación. Esta ordenanza puede aplicarse, igualmente, al caso de edificación desarrollada sobre parcela originalmente única, que luego se desea que pase a dividirse por portales, o piezas independientes, admitiéndose en ese caso la división de la parcela original en varias, aunque éstas no cumplan con los mínimos fijados para parcela mínima exenta y siempre que la edificación alojada en su interior cumpla con sus distancias y retranqueos preceptivos en sus frentes retirados de lindero, y sus condiciones de adosamiento figuren como pacto con las otras parcelas a las que se adosan en el documento público requerido. Estas condiciones se recogerán de forma expresa en la licencia de parcelación correspondiente.

5. El adosamiento de la edificación entre diferentes parcelas rebaja las dimensiones necesarias para parcela mínima edificable, por lo que se admitirán divisiones de parcelas por debajo de aquéllas, siempre que se demuestre que, mediando la condición de adosamiento, se cumplen todas las restantes condiciones de ordenanza que regulan retranqueos, luces rectas, emplazamientos, etc.

6. Los adosamientos que se pacten deberán cumplir con la condición de cubrirse mutuamente al menos el 50% de la superficie de los muros adosados de ambas propiedades; debiendo decorarse las zonas no cubiertas, con materiales de fachada y en la misma forma que las restantes del mismo edificio. La composición de fachadas de los diferentes cuerpos de edificación adosados deberán realizarse unificando colores y formas, de modo que el conjunto resulte armonioso y coherente.

7. Si el adosamiento estuviera acompañado de servidumbre de luces y vistas, puede reducirse el porcentaje de cobertura mutua, o aun suprimirse por completo. En este caso se trataría propiamente de adosamiento a lindero con luces y vistas; figura que aquí se declara también como admisible, y con iguales requisitos que los fijados para el adosamiento entre edificaciones.

8. El Ayuntamiento podrá imponer el adosamiento de edificaciones en los casos en que esa solución sea beneficiosa por razones de parcelación o de composición general, y supuesto que no se haya producido acuerdo voluntario entre los propietarios implicados. En caso de presentarse ya edificaciones adosadas en alguno de los linderos, de modo que presenten sus medianerías al descubierto, el adosamiento se declara obligatorio en todo caso, realizándose en los términos ya descritos.

2.140.—Parcela mínima.

1. Las medidas de parcela mínima a los efectos de parcelación son: 500 m2 de parcela y 12 metros de dimensión mínima.

2. Por debajo de esas medidas las parcelas aún siguen siendo edificables, aunque con proporciones estrechas, fijándose aquellas medidas también como parcela mínima a efectos de edificación, pero con las condiciones del punto siguiente.

3. La falta de las dimensiones indicadas en el punto 1, en parcelas ya existentes, dará lugar a la realización de normalización obligatoriamente, en general dirigida a agregar varias parcelas para obtener unas resultantes que sí cuenten con las condiciones mínimas. Pero será admisible la renuncia voluntaria a ella y, por lo tanto, la edificación de parcelas inferiores a la mínima, siempre que esa edificación sea materialmente posible, al aplicar el resto de la normativa; o resolver el tema pactando adosamientos, si resulta factible.

4. La solución de normalización más común para estos casos será la constitución de propiedad proindivisa, con participaciones proporcionales, agrupando la parcela inedificable a otra u otras colindantes, de tal modo que su conjunto resulte superior a la parcela mínima. Cuando exista la posibilidad de producir la agrupación a varias fincas colindantes indistintamente, se preferirán las que no tengan agotadas sus posibilidades de edificación conforme al planeamiento; y dentro de ellas, la que no esté edificada con construcciones permanentes. La normalización se producirá aun cuando la parcela inedificable esté ocupada por edificaciones permanentes; excepto que se produzca la renuncia expresa de los interesados y por el Ayuntamiento se considere aceptable la pervivencia de las edificaciones existentes indefinidamente, pues éstas pasarían a ser la única opción de edificación en ese terreno.

2.141.—Ordenación de las parcelas.

1. Los proyectos de obras de nueva planta deberán contener el proyecto de ordenación de la parcela, donde se especifiquen los usos de todas las superficies en planta baja, tanto las de terreno como las edificadas o cubiertas; señalándose las partes ajardinadas, las pavimentadas, la situación de arbolado y las cotas o nivelaciones de todas ellas. Una vez aprobada la ordenación que así se plantee, ésta pasará a ser la obligatoria dentro de la parcela en todos los aspectos citados, debiéndose de solicitar licencia para cualesquiera modificación que posteriormente pudiera plantearse.

2. Los arbolados existentes se tomarán en consideración en el sentido fijado en la Ordenanza IV.

3. Los cierres de parcela pueden adoptar las mismas características que los señalados en la edificación unifamiliar, artículo 2.133.

ORDENANZA VII. INDUSTRIA Y COMERCIO

2.142.—Tipologías.

1. Dentro de las tipologías de edificación que se admiten en el suelo industrial, estas Ordenanzas distinguen las siguientes:

- Gran Industria.

- Industria mediana y pequeña.

- Comercio.

2. A excepción de las zonas en que se señalan expresamente estas tipologías, y de los casos previstos en el Suelo Urbanizable y No Urbanizable, no se autorizan actividades industriales como tales en ninguna otra zona; las actividades análogas a las industriales, pero en la dimensión de talleres artesanos, son las únicas que se admiten mezcladas dentro de las zonas no industriales y, aun en ese caso con las limitaciones de ubicación o tratamiento que se establecen para los usos de locales abiertos al público y locales de trabajo, tal como éstos se definen en la Ordenanza II.

3. Las actividades que se acogen en la tipología comercial se refieren fundamentalmente a actividades productivas urbanas que producen conflicto con los edificios residenciales, tales como la artesanía, la pequeña industria urbana compatible y el almacenaje comercial, en este caso para distribución o venta al por mayor, y también los usos hoteleros, hosteleros y recreativos.

Expresamente se prohíbe como uso comercial la tipología de centro comercial, o la gran superficie destinada a una línea de productos concreta, cualquiera que fuere su superficie, salvo en las unidades de ejecución definidas en el acuerdo de aprobación provisional por el Ayuntamiento, en el área de Paredes, en los apartados 3 y 4 del punto 5º, y que colindan con Parque Principado.

No tendrán, a estos efectos, la consideración de tipología de centro comercial o gran superficie, las actividades empresariales productivas existentes que, estando instaladas en suelo urbano, compatibilicen proceso productivo con la exposición y venta de sus productos, y que por su incidencia e incompatibilidad de usos con el suelo urbano residencial deban ser trasladadas a otras áreas de Suelo Urbano No Consolidado aptas para su implantación.

4. Los centros comerciales de barrio, de superficie inferior a 2.000 m2 son admisibles dentro de las tipologías cerradas y dentro de la tipología de Ordenación de Volúmenes, en edificio propio.

Gran Industria

2.143.—Caracterización.

1. Bajo esta denominación se recogen las instalaciones industriales que no se limitan al interior de una nave, sino que funcionan como un complejo de instalaciones con diversidad de usos y cometidos, con sus propias circulaciones y calles interiores, unificando todo ello por pertenecer a una misma empresa y bajo proceso productivo principal único. Excepcionalmente, se pueden también englobar en esta calificación conjuntos de naves de distinta titularidad, pero surgidas simultáneamente bajo un sistema de gestión y mantenimiento conjunto de las partes comunes.

2. Las calles y espacios entre naves forman parte del complejo y no tienen porqué ser de uso público, ni estar sometidas a la rigidez que eso implica, sino que son elementos modificables al servicio de la producción. Tampoco, por lo tanto, los conceptos de aprovechamientos edificables sobre las parcelas netas (lo que no son viales) tienen gran sentido, al diluirse la diferencia entre espacios edificables y red viaria; mientras que las alturas de las construcciones se condicionan más al proceso productivo que a disposiciones de aprovechamiento urbanístico.

3. Las instalaciones de este tipo funcionan, con frecuencia, con una gama amplia y variada de servicios y usos secundarios, que son fundamentalmente admisibles, siempre que no presenten problemas de incompatibilidad entre sí, y en función del uso principal. Como temas más verosímiles pueden citarse: oficinas, relación y esparcimiento del personal (comedores, cafeterías, zona deportiva), comercio (fundamentalmente economatos) hospitalillos o centros de primeros auxilios, etc.

4. Dependiendo del nivel de agresividad, polución, riesgo, etc., es decir, de la clasificación de la propia industria y de sus niveles de posible corrección se admitirán o eliminarán los usos que puedan suponer una permanencia prolongada innecesaria fuera de las horas de trabajo, como podría ser el caso de vigilantes, guarderías infantiles, etc. La vivienda, en concreto, queda prohibida siempre que las condiciones de salubridad bajen de los niveles para ellos establecidos en la regulación de actividades.

5. No se admiten, ni como uso principal, ni dentro de los secundarios, los clasificados como actividades insalubres, nocivas y peligrosas, salvo que sean objeto de medidas correctoras eficientes y el expediente de calificación sea informado favorablemente por el órgano ambiental competente del Principado de Asturias. El régimen general de aplicación de esas medidas se rige por la legislación vigente en la materia, en lo que a éste aspecto se refiere y en función de su propia tramitación independiente, debiendo condicionarse su aplicación a los efectos que se produzcan hacia el exterior, en relación con otras instalaciones dentro y fuera de la zona industrial, y en particular con vivienda existente dentro o fuera de ella, graduándose en éste último caso con el mayor grado de exigencia. Tampoco se admiten en este suelo los aparthoteles.

6. En los aspectos que no se tratan aquí expresamente, se aplican las condiciones previstas para todo el suelo urbano destinado a edificación industrial; mientras que en los que sí se tratan, predominan las presentes regulaciones.

2.144.—Aprovechamientos.

1. El aprovechamiento se fija en la proporción de 0,5 m2 de suelo de edificación por cada metro cuadrado de superficie neta de parcela; cifra en la que se incluyen todos los usos edificados cerrados en cualquier planta sobre rasante. No se contabilizan las construcciones no habitables ni practicables, cuando son cuerpos de edificación independientes.

Esa edificabilidad se aplica por suelos pisables, con independencia de la altura del local o nave.

2. No se fija concepto de edificación insuficiente en Gran Industria; mientras que el de volumen agotado no sería una calificación a priori, sino, en su caso, el resultado de agotar la edificabilidad aquí fijada.

2.145.—Disposición de las edificaciones.

1. La disposición de las edificaciones en Gran Industria corresponde a reglas de emplazamiento variable, con retranqueo obligatorio a todos los linderos distintos de vía pública, en magnitud no menor de la mitad de la altura propia, ni de la cuantía absoluta de tres metros; mientras que las separaciones entre distintas edificaciones o cuerpos de edificación en el interior de la parcela no se cuantifican, debiendo establecerse en los proyectos de edificación de acuerdo con las necesidades de relación, iluminación y ventilación de los locales. La línea de alineación en este suelo se fija en el cierre exterior de la parcela.

2. Las construcciones no habitables, como puedan ser chimeneas, depósitos, hornos, etc., cuando son edificaciones independientes, deben situarse siguiendo los condicionamientos de retranqueo negativamente; es decir, por la influencia o limitaciones que pudieran producir en las edificaciones que sí precisan respetar esa condición.

3. Como dimensión mínima para la altura libre de techo en locales habitables, es decir, los de permanencia o trabajo habitual, se fija la de 2,5 metros, en locales comerciales, de servicios, oficinas y despachos; en los demás casos la altura deberá ser de 3 metros.

4. Sólo son determinantes, para la regulación de las edificaciones en el caso presente, el aprovechamiento y la disposición de la edificación, con su juego de distancias mutuas. No se fijan, en consecuencia, ni máxima ocupación en planta de la parcela, ni altura máxima en metros ni en número de plantas, pudiendo ocuparse en su totalidad las plantas semisótano o sótano para uso de estacionamiento, carga y descarga e instalaciones generales, siempre que conste pacto de adosamiento con las propiedades colindantes, salvo que el lindero sea vía pública o terreno público, en cuyo caso la corporación resolverá expresamente cada situación atendiendo al interés público de la actuación.

5. Los locales deberán obtener iluminación y ventilación en términos proporcionados con lo requerido por la legislación de seguridad y salud en el trabajo, y con la naturaleza y requerimientos del proceso concreto que en el local se realice. Cada tipo de producción precisa unos niveles de iluminación y unos ritmos de renovación del aire diferentes, y es en función de ellos como debe justificarse lo que se proyecta en cada caso.

6. La ventilación deberá justificarse expresamente, sea natural o artificial, según el tipo de actividad que se realice y las condiciones de los puntos de toma y expulsión del aire, en su circulación a través del local. En todo caso, la renovación de aire no deberá bajar de 30 m3 por persona y hora, o de tres renovaciones completas por hora, en caso de trabajos sedentarios en ambientes no calurosos ni contaminados por el humo del tabaco y de 50 m3 en los casos restantes, a fin de evitar el ambiente viciado y los olores desagradables.

7. La capacidad de cualquier local para acoger puestos de trabajo permanentes, será tal que para cada plaza correspondan, al menos, 2 m2 de superficie, libre por trabajador.

2.146.—Parcela mínima.

1. La calificación de gran industria es inherente a las instalaciones de esa naturaleza y presupone el destino preferente de un área concreta a la utilización precisamente por la empresa o entidad de que se trate, de tal modo que podrá ser modificada posteriormente la zona que para ella se señale, sí, por ejemplo, se producen ampliaciones de la zona utilizada por esa industria concreta a costa de áreas industriales destinadas, en principio, a otra tipología de utilización. Los cambios de titularidad de los terrenos o las incidencias del proceso industrial pueden dar lugar, consecuentemente, a cambios en la zonificación, que se tramitarían como Modificación del Plan General. Igualmente se pueden justificar cambios en la red viaria de la zona para facilitar la continuidad de las instalaciones, siempre que exista proporción razonable entre la envergadura del cambio y la importancia de los fragmentos separados.

2. La superficie mínima para el desarrollo de instalaciones de este tipo será de 10.000 m2 y de tal modo que forme conjunto físicamente continuo; lo que no afectaría a instalaciones ya existentes que, ajustándose a la naturaleza de la actividad aquí descrita, no alcanzasen estas condiciones.

2.147.—Ordenación de las parcelas.

1. Las circulaciones interiores, el estacionamiento, la carga y descarga, y el almacenamiento y manipulación de materias primas y productos, se realizarán íntegramente dentro de los terrenos de la industria; no gravitando por lo tanto, en absoluto, sobre las vías públicas periféricas o interpuestas.

2. Los cierres periféricos a las parcelas podrán alcanzar una altura máxima de 2 metros sobre rasante, si son de obra de fábrica, y hasta tres metros si son de alambrada o seto, o suplementan, en esos materiales, la altura de los anteriores.

Mediana y Pequeña Industria

2.148.—Caracterización.

1. A esta Ordenanza se acogen las diversas zonas que se califican para uso industrial, en este Plan General, dentro del modelo más habitual, la industria mediana y pequeña, que, a diferencia de la Gran Industria, se caracteriza por la convivencia de diversas empresas o instalaciones con su propio funcionamiento independiente y alojadas en sus respectivas parcelas, con viarios exteriores de acceso y circulación; siendo lo habitual que cada industria conste de una sola nave o instalación, o en todo caso, pocas distribuidas dentro de un esquema sencillo de relaciones.

2. Se considera como mediana industria la que se desarrolla en parcelas de 2.000 o más metros cuadrados, y como pequeña industria la que se sitúa sobre parcelas entre 2.000 y 200 metros cuadrados.

3. Se admite la presencia simultánea de ambos tipos de industria (y parcelación), en las condiciones que más adelante se exponen.

4. Dentro de las zonas industriales previstas, caben los usos y actividades industriales, los comerciales, y los de almacenes, en modalidades limpias, es decir, no calificadas como actividades molestas, insalubres, nocivas o peligrosas, o que dentro de esa calificación, admitan la adopción de medidas correctoras sencillas y seguras. El alcance de las medidas correctoras para que una industria potencialmente no limpia llegue a ser considerada como tal y las precisas en las relaciones entre unas y otras instalaciones y en las de las industrias con otras actividades, según sus grados de compatibilidad o de interferencias mutuas, debe tomarse de la legislación de Actividades y de sus matizaciones en la Ordenanza III. Puede admitirse en estas zonas usos comerciales (y aun de hostelería, o recreativos), dándose por supuesto que su instalación supone la aceptación de las condiciones de relación entre las distintas actividades características de las zonas industriales y de la específica de que se trate. No se admiten, en cambio, las viviendas, ni los aparthoteles.

2.149.—Aprovechamientos.

1. El aprovechamiento no rebasará de la cuantía de 1 m2 de superficie construida de edificación por cada metro cuadrado de superficie neta de parcela, en Mediana y Pequeña Industria; cifra en la que se incluyen todos los usos edificados cerrados sobre rasante.

2. No se fija concepto de edificación insuficiente en Industria Mediana y Pequeña.

2.150.—Disposición de las edificaciones.

1. La disposición de las edificaciones en esta Ordenanza es del tipo denominado como emplazamiento variable en la Ordenanza número IV, regulándose, en consecuencia, tal como en aquéllas se describe. Con las siguientes peculiaridades:

- No se establecen retranqueos a linderos, aunque sí la obligación de decorar como fachadas los muros que no resulten cubiertos por otros de las parcelas adyacentes; y las luces rectas a linderos deberán ser de una dimensión base igual a la altura propia, salvo acuerdo, en documento público, de distanciamiento mutuo entre los colindantes, que garantice el cumplimiento de luces rectas a través de lindero.

- La alineación exterior actúa en el modo normal, como lindero con retranqueos de las naves a alineación de 5 metros y luces rectas. No tienen ese efecto, en cambio, los trazados de calles particulares.

- Los límites de las parcelas útiles con terrenos de otra clasificación (Suelo No Urbanizable o Suelo Urbanizable) deberán ser también objeto de retranqueos y luces rectas, como lindero con esos efectos; haciéndose el cierre de la parcela, en este caso, obligatoriamente con seto vivo (protegido o no con alambrada o reja), y no con obra de fábrica.

- En los casos en que se produzcan secuencias de la edificación de diferentes parcelas adosadas entre sí, las nuevas construcciones deberán producir separaciones cortafuegos, de 4,5 metros de ancho, cada 150 metros.

- Podrán ocuparse en su totalidad las plantas semisótano o sótano, siempre que conste pacto de adosamiento con las propiedades colindantes afectadas.

2. Los locales habitables, dentro de esta Ordenanza, se diferencian para su tratamiento en dos paquetes diferentes:

- Locales con disposición y altura de techos del tipo de piso o espacio entre forjados horizontales; es idéntico al caso general desarrollado en la Ordenanza IV.

- Locales con disposición de nave, o del tipo de piso entre forjados pero con gran altura de techos (alrededor de 4 metros o más); son los propiamente característicos de los usos industriales.

3. Los locales del segundo tipo descrito, es decir, los de disposición típicamente industrial, deberán obtener iluminación y ventilación en términos proporcionados con lo requerido por la legislación de “higiene y seguridad en el trabajo”, y con la naturaleza y requerimientos del proceso concreto que en el local se realice. Cada tipo de producción precisa unos niveles de iluminación y unos ritmos de renovación del aire diferentes, y es en función de ellos como debe justificarse lo que se proyecta en cada caso.

4. En los locales habitables del tipo de nave industrial, la iluminación se justificará expresamente para la actividad que vaya a desarrollarse. Si se utiliza iluminación natural, la superficie de huecos con vidrio transparente no podrá bajar de la proporción de 1/8 de la de la planta del local, si los huecos se sitúan en posición vertical. Si los huecos se sitúan inclinados mirando más abiertamente hacia el firmamento, la superficie del hueco tomará el valor previsto para ese caso en la Ordenanza IV. Si sólo se utilizara iluminación artificial (convenientemente justificada) o los huecos de iluminación se sitúan en cubierta y no interfieren sus luces rectas con otras edificaciones u obstáculos, las construcciones pasarían a distanciarse entre sí solo por el criterio de retranqueos y no por el de luces rectas.

5. En los locales habitables para trabajo, de tipo nave, la ventilación deberá justificarse expresamente, sea natural o artificial, según el tipo de actividad que se realice y las condiciones de los puntos de toma y expulsión del aire, en su circulación a través del local. En todo caso, se cumplirán al menos las condiciones indicadas en el artículo 2.145.6 de este título, la renovación total del aire del local no menos de tres veces por hora. La capacidad de cualquier local del tipo nave para acoger puestos de trabajo permanentes, será tal que para cada plaza correspondan, al menos, 2 m2 de superficie y 10 m3 de volumen de aire.

6. La altura máxima de las edificaciones será de 12 metros a cornisa, con excepción de los elementos no habitables del proceso productivo que, razonablemente, precisen una altura superior (sobre la cual, naturalmente, guardarán los correspondientes retranqueos y luces rectas de otras construcciones). No se fija altura mínima.

7. No se fija ocupación máxima del terreno.

8. El tratamiento de los desniveles entre las diferentes edificaciones adosadas se atendrá a lo establecido en los artículos 2.82, 2.93 y 2.109.

9. La distribución interior en diferentes plantas o niveles responderá a las necesidades de cada uso, y de sus instalaciones complementarias, siendo libre dentro del cumplimiento de su programa y de sus propias regulaciones de actividad.

2.151.— Parcelación.

1. La parcela mínima a efectos de parcelación se fija en 2.000 metros cuadrados. Pero se admite la división de fincas de más de 2.000 m2 en partes de hasta 200 m2 siempre que el conjunto de ellas se mantenga vinculado como agrupación en la forma expresada a continuación.

2. La parcela mínima a efectos de edificación se fija en 200 m2, en los que además deberá poderse inscribir un círculo de diámetro 9 metros y las dimensiones máximas o mínimas no guardarán una proporción mayor de 5 a 1. Por debajo de la medida indicada, deberá procederse a la agregación obligatoria de parcelas para dar cumplimiento a los fines de edificación.

3. Se procurará agrupar las parcelas inferiores a 2.000 m2 en lotes iguales o superiores a esa medida, organizando las parcelas menores como subdivisiones de éstas, con sistemas de accesos propio, e independiente del viario general público. Este último tiene sólo por objeto el acceso a las parcelas de tamaño mediano o a las agrupaciones de las pequeñas, pues, de otro modo, resultaría una red viaria general desproporcionada en extensión. El viario complementario para dar acceso a las parcelas menores dentro de las agrupaciones, tendrá carácter privado y será propiedad mancomunada de todas las parcelas que por él tomen acceso. La proporción de superficie que a cada una de las parcelas corresponda dentro de ese viario privado tendrá la consideración de parcela neta, a efectos del cómputo de aprovechamiento.

4. Los accesos al viario público se darán preferentemente, a través de los viarios privados, debiendo distanciarse entre sí o con las salidas de los viarios privados no menos de 14 metros; o, alternativamente, adosarse.

5. Los viarios privados de acceso tendrán una anchura no inferior a 6 metros, si su longitud no rebasa de 60 metros y del 10% de su longitud si es superior, hasta un máximo de 15 metros previstos para los viales públicos.

6. Los proyectos de parcelación y reparcelación, dentro de las zonas de pequeña industria, deberán señalar con precisión las agrupaciones que se producen y sus accesos privados; y en las escrituras de cada una de las fincas componentes deberá hacerse constar la condición de mutua vinculación que entre sí guardan las parcelas agrupadas. En cambio, a los efectos edificatorios no es preciso recurrir a documentos colectivos, tales como ordenaciones de volumen o estudios de detalle. Cada parcela puede situar sus volúmenes individualmente, manteniendo con claridad, en todo caso, la diferencia en relación con las vías públicas o privadas; de las que las segundas no obligan a retranqueos.

7. Sólo se admiten edificios exclusivos dentro de cada parcela.

2.152.—Ordenación de las parcelas.

1. Las vías públicas de los polígonos se utilizarán únicamente para circulación y estacionamiento ocasional; pero no para carga o descarga ni para almacenamiento, aun cuando sólo fuera temporal. Al interior de las parcelas privadas deberá resolverse el aparcamiento, en las proporciones fijadas en la Ordenanza III; y además, el estacionamiento de sus vehículos propios y el desarrollo de la carga y la descarga. Estos últimos aspectos deberán razonarse y justificarse caso por caso, y las condiciones aprobadas en la licencia de obras en relación con ellos quedarán como referencia obligatoria en el funcionamiento posterior de la instalación, que podrá suspenderse o clausurarse si esas condiciones se dejaran de cumplir.

2. Los cierres periféricos de las parcelas podrán alcanzar una altura máxima de 2 metros sobre rasante, si son de obra de fábrica, y hasta tres metros si son de alambrada o seto, o suplementan en esos materiales la altura de los anteriores.

Comercio

2.153.—Caracterización.

1. Los usos permitidos en esta tipología son los señalados en el artículo 2.142.3. No se admite el uso de vivienda, pero si el residencial hotelero, excluidos los aparthoteles, aunque como uso compatible, y supeditado a las condiciones de convivencia con el resto de usos propios de la zona.

2. Las viviendas existentes pueden mantenerse indefinidamente, e incluso ser objeto de reformas o ampliaciones aunque también con la condición tan solo de uso compatible.

2.154.—Condiciones diversas.

1. Las condiciones de disposición de las edificaciones, parcela mínima, ordenación de parcela, estacionamiento y cierres, son iguales que para Gran Industria o Mediana y Pequeña Industria, mientras que en cuanto a aprovechamiento los módulos se establecen para las diferentes UH en los cuadros numéricos del estudio de gestión.

2. Cada uno de los usos permitidos en esta tipología cuenta con sus propias regulaciones sectoriales como actividad, a las que deben atenerse sin que este Plan General establezca otras condiciones diferentes de las ya citadas.

ORDENANZA VIII. EQUIPAMIENTOS E INFRAESTRUCTURAS

2.155.—Tipologías.

1. Dentro de esta Ordenanza se engloban los terrenos sobre los que se desempeñan funciones de servicios colectivos de la comunidad, sean en su versión social o en la de infraestructuras físicas. Por lo tanto, las tipologías de edificación y uso de esta Ordenanza son, precisamente, las que se señalan en su título:

- Equipamientos.

- Infraestructuras.

2. En las infraestructuras físicas se distinguen, a su vez, las que se refieren a red viaria para peatones y vehículos en general, al transporte ferroviario (RENFE y FEVE), y las restantes (energía eléctrica, agua, alcantarillado, gas, telefonía y comunicaciones).

3. Las tipologías de esta Ordenanza se definen más bien en función de su uso que de una determinada forma de la edificación. No obstante, el uso citado determina por completo las formas edificatorias, aun cuando se trate de varias diferentes, y sigue estando justificada su definición conjunta, dentro de la sistemática de esta normativa. En la práctica, de todos modos, se usan formas propias de casi todas las tipologías clásicas hasta ahora desarrolladas separadamente (cerrada, abierta, nave) aparte de otras propias y de las meras instalaciones al aire libre. Las formas edificatorias se dan por definidas en su lugar oportuno, aunque aquí se fijen sus condiciones esenciales; y las regulaciones de estas tipologías se ocupan más bien de sus aspectos de régimen y utilización.

2.156.—Sistemas generales.

1. Se encuadran como Sistema General los elementos que se consideran fundamentales para la estructura general urbanística del territorio. La consideración como Sistema General constituye una declaración de rango; pues, las tipologías que los forman son, las mismas que se tratan en el resto de esta Ordenanza VIII, y sus condiciones se tratan con independencia de su carácter general o local, y de su clasificación. Cuando se trata de sistemas generales, se pueden distinguir cinco casos diferentes en cuanto a su clasificación:

- Sistemas con promoción y operador propio, destinados a transporte e infraestructuras. En este caso, la condición de Sistema General actúa como clasificación, indiferentemente de su situación en entorno urbano, urbanizable o no urbanizable; y cuentan con su propio marco legal sectorial.

- En las dotaciones colectivas de equipamiento, se distinguen cuatro situaciones posibles:

- En Suelo Urbano, las ya existentes, y las procedentes de Suelo Urbanizable, una vez realizadas.

- En Suelo No Urbanizable, las que se encuadran enclavadas en esa clase de Suelo, y su desarrollo y puesta en servicio no requieren una transformación a otra.

- En Suelo Urbanizable, las que se vinculan al desarrollo de esta clase de Suelo, y en las que pueden a su vez distinguirse dos casos:

- Las que se engloban en ámbitos o sectores de usos lucrativos, que entran en la consideración de Sistema General en la medida o cuantía en que rebasan de los módulos de dotación local fijados reglamentariamente.

- Los que constituyen por sí mismos un ámbito completo destinado a ese uso.

Las particularidades de los Sistemas Generales situados en Suelos Urbanizables y No Urbanizables se tratan en sus Títulos normativos correspondientes.

2. En el caso de las dotaciones colectivas de equipamiento también puede haber piezas con su propio operador, incluso institucional, pero este hecho no constituye un elemento diferencial respecto de la clasificación, como en el caso de las infraestructuras.

2.157.—Caracterización.

1. Se consideran como dotaciones colectivas de equipamiento al conjunto de terrenos e instalaciones cuyo destino es el servicio a la población residente en aspectos de carácter social que esencialmente no se consideran lucrativos. Lo que no impide que en una serie de ocasiones los servicios de que se trate se perciban con una contraprestación económica; pero sin dejar de ser, por ello, áreas de actividad socialmente controladas a través de la Administración, cuando no es ella misma la que las desarrolla:

a. Se engloban dentro de este encabezamiento todos los aspectos contemplados en el anexo al Reglamento de Planeamiento, con excepción del aparcamiento y la red de itinerarios peatonales, que en la presente normativa se consideran como parte de la red viaria.

b. Los equipamientos supramunicipales son Sistema General por definición; señalándose el que se encuentra en ejecución y algunas zonas de Suelo Urbanizable donde pueden situarse otros nuevos de esas características, en la zona de Folgueras, en la que deberá utilizarse la zona de Vega del Nora para continuar creando el Sistema General de parque de ribera, adscrito en este caso a ese Sector de Suelo Urbanizable. En cuanto a equipamientos locales, se incluyen en Sistema General las zonas de parque de ribera del río Nora o protección de autovías en Lugones y Pola, quedando en este caso incluidos dentro del Suelo Urbanizable y adscritos a él para su obtención.

2. Las carreteras de rango nacional y regional que atraviesan el Concejo, más las de carácter local que se señalan en el plano 1.2, constituyen el Sistema General de red viaria; mientras que el resto de vías públicas no precisan ser consideradas a estos efectos, siendo suficiente su consideración como tales. Las vías de Sistema General que atraviesan las poblaciones, urbanas y rurales, tienen el carácter de travesías siempre y cuando se cumplan las condiciones fijadas al respecto en la Ley y Reglamento de Carreteras, con las consecuencias que de tal consideración se deduzcan. El resto de redes viarias urbanas, peatonales o de vehículos, no pertenecen a este Sistema, y no precisan de especiales determinaciones como tipología de suelo, aparte de las ya establecidas en el título I, dentro de la temática general de urbanización. Todos los tipos de vías citados cuentan con su propio marco jurídico sectorial; y su inclusión en Sistema General es pasiva si ya existen y están en funcionamiento. Si se encuentran todavía en proyecto, su declaración como Sistema puede contribuir a encuadrar la gestión de obtención de los terrenos necesarios.

3. Terrenos e instalaciones para el transporte ferroviario, instalaciones de Renfe y Feve, consistentes en tendidos ferroviarios e instalaciones complementarias, estaciones y talleres; se trata de Sistemas Generales en todos los casos.

4. Las restantes infraestructuras físicas, de abastecimientos o servicios técnicos, cuentan con partes de Sistema General en sus elementos colectores o de transporte dentro del territorio, mientras que sus redes y centros locales de distribución simplemente forman parte de la urbanización.

2.158.—Diversificación de las dotaciones de equipamiento.

1. Se agrupan los diferentes tipos de dotaciones de equipamiento en un par de encabezamientos separados, en función de su mayor o menor relación y mejor o peor convivencia entre sí.

1. Espacios libres y zonas deportivas.

2. Equipamientos de relaciones urbanas.

2.159.—Asignación de uso, carácter, superficie y ámbito.

1. En la presente Norma, las reservas de suelo para creación de nuevos equipamientos se realizarán, con frecuencia, agrupándolas en bloques donde vayan a producirse varios usos de equipamiento diferentes, pero sin tratar de señalar específicamente qué fracción de terreno es de cada uso concreto. La determinación final de la correspondencia entre el terreno y su uso específico es tema que se asigna al proceso de gestión, bastando para este nivel de planeamiento determinar la superficie total de terrenos reservados y los usos que se van a situar sobre ellos, pero de forma global, ya que siempre se trata de asentamientos urbanos complejos y mezclados, con equipamientos existentes y carencias variables en conjunto; y nunca de barriadas autónomas o autosuficientes.

2. Las determinaciones, de todos modos, se producirán en tres niveles diferentes:

• Los equipamientos ya existentes se señalan con el uso concreto al que se destinan y su carácter público o privado. Las posibles variaciones de dedicación se señalan más adelante.

• Parte de los equipamientos de nueva creación se señalan en planos de modo preciso, quedando los restantes (expresados en cuantía) pendientes de determinación.

• Los equipamientos de nueva creación son de cesión obligatoria y gratuita, y su carácter es de uso y servicio público.

3. En todos los casos en que se reservan determinaciones para un momento posterior, estas tendrán lugar durante el proceso de gestión. El planeamiento contiene las cifras globales que deben ser destinadas a estas finalidades en su conjunto.

4. En las determinaciones de gestión se señala cuales son los ámbitos territoriales (Unidades de Actuación, otras modalidades) para la obtención de cada una de las extensiones de terrenos reservados para equipamiento. Dentro de cada uno de esos ámbitos, los terrenos útiles edificables no alcanzarán la condición de solar en tanto no hayan hecho efectiva su participación en la aportación de los terrenos de equipamiento de que se trate.

2.160.—Espacios libres y zonas deportivas.

1. Los espacios libres se diferencian en dos modalidades, plazas o espacios de estancia peatonal de tipo pavimentado, (identificados con la sigla EL), y parques o zonas verdes, básicamente destinados al esparcimiento en un entorno de vegetación, identificados con la sigla V. En las plazas predomina la pavimentación y en los parques la vegetación, aun cuando en estos existan zonas pavimentadas, y en aquellas zonas ajardinadas.

2. Dentro del sistema de parques se admite el uso deportivo, con instalaciones que no rebasen de una ocupación del 30% de la superficie del terreno, y edificaciones que no ocupen más del 15% del suelo, destinadas a ese uso, o a algún equipamiento auxiliar. Esta regulación se aplica también a los terrenos calificados como V-SG.

3. Los centros deportivos que lo son en exclusiva se califican como equipamiento sin más, sigla E.

2.161.—Relaciones urbanas.

1. El equipamiento de relaciones urbanas se diversifica en un par de paquetes esenciales:

a. Centros Docentes: tanto los del programa normal de enseñanza, desde el nivel preescolar, como los especializados en distintas materias o formaciones profesionales o laborales.

b. Equipamiento administrativo y social: Compuesto por los grandes encabezamientos de Administración, social y comercial. Como queda dicho más arriba.

c. Los deportivos pasan a integrarse con los espacios libres.

2. Se enumeran brevemente a continuación los usos que se consideran incluidos en los dos apartados de equipamiento de relaciones urbanas:

- Centros docentes:

• Referentes a: Preescolar, primaria, secundaria y enseñanzas profesionales o especiales de tipo oficial. Los restantes tipos de enseñanza o preparaciones profesionales se incluyen, como usos culturales, en el apartado de servicios sociales. En los que también se incluyen, por el extremo inferior, las guarderías infantiles.

- Equipamiento administrativo y social:

• Administración: Tanto la municipal como la regional y la estatal, pero en todo caso de carácter público. Y dentro de ellas, tanto los servicios burocráticos o instalaciones de oficinas, como las que supongan actividades exteriores concretas, como pueden ser el control del orden público, o cualesquiera otras no repetidas en otros apartados específicos (como pueda ser, por ejemplo, la enseñanza).

• Servicios sociales: De reunión, asistenciales (niños, ancianos o necesitados), sanitarios, culturales, religiosos.

• Servicios comerciales: Instalaciones centralizadas en edificaciones propias, sean de tipo institucional o privado.

3. Aparte de las dotaciones públicas, existen las mismas o análogas actividades desarrolladas por agentes privados, lo que se califica en estas Normas como equipamiento privado. La zonificación para estas instalaciones, que están sometidas a un uso concreto de ese tipo, indica, por un lado, que deben ser dedicadas precisamente a esos usos, y, por otro lado, que gracias a ello participan en el mismo estatuto urbanístico que corresponde al equipamiento propiamente dicho, pero con gestión privada. En general esos usos, comercial, hotelero y recreativo, no se consideran equipamiento y se sitúan de modo indistinto dentro de la trama urbana. Sus superficies no son computables a efectos de cumplimiento de los módulos obligatorios de cesión en Planes Parciales, pero si para evaluar los niveles de equipamiento en áreas concretas. El planeamiento no trata de señalar todas las instalaciones de ese tipo existentes o proyectadas, sino sólo aquéllas en las que pretende que se produzcan o mantengan en lugares concretos, por ser convenientes para el conjunto.

2.162.—Carácter público o privado de los diferentes equipamientos y participación en el proceso de ejecución del planeamiento.

1. El carácter público o privado de los diferentes equipamientos, es decir, la condición de que su titularidad deba o no ser ejercida por entidades de la administración pública, y los terrenos que los sustentan formen parte de las cesiones obligatorias y gratuitas en el proceso de ejecución del planeamiento, se fija del modo siguiente:

- Para los espacios libres, todos los de carácter público se señalan en planos. Los de carácter privado se producen dentro de las zonas edificables como consecuencia de la aplicación de las correspondientes normativas, y como terrenos restantes una vez utilizados los volúmenes edificables. Este tipo de espacio libre privado ni se señala en planos ni es propiamente una categoría aparte del suelo edificable, pues es parte indivisible del que sustenta las edificaciones.

- Para los restantes equipamientos, el carácter privado o público de los existentes se señala en la zonificación; mientras que los que se trata de crear, que no tengan especificación en contrario, son de carácter público; no debiendo destinarse en su desarrollo a funciones, incluso de las ya señaladas como equipamiento, pero que no correspondan a la esfera de la administración pública (aun cuando dentro de estas pueda procederse a su delegación o concesión a terceros, sustitutoriamente).

2.163.—Relación entre equipamiento público y cargas.

1. Los equipamientos de carácter público son parte de los resultados a obtener dentro de la ejecución del planeamiento y, por tanto, no forman parte del conjunto de propiedades que debe costear esa ejecución. Si están realizados con anterioridad, están excluidos de participación en el reparto de cargas y beneficios; y si los produce el proceso presente, su obtención es precisamente una parte de las cargas a repartir entre los terrenos restantes.

2.164.—Relación entre equipamientos privados y cargas.

1. Los equipamientos desarrollados con carácter privado dan lugar a situaciones mixtas de encuadramiento más complejo. Todos los que se desarrollan con carácter indiscutiblemente benéfico y no lucrativo se asimilarán, en cuanto a repartos de cargas, con los de carácter público. Pero aquéllos en los que, pese a la naturaleza básicamente no lucrativa de la actividad de equipamiento de que se trate, la actividad se ejerza con contrapartidas económicas que den lugar a lucro, deberán participar en las cargas generales de la actuación urbanística del modo siguiente:

- Exclusión de las cargas que procedan de la obtención de terrenos o instalaciones destinadas a equipamiento.

- Participación en las cargas que procedan de la obtención de terrenos viales.

- Participación en las cargas que procedan de la realización de obras de urbanización.

2. En los casos en que se prevé participación, ésta se hará, como en los restantes participantes, en proporción al valor urbanístico de los terrenos, es decir, a su aprovechamiento. Para poder ligar en términos equiparables el valor de los aprovechamientos de equipamiento de carácter privado con el de los normales privados lucrativos se establecen las siguientes directrices.

- Como valor orientativo se empleará el que corresponde a valorar los terrenos en proporción a los aprovechamientos edificados existentes, a los que, por lo demás, se dará un valor equivalente a la mitad del que les correspondería, dentro de programas de utilización urbana normal.

- Si este valor de referencia fuera contestado, bien por la propiedad específica de que se trate o por la propia administración municipal, para ese caso concreto, o por los restantes propietarios incluidos en el reparto, se iría a la valoración puntual de ese caso. Acudiendo para establecer coeficientes de correlación a comparar los precios y rendimientos en mercado de las construcciones dedicadas a uso análogo al que se trate, por un lado, y de las destinadas a usos urbanos intercambiables por otro.

2.165.—Cambios de uso.

1. Los terrenos zonificados como espacios libres y zonas deportivas no pueden ser destinados a otros usos diferentes, ni aun dentro de los de equipamiento; pero, como queda señalado anteriormente, son intercambiables entre sí, salvo indicación expresa en contrario y dentro de los márgenes fijados más adelante en lo que a edificaciones se refiere.

2. Los espacios libres privados situados como parte residual de terrenos edificables, están vinculadas a la cuantía y disposición de las edificaciones conforme a lo que establecen las correspondientes ordenanzas de zona; y son invariables e indivisibles con el resto de la propiedad cuando está realizada la totalidad del volumen edificable permitido. Pero su existencia está vinculada a la de las edificaciones, y si éstas son reconstruidas de otro modo también se modificaría la disposición de los espacios libres, sin que ello plantee problema normativo alguno.

3. Los terrenos destinados a equipamiento de relaciones urbanas, sean de carácter público o privado, quedan sometidos a la condición de no poder ser destinados a usos distintos de los señalados por el planeamiento, dentro de los márgenes que a continuación se fijan:

- Se pueden autorizar cambios de uso, siempre que el nuevo que se aplique sea también del paquete de los señalados como equipamiento en esta Norma. Si el uso anterior se desarrollaba bajo carácter público, el nuevo deberá ser necesariamente de esa modalidad. En cambio, si el uso anterior se desempeñaba con carácter privado, el nuevo podrá mantener ese carácter o pasar al público.

- Los inmuebles y terrenos destinados a centros docentes solo podrán destinarse a otro tipo de usos públicos diferentes de ese después de comprobarse que la población escolar del área servida queda totalmente atendida en instalaciones de permanencia garantizada y dentro de distancias razonables. En otro caso, no se autorizará el cambio a otro uso público, debiendo mantenerse el docente.

4. Todo cambio de uso de equipamiento propuesto deberá contemplarse en el contexto global del equipamiento de las unidades urbanas a las que sirve, siendo necesario en todo caso el informe favorable en el sentido del equilibrio resultante para autorizar cualquier cambio.

2.166.—Edificabilidad.

1. La edificabilidad en los equipamientos de relaciones urbanas no podrá rebasar de las referencias siguientes:

- De la establecida por la práctica habitual para instalaciones de análoga finalidad, en función de su propia utilización.

- De las dimensiones y características fijadas para la tipología de edificación establecida como dominante para la zona de que se trate.

En una serie de casos, generalmente de Equipamiento Privado, se señala un modulo numérico de aprovechamiento en los cuadros del estudio de gestión.

2. La disposición más peculiar para las edificaciones singulares de equipamiento es la de emplazamiento variable; y con esta disposición son admisibles en todas las zonas, adoptando en otro caso la tipología dominante de la zona circundante. Aún dentro de éstas, será frecuente la utilización de las excepciones de mayor altura libre de plantas (con reducción de su número), llegándose, en ciertos casos, y como evolución del modelo hasta el límite, hasta la tipología de nave.

TITULO III. NORMAS URBANISTICAS PARA EL SUELO URBANIZABLE

3.01.—Condiciones generales.

1. Dentro de las clases de suelo que utiliza este Plan General, se incluye la de Suelo Urbanizable, que, definido en el artículo 10 de la Ley 6/1998 y en el artículo 116 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril) como clase residual, se señala ya en el planeamiento concreto con sus delimitaciones formales como las restantes, urbano y no urbanizable.

2. El régimen general de derechos y deberes propio de los suelos urbanizables se regula por medio de los artículos 15, 16 y 18 de la Ley 6/1998 y 139 y 140 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril). En lo que se refiere a usos y obras provisionales, el marco de regulación es el artículo 106 texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril).

3.02.—Características.

1. El Suelo Urbanizable en este Plan General se caracteriza por ejercer exclusivamente funciones de ensanche, no teniendo nunca la misión de establecer nuevos núcleos de población o conjuntos independientes de la trama de asentamientos existente. Pese a ello, se pueden diferenciar dos tipos, en función de su grado de determinación.

• Tipo 1, sectorizado: Suelo Urbanizable, con la ordenación de las redes viarias básicas y las tipologías de edificación.

• Tipo 2, no sectorizado: Suelo Urbanizable con alguna indeterminación en cuanto a tipologías o trazados.

2. En el Suelo Urbanizable tipo 1 o sectorizado, se encuentran delimitados los ámbitos con vistas a su posible desarrollo inmediato, mientras que en los de tipo 2 o no sectorizado, la inclusión en sectores o ámbitos de desarrollo deberá precederse de algunas determinaciones, específicamente de la selección de usos concretos a aplicar, y de sus características, dentro del marco que aquí se fija para ellos.

3.03.—Determinación de sectores para las actuaciones.

1. El presente Plan General delimita los ámbitos para el desarrollo del Suelo Urbanizable con el criterio de englobar terrenos contiguos con igual asignación de tipología de uso y edificación.

2. En consecuencia, en suelo urbanizable tipo 1, resulta:

- En Lugones, dos ámbitos con calificación de vivienda unifamiliar, uno con la de comercial, dos con la de ordenación de volumen y uno con la de baja densidad.

- En Granda, un ámbito con calificación unifamiliar y dos industrial.

- En Pola, dos con calificación de vivienda unifamiliar y dos con calificación de baja densidad.

- En las manzanas de Suelo Urbanizable Comercial de Lugones números 3, 5, 6, 28 y 30, y en la manzana número 5 de Viella, el régimen de usos será el dispuesto para el Suelo Urbano No Consolidado en el artículo 2.142, con las limitaciones y prohibiciones en él recogidas.

- En La Belga uno para uso industrial.

- En Viella cuatro, uno para uso comercial y tres para uso residencial.

- En Bobes uno para uso residencial.

- En El Berrón dos para uso residencial.

- En Aramil uno para uso residencial.

- En Valdesoto uno para uso residencial.

En todos los casos cada uno de esos ámbitos puede ser desarrollado por medio de varios sectores, lo que seguramente será el modo en que las cosas se produzcan.

3. De suelo urbanizable tipo 2 se desarrollan dos ámbitos independientes entre sí, que pueden ser desarrollados mediante uno o varios sectores:

En la zona de Folgueras, con destino a equipamientos supramunicipales y en la zona de Bobes, destinado a uso industrial.

El área de suelo urbanizable sistema general de equipamiento supramunicipal (UZ SG-ESM) con posible uso de equipamientos administrativos, sociales, asistenciales y comerciales, situada en la zona de Paredes, al Este de las instalaciones de Parque Principado, con una superficie de 561.379 m2, así como el área de suelo de sistema general de parque (V-SG) con una superficie de 685.325 m2, generadora de aprovechamientos materializables en el anterior, quedará condicionado, en cuanto al desarrollo de estos usos, hasta que por el Principado de Asturias se apruebe una normativa de rango legal adecuado (incluyendo unas Directrices Sectoriales de ámbito regional), o un Plan Especial de iniciativa regional para regular la problemática territorial de la distribución del gran equipamiento comercial.

En todo caso, si transcurridos 4 años a contar desde la adopción del Acuerdo de la CUOTA de fecha 15 de abril de 2003, sin perjuicio de las potestades reconocidas al Consejo de Gobierno, no se hubiera llevado a cabo la aprobación de dicha normativa, o del planeamiento especial regional, el Ayuntamiento de Siero podrá formular y tramitar, en el plazo de dos años, uno o varios Planes Especiales sobre este ámbito, cuya aprobación definitiva estará sujeta, en este caso por razón de la materia, a informe previo vinculante de la CUOTA. El transcurso del plazo citado sin la entrada en vigor de la normativa descrita en el párrafo anterior, o de los instrumentos de ordenación previstos en este artículo, será causa de revisión parcial y puntual del PGMO de Siero.

El Plan Especial de iniciativa municipal deberá cumplir, además de las previsiones generales para este tipo de ordenación urbanística, y por analogía, las previsiones y determinaciones contenidas en el artículo 71 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril), para los estudios de implantación. También deberá acompañarse al planeamiento especial un Estudio de Impacto Estructural.

Los usos sociales, asistenciales y administrativos podrán ser objeto de regulación por medio de un Plan Especial de iniciativa regional o local, con arreglo en este caso al contenido establecido en el artículo 67 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril).

Con carácter excepcional, y previa autorización del Consejo de Gobierno del Principado de Asturias declarando el interés social, la condición de industria regional, o su informe o autorización favorable en materias de su competencia, como la comercial, se podría instalar alguna actividad, previa tramitación de Plan Especial de iniciativa regional o particular y asegurando la integración en el conjunto del área por diseño y con las adecuadas garantías de urbanización y gestión acorde al resto del territorio.

En tanto se produce el desarrollo del Suelo Urbanizable UZ SG-ESM, podrán autorizarse los usos previstos para el Suelo No Urbanizable de Interés, requiriendo el otorgamiento de licencia urbanística informe favorable de la CUOTA.

Por otra parte, estando en fase de elaboración por el Principado de Asturias, el documento de ordenación territorial que abordará de forma conjunta el estudio de las problemáticas existentes y la ordenación de un ámbito que incluye los suelos afectados por la suspensión del Planeamiento tanto en el concejo de Siero como en el concejo de Llanera, así como los terrenos que permiten la conexión entre ambos, y con el fin de coordinar las actuaciones que se puedan realizar en desarrollo del Plan General, deberán someterse los instrumentos de desarrollo de los Suelos Urbanos No Consolidados y suelos Urbanizables incluidos en el ámbito de influencia del Plan Territorial Especial, al trámite de coordinación interadministrativa regulado en los artículos 15 y 16 del TROTUAS.

A estos efectos se define como ámbito de incidencia del Plan Territorial Especial, a los suelos comprendidos en la poligonal formada por la carretera AS-18; la vía de Renfe; incluyendo una banda de 200 metros hacia el Este de la misma, entre la Autovía A-64 hasta la carretera nacional 634; así como los terrenos situados entre esta y la vía de Feve, entre el enlace de San Miguel de la Barreda y el límite con el concejo de Oviedo.

4. La delimitación de sectores dentro de cada uno de los ámbitos citados, se deja abierta, depositando en ese trámite el filtro de la oportunidad y las garantías para que las actuaciones se produzcan realmente, estableciéndose aquí únicamente los criterios para su determinación por los documentos de desarrollo.

5. Respecto a los sistemas de actuación, el Suelo Urbanizable Prioritario se someterá a las previsiones contenidas en los artículos 160 y siguientes del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril). En el resto del Suelo Urbanizable se actuará indistintamente por cooperación o compensación, prefiriéndose el de compensación cuando se produzca el supuesto del artículo 172.3 del citado cuerpo legal. Todo ello sin perjuicio en ambos ámbitos de las actuaciones de la administración, y de sus entes instrumentales, que podrán efectuar actuaciones en suelo de titularidad propia o mediante el sistema de expropiación, dentro de las finalidades contempladas en los artículos 219 y siguientes del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril).

6. El sector mínimo para las actuaciones en el Suelo Urbanizable tipo 1 se fija en la dimensión menor entre 2,5 Ha. o una manzana completa entre calles trazadas en los planos para la nueva ordenación. En el tipo 2, el Sector se fijará, en general, a instancia de los interesados, cumpliendo con las condiciones que aquí se fijan, pero que permiten una variedad de combinaciones o agrupaciones diferentes.

7. La determinación de los Sectores para las actuaciones, en ambas modalidades, se hará previa o simultáneamente a los correspondientes Planes Parciales, mediante el procedimiento de configuración de ámbito señalado por el artículo 151 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril), para la delimitación de las unidades de ejecución, figurando en dicho procedimiento una serie de aspectos imprescindibles para la adecuada ordenación de los procesos de ejecución, relativos a contenido de las actuaciones, aportación a infraestructuras y equipamientos del conjunto general, y medios y plazos para la ejecución. Con carácter general para todos los tipos de Suelo Urbanizable, las conexiones exteriores de cada sector con todas las redes de infraestructura, incluso las de red viaria, serán por cuenta del promotor, se ajustarán a los esquemas generales aquí marcados, y constituirán condición imprescindible para la realización del contenido útil de la actuación de que se trate. Puede fijarse algún procedimiento para la compensación posterior de las inversiones en este sentido, a costa de otras actuaciones que se beneficien después de lo ya hecho; pero la puesta en servicio deberá hacerse en tiempo presente, y sin otra contrapartida asegurada.

8. Dentro de este trámite previo deberá resolverse expresamente la integración de la actuación con su medio circundante, tanto en lo que se refiere al entorno natural como al tejido urbano o de asentamientos rurales con que se relacione; previéndose expresamente el modo de resolver el estado final del nuevo conjunto por sí mismo, para el supuesto de que no se desarrollase el resto del Suelo Urbanizable en que se sitúe. Y articulando todos los desarrollos por módulos o partes autosuficientes, de modo que, si la actuación no se llegase a completar, las zonas ya desarrolladas ofrecieran la suficiente coherencia por sí mismas. Entre las previsiones que se realicen en este sentido figurará necesariamente el afianzamiento financiero en cuantía proporcionada para permitir que cada fase se lleve a su término.

9. El trámite señalado en los dos puntos anteriores es previo y decisorio respecto de cualquier actuación en Suelo Urbanizable, por ser parte esencial de la determinación de la propia clasificación (expresamente condicionada a estas determinaciones de inicio) y de las calificaciones subsiguientes.

10. El Ayuntamiento evaluará periódicamente el grado de cumplimiento de las expectativas de desarrollo urbanístico y construcción, pudiendo llegar a la desclasificación de áreas urbanizables, si su necesidad no llega a consolidarse con el paso del tiempo. Esta evaluación se hará por lo menos cada cuatro años, y es independiente de las medidas de igual índole que puedan ser tomadas en actuaciones ya iniciadas por incumplimiento de plazos, tal como se señala en el artículo 3.08. de este título III.

11. Se establece en general la posibilidad de subdividir los Sectores en polígonos o unidades de ejecución, siempre que la superficie del Sector completo sea suficiente para justificarlo.

3.04.—Suelo Urbanizable Tipo 1.

1. El ámbito de las actuaciones es o bien 2,5 Ha., incluyendo además la parte correspondiente del Sistema General adscrito, que le corresponda al sector a desarrollar, o una manzana completa, también con su parte de Sistema General, aun cuando en este último caso no se alcanzara la superficie antes citada. Dado que en la mayor parte del Suelo Urbanizable no se delimitan sino supermanzanas que han de ser subdivididas, el primer método será el más general; y el caso menos frecuente es el de partes de manzana que son en el resto suelo urbano.

2. Cualquiera que sea el método para fijar la extensión del Sector, deben atenderse otra serie de condiciones:

- Cumplir con la característica de zonificación, tanto en los aspectos de ordenación como en los de infraestructura, que se señalaban en el artículo anterior, punto 8.

- No crear islas residuales de desarrollo insuficiente o inadecuado entre unas y otras actuaciones, o entre la que se trate y los límites de contorno del Suelo Urbanizable.

- En caso de manzanas mixtas de Suelo Urbanizable y Urbano, debe resolverse la ordenación volumétrica de la manzana completa (si no se ha hecho antes, y también para toda la manzana, para el desarrollo desde el Suelo Urbano). Si la tipología lo permite, no existe inconveniente en que se creen volúmenes asociados entre ambas clases de suelo, mediante arrimos medianeros.

3. Los aprovechamientos se reseñan en el Estudio de Gestión, ofreciéndose referidos a la superficie computada, que es la delimitada en los planos; por lo que les corresponde el carácter de aprovechamiento bruto, pues dentro de sus limites deben de diferenciarse, por los Planes Parciales, viarios, equipamientos y Unidades Homogéneas útiles; proceso que se encuentra descontado en los aprovechamientos brutos, mediante la aplicación de los correspondientes módulos.

4. Los aprovechamientos, y sus contrapartidas de repartos y cesiones se realizan de modo análogo al señalado para el Suelo Urbano No Consolidado, artículo 2.05, en el sentido de que se relacionan a través de un cálculo residual, deduciendo qué cuantía de suelo neto corresponde a cada extensión de suelo bruto original; y también en el sentido de que los propietarios de un suelo determinado conservan la porción que les corresponde y ceden el resto para los fines de cesión obligatoria, sea con el intermedio del Ayuntamiento como redistribuidor, o directamente, si se han asociado expresamente los terrenos de cesión interna y los de Sistemas Generales, en su caso. Si se encuentran adscritos Sistemas Generales, además de las cesiones propias de Sector, calculadas por medio de módulos, se incluyen las que los representan, que se materializan por su equivalencia en aprovechamiento.

5. Los módulos de aprovechamiento bruto se han calculado utilizando el módulo reglamentario de 45 m2 de equipamiento por vivienda y otro teórico de un 15% de la superficie total como proporción del suelo viario. Pero lo que se utilizará en la practica son las cifras absolutas resultantes, con independencia de cual sea el diseño real del viario, repartiendo el aprovechamiento obtenido por la superficie real de suelo neto resultante.

6. En el suelo urbanizable unifamiliar se permitirá combinar esta tipología edificatoria con la de Baja Densidad de forma que se facilite la mejor ordenación de las parcelas, atendiendo a las características topográficas de cada zona, la ubicación de la red viaria y demás condicionantes objetivos (gas, agua, alta tensión, etc.), sin que ello suponga incremento de edificabilidad sobre la asignada por el planeamiento en el ámbito o sector a desarrollar, y garantizándose el cumplimiento de las obligaciones de cesión que les corresponde.

7. En el Suelo Urbanizable de Baja Densidad, y en atención a lograr una mayor amplitud en las soluciones estéticas y compositivas para estas nuevas zonas, la tipología edificatoria señalada en el planeamiento actual podrá ser realizada con la posibilidad de ejecutar la superficie edificable de planta bajo cubierta como planta normal, admitiéndose la cubierta plana y siempre que la media no supere lo previsto con carácter general.

3.05.—Suelo Urbanizable Tipo 2.

1. El Sector mínimo en este tipo de Suelo Urbanizable es de 5 Has. en la zona de Flojeras y del ámbito completo en la zona industrial de Bobes.

2. La zona industrial de Bobes será desarrollada a través de un Plan Parcial que, en todo caso, respetará en sus determinaciones los módulos mínimos de reserva establecidos por la normativa legal de aplicación.

3.06.—Sistemas Generales.

1. En los casos de Lugones y Pola se señalan sistemas Generales destinados fundamentalmente a creación de zonas verdes de protección respecto de las grandes arterias de tráfico exterior, o de parques de ribera, en relación con los principales ríos que bordean estos núcleos, Nora y Noreña en Lugones, y Nora en Pola, incluyendo sus afluentes menores.

2. Estos Sistemas Generales se adscriben, dentro de cada núcleo de población, al conjunto de Suelos Urbanizables, utilizándose como método de incorporación a ellos la asignación de aprovechamiento bruto a sus suelos, que, al trasladarse a las zonas edificables, se acompañan de la efectiva cesión de su extensión bruta.

3. Las cifras de aprovechamiento correspondientes se recogen en el Estudio de Gestión, junto con las de los Suelos Urbanizables a que se adscriben.

3.07.—Edificaciones existentes en el Suelo Urbanizable.

1. Las edificaciones existentes en el suelo urbanizable, cuando se redacten los pertinentes Planes Parciales podrán:

a. Permanecer tal como están, con el régimen de edificación existente; en este caso, las edificaciones se vincularán, de modo indivisible, a una extensión de terreno correspondiente a las condiciones de aprovechamiento del sector en que se ubique. Estos terrenos quedarán segregados de la actuación a desarrollar, y conservarán su propio régimen, que será el de suelo urbano una vez aprobado el Plan Parcial que los englobe. Estarán obligados a participar en el coste de las obras de urbanización de las que se servirán posteriormente (por ejemplo, sí la actuación facilita o mejora el acceso, los abastecimientos de servicios, la evacuación de aguas negras, etc.), en proporción a su propio aprovechamiento.

b. Incorporarse a la actuación conservando el derecho a aprovechamiento en la cuantía que resulte mayor entre la fijada para el polígono en que se encuentren y el realmente edificado, siempre que la edificación sea compatible, en tipología y uso, con el resto de la ordenación.

c. Incorporarse a la actuación pura y simplemente. Si la edificación existente debe de ser eliminada, por estar afectada por alguna condición de la nueva ordenación, o por cambio de titularidad de la propiedad en el reajuste parcelario, su valor se incluirá dentro de los gastos de urbanización.

2. El acogerse a uno u otro tratamiento será optativo para los propietarios, salvo en el caso c, si la edificación debe desaparecer; si bien, en el marco de la conveniencia general y la necesidad de obtener una ordenación coherente. Esta condición podrá conducir a que el Ayuntamiento imponga expresamente la opción b, o alguna vinculación especial en la opción a.

3. En cualquier caso, la actuación en contacto o que englobe terrenos en que haya edificaciones, deberá resolver su destino definitivo y determinar la relación entre ellos y la actuación.

3.08.—Plazos.

1. No se fijan en este Plan General plazos de ejecución para las iniciativas en Suelo Urbanizable, pero se determina la obligatoriedad de fijarlos cuando realmente se vaya a actuar, es decir, al delimitar los sectores. Este trámite se acometerá en todo caso, aun en el Tipo 1, aun cuando sea especialmente sucinto, y podrá ser realizado por el propio Ayuntamiento sin más preámbulo, con el procedimiento anteriormente señalado. Subsidiariamente a lo dispuesto al delimitar los sectores resultará de aplicación lo previsto en los artículos 204 y 205 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril).

2. En caso de caducidad de los plazos fijados en la delimitación del Sector, los suelos que lo forman podrán recaer en la clasificación de Suelo No Urbanizable.

3.09.—Suelo Urbanizable Prioritario de Lugones.

1. Se define un sector de Suelo Urbanizable Prioritario en Lugones, con las características que figuran en su ficha urbanística, que llevará aparejado un porcentaje de suelo del 50% para vivienda sujeta a algún régimen de protección.

2. El desarrollo y gestión de este suelo se ajustará a las determinaciones establecidas en la Normativa Urbanística del Principado de Asturias.

TITULO IV. NORMAS URBANISTICAS RELATIVAS. AL SUELO NO URBANIZABLE

NORMA PRIMERA. REGIMEN GENERAL

Capítulo I. Concepto del Suelo No Urbanizable

4.01.—Concepto del Suelo No Urbanizable.

1. Se consideran como Suelo No Urbanizable:

a) Los espacios de territorio que, en razón de su excepcional valor agrícola, forestal o ganadero, de las posibilidades de explotación de sus recursos naturales, de sus valores paisajísticos, históricos, arqueológicos, científicos, ambientales o culturales, o para defensa de la flora, fauna, gea, o del equilibrio ecológico, deben ser preservados del proceso de desarrollo urbano, con medidas de protección y control tendentes a evitar la pérdida de su valor, naturaleza y destino rural que actualmente los caracteriza.

b) Aquellos otros espacios que, sin reunir las anteriores características, no se incluyen ni en las delimitaciones de Suelo Urbano, que se agrupa en este Concejo en los núcleos de población de Lugones, El Berrón, Pola, Lieres y Colloto; o en los asentamientos producto del planeamiento, La Fresneda y otros menores, o en las zonas industriales de carácter urbano o en los núcleos rurales de régimen urbano; ni dentro del Suelo Urbanizable que se proyecta en el presente Plan General.

4.02.—Fundamento agrario.

1. El suelo rústico estará vinculado, en la forma que mejor responda a su propia naturaleza, a la utilización racional de los recursos naturales y del suelo, conforme a lo establecido en las legislaciones urbanística, agraria y sectoriales.

Capítulo II. Régimen y gestión

Sección 1ª. Régimen del Suelo

4.03.—Régimen jurídico del Suelo No Urbanizable.

1. Las facultades de utilización de uso urbanístico en el suelo no urbanizable se ejercerán dentro de los límites y con el cumplimiento de los deberes establecidos en el presente título IV, sin que sobre dicho suelo se reconozca contenido edificatorio distinto del que en cada categoría puede ser autorizado (artículos 117. 121 y 141 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril)).

2. La aplicación de las presentes Normas sobre esta clase de suelo no conferirá derecho a los propietarios de los terrenos a exigir indemnización aun cuando en las mismas se regule, para algunas zonas, la prohibición absoluta de construir (artículo 117 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril) y 36 R.P.

3. El Suelo No Urbanizable se diversifica en varias zonas con diferentes contenidos y tratamientos, conforme se establece en el capítulo IV de este título IV. Las diferencias entre ellas, de cualquier modo, nunca las sitúan en un Régimen de Suelo distinto del que caracteriza, de modo general, al Suelo No Urbanizable.

4. Es de aplicación en el Suelo No Urbanizable el régimen de autorización previa previsto en el artículo 131 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril).

4.04.—Jerarquía de usos y edificaciones.

1. A diferencia del Régimen que caracteriza al Suelo Urbano, en el Suelo No Urbanizable la capacidad de edificar no es ni general ni inmediata, apareciendo únicamente como consecuencia del ejercicio de alguno de los usos admitidos en esta clase de Suelo, si en ese uso se requiere la utilización de edificaciones, y, en ese supuesto, de acuerdo con las regulaciones que aquí se establecen.

Sección 2ª. Régimen de usos

4.05.—Clasificación de los usos.

1. Los usos previstos en este Plan General son los que corresponden a las necesidades de la población asentada y al desarrollo de sus actividades en todos los ordenes, así como a la debida gestión y utilización de los recursos naturales.

2. Por su modo de encajar en la mecánica administrativa y en el Régimen del Suelo No Urbanizable, cabe agrupar el conjunto de usos atendiendo a su situación jurídica y a la modalidad de su gestión que le corresponde, en las siguientes clases (artículo 123 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril)).

a) Usos Permitidos, sujetos a concesión de licencia municipal, sin trámites previos.

b) Usos Autorizables, que con anterioridad a la licencia municipal, necesitan autorización previa.

c) Usos Incompatibles, que no cumplen alguno de los requisitos exigidos para los usos permitidos o autorizables, y cuya eventual admisibilidad requiere con anterioridad a cualquier otra autorización o licencia la nueva aprobación o modificación de un planeamiento en virtud del cual se habilite el suelo afectado por la finalidad pretendida.

d) Usos Prohibidos, previstos en el artículo 123 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril), y no definidos aquí sino como categoría abierta, derivada de la de los incompatibles como caso extremo, y desarrollada dentro del artículo 4.08. de esta Norma, dedicado a aquéllos. Estos son los que no se podrían realizar dentro del marco de este Plan General, precisando la aparición de nuevos criterios urbanísticos que se materializarían a través de la oportuna revisión del Planeamiento.

4.06.—Usos permitidos.

1. Se consideran como tales al conjunto de actividades, implantaciones u obras que por cumplir con lo establecido en la legislación vigente para la clase de suelo donde se pretenda instalar, compete al Ayuntamiento la concesión de la oportuna licencia, previa constatación de la veracidad e idoneidad de la propuesta en relación a las Normas Particulares de cada categoría de Suelo No Urbanizable, según se recoge en este documento.

2. Se consideran como usos permitidos los siguientes actos:

a) Las obras de construcción de los edificios inherentes a las actividades agrícolas o ganaderas; o las destinadas al servicio de las obras públicas: actuaciones, construcciones e instalaciones vinculadas a la ejecución, entretenimiento y servicio de las obras públicas cuando no precisen Evaluación Previa de Impacto Ambiental, así como las de ampliación de los edificios existentes que mantengan cualquiera de los usos señalados.

b) La construcción de los edificios destinados a los usos previstos dentro de los Núcleos Rurales.

c) Las obras de modificación o reforma de las estructuras, la disposición interior, y el aspecto exterior de los edificios, y las instalaciones de todas las clases existentes.

d) Los movimientos de tierras, tales como desmontes, explanación, excavación y terraplenado, salvo que sean parte de una actividad o instalación que precise otro tipo de trámite.

e) El uso del vuelo sobre las edificaciones e instalaciones de todas las clases existentes, siempre que no sobrepasen las limitaciones generales para la edificación de estas Normas.

f) La demolición de las construcciones.

g) La corta de árboles integrados en masa arbórea, incluidos o no en las manchas de Protección Forestal delimitadas, o ejemplares aislados que se encuentren en áreas singulares por razones de paisaje, tradición o cultura.

h) Cuantos otros así se señalen de forma expresa en este Plan General.

3. Los Ayuntamientos podrán otorgar las licencias correspondientes a los actos recogidos en el apartado anterior, que se consideran, en todo caso, sujetas a licencia municipal, cumpliendo estrictamente las determinaciones propias para cada uso o actividad, según se expresan en este Plan General.

4.07.—Usos autorizables.

1. Se consideran como tales al conjunto de actividades, implantaciones u obras en las que, por no tratarse del contenido inmediato del Suelo No Urbanizable, según lo determina la legislación urbanística, se hace necesario proceder al trámite previsto en los artículos 131y 132 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril), autorización previa de la Comisión de Urbanismo y Ordenación del Territorio de Asturias (CUOTA).

2. Con independencia de las limitaciones específicas que se contienen en cada Zona de Suelo No Urbanizable, están sujetas a autorización previa mediante la tramitación que corresponda, los siguientes actos:

a) Las obras de construcción de edificaciones, Equipamientos o Dotaciones de Utilidad Pública o Interés Social y la instalación de actividades de titularidad pública o privada que deban emplazarse en el medio rural, bien por razón de la naturaleza de la actividad al servicio de ese medio, o por una expresa vinculación a un tipo de suelo específico, o cuando sus características hagan necesario el emplazamiento en el medio rural, y aunque el Planeamiento General no la contemple.

b) Las obras y usos que hayan de realizarse con carácter provisional, a que se refiere el artículo 106 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril), siempre que los mismos no lesionen el valor específico del suelo o no impliquen transformación de su destino o naturaleza, aplicándose exclusivamente el procedimiento del referido artículo 106.

c) La construcción de edificios destinados a vivienda familiar, en las condiciones que se establecen en estas Normas: Proximidad a Núcleos Rurales o a otras ya existentes; de modo que ni se creen nuevos asentamientos, ni se disperse la demanda de infraestructuras y abastecimientos, concentrándose y reforzándose de modo opuesto las zonas que ya se encuentran habitadas, por un lado, y las de utilización rural extensiva, por otro. Y siempre dentro de los módulos de baja intensidad de uso que caracterizan el medio rural.

d) Los movimientos de tierras correspondientes a graveras, canteras y explotaciones del subsuelo en general.

3. En el supuesto de que el Plan General no contemple expresamente la instalación de la actividad, Equipamiento o Dotación de que se trate, será necesario aprobar un Estudio de Implantación en los términos recogidos en el artículo 128 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril).

4.08.—Usos incompatibles.

1. Se consideran como tales, aquéllos que no cumplen alguno de los requisitos exigidos para los usos permitidos o autorizables, o que interfieren negativamente en ellos, sin perjuicio de su posible interés o utilidad en sí mismos; o porque supongan la invasión del medio natural con instalaciones o infraestructuras que alteren su equilibrio ecológico; o porque correspondan a actividades, servicios o edificaciones de intensidades características de las zonas urbanas: lo que se debe aplicar conceptualmente, independientemente de que en algún caso se señale de forma expresa en las presentes Normas. En esta definición tendrían también cabida los usos prohibidos, y esto es consecuencia de que la frontera entre ambos tipos es difusa, debiendo especificarse caso por caso. La prohibición será la declaración formal, con su correspondiente trámite, de que un uso concreto no enumerado ahora negativamente, pero no contemplado entre los permitidos ni los autorizables, no es aceptable dentro del modelo territorial general establecido por este Plan General.

2. Los usos o actividades incompatibles con los restantes establecidos en este título IV, exigirían para su implantación, con carácter previo a cualquier otra actuación, alguna de las siguientes posibilidades jurídicas:

a) En el caso de que no sean admisibles en Suelo No Urbanizable, plantear una modificación o revisión (según su importancia) del Plan General, para, siguiendo el procedimiento regulado en el artículo 101 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril), transformar en Suelo Urbanizable, o Urbano en su caso, los terrenos objeto de la modificación, si la naturaleza o características de los mismos lo permiten. Si el alcance de la modificación fuera el previsto en el artículo 99.1 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril), se trataría de un uso prohibido, no admisible, por lo tanto, y que sólo podría tener cabida por encima de este marco urbanístico, mediante revisión en los términos del artículo 99 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril).

b) En caso de que la actividad que se plantea no exija la transformación del suelo, y, en cambio, se contemple esa posibilidad en este título IV, podrán implantarse aquellas actividades recogidas en los artículos 67 y 68 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril), mediante redacción y aprobación de un Plan Especial según en dichos artículos se regula, así como los usos que expresamente señala la norma segunda del Plan como incompatibles y que precisarán con carácter previo a su autorización un Estudio de Implantación que contendrá la documentación señalada en el artículo 71.2 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril). Partiendo de la base de incompatibilidad en que nos situamos, será de aplicación para los Planes Especiales, el procedimiento del artículo 90 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril).

c) En el supuesto de cambio de clasificación previsto en el apartado 1 anterior, si la que se trata de implantar es la de Suelo Urbano, se exigen los compromisos y cesiones propios del Suelo Urbanizable, sea la clasificación previa la de Urbanizable o la de No Urbanizable, para no burlar la mecánica normal de transformación de las clases de Suelo de menor contenido urbanístico a las que lo tienen superior; salvo que se trate de un suelo edificado, no surgido de una actuación ilegal, en donde por su grado de consolidación no sea posible cumplir las circunstancias anteriormente reseñadas, y las que figuran en el apartado siguiente, cuestión que deberá demostrarse de modo fehaciente en el correspondiente expediente, debiendo, en cualquier caso, cumplirse la determinación anterior en el mayor grado posible.

d) En todo caso, y dado que la implantación del uso incompatible puede suponer una ampliación del ámbito de la actividad urbanística, el Ayuntamiento podrá determinar la necesidad de transvasar las cesiones que puedan derivarse del incremento del contenido urbanístico hacia las proximidades del Núcleo de Población sobre el que presumiblemente recaería la demanda potencial de servicios y equipamientos.

Sección 3ª. Núcleos de población

4.09.—Núcleos Rurales y Núcleos Urbanos.

1. A los efectos de estas Normas, los Núcleos Rurales son asentamientos de población de pequeña cuantía y baja intensidad; y, por tanto, situados por debajo del umbral de concentración que caracteriza a los Núcleos Urbanos.

2. Los Núcleos Urbanos, por el contrario, se sitúan por encima de un cierto nivel umbral, tanto en cuanto a tamaño absoluto, como a intensidad de uso.

3. Se produce en estas Normas un tercer tipo, intermedio entre los anteriores, que es el Núcleo Rural con régimen urbano; que se produce para Núcleos Rurales de configuración tradicional, pero inmersos en suelo ahora clasificado como urbanizable, o situados en las inmediaciones de las áreas de mayor actividad urbanística del Concejo, con lo que el resultado es similar al de un barrio de baja intensidad, de tipología de vivienda unifamiliar, que forma parte de un conjunto urbano, más amplio. En este caso intermedio, se conserva la tipología de la edificación y el asentamiento, pero el régimen urbanístico adopta el modelo, más cerrado y determinante, del suelo urbano.

Sección 4ª. Régimen parcelario

4.10.—Vinculación de fincas.

1. En las presentes Normas se establece, para una serie de supuestos, la posibilidad de vincular diversas fincas separadas, para formar una agrupación indivisible y dar con ella soporte a edificaciones, usos e instalaciones. La agrupación de fincas vinculadas, realiza, a efectos urbanísticos, las mismas funciones que una parcela única, cuando así se establece expresamente en estas Normas; quedando sujetas al contenido del artículo 189.4 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril).

2. Se establecen tres tipos distintos de vinculación:

a. La generada por el conjunto de una explotación agropecuaria en la que se sitúe la residencia de sus titulares. Las condiciones que las diversas fincas deben cumplir para ser vinculadas se señalan en la Norma Segunda, al desarrollar ese concreto conjunto de usos.

b. La que se realiza fuera de los Núcleos Rurales, y no corresponde a explotación agropecuaria. Las diferentes parcelas agregadas para vinculación, no deben distar entre sí más de 250 metros.

c. Las obligadas en ampliación de edificios, para mantener el nivel máximo autorizado en la ocupación del terreno. Según la situación en que se encuentren, las fincas vinculadas deberán cumplir los requisitos citados en alguno de los tres apartados anteriores.

3. La vinculación de las parcelas se efectuará de conformidad con la legislación hipotecaria debiendo inscribirse en el Registro de la Propiedad con arreglo a lo previsto en los artículos 307 a 310 del Real Decreto Legislativo 1/1992, de 26 de junio, y legislación complementaria.

La vinculación se efectuará por el titular registral del dominio y en la aprobación municipal se hará constar expresamente la cualidad de indivisible de la parcela o parcelas afectadas por la vinculación a los efectos del artículo 258.2 del Real Decreto Legislativo 1/1992 y 81.1 del Real Decreto 1093/1997, de 4 de julio.

4.11.—Parcelación urbanística.

1. En el Suelo No Urbanizable (salvo lo dispuesto expresamente para los Núcleos Rurales) no podrán realizarse parcelaciones urbanísticas. Las condiciones de uso y edificación de las presentes Normas hacen, por sí mismas, que la división de fincas en Suelo No Urbanizable sea un hecho indiferente a la formación de núcleo de población, por lo que, en el caso general, este tipo de divisiones no toma el carácter de parcelación urbanística.

2. En cambio, la división de fincas dentro de los Núcleos Rurales podría dar lugar a su transformación en núcleos de población de naturaleza urbana, al incrementarse su intensidad de uso o de edificación. Se establecen, por lo tanto, unas condiciones para las posibles divisiones que garanticen que no se baja de un umbral de densidad determinado.

No se permitirá la división o segregación de fincas, y tendrá la consideración de parcelación urbanística ilegal, cuando de lugar a parcelas de extensión inferior a la prevista en el artículo 4.116. o cuando no se cumplan los supuestos que para las viviendas agrupadas se establecen en el artículo 4.114.

3. Dentro del ámbito de los Núcleos Rurales, existen una serie de supuestos en cuerpos legales no urbanísticos que conducen a la división de las fincas sin que de ello se derive alteración alguna de su régimen edificatorio, y que no se conceptúan por ello como parcelación urbanística. Se citan aquí expresamente los supuestos previstos en la legislación agraria (que se desarrollan con mayor detalle en el siguiente artículo), la disolución de comunidad de bienes (artículo 400 del Código Civil), y la partición de herencias (artículo 1.051 y siguientes del Código Civil); y se entiende generalizado este criterio en cualquier caso análogo, de mandato legal sin implicaciones urbanísticas o edificatorias. La situación urbanística de los diferentes lotes producidos, si no cumplen las condiciones que en estas Normas se fijan para la parcela mínima, no será la de fincas independientes, manteniéndose la exigencia de combinarlos de modo que cualquier acto relacionado con el uso urbanístico de los terrenos o con su edificación se refiera a extensiones de la cuantía requerida.

4.12.—División de fincas.

1. La división o segregación de una finca rústica solo será válida cuando no dé lugar a parcelas de extensión inferior a la unidad mínima de cultivo, fijada en 5.000 m2.

2. Las causas de excepción contempladas para esta disposición en el artículo 24.1 de la Ley 19/1995, de 4 de julio, de Modernización de las Explotaciones Agrarias, surtirán efecto, incluso dentro del ámbito de los Núcleos Rurales, en la forma siguiente:

- Se admite la segregación en beneficio de colindante, siempre que ello no aumente el número total de fincas inferiores a la mínima fijada con fines agrícolas en el punto 1 de este artículo.

- Para el caso de divisiones cuyo destino no sea el uso agrario, sino la ejecución de edificaciones o construcciones permanentes no relacionadas con aquél, se entra de lleno en la mecánica característica de estas Normas, no pudiéndose producir, por división, lotes con extensión inferior a la exigida en cada uso o zona para la superficie vinculada mínima.

- Las divisiones destinadas a creación de huertos familiares, respetarán la misma unidad parcelaria mínima que se ha fijado más arriba.

3. Cualquier partición de los terrenos que no responda a los apartados anteriores sólo tendrá efectos privados, considerándose a todos los efectos públicos y en concreto para las actuaciones urbanísticas, como propiedad compartida de una sola finca (la original) indivisa. Los supuestos descritos en el punto 3 del artículo anterior y la situación resultante para los lotes así producidos, son generalizables como excepción al caso general, es decir, fuera de los Núcleos Rurales, y respecto de las regulaciones establecidas en este artículo.

4. La agregación de fincas colindantes puede realizarse sin limitación alguna; Igualmente se admiten sin limitación las operaciones de permuta o trueque de superficies de terreno que conduzcan a la concentración de propiedades dispersas de la misma persona en un menor número de lotes.

5. Las divisiones, segregaciones, agregaciones y permutas, realizadas en los términos anteriormente señalados, no necesitarán licencia municipal, debiendo, sin embargo, notificarse al Ayuntamiento para su constancia, acompañando planos y escrituras para la identificación de las fincas afectadas en el Plan General; y pudiendo el Alcalde o el Consejero competente en materia de Urbanismo, adoptar, en caso fundado de discrepancia, las medidas que prevén los artículos 241 y 242 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril).

6. La división de fincas rústicas, tal como queda descrita, carece de efecto alguno respecto de la posibilidad o imposibilidad de edificar sobre ellas, excepto en el caso de que el tamaño de los lotes resultantes sea inferior al exigido para esos fines; y, en tal caso, indirectamente y no por razón del acto de dividir.

4.13.—Separación de parcelas vinculadas.

1. Las parcelas urbanísticamente vinculadas en aplicación de estas Normas, sólo podrán ser nuevamente separadas, y anulada la anotación registral de vinculación, si cesa la causa de uso, actividad o edificación que dio origen a la vinculación, lo que deberá ser certificado por el Ayuntamiento, o se acredita la modificación de las condiciones urbanísticas que resultan de aplicación a la parcela que hagan innecesaria dicha vinculación. En tanto esto se produce las parcelas vinculadas serán inedificables.

Capítulo III. Normas de procedimiento

4.14.—Licencias.

1. La solicitud de licencias de obras y actividades cuya competencia de otorgamiento corresponda directamente al Ayuntamiento —usos permitidos— se tramitará con la documentación que está determinada para cada caso.

2. En todo caso, deberán figurar los datos del solicitante, del terreno, dimensión y localización, y de las actividades y obra a realizar, con exigencia de prueba rigurosa de la actividad a desarrollar en la construcción pretendida, cuya conformidad con estas Normas es condición previa e imprescindible para poder edificar (no admitiéndose, por lo tanto, solicitudes de edificación en las que el uso no estuviera especificado).

3. Las solicitudes de licencias de demolición, así como las de reparación o revoco de fachadas y cubiertas deberán acompañarse de fotografías de la edificación existente, aparte de los proyectos técnicos, en su caso.

4. La notificación al Ayuntamiento de las divisiones de fincas agrícolas deberá presentarse con datos catastrales de situación, así como acreditación de la finca matriz; y deberá producirse dentro del plazo de un mes de haberse producido.

5. Cuando las obras para las que se solicita licencia precisen la vinculación de parcelas diversas, la certificación de la inscripción registral de esa condición se adjuntará como requisito previo a la obtención de licencia. Si la licencia precisa la autorización previa de la CUOTA, el Ayuntamiento aportará la certificación o advertirá a ese organismo de la necesidad de proceder a dicha vinculación.

6. Las licencias tendrán un plazo de vigencia de seis meses, pasado el cual caducarán si no se han iniciado.

4.15.—Autorización de construcción o implantación.

1. Para solicitar la necesaria autorización con carácter previo al otorgamiento de la licencia municipal, se deberá presentar, a través del Ayuntamiento, al menos la siguiente documentación:

- Instancia suscrita por la persona natural o jurídica solicitante de la autorización, con expresión de nombre y domicilio.

- Descripción del emplazamiento, de los usos del suelo y, en su caso, de las construcciones e instalaciones existentes.

- Identificación catastral de la parcela o parcelas objeto de la actuación, con indicación de la superficie de la misma.

- Acreditación por parte del promotor de la propiedad, opción de compra protocolizada o de los derechos de uso o superficie que permitan realizar las obras.

- Definición del uso para el que se solicita autorización y parámetros edificatorios en relación con los establecidos en el planeamiento.

- Memoria justificativa de la necesidad o conveniencia de utilización de esta clase de Suelo, de la idoneidad de la ubicación elegida, de los problemas de infraestructuras básicas, así como los compromisos de resolver y costear las posibles conexiones con los sistemas generales, abastecimiento, saneamiento, carreteras.

- Estudios complementarios de impacto ambiental que puedan derivarse en su caso de las construcciones o de la actividad que en ellas se pretende realizar, con expresión de movimiento de tierras, deforestaciones, variación o afección a cursos o masas de aguas, emisiones contaminantes, previsión de residuos sólidos, impactos visuales próximos y lejanos, con estudios de perspectivas y fotografías que reflejen el área de influencia de la zona y cualquier otro impacto que sea susceptible de producirse.

- Estudio, si procede, de las posibles repercusiones socio-económicas que puedan derivarse.

- Anteproyecto con el grado de definición suficiente, visado por el colegio profesional correspondiente.

El contenido de la documentación citada se adecuará, en todo caso, a las características de la edificación o uso que se pretenda realizar, pudiendo simplificarse en los supuestos a que se refieren los apartados siguientes.

2. Si se trata de edificaciones o instalaciones de utilidad pública o interés social, que habrán de estar definidas específicamente o, en su caso, delimitadas de conformidad con el artículo 128 del texto refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Decreto 1/2004, de 22 de abril), justificación de la declaración de estos extremos y de la necesidad de su emplazamiento en el medio rural.

3. Si se trata de vivienda familiar, se aportarán los datos relativos a los terrenos, procedencia de los mismos, vinculación de superficie y circunstancias que justifiquen que no existe riesgo de formación de núcleo de población, con arreglo a las determinaciones de estas Normas.

4. Cuando se trate de construcción agraria no destinada a vivienda, bastará la justificación somera de su necesidad y de la adecuación al medio, realizada en el seno del propio Anteproyecto técnico requerido.

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